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Full text of "El Porvenir de Centro América"

i:i, POKVIíNIK I)K CENTKd-AMKRICA 




Exmo. Sr. Gra!. D. J. Santos Zelaya. Exmo. Sr. Or. D. Policarpo Bonilla. 

PresidfiiU- de la KepúbUca de Nio;ii;i,!,nia. Presidente de !a Kei i'l.liea <!e Hondura 

Exmo. Sr. Gral. D. José María Reina Barrios. 
Presidente de la Keinildica de (Uiatcmala. 
Exmo. Sr. D. Rafael Iglesias. Exmo. Sr. Gral. 0. Rafael A. Gutiérrez. 

Presidente de la Kepñbliea de Costa-Kica. Presidente déla RepCililica de lil Salvado 



Colección Luis Lujan Muño. 
Universidad Francisco Marroqu 
www.ufm.edu - Guatemi!. 



KU PORVENIR DE CFN rRO-AMÉRICA 




EL PALACIO XACl().\AL-MA.\A(UA-XICAKA(;rA. 






i"'^ ے^ 






VISTA GENEKAL Í)R Ti ru 



^TíTn A r> T-íi 








1 » KOísii» ií:o"r< > 



A revista ilustrada que con el título 
de "El Porvenir de Centro América" 
lanzamos hoy al público, tiende á lle- 
nar, entre los adelantos de que hace 
gala esta próspera sección del Nuevo 
Mundo, un gran vacío. 

Cuenta, en efecto, la prensa centro- 
americana, en el campo de la políti- 
ca, con esforzados paladines (|ue, á 
la sombra de sus respectivos pabello- 
nes se disputan el honor de guiar á 
pueblos y gobiernos hacia el pinácu- 
lo de la perfección; en las ciencias y 
las artes, con representantes dignos de hacer oír 
su voz en el concierto de los pueblos cultos, reve- 
lando los progresos del anfiteatro anatómico y del 
Foro, de la Cátedra y la Escuela, del Laboratorio 
y del Taller; y por lo que á las bellas letras hace, 
sabido es que sus ecos repercuten aun más allá de 
los mares que del viejo Continente nos separan, 
con general contento de cuantos á la estética con- 
sagran sus ocios juveniles. 

Mas la lectura esencialmente política, lejos de 
llevar paz y consuelo al seno de las familias, suele 
engendrar en ellas la división y el desconcierto; las 
ciencias y las artes, en la forma magptral en que 
las facultades y el profesorado las presentan, ape- 
nas si después de haber saturado con su ambiente 
el estrecho círculo en que giran, logran esparcir al- 
gunos de sus destellos por encima de los profanos; 
y hasta la amena literatura, que es por su propia 
naturaleza difusiva v propende á In dilatación, se 
ve restringida por el libro, 6 amenazada de muerte 
en la hoja volante, flor de un día que acariciada 
durante breves instantes por la mano de alguna 
dama pensadora, rueda en seguida hecha pedazos 
en el canasto de la basura. 

Hacía falta el periódico misceláneo, la publica- 
ción verdaderamente encidopédica, el lil)r() ilustra- 
do por entregas, que da noticias de todo y discute 



sobre todo, sin ser noticiero y convertirse en pole- 
mista; f|ue sin pretensiones de maestro, derrama 
por donde quiera la simiente de todos los conoci- 
mientos i'itiles; y que artista antes t|ue todo, copia 
á la naturaleza y reproduce el arte, para hacernos 
conocer nuestros lagos y montañas, nuestros va- 
lles y ciudades, nuestros bosques, nuestros monu- 
mentos, nuestra inagotable flora, nuestra riquísi- 
ma fauna; el libro por entregas que, sin ser histo- 
ria, nos ilustra con las enseñanzas del pasado y 
los ejemplos del presente, por medio de los estudios 
biográficos y la reproducción de los retratos de 
nuestras celebridades antiguas y contemporáneas. 
sii||jistinción de creencias ni partidos. Donde quie- 
ra que el mérito resalte; lo mismo en las arduas 
tareas del Gobierno del Estado que en el santuario 
del hogar, en la tribuna parlamentaria lo mismo 
que en el pulpito, en los campos de batalla del mis- 
mo modo que en las silenciosas salas de un hospi- 
tal; en los palacios, en los templos, en el teatro, en 
el bufete, en el obrador, en las más humildes cho- 
zas; nuestra revista irá en pos del talento y la vir- 
tud, á efecto de poder ornar siempre su* páginas 
con modelos dignos de ser imitados por las gene- 
raciones venideras. 

Queda dicho con esto que "El Porvenir de Cen- 
tro América" no pertenece ni se afiliará á ninguno 
de los partidos ó banderías políticas que hoy divi- 
den ó en lo de adelante puedan dividir á la Améri- 
caj^entral. Como su nombre lo indica es ima 
publicación esencialmente centro-americana. Si en 
el curso de sus páginas emplea las denominaciones 
de repúblicas, al hablar de las diferentes secciones 
del Centro, es sólo por amoldarse á la costumbre, 
que ninguna diferencia existe para nuestra revista 
entre los disgregados miembros de la que fué pa- 
tria de nuestros mayores y tiene que ser en el por- 
venir patria común de nuestros hijos. 

Por otra parte, su carácter de miscelánea ilus- 
trada le veda entrar á la arena del combate; así 
que no provocará ni sostendrá polémicas sobre 
materias políticas, religiosas, pero ni siquiera lite- 
rarias, ni mucho menos dará cabida en sus colum- 
nas á las enojosas cuestiones personales. 

La misión que voluntariamente se impone, y que 
ojalá logre llenar á satisfacción de sus lectores, es 
hacer conocer dentro y fuera del país, á Centro- 
América, á efecto de que la admiremos nosotros 
mismos, los centro-americanos que en tan poco la 
estimamos, y de que la aprecien y respeten las na- 
ciones extranjeras. 

Por lo demás, he acjuí nuestro programa. 
"El Porvenir de Centro-América" se publicará 
todas las semanas. Sus números constarán como 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



el presente, de 16 páginas cada uno, ocho de las 
cuales serán ocupadas por el texto, y las otras 
ocho por las ilustraciones, entre las que se dará 
siempre preferencia á los que versen sobre asuntos 
centro-americanos. 

Cada número irá dividido en diez secciones, co- 
mo sigue : 

I. Editorial — Asuntos del día— Semblan- 

zas — Explicaciones de los grabados. 

II. Noticias del interior — El Salvador, 

Guatemala, Honduras, Nicaragua, 
Costa-Rica. 

III. Noticias del exterior. 

IV. Ciencias y artes — Últimos descubrimien- 

tos. 

V. Literatura — Prosa y verso. 

VI. Agricultura, Industria y Comercio. 

VII. Datos Curiosos. 

VIII. Con^spondencias — Crónica local — Noti- 

cias varias. 

IX. Modas— Tipos nacionales. 

X. Miscelánea. 

Nuestra revista publicará, además, de vez en 
cuando, piezas musicales de nuestros mejores com- 
positores, y pequeñas cartas geográficas de los de- 
partamentos de las cinco secciones del Centro. 

Semestralmente ofrecerá á sus abonados, como 
premio, algún cuadro fotograbado que merezca la 
pena de ser colocado como adorno en sus salo^, 
y cuando el ensanche de sus trabajos lo permita, 
alguna novela ilustrada como obsequio de año 
nuevo. 

Tales son nuestros propósitos; tal la manera 
como nos proponemos realizarlos. 

. NUESTROS GRABADOS. 

LOS PRESIDENTES DE NUESTRA PATRIA. 

L PORVENIR DE CENTRO AMÉRI- 
CA engalana la página de honor de 
su primer nvimero, con los retra- 
tos de los cinco presidentes de la 
América Central. 
No siendo posible en los estrechos 
límites de un artículo condensar siquie- 
ra los principales raseros biográficos 
de cinco personajes á la vez, nos re- 
servamos dedicar en los números sub- 
siguientes, páginas especiales á las semblanzas de 
nuestros gobernantes. 

Entretanto, se concreta á dar las fechas en (|ne 
respectivamente han tomado posesión de sus ele- 
vados cargos. 

El General don José María Revna Barrios, Pre- 
sidente de Guatemala, el 15 de Marzo de 1892. 

El General don José Santos Zelava, Presidente 
de Nicaragua, el 4 de Marzo de 1893. 

El señor don Rafael Iglesias, Presidente de Cos- 
ta-Rica, el 8 de Mayo de 1894. 

El Doctor don Policarpo Bonilla, Presidente de 
Honduras, el 1.° de Febrero de 1895. 

El General don Rafael Antonio Gutierre^ Pre- 
sidente de El Salvador, el 1.° de Marzo de 1895. 
T:i Sar. Omspo íle «jin Sal vjiclor. 
Ei:ilustrísimo Sr. Doctor Don Antonio Adolfo 
Pérez y Aguilar nació en la ciudad de San Salva- 
dor, el 21 de^Mayo de 1839 




Fueron sus padres el Coronel Don Ignacio Pé- 
rez Alegría y Doña María Rosario Aguilar. 

Hizo sus estudios en Guatemala. En 1861 ob- 
tuvo el título de Bachiller en Teología y en Dere- 
cho V al mismo tiempo recibió las órdenes menores. 

Poco tiempo después se recibió de .\bogado de 
los tribunales de la República y obtuvo el grado 
de Doctor en Teología. A la edad de 23 años, en 
1863, recibió el sagrado orden de presbítero. 

En Guatemala desemi^eñó los cargos de Presi- 
dente de las Conferencias del Clero, de Vicario Pro- 
vincial de Suchiteijequez y Cura de Retalhuleu. A 
su regreso al Salvador, en 1875, ftie nombrado 
Cura de la parro(|uia de Quezaltepeque. Mas tar- 
de lo fue de Santa Tecla y, en 1880, tomó posesión 
de le Canongía teologal después de haber servido 
el cargo de Promotor Fiscal de la Curia de San 
Salvador. 

El Dr. Pérez se ha distinguido también como 
educacionista. Durante varios años dirigió el "Li- 
ceo Salvadoreño" con éxito brillante. 

Se ocupaba todavía del magisterio cuando to- 
mó posesión de su diócesis el 13 de abril de 1888 v 
fue consagrado solemnemente Obispo de San Sal- 
vador el 29 de junio de ese mismo año. 

TlOGfOICíAI.I'.X. 

Es una pintoresca ciudad situada en un Mlísi- 
mo valle rodeado de altos cerros. Goza de un cli- 
ma muy sano y de tem|jcratura deliciosa. Fué de- 
clarada, pocos años hace, capital déla República de 
Honduras. Cuenta con más de veinte mil habi- 
tantes y es el centro del comercio de la República. 
además de serlo de su administración civil v militar! 

Entre los edificios públicos mas notables que 
embellecen á Tegucigalpa se cuenta el célebre puen- 
te de Comayagüela,queune á la capital con el pue- 
blo de ese mismo nombre y (|ue forma el objeto cul- 
minante de nuestra ilustración. Ese puente, obra 
de los españoles, cruza el Rio Grande ó Choluteca. 
sobre cuyas márgenes se encuentra In antigua 
"Teguzgalpa". 

Capital de la República de Costa-Rica, sitúa- 
da en un ameno valle de temj)eratura fresca v 
agradable, que bañan los ríos de Torres y María 
.\guilar. Contiene muchos parques, plazas v pa- 
seos deliciosos y es una de las ciudades más liellas 
y cultas de la América Central. 

Entre sus edificios públicos merecen especial 
mención el Palacio Nacional, la Casa presidencial 
el palacio de Justicia. la Universidad, la Cateilraf 
(imponente y magnífica estructura cuva N-ista ve- 
rán también nuestros lectores en el prt^?nte núme- 
ro.) los asilos^e huérfanos v de locos, la fábrica de 
icr)res, el palacio Episcopal v el Banco de la 
Imón. Entre sus monumentos descuella el descu- 
bierto este año, por el Presidente don Rafael Iirle- 
sias, conmemorativo de la guerra sostenida por 
Centro-América c mtra el tíiibusterismo america- 
no de 1856 á 1857. En uno de nuestros próximos 
números lo daremos á conocer á nuestros lectores. 



Er^ TK.XTKO OK S.V^C 



«.\I,V.MX>|« 



Este bonito edificio construido durante la ter- 
cera administración del doctor don Francisco Due 
ñas, y de cuya fachada princijial damos hoy una 
vista, es ya insuficiente para contener al público 
de la capital en el salón de espectáculos. Con me- 



ÉL ^OilVSNtR Dtí CBN'l^RO-AMéRICÁ 



tivo de las reformas que últimamente se hicieron 
en su interior, quedó nulificado además el precioso 
salón de descanso que era antes el punto de reu- 
nión del bello sexo en las noches de representación; 
así, es de esperarse, que mejor que estar reto- 
cando nuestro viejo coliseo, se piense en levantar 
uno nuevo que corresponda al estado de adelanto 
que en todo lo demás ha alcanzado la capital de 
la República; 

SCl eclifioio de la r>ireooi<Sn Oeneral de 
Coi'reos en druateiiiala. 

La oficina Central de Correos en Guatemala 
ocupa el sólido edificio que fue en otro tiempo 
Tercera orden de San Francisco, con vista á la pla- 
zoleta del suntuoso templo del mismo nomljre. 
Está situado en uno de los puntos más céntricos 
de la ciudad y cuenta con todas las dependencias 
necesarias para el importante objeto á que se halla 
destinado. 

Diremos de paso que el servicio de correos es 
de los mejor atendidos en la República, como que 
se le ha comparado con el de los Estados Unidos, 
que goza de gran reputación en el mundo. 

m í»alí»cio IVacioiiiiI y la ICxtaeióii del 
P^eiTO-oarril de .IVaiiajiTiia 

son dos de los más bellos edificios que adornan la 
nueva ciudad capital de Nicaragua. 

El primero no está concluido todavía y al es- 
tarlo será probablemente el edificio más hermoso 
de la América Central. P^l palacio ocupará una 
superficie de diez mil varas cuadradas y va á ser 
todo de dos pisos. Se trabaja con actividad en su 
construcción y nuestros lectores podrán juzgar de 
su belleza arquitectónica por la vista que de él ve- 
rán en el presente número de nuestro semanario. 

Por lo que hace á la Estación del ferrocarril, 
diremos que tiene la suficiente amplitud y todas 
las comodidades que son de desearse en Íos edi- 
ficios de su género, al ])arquela gracia y solidez que 
distingue á las construcciones modernas de la 
tierra de los lagos. 

.VltoiiMo Oaiidet 






Este es el mas popular de los novelistas france- 
ses contemporáneos. Nació en 1840 en la ciudad de 
Nimes, Provenza. Sus primeras obras fueron "le- 

TTRES DK MON MOIIMN," "CONTES DU I.U.NDl," "TAR- 

T.\RiN HE tarascón" y "robert HELMOUNT." 

Los libros citados revelaron en Daudet un ge- 
nio de rara calidad, lleno de brillo y calor con toda 
la espotaneidad y palabrería del Provenzal, unidas 
á una observación maravillosa de todas las cosas 
externas iluminada pori os rayos de la fantasía y 
el fulgor del sentimientc En algunas de sus obras, 
tales como "Jack" y "Le Nabab," se nota distin- 
tamente lainfluenciadeDickens. "TRrHroNT,""jEii- 

NE ET RISLER AI.\É," "LE NABAB," "LES ROIS ENEXI- 

LE"y "Ni'MA REUMESTAN,"son Verdaderas galerías 
de tipos parisienses. Entre sus otras ol)ras de más 
fama se cuentan " l'evanoei-iste, " "sapuo" y 

"TARTARIN Sl'R LES ALPES." 

Con placer enviamos nuestro mas cordial salu- 
do á la Prensa nacional y extranjera. 

Nuestras .secciones de Noticias del Interior y 
correspondencia, no aparecen en el presente núme- 
ro de nuestra Revista porque no tenemos estable- 
cido todavía el servicio de corresponsales que en 
breve nos proponemos fundar. 




O^^ 





ÍCI í!*iil>-r*refecto en el Oampo. 

L señor sub-prefecto va de gira. Con 
el cochero en el pescante, el lacayo 
á la testera, la calesa de la súb- 
prefectura le lleva majestuosamen- 
te al Concurso Regftnal de combe- 
Aux-FÉES. Para tan memorable 
jornada, el señor sub-prefecto se ha 
puesto su hermosa casaca borda- 
da, su sombrero al dos, sú panta- 
lón ajustado, con franjas de plata 
y su espada de gala con empuña- 
dura de nácar Sobre sus rodi- 
llas descansa un gran cartapacio 
de zapa estampada, que él con- 
tei^pla con tristeza. 

El señor sub-prefecto contempla con tristeza 
su cartapacio de zapa estampada... piensa en el fa- 
moso discurso que le será necesario pronunciar 
dentro de poco, ante los habitantes de Combe-aux 
Eées "Señores y queridos administrados "Pe- 
ro, por más que retuerza la rubia seda de sus pa- 
tillas y repita veinte veces en sucesión "Señores 

y queridos administrados," la continuación del dis- 
curso no parece. 

La continuación del discurso no parece Ha- 
ce tanto calor en esta calesa Hasta donde al- 
cánzala vista, el camino de la Combe-aux-Fées 
centellea bajo el sol del Mediodia! El aire está 
abrasado y sobre los olmos del borde del camino, 
completamente cubierto de polvo blanco, millares 
de cigarras se interpelan de un árbol á otro. De 
pronto, el señor sub-prefecto se estremece. Allá 
lejos, al pié de una cuesta, acaba de observar un 
bosquecillo di encinas Verdes que parece hacerle 
señas. 

El bosquecillo de encinas verdes parece hacerle 
señas : "Venga Ud. por este lado, señor sub-prefec- 
to, á componer su discurso. Se hallará Ud. mucho 

mejor bajo mis árboles " El señor sub-prefecto 

se siente seducido: salta de la calesa al suelo y or- 
dena á su gente que le esperen: va á componer su 
discurso en el bosquecillo de encinas verdes. 

En el bosquecillo de encinas verdes, hay pája- 
ros violetas y fuentes que corren bajo la fina 

hierba Al observar al señor sub-prefecto con su 

hermoso pantalón y su cartapacio de zapa estam- 
jjada, los pájaros cobraron miedo y suspendieron 
su canto; las fuentes no se atrevieron ya á hacer 
ruido y las violetas se ocultaron bajo la grama. 
Aquella gente menuda jamás ha visto un sub-pre- 
fecto y se preguntan eri voz queda quien es aquel 
hermoso señor que se pasea con pantalones de 
plata. 

En voz queda, bajo el follaje, se preguntan 
quien es aqtiel hermoso señor que se pasea con 
pantalones de plata En el entretanto, el señor 



i 



6 ÉL PORVENIR DE CENTRO-A MÉRICA 

sub-prefecto encantado con el silencio y con la fres- do de la casaca y mientras mascaba violetas, d 

cura del bosque levanta las faldas de su casaca, señor sub-prefecto hacía versos! 

coloca su sombrero sobre la hierba y at sienta so- Versión de 

bre el musgo, al pié de una encina joven: enseguida g j q 

abre sobre sus rodillas su gran cartapacio de zapa (De Alfonso Dandet.) 

estampada sacando de aquella una hoja de papel ^ 

ministro. "Es un artista!" dijo la curruca. "No," ^ r j rw • j ..un j 

dijo el pinzón, "no es un artista, puesto que tiene Con el epígrafe de "Dos majaderos ha llegado 

un pantalón de plata; más bien es un príncipe." .la noticia de que un español muy neo le ofreció 

Más bien es un príncipe dijo el pinzón. "Ni ar- 50,000 francos á .\ltonso Daudet porque le dedica- 

tista, ni príncipe," interrumpió un ruiseñor ancia- ra su última obra. El celebre novehsta francés 

no, que había cantado por toda la estación en los confiesa que vaciló; pero lo cierto es que el libro ha 

jardines de la sub-prefectura...."Yo sé lo que es : es aparecido sin dedicatoria.^ 

un sub-prefecto." Y todo el bosquecillo se pone á » 

cuchichear. "Es un sub-prefecto es un sub-pre- El Profesor Max MuUer posee una cigarrera 

fecto." "Qué calvo es!" observó una alondra de de oro que le obseqmó el sultán de Turquía. En- 
mono grande. Las violetas preguntaron. "¿Es tre otros adornos la joya tiene la autógrafa tm- 
malo eso?" perial. 

"¿Es malo^so?" preguntaron las violetas. El *•* 

ruiseñor viejo respondió. "De ningún modo". Y La famosa obra de Renán, "Ma saeuiHenrie- 

con esta seguridad, los pájaros se pusieron á can- tte," de cuya primera edición solo se i.nprimieron 

tar de nuevo, las fuentes á correr y las violetas á noventa y nueve ejemplares y que nunca se vendió 

perfumar el aire, como si el señor ño se encontrase á menos de $ 80 cada uno. en pública subasta, va 

allí. Impasible enmedio de aquel precioso bullicio, á ser reimpresa con ilustraciones por cuenta de 

el señor sub-prefecto invoca desde el fondo del co- Ary Renán, 

razón la musa de los Comicios Agrícolas y con el *»* 

lápiz enarbolado, comienza á declamar con su voz Barthélemy Saint-Hilaire. que ya tiene noven- 

DE ceremonia: "Señores y queridos administra- ta años de edad, va á publicar dentro de poco dos 

dos " p gruesos volúmenes sobre la filosofía de Víctor 

"Señores y queridos administrados " dijo el Cousin. El célebre traductor de Aristóteles se le- 

sub-prefecto con su voz de ceremonia Una car- vanta todas las mañanas á las cinco. 

cajada le interrumpe: vuelve la vista y ve á un *,* 

robusto picoverde que le contempla riéndose, po- George du Maurier ha concluido el primer ca- 
sado s.ibre su sombrero. El sub-prefecto se encoje pítulo de un nuevo libro. 
de hombros y quiere continuar su discurso; pero el *,* 
picoverde le interrumpe aun y le pregunta de lejos. Gustav Freytag ha muerto dejando una fortu- 

"¿.\ qué demonios?" "¿Cómo á qué demonios ? na de $250,000, fuera de otras propiedades territo- 

dice el sub-prefecto ruborizándose y espantando riales. Ningún otro autor alemán ha hecho un 

por medio de un gesto á aquel bicho descarado, capital igual con sus escritos. 

repone con más empeño: "Señores y queridos ad- *,* 

ministrados." " El título del libro que próximamente publicará 

"Señores y queridos administrados," repuso el Sir Edewin Amold es "La Decima Musa. 

sub-prefecto, con mayor empeño; pero he ahí que ,*, 

en ese punto las menudas violetas irguiéndose an- El Czar Nicolás de Rusia ha establecido un 

te él sobre el extremo de sus tallos le dicen con fondo de $350,000 para el alivio de {K'riodistas y 

nielosidad: "Señor sub-prefecto, siente Ud. lo autores que se encuentren en la miseria, asi como 

bien que olemos?". Y las fuentes le tocan bajo los para proveer á las necesidades de sus viudas y 

musgos una música divina y en la enramada, por huérfanos cuando mueran. 

encima de su cabeza, montones de currucas llegan _ 

á cantarle sus aires más bonitos y el bosquecillo " 

entero conspira para impedirle componer s„ di. pg^jj,, jj„gjjjj PEOUCÚCICfl 

Todo el bosquecillo conspira para impedirle CHNTRO-ambriCANO 

componer su discurso El señor sub-prefecto a- 

chispado con perfumes, embriagado con música. c^ 

intenta, sin fruto, resistir al encantamiento que se g ^1?* LUSTRAMOS el presente número 

apodera de él. Echándose de codos sóbrela hierba, A^^ ctm un giabado en que aparecen 

desabrocha su hermosa casaca y farfulla aún por ^3!^fi varios miembros del 1er Conirre- 

dos o tres veces: "Señores y queridos administra- ^íjOS *" Pedagógico Centro-Americano 

°°f ^°,??5^^ y queridos admi Señores y que- cXfeT) S^3| reunido en Guatemala en diciembre 

™?^^ Enseguida, envía á sus administrados if/^^ de 189:$. El gruim esUi formado 

al infierno y la Musa de los Comicios Agrícolas VW^^X por señoras, señoritas v caballeros 

no tiene mas que velarse el rostro ^Í^J pertenecientes á las Comisiones que 

Vela tu faz oh Musa de los Comicios Agríco- QS^^ presentaron dictámenes v formula- 
as .. ^ . . Cuando al cabo de una hora la gen te de ^ftS ""»" conclusiones acerca de los doce 
la sub-prefectura, intranquilos por la ausencia de \^t temas que en dicha ilustre Asam.- 
su amo, entraron en el bosquecillo, vieron un espec- ÓJé blea fueron discutidos. Es sensibW 
taculo que les hizo recular de horror .... El señor ¿ que no se hubiera sacado una fotc! 
sub-prefecto se hallaba de bruces sobre la hierba, grafía en que auarecieran renniH^ 
destartalado como un bohemio. Se había despoja- en cuerpo, ante^nuníerosr; Ts^^tdo JSSk" 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 





Su Señoría Ilustrísima, EL SEÑOR Dr. don A. Adolfo 

PÉREZ Y AGUILAR, OBISPO DE SaN SaLVADOR. 



iT.iíVKNiK d:.; centro-a J'rric; 




EL PORYKNIR DE CENTRO-AMÉRICA 




UNA VISTA EN TEGUCIGALPA. — HONDURAS 




EvSTACION DEL FERROCARRIL. — MANAGUA — NICARAGUA 



El lORVENlK DE CENTRO AMÉRICA 




C-D 



oo 



I 



UL POftVÉNÍR DÉ CÉNfRO-AMERlCA 



11 



todos los miembros del Congreso, en el amplio y 
suntuoso salón de sesiones del palacio del Poder 
Legislativo. 

Como recordarán nuestros lectores, ese Con- 
greso científico se. reunió á iniciativa de la Acá de- 
Central de Maestros de Guatemala, cuya idea 



tífico de una manera sólidamente concienzuda; yes 
mticha honra para Centro-América, al enterarse 
detenidamente de la obra llevada á cabo por el 
Congreso Pedagógico de 1893, ver cómo esa obra 
no desdice en nada de lo realizado en otras Asam- 
bleas de igual índole en países muy cultos de Eur 



fije entusiastamente acogida por los Gobiernos de pa y América. Satisface altamente observar cómo 
los cinco Estados centro-americanos. Tanto el todo era tratado ahí de conformidad con los últi- 
Gobierno como la obsequiosa sociedad guatenial- mos adelantos de la ciencia pedagógica y teniendo 
teja, se eáforzaron por colmar 
de atenciones á los Delegados 



de El Salvador, Honduras, 
Nicaragua y Costa-Rica, y con 
razón se dijo entonces que 
"nunca hubo hitéspedes más 
culta y espléndidamente agíi- 
sajados.nijamás se dieron más 
brillantes pruebas de fraterni- 
dad á los representantes de 
los Estados que el día más me- 
morable de nuestra historia 
suscribieron juntos el acta glo- 
riosa de su emancipación po- 
lítica." 

El Congreso, en las 21 se- 
siones ordinarias que celebró, 
y tras detenidas y á veces aca- 
loradas discusiones, resolvió 
técnicamente todas las cues- 
tiones que fueron sometidas á 
su juicio. En las conclusio- 
nes adoptadas, en los <lictá- 
menes de las ponencias y 

en la crónica de las sesiones se nota, en el acto, que 
se puso gran esmero en resolver cada punto cien- 



^^^^^yí^ ^^^. 



en cuenta las más recientes 
conclusiones de otros congre- 
sos semejantes. 

Lástima que las conclusio- 
nes adoptadas no pudieran 
tener carácter legislativo, pues 
creemos que puestas en prácti- 
ca — hasta donde fuera posible 
— serían altamente provecho- 
sas parala educación primaria 
en la América Central. 

Según tenemos entendido, 
en diciembre del año entrante 
se reunirá aquí el segundo Con- 
greso Pedagógico Centro-Ame- 
ricano, d e conformidad c o n 
lo resuelto en el anterior, 
no habiéndose podido 
efectuar en el presente año por 
circunstancias ajenas á la vo- 
luntad del Gobierno. 

Hacemos votos por su feliz realización. 





El nuevo Czar de todas las Rusias, según pare- 
ce, no es tan avanzado en ideas como al principio 
se creía. Tiende á rodearse de consejeros netamen- 
te conservadores y acaba de destruir las últimas 
esperanzad de los liberales, negándose á mandar 
revisar y uniformar las leves de imprenta que di- 
versos rescriptos imperiales y otras órdenes han 
vuelto muy complicadas y confusas. Se cree que 
está próxima, en Rusia, la reaparición de las cons- 
piraciones y de las más violentas agitaciones anti- 
socialistas. 

Hablando de la situación rentística de Italia 
dice el " Independent", de Philadelphia, que el Go- 
bierno de aquella Nación parece no tener otro pro- 
blema que resolver que el descubrimiento de algo 
más sobre qué establecer impuestos y cómo impo- 
nerlos, al grado de que casi el 40 ü|o de la riqueza 



producida en el reino va á parar todos los años á 
las arcas nacionales. 

El ultimátum del Gobierno británico á Vene- 
zuela, fué por el arresto de dos inspectores. Ingla- 
terra no considera la cuestión de límites como pun- 
to de disputa. 

El Gobierno de España ha declarado que mira- 
rá el reconocimiento de la beligerancia de los cuba- 
nos, por parte de cualquiera Nación, como una 
violencia del derecho internacional. 

El célebre autor italiano Ruggiero Bonghi, mu- 
rió en la ciuda,d de Ñapóles. 

Además del cólera que ha aparecido otra vez 
en varias provincias de Rusia, hay hambre en las 
de Smolensk y Pskow. 

Las casas de moneda de los Estados Unidos 
han suspendido la acuñación de pesos de plata. 

La sociedad de Libre Pensadores de América y 
la "Unión Secular" Americana, se han amalgama- 
do en la ciudad de Nueva York, bajo la denomina- 
ción de la primera. 



tÍL PORVENIR UE CÉN'PKO-AMERICA 



srxciQN 




^"^ ^^^ 




E acuerdo con nuestro programa, 
enipezamos con este número la 
publicación de los pequeños mapas 
de los Departamentos en que están • 
divididas las Repúblicas de la Amé- 
rica Central. 

Ea la página 13 verán nuestros 
lectores el mapa del Departamento 
de San Marcos. Este es el más oc- 
cidental de Guatemala. Tiene un 
área de 750 niillascuadradas yuna 
población de 93,181 habitantes. 
Su aspecto es muy variado y par- 
ticularmente montañoso, bien re- 
gado por los numerosos afluentes del Cuilco, en el 
N.,y por el Suchiate y el Naranjo, en el S. Su clima 
sano y fresco en los altos del interior, aunque cali- • 
do en la costa y en las llanuras bajas. 

La agricultura ha adquirido mucho auge en 
San Marcos y constituye la fuente principal de la 
riqueza de sus habitantes. Cuenta con haciendas 
de café muy importantes; y además de ese fruto, 
exporta hule, zarzaparrilla y pieles. Sus otros pro- 
ductos son azúcar, trigo, cacao, frijoles y otros ce- 
reales. 

Las vías de comunicación de San Marcos son 
buenas, y entre ellas se distinguen la carretera que 
une á la cabecera con la ciudad de Quezaltenango 
y las de El Rodeo y Caballo Blanco. 

Las principales industrias del Departamento 
son los tejidos de algodón y de lana, la fábrica de 
calzado y otras de menor cuantía. 

La ciudad de San Marcos, con 16,500 habitan- 
tes, es la cabecera del Departamento. Es una po- 
blación pintoresca, de clima benigno, de alrededo- 
res bellísimos y notable por haber sido cuna de 
personajes ilustres, entre los que descuella el ex- 
E'residente de Guatemala, General Justo Rufino Ba- 
rrios. • 

El Departamento está cruzado en todas direc- 
ciones por líneas telegráficas. Tiene el suficiente 
número de oficinas de correos, más de 70 escuelas 
primarias de ambos sexos y está dotado de todos 
los edificios públicos nacionales y nmnicipales que 
exige su administración. 

Los pueblos más importantes del Departamen- 
to son: San Pedro, Tejuti,a, Tacan.\, Ei> Rodeo 
y El Tumbador. 

Su único puerto es Ocós.uno de los más impor- 
tantes de la Rejiública por el movimiento de im- 
portación y exportación que hacen por él los De- 
partamentos de San Marcos y Quezaltenango. 

Ferrocarriles eléctricos. — El primer ferrocarril 
eléctrico que se ha construido en el mundo, en esca- 
la comercial, se abrió al servicio público, en 1887, 
en la ciudad de Richmond, Va. De entonces acá se 



calcula en 500,000 el número de caballos que han 

quedado fuera de servicio en las líneas de tranvías 
urbanos que se h^n convertido en ferrovías de sis- 
tema trolley. Este sistema se ha extendido con 
mucha rapidez en los Estados Unidos, al grado de 
que no hav una sola ciudad de primer orden que 
no lo tenga establecido. En Panamá se encuentra 
una línea urbana de esta clase. 

El problema con que había estado batallando 
la ingeniería moderna, era la adaptabilidad de la 
fuerza eléctrica á las locomotoras de ferrocarriles. 
Este problema ha sido resuelto en Nantasket Beach. 
Mass., sobre la línea de New York. New Haven y 
Hartford, cuvas máquinas desacrollan con facih- 
dad una rapidez de +0 y 50 millas por hora. 

En Baltimore se han sustituido las locomoto- 
ras de vapor por las eléctricas, con motivo de los 
largos túneles que hay en sus caminos. Las anti- 
guas locomotoras llenaban de humo los túneles, 
viciaban el aire é inutilizaban el alumbrado, defec- 
tos que las locomotoras eléctricas han corregido 
radicalmente. 





INDUSTRIAS. 



NO de los enigmas máscuriosos que 
presenta la industria agrícola de 
Centro-.Xmérica, es la ini|K)rtaciAn 
del cacao sudamericano, cuando 
nadie ignqra que la planta que lo 
produce puede cultivarse, sin difi- 
cultad, en las costas de todas nues- 
tras repúblicas. (Juizá se nos diga, 
por vía de explicación, que el caff 
ofrece mayores ventajas comercia- 
les al agricultor y que A eso de1)e 
atribuirse el descuido hacia el ca- 
cao; i)ero estoeshijM>tético.pue«ca- 
si siempre se cotiza el cacao á $ 1 la 
libra, con muy ligeras fluctuaciones, en nuestros 
propios mercados y aun cuando fuera cierto que A 
los grandes agricultores con viene más el cultivo del 
café por la facilidad que tienen de extender su ne- 
gocio al por mayor, esto no rezaría con los peque- 
ños. Además, no hay (¡ue desprender la vista de 
los fuertes cambios que sufre el valor del café. La 
exjMíriencia aconseja que deliemos precavemos con- 
tra los desastres cjue naturalmente acarrean las 
bajas extraordinarias é imprevistas. 

En el litoral atlántictí. desde las fronteras de 
México hasta l.is de Colombia, ha tomado gran- 
dísimo incremento el cultivo del banano. De este 
fruto se hacen todos los años fuertes ex|)ortacio- 
nes, tanto á Nueva Orleans como á Nueva York. 

No deja de ser muy satisfactoria la considera- 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



:ión de que la actividad y la energía de nuestros barata la exportación del extracto que la de los 
compatriotas de aquellas riquísimas comarcas ha- trozos de madera. 

La vía de Lívin^ston, Guatemala, así como la 
de puerto Limón, Costa-Rica, están destinadas á 
salvarnos, en breve, del monopolio que sobre nues- 
tras comunicaciones postales ha ejercido, desde ha- 
ce muchos años, el istmo de Panamá. A las dos 
anteriores vías añadiremos la del Rama, Nicara- 
gua, y no está lejos el día en que la termina- 
ción de un nuevo ferrocarril interoceánico en 
nuestro territorio , 
r e d u z c a considera- 
blemente, por la 
competencia, el va- 
lor de los fletes y 
de los pasajes á los 
Estados Unidos y 
Europa, á la vez que 
el tiempo que hoy 
emplean nuestros 
viajes y nuestras co- 
municaciones. 



van reconstruido, con sus haciendas de plátinos,el 
comercio que amenazaba extinguirse con el agota- 
miento de los bulares y la tala de los boscjues de 
caoba. 

Hoy que han llegado á perfeccionarse las má- 
(|uinas necesarias para la manipulación del ramié, 
creeríamos que se interesarían, tanto los particula- 
res como los municipios, y aun los gobiernos mis- 
mos, por la introdti- 
cción y eficaz fomen- 
to de ese cultivo; pe- 
ro no tenemos cono- 
cimiento de que se 
haya tomado medi- 
da alguna en ese sen- 
tido. Sería de desear 
(|ue algo se hiciera 
en pro del ensanche 
(le nuestros recursos 
agrícolas, ahora que 
disfrutamos de paz 
V de abundancia. 



lyos obrajes del 
Norte de Nicaragua 
dejíiron de producir 
añil, según parece, 
debido á los repeti- 
dos ataques del cha- 
pulíf á las planta- 
ciones dejiquilite; \- 
esa industria se sus- 
tituyó, aunque en 
menor escala, por la 
de fabricación del 
tinte de mora, que 
tiene buena deman- 
da y que alcanza 
buenos precios en va- 
rias plazas de Euro- 
pa. Desearíamos que 

se extendieran esas fábricas á todos los distritos en 
que crezca el valioso árbol de tinte á que nos refe- 
rimos, pues resulta infinitamente más factible y 




Departamento de San marcos 



Gran diversidad de 
materias primas pa- 
ra la fabricación de 
toda clase de papel; 
tenemos en Centro- 
América y",sinembar- 
go, todavía no se ha 
establecido un solo 
ingenio para la pro- 
ducción de ese artí- 
culo. Estamos segu- 
ros deque el consu- 
mo que de el hacemos 
en el país, es más que 
suficiente para re- 
compensar con cre- 
ces al que funde un 
molino de papel, y si 
le abstuviere la com- 
petencia conque del 
exterior habría que 
luchar, bueno sería que solicitara alguna que otra 
disposición protectora que ijuizá le extenderían los 
Gobiernos centro-americanos. 



/^^p/^3 





N la esperanza de que nuestra Re- 
vista tenga la mejor acogida por 
parte de nuestras amables lecto- 
ras, no hemos vacilado en dedi- 
carles en ella esta sección que, aun- 
que corta, quizá llegue á ser de su 
agrado. 

Quisiéramos servir á nuestras 
bellas centro-americanas, ponien- 
do á la disposición de los primo- 
res de la moda todas las páginas 

1^ de nuestro periódico; pero ya que 
no nos es daljle llenar nuestros de- 



seos, por de pronto^ nos conformamos con some- 
ter á su consideración alguna que otra muestra de 
cuanto tenga de más atractivo y elegante la pren- 
sa ilustrada de los Estados Unidos y de Europa. 

Ojalá que la élite de nuestra sociedad acepte 
con benevolencia nuestros esfuerzos, ya que del 
aliento que infunda á nuestro semanario tal vez 
nazca el " Bazar de Modas. " cuya edición contem- 
plamos y que exclusivamente tratará de los trajes y 
de los adornos con que realzan sus encantos perso- 
nales nuestras simpáticas compatriotas. 

Aunque esté demás manifestarlo, no desperdi- 
ciamos esta oportunidad de decir á nuestras lecto- 
ras de Centro-América. que aceptaremos gustosos 
y con agradecimiento cuanta indicación nos hicie- 
ren relativa al mejoramiento de la sección ])resen- 
te, así como fotografías de trajes ( y de sus due- 
ñas ) revistas de bailes, veladas, paseos de camjjo, 
banquetes, etc., en (|ue por lo regular ostentan 
nuestras mujeres la gracia exquisita y la consuma- 
da elegancia que las caracteriza. 



14 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



En la página 16 encontrarán nuestras lectoras 
las primicias de nuestros esfuerzos por contribuir 
al realce de su belleza. 

El figurín N. 1 de dicha página, dará una idea 
bastante exacta de un cuello de fantasía, para se- 
ñoras. Hácese de chiHbn liso y cintas color de he- 
liotropo, bordado de seda color naranja y adorna- 
do con hebillas y joyas. Sobre el hombro y en el 
busto, lleva lazos de cinta, sujetos con hebillas de 
fantasía. La cinta sigue las líneas del cuello y és- 
ta va alargado por un volante ancho de chiffon 
bordado. 

La figura N. 2 representa un adorno de corpi- 
no, hecho de batista con entredós. En el cuello va 
un corbatín de terciopelo con puntas de batista, 
adornadas con su entredós. El corpino forma una 
serie de almenas cuadradas y se extiende en el 
centro del delantero para simular un pliegue ta- 
bleado que va suj»to á la línea de la cintura para 
obtenerla bonita caída de la blusa francesa. Sise 
hace volver sobre el corbatín, desde la parte supe- 
rior del cuello recto, cuatro puntas Faquín orilla- 
das con encaje, se logra un electo muy vistoso. 

La figura N. 3 es un cuello de canesú, hecho de 
tiras de entredós fino, bordado, chiffon blanco, bo- 
tones de fantasía y terciopelo negro. Descfinsa so- 
bre el cuerpo á estilo de ancho canes 'i, un poco 
ahuecado en la orilla inferior y va seg^uido de un 
volante doble de chiffon. 

La parte superior del canesú va adornado por 
un cuello recto de Sobrepuesto, con una tira de en- 
tredós, trazado con cinta, y cierra en la espalda, 
debajo de un gracioso lazo de la misma cinta. Los 
hombros van cruzados por una tira de cintEi y en 
las extremidades punteagudas de ésta, hay un bo- 
tón de fantasía. 

La figura N. 4 representa un cuello canesú, 
punteagudo, en cuya confección entra chiffon color 
de rosa, terciopelo verde muzgo, cintas y violetas. 
El chiffon va sobre tela de seda ligera v un ancho 
volante de chiffon cae con gracia encantadora, des- 
de las flores, sobre el busto. 



rF.^' 



'M^SE^^ 



v 



|)/\T0S Qríosos 



m^^ m^B: ^^ 




T^tia pulgada de lluvia sobre una área de una milla 
cuadrada equivaled TT.SOO.OOOgalonesque pesan 145.250.000 
libras ó sean 72,625 toneladas. 

í^ejí-ún las tablas de Hnxley, el cuerpo humano está 
compuesto de trece diferentes elementos, de los cuales cinco son 
gaseosos y Ocho sólidos. 

I-ííi única estatua de mármol, con pestañas, que existe 
en el mundo, es la Ariadna dormida, una de las jo vas más pre- 
ciadas del Vaticano. Se la descubrió, enterrada," en 1503. 

Seffún los últimos datos de estadística antropológica, 
se ha averiguado que en América el promedio de los nacimien- 
tos diarios, mensuales v anuales excede al de las defunciones en 
razón de 3 por 1. 

I-/OS relojes chinos tienen las manecilla 
que la carátula ó muestra es la que gira. 

I-va imprenta de la Tniversidad de Oxford tiene todos los 
tipos, signos, etc. para ijodcr imprimir cualquier obra en 150 
diferentes idiomas. 

\^a mayor parte de los terrenos de la Kepúiilica de .Mc- 
.\ico pertenecen á solo 7,000 familias. 



El lago de Uramia, en Persia, contiene más sal qnc 
cualquiera otra porción de agua salada del mando, sinexdnird 
Mar .\íuerto, que se creía el tipo de los lagos salados, pues con- 
tiene 26 0|o de sal ó sea ocho veces más que el agua del océano. 

Iva nueva fotografía de los ciel 3» que actualmente pre- 
paran los astrónomos de Londres. Paiís y Berlín contendrá 
68 millones de estrellas. 

EM área de las colonias británicas es de «.000.000 de 
millas cuadradas; de las francesa? es de 3.000.0OO; de las 
holán lesas, 630.000; de las portngne=as, 206,000; de las espa- 
ñolas 170,000; de lasaleraanas.99.00Jy de lasdancsa«. 74.000. 

I-,a altura medía de los hombres, en los Estados-Unidos, 
es de 5 pies lOVi pulgadas; en Inglaterra. 5 pies 9 pulgadas; 
en Francia 5 pies 4 pulgadas y en Bélgica 5 pies 6V4 pulgadas. 

JSl informe de los sondeos de alta mar practicado por el 
"Challenger," ha ocupado más de diez años en su preparación. 
Llena 50 tomos en cuarto y contiene 29.500 páginas y 3.0OO 
ilustraciones. 

El Dr. Lekner. de Zurich. \yor medios químicos y mecáni- 
cos ha loj-Tado superar al gusano de seda, pues sin más ele.nen- 
tos que desperdicios de algodón, de cáñamo 6 de pulpa de ma- 
dera, fabrica un hilo de "seda que el ojo más experto apenas 
puele distinguir del capullo natural. 

\^i\ distancia más corta á que se ha jxjdido llegar del 
polo Norte es de 396 millas, alcanzada jior el Teniente Lock- 
wood. el 13 de Mayo de 1«92. 

El Teniente Bersier <le la Marina francesa ha inventado 
una brújula «(ue dirige las embarvacioncs automáticamente, 
circunstancia que hace in>jtile\ á iHir.lo. A U>s pilotos. 




AiK:vrii«n^ivA« ik-o i. a iiimt<>i«ia. 



■Kl ci?lcbre l'rcstejunn. á 
un país del .\frica. no existió jami: 



nien nos pintan Cf>mn Rer de 

lis. 

— C.uillermo Tell no fué el fundador de la Confederación 
Suiza y la le .enda de liessler carece de liase histórica. 

— I'l cuento del niño Jorge Washington y un hnchita no 
tiene fundamento digno de fé. 

—Los [laladines de Cario Magno no existieron r la historia 
misma de ese monarca es tan niitohSgica. c|ue ca« no merece 
crédito. 

— Kl Duque (le Wellington no dijo en la batalla ele Water- 
loo, -AKRiRA. oj;akdias. á KLt.os!" Bstns imiabras tieneil so 
origen tan solo en la imaginación de algún escritor. 

—La madre de Coriolano no intercelirt con sn hijo para 
que no asalta.<e á Koma. Esa leyenda no tiene mejor Imae que 
la de Horai-io en el puente. 

—No hay razón pan creer que Tarquino havn insultado A 
Lucrecia. Fué un tumulto popular lo qué dcstruvó su poder y 
esto es lo que dio origen al cnciito aludido. 

—Pocahontas no salvó In vi la de John Smith. N.idie ig- 
nor.T ya que ese digno inglés fué uno de lo» mAs hAbilcs pre 
varicadores de su época. 

—Alfredo el (írande no visitó el cam|>amento de los daneses. 
disfrazado de trovador, por la sencilla razón de que ni sabia 
cantar, tocar instrumento alguno ni hablar el idioma de Ms . 
enemigos. 

—El Maelstrom de Noruega no es tal remolino qoe pueda 

chupar hacia el fondo del (Véano A los buques. En f 

sereno lo cruzan las embarcaciones, de nn extremo A oti 
peligro. 



fijas mientras hov 



—Los maravillosos «ables damascininos cjue cortaban 
barras de hierro no eran superiores á las hojas de Toledo qiK 



fabrican. 

— Kl hombre de la máscara de hierro nunca usó mAacara 
.-c metal, sino que una careta de terciopelo negro sigeta 



con i)e<iucños resortes de acero. 

—Séneca no fué tal filósofo medio cristiano, sino que 
prestamista usurero «¡ue murió dejando nna fortuna de ( 
millones de duros. 



>RVKNIK l,K CINTRO AMIÍRICA 




KL I'OKVKNIR I)K CKNTRO-AMIÍRICA 




;Tfs S* 



''-'m^'i^';^::)^- 



M O I) A S 



i 



El. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




FRANCISCO MORAZAN 



18 



El- PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Prop¡e(fad de: 




a5ío i. 



Sa.n Salvador, Diciembre *3 de i895. 



Ntimero 2 





tSI no se puede hablar de esta fi- 
gura centro-americana sin traer á 
cuenta los hechos de su heroica vi- 
da de soldado. Y no debe contem- 
plársele tan solo como militar sino 
como un estadista distinguido. 
Poco ó nada sabemos de sus ante- 
cedentes antes de que él tomase 
cartas en la agitada política de su 
patria ; pero sus hechos nos mue- 
ven á pensar que fué hijo de la re- 
volución que en la última década 
del pasado siglo, conmovió los tro- 
nos é infundió nueva savia en 
aquellas sociedades caducas, para regenerarlas. 

En 1828 se hallaba casi bamboleante el edifi- 
cio de la República federal, ijues el decreto de 10 de 
octubre de 1826, convocando á elecciones para una 
Asamblea extraordinaria, había sido una tea incen- 
diaria que había puesto al país al borde de su rui- 
na. Huestes federales habían ido á Honduras en 
son de conquista; batallones disciplinados habían 
partido de Guatemala sobre nosotros á fin de poner 
en una y otra parte autoridades que armonizasen 
en ideas con el círculo que, en aquel entonces, se ha- 
bía apoderado en Guatemala de los intereses públi- 
cos ; Nicaragua se hallaba en efervescencia 3' la 
anarquía reinaba por doquiera. Centro-América 
comenzaba á desgarrarse; mal comprendida, quizá, 
la independencia, comenzaba la época desgraciada 
de las revueltas de que hemos sido víctimas. 

En ese estado de desorganización social y polí- 
tica, apareció el General Morazán, á auien el Go- 
bierno conservador de Honduras lo había expulsa- 
do del país. Hasta aquel entonces tan solo se co- 
nocía al General Morazán como hombre civil y no 
había en Honduras un militar suficientemente en- 
tendido y de prestigio, aue hubiese sido capaz de 
hacer desaparecer aquella situación anómala y 
oprobiosa. 

Cuando el círculo conservador de Guatemala 
echaba por tierra la adminis'tración liberal de Dio- 



nisio Herrera, en Honduras, El Salvador luchaba á 
su vez contra las huestes disciplinadas del Gobier- 
no federal que quería castigar en los salvadoreños 
la altivez con que habían rechazado el decreto de 
diez de octubre. Los federales llegaron á esta- 
blecer su cuartel general en Mejicanos y embistie- 
ron á San Salvador; y fué tan tenaz y prolongada 
la lucha, que El Salvador no podía ya pelear por 
mucho tiempo ; y en medio de aquella tormenta 
buscaba un hombre que restableciese el orden 
constitucional y diese tranquilidad á los ánimos. 
Cualquiera que en aquellas difíciles circunstan- 
, cias hubiese aparecido como restaurador del or- 
den, habría sido saludado como una esoecie de 
redentor, que si eran duras las cadenas de la colo- 
nia, son mucho más y más insoportables, si cabe, 
las que nos echan mandones sin conciencia. 

El General Morazán sabía muy bien que los 
salvadoreños se defendían desesperadamente en su 
propia capital ; sabía igualmente que en Hondu- 
ras había elementos para provocar una reacción 
en nombre de la ley y nuevo Trasíbulo, se improvi- 
só General, volvió á Honduras con unos cuantos 
patriotas y venció en La Trinidad á las primeras 
fuerzas de los opresores de su patria. Si al obte- 
nerse esa victoria "El Salvador hubiera sucumbido, 
muy difícil sino imposible habría sido para el Ge- 
neral Morazán llevar adelante su cruzada liberta- 
dora; nosotros fuimos, pues, como la base de sus 
futuras 0])eraciones, y en cambio el triunfo de los 
patriotas hondurenos fué para nosotros una vic- 
toria moral, y páralos contrarios una causa de 
desaliento. Así se explica la simpatía aue siempre 
tuvo el General Morazán por El Salvador. Algu- 
nos creen que sus victorias fueron obra de la ca- 
sualidad, y su correspondencia revela claramente 
que sus operaciones no las confió nunca al acaso; 
reflexivo y escrupuloso antes de obrar, una vez to- 
mada su resolución, aquel hombre de hierro era 
pronto como el rayo en ejecutar. 

En 1829 se situó en Ahuachapán para organi- 
zar el ejército que destinaba á batir la aristocracia 
guatemalteca, y llegó á reunir tres mil hombres. 
En ese mismo lugar el General Colombiano, Rafael 
Merino, había organizado un ejército de cuatro mil 
hombres, con los cuales había venido á sufrir la te- 
rrible derrota de Chalchuapa. El General Mora- 
zán recibía á cada momento excitativas de los 
amigos de Guatemala para invadir aquel territo- 
rio; pero él, según decía en sus cartas, no quería ex- 
poner á sus soldados á un contratiempo. Lanzó 
una columna por Chiquimula, y para im]jedir la 
aglomeración de tropas enemigas por aquel lugar, 
amaeó por el camino de Guatemala, y tan solo se 
decidió á lanzarse atrevidamente sobre la capital 



20 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



federal, al saber el pronunciamiento de la Antigua 
Guatemala en favor suyo. "La Trinidad " fué, 
pues, su escuela militar, su educación fué el cono- 
cimiento práctico que hizo del mundo y su temple 
de alma se formó en los contratiempos y en las di- 
ficultades con que tropezó á cada paso en su carre- 
ra de militar y de hombre público. 

La época á que nos referimos, época de pasio- 
nes encontradas, época en que aun se hallaba fres- 
ca la sangre derramada en combates y en patíbu- 
los, como los de Rafael Merino y Tuan Pierson; ó 
en asonadas escandalosas, como la en que ftié víc- 
tima el eximio ciudadano Cirilo Flores, no era la 
más á propósito para rf-stablecer de momento el 
imperio de la ley; pero el General Morazán, que ha- 
bla vencido la anarouía v envainado su esoada 
honrada por la victoria, dio un eiemolo del más al- 
to ci-n'smo, volviendo cuanto antes á restablecer la. 
constitución v las leves de todo género en el territo- 
rio centro-americano. Los aue conozcan lo difícil 
ou*" e« mandar á los hombres, especialmente des- 
m^és de oasada una guerra civil, comprenderán los 
esfuerzos aue haría aouel hombre verdaderamente 
notable, por más de un concepto, para restablecer el 
ordf'n sin anclar á dictaduras oue ponen en tDeliero 
las libertades oúblicas. Verdadero hiio de la revo- 
lución bif^rhechora del oróximo pasado sielo, fué 
siemore fiel á sus principios de progreso v denatrio 
enerand^cimiento. adoptando por sistema la im- 
olántación df las libertades populares, la tolerancia 
con los partidos, el respeto á las opiniones de todo 
.p-^nero convenientemente manifestadas, y la difu- 
sión del saber en todas las clases sociales. Si en es- 
ta época, muy distinta por cierto de aquella, aun 
ros amenaza el vicio fanatismo, bien se comprende 
el sin número de perseoiaidores oue tendría el Gene- 
ral Morazán, empeñarloen llevar á los pueblos por 
"n nuevo derrotero. Kn aquellos aciaejos tiempos 
de aeritación. el General Morazán t^n^p aue pasar 
de las tranquilas ocupaciones del Gabinete á los 
campos de batalla, en donde siempre dio A conocer 
las excepcionales condiciones de serenidad v buen 
inicio; y en los crítieos momentos en que había oue 
confiar la suerte de lá santa causa nue defendía á 
los azares de una lucha desesperada, aquel hom- 
bre se convertía en un león en el combata v era H 
primero en exnoner su vida, como sucedió en Gual- 
f'ho, en el Espíritu Santo v en otros campos en 
donde sentó la fama d^ indomable E^^errillero Bo- 
naparte en Areola no fijé más srande que Mora- 
zán, recuperando, en Espíritu Santo, con escaso nú- 
mero de tropas, el reducto ocupado por fuerras 
hondurenas y nicaraeüenses. Si hav iusticia, del^e 
tributarse la que merece á ese hombre extraordi- 
nario, oue murió no por una causa menoriiada ni 
personal, sino por la eran causa de 'a fusión de es- 
tos pueblos. Por eso es que su nombre es una en- 
seña: todas las miradas se vuelven hacia esa tum- 
ba gloriosa, pidiendo inspiración ó fuerzas nara 
realizar el hermoso ideal de la unión v, andando el 
tiempo, cuando la patria, á no dudarlo, nuerle uni- 
ficada, la memoria de Morazán recibirá las bendi- 
ciones de la posteridad. 



NUESTROS GRABADOS 



Profesoras del Colejfio :?íoriiial de 
J»l a es trae». 

La virtud, la inteligencia y la belleza tendrán 
siempre espacio en las páginas de nuestra revista. 
Esta se honra y engalana hoy con un simpático 
grupo de profesoras del Colegio Normal de Ma- 
estras. 

Es digno de admiración y de alabanza que es- 
tas jóvenes sacrifiquen en aras de la patria su be- 
lleza y los más floridos años de su existencia, dedi- 
cándose al ejercicio de la noble profesión del ma- 
gisterio. Para ellas no son objeto de preferente 
atención los placeres, siempre fiígaces, de los salo- 
nes, ni los atractivos que ofrece el mundo á las jó- 
venes c|uc se distinguen por sus encantos físicos y 
por sus cualidades morales. Ellas viven consagra- 
das á labores muy arduas, pero también muy pro- 
vechosas, conquistándose las simpatías de todos 
los corazones que 1^ interesan por el bien de la 
patria. ^ 

"El Porvenir de Centro-América" les rinde es- 
te sincero homenaje, haciendo justicia á sus altos 
merecimientos. 

El Colegio Normal de Maestras es d primer 
instituto de Señoritas de El Salvo^^. Se halla ac- 
tualmente bajo la atinada dirección de la notable 
institutriz doña Rafaela Soto de .\larcia y cuenta 
con un selecto profesorado. Es de trascendental 
importancia ese plantel de educación, pues en él se 
forman las maestras que más tarde servirAn las 
Escuelas de la República. 
l'Iaxa flefe4aii F*raiioÍMO«>,— l^eiciieitcitlpn. 

La plaza de San Francisco, hoy llamada del 
cuartel, está situada al extremo orierte* de la ciu- 
dad. . El cuartel es el mismo edificio c|ue ocupó el 
convento de la or.den «le San Fi'ancisco. cuyo tem- 
plo existe aún. El citado edificio sirvió también, 
por alguntiemno.de Universidad. (juc fundaron los 
patriotas Presbítero Trinidad Reyes, doctor HipA- 
lito Matute, Presbítero Yanuario jirón, doctor 
Máximo Soto y otros, cuya Fnivcrsidad fué decla- 
rada legalmcnte tal jK)r el Presidente don Juan 
Lindo. 

I«a!4 i'tiitias de ijopdti. 

En el presente número empezamos A |)ublicar 
una serie de vistas fotográficas de las justamente 
célebjes ruinas de Copan, de «jue tanto se han chu- 
pado los más notables arqueólogos del mundo. 

P^sos restos de la remota c ignorada grandeza 
de los primeros pobladores de Centro-América, se 
encuentran en el l)ellís¡mo valle de Copan, sobre las 
márgenes del río de ese mismo nomltre, (jue es 
afluente del Motagun. y ocupan una extensión de 
más de dos millas á lo largo del río. 

Entre las ruinas se encuentran jñrámides. obe- 
liscos, muchísimas estatuas y gran númer<i de co- 
lumnas y monolitos cidñertos de c-sculturas singu- 
lares, de jeroglíficos y de figuras emblemáticas, 
mudos testigos de un., antigu: Ivilización. 

Hay también un templo (|ue mide 624- pies de 
longitud, cuya arquitectura y adornos tienen una 
semejanza extraordinaria con 1 :>s del Egipto y de 
la India. 

Las fotografías decpic hemos sacado nuestros 
grabados, fueron tomadas jK)r los señores Imerí, 
hábiles fotógrafos de San Salvador. 



KL, i-UKVlíINlK 1)1-, Clíf 



;ki>-amiíkhja • 



Vista g'eneral de Otiatemala. 

En la página 31 verán nuestros lectores tina 
])reciosa vista de Guatemala. Esta ciudad, capital 
de la República y del departamento de su mismo 
nombre, está situada en el ameno valle de la Ermi- 
ta, regado por las fuentes del río de las Vacas. 

Fué fundada en 1776. Tiene una población de 
70,000 habitantes. Goza de un clima sano y fres- 
co. Es la primera de Centro-América por su ex- 
tensión, su belleza y el número de sus pobladores 
Y una de las más grandes y cultas de la América 
española. Cuenta entre sus edificios más notables, 
la Catedral, el Palacio del Gobierno, la Casa Con- 
sistorial, el Palacio de Justicia, la Casa de Correos 
y la de Telégrafos, el Teatro Nacional, la Escuela 
de Medicina, el Mercado y otros muchos. 



Visita <le d)i-¡ii<< 



-r^ioíiríiíí-iia. 



El Puerto de Corinto es uno de los mejores y 
más seguros de América, sobre el Océano Pacífico. 
Está situado á los 12° 27'— 5" de Lat. N. y 87° 
1'2' — 30" de Long. W. de Greenwich. En el canal* 
pueden anclar embarcaciones de cualquier calado. 
El puerto actual se encuentra casi al Sudoeste de 
Realejo que, en tiempo de los españoles, fué uno 
de los más importantes ^1 continente. Co- 
rinto es el término del ferrocarril occidental de 
Nicaragua. Tiene extensas bodegas nacionales, 
un buen edificio de Aduana, buenas casas de parti- 
culares, una iglesia y una estación de ferrocarril. 

Los paseos de temporada son allí mu\' alegres ' 
y animados. ^Concurren á ellos muchísimas perso- 
nas de toda la República. 

Oartajuro. 

En este número de nuestro periódico publica- 
mos xina vista de una calle delaciudaddeCartago, 
Costa-Rica. Esa ciudad, cabecera de la provincia 
de su nombre, está situada al pie del Volcán de 
Irazú y á 13 millas al E. de San José. La fundó 
donjuán Vásquez de Coronado, en 1563, y fué el 
asiento del gobierno hasta 1823. 

En septiembre de 1841 fué destruida por un 
terremoto; pero sus habitantes la reconstruyeron 
y es hoy una de las más bellas poblaciones de Cos- 
ta-Rica. Sus calles son anchas y rectas. Su clima 
es frío, agradable y sano. Tiene buenos edificios 
y cuenta con 8,200 habitantes. A tres millas de 
Cartago y comunicadas por una línea de tranvías 
se encuentran las afamadas fuentes termales de 
Bella-Vista. 

"N'ista del Í^Iiiellede l^iierto I^iinóii. 

La ciudad de Limón es cabecera de la comarca 
de su nombre y su puerto el más importan» de los 
de Costa-Rica sobre el Atlántico y el único habili- 
tado para el comercio de importación. Está situa- 
do en el fondo de una magnífica rada, al Sur de Ma- 
tina y en comunicación con la capital de la Repú- 
blica por ferrocarril. En él hacen escala regular 
varias líneas de vapores de Nueva Orleans, Nueva 
York y de algunos puertos de Europa. La ciudad 
es muy pintoresca. Tiene bonitas y cómodas ca- 
sas y un excelente muelle, al que atracan las em- 
barcaciones directamente. 

También tiene otro muelle pequeño; un hospi- 
tal para cuarentenas en la isla de Uva, una buena 
estación de ferrocarril. El clima es cálido y be- 
nigno durante la mayor parte del año. 



XJna calle en la .Antig'iia Onatemala. 

La Antigua Guatemala fué fundada por don 
Alonso Maldonado, en 1,533, en un valle fértil y 
bellísimo de 4,910 pies de altura sobre el nivel del 
mar. Hacia el S. de la ciudad se encuentra el Vol- 
cán de Agua, que tiene 13,300 pies de elevación y 
hacia el Sudoeste, el Volcán de Fuego, de 12,821. 
La ciudad es notable por sus ruinas espléndidas, 
por su clima templado, sano y agradable 3- por sus 
célebres fuentes termales. F'ué. destruida por un 
terremoto en 1,776. Cuenta con 9,800 habitantes 
y es capital del de^jartamento de Sacatepéquez. 

Vista de ^Maiiagiia.— ^icarag-iia. 

La ciudad de Managua, capital de la Repúbli- 
ca de Nicaragua y cabecera del Departamento de 
su mismo nombre, está situada sobre la ribera me- 
ridional del lago de Managua, hacia el S. de la 
punta Chiltepe. Su clima es sano y agradable, 
aunque cálido. Sus edificios públicos más nota- 
bles son el Palacio Na ional, la Iglesia de la parro- 
quia, la E^stación del Ferrocarril, la Escuela de Artes 
y Oficios, el Mercado y el Cuartel de infantería. 
Tiene muy buenas casas de particulares y bellísi- 
mos paseos. Está comunicada por ferrocarril con 
las ciudades de Masajea y de Granada y por medio 
de una línea de vapores que hacen la carrera diaria 
al puerto de Momotombo, con León, Chinandega 
3' Corinto. Managua tiene 15,000 habitantes. 

Jorg-e Isaacs. 

í Hoy publicamos el retrato de este célebre nove- 
lista y poeta caucano, así como también una de 
sus bellas composiciones en verso. 

El autor de " María" era delgado, de estatura 
regular y bien proporcionada. Al andar, llevaba 
la cabeza alta. Usaba un espeso bigote negro, 
peinado hacia abajo, 3' en sus labios, de acentua- 
das líneas, se dibujaba ordinariamente cierto plie- 
gue desdeñoso, no exento de bondad, que formaba 
característico contraste con la animadísima expre- 
sión de sus ojos, velados, en días de excesiva luz, 
por espejuelos de cristal azul. Tenía la frente le- 
vantada, amplia, redonda y de líneas correctas; 
bien hecha la nariz, y las mejillas mas bien enjutas 
que abultadas. El aire general de su semblante 
era seductor v atravente. 

Vista en el parqne de Santa Tecla. 

La ciudad de la Nueva San Salvador ó Santa Te- 
cla, es una de las más modernas de la América Cen- 
tral. Se ftindó con el objeto de trasladar á ella la 
capital de la República, que quedó medio destruida 
á consecuencia de los terremotos de 1854. 

La Nueva San Salvador es cabecera del depar- 
tamento de La-Libertad. Tiene cerca de 13,000 
habitantes. Goza de un clima fresco 3- agradable, 
aunque algo húmedo. Sus calles son anchas, tira- 
das á cordel y empedradas. Tiene varias hermo- 
sas casas de particulares y está unida á la capital 
jior medio de un ferrocarril á vapor y un tranvía. 

Entre las plazas \' paseos de la ciudad, se dis- 
tingue el Parque Central de que se ha sacado la 
vista que sirve de tema á nuestra ilustración de la 
página 23. 

San Síilvíidoi- ¡I vista de i>:Vjai-o. 

El grabado tiue con este título publicamos en 
la pajina 24, representa la ciudad capital de El 
Salvador y el ojo excudriñador del aficionado á 



22 



BL PORVENIR Dfi CBNTRO-AMÉftlCA 



rÉRi 



esta clase de vistas, podrá fácilmente distinguir 
los bellos edificios públicos y particulares de va- 
riada arquitectura, los amenos paseos y los pin- 
torescos alrededores que hacen la delicia de los san- 
salvadoreños, insaciables amateurs de la estética. 
En su recinto se encierran todas las principales 
obras de arte que el capricho humano ha forjado 
para dar expansión al gusto—; de todo lo cual de- 
ben sentirse justamente orgullosos los moradores 
de la capital y todft salvadoreño. 



,!^!^^^liZ^^4€Z/^ ái (i- 




Es la gran fiesta de los niños. Las confiterías 
5' las fábricas de juguetes preparan inmensa canti- 
dad de productos para el consumo del orbe in- 
fantil, y no hacen más pingüe negocio en ninguna 
otra fiesta del año. 

Causa tristeza pensar cuántos chiquitines, por 
la extremada pobreza de sus familias, no gozan lal 
dicha inefable de poseer siquiera un modesto ju- 
guete. ¡ Cuánto sufrirán viéndolos muy lindos en 
los escaparates de las tiendas 6 en las "manos de 
otros niños más afortunados ! 

El niño tiene también sus derechos: uno de 
ellos es el derecho al juguete; lo proclamó un gran 
poeta, un benefactor de la humanidad, uno que, 
mientras con una mano abofeteaba á los perver- 
sos, tendía generosamente la otra, para prestarles 
apoyo y dulce consuelo, á la debilidad y á la ino- 
cencia. 

Niños : aprended el nombre de ese noble defen- 
sor vuestro; se llamaba Víctor Hugo. 

En algunos pueblos hay personas caritativas 
que levantan suscripciones para comprar gran 
cantidad de juguetes, que distribux-en el día de Na- 
vidad entre los niños pobres. Práctica tan meri- 
toria es digna de imitarse en todas partes. 

En la adolescencia se goza tanto de las fiestas 
de Navidad como en la infancia. Los nacimientos, 
las pastorelas, los maitines, la misa del gallo, que 
siempre ofrece ocasión oportuna para ir buscan- 
do la luz de algunos ojos negros, dejan en la men- 
te alguna imagen adorada, junto con inextingui- 
bles recuerdos. El inmenso buUicio que producen 
los pitos de agua, los tamboriles, los sacabuches, 
los repiques de las campanas, el estallido de los 
cohetes y las alegres músicas de pascua resuena 
siempre en nuestros oídos y nos hacen evocar la me- 
moria de aquella edad feliz en que la \-ida es un 
constante sueño de amor. 

Para el hombre que ha pasado ya de los pri- 
meros períodos de la existencia, que son los más 
encantadores, y ha entrado á la edad de la re- 
flexión, la fiesta de Navidad es motivo de profun- 
das meditaciones. 

Vemos salir del fondo de un pesebre una her- 
mosa luz qtie va siempre creciendo hasta iluminar 



al mundo entero. Es la luz que esparce el cristia- 
nismo, esa doctrina consoladora que sobre las rui- 
nas de sociedades caducas y corrompidas, erigió 
un excelso trono á la justicia y al derecho. 

El establo de Belén nos produce honda impre- 
sión. .\quel niño que se reclina sobre un pesebre, 
envuelto en miserables pañales que apenas abrigan 
sus miembros ateridos; aquellos pobres pastores; 
la estrella que se enciende en el cielo para guiar á 
tres Magos del Oriente que van á rendir su home- 
naje al Mesías anunciado; los modestos regalos 
de los pastores \- los magníficos presentes de los 
reyes, simbohzando la humildad y la grandeza de 
Jesús; todos los detalles de la tradición bíblica, 
atraen la mente con magia irresistible. Y es por- 
que vemos surgir de allí un corazón de bondad in- 
finita y una inteligencia todopoderosa, que es faro 
que guía á la humanidad en la senda de su perfec- 
cionamiento. Por eso el mundo cristiano celebra 
el día de Navidad y tributa su adoración al ser 
extraordinario que, como ha dicho un gran escri- 
tor, es honra del género humano, si hombre; su 

• salvador, si Dios. 

Los rosados tintes de la aurora anuncian al 
astro-rey. Sale el Sol, y sus rayos doran las espi- 
gas de los campos y hacen brillar los matices de 
las flores; ahuyentadlos fantasmas de la noche y 
llevan al hogar luz, calor y alegría; tiñen de azul 
el cielo y de púrpura las nubes; dibujan el arco-iris 
en el espacio; encienden la llama del amor en los 
ojos de las vírgenes y un fuego sagrad<i en sus vat- 

> jülas; destruyen las impurezas cíe la tierra y las 
impurezas de la atmósfera; dan belfeca, fuerza y 
vida á toda la creación. 

La Navidad es una aurora : Cristo es el Sol 
del mufldo moral.— Et^EBio Bracamonte. 



Voy á leer con dulce arrobamiento 

lo que su mano trémula 

ha confiado á ese libro en aue ha vertido 

sus íntimas, preciosas confidencias. 

He visto allí mi nombre; 

he visto el nombre de ella, 

y he adivinado ya muchos idilios 

al ver junto á esos nombres ciertas fechas. 

Y siento en cada página el iicrfume 

que en todo lo que toca siempre deja; 

y siento en cada hoja 

el terciopelo de su mano inquieta. 

Allí están los renglones : 

la huella misteriosa y duradera 

que, al pasar, han dejad i 

el corazón y el pensamie.ito de ella. 

¡Cuántas veces tal vez.— en esas horas 

en que la virgen candorosa sueña; 

cuando se duerme el sol. v los luceros 

enamoran, brillando, á las estrellas.— 

la que escribió estas páginas hermosas 

habrá puesto su lánguida calicza 

sobre este libro que dichoso guarda 

sus emociones hondas y secretas ! 

¡ Tal vez se borrarán muchas palabras: 

tal vez frases enteras 

cuando llanto de gozo 
sobre este libro vierta, 
y deposite, loco de entusiasm'o. 
un beso en cada letra ! 

Francisco A. Gamboa. 



i-i. PouviíNiK !):■ c::ntko-a.\iic:cica 




EL PAROrií DI- SANTA THCLA. — EL SALVADOI 



i;i. i'dKviíNiK un ci;mki>-amkkic. 




MANAGUA — NICARAGUA— VISTA DESDE EL LAGO 




HOTEL DE LA ESTRELLA DEL NORTE— CARTAGO. — COSTA-RICA 







SAN SALVADOR A VISTA DE PAÍARO 



l'UKYKMK UE CKMKl -A.VlÉKlCA 




UXA CALLE EN LA ANTIGUA GUATEMALA 





RUINAS DE COPAS. — HONDURAS 



JORGE ISAACS 

En los desiertos de Aríguani 

¡Cnán lejos de las márgenes galanas 

Y verdes ribas de mi patrio rio 
Do volarán ahora las tempranas 
Brisas que anuncian el lujoso estío ! 

¡ Excelsos montes I ¡ Vmdas montañas ! ... 
Viajeras aves del azul vacío. 
Del niño trovador coro y hermanas, 
Cantad, cantad en el sepulcro mío ! 

¿ Cómo hasta aquí ? De do la desventura, 
Mi corazón, si amar fue tu flaqueza 

Y el bien de los humanos mi locura ? 
— Es de campo fecundo la maleza; 

Y hay en las haces del dolor dulzura, 
Como en las haces del placer vileza. 

Jorge Isaacs. 



ni. I-OKVI.MK 1)K I- 



CNTRO AMKRICA 



t 




LA PLAZA DE SAN FRANCISCO. - THGrCIGAI.PA 




^ 





EL MUELLE DE PUERTO LIMOX. - COSTA-RICA 



Et iPORYBlírR »E CENTHÓ-AMÉRldA 



27 



I^^TJOITI^^JS. 



PÁLIDA como un lirio, como una rosa enferma. Tie- 
ne el cabello oscuro, los ojos con azuladas oje- 
ras, las señales de una labor agitada y el desen- 
canto de muchas ilusiones ya idas 

Emma se llama. Se casó con el tenor de la 
Compañía siendo muy joven. La dedicaron á las 
tablas cuando su pubertad florecía en el triunfo 
de una aurora espléndida. Comenzó de comparsa, 
Y recibió los besos falsos de los amantes fingidos 
de la comedia. ¿ Amaba á su marido ? No lo sa- 
bía ella misma. Reyertas continuas, rivalidades 
inexplicables de las que pintaría Daudet ; la lucha 
])or la vida en un campo áspero y mentiroso; el 
campo donde florecen las guirnaldas de una no- 
che, y la flor de la gloria fugitiva, horas amargas, 
C|uizá semi-borradas por momentos de locas fies- 
tas ; el primer hijo, el primer desengaño artístico; 
el ])ríncipe de los cuentos de oro, ¡ que nunca llegó ! 
y en resumen, la perspectiva deuna senda azarosa, 
sin el miraje de un porvenir sonriente. 



A veces está meditabunda. En la noche de la 
representación es reina, princesa, delfin ó hada. 
I'ero bajo el bermellón está la palidez y la melan- 
colía. El espectador ve las formas admirables y 
firmes, los rizos, el seno que se levanta en armonio- 
sa curva; lo que no advierte es la constante preo- 
cupación, el pensamiento fijo, la tristeza de la mu- 
jer bajo el disfraz de la actriz. 

Será dichosa un minuto, completamente feliz 
un segundo. Pero la desesperanza está en el fon- 
do de esa delicada y dulce alma. ¡ Pobrecita ! ¿ E^n 
({ué sueña ? No lo podría yo decir, su aspecto en- 
gañaría al mejor curioso observador. ¿ Piensa en 
el país ignorado á donde irá mañana, en la contra- 
ta probable, en el ]jan de los hijos ? Ya la maripo- 
sa del amor, el aliento de Psiquis, no visitará ese 
lirio lánguido ; ya el príncipe de los cuentos de oro 
no vendrá; ¡ella está, al menos, segura de que no 
vendrá ! 

¡ Oh, tú, llama extinguida, pájaro perdido en 
el enorme bosque humano ! Te irás muy lejos, pa- 
sarás como una visión rápida y no sabrás nunca 
que has tenido cerca á un soñador que ha pensado 
en tí y ha escrito una página á tu memoria, quizá 
enamorado de esa palidez de cera, de esa melanco- 
lía, de ese encanto de tu rostro enfermizo; de tí, en 
fin, paloma del país bohemio, que no sabes á cual 
de los cuatro vientos del cielo tenderás tus alas el 
día que viene. 
« Rubén Darío. 




Don Benito Pérez Galdós, el novelista español 
á quien sus propios contemporáneos dan el título 
de grande, tiene cincuenta años de edad Es sol- 
tero y lleva una vida muy modesta y retirada. Ha 
escrito veinte tomos de Episodios Nacionales, que 
han sido acogidos con muchísimo favor desde que 
dio á luz el primero ( Trafalgar ) en 1873. 



Aseguran que el Capitán General Martínez Cam- 
pos, favorece las reformas déla Administración pú- 
blica en Cuba; pero que se opone á la emancipa- 
ción política de la isla. 

M. Cucheval Clarignes. notable periodista y miem- 
bro del Instituto de Francia, murió el 4 de noviem- 
bre, á la edad de 75 años. 

El millonario americano, Mr. Carnegie, obse- 
quió á la ciudad de Pittsburg un suntuoso edificio 
para conciertos, biblioteca y galería de artes y ha 
ofrecido un fondo de un millón de pesos para la ad- 
quisición de cuadros, estatuas y otros objetos, que 
enriquecerán las colecciones de la galería. 

El emperador de Austria, Francisco José, no 
quiso confirmar la elección del doctor Leuger, jefe 
del partido Anti-Semita, como Alcalde de Viena. 

£1 Contra-almirante R. W. Schufeldt, de la ma- 
rina Norte-Americana, murió en Washington á la 
edad de 73 años. 

El embajador americano, Mr. Bayard, pronun- 
ció el discurso inaugural de la sociedad filosófica 
de Eklimburgo. 

Los cinco cabecillas de los asesinos de los mi- 
sioneros ingleses, en la China, fueron decapitados 
públicamente en la plaza del mercado de Foo Chow 

Los miembros del Cuerpo dijilomático, residen- 
te en Constantinopla, creen que los desórdenes y 
sangrientos tumultos ocurridos entre turcos y ar- 
menios, fueron debidos á la instigación de varios 
personajes influyentes de palacio, con el único obje- 
to de desacreditar al Gran Visir Rianul Pasha, cu- 
ya caída lograron. 

La proyectada exposición internacional que se 
iba á celebrar en Berlín el año entrante, no tendrá 
lugar. 

Según el tratado chino-japonés, se convino en 
que los japoneses evacuaran la península de Lian 
Tong, al recibir el pago adicional de 30.000,000 
de taels. 

El 10 de noviembre cumplió 54 años de edad el 
Príncipe de Gales, futuro Rey de la Gran Bretaña 
y Emperador de la India. 

El cable nos ha estado poniendo al corriente, 
aunque muy á la lijera, de lo que pasa en la isla de 
Cuba. Son muchos los detalles que nos faltan, 
sinembargo, para poder formarnos siquiera una 
idea aproximada del modo de ser actual y del btien 
ó mal éxito de la rebelión que ha estallado en el 
seno de la Perla de las Antillas. 

Entre esos detalles interesantes, damos hoy, sin 
comentarios, el siguiente que ha publicado la pren- 
sa seria de los Estados Unidos. 

"De los reos rematados de los establecimientos 
penales de Ceuta, Coriseo, Annabon é isla de Pinos 
se ha formado el "Batallón del Orden," á cuyo fren- 
te ha colocado el Gobierno español, como coronel, 
al conocido señor Valentino, el verdugo jurado de 
la ciudad de la Habana. El mencionado batallón 
forma parte del ejército expedicionario de la pe- 
nínsula en la isla de Cuba." 



^h 



P± PoÜTÉmá DE CEN-ÍIÍO-AMéRÍtíA 



Según despachos recibidos en Washington, 
procedentes de Constantinopla.los sangrientos su- 
cesos de Turquía deben su origen al fanatismo re- 
ligioso de Armenios y Musulmanes. Los primeros, 
en número de más dé 1,500 homlires se reunieron 
en la catedral de Koumkapon para la celebración 
de la Cruz y dijeron al Patriarca, después del servi- 
cio, que iban á presentar á la Puerta una petición 
sobre reformas en América. El Patriarca les ase- 
guró que él presentaría la petición al Sultán y les 
rogó que se dispersaran, advirtiéndoles que la de- 
mostración que intentaban era prohibida por las 
leyes. A sus súplicas respondieron sus feligreses 
con gritos de "Libertad ó Muerte" y empezaron á 
formarse en orden de marcha. En esto acudieron 
el Mayor Coronel Serwet Rey, ayudante del Minis- 
terio de Policía, y varios oficiales del ejército, sin 
armas, quienes les rogaron que se fueran á sus ca- 
sas y que les dieran la petición que ellos ofrecían 
elevar hasta el Sultán. En respuesta, hubo gritos 
é insultos, primero, y luego, pedradas y alguno que 
otro pistoletazo. Luego llegó la policía y la pro- 
yectada demostración se convirtió en batalla ca- 
llejera, en la que murieron 60 personas de ambos 
bandos, inclusive el Coronel Serwet; resultando, 
además, muchos heridos. Al día siguiente se reno- 
vó la lucha y al tercero siguió con tal encarniza- 
miento, que hubo 111 armenios muertos y 48 tur- 
cos. De entonces acá, han seguido los combates al 
grado de temerse serias y graves complicaciones en 
todo el imperio. Para concluir, añadiremos qi^ en 
Constan tinopla hay 150,000 armenios y otros 
tantos griegos que simpatizan con ellos : 385,000 
musulmanes; 130,000 extranjeros que ni son grie- 
gos ni armenios y 41,000 judíos. 

La cosecha de azúcar de Alemania, Austria, 
Francia, Bélgica, Holanda v Rusia, para 1895—96, 
se estima en 3.680,023 toneladas, ó sea 854,000 
toneladas menos que el año anterior. 



SELCIQN ^ W/ 




DEPARTAMENTO DE QUEZALTENANGO. 



STA sección de la República de 
i Guatemala, ocupa un territorio 
montañoso, elevado y frío; pero 
feraz y rico en producciones agrí- 
colas. La inmigración extranjera, 
el comercio, la agricultura y la 
instrucción pública, hacen progre- 
sos constantes. Sus principales 
CA-V-^^f?^- V productos son: café, algodón, tri- 
C";;^ éj_-ríj go, azíicar, cacao y tejidos de lana 
y de algodón de mucha fama en 
toda la América Central. 

El departamento tiene una po- 
blación de 108,324 habitantes y es notable por 
sus buenas carreteras, por su grande actividad 




comercial y por el auje de sus empresas agrícolas. 
Está dividido en 19 municipalidades. Posee dos 
institutos, cuatro colegios, una escuela de artes v 
oficios v 57 escuelas primarias. 

La ciudad de Quezaltenango, con 2,800 habi- 
tantes, es la caljecera del Departamento. Esa 
ciudad, la segunda en la República, por su tamaño 
é importancia económica, es una de las más bellas 
de Centro-América. Su clima es frío é igual. Dis- 
ta cerca de 40 leguas de Guatemala y poco más de 
20 del puerto de Champerico. Los pueblos princi- 
pales del Departamento son : San JuanOlintepeque, 
Coatepeque, San Carlos, Bobos, San Martín y 
San Mateo. 

En la catarata del Niágara caen 300.000 pies 
cúbicos de agua por segundo, desde la altura de 
50 Yardas. Esa caída equivale á una fuerza de 
vapor de 10.000.000 de caballos. 

En el estr.do de Ohio hay cerca de 1 7,500 po- 
zos de petróleo, 'de los cuales unos 3.000 se abrie- 
ron en 1894. El de Kirkridge produce 310 barriles 
por hora 6 7,740 el día. 
• 
• • 

Los meteorólogos aseguran que el calor del 
aire se debe á seis causas, á saber: el calor dd inte- 
rior de la tierra; el de las estrellas; el de la luna; el 
producido por la fricción de los vientos y de las 
mareas; el de los meteoros v el del sol. 



El cañón Máximun.— Las últimas reformas su- 
fridas por este cañón le han convertido en una má- 
quina perfecta y poderosísimo implemento de gue- 
rra. 

De los experimentos verificados con esta amin. 
por cuenta del Gobierno de los Estadtw-rnidos. en 
Sandy Hook, ha resultado la convicción de que 
quizá no haya en el mundo otra que le iguale, se- 
gún se juzgará por los datos que van A continua- 
ción. 

La jMeza consta de dos partes esenciales: el 
cañón propiamente dicho, con cubierta hidráulica 
en las de sitio, y la cureña. l.,a reculada de ésta, á 
cada dis])aro. produce la energía suficiente pari\ 
sacar la cápsula vacía, cargar y disparar los tiros 
sucesivos, hasta convertir en automáticas las des 
cargas. I>os cañones de infantería van montados 
en una trípode y su peso total, en su caja corres 
])ondiente y con varias piezas del mecanismo dt 
repuesto. suIk solo á 45 libras. Los cartuchos 
van colocados en una faja corrcdiw» de movimien 
to automático. 

Con un cañón de calibre. 3()3 y con cartuchos 
cargados con 38 granos de ¡Milvora sin hunui./K- 
ha llegado á hacer hasta 12 disparos por segundo 

El tiempo que se emplea para armar y montar 
la pieza desde su caja de cmpaejue hasta el princi- 
pio de los disparos, es de 58 segundos. 

Bastan 26 segundos para quitar el mecanismo 
del gatillo y reponerlo con otro, y el cambio del 
cañón que se esté usando. ¡Kir otro frío, requiere 
tan solo un minuto y 12 segundos. 

El cañón con que se exj^crimentó en Sandy 
Hook, está destinado á hacer 10 disparos i>or sé- 
gxmdo y aun así solo 1,000 cañones bastarían 
para hacer un millón de disparos en el corto espa- 
cio de un n.inuto y cuarenta segundos. 



EL PORVENIR 0B CENTRO-AMÉRICA 




DEPARTAMENTO DE QUEZALTENANGO.— GUATEMALA 



miCULTl/fjñ. 




íNnusTfí/ñs. 



En nuestros bosques crecen expontáneamente 
más de diez árboles y arbustos que producen el hu- 
le y el cautcho. Varias de esas plantas son desco- 
nocidas de nuestros campesinos y creemos que las 
autoridades harían un positivo bien al pueblo si de 
alguna manera práctica lograran dárselas á cono- 
cer. 

La baja de la plata en los mercados extranje- 
ros, ha afectado nuestra industria minera de un 
modo bastante grave desde hace algún tiempo, 
porque paralizó, casi por completo, nuestros tra- 
bajos de explotación en todo Centro-América. No 
dudamos que pronto volverán á su actividad acos- 
tumbrada nuestros distritos minerales, á juzgar 
por la tendencia que los precios del metal blanco 
tienen al alza. 

¿ Hay carbón de piedra en la América Central? 



Es claro que sí. Y ¿ por qué no se explotan los ve- 
neros de ese artículo tan importante como necesa- 
rio? Porciue el consumo es relativamente poco; 
porque no hay capitales ni brazos disponibles; por- 
que los medios de transporte son muy caros y di- 
fíciles y, por último, porque la leña es todavía 
abundante y barata á corta distancia de los gran- 
des centros de población. 

Nuestros malos caminos son la causa principal 
de la pequenez de nuestras exportaciones y á éstas 
se debe la falta de competencia entre las compañías 
de vapores que hacen el servicio de nuestros puer- 
tos del Pacífico. En el litoral Atlántico, suplen la 
falta de buenas carreteras nuestras magníficas vías 
fluviales y nuestros ferro-carriles en construcción. 



El primer banco que hubo en Centro-América, 
se fundó en San José de Costa-Rica, en 1857. Su 
fundador fué don Crisanto Medina. El Banco An- 
glo-Costarricense se estableció en 1863, el Banco 
de Costa-Rica, en 1867 y el Banco de La Unión, 
en 1877. Todos tienen su oficina central en la ciu- 
dad de San José. 

Bl puerto de Santo Tomás, situado en el extre- 
mo meridional de la Bahía de Amatique, ( Golfo de 
Honduras ) es uno de los mejores de la América 
Central. Su ancladero está bien protegido de los 
vientos del S. E. Es de fácil acceso y tiene la ])ro- 
fundidad suficiente para embarcaciones de gran 
calado. 



KL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



ynoRflS 





L N° 1° representa un cuerpo bas- 
que para señora. Está hecho de 
seda de la China de fondo verde á 
grandes cuadros en Hstas color ro- 
sa seca, con escepción del corbatín 
que es de chiffon color de rosa, sua- 
vemente arrugado, sobre el que cae 
un gracioso sobre-cuello termina- 
do en puntas. 

El cuerpo basque es particular- 
mente vistoso, pues muestra el de- 
lantero, arreglado á estilo de blusa 
francesa y un forro esmeradamen- 
te ajustado, que hace el cuerpo de 
un entalle perfecto. Las mangas de levita están 
cubiertas hasta el codo con grandes puffs y el 
cuello recto está adornado con chiffon por la parte 
trasera donde termina en una laza. En el frente 
del delantero, y sobre cada hombro, lleva adornos 
de chiffon encarnado con botones de fantasía. 

Este saco puede hacerse en cualquiera otra cla- 
se de seda de moda ó en telas de novedad, tan fa- 
vorecidas por las damas. 

El N° 2 es una Toilette de velada para se- 
ñoras. Está hecho el tafetán en una delicada som- 
bi-i» linón. Encaje, chiffon y cintas forman los 
adornos. El cuerpo basque es admirablemente 
conlúrme á la figura, siendo el forro, sobre el cual 
esr 1 -olocado, entallado, liso y cerrado al centro, 
por delante. Un ancho volante de chiffon, traza en 
graciosas y suaves líneas el escote bajo y flores y 
encaics adornan el cuerpo y las mangas. 

Jbsmeradas toilettes de chiffon y seda ó de seda 
y encaje se pueden hacer en este estilo para rubias 
ó morenas. Se avienen á un sinnúmero de colores 
y se puede elegir tela de seda de calidad mediana 
para el traje y flores, encaje ó chiffon para una 
conclusión bonita y de poco costo. 

El N° 3 representa un traje Princesa al estilo 
de 1830, tan en boga hoy día. 

Se confecciona con tela de seda color de laván- 
dula y terciopelo del mismo color, aunque algo 
más oscuro, adornado con lentejuelas. Está pro- 
visto de un forro que se extiende más abajo de la 
cintura á estilo basque y está entallado con gran 
precisión con pinzas sencillas en el busto y las cos- 
turas usuales. El talle cierra por delante. La 
parte superior del forro va cubierta con un canesú 
lleno, que surte efecto de guinape. La Princesa 
cruza sobre la orilla inferior del canesú y la per- 
fección de su hechura se debe á las cuchillas delan- 
teras y de los costados y á las cuchillas que lleva 
debajo de los brazos y centros de espaldas, entre 
los que se colocan dos godets más abajo de la cos- 
tura del centro y un estrecho centro delantero 
cierra imperceptiblemente, en la costura, debajo 
del brazo izquierdo. Graciosos dobleces tubulares 
se sostienen vistosamente en la parte de atrás co- 
locados unos dentro de otros. La hechura de las 
cuchillas también produce elegantes ' ondas más 



abajo de las caderas. Las mangas van unidas á 
las orillas inferiores, de amplias y fhincidas sobre- 
mangas que surte el efecto largo en los hombros, 
característico en esta moda histórica. 

Los puños de las mangas están adornados 
con terciopelo v también el canesú está trazado 
con terciopelo.' Tiras de lentejuela y terciopelo 
alternadas adornan en el mismo estilo la parte 
baja del delantero del canesú. 

T'na ruche de chiffon y cinta adorna la parte 
baja del traje. 

Si se destina el vestido á uso ceremonioso, pue- 
de hacerse todo de seda. 






])/\Tos(uPví050S 




■Doscientas* ciudades de Francia van A erijfir estatuas 
en honor del difunto presidente Carnet. 

TCii Londres no es iiermitida la constrocciiSn de una ca- 
sa cuya altura sea mayor que el ancho de la calW. 

A.«*«;iff«ira!*e que en el e.<tado de Kausas hay vtinte 
ciudades bien edificadas y que están casi de^i^blaias. Kn S«- 
ratoga. ciudad de ese ipismo e.«ta1o. <|ue carece absolntamcnte 
de ixibladorcs. hav, entre otros edificios, un teatro que cuenta 
$30,0<)0 en oro. 

ICl "Masnihcent," es el buque de >{ncrra más grande de 
cuantos hay á flote. Pesa 6.000 tonelailas y tiene un dc*|ila- 
zamiento de 15,000. Su costo, sin incluir arrcjdo» interiore». 
es de í 627.500. La coraza de acero mide de li A 14 pulga- 
das de espesor y su armamento e» todo de coAones de 50 
toneladas, 

Kl Robierno de la» ciudades rfe los Bstados rnidon cunta 
cuatro veces más caro «¡ue el -le la» inítle.w»». 

I^os chino» tienen un calendario ^, 
cado. Sus siglos tienen sesenta aflo» y > 
como los nie.-ws y los días, tienen su noiii 

combinación resulta la nomenclatura i , - ^: > 

días, meses y aflo» del siglo. 

FJii Brcmen se acalm de construir el buque de tíI* má* 
grande de cuantos existen hoven el mundo. Se llama "Poloai". 
Tiene cinco mastelero». Micfe 39* |«ie« de largo; 50 de aacbo 
y 25 de calado. Su capacidad e.< de 6,150 tonelada*. 




ñilElEU^ 



MKTVTIKII^I^ASOK UA IIIH-TOKIA 

—Julio Císar no dijo ¡"kt ti , BmTK"! al ver á Bruto entre 
sus asesinos. Testigos pr«ienriale» de esa tragedia dicen que «e 
defendió hasta el último trance, en silencio, y que murió com- 
batiendo como un lobo. 

—No fueron solo 300 esjKirtanos V - ' ' '-' H 

desfiladero de las Termopilas, sino que -> 
El contingente de Esparta fué de 300 h. 
tieron mejor que sus camarndas de los • 

— Luis XVI no se jK)rtrt con la sobc! 
cuenta la historia, en el momento di- 
contrario; gritó pidiendo auxilio, lloró. ! 

y pidió misericordia. El sacerdote que li ." 

DK San Li'is, si'wn al ciklo." Estas palabras le íucnm alii- 
buidas i>or un (leriodista de París. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMfiRICA 




VISTA GENERAL DE GUATEMALA 




VISTA DE CORINTO, — NICARAGUA 



PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMRRICA 




El Exmo. Sr. Dr. D. Jorge Muñoz, 

MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE GUATEMALA. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERICA 




El Sr. D. Jorge Prado. 

SUBSECRETARIO DE ReLACIONKS HxTKRIORKS. — (ÍIATEMM.; 



EL INSTITUTO DE LEÓN. — NICARAGUA 




A^O I. 



San Salvador, !E2ner-o i" de i896. 



Número 3 





G>T^ ^S.55;C> iviTe:v^c> 



IGUEN á los alegres días de la pas- 
cua, los no menos alegres días de 
año nuevo; á las reuniones ínti- 
mas de nochebuena, los animados 
bailes del último de diciembre ; á 
las modestas cenas de familia, el 
bullicioso almuerzo del primer día 
del año ! Dichosa quincena duran- 
te la cual la humanidad entera se 
^-jon^j / complace en despedir con fiestas al 
? i5^ff-*^ seguro tiempo que se va, ven salu- 
(¿> ,^ dar, también con fiestas," al dudo- 

so tiempo .que viene ! 

¿Qué otra cosa son, si no, los 
días que median entre la Navidad y el año nuevo? 
La Navidad, la gran fiesta del' cristianismo, la cita 
(luc se dan los hombres en derredor del hogar, pa- 
r;t asistir á la oración fúnebre del año que muere ! 
V el año nuevo, la gran fiesta del universo, la alegre 
alborada en que los habitantes de los pueblos cul- 
tos se cruzan cordial saludo, para entonar en coro, 
entusiasta hosanna en honor del año que nace! 

Y no es seguramente por el solo prurito de ale- 
gramos que nos entregamos á estos ratos de ex- 
p.-msión en el seno de la familia y de la sociedad, 
en los postrefos días del año; ni rñucho menos por- 
que demos importancia al aumento de una unidad, 
en la alta cifra con que vamos contando la edad 
del mundo, ó los siglos transcurridos desde lo que 
llamamos Era Vulgar; seguramente que no. Es 
([ue en esos días el alma tiende á concentrarse den- 
tro de sí misma, y busca á Dios, para darle gracias 
por las mercedes recibidas, é implorar su protec- 
ción en contra de las desgracias v amarguras de la 
vida. ¿ Qué importa el templo? Dios está en to- 
das partes y como sublime expresión de la supre- 
ma bondad, lo mismo acoje, en siendo sincera, la 
])legaria que le llega envuelta en nubes de incienso, 
al través de los altares, como la que se ha escapa- 
do por entre la chis]5eante efervescencia de una co- 
pa de champagne, al pronunciarla frase sacramen- 



tal de FELIZ Avo nuevo con que al sonar la última 
campanada de las doce cu la noche del 31 de di- 
ciembre, volvemos los ojtis al cielo y nos estrecha- 
mos en seguida las manos, i-ecouociendo en aquel 
momento solenme que todos somos hermanos so- 
bre la tierra ! 

Estamos ciertos de que así como al sentarse á 
la mesa de nochebuena, no hay quien deje de pensar 
con tristeza en el padre ó el hermano, en laesposa 6 
el amigo ausentes ; del mismo modo al apurar en 
el día de año nuevo una copa, aunfjue sea sólo de 
agua pura, todos invocan desde lo más oculto de 
su pecho el auxilio dtl Todopoderoso. Y es natu- 
ral : si el año que acaba ha sido abundante en sa- 
tisfacciones, deseamos qut continúe así el año que 
empieza ; si por lo contrai io nos ha abrumado con 
el peso de multiplicados sin sabores, hacemos vo- 
tos porque el nuevo año sea. cuando menos, más 
llevadero que el que con gus I o despedimos por cau- 
sa de lo que en él hemos subido. 

Inspirada en estas ideas nuestra revista, al sa- 
ludar á sus lectores en el presente día de año nue- 
vo, desea para los que se sienten contentos y satis- 
fechos del año que acaba, que los trescientos se- 
senta y seis días de 1896, sean para ellos grata 
continuación dé los felices días de 1895. En cuan- 
to á los que tengan motivos de queja del agonizan- 
te ... . que le dejen morir en paz .... y lue el bi- 
siesto 1896 les indemnice con usura ds los agra- 
vios que 1895 les ha inferido, pagándoles en bene- 
ficios cuanto en daño les quedó adeudando el di- 
funto .... 

íbamos á terminar aquí ; pero una voz oculta 
nos advierte que habíamos olvidado á una tercera 
categoría de los vivientes, entre la que ojalá no se 
cuente ninguno de nuestros abonados. Nos refe- 
rimos á aquellos que desde luengo tiempo atrás, 
vienen sintiendo transcurrir los años con gradual 
aumento de penalidades y ninguna esperanza de 
mejora ; á los que cansados de sufrir, tienen puesta 
la vista en el sepulcro, esperando hallar en él des- 
canso .... A esos les diremos con un modesto 
pensador inglés : " Que el año nuevo sea para y<is- 
otros menos malo que lo cpie fué el año viejo." 

No es esto mucho pedir .... y sin emliargo, 
nosotros nos sentiríamos dichosos pudi«jiulo ex- 
clamar al finalizar el año de 1896 : 

j Fué menos malo que 1895 ! 

Mas en un día primero de año no conviene en- 
tregarse á tristes reflexiones. Bendigamos á la 
providencia por habernos permitido disfrutar de 
la vida im año más, y hagamos votos porque po- 
damos decir lo mismo al térm.ino del que ahor.'i sic 
ludamos en sus primeros resplandores. 



36 



EL PORVENIR DE CENTRO -AMÉRIC A 



IVXJejéTRA RGJ VISTA. 

Con objeto de facilitar al público en general, y 
cn particular á la población flotante, la adquisi- 
ción de nuestra revista, hemos dispuesto estable- 
cer tres puntos de venta para el expendio de nú- 
meros sueltos. Son estos tres puestos, nuestra 
oficina en la lia. Avenida Norte N° 80, la .admi- 
nistración del "Diario del Salvador" en el Hotel 
Siglo XX v la bien reputada agencia de negocios 
del señor don Gonzalo Mcndez en la oficina de 
"El índice". Bn los mismos lugares pueden las 
personas cpic lo deseen ¡¡asar á suscribirse. 

Con sentimiento anunciamos la muerte de uno 
de nuestros gral)adores. Mr. E.J.Gaffney, acae- 
cida el 11 de diciembre á las 7 p. m. 

Era joven todavía, de habilidad reconocida y 
de honradez á toda prueba. Durante algún tiem- 
po desempeñó con mucho tino la Secretaría de 
la Photo-engravers Uni(Mi, de New York. Desea- 
mos resignación á su apesarada esposa y le damos 
á ella V á su familia nuestro más sentido pésame. 

Eií nuestro pió xiin o número publicaremos el 
retrato de Mr. Gaftney y algunos rasgos biográ- 
ficos. 

La pérdida (|ue In Empresa ha sufrido con la 
muerte de nuestro grabador, Mr. Gafiney, ha (|ue- 
dado subsanada tomando á nuestro servicio, para 
desempeñarel empleo de a((uel, á Mr. F. .\. Me. Car- 
thy y á Mrs. Gaffney de cuya habilidad podrán 
.juzgar nuestros lectores por los grabadf)s c(ue in- 
sertamos en el presente número. 

Rectiricíioióii. — La hacemos respecto de el ni'iiiie- 
ro de habitantes de la ciii'lad de Quczaltejiauíío. .\o es eoiim 
apareció en nnestro N° 2°, 2,800, sino 28,000. 



NUESTROS GRABADOS 



Don ^7<>''y!'c- '^*""<*^- 

MINISTRO DETÍEL.VCIONKS KXTIÍKIOKKS DE L.\ KKI'f- 
. ., ■ ■ HLIC.\ I)K (U'ATK.M.VLA. 

Pertenece el señor Muñoz á una de las familias 
-más apreciables de la ciudad de Guatemala. Mo- 
desto porcarácter, auiupic seguro de su jiropio va- 
ler, vivía dedicado al ejercicio de su ])rofesión, sin 
tomar parte activa en líi i)o]ítica de su ])aís, hasta 
últimamente f|ue el l'resideiitcde (iiiatem;da, Gene- 
ral don José María Reyíia Harrios, le llamó á ocu- 
par el puesto de Secretario de Estado en el Depar- 
tamento de Relaciones Exteriores, 

En el desempeño tle las delicadas funciones de 
este elevado cargo, el señor Minloz ha demostra- 
do que bien pueden hermanarse el talento y hi ju- 
ventud con la discreción y la prudencia, dando 
pruebas de un criterio seguro,. (|ue es sin dispula 
la dote que mejor cuadra con los demás re(|uisilos 
que debe reunir un hombre de Estado. Su fisono- 
mía, como verán nuestros lectores jxir el retrato 
respectivo, revela inteligencia v energía de carác- 
ter. 

SUBSECRET.VKIO DK RKUACIONUS EXTERIORES. 

Es uno de los empleados más antiguos de la 
Secretaría de Relaciones Exteriores de la Kein'ibli- 
ca de Guatemala. Sus finos modales, esmerada 
educación y conocimiento de los íisuntos de la ofi- 



cina, especialmente en la sección de Legaciones v 
consulados, que durante más de seis años tuvo á 
su cargo, le han elevado con justicia al honroso 
puesto que en la actualidad ocupa. El señor Pra- 
do es joven todavía y le auguramos un brillante 
porvenir. 

E^l Instituto «le I^e«>n. 

Es un sólido edificio de construcción antigua 
que el espíritu progresista de los nicaragüenses ha 
transformado en elegante centro de instrucción. 
Las reformas que se le han hecho, así en el interior 
como la fachada principal del edificio y balaustra- 
da que le rodea, son dignos de su alta misión 
moral. El Instituto de I^ón es uno de los centros " 
docentes que honran á Centro-América. 

í^ix Can» Ulaiioii. 

Este magnífico edificio, destinado para resi- 
dencia jiarticular del Presidente de la República. 
es uno de los que más emiíellecen á la ciudad de 
San Salvador. Está situado en la esquina sud- 
este de la plaza principal, y le rodea un jx^iueño 
jardín, cerrado por una bonita verja de hierro. 

Con motivo del incendio del Palacio Nacional 
en IH.Sí), habiendo .sido necesario repartir las ofi- 
cinas ¡«'iblicas pí)r diferentes puntos de la ciudad, 
la casíi Blanca pasó á ser palacio del Ejecutivo, 
enqileo que hasta la fecha conserva, concentrando 
en su sent) el despacho de la Presidencia y de las 
cuíitro Secretarías de Estado. 

Su construcción d ita del año tle 188ó. 

ICl puente «le l'aso de C7al>all«»><. 

Este magnífict) puente está situado en el i>unto 
más estrecho del brazo de mar <|ue separa á la isla 
de Corinto d»; tierra firme en Nicaragua. Como se 
ve por el grabado, nt) es de mucha extensión; per») 
reúne á las condiciones de solidez y de elegfancia 
(pie le distinguen, la circunstancial de {xrnetrar en 
e> departamento ck- Chiiupidega |)or uno de lt>s la- 
gares más Ik-IIos de la costa nicaragüense. "Paso 
de Caballos" es un;i alegre eslíición de baños, muy 
concurridos en los meses de enero á marzo. 

l*(iv*i'(<> Itsii'i-it»». 

Es mil ])oblacióii naciente situada al Norte de 
(iiiatemaiíi sobre el mar de las .\ntillas. Se decre- 
tó su fundación al mismo tiem|H> que la cimstruc- 
ción del ferna-arril en 1SS2. y l<»s ingenieros encar- 
gados de estu liar el terreno, levantaron de ella im 
l)l.-ino. ipi ■ le augura el puesto de una gran ciudad 
etiMiido s, termine la línea férrea que ha de poner 
en comnnieacióii dirc-ct.'i á (tuateiiial:i ct»n las vía? 
del .\tlánlico. 

.Viiiii|>iilii. 

I-I puerto de .\ma]);ila está situado al ¡lie del 
cerro del Tigre en la isla «leí mismo nombre, que 
es la m.iyor y más importante á la vez del archi- 
])iélago del Golfo de I'onseca. l"ué habilitado con 
el carácter de ¡merto franco en \H(tH ;M)r el go- 
bierno del General don José .María Medina, v en 
l)ocos años vino á ser emi)orio del comercio de 
Honduras Su clima es sano y menos ardiente 
(pie el (le La liiión. Su magnífica bahía, 'al abri- 
go de los vientos, es la segunda de la costa Sur de 
Ceiitn)-.\mérica, correspondien<lo á la de Corinto. 
el honor de la supremacía. 



RL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



Jva /Vdiiana Centríil de Costa- I«icu. 

Las crecientes necesidades y las exigencias del 
comercio costarricense, (que allá son siempre a- 
tendidas,) fueron móvil obligado para la creación 
de una aduana central en la cajMtal, destinada es- 
])ecialmente al registro de la importación por el 
])uerto del Atlántico ; y á fé que ha respondido al 
objeto de su institución, ]jues ha facilitado en 
grande escala el movimiento de mercaderías, que 
antes tenían que permanecer estacionarias en las 
Ijodegasde El Limón y Carrillo. Ha sido, pxtes, una 
positiva mejora de que con justicia pueden vana- 
gloriarse sus iniciadores y fundadores, si bien es 
cierto que ya una vez fué declarada innecesaria. 

El edificio que es de sólida construcción de la- 
drillo, está situado al extremo Oriente de la ciudad 
de San José, al lado de la estación del ferro-carril, 
y su aspecto es de muy bonito efecto. 

Nues'ros lectores se solazarán con la vista 
ciue les ofrecemos en la pág. 41, mientras podemos 
hacerlo publicando el retrato del actual jefe de 
aquel departamento de Hacienda, don Ricardo 
Mora y Fernández. 

l?;i r*ai-tiiie Oeiitral ele «an .José^ C-K. 

La antigua plaza del mercado de la capital de 
Costa-Rica convertida, hace pocos años en parciue, 
á iniciativa de algunos ióvenes entusiastas, orga- 
nizados en Junta con Toljías Zúñiga á la cabeza, 
es hoy el paseo favorito déla CRKME Josefina, sobre 
todo en las horas de solaz. — Vésele, sin embargo, 
frecuentado en las horas de la mañana por niñe- 
ras de las casas de tono, en donde lucen sus visto- 
sos trajes nacionales. 

El recinto, aunque no demuy amplias dimensio- 
nes, reúne variados objetos y sitios de verdadero 
recreo, con sus jardines, sus banc#s de descanso 
sombreados por alamedas de gigantescos árboles 
silvestres, sus cuadrumanos y pajarillos domesti- 
cados, sus fuentes etc. 

No sin razón se deleitan allí sus constantes 'vi- 
sitadores matutinos y vespertinos. 

El grabado de la pág. 4-7 da una somera idea 
de aquel conjuntó. 



Iva calle i<> en Hj 



JoMé^ O. K. 



Es la antigua calle del Correo, en la que se en- 
cuentra hituado el Palacio del Gobierno y que em- 
bellecen del uno al otro extremo, varios edificios 
públicos y construcciones particulares de notable 
elegancia. Como casi todas las calles de San José 
de Costa Rica, la 19 está arreglada al estilo Mac 
Adam, lo que contribuye á dar á la ciudad el ale- 
gre aspecto de cultura qiie la distingue de las del 
resto de Centro-.\mérica. 

Interior de la oficina Central de Correos.— Guatemala. 

En la página 47 encontrarán nuestros lecto- 
ras una vista del interior de la Oficina Central de 
Correos de la Ciudad de Guatemala. El grabíido 
representa el despacho del señor Secretario de la 
Dirección General y sobrarían los* comentarios si 
quisiéramos detenernos á describir el bufete á que 
aludimos, desde luego que nuestra vista dá una 
idea bastante exacta de lo bien montada dé ese 
SANCTUM y de la elegancia y bu^ gusto con que 
está adornado. 



lOi Oal>il<Io íle Clioliiteca. 

Choluteca es una de las ciudades más anti- 
guas de la América Central, y su Casa Munici- 
pal ó Cabildo, de cjue ofrecemos hoy una vista, 
remonta su fundación á los primeros años de la 
conquista. Don Pedro de Alvarado visitó la ciu- 
dad en 1526. Allí fué donde encontró las fuerzas 
que al embarcarse para México le había enviado 
desde Trujillo Hernán Cortés, dando por termina- 
da su penosa expedición á Honduras. 





Y^^^^i^% f^COS nondir.es habrán alcanzado, 
*^ ^^^^^ éntrelos escritores contemporáneos, 
^^^ T\í.; ,M \^ gran popularidad que rodea al 
del inmortal autor de "Nana". Mr. 
Emilio Zola, comprendiendo el espí- 
ritu déla é])oca en que vivimos, abrió 
para la novela nuevos y dilatados 
horizontes, lanzándola con ánimo 
resvielto en el árido campo del rea- 
lismo. Por siqmesto que no ha si- 
do sin sostener serios combates con 
los partidarios de la antigtia escue- 
la, que sus obras han logrado de- 
rramarse por el mundo, para ir á fortificar el aba- 
tido espíritu del hombre, con las duras pero ne- 
cesarias enseñanzas de la triste realidad. 

Prolífico talento en el que predorninan las fa- 
cultades de la observación y de la crítica, é infati- 
gable actividad en el desarrollo de las ideas, abar- 
cándolas en todos sus detalles, tales son los ras- 
gos prominentes de las obras de Zola. Merecen 
especial mención entre ellas, sus"Contes á Ninon", 
"Madeleine Terat," "L'Assommoir" "Un page 
d'Amour", "Nana-", "Pot Bouille", "La Terre" y 
Lourdes" que es la íiltima que ha publicado. Más 
sin que se entienda de nuestra parte la preten- 
sión de dar voto en materia tan delicada, la obra 
del gran escritor que para nosotros bastaría por 
si sola para sostener el eterno pedestal de su glo- 
ria es "La Débacle", la triste epopeya de los reve- 
ces de la Francia, cuya lectura, dígase lo que se 



38 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



quiera, ha contribuido en mucho á levantar el es- 
píritu nacional en el seno de ese gran pueblo, por 
ciiyo cerebro pasaron más de una vez los pensa- 
mientos de la humanidad. 

Zola prepara la pubHcación de un nuevo libro 
que llevará el título de "Roma" y vendrá á ser la 
continuación de la serie á que ha dado el nombre 
de "Les trois villes." Cuenta no más que con cin- 
cuenta y cinco años de edad, lo que en Europa 
cíiuivale á hallarse en 'n plenitud de la vida; así 
que hay todavía que es j erar mucho de la asom- 
brosa fecundidad de sn tí'lento. 




Diej'Tj^ 



N cornpañía de un amigo — de sus co- 
rnodidades — luchaba, á brazo par- 
tido, con un beefsteak rebelde, en el 
RESTAURANTE anexo.al hotel de X. 

Es un buen hotel — el de X — sa- 
ben Uds.? Bastante bueno si 

Ud. se aviene á comer perro rabioso, 
á beber vinagre de Jerez, Oporto, Bur- 
deos, etc., agua con microbios como 
los puños : á dormir entre sábanas 
no Si. SI de Holanda, Irlanda, ó Madapolán ; pero 
eso SÍ, bien ventiladas. A la prueba, que si Ud' 
estira una pierna, es rtiro que no coincida elpiécon 
una tronera de á palmo por la cual asoma luego 
el miembro en referencia, algo más de lo que con- 
suena con la honestidad. 

Tal perseverancia pusimos eii nuestro empeño 




que en definitiva cortamos un trozo de 

llevamos á la boca en el propósito de masticarle." 

— Cristo ! dijo Genaro — esto es caucho ' 

— Nó ! le repliqué en el acto — : es macho viejo. 

— En qué lo conoces? 

— En que cocea. 
-¡Eh? 

— Observa, continué, sin suspenderla acción 
de los maxilares, que al oprimir entre las muelas 
el trozo con el que estás luchando hace rato éste 
mismo, como si tuviera dentro un resorte podero- 
so, te obliga á abrir la boca con una fuerza irresis- 
tible. 

— Es cierto. 

— Ya lo creo ! 

— Pero eso no me exphca lo del macho. 

— No ? Pues bien, esa acción como de resorte 
es la coz del animalito. 

— Ah.bah! 

— Coz postuma, vamos aldecir. je connais qa 

— Pero de qué la conoces ? " 

— Hijo mío fui vecino de París durante el pri- 
mer sitio - entiendes ? - el sitio por los alemanes 
Hubo dos: - el segundo se relaciona con los comu- 
mstas y con Thiers. 



— Ole ! Con que tú estuvistes en esa época en 
París DE Francia ! 

— Algo hay de eso. 

— Hombre! cuéntame algunos episodios. Dicen 
que Uds. comían gatos y perros y . . . . 

— Poco á poco, camarada. Nosotros comía- 
mos variedad de viandas, es muy cierto, pero nada 
de lo dicho. 

— A otro perro con ese hueso .' 

— Confirmo mi primera aserción. Comimos 
seres con los que no estaban familiarizados nues- 
tros estómagos, — eso sí, como .... liebre de 
LOS TEJADOS ... Ó SU Congénere el conejo cantan- 
te ... . 

— Qué diablos me estás ensartando ? 

— Prosigo. Corzo casero . . . gazapo negro de 
rabo largo .... buey ( ó vaca ) solípedo sin cuer- 
nos. 

— Pero .... canarios ! dónde se han visto lie- 
bres en los tejados, ni conejos que canten, ni ... . 

— Oh 1 sobran siempre en el mes de enero — 
aquí 3' en todas partes. 

— Jamás he visto un ejemplar. De que viven ? 

— Comen ratones y birlan lo queencuentran en 
las cocinas .... viven del merodeo. 

— Hum ! ya voy entendiendo — lo que me tiene 
en Babia es lo del canto — de los . . .conejos. 

— Cuando están enamorados dan funciones de 
ópera — en los techos. 

— Y también comen ratones . . . . ? 

— Desde luego. 

— Ah ! . . . Veamos ahora lo del corzo casero. 

— Oh! son animalitos mu v sociables— : como 
conozcan á la gente menean el rabo — v aullan A la 
vista de la luna. 

— Bien, pero lo de los ga/a|k)s con ral... m im 
ha atravesado en el magín. 

— Tienen •sus habitaciones en huecos no niuv 
pandes y lo más cerca posible de las cocinas rt de 
los graneros. Los conejos y las liebres va cxprr- 
sados les hacen una guerra sin cuartel. 'RcK-n los 

comestibles que es un gusto v chillan ini-csan- 

temente cuando riñen ó se hacen d ani«>r. 

— Por manera que tu vaca ¡««crKKNOS v soi.í- 
PEDA debe ser pariente próxima del plato (i'ue co- 
memos — mas bien que tratamos de comer. 

— Sospecho que sí. 

— Y tú comiste de esas liebres v . \ 

— Y que remedio, mon ami? 

— Y qué efecto te producía esa exótica dicta ' 

— Uno muy curioso. A ,><ko de usarla no i>o-" 
día ver un roedor sin experimentar el deseo de ilcr- 
seguirle para hmcarie el diente. Cuando era c.;r7.o 
el que usaba instintivamente cnsavaha rascar- 
me en la espalda ó en la cal)eza con los mCs y daba 
caza a los gatos .... • 

— Liebres querrás decir. 

— Tanto monta en sist.xncia. 

— V á la vista de la luna daba un dó de pecho 
mucho mas largo, de aliento. ,,ue el de C.avarre. " 

~\ todo eso lo comían Uds. así. á la d"ial»la, ó 

-Oh. con salsas a|)et¡tosas! To<la la ccK-ina 
francesa est.v en las salsas 

— Posible? 

— Vaya ! Un buen chef que no teñirá la mnle- 
na pnma indis|^„sablc - no'se apura. ^01^.^1,^- 
cer un <-.,,;ot dk moito.v y le improvisa «'re, n br - 
niante, o cartón, ó madera. El guiso será incom 



El- POKVKMK I»K CENTKO-AMKRICA 




PALACIO DEL EJECUTIVO ( CASA BLANCA ) 
SAN SALVADOR 



ET. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




ELTUENTR DE PASO CABALLOS. — ( FEKKOCAKKIL DL NiCAKAOrA ) 




PUERTO RARRFOS - OT'ATEMALA 



KT. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




VISTA DEL PUERTO DE AMAPALA. — HONDURAS 



-NOCHE DE INVIERNO. 




LA ADUANA CBNTRAI;. — SAN J08K. — C. R. 




LLÁ, fuera, se escucha 
La caída monótona del agua ; 
Natura yace triste 
Y el viento duerme, recogida el ala, 

¡ Oh las chozas sin lumbre ! 
¡ Oh los hijos que adopta la desgracia 
Y que se acogen al portal obscuro, 
Público hogar en donde todo falta ! 



Yo tengo aquí, siquiera, 
Abrigo y luz, aunque en humilde estancia, 
Pero otro invierno, el del dolor impío, 
Ha hallado sola y sin amparo á mi alma ! 
Isaías Gamuoa. 



KI. PORVENIR 



DE CENTRO AMÉRICA- 




LA CALLE 19 EN SAN JOSÉ. - COSTA KICA 




^.% 



EL CABILDO ni-: CHOLl I IvCA. - HONni'KAí 



KU l'OKVKNIK 1)K CKNTRO-AMKUICA 



1)le ; pero que salsa , amigo, ciiié salsa , Es de chu- 
Ijarse los dedos. 

En esto nos cambiaron de plato y mi amigo, 
acaso impresionado por la plática que antecede, se 
puso á dar vueltas con el tenedor al guiso que le 
sirvieron, husmeando ruidosamente y haciendo vi- 
sajes. 

— ¿ Qué demonios es esto ? preguntó al mozo. 

— Guisado de conejo — señor. 

— Hum ! conejo cantante ó . . . cómo ? 

— Cantante? Oh, nó! 

— Cuando mataron í'i este conejo no hizo miau? 

— Oh, nó ! y el mozo se rió de btiena gana. 

El resto de la comida hizo consonante con el 
])rincipio, concluyendo con dos tazas de agua ca- 
liente de carbón y azi^car, que bajo la fé del cocine- 
ro era café. 

Genaro salió pensativo y se me antoja que has- 
ta con un comienzo de indigestión. Parece que el 
macho no le sentaba y que allá en las tenebrosas 
l)rofundidades del vientre continuaba desarmándo- 
se á coces. 

Ahora bien, para su caso yo no tenía receta : 
hubiera engullido rata y otro gallo le cantara. 

En ese mismo sitio de París me tocó en suerte 
jamar un roedor de la especie dicha. No se diría 
sino que el alojamiento que le di no le acomodó, 
])ues apenas instalado empezó á agitarse allá den- 
tro, Placiéndome sufrir cólicos de patente. 

Quítese Ud. de ruidos, me dijo un amigo con 
((uien consulté la cosa. Vaya Ud. á un restau- 
KANTE y pida gato no disfrazado : coma del ■ mis- 
n)o y tendrá Ud. paz en los departamentos del in- 
terior. 

Hícelo así — y el resultado fué admirable. Bien 
es verdad que el cafetero se quiso empeñar en 
([ue su gato fuera liebre ; pero después de un parla- 
mento acalorado y mediante promesa de reconocer 
r.\ EXTRA por quitar al musídeo su usurpado nom- 
bre, logré que la liebre oficinal me fuera presen- 
tada en su carácter de felino bonafide. 

Y no bien pasó el nuevo huésped por el portal 
del estómago que se llama en romance exófago, 
cuando el otro se aquietó, cesando con eso mi tor- 
mento. S. J. C. 



fusilado dos veces 

La desgraciada expedición de Murat en busca 
de una restauración imposible en el trono de Ná- 
l)()les, después de la batalla de Waterloo, hízole 
caer en la red que le habían tendido los borbones; 
y preso y condenado á muerte en Pizzo, pequeño 
puerto délas costas de Calabria, se preparó á mo- 
rir como un héroe. 

El día de la ejecución tomó un baño muy tem- 
prano, se hizo afeitar y rizar los cabellos con esme- 
ro y se vistió con el más lujoso de siis uniformes. 
Cuando el General Sebastiani, su amigo y compa- 
ñero de armas en los gloriosos campos de Maren- 
go y Austerlitz, subió á,buscarle, para comunicar- 
le que había llegado el terrible momento, Murat 
estaba listo. Mientras bajaban la escalera para 
descender al patio de la casita que servía de jaula 
al león de Abukir, Murat se ocupaba en consolar 
á Sebastiani, más conmovido de tener que fusilar 
á a((uel valiente entre los valientes, como le llama- 
ba Napoleón, tiue si él mismo hubiera sido el con- 



denado á muerte y el ex-rey de Ñapóles el ejecutor 
de la sentencia. 

Una vez en el sitio destinado para la ejecución, 
Murat reconoció en la escolta que iba á ultimarle 
á los soldados de Jena y de Friedland. Les dirigió 
algunas palabras, y suplicó á Sebastiani que le 
permitiese mandar él mismo el cuadro. 

A la voz de ¡ fuego ! sonó una detonación ; pe- 
ro Murat permaneció en pie y se encontróileso 

Los dragones del imperio, sin ])onerse de a- 
cuerdo entre sí, pero movidos por el resorte de una 
misma inspiración, habían quitado las balas á los 
cartuchos, al meterlos dentro de los fusiles. 

Murat, sin inmutarse, la frente erguida y la 
sonrisa en los labios, les dijo entonces : 

Gracias, muchachos ! gracias por esa prueba 
de vuestro carino ; más siempre habrá c^ue acabar 
por donde debíais haber comenzado. 
Y ordenó de nuevo cargar y preparar las armas. 

Al esti-uendo de aquella segunda descarga, Mu- 
rat cayó inerte para no levantarse jamás. 

Sebastiani se arrodilló junto al cadáver, abra- 
zó por última vez á su amigo, y cumpliendo con 
su postrer encargo, empapó en su sangre el pa- 
ñuelo que llevaba en un ojal de la casaca para en- 
viarlo como un triste recuerdo á Carolina Bona- 
parte. 

AI^ejJAP«ÍI>l«0 I>T MAS. 

ENTRE las noticias que nos ha transmitido el 
cable últimamente, laque mayor interés reviste jja- 
ra el mundo literario, es la relativa al fallecimien- 
to de este notable escritor francés. 

Si Alejandro Dumas, hijo, no llegó como nove- 
lista á la altura de su ilustre padre,- le excedió, sin 
duda, en el teatro, siendo uno de los autores dramá- 
ticos que con mayor acierto han manejado los se- 
cretos resortes del corazón humano, el mismo Víc- 
tor Hugo, inclusive. 

. Su primera obra " La Dama de las Camelias " 
llenó al mundo de admiración y de escándalo. No 
se concebía que el realismo, por atrevido que fuese, 
osara divinizar la prostitución. Y sin embargo, el 
mundo aplaudió desde entonces, aplaude todavía 
y seguirá aplaudiendo por muchos años, aquel idi- 
lio de amor que inspiró á Verdi una de sus mejores 
óperas. 

En 1875 fué llamado á ocupar un sillón en la 
Academia; y poco tiempo después dio á luz su no- 
table estudio sobre " El Divorcio, " obra llena de 
interesantes reflexiones filosóficas, que por sobre 
la galanura del estilo, nos descubren al proftindo 
pensador. 

Alejandro Dumas nmrió en París en su residen- 
cia de la RUÉ Ampére, en 27 de noviembre último, 
á los 71 años de edad. Sus restos fueron conduci- 
dos el 30 al cementerio Montmartre, sin ceremo- 
nias religiosas ni honores de ningima especie, como 
lo había deseado el difunto. ¿Ni para qué los 
necesitaba ? París entero habrá asistido á sus fu- 
nerales, y con París, que es corazón del orbe, cuan- 
tos sobre la tierra han sentido >• llorado alguna 
,vez con " La Traviata." 

Las novelas y dramas con que Dumas, hijo, ha 
enriquecido el tesoro de la literatura francesa son 
•tantos, que sería prolijo mencionarlos en los estre- 
chos límites de estas líneas. Las obras cpie han 
brotado de su fecunda pluma forman una bibliote- 
ca, que no una'colección. 



44 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




SCLCIQN ^ 



La prensa de Inglaterra se muestra muy alar- 
mada con motivo déla tema de posesión de Puer- 
to Arthur por la escuadra rusa. El gobierno de la 
Gran Bretaña comprende que esa circunstancia 
virtuaímente equivale al establecimiento, de parte 
de Rusia, de un verdadero protectorado sobre el 
gobierno de Peking y juzga, con razón, que su 
prestigio corre gran peligro en el Oriente. 

Pin Alenania se cree que Rusia solo se preocu- 
pa en aumentar su influencia en el Bosforo y que 
tanto sus movimientos actuales en la China, como 
su pasada conducta en las fronteras de la India, 
no obedecen á otro motivo que facilitar su aproxi- 
mación á Constantinopla. 

Henri Rochefort acaba de lanzar sobre el Sul- 
tán de Turquía el epíteto de "bruto infame" con 
motivo de los sucesos de Armenia. 

Según el tratado de paz celebrado entre Fran- 
cia y Madagascar, la reina de esta isla acepta el 
protectorado de la República francesa. Un agen- 
te de Francia controlará las relaciones de Mada- 
gascar con las potencias extranjeras así como los 
negocios de la administración interior. Francia 
se reserva el derecho de mantener un ejercito en 
el país y el Gobierno Hova no podrá levantar 
empréstito sin autorización de los franceses que 
han asumido las responsabilidades financieras que 
Madagascar haya contraído hasta la fecha de la 
firmada del tratado. 

Hasta fines de octubre había habido en el Ja- 
pón 42,706 casos de cólera. Las defunciones su- 
bieron, en igual tiempo, á 28,513. 



El "Spectator" de Londres, tratando de la 
doctrina de Monroe, dice que los ingleses, como 
tales, nada tienen que objetar al principio aludido; 
pero que por lo que hace á la raza Anglo-Sájona, 
quieren que sea suprema en América. Agrega que 
los Estados Unidos nada tienen que temer con 
respecto á la integridad ¿territorial de Ít)s países 
de América, mientras domine en los mares el pabe- 
llón de la Gran Bretaña, y que el día que su predo- 
minio en el Océano llegase á pasar á manos de Ru- 
sia ó de Francia, se convertiría en letra muerta la 
audaz declaración de Monroe, ó se verían obliga- 
dos á luchar para arrebatarle la supremacía al 
conquistador. 

Sentimos no estar de acuerdo con el estimable 
colega de Londres. Nosotros entendemos de mu» 
distinta manera la célebre doctrina lanzada por él 
Presidente Monroe en 1823. Queremos que la 
América del Norte sea para los Americanos del» 
Norte y para los Mexicanos; la América Central 
para nosotros y la América del Sur para los Sud- 
americanos. 




IltieliiieteDaiijfo. 

Este Departamento del Occidente de la Repú- 
blica de Guatemala, tiene una población de 136,114 
habitantes, repartidos en treinta y cuatro munici- 
palidades. Es uno de los más extensos, en terri- 
torio, y sus recursos, tanto agrícolas como mine- 
rales, son mu3- cuantiosos. El aspecto físico, así 
como el clima de Huehuetenango, son muy varia- 
dos. Su porción meridional es accidentada 3* fria. 
Hacia el Norte, el terreno es bajo y cálido, aunque 
salubre. Las fuentes de los ríos Cuilco, Chiapas, 
Ixcan y Negro riegan perfectamente todo el De- 
partamento. Sus producciones principales son: 
azúcar, café, trigo, algodón, cebada y diversidad 
de granos y frutas. Posee extensos bosíjues, ricos 
en maderas de construcción, de tinte y de ebanis- 
tería; minas de oro, ])lata, hierro, plomo y sal. 
Solo las minas de plomo de Tojlón y las de sal de 
San Mateo, de Ixtan y de Pichitiuil se explotan en 
la actualidad. Su principal industria fal>ril con- 
siste en la manufactura de tejidos de lana y de 
algodón. Cuenta con im colegio y 87 escuelas pri- 
marias. 

La cabecera del I)ci)artamento de Huehuete- 
nango es la pintoresca ciudad de esc mismo nom- 
bre, situada en una meseta de temiícratura deli- 
ciosa. Tiene ll,fi()(> habitantes. 

Las poblaciones más importantes son: San Pe- 
dro Soloma. San Juan Ixcoy. San .Mateo. San I-,o- 
renzo, Nenton, San Sebastián y Chiantla. 
Ivíi eleoti-ioicIjKl ¡il Morviolo fiel C«rr*-o. 

La timbrada de las cartas para hacer constar 
en ellas, antes de su reparto, el nombre de la ad- 
ministración receptora y la fecha de su llegada, 
era operación que exigía demasiado tiemjx», dada 
la velocidad con (|ue marchamos en este siglo del 
vapor. Por t'so los Estados Unidos. <pie en mate- 
ria de inventos van á la vangiuirdia de Europa. 
han resuelto el problema en el sentido de hacer 
de esa dilatada maniobra la cosa más sencilla del 
mundo. Un timbre movido por un motor eléctri- 
co, sistema CrtK'ker Wliccler. de un cuarto de caba- 
llo de fuerza, basta para sellar tiuinientas carta» 
por minuto. Gracias á este i)r<KC<limiento, la Di- 
rección General de Correos de Nueva- York, ha po- 
dido timbrar de junio á «Ktubrc último, la friolera 
de seis millones de cartas. 

;Qué será de la electricidad en el siglo XX? 

l)e oporttiniflixl. 

Con motivo de los siniestros ultimamenteocu- 
rridos en el Ferrocarril central de Guatemala, pa- 
récenos oportuna la reproducción «le las siguientes 
líneas que toncamos de la "Revista de Ingeniería." 
de Buenos Aires. 

VN DEFECTO DE LOS FRENOS DE .\IKE COUPRIMilM). 

Los frenos automáticos de airccomimmido no 
están dando á las Conii)añías de fernK-arriles que 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



45 



I 



los emplean todo el buen resultado apetecible, pues 
además de las frecuentes roturas de las gomas de 
enchufe, á consecuencia de las cuales se producen 
])aradas intempestivas, el principal defecto de es- 
tos aparatos es que carecen casi por completo de 
moderaliilidad. Se aprietan y se aflojan pc>r lo 
tanto repentinamente, lo que puede tener grandes 
inconvenientes, sobre todo al bajar largas y fuer- 
tes pendientes. 

Esta falta de moderabilidad de los frenos de 
aire comprimido se exajera todavía más en los 
trenes largos, cuando, para que sea eficaz la ac- 
ción del freno continuo y no se produzcan en los 
enganches reaciones perjudicando al material, es 
menester acudir al empleo de la válvula de acción 
rápida. 

Se han hecho ya numerosos ensayos y expe- 
riencias con objeto de vencer el mencionado defec- 
to. Particularmente podemos citar el sistema de 
la Compañía de París-Lyon-Mediterráneo que con- 
siste en la adición del freno no automático al fre- 
no automático. 

Un ingeniero de la Compañía Oeste de Francia 
acaba de inventar un aparato eléctrico el cual, 
combinado con el freno Westinghouse, permite 
moderar el apretamiento de este último. Además, 
el referido aparato permite (lo que hasta ahora 
había sido imposible con el freno de aire comprimi- 
do) que se regule el aflojamiento, como lo demues- 
tran los diagramas de ensavo. En caso de para- 
da intempestiva, ocasionada por rotura de una 
goma de enchufe, puede aflojarse inmediatamente 
el freno sin 
que haya ne- 
cesidad de ba- 
jarse la má- 
quina. Desde 
lue^o el no 
funcionamien 
to acciden- 
tal delapara- 
toeléctrico 
no influye en 
nada sobre 
el funciona- 
miento nor- 
mal y regu- 
lar del freno 
de aire com- 
primido. 
Se prosiguen 
1 o s ensayos 
en la Compa- 
ñía del Oeste 
de Francia y 
es de preveer 
que este nue- 
vo invento ha 
de constituir 
una gran me- 
jora que se 
adoptará en 
la mayor par- 
te de las com- 
pañí as c|ue 
usan algún 
freno de aire 
comprimido. 




TCí uso de la hornilla eléctrica está dando muy 
buenos resultados en el tratamiento de sustancias 
difíciles de fundir como los metales ckomio y Mo- 
i.iBDENO. El primero de estos, descubierto por 
Vauquelin, es inoxidable, menos derretible que el 
platino, aunque se puede limar como el hierro y es 
susceptible de adquirir un alto grado de pulimen- 
to. El segundo no se había podido descubrir el 
modo de derretirlo y gracias á la hornilla mencioy 
nada se le pudo fundir y amoldar, limar y forjar 
en el yunque con facilidad. 

El metal llamado ti'nc.sten, conocido solo de 
los químicos en forma de polvo, y que es aun más 
difícil de derretir que el cromio ó el molíbdeno pue- 
de convertirse en líquido en el crisol eléctrico, y si 
se le reduce por medio del carbono se obtiene, en 
pocos minutos, una sustancia maleable y fácil de 
fundir ó de forjar. 

Peligot había logrado producir con muchas 
dificultades pequeñas cantidades de uranio metá- 
lico porgedlo de metales alcalinos y este procedi- 
miento le ¿aba por resultado un óxido impuro que 
casi siempre contenía sodio y platino ó sílico, se- 
gún la naturaleza del crisol en que verificaba la 
reacción. Con la hornilla eléctrica la producción 
práctica de varios metales es un hecho ^- la quími- 
ca mineralógica ha ganado mvchísimo con ese im- 
p(írtante descubrimiento, poraue contribuirá de 
una manera poderosa á la clasificación de muchas 
sustancias minerales y al estudio de sus propieda- 
des tan curiosas como interesantes. 

1-,'íi lepra 
es una enfer- 
medad m u y 
rara en los 
países civili- 
zados. 

liín los 
Estados Uni- 
dos se asegu- 
ra que un 
20 °|o de las 
defun clones 
anuales sede- 
be á la tuber- 
culosis; 5 °|r 
á ladiftéria y 
pneumonía v 
3 °|o á las fie- 
bres tifoidea 
V escarlatina. 
Kn los fe- 
rrocarriles 
del Gobierno, 
en Francia, se 
piensa usar 
dentro de po- 
co el alumi- 
nio en la cons- 
trucción de 
los carros, 
con excepción 
de los ejes y 
de las ruedas. 
Se cree que se 
ahorrará un 
peso de 30 to- 
neladas. 



Departamento de Huehuetenango 



4G 



PA, POKYKNIK DK CENTKO-AMKRICA 



miCüLTUfj/l. 





rSTfíIflS. 

os cafetales de los Departamentos de . 
Matagalpay Jinotega, en Nicaragua, 
empiezan á rivalizar con los de Ma- 
nagua v Carazo. Hasta el año de 
1892 había en el de Jinotega 1.844. 
000 árboles sembrados v en el de 
Matagalpa 1.294,600. El •úmero 
de árboles sembradosen toda la Re- 
pública llegaba en aquella fecha á 
27.000,000. 

— El Salvador exporta anualmente para Nicara- 
gua cerca de 1.800,000 libras de azúcar. 

— Erandique en el Departamento de Gracias, 
Honduras, es notable por sus célebres minas de 
ópalos. 

— Las Aguas Calientes de Bella Vista, situadas 
cu las faldas del Irazú, á una legua de Cartago, 
Costa Rica, tiene una temperatura de 135° F. 
Asegúrase que son inmejorables como remedio pa- 
ra el reumatismo, la gota y toda clase de enferme- 
dades cutáneas. 

—Al Oeste de Lívingston, Departamento de Isa- 
l):i1, Guatemala, se han descubierto varios depósi- 
tos de carbón de piedra que los expertos han de- 
clarado antracita de excelente calidad. 

—El General Antonio Maceo es el concesionario 
de 1 1 Colonia Cubana fundada por él en Nicova. 
Provincia de Guanacaste, en Costa Rica. 



/^©?/iS 





medio de un 



CORPINOS PARA SEÑORAS 
Figura n° 1 

A combinación de colores y materia- 
les empleados en esta prenda son de 
efecto admirable. Las telas que en- 
tran en su confección, son : paño co- 
lor de roble ( claro ), terciopelo car- 
melita-nutria y muselina blanca, 
con adornos de cinta y puntilla de 
encaje. El fichú es un detalle precio- 
so, lo mismo que los delanteros. Es- 
tos entallan con pliegues dobles so- 
bre el busto y cierran en el centro ca- 
yendo, en forma de i)eto, sobre el ex- 
tremo inferior. Los delanteros de la 
chacjueta se unen por debajo, por 
lazo de cinta y redondean el busto 



graciosamente hacia la espalda. Un fichú estilo 
María Antonieta le dá muy -v-istosa apariencia \ 
los pliegues menudos de la tela y el volante de pun- 
tilla de encaje rematan el conjunto, que es de muy 
buen gusto. Las mangas, que son de terciopelo 3' 
con una sola costura, ciñen el antebrazo y deben 
ser bien anchas en la parte superior. 

FlGtRA x= 2 

Brocado de seda color gris y tercioj)elo más 
oscuro, son las telas que se han escogido para esta 
prenda y como adornos terciopelo rosa y botones 
del mismo ú otro color. Cuello de fantasía, man- 
gas estilo Faquín y pliegues tableados, todo lo cual 
se presta á variantes muy elegantes. Los delan- 
teros deben ser bastantemente rellenos para que el 
efecto produzcan deseado y en el centro, por delan- 
te, deben llevar un pliegue tableado doble, «le tercio 
pelo, que gradualmente va estrechándose hacia la 
orilla inferior, sujeto al cuerpo solo en las orillas su- 
perior é inferior, demodoquecaigacon soltura, que 
es lo que le dá la elegancia francesa. El pliegue de- 
be adornarse con tK)tones. según el gusto. El cue- 
llo es de fantasía, formado en dos secciones <jue se 
ensanchan graciosamente en el centro del espaldar. 
El escote luce cuello recto cubierto con ct)rbatín 
arrugado, de terciojielo rosa, sobre el cual caen 
puntas Faquín. 

FlGl-RA x'^ 'A. 

Las telas que entran en la confección de esta 
pisza, son : seda amarilla y encaje, para la bhisxi 
que se muestra en esta figura, asociándose tercio- 
]>eIo más oscuro y cinta, parr. el adorno. Mangas 
muy grandes BorR.xois. forma jamón, destacan 
en esta moda y pueden ser largas ó hasta el c<mIo. 
según el gusto. El forro, sobre el cual va entalla- 
da la blusa, conforma el talle perfectamente, l^n» 
caídos parejos de los costados díbcnse á las pieV^s 
de debajo de los brazos, que separan el espahhir He 
los delanteros, los que delxm ser rellenos y caer so- 
bre un cinturón de terciopelo (,ue rodea la cintura 
y que termina por detrás en forma de lazo. El es- 
paldar es liso en la parte de arrilwi y plegado en la 
de abajo. Las mangas, que son ñiuy eleganteii. 
son de forma de jamón y de una sola costura, con 
frimcidos que se unen en un solo grupo iiorKNorx, 
de cinco costuras de largo desigual, siendo la más 
extensa la del centrt). 

^I5CEÍEÍL> 



v^. 



'RONDSTICOS 1)K I'KRO (¡Rri.I.i 
1)K 1S9»>. 



I'AKA KI. AÑO 



A este año le sobrarán vciticuatro horas, pues 
tiene 366 días ; uno más «pie los años ordinarios. 

Los cjue nazcan el 29 de febrero no pmlrán 
cumplir año en 1897; sino que tendrán (|uc espe- 
rarse hasta el siglo f|ue viene, lo cual es una ven- 
taja, pues solo estarán obligados á c<»nvidur A C€>- 
mer á sus amigos cada cuatro años. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




INTERIOR DE LA OFICINA CENTRAL DE CORREOS. — GUATEMALA 



LA IMPRENTA. 



rs la Imprenta el termómetro invariable 
^ Para juzgar de un pueblo el adelanto, 
Cuando impera el derecho noble santo 
De libertad, derecho el más amable. 

Sin libertad, la Prensa es detestable 
Y acusa en un país abatimiento, 
Desprecio por el patrio sentimiento, 
Sujeción criminal al duro sable. 

Por eso cuando mucho se medita 

En el poder inmenso de la idea. 

Que forma libres y que al bien incita ; 

Hay razón de juzgar la gigantea 
Obra de Guttenberg como bendita : 
Si ensalza el crimen ¡ que maldita sea ! 

Carlos A. Imendia. 




EL parque central — san jóse, 
costa rica 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




HT- PORVENIR DK CRNTRO-AMKRÍC A 



A 



/ 




El Excmo. Sr. General D. Juan B. Quirós. 

MINISTRO Olí LA GUERRA— COSTA-RICA 



50 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Sr. D. Gerardo Lara. 

SUBSECRETARIO DE GUERRA Y MARINA. — COSTA-KICA 




:v A r» * T T r> r>XT r>TT \ tcA/T » t » 




San Salvador, E^nero 8 de i896. 



Píiimero 4 





i^i:?Ȓ jy& sioT^o 



íON el año de 1896 puede decirse 
que el siglo XIX ha entrado en 
el álgido período de su agonía. 
Agonía gloriosaá la que, mal de su 
grado, habrán de asistir los cien 
siglos que en el transcurso de la 
historia le han precedido ! 

¿ Con qué adjetivo antonomás- 
tico calificarán las generaciones 
venideras al que nosotros mismos 
hemos llamado enfáticamente si- 
glo de las luces ? 

Con el de siglo del vapor sería 
poco ; con el de siglo de la electri- 
demasiado. Si Fulton acabó su obra, 
comienza apenas la suya. Esto en el te- 
rreno de las conquistas científicas, que también es 
probable que trate de darse al presente siglo el tí- 
tulo de siglo de los inventos. 

En lo moral merecería bien el renombre de si- 
glo del derecho, sino fuera que en mas de una oca- 
sión lo ha atropellado. Defecto de todos los que 
disfrutan de un gran capital sin haber tenido que 
amasarlo con el sudor de su frente. Napoleón re- 
partió mal la herencia de Robespierre. De aquí 
que con posterioridad á la Revolución hayan bro- 
tado más Césares que Colatinos. 

En el arte de la guerra ha hecho el siglo gran- 
des progresos ; pero le falta todavía mucho para 
dar cumplimiento á la funesta predicción de Tillan- 
gieri. El sistema que actualmente se emplea para 
matar el mayor número de hombres en el menor 
tiempo posible, aun no es perfecto. Lebel y Krupp, 
Mauser y Bange habrán de confesarse niños de te- 
ta ante los progresos que están reservados á la 
electricidad en el siglo que viene. Calcule el lector 
lo que será la guerra, cuando perfeccionada la has- 
ta hoy en pañales ciencia de Montgolfier, se en- 
cuentre el hombre en aptitud de ])oder descargar 
cien tempestades en menos de un segundo sobre 
las plazas mejor fortificadas ! Y hay, sin embar- 
go, quien piense que es tal nuestro amor á la des- 



trucción, que cuando ese caso llegue nos batiremos 
también en el aire. 

La mecánica pretende que podría dar nombre 
al siglo, y acaso tenga razón ; pero al paso que 
vamos, cuando llegue el siglo XX va á considerar- 
se que el siglo XIX la dejó en estado rudimenta- 
rio. Allá por los años de 1915 ya no va á haber 
necesidad de brazos para nada, ni para cruzarse 
de brazos, que hasta esta sencilla operación se eje- 
cutará por medio de una máquina. 

Michelet se hizo la ilusión de creer que social y 
políticamente hablando, este sería el siglo de la 
justicia ; mas ¡ ah ! que ni Hegell que descubrió á 
Neptuno, ni el padre Sechi que ha contado por mi- 
llones las estrellas del firmamento, han podido dar 
con Astrea. La íugitiva diosa se refugió sin duda 
en el sol. Para sacarla de allí no alcanzará, aun- 
que llegue á centuplicarse, la gran potencia del te- 
lescopio monstruo del estado de California, que 
diz que ha acercado la luna á tres leguas, no mas, 
de la tierra ! 

En cuanto á la medicina y la cirujía, que tam- 
bién tienen ínfulas de llevarse la palma en el asun- 
to de que venimos hablando, negámosles el dere- 
cho de dar nombre al siglo, pues si bien es verdad 
que á juzgar por los almanaques de Bristol ya na- 
die deÍDÍa morirse, y que hoy se le puede cortar á 
uno la cabeza y volvérsela á colocar, sin inminente 
peligro de la vida, son ciencias esas que más ma- 
tan y desperfeccionan á la humanidad que no la 
curan y remiendan. 

El siglo XIX, dígase lo que se quiera, se llama- 
rá por antonomasia el siglo del periodismo. ¿ Sa- 
béis por qué ? Pues será no sólo por ser el siglo 
que ha gastado mas papel en impresiones volantes 
que todos los siglos juntos, sino porque en el siglo 
XX ya no habrá periódicos. Por medio de la elec- 
tricidad van á saber adomicilio nuestros producto- 
res todas las noticias del mundo ; podrán asistir 
desde San Salvador, por ejemplo, á las representa- 
ciones de la Grande Opera en París, y vigilar desde 
Paris las cosechas de café en nuestras fincas de El 
Salvador; oirán desde su casa las discusiones del 
Parlamento inglés, que son las más silenciosas, y 
verán sin más trabajo que el de tomar un anteojo 
las exposiciones universales que en lo futuro se pre- 
paren. Hasta la imprenta morirá, que los libros 
se formarán al dictado- y no habrá necesidad de 
cajistas, lo que quiere de:ir que saldrán sin erra- 
tas, ni de tipos, ni de tinta, ni de prensa. Sólo el 
papel quedará haciendo papel. 

Y aljquedude de esta predicción, le citamos des- 
de ahora ])ara un almuerzo á bordo del primer glo- 
bo que cruce el Atlántico, y si tiene miedo al aire, 
para el magnífico restaurant del puente de Bering. 



52 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



NUESTROS GRABADOS 



Kl seflor don Juan B. Quirós y el «eñor 
don Oerardo I^ara. 

El presente número de nuestra revista engala- 
na su página de honor con la fotografía del señor 
General donjuán B. Quirós, Secretario de Estado 
en los despachos de Guerra y Marina del Supremo 
Gobierno de la República de Costa-Rica. 

También verán nuestros lectores el retrato del 
señor don Gerardo Lara, Subsecretario de Estado 
en los despachos ya mencionados. 

Oportunamente tendremos el placer de dar á 
conocer, con datos exactos y el debido detenimien- 
to, las biografías de personajes tan distinguidos 
como los señores Quirós y Lara. 

Vista de una calle en Oiiateniala. 

Nuestro grabado de la página 50 representa 
una calle de la metrópoli guatemalteca. En él ve- 
rán nuestros lectores los rasgos distintivos de las 
avenidas de la ciudad. Son anchas, tiradas á cor- 
del, bien empedradas, y casi en todas ellas hay tra- 
yectos del ferrocarril urbano. Las calles de Gua- 
temala se distinguen también por su aseo y por el 
gusto que tienen los vecinos en mantener limpio y 
bien pintado el exterior de las casas. 
Ttuinas de Copíin. 

El monolito que nuestro grabado de la página 
56 representa, es uno de los más extraordinarios 
de cuantos se encuentran entre las ruinas de la que 
fue sin duda alguna ciudad grande y opulenta. Lo 
cubren, por completo, innumerables geroglíficos y 
signos extraños, cuya semejanza con los caracte- 
res egipcios llama la atención y, en el suelo, en el 
más triste abandono, yacen lápidas grabadas que 
quizá contengan relaciones históricas de valor in- 
estimable. 
]BJl kiosko del Partjue de Oliinande^j^a. 

La ciudad de Chinandega, cabecera del Dejiar- 
taniento de ese mismo nombre, está situada en una 
bellísima llanura, al pie del volcán de San Cristó- 
bal y sobre la margen izquierda de un pequeño río. 
Sus calles son anchas y rectas. Su clima es sano, 
aunque caluroso. Cuenta con más de 10,000 ha- 
bitantes. Está comunicada por ferrocarril con el 
puerto de Corinto y las ciudades de León y El Vie- 
jo. En la plaza de la parroquia se está constru- 
yendo un bonito parque, del que se ha tomado la 
vista que reproducimos en el presente número de 
nuestra revista. 

Xva maestranza del ferrocarril en 
>Xanag'ua. 

Los edificios que representa nuestro graba- 
do de la página 63 están dedicados á la Escuela 
de Artes y Oficios de la capital y á la maestranza 
del ferrocarril. Esta última está muy bien organi- 
zada y nada le falta para dar lleno completo á los 
fines á que está destinada. La línea del ferrocarril 
de Managua á Granada tiene 32 millas inglesas de 
longitud. El costo total de los ferrocarriles de Ni- 
caragua ascendió á $ 2.005,583.90 plata, y miden 
90 millas en las dos secciones de Corinto á Momo- 
tombo y de Managua á Granada. 

ISJ g'ran puente de l*irr¡s. 

El magnífico viaducto que representa el graba- 
do de la página 63 de nuestra revista; está situado 



sobre el río Pirris, que forman los ríos Parrita x el 
río Grande de Candelaria, en la provincia de San 
José. El puente es todo de hierro y acero y se en- 
cuentra en la sección oriental del ferrocarril inter- 
oceánico de Costa-Rica, que hasta la fecha se ex- 
tiende 147V2 millas inglesas, desde puerto Limón 
hasta Alajuela, sin contar con el trayecto de 27 
millas que entrelaza las ciudades de Cartago, He- 
redia y Alajuela. 

XJna vista en el Parque de San José. 

Entre las seis plazas y plazuelas Cjue tanto con- 
tribuyen al embellecimiento de la capital de Costa- 
Rica, descuella la " Principal " que está rodeada de 
una verja de hierro y plantada de hermosos árbo- 
les. Toda ella forma un precioso jardín perfecta- 
mente bien conservado. Tiene un Kiosko muy bo- 
nito y una fuente notable por su belleza. 

Iva lia Avenida. — San Salvador. 

Nuestro grabado de la página 56 representa 
una vista de la antigua calle de "Lindo" así lla- 
mada en honor de don Juan Lindo, fundador de la 
Universidad dé San Salvador. Al cambiarse, hace 
poco, la nomenclatura de las calles de la capital, le 
tocó á L-sta el de Undécima Avenida, di\-iaida en 
dossecciones, Norte y Sur. Los etlificios principales 
de esta calle son : la l'niversidad. el Palacio de Jus- 
ticia, cuyo piso bajo (x>u|)a la Administración l^ene- 
ral de Correos y la Catetlral Nueva. 

ICI l'ariiue Central de Otiateniala. 

Nuestro grabado de la página 57 n<> necesita 
de explicaciones. Solo diremos que el magnífico 
jardín (|ue representa ocupa la antigua plaza que 
flurante más de un siglo ¡K-rmaneció vacía y deso- 
lada, cual feo desierto, rodeada de hermosos y só- 
lidos edificios. Entre éstos el más imixirtante es. 
sin duda, la Catedral, no.solo ]Mr ser la más gran- 
de y la más l)ella de Centro- América, sino también 
por la riqueza de sus a<U)nios interiores y lo raro 
de sus pinturas y esculturas. 

Kuinas «le IxuUm». 

Entre las curiosidades dignas de visitarse en 
la ciudad de Izalco, tan notable |H)r la proximidad 
del volcán de su nombre, se encuentran las ruinas 
cuya fotografía verán nuestros lectores en la pá- 
gina 5S de nuestra revista. Esos restos son los de 
un templo construido ik)r los e8|>añolcs, hace más 
de doscientos años. En ellos se nota todavía la 
solidez de la construcción y la lielleza arquitectóni- 
ca del edificio. Su destrucción se debió probable- 
mente á un incendio y no á tembl<»res. como gcne- 
rahnente se cree. 

.llr. IC. J. <í.inne\ . 

Hoy publicamos la f<itografTa de nuestro difun- 
to grabador, Mr. E. J. (ínffncy Este artista, co- 
mo dijimos en nuestro número anterior, murió en 
esta ciudad, el 11 de diciembre jiróxinK» pasado. 

Nació en la ciudad de Gilanda. India británica, 
en julio de 1 862. Se educó en Lon<lrcs. donde ejer- 
ció, durante algún tiempo, ci oficio «le grabador en 
metales. En 1883 se trasladó á los Estados Uni- 
dos. Allí se dedicó exclusivamc-nte al arte del foto- 
grabado y" trabajó con muy buen éxito en los me- 
jores talleres de Philadcli)hi'n. New York. Boston y 
otras ciudades. Desempeñó, durante «los años, la 
Secretaría de la Phot<»-kn«;havkws' Union de ]m 



fiL ÍOMrilíift DÉ (JtíN'ÍRO-AMERldA 



5á 



ciudad de New York y en junio del año pasado sa- 
lió para El Salvador, donde murió casi á los cinco 
meses de residir en la capital de la República, cuan- 
do apenas había organizado nuestro taller y sin 
haber visto impreso el primer número de " El Por- 
venir de Centro América. " La Photo— engravers 
Unión, de New York, ha sufrido una gran pérdida 
con su defunción y nosotros sentimos hondamente 
la desaparición eterna de un amigo cariñoso, de un 
joven honrado é instruido y de un obrero inteligen- 
te V hábil. 



IvXTCII^A OA>IE:rO ]MOIVCAr>A. 



doreña," y el nombramiento de colaboradora de 
"La Gaceta Ilustrada," importante revista edita- 
da en New-York y dirigida por el distinguido lite- 
rato portorriqueño Francisco J. Amy. Además, 
en las columnas de otras publicaciones no menos 
importantes, suele dejarnos admirar su prosa be- 
lla y correcta. 

Por nuestra parte, complacémonos en creer 
que, con el estudio serio y la incansable laboriosi- 
dad que le son habituales, la señorita Lucila Game- 
ro Moneada, por su fecundo y prometedor talento 
literario y por su variada instrucción, conquistará 
merecido renombre en el mundo de las letras y ce- 
ñirá á su frente los laureles de la gloria. 




GNORAMOS, á punto fijo, la fecha 
natal de esta simpática y distin- 
guida escritora hondurena; pero 
sabemos que tuvo por cuna á Dan- 
lí, ])intoresca ciudad comprendida 
en el Departamento de El Paraíso 
(República de Honduras); siendo 
sus padres, el honorable ciudada- 
no doctor don Manuel Gamero y 
la digna matrona doña Camila 
Moneada de Gamero, que consti- 
tuyen una de las principales fami- 
lias de aquella República. 

La señorita Gamero Moneada, 
que reside en la ciudad misma de su nacimiento, 
ha sido educada en su propia casa, bajo la direc- 
ción constante de sus padres, con la accidental co- 
operación de un profesor educacionista que concu- 
rría á su domicilio. Demostrando desde edad tem- 
prana afición decidida por el cultivo de las bellas 
letras, y sin descuido de las obligaciones domésti- 
cas concernientes á su sexo y á su posición social, 
ha escrito no pocos artículos literarios, sobre cos- 
tumbres los más, que han sido publicados de pre- 
ferencia en periódicos centro-americanos, reprodu- 
cidos con elogio en revistas extranjeras, j leídos 
con particular entusiasmo por personas de buen 
gusto é imparcial criterio, bien por la recomenda- 
ble pureza con que la joven literata emplea nuestro 
idioma, bien por la noble elevación de las ideas 
que sustenta, bien, en fin, por el estilo donoso y la 
chispeante fraseología con que sabe dar expresión 
á sus juveniles, vigorosos y levantados sentimien- 
tos. Entre los principales escritos que constitu- 
yen su caudal literario, se cuentan : De blanco- 
idilio— Un suicida — una suicida (segunda parte de 
L'n suicida) — Un recuerdo — Lucj' — Recuerdos — 
Ameha Montiel (novelita)— Historia deunamor— 
Adriana y Margarita (novelita) — Los cemente- 
rios — Una página — Noche-buena — El doctor don 
Ramón Rosa— El ramo de la dicha— La cruz roja 

( tradición )— Simpatía— Antes morir ! — Mayo — 

Líneas— Un carácter — Amor abnegado — i Polire 
poeta! — A Leonor — Un caso raro — Leda — Ella — 
Noviembre (día de difuntos)— Intima— El ideal rea- 
lizado— etc. etc. 

La con justicia elevada estima en que unáni- 
memente es tenida la personalidad intelectual de 
la señorita Gamero Moneada, ha hecho á ésta me- 
recer, entre aplausos y elogios de escritores resjje- 
tables, el Diploma de Miembro Corresponsal de la 
Academia científico-literaria "La Juventud Salva- 




Alejandro X>uinas 

Publicamos hoy el retrato del célebre drama- 
turgo Alejandro Dumas, apellidado el III. Ade- 
más de lo dicho con respecto á este notable escri- 
tor francés cuya muerte está lamentando el mundo 
literario, agregaremos hoy que fué bisnieto del 
Marqués de la Pailletrie, quien de una esclava ne- 
gra que había tomado á su servicio ( siendo Go- 
bernador de Santo Domingo á principios del siglo 
pasado) hubo al General Dumas, padre del renom- 
brado novelista y éste á su vez, padre y maestro 
del autor de " La Dama de las Camelias." 



54 



EL PORVBNIR DE CEXTRO-AMERtCA 





-- ligiiiiy 

Para "El Porvenir de Centro-América" 



UGUSTO templo en donde se rinde 
culto santo á las más dulces afec- 
ciones de la humanidad, ¡bendito 
seas! 

A través de la negra bruma que 
precede á las tempestades de la vida; 
en medio del escozor profundo que 
producen las heridas del alma ; sua- 
vizando el atroz martirio que en la 
planta ensangrentada producen las 
zarzas del camino, está ese afecto in- 
comparable que todo lo dulcifica, 
hermosea y abona; ese bálsamo divino y maravi- 
lloso que todo lo trasforma y rejuvenece ; esa pa- 
nacea inmortal, en fin, que nos hace hasta borrar 
de nuestra memoria las pasadas amarguras del 
mundo : el afecto del hogar. 

¿Os encontráis arrojados por extraviada sen- 
da y camináis mucho, mucho, sin saber hacia don- 
de dirigiros, hasta sentirinvadidos vuestros miern-* 
bros por el cansancio, la inercia y el desahento? 
Pobre de vos ¡ oh escogidcf de la desgracia! si ham- 
briento, desnudo, solitario y exangüe por la fatiga 
y por el trabajo, no tenéis un hogar dichoso y pre- 
parado por el calor de los afectos de la familia, en 
donde atemperar vuestro cuerpo vacilante, para 
continuar en seguida vuestra obligada peregrina- 
ción por el planeta. 

Si habéis sufrido mucho, si la nostalgia de una 
existencia de sinsabores y (Je disgustos ha invadi- 
do por completo vuestro corazón, si el convenci- 
miento de lo efímero, falso é inestable de las cosas 
humanas ha llegado, por fin, á matar en flor vues- 
tras bellísimas ilusiones de oro, volveos arrepenti- 
dos, como el hijo pródigo, al hogar y depositad 
vuestros pesares y vuestras cuitas en el corazón 
que, como arca santa, una mujer os abre, para 
consolaros y aconsejaros, compartiendo con vos 
los sufrimientos y convirtiéndose en intérprete de 
vuestras más ligeras sensaciones. Esa mujer no 
os engañaría ni traicionaría por ninguno de los 
tesoros del mundo : es vuestra madre. 

Si el pesar y la desgracia unidos, han descarga 
do, con su mano de plomo sobre vuestra cabeza, 
alguno ó muchos de esos golpes mortales que de- 
jan frío en el alma y conducen hasta la desespera- 
ción y el suicidio, parad en vuestra carrera y vol- 
ved la vista, por un instante no más, hacia ése lu- 
gar querido en donde habéis dejado un hogar bajo 
cuyo humilde techo esperan impacientes vuestro re- 
greso una mujer enamorada y unos hijos jugueto- 
nes y bellos, y os reto, entonces, á proceder en con- 



secuencia y á disponer de la vida á vuestro capn- 
cho, de la manera que mejor os convenga. 

¡ Oh, el hogar, v cúmo subyuga, cautiva y suje- 
ta al hombre, con esa cadena invisible de los afec- 
tos, concentrados todos con poder mágico, en el 
grupo simpático v atrayente de la famiha . 

El hogar, que ampara v favorece la primera in- 
fancia del niño v ofi-ece base sólida é inconmovible 
á las dulces v risueñas esperanzas del hombre. 

¿ Sabéis cual es el poema que sólo al Hacedor 
del Universo fiíe dado cantar en estrofas inmorta- 
les, tan sublimes é inmensas que apenas, si cabe. 
en las facultades del hombre el atreverse siquiera á 
concebirlas V admirarlas? Pues fue un hogar di- 
choso, divinizado por el amor y santificado por la 
familia. . . , 

Las sonrisas del niño y las caricias de la mujer 
amada ¿ puede haber algo más bello y de encantos 
más arrebatadores é irresistibles ? 

Quien reniega del mundo y lleva un puñal á su 
pecho ó el cañón de una pistola á sus sienes, noha 
sentido nunca su corazón acariciado por el afecto 
santo de la familia. 

Relicario divino en donde se conservan inmacu- 
lados y puros los sentimientos más íntimos de la 
humanidad, vo te venero. 

En tu interior no debe encontrar cabida el vi- 
cio, ni asiento la maldad con su cortejo de ho- 
rrores; porque, cual si poseveras un filtro mágico 6 
un divino amuleto, tú redimes y regeneras á todo 
el que, en demanda del bien, llega A tocar tus no- 
bles puertas. 

El extraviado, encuentra alH seguro guía ; un 
lenitivo el sufrimiento y consoladoras frasca de es- 
peranza, la horrible pesadumbre. 

Viajad, viajad, ¡oh. peregrinos del desierto!; 
pero preparad antes un hogar en donde reposar 
un día de las fatigas y de los quebrantos déla mar- 
cha, porque, de lo contrario, correréis la misma 
suerte del átomo ligero y sutil, perdido en el cónca- 
vo inmenso del vacío. 

¡ Oh, qué inmensa dicha, la de doblar reverente- 
mente las rodillas ante los resplandores venerables 
de una cabeza cana, la de posar el labio enamora- 
do sobre la casta frente de una C8p<>sa. la de co- 
merse uno á cariños y recrearse acariciándola tier- 
na caljecita de esos ángeles del ciclo con que nos 
premia la providencia acá en la tierra, y que no 
son sino alma de nuestra alma y pedazos disgrega- 
dos de nuestro ser I 

Santa morada de mis padres en donde se des- 
pertaron á la vida las inocentes horas de mi infan- 
cia, yo te recuerdo con cariño. 

Risueño hogar de mi familia en donde tengo 
concentrados y vivos todos los afectos más caros 
de mi corazón, yo te adoro y te Ixrndigo. 

Sé tó el puerto salvador á donde pueda arribar 
mi nave siem])re. doquier la arrojen y laconduzcan 
las olas tempestuosas de este mundo. 

Bendito hogar, sé mi consuelo. 

Ernesto Sandoval. 
San Miguel, enero de 1896. 



EL PORVKNIK I)K CKNTRO-AMKRICJ 




LUCILA CAMERO MONCADA, 



nn 



CMK I)K CKXTRO-AMKRICA 




RUINAS 1)1^ 



HONOIRAS 




L.\ lia AVENIDA. — SAN SALVADOR 



KI, PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



57 




UNA VISTA DEL PARQUE DE GUATEMALA 




PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PARQUE DE CHINANDEGA. — iNICARAGUA 



•^^1^ 



^J 



n 




RUINAS DE TZAT.CO. — EL SALVADOR 



EL PORVeHlR DE CEKTIIO-AMERICA 



59 



(LÍNEAS.) 

SON dos gigantes juzgados por la Historia y 
aplaudidos por la generación de todo un siglo. 

Genios por la idea, héroes por la audacia va- 
ronil, grandes y sublimes por la gracia, son dos 
semi-dioses unidos por lo extraordinario, separa- 
dos por las aspiraciones y confundidos en una 
apoteosis luminosa por la admiración universal. 

Son dos cabezas que tocan el infinito, enloque- 
cidas por distinto sueño: la una se yergue altane- 
ra, orgullsos, desafiando la justicia y el derecho: 
la otra sonriente y enérgica, delira con la libertad. 
Bolívar, es todo luz: Napoleón es luz y sombra 

Personalidades sobrehumanas, si la una es 
más grande por el genio, la otra es más noble por 
el corazón y las virtudes. Aquella representa al 
atlético soldado que lucha por una causa destruc- 
tora: ésta al guerro de bronce que levanta el guan- 
telete para romper la cadena del esclavo y salvar 
á su raza de la ignominia. Napoleón rio tiene 
ideal fijo, y si lo tiene, ístá obscurecido por la nie- 
bla: el ideal de Bolívar es la patria, y mientras el 
uno sueña con el imperio absoluto y personal, el 
otro es el eterno enamorado de la República. 

Napoleón, vencedor en cien batallas, conquistó 
una gloria estruendosa que se desvaneció en un 
crepúsculo. Marengo fue su día, Waterloo su no- 
che. 

Bolívar, triunfante en la lucha de la opresión, 
vivió en plena aurora: en su existencia no se puso 
el sol. 

El recuerdo de Bonaparte se irá extinguiendo 
])oco á poco, por que su obra fue efímera: el nom- 
!)re de Bolívar pasará en himnos triunfales á la 
leyenda de siglos futuros. 

El uno derramó sangre sin provecho: el otro 
hizo el bien y es inmortal 

El pedestal de la estatua de Napoleón está en 
los Alpes: el de Bolívar en la cima de los Andes. 
¿ Cuál de ellas será más alta ? [ 

F. fuRCIOS. 




— El Sultán de Turquía escribió el mes pasado 
á Lord Salisbury prometiéndole que hará refor- 
mas á favor de los Armenios. 

— El 24 de maj'o del presente año es el día fi- 
jado para la coronación, en Moscow, del Czar de 
Rusia. 

-— El Gobierno británico se unirá al dominio 
de Canadá para el establecimiento de una línea rá- 
pida de vapores trasatlánticos. 

— La reserva de la tesorería de los Estados 
Unidos, en oro acuñado v en barras, se mantuvo 
en $86.80,S,594 durante'el mes de Noviembre. 

— A principios de diciembre último apareció el 
cólera en San Petersburgo. 

— Los impuestos fiscales de los Estados Uni- 



dos, durante el año pasado, ascendieron á pesos 
143.246,077. • 

-r- El Señor BanfF\', presidente de la Cámara 
húngara, aseguró que las potencias ayudarían á 
Turquía á mantener la paz y á preservar el esta- 
tuquo. 

— El célebre sastre americano, Mr. John Red- 
fern, murió en Londres el 22 de Noviembre. 

— La rebelión en China había tomado serias 
proporciones á principios del mes pasado. Actual- 
mente están los insurgentes en posesión de más de 
la mitad de la provincia de Kan-Soo. 

— Las producciones minerales de California, 
durante el año pasado, subieron á $20.203,294. 
De esa suma sólo el oro produjo cerca de catorce 
millones. 

— El distinguido autor y publicista francés, 
Barthéleney Saint Hilaire, murió en París el 25 de 
Noviembre, á la edad de 90 años. 

— En Barcelona hubo una explosión en una 
fábrica nacional de cartuchos de fusil en la que pe- 
recieron 7u personas. 

— Arturo Amould, el Hterato francés, murió 
en París, el mismo día en que falleció M. Saint Hi- 
laire, á la edad de 63 años. 

— Su Santidad León XIH estuvo bastante en- 
fermo á fines del mes de Noviembre. 




^XÍSLYta. de Suoliitepecivios»;- 




El Departamento de Suchitepéquez está situa- 
do al Este del de Retalhuleu. Tiene un área de 
2,500 millas cuadradas y una población de 36,849 
habitantes, repartidos en trece municipalidades. 
Su aspecto físico es accidentado en el N.y llano en 
la costa. Su clima es agradable y sano. La cabe- 



6Ó 



ÍÍL gottVÉNiR DÉ CENT RO-AMERlCÁ 



cera del departamento es Mazatenango, pintores- 
ca ciucWd de 6,200 habitantes. Las poblaciones 
princijrales son Cuyotenango, San Antonio, San 
Pablo, Samayac, San Gabriel, Santo Domingo y 
San Lorenzo. El principal patrimonio de los ha- 
bitantes de Súchitepáquez consiste en la agricultu- 
ra, la fábrica de tejidos de algodón y de lana y de 
jarcia y la explotación de sus bosques ricos en ex- 
celentes maderas de construcción. Las carreteras 
más importantes del departamento son las que 
unen á Mazatenango con Retalhuleu, con San An- 
tonio y Santo Domingo. Entre sus variadas pro- 
ducciones, Suchitepéquez cuenta con el azúcar, el 
cacao, el café y el ganado. El número de escuelas 
primarias de ambos sexos sube á 27. 

Kl t£il)iio<> V los 111 i cnol >£<>«. — El 
doctor Tassinari ha publicado en " La Italia Ter- 
male " el resultado de sus observaciones sobre el 
efecto del 'humo del tabaco en los microbios. Se- 
gún éstas, el humo de los cigarros de Cavour, de 
Virginia y de Toscana, así como de otras clases de 
tabaco negro picado, posee una potencia bacteri- 
cida muy marcada, especialmente contra el bacilo 
del cólera asiático. La acción microbicida proba- 
blemente se debe á los productos de la nicotina. 
Durante las epidemias de cólera y de fiebre tifoi- 
dea, el uso del tabaco no puede menos que ser bene- 
ficioso. Se recomienda el humo del tabaco en la 
higiene de la boca como medio profiláctico de com- 
batir las afecciones de carácter microbioso en la 
cavidad vocal. 

Hablando del calor del sol, dice sir John 
Herschel, que un cilindro de hielo de 25 millas de 
diámetro y 200,000 millas de largo, metido de 
punta dentro de aquel astro, se derretiría en el es- 
pacio de un segundo. 

'r^oléfono siiljiíiai'ino. — Se ha in- 
ventado un teléfono para uso de los buzos. En vez 
de la lámina de cristal que tienen en los costados 
los yelmos que usan, se coloca una lámina de co- 
bre en Comunicación con el aparato, de tal manera 
que el buzo no tiene mas que volver la cabeza y ha- 
blar contra ella, desde el fondo del mar, para dar 
cuenta de lo que ve ó para recibir instrucciones. 

]>íasiii>-tli >- ísu iiiai'tillo £il va- 
pon. — Se refiere una historieta característica de 
JAMES NASMYTH, cl inventor de los martillos colo- 
sales movidos al vapor, cuando se puso á prueba 
la eficacia de su máquina. Se trataba de la gra- 
duación de la fuei-za del golpe del martillo, v para 
demostrar el dominio que tenía en su manejó, colo- 
có su reloj de bolsillo sobre el yunque. Debido á 
una equivocación imprevista, en el empleo de la 
cantidad de vapor, descendió el enorme martillo 
con un golpe capaz de hacer añicos una catedral y 
convirtió el reloj en un ])uñado de átomos. 

Nasmyth no se desanimó: explicó el error : le- 
vantó de nuevo el inmenso martillo : colocó la ma- 
no sobre el yunque é hizo bajar el mazo otra vez 
con tal acierto y suavidad que se detuvo al contac- 
to de la piel. 

ITaoe poco se ha inventado una silla mece- 
dora, movida por la electi-icidad. 

Eíl Teniente Bersier, de la marina francesa, 
asegura qxie ha inventado una brújula ó compás 
de mar. que dirige automáticamente el rumbo de 
una embarcación. 

'X'aiiibiéii ha inventado otro francés una 
maquinita, movida por fuerza de vapor, que hace 
42 cigarrillos por minuto. 



Una. de las últimas adqnisiciones del com- 
fort es una especie de petate neumático para las 
escaleras. Tiene las ventajas de conservar la al- 
fombra y de impedir todo ruido al subir ó bajar 
las escaleras. 

E^n L3'ons, Francia, se fabrican ladrillos hue- 
cos de vidrio, en forma de cubos, paralelogramos 
etc., para la construcción de casas. Admiten la luz 
y dan protección contra el frío y el calor. 

Siriiis, la estrella más brillante de los cie- 
los, corre al través del espacio con la velocidad de 
treinta y tres millas por segundo. Su distancia de 
la tierra excede en un millón de veces la que nos se- 
para del sol. 

Í^£L biblioteca más grande del mundo es la 
Nacional de París. Cuenta con dos millones de 
volúmenes empastados y con 160.000 manuscri- 
tos. La biblioteca del Museo británico tiene 
1.500,000 volúmenes. 

1 >*? los cien misioneros protestantes que hay 
en la China, cincuenta y seis son mujeres. 

J-^a señorita Eide, de Cristianía, es la prime- 
ra mujer á quien se le confiere, en Noruega, el di- 
ploma de Doctor en Farmacia. 

XXi«^i?( Sha-vv es una de las corresi>onsa- 
les más inteligentes con que cuenta el "London Ti- 
mes. " La empresa le ha encomendado varias co- 
misiones á la Australia y al cab<i de Buena Espe- 
ranza, que ha desempeñado á entera satisfacción 
de todos. 

I 'na de las principales causas de la hiliosi- 
dad, en la mayoría de los casos, es la dilataci<Sn 
del estómago. Este órgano, si se le recarga, se 
extiende en exceso y se debilita y de afjuí proviene 
el estagnamiento de los alimentos en esc de|k>sito 
y la consiguiente descomjK)sición anormal que 
produce un verdadero envenenamiento. 

I ^oí!» pasteleros de Londres han dado en im- 
portar de Rusia huevos conservado», sin cAscara. 
en latas. 

Sojeún las observaciones esixctrnscópicas 
hechas recientemente en cl observatorio de Mount 
Hamilton. el Profesor Campbel ha descubierto que 
en el planeta Marte no hay atm^íera ni vapor 
acuoso y que se encuentra, poco má» 6 menos, en 
las misrnas condiciones en que está la luna. De 
consiguiente los (xreanos, las nuttes, las nevadas y 
los habitantes semejantes á los hombres, no exis- 
ten ni pueden existir. 

Da tristeza desprenderse de las creencias que 
con tanta jK)esía salíe infiltrar Ftanmarión ; pero 
hay que dar paso á la ciencia. 

I >o»<lo hace algunos años se vienen estu- 
diando con mucho cuidado los efectos fisiolAjocos 
de la electricidad y de la luz eléctrica en las plan- 
tas y los resultados que se han alcanzado son alta- 
mente interesantes por su imi>ortancia econ/tmica 
y teorética. 

Se ha aplicado corrientes eléctricas A las raí- 
ces de las plantas por medio de la tierra v »e las 
ha iluminado con luces de arco durante toda el 
tiempo que el sol ha permanecido oculto v en este 
último caso se ha visto que el descanso de su desa- 
rrollo por las noches no es esencial para su salud v 
robustez desde luego <iue bajo la influencia de la 
luz no cesan de crecer. Esto prueba que las plan- 
tas se han adaptado á los períodos recurrentes del 
día y de la noche, así como los de las estaciones, v 
que sus hábitos son susceptibles de cambio 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



Las plantas no sólo crecen bien en la luz de ar- 
co, sino que se vuelven más lozanas ; producen clo- 
rofilo en abundancia; se dirigen hacia el foco lumi- 
noso, asimilan más potasa, producen más albumi- 
noides y rinden mayor cantidad de ceniza. 



/|GAICULTi;f|/l. 




INDÜWTRhS. 



En la ciudad de La Unión (El Salvador) v en la 
de Chinandega (Nicaragua) se fabrican peines, pei- 
netas, anillos, aretes y otros dijes de concha de ca- 
rey que tienen mucha demanda, tanto por la buena 
calidad del material empleado como por el gusto 
peculiar con que están elaborados. La industria 
en referencia está, sin embargo, en su infancia y ya 
es tiempo de que el capital le diera la mano v "la 
levantara del marasmo en que se encuentra. 

Si como es notorio que crece la mora en Guate- 
' mala y en otras de nuestras Repúblicas ¿qué ra- 
zón habrá para no procurar la propag.<ción del 
gusano de seda? Muchos telares tenemos en que 
se fabrican tejidos primorosos con seda importada, 
cuando podríamos, si quisiéramos, producirla en 
casa. Debemos confesar que la desidia es uno de 
nuestros pecadillos nacionales de más bulto. Hav 
que combatirla. 

En los montes de Matagalpa y de Nueva Sego- 
via, Nicaragua, así como en los de El Paraíso, 
Intibucá y otros de Honduras se cosecha el liqui- 
dambar, la brea 3- la trementina; pero á nadie se 
le ha ocurrido destilar el aguarás que sólo se con- 
sigue pidiéndolo al exterior. Esto nos recuerda 
que lo propio sucede con el ruibarbo, el aceite lla- 
mado de castor, la ipecacuana, el opio y otras mil 
drogas y especias que crecen silvestres "en nuestro 
rico suelo de Centro-América. ¿ Seráque nos falta 
el tiempo para ocuparnos de esas pequeneces? 

La cosecha de café en Nicaragua, durante este 
año, decayó en más de una tercera parte con moti- 
vo de las fuertes sequías que hubo en la estación 
lluviosa. 

Los mozos cargadores de Guatemala llevan á 
cuestas cargas de 125 libras, en jornadas que pa- 
san de ocho leguas. 

Al puerto de Limón* Costa-Rica, llegan con re 
gularidad once vapores al mes. La exportación 
de plátanos de esa misma República no baja de 
$700,000 al año. 

En las inmediaciones de Rabinal y de Cabuleo, 
Departamento de la Baja Verapaz, Guatemala, 
hay grandes é importantes yacimientos de eobre, 
de plata y de hierro magnético: 



/i^p/íS 



^ 





TRAJES DE LA TARDE PARA SEÑORAS 

IGURA N° 1. Este vesddo puede 
hacerse de tela de seda amarilla, 
con dibujos, terciopelo rosa y en- 
caje. El forro sobre el cual" está 
arreglado, debe entallar con gran 
precisión, cerrar en el centro lo que 
se crea conveniente y cruzar más 
abajo de la abertura donde está 
sujeto. El delantero del vestido 
cierra también en el centro y está 
sujeto más, abajo de la abertura, 
mientras que el ancho en el escote 
y la cintura se lleva bien hacia el 
centro por medio de frunces. Es- 
tos, en la cintura, van sujetos para imitar el efecto 
de blusa y caen libremente más abajo. El entalle 
liso de los costados se debe á las piezas que lleva 
debajo de los brazos y el ancho en la espalda cae 
suelto al estilo de Watteau. Un vistoso rasgo es 
el cuello en estrella, hecho de encaje. Las mangas 
son graciosamente bouíTant. La parte inferior de 
la bata -está adornada también con encaje. El cue- 
llo es recto y va adornado con un corbatín de cin- 
ta de terciopelo, suavemente arrugada. Cinta de 
terciopelo adorna el delantero hasta la línea de la 
cintura. donde está atada en lazadas desde la cin- 
tura hasta la orilla inferior del vestido, terminan- 
do en un bonito lazo. 

Eigura W 2. Esta vistosa t* ilette se hace de 
paño azul 3 raso negro. De lo primero tiene un 
canesú ;n color más claro y los adornos consisten 
en botones incrustados con piedras y puntilla de 
encaje amarillo. El cuerpo basque Jstá en estilo 
de 1830 y se puede hacer con escote alto ó bajo y 
mangas larga>í ó de codo con puff. El talle es fa- 
shionablemente corto y d(, líneas redondas, en la 
orilla inferior, y va monta(io sobre forro muy 
ajustado. Los delanteros forman tres pliegues 
tableados, de los cuales el del centro disimula la 
abertura. Surte bonito efecto un canesú redondo 
adornado con puntilla de encaje. Los costados 
SOI! de entalle liso y 'Icben esta perfección á las pie- 
zas que. debaj-. de los brazos, separan la espalda 
de los delanteros. La espalda enteriza tiene un 
poco de anchura colocada en pliegues en la orilla 
mferior. Las mangas de puff son circulares, en he- 
chura, y formadas de cinco pliegues tableados en 
su parte superior. Lo^- pliegues mencionados van 
adornados de botones con joyas, y el cuello, de 
c(.rte recto, va cuí ierto í:or un corbatín suavemen- 
te arrugado. La falda, de nueve cuchillas, es su- 
mamente graciosa. El raso negro puede usarse 
con crespón ó telas de novedad. Si ' e desea, puede 
emplearse un solo material ; pero se obtiene mej(jr 
efecto cuando se emp'can dos clases de telas. Pa- 
ra los adornos sr. puede escojer encaje, botones de 
fantasía, pasamanería con lentejuelas ó azabache. 



7 



62 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



^muWMMJúESL 



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— Kín el océano índico los calamares adquieren 
proporciones gigantescas y para los pescadores 
son mucho más temibles que los mismos tiburones. 
Hace poco se pescó uno de estos monstruos, cuyos 
tentáculos medían 100 pies de largo cada uno, 
cuva longitud total era de 34 yardas y cuyo peso 
se "estimó en más de 10,000 libras. Cada ojo me- 
día nueve pulgadas de diámetro. 

— Según los conocidos estadistas italianos Lui- 
ge Grimaldi-Casta y Enrico Rasen, de cada 1,000 
habitantes se casan en Italia, 7.77; en Francia, 
7.56; en Inglaterra y Gales, 7.66; en Escocia, 6.86- 
en Irlanda, 4.45; en Alemania, 7.99; en Austria, 
7.92; en Hungría, 9.61 ; en España, 6.27; en Ku; 
sia, 8.93; en Servia, 11.33. 

— El país más pequeño del mundo es la Kepú- 
blica libre é independiente de Tavolara. Ocupa 
todo el territorio de la isla de ese mismo nombre 
situada á unas ocho millas al Sur de Cerdeña y 
mide un tercio de legua de diámetro. El número 
de sus habitantes es de cincuenta y cinco, entre 
hombres, mujeres y niños. Fue "reino" hasta 
1882 y en 1886 se declaró " república. " El presi- 
dente es electo para seis años. Las mujeres tienen 
dersc'io de votar. Ningún empleado público goza 
de sueldo. 

<Ji3CEift 

OUlCI«íTO KrsC OCHO CUA.DR.OS 

1. — Don Nepomuceuo encarga al policial de su calle que le 
despierte al día siguiente, á las siete de la mañana, y al efecto le 
instruye sobre el uso de la campanilla contigua á su ventana. 
Un pilludo, mozo de una lechería vecina, se entera del encargo 
y se resuelve á obrar en consecuencia. 

II. — .\ las cinco de la madrugada nuestro Gavroche le toca 
una diana estupenda á don N. quien despierta sobresaltado y 
se pone furioso al observar que todavía es muy temprano. 

III.— Ocurre á la ventana, la abre y descubre que solo es 
una pillería de algún perdido que, se burla de él. Se calma y 
vuelve á acostarse. 

IV. — A las feis, cuando don N., á duras penas ha logrado 
conciliar el sueño, vuelve á sonar tremendo repiqueteo que le 
hace saltar del lecho, más colérico que nunca. Se olvida por 
coni])leto del encargo que le hiciera al gendarme y armado de 
un balde, lleno de* agua sucia, espera con paciencia, la hora de 
la venganza. 

V. — El reloj de la iglesia está A punto de dar las siete. Don 
N. está esperando todavía y saborea con delicia el placer de su 
próximo desquite. El policial se acerca. 

VI.— Toca la campanilla, según convenio. (Don N. se 
])repara, palpitante de gozo, y balde en ristre ) 

VII. — Toca de nuevo la campanilla y ¡cataplum! le cae 
un diluvio al pobre vigilante que todo empapado y sin oler á 
rosas asalta furibundo la mora -i de don N " 

VIII j.....le vapulea á su sabor y medio vestido y á palos 

y á punta jñes, nos le jilanta en chiroiía. 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL GRAN PUENTE DE PIRRIS. - COSTA-RICA 




LA MAESTRANZA ( ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS ) 
MANAGUA — NICARAGUA 



K\, I'ORVKMK l)K CKNTRO-AMP.RICA 




M O I..\ 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Excmo. Sr. Dr. D. Jacinto Castellanos, 

MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE EL SALVADOR 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Sr. Dr. D. Jesús Velasco. 

SUBSECRETARIO DE RELACIONES KXTRRIORKS, 
EL SALVADOR 




,TDriDAT r»t: CAV CAT X'AÍM^e 




EI^ CATVAIv ÜIS r«ÍICAT«AOTJA. 




R. Archibald Ross Colquhoun, in- 
ííeniero experto y uno de los más 
distinguidos exploradores de la ac- 
tualidad, acaba de publicar una 
obra titulada "La llave del Pacífi- 
co" en la que suministra tales da- 
tos y cálculos tan detallados y mi- 
nuciosos que no podrán menos que 
despejar por completo el aspecto 
brumoso que han dado á la situa- 
ción de la magna empresa del Ca- 
nal de Nicaragua los autores del 
informe presentado recientemente 
al Gobierno délos Estados Unidos. 
El Si. Colquhoun ha estudiado de una manera 
muy escrupulosa la vía marítima desde un océano 
al otro y no vacila en afirmar la practicabilidad 
del canal. Según su opinión bastan £30.000,000 
y seis años de trabajo para coronar la obra. 

El autor á que nos referimos es inglés, v con es- 
to queda dicho que ha tratado el proyecto del ca- 
nal desde el punto de vista de sus efectos sobre el 
poderío naval y la riqueza comercial de la Gran 
Bretaña. 

De su inmenso valor estratégico para Inglate- 
rra se podrá juzgar fácilmente desde luego que se 
consideren los recientes cambios de carácter tan 
vasto que se han verificado en el extremo Oriente 
y la actitud de ciertas potencias para con Inglate- 
rra, circunstanci-is que la obligan á buscar una 
nueva ruta para la India inglesa, el Mar de la Chi- 
na y el Pacífico en general. 

A nadie se oculta que la línea de comunicacio- 
nes de la Gran Bretaña con el Oriente ó sea el Me- 
diterráneo y el Canal de Suez, está expuesta á to- 
do género de ataques desde el Canal de la Mancha 
hasta el Mar Rojo y tanto la conducta de PVan- 
cia en la China, la Indo-China y en Madagascar, 
como la actitud de I^sia en el Levante, la pro- 
yectada construcción del Canal dil Midi v la rapi- 
dez de los trabajos del feffocafríl de SibeVia, con» 



tribuyen á dar mucha significación al hecho de que 
peligra sobre manera el poder marítimo de los 
ingleses. 

Desde el punto de vista comercial es muy pro- 
bable que los Estados Unidos lleven la ventaja no 
sólo por la reducción de las distancias entre uno y 
otro litoral, cosa que les facilitará el cambio de 
sus propios frutos, sino también porque les permi- 
tirá competir con mejor éxito tanto en los merca- 
dos Sud-americanos como en los de la China y de 
la Australia. 

Hasta hoy, y por lo que hace á esas dos nacio- 
nes y al Japón, puede muy bien decirse que Ingla- 
terra ejerce un verdadero monopolio, gracias al ca- 
nal de Suez con que ahorra una distancia de 2,700 
millas ; pero con el canal de Nicaragua, las ciuda- 
des del Atlántico de los Estados Unidos quedarán 
sólo mil millas más lejos de Hong Kong y de la 
China Central que la Gran Bretaña; de 1,200 á 
1,900 más cerca de los puertos de la China Seten- 
trional, de Corea y del Japón ; 2,700 millas, por 
término medio, más cerca de los puertos de la 
América Meridional; 1,300 más cerca de Mel- 
boume y más de 3,000 millas de la Nueva Zelanda. 

El Canal de Nicaragua pondrá á los Estados 
Unidos en contacto con 500.000,000 de habitan- 
tes con quienes hoy apenas tienen relaciones co- 
merciales, como son los pueblos de la China, el Ja- 
pón, la Corea, Australasia, Malasia, El Ecuador, 
Bolivia, Perú y Chile, y no cabe duda que'amenaza 
la supremacía británica de una manera tan ex- 
traordinaria que no creemos posible que los Esta- 
dos Unidos pierdan la oportunidad excepcional 
que les depara hoy la suerte para vencer á Ingla- 
terra en la lucha comercial que con ellas sostienen, 
desde hace muchos años, en todos los ámbitos de 
la tierra. 

Los estudios técnicos que de una vía intero- 
ceánica han hecho los hombres, desde el descubri- 
miento de América hasta nuestros días, prueban 
las inmensas ventajas que ella reportará al mundo 
entero y á Centro-América en particular, porque 
la convertirá en el emporio de los frutos de la tie- 
rra y en punto de reunión del comercio, de la in- 
dustria y del mo\ñmiento intelectual de todas las 
naciones. 

En la página siguiente de nuestra revista verán 
nuestros lectores un plano de todos los proyectos 
de canal discutidos en diferentes épocas, desde la 
Ruta Raspadura que debía unir los ríos de San 
Juan y Atrato, en Colombia, hasta la de Nicara- 
gua que se extenderá entre San Juan del Norte y 
Puerto Britfi. 



EL PORVENIR DB CENTRO-AMÉRICA 




RUTAS PROYECTADAS DE CANALES IXTIÍKOCHAMCOS 



IvA CAJMCPAÑA P<AdO:VAI^. 



O es sin razón que al hablar de las 
cien batallas que en tierra centro- 
americana se han librarlo desde la 
independencia hasta nuestros días, 
se designe con el nombre dec.\Mi»A- 
XA NACIONAL A la lucha sostenida 
contra Walker en los años de ISóO 
á 57 en Nicaragua. Kl buen senti- 
do del pvieblo se ec|uÍYoca ])ocas 
veces; y de aquí que aunque acos- 
tumbrado á los sangrientos simu- 
lacros que hemos dado en llamar 
gnerras, por no confesarlas paladi- 
namente luchas fratricidas, dé el tí- 
tulo de nacional á la única que verdaderamente lo 
merece. 

No son de este lugar las circunstancins ()ue 
precedieron al arribo á nuestras plavas del famo- 
so aventurero, cuvo retrato encontrarán nuestros 
lectores en la págrina 74del presen te numeró. Ni si- 
quiera haremos mención de los héroes que se sa- 
crificaron en defensa de la patria en aquellos días 
de prueba. Si á propósito de la fiesta conmemo- 
rativa que acaba de celebrarse en Costa Jíica. he- 
mos creído del caso fotografiar al hombre funes- 
to que intentó apoderarse de Centro- América, es 
solo con el fin de estimular entre nuestros conciu- 




dadanos los sentimientos de unión y confraterni- 
dad que debieron ser sienijirc nuestra norma. 

Causa indicación al ])ar cjue vcr^enia. con- 
siderar cómo el prófu>ío de Sonora, ni frente de un 
puñado de filibusteros, pudiera jK>ner en conflicto 
á cinco estados indejK-ndicntcs. amenazando «u 
existencia política ;'i la faz de las nncicmes. Con- 
tó, sin duda, con la debilidad de esta» repúblicas: 
ix-ro ante todo y sobre todo, con su desunión ; que 
de otro modo el prisionero de San Dieno hubiera 
acabado sus días en San Francisco, sin {tensarnun- 
ca en venir á proclatnarse presidente deNicarafnia. 

r.os esfuerzos hechos j)or Centro-.\mérica para 
sacudir el ominoso yugo de Wniker. son la lección 
más elocuente cpie hayamos reiibido en la historia 
de nuestnís desaciertí)s. de lo (pie llejia A debilitar 
á un Kstado el antagonismo entre los divenraa 
miembros C|ue lo componen Sinos hubiese halla- 
do unidos. Walker no hubiera intentad»» dominar- 
nos. Si aun i)ai-a lein-lcrlo siquiera, hubiéramoa 
estado unidos. I;i campaña tle Nicarajnia habría 
sido cuestión de un;i semana v no se habría derra- 
mado tanta sangre en defensa de nuestra indepen- 
dencia. ' 

William Walker nació en Nueva Orleans en 
1824 y fué fusilado -n Trujilio en lS«í(i. al empren 
der su tercera <xi¡cí icióii en contra deCentro-Amé- 
rica. siendo riTsiclcnte de Honduras el (Wneral 
don. lose María .\I. lina. de»<ptien próximamente 
nos ocup.¡ remos ii las eolumn.-is de esta revista. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



69 



YA 2VO HAKRA OTJEÍIIRA» 



No se crea que tal afirmemos tan sólo porque 
nos dejemos guiar por los soñadores que acostum- 
bran entretener á los mortales con las más bellas 
teorías que crea su fantasía. Hablamos en presen- 
cia de las opiniones expresas de los más entendidos 
peritos en achaques militares y navales del viejo 
mtmdo, que conocedores de los cambios que se ve- 
rifican todos los días en el uso de las fiíerzas des- 
tructoras de que disponen las naciones más pode- 
rosas, están en la posibilidad de prever los descu- 
brimientos á que necesariamente se llegará dentro 
de ])oco, en el arte de la guerra. 

Los expertos á que aludimos declaran que den- 
tro de pocos años ya no habrá guerras, por la sen- 
cilla razón de que revestirán un carácter tan abso- 
lutamente atroz, que las naciones civilizadas no 
podrán menos que abstenerse de guerrear las 
unas contra las otras. 

La causa directa de tan deseada evolución, en 
el modo heroico de resolver las grandes dificulta- 
des internacionales, se atribuye al progreso alcan- 
zado en la aeronáutica y en los explosivos, y es a,sí 
como resultará, una vez más, que se llega á la ad- 
quisición de un gran bien por el carnino que condu- 
ce al mal. 

Los barcos aéreos ó globos que las principales 
potencias de Europa han mandado á construir pa- 
ra fines bélicos, una vez cargados de ciertos explo- 
sivos nuevos y terribles con los que ya se han ve- 
rificado los experimentos más desastrosos, podrán 
destruir, en el curso de pocas horas, las ciudades 
más populosas y florecientes, y una declaratoria de 
guerra equivaldrá á tan horrorosa matanza de se- 
res inofensivos, que los pueblos no podrán menos 
que decidirse á resolver pacíficamente en los comi- 
cios, las querellas que antes les hacían lanzarse á 
las batallas. De aquí nacerá, sin duda, la fraterni- 
dad entre las naciones, y todo indica que no está 
lejano el día en que las luchas más acaloradas se- 
rán las luchas arancelarias, y en que los títulos al- 
tisonantes de brigadier, de almirante, de mariscal 
de campo, etc., no sean otra cosa que meras deco- 
raciones de nombres que, sin ellas, permanecerían 
en la más densa oscuridad. 



NUESTROS GRABADOS 



El señor íloctoi- don ^JacintoOastellanoí* 
y el señor doctor don ^fesiis Velasoo. 

El presente ni'imero de nuestra revista honra 
su página principal con la fotografía del señor 
doctor don jacinto Castellanos, Ministro de Rela- 
ciones Exteriores, Gracia, Justicia é Instrucción Pvi- 
blica del Supremo Gobierno de la Ke])ública de El 
Salvador. 

También engalana nuestra página el retrato 
del señor doctor don Jesús Velasco, Subsecretario 
de Estado en los ramos citados arriba. 

Oportunamente daremos á luz los rasgos bio- 
gráficos de estos distinguidos caballeros. 
I-^a Catedral ^Niieva de iSaii ¡Salvador. 

En la página 66 verán nuestros lectores una 
vista de la fachada de la Catedral nueva de la ciu- 
dad de San Salvador. ' Este hermoso edificio está 
situado frente al costado Norte del Parque Bo- 



lívar. Es todo de madera y hierro, á prueba de 
temblores, y ocupa casi una manzana de terreno. 
El colegio de seminaristas está situado detrás de 
la iglesia y afea su conjunto arquitectónico. Cuan- 
do publiquemos una fotografía especial del templo 
de que tratamos, nos detendremos en su descrip- 
ción. 

XJna calle en San IMateo. 

La pintoresca villa de San Mateo es cabecera 
del cantón de ese mismo nombre, en la Provincia 
de Alajuela. Está situada sobre la hermosa carre- 
tera que desde Cartago se extiende hasta Puntarc- 
nas. Su clima es sano, aunque cálido, debido á la 
configuración del terreno y á la falta de vegeta- 
ción. 

Iva Igflesia l?arrocinial de lYI.atag'alpa. 

El templo que sirve de tema al grabado de 
nuestra página 73 es uno de los más hermosos y 
de los mejor construidos de cuantos cuenta la Re- 
pública de Nicaragua. Todo el edificio es de piedra 
de cantera. Ocupa una posición céntrica en la po- 
blación, que mucho contribuye á embellecerla, y au- 
gura, con su presencia, el próximo desarrollo de la 
bonita y culta ciudad de Matagalpa. 

Kiiinas de la Antij^ua Ouatemala. 

Las ruinas de los templos de la Antigua Gua- 
temala causan admiración á cuantos las visitan. 
La suntuosidad de esos edificios demuestra el ex- 
quisito gusto, los conocimientos prácticos y la in- 
domable energía de quienes los erigieron. Nuestro 
grabado de la página 70 representa uno de tantos 
restos de la antigua capital del que fue reino de 
Guatemala. La ciudad fue destruida "como á 
principios de la noche del 29 de septiembre de 
1771," aunque desde el 27 de agosto de ese mismo 
año había serios temores de un desastre, porque 
vino de los volcanes (el de Fuego) arrojó "vora- 
ces llamas y humo, con espantosos bramidos y re- 
tumbos, atemorizando, en extremo, á todos los ha- 
bitadores, y continuando en esta conformidad . el 
sigiiiente día 28 y aun el 29." 

AVilliam \\ alkei. 

En la página 74 del presente número de nues- 
tra revista, publicamos la fotografía del célebre 
general filibustero william walker. Nada dire- 
mos de la historia de este notable aventurero que, 
casi solo, puso en movimiento á toda la América 
Central. Sirvan sus hechos, desde El Realejo has- 
ta Trujillo, de lección saludable á nuestros pue- 
blos, tan débiles, desunidos, como serían fuertes 

■ firmes y respetables el día que llegaran á formar, 

.otra vez, una sola nación. 

GJl Alineral del l-C.osario. 

Sabido es de todos que Honduras es el país 
más ric(., en minerales, de la América Central, y 
que sólo le faltan brazos y capital para llegar á 
obtener el alto grado de desarrollo á que está lla- 
mado en no lejano día, desarrollo de que depende- 
rá su engrandecimiento y su prosperidad. Nuestro 
grabado de la página 71 representa el grupo de 
minas conocido con el nombre de El Rosario, si- 
tuado enlSan Juancito á unas 20 millas de Tegu- 
cigalpa. Pertenece á la " new york and honduras 
ROSARIO MINING COMPANY " quc Opera con molí- 



I 



70 



ÉL fOftvEitm Ufe CE^fRO-AMéRlCA 



nos de 45 mazos ; emplea constantemente 200 ope- 
rarios y exporta todos los meses lingotes de plata 
por valor de $ 200,000, término medio. 

Interior riel edificio de Oorreos 
de Ouatemala. 

Nuestro grabado de la página 72 da una idea 
bastante exacta del interior del edificio que ocupa 
la Administración Central de Correos de Guate- 
mala. Una sola mirada á esa fotografía basta pa- 
ra confirmar el buen concepto que todos tienen de 
lo bien montada que se encuentra la primera ofici- 
na postal de la República. 

Vista de una calle en Cartag-o. 

Sería superfino detenernos en los comentarios 
que pudieran hacerse acerca del grabado que con 
este título verán nuestros lectores en la página 72 
de nuestro semanario. Lo poético é instructivo 
del cuadro que representa está á la vista. En él 
resalta el templo gótico conocido con el nombre 
de Iglesia de San Nicolás. 

Cartago tiene 10,000 habitantes. Fue funda- 
da en 1561, y hasta la época de la independencia 
tuvo la honra de ser la capital de la antigua pro- 
vincia de Costa-Rica. 

e;i Caijildo de I^eón. 

En la página 79 del presente número publica- 
mos una fotografía del Cabildo de León. 

Este hermoso y sólido edificio ocupa gran par- 
te del costado Norte de la plaza central de la ciu- 
dad. En su porción setentrional se encuentra la 
estación principal de policía y la cárcel de deteni- 
dos. En su segundo piso hay oficinas de varias 
judicaturas. La casa consistorial de la metrópoli 
nicaragüense es una de las más históricas de Cen- 
tro-América y ha sido testigo de muchísimos epi- 
sodios de que siempre están llenos nuestros anales 
revolucionarios. 
Portada del r»ante<Sn de Teg^ncig-alpa. 

Nuestro grabado de la página 79 se explica 
por sí solo. Severo se muestra el portón por don- 
de entran los que fueron para no volver á salir. 

El tema de nuestra ilustración, sin embargo, y 
aparte de las tristes reflexiones que necesariamen- 
te infunde, es digno, por la belleza de su estructura, 
de ser contado entre los edificios notables de la ca- 
pital de Honduras. 




EL CUENTO DE_MAHOMET-ABUL 

Conocí á Mahomet-Abul, sabio y filqpofo mo- 
ro, en una de las inmundas calles de Tetuán. Me 
lo presentó un amigo, que me acompañaba desde 
España en aquella escursión, y quecultivaba, tiem- 



po hacía ya, buenas relaciones con aquel extraño 
personaje. 

Pronto nuestra conversación se hizo animada. 
Mahomet-Abul, la trajo á su tema favorito, la 
transmigración de las almas después de la muerte, 
á seres animados y aun inanimados, como castigo 
de nuestras faltas cometidas en la peregrinación por 
el mundo. 

— Ah I me dijo de pronto, eso no admite discu- 
sión. Os referiré, á propósito, una triste é intere- 
sante historia, para que os convenzáis de los gran- 
des tormentos que Alá nos reserva en esas trans- 
migraciones. 

Zoraida vivía feliz y halagada por todos en Bag- 
dad. Hacía diez años que estaba casada y su ma- 
rido la amaba con idolatría ; ella, hasta la fecha á 
que hago referencia, lo había amado también ; pe- 
ro su cariño mayor, lo que en ella constituía ana 
verdadera adoración, era el amor de .\lí, su hijo 
único, un niño verdaderamente encantador, que 
era el vivo retrato de su madre. 

Cierto día, Zoraida, sintió latir su corazón por 
otro hombre, y aún tuvo desde entonces para su 
amante marido muchas frases de reproche. No sé, 
ni nadie lo supo, si llegó á tener desliz algimo; pe- 
ro muy probable es que sí, por el duro castigo á 
que se hizo acreedora. A lo menos, tal U» cree Ah- 
Adhalem, mi divino maestro, que es quien refiere 
este caso en uno de sus libros inmortales. 

Los años trascurrían y el marido era víctima 
de un sufrimiento atroz, por el desapego y la indi- 
ferencia que encontraba en su esposa. Sin embar- 
go, no se ha dado caso de más grande dolor y más 
sincero pesar que el de este hombre, cuando murió 
Zoraida, que dejó de existir violentamente, y sin 
que nadie, ni los más sabios doctores, pudieran en- 
contrar la enfermedad que le arrebató la vida. 

Su hijo Alí frisaba por ac{uel entonces con lo« 
veintidós años, y era el más hermoso joven de 
Bagdad. 

Alá dispuso, entre tanto, después de su santo 
juicio, que el alma de Zoraida pasase al cuerpo de 
un bello pájaro, que, cayendo prisionero en dora- 
da jaula fue á formar el encanto de una linda jo- 
ven, de tan bello rostro como alma corrompida. 

Y en esta jo ven, Alí depositólos sentimientos 
de su virgen corazón, amándola con un amor raya- 
no en el delirio. 

Las almas, aunque ocupen el cuerpo de un «ir 
cualquiera, cuando están purgando sus faltas, tie- 
nen la rara facultad de leer lo que pasa al traré* 
de los espíritus de las gentes vivas, 1«) que mochas 
vece« les sirve de horrible tormento, como pasó en 
la historia que os vengo refiriendo. 

Alí y la hermosa ingrata estaban sentados en 
un banco de piedra del jardín, bajo un naranjo que 
con sus flores aromaba el aire, v que al ser agita- 
do por la brisa llovía sobre ellos pélnlos de nieve. 
Colgada de una de sus ramas estaba la dorada 
jaula, la prisión del pájaro, que á su vez aprisiona- 
ba el alma de Zoraida. 

Alí venía soñando, mucho tiempo hacía, con 
aquella joven ; ella sin sentir el menor latido amo- 
roso en su corazón, i)ensaba engañarlo: el espíri- 
tu en pena, miraba como en un libro abierto, cual 
SI fueran las dos páginas, lo que pasaba en ambos 
corazones, y presentía el dolor, la dcses|>eración. 
el martirio que esjKraban á su hijo, á quien desde 
su muerte amaba mucho más. Slartirio que sería 
tanto más terrible, desesperación que sería tanio 



KL POKVKmK DE CENTHO-AMÉRICá 




i. 



EL PilKVENIB DE CENTRO-AMGi^rOA 




INTERIOR DEL EDIFICIO DE LA DIRECCI()X C.I-XIIKAL DE CORREOS 
GUATEMALA ' " 




K\. PnKVE-i'.U 1)K CKNTRO-AMERICA 




i XA CALLH HN SAN MATEO, PkuVii\»^iA i»B ALAJUELA, 
COSTA RICA 




IGLESIA PARROQUIAL DE MATAGALPA. — NICARAGUA 



BJ- PORVKXIB 



PE CKNTKU-AMÉRiCA 







RUINAS DE LA ANTIGUA GUATEMALA 





WILLIAM WALKER 



KL POR^rfiNlR DE CBNTtlO-AliíÉRtCA 



75 



más grande, dolor que sería tanto más duradero, 
cuanto que, si ella le contestaba afirmativamente 
á la pregunta que el espíritu veía ya vagar en sus 
labios., él abriría libremente la puerta á las espe- 
ranzas, y subiendo á mayor altura en la creación 
de sus amantes sueños, el desengaño y la caída se- 
rían también mayores. 

— Al fin me amará usted algún día ? — dijo él 
tímidamente. 

— ¿ Que si lo amaré ? — respondió ella con me- 
lancolía y clavando en él una mirada que parecía 
querer abrazarlo — No, no lo amaré, porque lo 
amo ya. 

El, loco, ebrio de dicha, dio suelta á sus lágri- 
mas de felicidad, en tanto que le estrechaba la ma- 
no con efusión. 

Durante ésta escena, el ])ájaro, como poseído 
de una locura, se estrellaba contra las rejas de la 
jaula ; piaba, aleteaba, daba brincos, y con el pico 
re])icaba en el piso de latón de su cárcel. 

Pellos, después de un momento, ya más sere- 
nos, volvieron los ojos á la jaula: el pájaro ape- 
nas aleteaba, y su plumaje estaba teñido de san- 
gre. Después de unos momentos expiró. Alá ha- 
bía considerado que ya era bastante ese sufrimien- 
to, para castigar el alma reproba de Zoraida. 

MÁXIMO Soto Hall. 



EPISODIOS HISTÓRICOS. 

TRES FKASES DIGNAS DE TRES HOMBRES CÉLEBRES. 

El 19 de junio de 1867, después del toque de 
diana, los clarines del ejército republicano de Mé- 
xico que á las órdenes del General Escobedo ocu-_ 
paba á Querétaro, aturdían al vecindario, orde- 
nando la concentración de todas las fuerzas á la 
plaza, con objeto de dar cumplimiento á la orden 
general de la víspera, que prevenía que el ejército 
todo estuviese presente á la ejecución de los tres 
ilustres prisioneros del ex-convento de Capuchinas. 

Maximiliano, que era el primero que se había 
levantado, se dirigió á Miramón, preguntándole: 

— ¿ Qué significan esos toques, mi General ? 

— ¿No lo sé. Majestad, contestó sonriendo el 
interpelado ; es la primera vez que me van á fusi- 
lar. 

Pocos momentos antes de marchar al patíbulo, 
el Emperador propuso á sus compañeros dejar es- 
crita por cada cual una sentencia, como expresión 
de su último pensamiento. 

Las de Maximiliano y MiramRn eran como 
correspondían á un Archiduque de Austria y á un 
Embajador en Berlín. Mejía, gran corazón, talen- 
to inculto, indio de raza pura, dejó trazadas estas 
palabras : 

— Al que muere por su Dfos y por su patria, ni 
la muerte lo mata. 

Llegados al lugar del suplicio y formado el 
cuadro que debía fusilarlos, Maximiliano, que se 
hallaba colocado entre los dos generales, hizo pa- 
rar en el centro á Miramón, y ocupando la derecha 
de éste, le dijo con serenidad : 

— Mi General ; el puesto de honor corresponde 
á los valientes. 

Siguióse una triple descarga de fusilería, que 
puso fin al triste drama del segundo imperio mexi- 
cano en el Cerro de las Campanas. 




inu b: K T A ! 



L lívido fulgor de mis recuerdos 
La miro aún en su mortuoria caja. 
Sosteniendo en el pecho un crucifijo. 
Con las manos de nieve entrelazadas. 



Ocultos ya los ojos virginales 
Tras el negro crespón de las pestañas, 

Y sobre el blanco cuello y en los hombros 
La obscura cabellera amontonada. 

Un velo diáfano en la faz tranquila. 
Niveo azahar sobre la frente casta, 

Y el mismo traje que en mis sueños locos 
Forjó para ella la ilusión de mi alma. 

Los cuatro cirios alumbrando el féretro, 
Fuera, los gritos que el dolor arranca, 

Y allá en el horizonte de mi vida 
El ocaso del sol de la esperanza. 

Isaías Gamboa. 




— El difunto General Gordon, conocido con el 
epíteto de " Gordon chino " y M. Prosper Giquel 
son los dos únicos europeos á quienes el actual 
emperador de la China haya concedido la más al- 
ta distinción del imperio, qtie consiste en el derecho 
de ponerse la "chaqueta amarilla de montar" lla- 
mada Huang-Ma-Kua. 

— La riqueza territorial de los Estados Unidos 
se estimaba, en 1890, en $ 65,037.091,197; la de 
la Gran Bretaña en $ 50,000. OOf.OOOv la de Fran- 
cia en $ 40,000.000,000. 

— Desde hace algunos años se x-iene hablando 
de la unión de las ciudades de Nueva York y Bro- 
oklyn en «na sola municipalidad, cosa que daría 
á la nueva ciudad resultante una población de cerca 
de tres millones de habitantes en una área de 317 
millas cuadradas de terreno. Londres tiene seis 
millones de almas y 687 millas cuadradas. 

— Las murallas de París ocupan un espacio de 
12.000,000 de metros cuadrados ó sea un área 
igual á una octava parte del de toda la ciudad. 
El gobierno ha dispuesto destruirlas y vender por 
lotes el terreno que ocupan. 

— El Dr. Broadbent, además de ser uno de los 
facultativos más notables de Europa, es el médico 
de cabecera de la familia del Príncipe de Gales. 
Fue discípulo del Dr. Sibson y como su maestro se 
ha dedicado, con especialidad, al tratamiento délas 
enfermedades del corazón. Hace poco le ofrecie- 
ron el título de barón, pero no quiso aceptar el ho- 
nor. Tiene el Dr. Broadbent unos cincuenta y 
cuatro años de edad, es de carácter amable y muy 
caballeroso. Entre sus clientes se encuentra la fa- 
milia de los Rothschild de Londres. 



76 



íit POftVEKlR DE CENl'RO-AMERlCA 



SELCIQN 




Departamento de I*etaIUiile«. 

El Departamento de Ketalhuleu está situado 
al S. del de Quezaltenango y W. del de Suchitepé- 
quez. 

En su porción setentrional, su aspecto es acci- 
dentado y llano y bajo, en la costa. Su clima es 
cálido, aunque sano. 

El número de sus habitantes es de 25,000, re- 
partidos en ocho municipalidades. La villa de Re- 
talhuleu, con una población de 4,600 almas, es la 
cabecera del Departamento. Se encuentra á 29H 
metros de altura sobre el nivel del mar. Está co- 
municada por ferrocarril á vapor con el puerto de 
Champerico, del que dista 28 millas inglesas, y con 
la ciudad de Quezaltenango, por medio de una bue- 
na carretera. > 

Las poblaciones principales del Dejjartamento 
son: San Felipe, San Martín, Pueblo Nuevo, San 
Sebastián y Champerico. Este último es uno de 
los puertos más importantes de la República, so- 
bre el Pacífico. San Luis es puerto de cabotaje. 

En Retalhuleu se cosecha el café, el cacao, el 
azúcar, algodón, hule y cereales. 

El número de escuelas primarias de ambos se- 
xos, en el departamento, es de 17. 

E^l producto de las minas de oro del mundo, 
en 1895, ha sido de $200.000,000 contra $ 180. 
000,000 del de 1894. De la suma anterior los 
Estados Unidos produjeron $ 46.000.000 ó sea 
$ 7.500,000 más que en 1894. 

Ilaoe apenas 22 años ((ue el profesor Tan- 
viray fundó el primer Sindicado Agrícola en Fran- 
cia. Hoy hay, e*toda la República, 1,500 con 
más de un millón de miembros. 

I-^o!?í bancos de Alemania prestan anualmen- 
te $ 127.000,000 sobre crédito cooperativo y per- 
sonal. El Banco de Casel, en Silesia, sólo ha 
perdido $ 150 en 15 años, sobre préstamos de 
£ 6.400,000. 

l_^£v montaña más elevada de Costa-Rica es 
la de Pico Blanco, que mide 11,800 pies ingleses 
sobre el nivel del mar. El volcán más alto es el 
Irazú-que alcanza una elevación de 11,600 ¡Mes. 

X-'í»-» célebres minas de .\guacate, en la Pro- 
vincia de Heredia, C. R., fueron descubiertas por el 
Obispo García en 1815. Hasta el año de 1890 ha- 
bían producido más de siete millones de pesos en 
oro. 

T^£i erupción de 1835, no ha sido la única 
que ha hecho el volcán de Cosigüina, jniesto c|ue 
las paredes de su cráter están formadas de estrati- 
ficaciones que prueban muchas épocas eruptivas. 

Se calcula en 300,000 pies cúbicos de agua 
la cantidad que cae, por segundo, en la Catarata 
del Niágara, desde una altura de 50 vardas. Es- 
ta energía equivale á 10.000,000 de" caballos de 
vapor en igual espacio de tiempo. 



( ámErCÍG.^^m^r[6AlCÜLlüi|- 




INDUiTRJflS. 

Entre Corinto y Granada hay la distancia de 
122 millas inglesas diN-ididas en tres secciones, á 
saber : entre Corinto y Momotombo, por ferroca- 
rril, 58 millas; entre Momotombo y Managua, 
por vapor. 32 y entre Managua y Granada, por 
ferrocarril, 32. 

El ferrocarril de Acajutla á La Ceiba mide 53 
millas inglesas de longitud. La extensión de este 
camino hacia la capital de la República se está lle- 
vando á efecto, vía San .Andrés y Quezaltepeqne, 
al Norte del Volcán de San Salvador. 

Las principales exjjortaciones de Honduras 
son : plata en lingotes, ganado vacuno, plátanos, 
cocos, café, tabaco, zarzaparrilla, oro, maderas, 
hule y algunos artículos de manufactura nacional, 
como soml)reros de pita y otros. 

Déla importancia del movimiento marítimo 
de los puertos del .Xtlántico y del Pacífico, en esa 
misma República, se podrá juzgar jK>r el hecho de 
c{ue ha habido años en que hayan tocado en Puer- 
to Cortez 127 vapores y 34- veleros y en .\mapala 
solo 84 de los primeros y 6 de los segundos. 

Después de Honduras, la sección de Centro- 
América más rica en minerales es Nicaragua. Casi 
todas las minas (|ue se explotan son de oro y la 
producción anual de este artículi »e estima en 
22,754 onzas. Es notorio ciue las hrosas aurífe- 
ras de la Nueva Segovia producen de 2^ A 3 onxas 
de oro por tonelada de 2. (KM» libras y las de Chon- 
tales de "4 á dos onzas de 14 á 20 kilates. Estos 
resultados se obtienen aun sin la buena maquina- 
ria que pudiera usarse si los caminos no fueran tan 
malos que no jjenniten el transporte de piezas pe- 
sadas. , • , 

La navegación del golfo de Fonseca se hace ca- 
si exclusivamente, entre los centro-americanos, en 
bongos, ó sean embarcaciones in<lígenas construi- 
das del tronco* huecad o de un Arlíol. Estos bon- 
gos son tardos, incómodos y ]>eligrosos por muy 
pintorescos y poéticos cjuc parezcan, desde lejos, 
surcando las ondas espumosas de la mar con sus 
velitas blancas henchidas por la brisa. 

En los grandes ríos de nuestro litoral Atlánti- 
co existen los mismos bongos con el nombre de 
pitpantes.y nun(iue no desconocemos que esos bar- 
quichuelos son inmejorables en determinadas cir- 
cunstancias, no podemos menos que entristecernos 
al considerar que está en pañales nuestra marina 
de cabotaje, teniendo, como tenemos, maderas de 
construcción naval, tan buenas como el roble, el 
jícaro, el palo de melón, la encina, el tigüilote v el 
zapotillo. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



77 



/^^p/^3 




Traje de carruaje.— Figfura N° 1. Las modas 
históricas están entrando gradualmente en favor, 
y el traje que representa nuestro grabado pertene- 
ce al estilo de Luis XV. Está hecho en una com- 
binación de paño color marrón, brocado de seda v 
terciopelo y botones de joyas. El cuello esclavina 
de terciopelo forma parite del cuello recto y esto da 
una vistosa conclusión á la elegante basque. Una 
cuchilla delantera de brocado de seda se muestra 
por delante como entrepaño entre las orillas del 
frente de la falda exterior. Esta va sobre otra fal- 
da interior formada de cinco cuchillas. 

Trajes semejantes en hechura y formados de 
paños de superficie suave, combinados con sedas 
del tiempo de Luis XVI se hacen también para re- 
cepciones y vñsitas. 

Cuello de abrigo para los síeses fríos. — 
Fig. 2. Este elegantísimo cuello es de los más fa- 
vorecidos, entre las damas, durante el período frío 
del año. Está hecho de piel ó de terciopelo, redon- 
dea bonitamente sobre los hombros y se extien- 
de hacia abajo por delante con efecto de plastrón. 
En el centro va cerrado y remata en un cuello alto 
y vuelto de puntas cuadradas. 

El sombrero es de los más vistosos y suma- 
mente nuevo. Tiene copa de terciopelo fruncido y 
el ala es de trenza de fantasía. Está adornado 
con plumas de avestruz y terciopelo y luce, debajo 
del ala, dos grandes adornos de piedras del Kin. 

La Fig. N° 3, muestra un cuello de fantasía 
de terciopelo negro, orillado con adorno de pluma. 
El sombrero es de fieltro con copa de brocado de 
seda y el ala forrada de terciopelo. Caen al lado 
unas plumas de avestruz y otras se agitan gracio- 
samente medio erguidas. 

La Fig. N° 4, representa un cuello y delantero 
francés confeccionado de terciopelo azul, botones 
incrustrados con piedras, trencilla dorada, chifibn 
blanco con motitas azules; volantes de chiíTon, 
cintas y flores de maíz. Remata el escote y cierra 
al lado, debajo de una laza de cinta y flores un cue- 
llo recto, suavemente arrugado. 




— En una aldea del distrito de Moscow se en- 
contró á una aldeanita de diez y siete años de edad, 
enterrada en la nieve. Hacía cincuenta y un días 
que permanecía en un estado de insensibilidad 
completa y contó, al despertar, que la había sor- 
prendido y enterrado una tormenta y que durante 
dos días sufrió mucho á consecuencia del hambre, 
aunque sin sentir un frío extraordinario. Al cabo 
de esos dos días se durmió, y al despertar no se 
imaginaba que hama dormido tanto. 



— Cuando Mauritius fue cedido á la Gran Bre- 
taña en 1810, encontraron los ingleses, en Puer- 
to Louis, una enorme tortuga mansa que des- 
de hacía muchos años vivía tranquilamente en el 
cuartel de Artillería de aquella ciudad. Se cree 
que el reptil, en cuestión, tenga más de 200 años de 
edad. Vive todavía 'y tiene las fuerzas suficientes 
para llevar con facilidad á dos soldados á cuestas. 

— En las estaciones de los ferrocarriles del Es- 
tado de Connecticut y otros, se expenden "billetes 
de muertos" para el transporte de los difuntos. 
Estos deben llevar billetes iguales á los que com- 
pran los pasajeros vivos y en unos y otros se lee 
lo siguiente: "Este garantiza al portador un pa- 
saje de 1 ?? clase de ida ó de vuelta." 

— Mucho ruido han metido en Europa los 
uniformes á prueba de bala y sin embargo sábese, 
positivamente que desde hace muchísimos años se 
conocían y fabricaban en la China. En el Norte 
del celeste imperio se fabrican todavía corazas de 
cuero y de lana escardada, y en el Sur, de papel y 
de tela de algodón. Aunque sería ridículo llamar 
armadura á semejantes combinaciones, el hecho es 
que superan en resistencia á las planchas del mejor 
acero. Treinta láminas alternadas de jiapel y de 
lienzo de algodón resisten perfectamente una bala 
de revólver y también la de un fusil, á 100 metros 
de distancia. Un soldado vestido con esa especie 
de cota de malla es invulnerable. No solo no pue- 
den herirle las estocadas de arma blanca sino que 
el agresor no puede arrancar su arma de entre la 
tela que proteje á su enemigo y esto, naturalmente 
le compromete, le desarma y le obliga á rendirse ó 
apelar á la fuga. 

— Tan extraordinarias son las invasiones de 
los CHAPULINES en Algeria, que bastaban deteni- 
do un tren de ferrocarril. Durante dos horas ha 
tenido que bregar una locomotora para abrirse pa- 
so por entre los montones compactos de insectos. 

— En Glasgow se dio un banquete pú&lico á 
diez mil personas con motivo de la celebración del 
matrimonio del hijo mayor del Príncipe de Gales y 
la Princesa May de Tecíc. 

— La Ciudad de París hk ^feuelto divertir á 
los que visiten la exposición inrRiacional del año 
1900 con un telescopio descomunal, cuyo importe 
será de $500,000 oro, y con el cual se verá la luna 
á tan corta disiancia, que permitirá distinguir ob- • 
jetos del tamaño de una casa ordinaria. 

— Los ferrocarriles franceses emplean muchas 
mujeres en sus oficinas, como se verá por los si- 
guientes datos: El de l'est ocupa á 3,082 en la 
dirección de la empresa, expendio de billtes, y esta- 
ciones de señales ; el DU NORD emplea 2,790; el de 
PARis-LYON-MÉniTEKRANÉE, 5,728; el de l'ouest, 
3,508; el de pakis-orleans, 4,358 v el del sur, 
2,502. 

— En la China ejercen públicamente algunas 
mujeres de edad avanzada, lo que pudiera muy 
bien llamarse un comercio de escándalos. Van por 
las calles, tocando un tambor, y ofreciendo sus ser- 
vicios de casa en casa, en los barrios más ricos de 
las ciudades. Al ser aceptadas toman asiento y 
distraen á la señora de la casa contándole con mu- 
cha gracia los íiltimos escándalos sociales, las no- 
ticias más frescas y picantes, los on dits más ex- 
traños y reciben, por recompensa, medio peso por 
hora de trabajo, sin perjuicio de alguno que otro 
regalito,si es que han tenido la fortuna de cünq)la- 
cer con sus relaciones á la dueña de la casa. 



78 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



— Para poder formarse una idea de la inmen- 
sidad del territorio de Siberia, baste saber que si 
se colocan todos los estados, reinos, principados é 
imperios de Europa ( sin incluir la Kusia ) y to- 
dos los Estados Unidos, inclusive la Alaska, unos 
junto á otros, apenas bastaran á cubrir el espacio 
que ocupa. 

— Un observador suizo, después de muchos ex- 
perimentos sobre la presencia de la bacteria en el 
aire de las montañas, declara que no existen los 
microbios á una altura de más de 2,000 pies sobre 
el nivel del mar. 

— En las cercanías de la ciudad de Damasco 
crece una planta cuyas flores se asemejan extraor- 
dinariamente á los guainambíes ó gorriones. El 
pecho es rojo ; las alas de un verde oscuro ; la es- 
palda amarilla y la cabeza y la cola de un negro 
azulado. 

— Las murallas de París -van á desaparecer. 
Ninguna otra ciudad importante de Europa está 
amurallada. Los muros que rodean á la capital 
de Francia ocupan un espacio que se estima en 
12.000,000 de metros cuadrados ó sea una octava 
parte del área total de la ciudad. El Estado va á 
reportar enormes ganancias con la venta del local 
que ocupan esas antiguas é inútiles defensas. 

— Según la estadjjptica criminal de muchas na- 
ciones, los crímenes son iviucho más frecuentes en- 
tre los solteros que entre los casados. Pe los pri- 
meros hay 33 deHncuentes porcada 100,000 y de 
los últimos hav solo 11. 

— La rapidez de la circulación de la sangre es 
sorprendente. Estimando en 69 el número de lati- 
dos normales del corazón, durante un minuto, la 
sangre recorrerá, en igual tiempo, la distancia de 
207 yardas ó sea 7 millas por hora ; 168 millas al 
día v 61,320 millas al año. Si á los 84 años de 
edad tuviera un hombre un solo corpúsculo de san- 
gre que no hubiese cambiado, ese habría recorrido, 
en igu^l tiempo, 5.150,8^0 millas. 

— Dice una autoridad medica, tratando de las 
virtudes de varias clases de alimentos, que el aren- 
que da elasticidad á los músculos, fuerza al cuerpo 
y vigor al cerebro^ 

— En los cahJ«:ransatlánticos se transmiten 
18 palabras de ciíTCo letras, por minuto. Con el 
sistema " dupleux " casi se duplica la rapidez de la 
trasmisión. 

— El poeta laureado más joven que ha habido 
en la Gran Bretaña fue Juan Skelton. Nació en 
Norfolk en 1460 y fue laureado por el senado de 
Oxford, á los veintinueve años de edad, en 1489. 
En tiempo de Enrique III la pensión deque gozaba 
el entonces llamado " versificador del Rey "era de 
100 chelines ó $ 25 al año. Garios I aumentó esa 
pensión á $ 500 y una tercerola de vino de Cana- 
nas. En la actualidad la pensión vitalicia aneja 
al título de poeta laureado es de $ 1,500 anuales. 

— El pastel más costoso del mundo importó 
la friolera de $4,500, oro. Se hizo para el ban- 
quete de boda del millonario americano Mr. As- 
tor. 

— El pastel de bodas confeccionado, en las coci- 
nas de su Magestad la Revna Victoria, para el 
banauet'i con que se celebró el enlace de la Prince- 
sa Beatriz, importó $1,500, oro. Pesaba ocho 
quintales y medía nueve pies de alto v cinco de 
diámetro. 

— Los dramaturgos en Francia reciben el 12°L 
de los productos totales de las entradas en cada 



representación de sus composiciones y además el 
valor de 100 francos en billetes de admisión para 
sus parientes y amigos. 

— Entre los combates más curiosos de cuantos 
han observado los naturalistas, entre los anima- 
les, ninguno ofrece tanto interés como los que su- 
ceden con frecuencia entre las ostras y los peces 
estrella. Estos últimos taladran las conchas de 
las ostras é introducen, por el agujero que hacen. " 
un líquido que las vuelve estúpidas y las mata an- 
tes de devorarlas, siempre que las cogen despreve- 
nidas. Cuando esto no acontece, la ostra se abre, 
está alerta, se vuelve de un lado á otro y observa. 
cierra sus conchas con rapidez increíble y á mordi- 
das acaba con su enemigo. 

— Liverpool recibe anualmente del exterior 
130.000,000 de ostras. 

— En la casa de moneda de la Gran Bretaña se 
derritieron y acuñaron, en 1892, 11.701,984ontas 
de oro, en lingotes, ó sean cerca de SóSH tone- 
ladas. 

— La legislatura más costosa del mundo es la 
francesa. Cuesta á la nación $3. 600,0(-0 oro. al 
año. El parlamento italiano cuesta $4<i0.000 
anuales. 

— En las tres grandes estacif nes de ferrocarril 
de Londres, ó sean las de Charing Cross. Cannon 
Street y London Bridge se hacen hasta 32,969 se- 
ñales y cambios de vía en 2-4- horas, independiente- 
mente de los avisos telegráficos relacionados con 
el movimiento de los trenes. 

— Como prueba de la proverbial honradez de 
los suecos, citan los viajeros el hecho de que en los 
muelles de EstcKolmo no es raro ver tirados baúles. 
maletas y paquetes durante varias horas, ante»» de 
ser reclamados por sus dueños. A nadie se le ocurre 
la posibilidad de que juicdanser rccojidos por otras 
personas que no sean los legítimos propietarios. 




OciRKió KN SoNsoNATK. — Iiitii>cctor «Icl frrniriirñl «mv 
niíindosc al salón de cs]>era. "¿Hav mA» (MiMijcn» |MU-a La 
Ceiba ? Ya se marchó el tren." 



bN IN Trfx dk Fkrocahkil.— fn pRMÚ^m cti adctnAn át 
encender un cigarro frente A una dama (|iic octn* mw de loa 
asientos de la testera del coche. 

— Señora ¿ le molesta A V<\ el hnmo dd tabaco > 

— No lo sí, caballero, {xiniue haxta ahora nadie ha Amm- 
do en mi presencia. 

KKciniA en audiencia hace jxx^. en Londm. ci«Tto (>bia- 
po nniy conocido v bastante enfermo de la vinta. cuando «itrd 
nu caballero al splón de recibo v le dijo : 

"Muy buenos días, my i.ord. Mi maclre me encarxtf «joe 
os presentara sus resix-tos v lleno mi cometido con mnjnilar 
placer." 

".\h! resi>ondió eH»bisix)." oián amable t* vuestra ma- 
dre. \ ¿cómo se encuentra la vneiecita ' Nada hav mA« cari- 
ñoso <|iie una madre anciana. Cuidadla. cabalWro.'caidadla t 



' *ti untador 



buenos días. 

El Obispo no sabía absolutamente nuiín fWsr »( 
y volviéndose A su lacavo le dijo : " , <jui#n era ew ^ ' 
, 1 c''.x""i'^" replicó. " Kl último calttillero ,|ne acaba de «alir 
ilel Salón de su í-enonn es su .\ltcza el l>u.,«. <l« Connaujfh»." 
La " vniwita- era la K«ina Victoria. ^ nn.««n.. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PALACIO MUNICIPAL DE LEÓN. — NICARAGUA 




LA PORTADA DEL CEMENTERIO DE TEGUCIGALPA.— HONDURAvS 



80 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Excmo. Sr. Dr. D. Constantino Fíallos, 

MINISTRO DE FOMENTO— HONDURAS 



I 



bl. HuKVt.MK Lii: C h,.'^ 1 Kt> A U E KICJ 




El señor don Carlos García, 

SUBSECRETARIU DE FOMENTO. — HO.\l.«KA< 




RRCTTRLA DR ARTES V OFíCTr.s TROrciaALPA - HONia'RAS 




San Sal-v-ador, Señero 23 de i896. 



Número 6 





ICI« OUAXEJVrAI^A. 

N virtud de una lev fija de la natu- 
raleza nada hay grande en el mun- 
do, que no sea el resultado evolu- 
tivo de sus partes componentes, en 
el trascurso del tiempo, y de ahí 
que la precocidad sea un fenómeno; 
de ahí que desconfiemos instintiva- 
mente de la estabilidad de las co- 
sas siempre que vemos que alcan- 
zan su madurez cuando apenas de- 
bieran hallarse en la infancia. 

Nos sugiere estas ideas la obra 

magna, para Guatemala, de la 

construcción del ferrocarril del 

Norte. 

Al General Presidente don Justo R. Barrios dé- 

l)ese la concepción de ese her noso proyecto. 

Lo planteó en 1884 y con su energía caracte- 
rística mandó practicar los estudios preliminares; 
le creó rentas, fundó el puerto que lleva su nom- 
bre, á 14 millas de Lívingston, infundió en el pue- 
blo guatemalteco su propio cariño para la vasta 
empresa y la acometió con resolución, porque com- 
prendía perfectamente cuan inmensas ventajas re- 
portaría al país la cuarta vía trascontinental de 
América. 

La muerte del General Barrios, en 1885, hizo 
paralizar los trabajos del ferrocarril, y hasta el año 
de 1888 permanecieron estacionarios cuando se ce- 
lebró un contrato para su reanudación, que des- 
graciadamente no se llevó á efecto. Un año des- 
pués se tomó de nuevo entre manos el proyecto y 
de entonces acá se había venido trabajando con 
lentitud, pero adelantando siempre, hasta que el 
actual Presidente de Guatemala, el General Reina 
Barrios, le infundió nuevo aliento y mayores bríos, 
al grado de que dentro de poco lo veremos termi- 
nado. 

Inútil sería detenernos á considerar los benefi- 
cios que el ferrocarril interoceánico de Guatemala 
reportará, no solamente á la República y A la Amé- 



rica Central, sino que también á los Estados Uni- 
dos y al mundo entero, porque además de dismi- 
nuir las distancias rebajará también los fletes, por 
la competencia que sin duda hará al ferrocarril de 
Panamá, competencia que reclaman á gritos la 
agricultura y el comercio centro-americanos, com- 
petencia cuya falta ha contribuido mucho á con- 
vertir en verdadero monopolio el transporte de 
nuestros frutos y de nuestras importaciones por 
los puertos del pacífico en provecho de corporacio- 
nes que no nos sirven bien; competencia bienhecho- 
ra á la que deben su prosperidad relativa nuestros 
puertos del litoral Atlántico, á despecho de las in- 
conveniencias del clima con que tienen que luchar. 

En cuanto á las ventajas que acarreará á Gua- 
temala el ferrocarril de que tratamos, y aun sin to- 
mar en consideración le que la dejare el tránsito de 
viajeros y de mercancías, ni el aumento consiguien- 
te de sus habitantes, por la inmigración, esa vía 
importantísima será el cauce ancho y profundo 
que«eguirá la corriente inagotable de sus riquezas. 

Ella dará salida á las maderas de los bosques 
de la Baja Verapaz y al oro, al plomo, al albestos 
y otros minerales de ese rico departamento. Faci- 
litará la exportación del ganado, del café, de los 
cereales, de la quina y de las frutas de la Alta Ve- 
rapaz ; del bálsamo, del hule, de la zarzaparrilla y 
del cacao del Peten ; de los bananos, de las made- 
ras y de la guta percha de Isabal ; del tabaco y del 
azúcar, del cacao y del café de Zacapa ; del hierro, 
de la plata, del cobre, del antimonio y del carbón 
de Chiquimula y, en fin, del oro, del trigo y de las 
plantas medicinales de Jalapa. 

El Salvador ganará también con la realización 
del ferrocarril del Norte, porque entroncará con él, 
tarde ó temprano, su línea occidental, vía Jutiapa 
y Jalapa, para la exportación de sus frutos á los 
puertos europeos y norteamericanos, y lo propio 
hará Honduras, cuyos departamentos de Copan, 
Gracias, Comayagua, Tntibucá y aun Santa Bár- 
bara quedarán más próximos al mar Caribe, por 
esa vía, que por los actuales caminos que condu- 
cen á Omoa ó Puerto Cortés. 

Ojalá que veamos pronto la realización del fe- 
rrocarril del Norte. 

En él vemos nosotros algo más, mucho más 
que un simple lazo económico que ligará los inte- 
reses agrícolas y comerciales de tres de nuestras 
secciones de la antigua patria. 

Nosotros vemos, en esa vía, un vínculo pode- 
roso de confraternidad centro-americana; vemos, 
en ella, una base positiva de la unión de nuestros 
pueblos en una sola nacionalidad, á la sombra de 
la paz, al amparo del derecho, al abrigo de las con; 
viecion«8i 



EL PORVENIR DE CENDRO-AMÉRICA 



Con verdadero placer hacemos constar nues- 
tra satisfacción y gratitud á la Sociedad Centro- 
Americana por la benevolencia con que ha acogido 
nuestro semanario. 

Pronto nos ocuparemos de las opmiones de 
varios órganos de la Prensa de Centro-Aménca, 
aun á riesgo de parecer inmodestos. 

Del N° 5 en adelante, según habrán visto nues- 
tros lectores, en la sección correspondiente, vende- 
remos á 32 centavos cada ejemplar de la revista 
á los que la compran por números sueltos. En 
cambio aceptaremos suscripciones trimestrales por- 
que deseamos que nuestro periódico esté al alcan- 
ce aún de los más humildes. 

A los que pretenden que les mandemos el i^e- 
riódico á sus casas para que paguen el valor del 
ejemplar á su presentación, tenemos el gusto de 
decirles qué nada nos será más grato que compla- 
cerles si se comprometen á comprarlo á cincuenta 
centavos el ejemplar. 

El Sr. E. vS. Graver, nuestro agente para avisos 
de los Estados Unidos v Canadá, dejó de existir el 
4 de los corrientes, á las 7. p. m. Enviamos á su 
apesarada familia nuestro más sincero pésame. 

Recibimos y hemos leído con detenimiento el 
bonito trabajo' de don Onofre Bone, sobre las al- 
cantarillas de Guatemala. Le agradecemos el en- 



A los señores don Rafael Arbizú y General Z. 
Izaguirre, de San Salvador; don Eleazar Martínez, 
de Chinandega ; don M. Obregón, de San José de 
C. R. y doctor don FéHx Quiñones, de León, da- 
mos las más expresivas gracias por los documen- 
tos y fotografías que se han servido poner á la 
disposición de nuestra Empresa. 

La tarifa vigente de derechos de importación 
de El Salvador, en su Art. 2, Sección de Artículos 
libres, declara que "el papel de imprenta pa- 
ra periódicos" es " ahsoliit.vméntr liiire de de- 
rechos de importación " y las autoridades fisca- 
les del puerto de La Libertad nos han aforado el 
papel satinado que empleamos en nuestra revista 
á razón de 2U centavos el kilo, como si fuese para 
flores. Hemos ocurrido á la Secretaría de Hacien- 
da, en apelación á las resoluciones de la Aduana, 
declarando que " El Porvenir de Centro-América " 
es periódico y nó ramillete de flores, y no dudamos 
que el Ministerio re'-pectivo resolverá, en justicia, 
mandando que se nos devuelvan los derechos co- 
brados. 



NUESTROS GRABADOS 



€51 Sr. r>. Oonstantino I^iallow 
y T>. Carlos A.. Oarcía. 

El Sr. Dr. Dn. Constantino Fiallos, Ministro 
de Fomento del Gobierno de Honduras, y el señor 
don Carlos A. García, Subsecretario de Estado en 
ese mismo despacho, ocupan hoy, con justicia, los 
puestos de honor de nuestro semanario. 

En uno de los números subsiguientes de nues- 



tra revista empezaremos á publicar, con acopie ■ 
de datos exactos, los rasgos más salientes de la 
biografía de estos distinguidos personajes, así co- 
mo de los otros con que ya se han honrado las co- 
lumnas de este periódico. 

X^a escuela de Arte» v Olloio»* de 
Teji^ucig-a Ipa. 

Este elegante y cómodo edificio, cuya fotogra- 
fía verán nuestros lectores en la página 82 del pre- 
sente número de "El Porvenir de Centro-América." 
fue erigido en 1883,.durante la administración del 
señor Presidente Bográn y bajo la dirección del 
Sr. Ministro de Goliemación don Francisco Planas. 
Es espacioso y reúne todas las condiciones necesa- 
rias al objeto á que está destinado. ^ 
L^óii XIII. 

Obsequiamos á nuestros lectores con un retra- 
to de Su Santidad el Papa León Xill. cuya con- 
ducta al frente de los destinos del Catolicismo ha 
merecido los aplausos de la cristiandad entera. 

Xació con el nombre de Joaíjuín Vicente Pecci, 
en Carpineto. el 2 de marzo de ISIO, de manera 
que próximamente cumplirá 86 añt)S de edad. • Sa- 
cerdote en 1837. fue elevad») á la digindad de Ar- 
zobispo de Perusa en \H4ñ, después de haljerlo si- 
do honorario de Damieta, y de halier <leseni|jeña- 
do el cargo de Nuncio Apostólico en Mruselas. A 
la muerte de Pío IX. fué elect»» Papa el 20 de febre- 
ro de 1878, V tomó el nombre de Ixrón XIII. 

Las circunstancias difíciles en que entró A go- 
bernar la Iglesia hacían temer un conflicto, que 
hubiera podido ser de funestas c«>nsecnencia» pora 
la causa de los católicos. Comprendiéndolo asi el 
Pa])a, dominó la tempestad <|uc en tomo del Va- 
ticano se cernía. obsi'rvaniU> oa polílicu concilia- 
dora (|ue tanto le ha enaltecido y <|ue con tan jus- 
ta razón le ha grangeado el rcsiHTto y las simpa 
tías de todos los solH.>ranos del mundo. 

Pero León XIII no es sólo un hábil diplomáti- 
co, sino (pie también una verdadera ilustración. 
Se entretiene en recitar jMisajes enteros del O.'^nte. 
(|ue se salK de memoria, y en escribir él mismo 
poesías de mérito indisputable. Sus discursea y 
alocuciones son n«itables jjor la profundidad dt !<>> 
])ensamientos y la manera clara y sencilla con qui- 
los exjjone y desarrolla. 

En su trato particular es afable y cariñono. y 
gusta poco de la ostentación de «lue muchos de »u^ 
predecesores hicienuí tanta gala, cstinmndo cu 
más ser Vicario de Jesucristo (|uc rey «le Konia. 

l^ax Calle»* del C*oinei-eí«» v del Oartncn. 
San J<>M<.^-CoMtu-l<ioa. 

Nuestros lectores verán las fotografía»dcc»tn« 
hermosas calles de la cajMtal de Costa-Rica en la- 
páginas 88 y 8*t. resjxrctivamente, de nuestra r< 
vista. Va hemos dicho, en otra ocasión. <|uc la- 
calles de San José se distinguen j)«>r su escrupul<> 
so aseo y ])or la construcción de su piso, .luníjiK 
s<m relativamente angostas. La calle del Comei 
cío es una de las más hermosas de la ciudad y «•- 
notable por ser la más recta y la más larga de t<' 
das. La del Carmen se distingue j>or estar en ella 
la iglesia del mismo nombre, (pie es un«) de los edi- 
ficios más cons])ícuos de la liudad. 

ICl Cuartel I'i-iiieipal de .^lannBTun. 

El hermoso edificio (pie verán nuestros lectores 
en la página SS de nuestra Revista, fue mandado 



EL PORVEN1R"dE CENTRO-AMÉRICA 



85 



construir durante la Administración del señor Za- 
vala. A su bonita apariencia reúne las condicio- 
nes de solidez y comodidad y es el único edificio qvie 
se ha mandado erigir en Nicaragua expresamen- 
te para cuartel militar. 

I-^a Plaza de ¡¡íiiiupíinjí-o. 

La pintoresca población, cuya plaza sirve de 
tenia á nuestro grabado de la página 89 pertenece 
al Departamento de Zacatepequez y está sobre la 
carretera que de Guatemala conduce á Chimalte- 
nango. Sus alrededores son bellísimos y goza de 
un clima sano y agradable. 

XJna viwta tle íi»aii Salvador. 

Nuestro grabado de la página 90 es de una fo- 
tografía tomada de las torres de la Catedral Nue- 
va. Gran parte del Parque de Bolívar ajiarece en 
él, así como los " portales " del costado oriental de 
la plaza del parque. En el extremo izquierdo se 
ven el Palacio Municipal y la Casa Blanca. Hacia 
la derecha está la casa de alto del señor General 
Ambrogi, y en el fondo, formando bellísimo marco 
al cuadro, se elevan las montañas de San Jacinto. 

Iva lv¡l»ertad. 

La vista c^ue hoy presentamos del puerto de 
La Libertad, está tomada, como verán nuestros 
lectores, desde el Muelle. 

La Libertad es, sin disputa, el puerto más im- 
portante de El Salvador, á pesar del incremento 
que últimamente ha alcanzado Acajutla, del)ido 
al ferrocarril de Sonsonate. 

7.» Calle Oriente.— Guatemala. 

Esta calle, de la cual ofrecemos una \ista en la pá- 
gina 95, es la que conduce directamente á la puerta 
central del Mercado cjue mira hacia el Oriente, por 
lo que generalmente se le designa ccm el nombre de 
Puerta del Sol. Tiene poco movimiento comer- 
cial. 




T^iV 'i<>t«i<p:: icih"i^^ií:t^ 



A Ifi vSra. Dña. TrAnsito M. de López. 

LAS nueve de la noche el ex])reso < n 
que por la mañana habíamos salido 
del Havre, moderab.-i su vertiginosa 
marcha por entre los arrabídes de 
París, en dirección á la gare saint 
LAZA RK, que era en donde debíamos 
parar. 

Disminuida la velocidad del tren, 
y al anuncio de que penetrábamos 
ya en la gran ciudad, los pasajeros 
que ocupábamos el tumoir, como 
movidos por un solo resorte, nos lanzamos á las 




ventanillas del coche, ansiosos de descubrir aun- 
que solo fuera á vuelo de pájaro, algo de lo que 
por primera vez íbamos á ver. 

* — Allá está ! exclamó de repente una voz con 
acento de la más pura alegría. 

Mas al propio tiempo una hilera de altas ca- 
sas; fábricas acaso, paralela á la cual pasábamos, 
ocultó el animado panorama que á nuestros ojos 
se había descorrido. 

Continuamos, sin embargo, con la vista fija al 
través de las vidrieras del vagón, en espera de una 
sorpresa. Pocos momentos después una exclama- 
ción unánime se'escapó de todos los pechos So- 
bre inmenso mar de luz en el que, como estrellas 
fijas, titilaban algunos centenares de focos eléctri- 
cos, de los mil y mil que forman la gran nebulosa, 
remedo de la vía láctea, en que se envuelve por las 
noches, París... Alto ! habíamos descubierto gigan- 
tesca luna cuyos argentados rayos se perdían en 
el obscuro fondo del cielo en sentido horizontal. 

— La Torre Eiffel ! 

Y fue aquello ilusión de un momento, relámpa- 
go fugaz; que la perdimos de vista antes de con- 
tem])larla, y cuando al parar del tren la buscába- 
mos de nuevo con el entusiasmo del que se siente 
bajo los dinteles de lo desctmocido, nuestras mi- 
radas tropezaron con la soberbia pero prosaica 
arcada de la GARE., 

Mr. Babler, que por razón de raza y de tempe- 
ramento es poco impresionable, me confesó, no 
obstante, mientras cenábamos en el cercano Res- 
taurant de Roma, que se había sentido vivamente 
conmovido. 

— Pues no lo diga muy alto, le observé, por- 
que aun entre los mismos americanos que acaba- 
mos de llegar, no faltará algún spkit-fort, como 
dicen por acá los franceses, que tome á mal su ad- 
miración por ese monumento que ya va pasando 
de moda. 

A mí importarme poco el opinión ajeno y es- 
tar siempre al propio mío, me contestó mi amigo. 
Y yo decir muy claramente, ser ese torre el más 
alto centinela que j-o haber visto vigilando el más 
hermosa siodad del mundo ! 

Mas no es de f.oche que ha de contemplarse 
aquella maravilla, que no llamaré coloso por ele- 
vada que se halle, por no cuadrar ese epíteto á su 
magnífica esbelteza. Preciso es verla de día, coro- 
nada de nubes, destacando sus aéreas formas del 
fondo azul del horizonte, bañada por los dorados 
rayos del Sol ; y si se quiere abarcarla de un solo 
golpe de vista, acercarse á los jardines del Troca- 
dero, descender al puente de Jena, ó lo que es más 
poético y de mejor efecto todavía, bajar al Sena 
para admirarla en toda su magnificencia navegan- 
do desde el Puente de Bercy á point-du-jour. Mo- 
numento erigido por el genio de la Francia á la ci- 
vilización de un siglo entero ; de todas partes se le 
alcanza á distinguir, pudiendo decirse de ella lo 
que Napoleón de la primera República en las confe- 
rencias de Campo formio: "es como el Sol; se ne- 
cesita estar ciego para no verla." 

Pero quien ha llegado al Campo de Marte no 
se contenta con eso, sino que quiere tocarla, sen- 
tirse bajo los atrevidos arcos del coloso, subir á 
sus galerías; por lo que hasta los más timoratos 
se a])resuran á comprar sus billetes de ascención. 

La sola entrada á los gabinetes de los elevado- 
res, con capacidad cada uno de ellos para contener 
hasta cincuenta personas, es ya imponente ; pero 



86 



BL PoftVÉÑlk bB tíÉNf éÓ-ÁMERlCA 



es más imponente todavía el silencioso arranque 
del pesado tren y su cadenciosa marcha en línea 
oblicua por entre aquel laberinto de balaustradas 
de hierro de caprichosas formas que constitu^'eñ 
cada uno de los cuatro gigantes estribos de la To- 
rre. 

Un minuto después se está en el primer piso, y 
una vez allí, ya quedan bajo nuestros pies las co- 
lumnas de Julio y de Vendóme, el Arco del Triunfo 
y las góticas torres de notre dame, sobresaliendo 
apenas por entre los edificios más altos de la ciu- 
dad, la dorada cúpula de los inválidos. 

Va galería arqueada de 283 metros de largo 
que rodea la gran plataforma del primer piso, con 
vista á los cuatro vientos, ofrece un panorama in- 
descriptible. Domínanse de allí París y todos sus 
alrededores, y desde el balcón del centro, la Torre 
en toda su imponente majestad. 

Mr. Babler quiso que visitásemos los restau- 
rantes, en uno de los cuales fuimos sorprendidos 
con la vista de su precioso jardín, ni más ni menos 
que si hubiéramos estado en los Campos Elíseos ; 
el salón de conciertos con capacidad para contener 
hasta 500 personas, y la gran brasserie del Ueste, 
en donde como buen yankee me propuso que to- 
másemos un bock. Como nos cobraran por la 
CONSOMMATION 20 céntimos por vaso en vez de 10 
que acostumbramos pagar en los lugares más ele- 
gantes de la ciudad, Mr. Babler hizo un gesto 
de desagrado, el que notado por el garcon, se 
apresuró á decirle, alargándole la mano para reci- 
bir el indeclinable poukboirk : 

— Pardon, Monsieur, aquí en la Torre se paga 
todo doble que en París. 

— All right ! murmuró mi amigo. Tomar yo 
nota hallarnos aquí hors de la ville. 

Y salimos para tomar el ascensor del segundo 
piso. 

La ciudad vista desde allí parece inmenso hor- 
miguero, difícil de distinguirse en sus detalles, co- 
mo que se está á una altura desde la cual puede 
uno darse la mano, por cima del cimborrio de San 
Pedro de Roma, con las delgadas agujas de las ca- 
tedrales de Rúen y de Colonia y la más alta de las 
Pirámides de Egipto! Un paso más y también 
desaparecerá bajo nuestras plantas el solierbio 
obelisco de Washington, para seguir remontándo- 
nos por medio de asombroso mecanismo, á la ma- 
yor altura á que ha subido mortal alguno en la 
tierra sobre una construcción humana : 300 me- 
tros sobre el nivel del suelo. 

La sensación que se experimenta al penetrar 
en la galería del tercer piso, resguardada por gran- 
des vidrieras corredizas y todavía suficiente á con- 
tener 800 personas á "la vez, es una mezcla de 
asombro y de satisfacción. 

— Non plus ultra ! exclamó Mr. Babler, des- 
cubriéndose con respeto. Escribió luego su nom- 
Ijre en cada uno de los grandes álbums que encon- 
tró colocados en los cuatro ángulos de la sala : 
cornpró cuantos objetos le ofrecieron con grabados 
y pinturas de la Torre; despachó más de cien tar- 
jetas postales á sus amigos de Chicago ; y desem- 
volviendo su voluminosa cartera de piel de Rusia, 
con objeto de tomar apuntes, preguntó á un cice- 
rone que hacía rato le estaba ofreciendo sus ser- 
vicios : — ¿ Osté poder decirme cuantas personas 
haberse echado de este Torre abajo ? 

— Todavía ninguna, le contestó el interpelado. 
Eso no estar posible, replicó mi amigo, me- 



neando la cabeza de un lado á otro en ademán de 
incredulidad. Mis consiciens en los Estados no 
gustar tanto como los franceses morir célebremen- 
te, y ya haber dos haberse tirado por la cabeza 
por eí gran puente de Brooklyn. 

— Sin embargo, le observé, lo que este hombre 
le ha dicho á Ud. es la verdad. Acaso contribuya 
á eso el hallarse esta plataforma cerrada por esas 
gruesas ventanas de cristal, y acaso y principal- 
mente, la vigilancia que en toda nuestra ascensión 
hemos visto desplegar á la ix>licía con objeto de 
evitar hasta el más ligero accidente. 

Había llegado la hora de bajar, .\unque los 
aparatos del sistema Edoux. que son los que en 
línea perpendicular hacen el serv-icio entre el segun- 
do y el tercer piso, cuidan de desprenderse con mu- 
cha suavidad, la impresión que se siente en el estó- 
mago, muy parecida á la que produce el mareo, es 
bastante desagradable. Algunas personas sufren 
desvanecimientos y vahídos durante todo el des- 
censo. 

A Mr. Babler aquella impresión solo sirvió pa- 
ra estimularle el apetito, por lo que cuando estu- 
vimos en el primer piso, dispuso que nos quedáre- 
mos á comer en el Restaurante ruso, yuería sa- 
borear un bicque caliente á 70 metros de altara 
sobre los comedores ordinarios, aunque nos dobla- 
sen la cuenta, para gozar después de uno de los 
más bellos espectáculos que en los días de la Ex- 
posición se ofrecieron A la humanidad congregada 
en aquel célebre camjK) de Marte: la iluminación 
de las aguas del Trocadero cuadro fantástico no 
ima^nado siquiera por la ardiente fantasía del 
inspirado autor de ' Las mil y una noches. " 

De'regreso en el Hotel, y cuando Mr. Bahler 
hubo terminado sus apuntamientos, i)e<lile que me 
los mostrase, con objeto de sal»er si habíamos co- 
incidido en nuestras impresiones, que nos »ucc<1c 
con frecuencia que tiramlo él tanto |)or lo sajón 
como yo por latino, venimos á encontramos en 
opuestos polos. 

En esta vez, sin embargo, acontccfa todo lo 
contrario. Mi amigo se (K>u|mba muy poco de la 
parte material de la gigantesca ctinstrucción de 
Mr. Eiffel para considerarla sólo en un grandioso 
aspecto moral y filosófico. El yankee crcr descu- 
bnr en los cimientos de la Torre, para asegurar 
los cuales fue necesario remover 5<),(HK) metros cú- 
bicos de tierra, va <|ue iban á so|X)rtar el enorme 
jK'so de diez millones de kilogramos, la obra in- 
mortal de Voltaire y de Rousseau, socavando el 
derecho divino de los reyes para preparar el sus- 
tentáculo de la Revolución. Halla el primer piso 
digno de la Asamblea Nacional, fulminando |K)r 
encima de todas las miserias de la tierra la decla- 
ración de los Derechos del Hombre. Aquí las fuer- 
zas del coloso parecen concentrarse en dirección 
al segundo piso. rei)rcsentación de la Re|>úhlicn 
triunfante sobre la Europa coligada, derramando 
aun á la sombra de las águilas del imperio, la si- 
miente de la liliertad por todo el orbe. 

Del segundo piso á la graciosa campanilla del 
Faro, la Torre cambia completamente de aspecto. 
Ya no se ven allí grandes parras extendidas hacia 
los cuatro puntos cardinales, reduciendo á jx)lvo 
las pretKupaciones del pasado, ni espaciosas ar- 
querías y balcones para dar paso A las tempesta- 
des políticas y á los ciclones de la guerra : la sober- 
bia construcción se eleva en forma de agudísima 
espiral, á manera de esbelta flecha (jue arrancando 



RI. POKVHNIK DE CHNTIÍO-AMKRIC/ 




Su Santidad León Xill 



PORVENIR DE cHNTRO-AM Arica 




CATXE DEL GOMERCIO. - SAN JOSÉ - COSTA-RICA 




f,I, crARTF.T. PRINCIPA I 



. 1>H MANAC.rA -^. NICARAC.IA 



KL I'UKVKMK Uli CBNTRO-AMEKICA 




ALLE DEL CARMEN. - SAN JOSÉ - COSTA-RICA 




A P1,AZA DE SUMPANGO — aiTATEMAÍ.A 



IM.KVKMK I.K CENTRO-AMKRICA 




EL tORVENik Í)E CENtkO-AMEKlCA 



91 



de los dos cuerpos inferiores del edificio, osa por 
entre relámpagos y nubes tocar con su acerada 
esjñga al cielo. La corriente civilizadora del siglo 
en los progresos de las ciencias y las artes, esca- 
lando atrevido lo infinito ; tal es el tercer cuerpo 
de la Torre. 

¡ Y es ese el monumento que el carácter voluble 
de los fi-anceses ha intentado derribar en diferentes 
ocasiones y cuya demolición se anuncia como cier- 
ta hoy, para dejar libre el campo de Marte para 
la exposición de fin de siglo ? No ! no es 'posi- 
ble que llegue á consumarse atentado semejante. 
Mr. Babler tiene razón cuando asegura que nadie 
se atreverá á dar el primer golpe. La Torre "Eiflel 
es la historia de la libertad escrita en hierro, la 
ep()])eya metálica de la Revolución. Dos fechas 
inmortales la protejen : en su base 1789, la fiesta 
de la Federación, el gran certamen de la conquista 
del derecho; 1889 en su- altísima cúpula, el gran 
certamen del trabajo, la magnífica fiesta de la paz. 
Y aunque no fuera más que, como dijo Sully-Pru- 
dhome, por el orgullo de ver flotar la bandera tri- 
color más alto que ninguna otra bandera en el 
mundo, ya no como signo de guerra sino como 
emblema de las legítimas aspiraciones de la patria, 
la Francia debe conservar en pie á aquel conquis- 
tador del cielo. 

Se construirán edificios más altos ; genios más 
atrevidos se encargarán de dirigirlos ; pero torre 
más grande que la del centenario, no la verán los 
siglos, ni ingeniero alguno alcanzará á eclipsar 
jamás la gloria de Mr. Eiffel. 

_Rena<K) Murrav. 




— Con la muerte de Menelek, Rey de . Shoa, la 
Abisinia ha perdido su independencia. 

Menelek ejercía el po.der de emperador, aunque 
no lo era en efecto, y siempre opuso resistencia á 
los repetidos esfuerzos de los italianos por apode- 
rarse de sus dominios. Con su m-ierte se apodera- 
rá Italia de las 130,000 millas cuadradas del te- 
rritorio abisinio. Apenas hace diez años ^ue los 
Italianos se adueñaron del puerto de Massowah, 
sobre el mar Rojo. 

— La Czarina de Rusia ha dado á luz una niña 
que llegará á ser emperatriz si llega á vivir lo bas- 
tante y si no tiene hermanos varones. En este 
último caso será la primera soberana de todas las 
Rusias después de Catalina, la Magna, que murió 
hace 100 años. 

— El Gobierno de México ha tomado entre ma- 
nos la obra de civilizar las porciones Meridional y 
Oriental de Yucatán. Estas están habitadas por 
tribus de indios que se jactan de ser independientes, 
y entre cuyo territorio y las porciones Setentrio- 
n al y .Occidental del estado hay tanta diferencia 
como entre las tinieblas y la luz. En el Sur y el 
Oriente hay selvas impenetrables, pantanos 3- lla- 
nuras malsanas donde moran unos salvajes que 
A'ejetan en la miseria y la ignorancia, mientras que 



en el Norte y Oeste se ven campos bien cultivados 
y cruzados por magníficas carreteras, ciudades bo- 
nitas y populosas ; el progreso, en fin, en todas sus 
manifestaciones. La determinación del Gobierno 
mexicano es merecedora de todo elojio. 

— Ló que acaba de pasar en Viena, con respec- 
to al movimiento anti-semítico, ha llamado mu- 
cho la atención del mundo civilizado. En la capi- 
tal de Austria, país regido por instituciones parla- 
mentarias, se ha visto al pueblo dejarse conducir 
por unos cuantos demagogos sin escrúpulos á la 
peor de las intolerancias de la edad media, mien- 
tras que el emperador, sin embargo de ser el repre- 
sentante de una dinastía feudal y antiquísima, ha 
interpuesto su voto contra ese retroceso á los 
tiempos bárbaros. El contraste es realmente sin- 
gular. 

— Los geneálogos americanos han descubierto 
que el General Grant, jefe de los ejércitos del Nor- 
te durante la guerra separatista, y Mr. Jefferson 
Davis, Presidente que fue dr los Estados confede- 
rados del Sur, tenían un mismo bisabuelo que se 
llamó William Simpson. Extraña la coincidencia 
que dos bisnietos de un hombre hallan llegado á 
la cumbre de la fama, en su misma patria, y con 
tendencias tan diametralmente opuestas. 

— El periódico ruso la "Peterbourgskia Vio- 
domosti" declara que San Petersburgo es la más 
intemperante de las ciudades de Europa. Mucho 
lleva adelantado en la vía de la enmienda quien 
comprende e! mal moral de que padece. 

— La doctora inglesa Lillian Hamilton, ha re- 
cibido el nombramiento de primer facultativo del 
Emir de Afghanistan. 

— La Comisión encargada de investigar la si- 
tuación de los negocios oficiales del difunto Minis- 
tro Stambuloff de Bulgaria, recomienda c[ue se 
procese á todos los miembros del Gabinete de que 
era el jefe. 

— El Barén yon Buol-Berenberg fue reelecto 
Presidente del Reichstag, en Berlín. 



SEILCIQN ^ 




Xlaptv tle 'l^otoiiica-páii. 

El Departamento de Totonicapán se encuentra 
rodeado por los de Hüehüetenango, Quiche, Soló- 
la y Quezaltenango. Su territorio es accidentado 
y el más pequeño de todos los departamentos de 
la República; pero es también el más poblado. 
Cuenta con 160,942 habitantes, repartidos en seis 
municipalidades. Su clima es frío, salubre y agra- 
dable y sus producciones principales son trigo, pa- 
pas, café, azúcar, avena, cebada, frutas de climas 
fríos, maíz y otros granos. Tiene fábricas de teji- 
dos de lana y de algodón y artículos de loza, que 
tienen fama en toda la república. 

La hermosa ciudad de Totonicapán, con 40,000 
habitantes, es la cabecera del Departamento. Se 
encuentra á una altura de 2,429 metros sobre el 
nivel del mar y dista 154 kilómetros al W. N. W. 



92 



EL PORVENIR DE CE.VTRO-AMERICA 



(le Guatemala con la que está unida por una de las 
mejores carreteras de la República. 

Totonicapán es una ciudad de mucho movi- 
miento comercial. Tiene varias iglesias y una bue- 
na casa-cabildo. La agricultura y la cría de gana- 
do lanar constituyen 
el principal patrimo- 
nio de los habitantes 
del Departamento. 
El número de escue- 
Bls primarias de am- 
bos sexos, de Toto- 
nicapán, es de 84. 
Las poblaciones más 
importantes son San 
Cristóbal, Momoste- 
nango, San Andrés, 
San Francisco y San- 
ta Lucía. 

é!$o asegura que 
la luna ejerce mucha 
inriuencia en los tar- 
tamudos. Las perso- 
nas que padecen de 
este defecto hablan, 
con muchísima más 
dificultad, á la luz de 
la luna y en los días 
de llena que en las 
noches oscuras. 

Seliiil>lei' ha 
descubierto que de 

mil flores, recogidas á discreción, 284 son blancas; 
226, amarillas; 220 rojas; 141, azules; 75, viola- 
das ; 36, verdes ; 12, anaranjadas ; 4, de color café 
y 2, negras. 

í?5e estima en dos años el tiempo que emplea 
el agua de la corriente del Golfo para recorrer la 
distancia que media entre Florida y la costa de 
Noruega. 

I-'OS leones y los tigres corren 6 saltan con 
la rapidez de un buen caballo al principio de una 
carrera ; pero tienen débiles los pulmones y no re- 
sisten mucho tiempo un ejercicio tan pcsauo. 

tCl Rin se vuelve más seco todos los años. A 
fines de noviembre del próximo pasado tuvieron 







que suspender el tráfico los vapores de la Compa- 
ñía Cologne-Dusseldorf, por falta de agua. 

T^SL barba de la ballena se vuelve cada día 
más escasa y más cara De un millón de libras de 
ese artículo, que se llegó á pescar hace 25 años, el 
producto ha bajado 
á 200,000 libras". La 
libra de barba de ba- 
llena ordinaria se co- 
tiza á $ 5.00 y la fi- 
f ^ í na vale su peso en 

!\ ¡ ^^\ Kn Tunbndge 

í C'' Wells. Iriglaterra, se 

Lv.ic>t.^ - exhibieron hace poco 

ote:ici. '^ varias clases de car- 

Cuach!' ruajes sin caballos y 

j.jcT^Tr^ movidos por gases 

lyfr.v,... ^^ |)etróleo. Estos 

serán los coches del 

porvenir. Entre los 

vehículos había una 

bicicleta con motor 

de petróleo. 

I 'ii escritor fran- 
cés propone que se 
establezca en París 
un mercado donde se 
])ueda comprar yvcn 
der niños recién naci- 
dos. .\segura que esa 
institución salvará 
la vida á muchísimas 
criaturas, porque ^ay- n^cho: malvados que los 
venderían antes que cometer un infanticidio y mu- 
chos matrimonios sin hijos <[ro I«>s c«>mprarían 
con gusto para adoptarlos. 

C:51 lugar más ¡xiblado del mundo n un .ba- 
rrio de la ciudad de Valetta, en la Isla de Malta, 
conocido con el nombre de M tnderaggio. Tiene 
ajjenas manzana y media de extensión y una f>olila- 
ción de 2,574 personas. Esto laría í>3rt.000 habi- 
tantes por niiii.i cuaiirailii »ín la <íran Brclafln 
la ciudad relativamente más fMipuloKn e» Liver- 
pool, y ésta "solo tiene 'JSJ S habitantes |K»r man- 
zana. 





Cáloiilo fiinol>i'0. — Según las estadís- 
ticas, la población de la tierra es de l.óOO.ÓOO.OOO 
de almas. Cada año mueren 3,3 millones 33 mil. 
El número de hombres y de mujeres es casi igual 
y el término medio de la" vida es de 33 años. La 
cuarta parte de los homKres muere antes de ha- 
ber cumplido 15 años. En mil j^)ersonas una so- 
la llega á cien años y 1|80 sobre 500 llega á 80 
años. 33 millones 33 mil que mueren cada año 
hacen un total de 91,874 por día, 3,780 por hora, 
60 por minuto y uno por segundo. 

I-<'í»^ *^í*.''"0¡£\. — Esta hada poderosa de 
nuestro siglo, ha elevado sus altas conce]KMones 
por encima de los límites del espacio; ha {Denetrado 
en el dominio de las edades prehistóricas. En alas 
de la Astronomía, se ha elevado á las nebulosas y 
ha sondeado el misterio de los cielos, recorriendo 
los inconmensurables desiertos del infinito. El 
mundo exterior ha desplegado á sus ojos su pano- 
rama rnaravilloso. Y bajando á la tierra, con la 
geología por guía, ella ha penetrado á sus entra- 



ñas más profundas y ha estudiado y explicado el 
enigma de la creación y de la edad del mundo. Y 
por ella eliiombre. su humilde enclavo, se ha eleva- 
do al ctmocimicnlo de lo verdadero. 

En este siglo, el método ex|)erimenlal que es el 
único verdaderamente científico, se ha a]>licado á 
las ciencias naturales; y cini su auxilio el hombn- 
se ha emancipado de las preocu]»aciones aventura- 
das de la antigua líscuela, para encerrarse en el re- 
cinto de las observacioni-s científicas y razonable»; 
en esc recinto donde no se adníiten hi|)óiesis dudo- 
sas, sino resultados exactos de los hechos, v ante 
los hechos, la duda no es permitida. Acerca de Irs 
puntos dudosos, la ciencia no afirma nada ; emite 
solamente opiniones discutibles y es^tera observa- 
ciones y d.-Uos irrefiítables para "resolver. 

Merced á sus admirables descubrimientos, el 
hombre ha arrojado, lejos de sí, el mant<i de la ig- 
norancia, con el cual se cubría y que había hereda- 
do de los siglos pasados, y de humilde v {Kisiva 
criatura se ha elevado á la categoría de criador. 



EL PORVENTR DE CENTRO-AMÉRICA 



93 



^nmErciü 



^ ncmmur^ñ. 




WlñS. 



En los trabajos de grabar en madera para ilus- 
traciones, se emplea el boj, ( Buxus sempervivens ) 
como es bien sabido, y en los mercados de los Es- 
tados Unidos y Europa llega ese artículo, una vez 
preparado en planchas de una pulgada de espesor, 
á valer hasta 8 y 10 centavos oro la pulgada 
cuadrada. En nuestros bosques crece silvestre el 
madroño, madera de grano fino, sin albura y sin 
hilo, que jjuede reemplazar con ventaja al boj. 

Sería de desearse que se procurara popularizar 
el uso del madroño para sustituir la madera más 
cara del boj y establecer de una manera regular la 
exportación de un artículo C[ue como ese no nos es 
de grande utilidad en el interior y que puede obte- 
ner muy buenos precios en el extranjero. 



No sabemos á punto fijo C|uaj|e hayan hecho 
experimentos sobre la calirlad cflPalmidón que se 
extrae de la yuca. Respecto de la cantidad nadie 
ignora que es muy pec|ueño el tanto por ciento, de 
materia leñosa que contiene. Dadas la feracidad 
de nuestros terrenos, la sencillez del cultivo de ese 
tubérculo y la facilidad y poco costo de su benefi- 
cio, se nos ocurre preguntar: ¿porc¡uéno se es- 
tal)lecerá una gran fábrica de almidón, en Cen- 
tro-América, con suficiente capacidad para dar 
aliasto á las necesidades del interior y para com- 
petir en el extranjero con el almidón de papas, de 
maíz y otros ? 

En Santa Bárbara, Honduras, así como en 
otras partes de Centro-Am erica se fabrican som- 
breros de junco ó pita que nada tienen que envi- 
diar á los afamados de Jipijapa y sin embargo acu- 
den tod^s los años á nviestras ferias grandes car- 
gamentos de sombreros, desde GuayaquíT. Esto 
quiere decir que la manufactura de ese artículo no 
ha alcanzado todo el desarrollo de que es suscepti- 
ble, puesto que ni. siquiera alcanza á suplir las ne- 
cesidades del consumo doméstico. 

¿ Qué resultado tendrían los experimentos he- 
chos en diversas ocasiones sobre la elaboración 
del añil ? Tenemos entendido c(ue en El Salvador 
se logró descubrir un procedimiento por cuyo me- 
dio ahorrábanlos agricultores un tanto por ciento 
notable solo en la precipitación del tinte. En la 
niaceración queda mucho por hacer. Sobre todo 
es necesario divulgar los conocimientos que se ha- 
yan llegado á adquirir sobre asunto tan intertsan- 
ti- y premiar de manera generosa á cuantos se de- 
di((uen con buen éxito á aquellos estudios que die- 
ren por resultado el mejoramiento y ensanche de 
una industria que tanto ha contribuido á la rique- 



za nacional y que aun promete muy lisongero por- 
venir. 

La exportación anual de bálsamo de El Salva- 
dor asciende por tcrmmo medio, á $45,000. Es 
indudable que aumentaría esa cantidad si se pu- 
siera en práctica algiui sistema que mejorara el ac- 
tual, tanto para la extracción de la preciosa savia 
como para que los árboles sufran menos en el pro- 
cedimiento generalmente empleado. Debiera tam-" 
bien llevarse á la práctica la ley previsora que, en 
otros países, obliga á los dueños de bosques á sem- 
brar dos arbolitos siempre que se deribe algún ár- 
bol viejo. De no ser así, nuestros nietos quizá 
lean en sus textos de botánica que hubo balsame- 
ros en el territorio del Salvador. 

En el Departamento de Chalatenango, El Sal- 
vador, hay varias vetas de cristal de roca y en el de 
Chinandega, no muy lejos de las faldas del volcán 
de Cosigüina, existe una bellísima erupción basál- 
tica, de extraordinarias dimensiones, un verdade- 
ro cerro de cristal, cuyos flancos reflejan todos los 
colores del iris al ser heridos por los rayos del Sol. 
¿Cuándo veremos á la industria apoderarse de esos 
veneros y convertir en útiles y artísticos adornos 
tanta materia prima con (|ue la Naturaleza nos ha 
dotado ? 

En nuestra tierra de Centro-América abundan 
las llanuras estériles y cenagosas, tales como las de 
Sébaco, en Nicaragua; Tortuguero, Santa Clara y 
otras en Costa-Rica, en las que apenas crecen los 
jícaros ó morros, los espinos y alguno que otro 
arbusto raquítico. En la estación lluviosa esos 
llanos se inundan. El agua lodosa que los cubre 
se estanca y se corrompe. El piso se vuelve resba- 
ladizo ó sumamente pegajoso. La yerba se pudre 
y todo el país presenta un aspecto desolado y tris- 
te. En la estación seca la tierra se raja y se petri- 
fica; la vegetación se marchita, se tuesta y se 
muere ; el calor es sofocante, el agua desaparece y 
el desierto se presenta siempre "al viajero tan des- 
consolador en la una como en la otra estación. En • 
las laudas de Francia el Estado ha recobrado los 
arenales á fuerza de sembrar pinos y plantas que 
protejen las dunas contra la acción de los vientos. 
¿No sería conveniente rescatar nuestras llanuras 
aumentando los jicarales de una manera artificial? 

Nicaragua produjo, en 1 S80, 45,283 quintales 
de café ó sean $384,905. 50 al precio que entonces 
tenía de $8.50 quintal. Diez años después pro- 
dujo 113,820 quintales ó sea $2.731,680 á razón 
de $24 el quintal. 

El pasaje de San José de Guatemala á Nueva 
York, vía Panamá, cuesta $150, oro, y deLívings- 
ton, solo $ 60. De Nueva Orleans á ese último 
puerto el pasaje cuesta $ 30. 

• La construcción del ferrocarril de San José á 
Guatemala costó $ 4.000,000. 

El ginshng de la China. — ¥A ginseng es una 
planta (Aralia quinquafolia ó Panaxquinquafolia) 
que se produce en la China y en la India y que se 
importa en gran cantidad en la América del Nor- 
te. Puédese valuar el monto de estami portación, 



94 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



desde 1870 á 1894 en un valor de tres millones de 
pesos, cada año. 

En China y en el Japón, el ginseng, silvestre ó 
cultivado, se considera como una especie de Pana- 
cea para todas las enfermedades; así es que las raí- 
ces se venden al precio de 7 y 8 pesos la libra. 

Las importaciones de ginseng, en el puerto 
de Shang-hai, se elevaron, en el año 1885, al valor 
de $ 50,000. 

En los cinco años que acabaron en 1870, la 
importación anual en China era de 400,000 Hbras. 
En 1894 fue de 505,482 Ibs., valuadas en $916,272 

En el Japón, el Panax ginseng ( conocido en el 
país con el nombre de "nindzin"), se cultiva cer- 
ca de Hakodata ( Isla de Ageso ); el que se cultiva 
en Ningkoolo,se reserva para el emperador y su fa- 
milia. Se emplean también en el Japón, bajo el 
nombre de udo, las raíces del araliaedulis. En Chi- 
na esta última variedad es prescrita en la medici- 
na de las mujeres ( Chlorose ) . 

Por razón de su gran valor y mérito, el ginseng 
se falsifica con las raíces del Platicodon grandiflo- 
rum. 

lííl conocido autor Mr. Corthell, en un trata- 
do sobre economía en el desarrollo de las grandes 
ciudades, predice que en 1920 la población de Lon- 
dres será de 8 344,000 habitantes ; la de París, de 
3.808,500; la de New York, de 6.337,500; la de 
Berlín. 3.422,221 ; la de Chicago, 7.797.600 ; la de 
Philadelphia, 1.838,160 v la de San Petersburgb, 
1.470,800. 



/^op/flS 




La figura que descuella en la parte superior de 
nuestra página de modas, representa una capota 
PARA TEATRO. Su foudo cs de encajc blanco sobre 
el que van colocados, con gracia, dos lazos de chi- 
ffon con orillas salpicadas de azabache, é imitando 
mariposas. En la parte de atrás lleva flores aja- 
das, y completan esta moda bridas de cinta. 

El último grabado del fondo del cuadro repre- 
senta una CAPOTA PENSAMIENTO, compucsta toda 
de pensamientos jaspeados y en cuyo centro delan- 
tero se levanta un bonito grupo de botones de pen- 
"samiento. 

Nuestra figura del centro derecho representa 

un SOMBRKRO DE PAJA DE FANTASÍA, hecho CU UU 

matiz rico, encarnado oscuro, adornado con plu- 
mas de avestruz y racimos de violetas. 

El grabado del centro izquierdo representa una 
bellísima capota de señoras, formada de rosas 
silvestres y follaje, artísticamente combinados so- 
bre una laza de cinta de raso. 

T^os cuatro grabados de las esquinas represen- 
tan capotas de muselina blanca, para niñas. Unas 
están á la moda pintoresca de Normandía, c|ue se 
distinguen por su mavor altura en la parte de 
atrás, como las figuras del ángulo superior izquier- 
do y del inferior derecho, y otras también de ese 
mismo género, pero sobre seda amarilla, no necesi- 
tan de explicación en cuanto á su curte y figura. 



VF. 



W^MEE^SR 



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t)/lTos(URÍ050S 



■^m.^s^m^^^.'^ 




— La distancia que hay enire Panamá y Colón, 
por ferrocarril, es de 47 millas inglesas. Dos tre- 
nes al día salen de dichas ciudades. El que sale 
de Colón á las 7. 30 a. m. llega á Panamá á las 
10 a. m. y el que de Panamá sale á las 8 a. m. lle- 
ga á Colón á las 10. 25 a. m. Por la tarde salen, 
el de Colón, á las 2. 15 p. m. y el de Panamá á la 
1. 45 p. m. Los trenes se cruzan en las estaciones 
de Matachín, por la mañana, y de Taberailla. por 
la tarde. 

— El primer número del " Daily Xc\vs"dc Lon- 
dres, apareció el 2 de enero de 1846. 

— En París se ha formado un club de antibici- 
cletistas, cuyos miembros juran no ceder el paso á 
una bicicleta y dejarse atropellar. si fuere necesario, 
antes que dejarle libre la vía. 

— El Rey Humberto de Italia posc« cerca de 
200 caballos, casi todos de raza inglesa. 

— Varios de los vapores trasatlánticos más 
grandes de Inglaterra pueden convertirse en cruce- 
ros de guerra en el término de 80 horas. 

— El príncipe de Gales ha dado en usar chalí- 
eos de seda de varios colores para estimular 1« iti 
dustria de la pmpagación del gusano de seda, en l.i 
Gran Bretaña. ^ 

— Un amigo íntimo del heredero del trono de 
la Gran Bretaña quiso picar el amor propio del úl- 
timo, diciéndole que los hermanos del Marquís de 
Lome, que está emparentado con la real familia. 
son negociantes, el uno como corredor de un ban- 
co y el otro como importador de té. " S(. " resj>on- 
dió el príncipe de Gales, "y por lo que á m( hace. 

de mil amores fuera socio de si quisiera 

aceptarme como tal." Se refrrfa á un comerciante 
muv rico de Londres. 




I»oN JiAN. — '• Mnnolito es un botarate y A no habrr nirlo 
por sn mujer habría derrochado toda un fortiina «I in«io« de 
un arto." 

SiseSora: ¿••CómoseloimiridiA?" 

Don J.: "Toma! DerrochAminla ella." 

Paco : " Ola. Perico, me .ilegro de verte. Sape que extalNi* 

empleado en casa de Chento Perchctito t Cía. 

Perico : " Ah. sí. ocupo el puesto de cobrador." 

Paco : ■ Magnifico. ; Qui^n te recometidA ' 

Pkrico: " Hombre, nadie. I^es dije únicamente que rti nn 

ocasión te cobré una cuenta y que me la |>a|ra*te." 

Ei.JiKZ: "SiUd. no entró fila ca*a con intencione» avi. 
sas ¿ por quí se le encontró dcscalio v con lo» zapato» eo !■ 
bolsillos ? 

Ki, UAOHóx. • Señor, i-s que sabía «(ue había cnürnnu en l> 



Bi. HOÜVEÍiUK UK CKÜTKU AMÉiÜ(> 




VISTA DEL PUERTO DE LA LIBERTAD, - EL SALVADOR 




LA 7« CALLE ORIENTE. ~ GUATEMALA 



PORVENIR DE CENTRO-AMÍRTCA 




EI> PORVENIR DE CpNTRO-AMERICA 




El Excmo. Sr. D. Santiago Callejas. 

MINISTRO DE HACIENDA DE NICARAUUA 



EL PORVENIR DE CEftTRO-AMERICA 




VISTA DE LA COSTA FRENTE A fTERTO HKITO, 
XICARAGIA 




EL PLEXTE DE SAX AXDRES - EL SALVADoí 




San Salvador, F'^ebrero i° ele i896. 



Ntimero 1 




CÁMARAS DE COMERCIO 




A Cámara de Comercio, es una aso- 
ciación de comerciantes, banqueros, 
fabricantes, navieros y otros bran- 
des industriales, que tiene por objeto 
impulsar los intereses de sus propios 
miembros, de la ciudad ó distrito á 
que pertenece la cámara y de la co- 
munidad, en general , en todo lo que 
se relaciona con el comercio y las 
mercaderías. 

La primera corporación de este género, cono- 
cida con si nombre de Cámara de Comercio, se fun- 
dó á fines del siglo XIV, en la ciudad de Marsella, 
Francia; pero no quedó definitivamente organiza- 
da sino hasta el año de 1650, época en que se de- 
terminaron, y en mucha parte se restringieron, las 
facultades de que se hallaba investida como eran, 
entre otras, las de compartir con la municipalidad 
el gobierno de las ciudades y'con los tribunales co- 
munes la de hacer justicia, en asuntos relativos al 
comercio. 

En el año de 1700 se fundó en Dunkerque, la 
segunda cámara de comercio de Francia, y después 
de ella se organizaron las de Lyons, Rouen, Tou- 
louse, Montpellier, Burdeos y otras, hasta que, por 
decreto de 30 de Agosto de 1791, las suprimió la 
Asamblea Nacional. Napoleón I. las restableció 
por un edicto consular, en 1802. en el que se fijaba 
el número de habitantes de las ciudades que po- 
drían tenerlas, el número de socios que las com- 
pondrían y hasta los rec(uisitos necesarios para 
poder ser electos los miembros de las cámaras. 

En 1832 se modificó la organización fijada en 
tiempos del Consulado y las reformas de ese año 
fueron á su vez sustituidas por las de 1852 que 
son las que hoy rigen á tan importante corpora- 
ción. 

Según la le3' francesa, los principales comer- 
ciantes de la ciudad ó distrito designados al efecto 
por el Gobernador, eligen los miembros de la Cá- 



mara, cuyo número no podrá ser mayor de 21 ni 
menor de 9. Estos ejercen su cargo durante seis 
años y se renuevan por terceras partes, cada dos 
años. 

Los deberes de laa cámaras de comercio, en 
Francia son : ayudar al Gobierno con sus conse- 
jos c informarle siempre que lo solicite, y aun sin 
este requisito, sobre toda clase de asuntos indus- 
triales 6 comerciales ; indicarle los medios de au- 
mentar el comercio v de ensanchar la industria de 
sus respectivos distritos ó de mejorar 6 reformar 
la legislación mercantil y de impuestos ; sugerirle 
la eiecución de aquellas obras que contribuyan al 
meioramiento del servicio público ó que tiendan al 
desarrollo de los recursos comerciales del país, ta- 
les como la formación de puertos, la canalización 
de ríos, la construcción de ferrocarriles, etc; pre- 
sentar al parlamento proyectos sobre legislación 
mercantil V formar la estadística del movimiento 
comercial del distrito de su residencia; constituir- 
se en tribunal de arbitramento, en cuestiones oue 
se susciten entre los comerciantes de su jurisdic- 
ción, á fin de evitarles litieios y disgustos, y final- 
mente, fomentar el espíritu de asociación con el 
propósito de alcanzar, en los negocios, resultados 
oue quizá no sea dable conseguir á la empresa in- 
dividual. 

De la respetabiHdad y alta importancia de las 
Cámaras de Comercio se podrá juztrar fácilmente 
por el hecho de oue se debe á su poderosa influen- 
cia la implantación, en la Gran Bretaña, del siste- 
ma de libre cambio que allá impera; el servicio de 
correos y telég:rafos maneiado por el Gobierno, 
en varias naciones de Europa — la apertura del ca- 
nal de Suez v muchas otras medidas de grande 
trascendencia para el mundo, desde el punto de 
vista industrial v mercantil. 

La Cámara de Comercio más antigua del Rey- 
no Unido, es la de Glasgow, fundada en Enero de 
1 783 ; la de Manchester se organizó en 1820. La 
Cámara más antigua de nuestro continente es la 
de New York que se incorporó en 1768. 

En Centro-América existen solamente dos: la 
de Guatemala y la de San José de Costa-Rica. 
¿Cuándo veremos despertar de su letargo á la Cá- 
mara de Comercio de San Salvador? 



El Director General de Estadística escolar de 
la República de Guatemala don Julián Moré Cue- 
to se'ha servido remitirnos su tratado de Aritmé- 
tica PRACTICA, impreso en la Tipografía Nacio- 
nal. Tiene un ])rólogo muy bien escrito por el se- 
ñor don Domingo Morales. 

La obrita nos parece buena, y aunque solo la 



100 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



hemos visto á la ligera, la juzgamos digna del ade- 
lanto intelectual de Guatemala. 



Nuestro distinguido amigo, el conocido escri- 
tor don Carlos A. Imendia, ha tenido la amabili- 
dad de enviarnos su obra titulada " Lugareñas." 
La preceden un informe del señor don Anselmo 
Valdés, un prólogo de don Francisco Gavidia y 
una carta de don Doroteo Fonseca. Nada pode- 
mos decir del mérito literario de las composicio- 
nes del señor Imendia que realce, en lo más peque- 
ño, los quilates de su riqueza, y por eso nos confor- 
mamos con saborear en silencio el placer que nos 
causa la lectura de " Lugareñas" y con enviarle 
nuestros más sinceros agradecimientos por el obse- 
quio que nos ha hecho. 



"El Porvenir de Centro- América" se canjea úni- 
camente con las revistas ilustradas, hebdomada- 
rias ó mensuales, con los Diarios de primera clase 
y con aquellos otros periódicos cuyos editores ha- 
yan aceptado las condiciones de canje que desea- 
mos establecer y que participaremos, con gusto, á 
los interesados. 



OPINIONES DE LA PRENSA. 

"El diario de El Salvador. " — "El Pt)r ve- 
nir de Centro-América " es una revista que mere- 
ce el apoyo y protección del público y gobiernos 
centro-americanos, pues está destinada á dar á 
conocer estos países en el extranjero. " 

" Bien venida sea la revista de Dawson v Cía. 
Honra á Centro-América. " 

"El A\aso. " — " Esta importante Revista, — 
la primera en su género que se publica en El Salva- 
dor," —" tiende á llenar, entre los adelantos de 
que hace gala esta próspera sección del Nuevo Munv 
do, un gran vacío." — " Ojalá que el público crea á 
"El Porvenir de Centro-América" digno de su 
apoyo y lo preste decidido á la empresa. " 

"La Patria " — "Hemos sido honrados con la 
visita de El Porvenir de Centro America, re- 
vista ilustrada que ell5 de diciembre han comen- 
zado á editar por su cuenta los señores G. f. Daw- 
son y Cía. Aunque en Guatemala v otras' partes 
de C. A. se hayan ensayado estas" pubHcacioncs, 
ninguna hemos visto que se compare con la f|ue 
tenemos á la vista, igual á las mejores que se co- 
nocen en Europa en su clase. 

Este periódico no se ocupará en cuestiones po- 
líticas ni religiosas, según su programa ; será una 
revista independiente, consagrada al adelanto de 
C. América tanto científico como moral. 

Siendo esto así, nuestros plácemes al nuevo i)e- 
riódico y largos años de vida para él." 



NUESTROS GRABADOS 

_ La fotografía de este distinguido hombre pú- 
blico de Nicaragua ocupa hov la página de honor 
de nuestra revista. El señor Callejas, actual Se- 
cretario de Estado en los despachos de Hacienda v 
Crédito Público del Gobierno de Nicaragua es un 
comerciante de los más acaudalados de su patria 
Nació en 1862, en la ciudad de Chinandega Per- 
tenece á una familia muy honorable. HÍ20 sus pri- 



meros estudios en León y los concluyó en Europa 
Aunque muy joven todavía, ha desempeñado á en- 
tera satisfacción de todos, varios elevados cargos 
que se le han confiado : y á su gran tino en los ne- 
gocios, como á su honradez acrisolada se delie, en 
gran parte, el giro bonancible que están tomando 
en Nicaragua los graves problemas rentísticos que 
ha tenido que resolver la actual adininistració--.. 

Vista de la i^osta de línito en ^ioai^auTua 

El jjuerto de Brito que hoy no es otra cosa que 
la desembocadura del Río Grande de Tola, prote- 
gida hacia el Norte por un promontorio elevado y 
rocalloso, está destinado á ser con el tiempo el tér- 
mino occidental del canal marítimo de Nicaragua. 
Al Oriente de Brito. y á poca altura sobre el nivel 
del mar, se extiende un valle de más de 2,()0<> yar- 
das de longitud que se cree fue una bahía. Este 
valle será excavado hasta hacer llegar la orilla ac- 
tual del mar á unas mil yardas, tierra adentro. 
Desde la orilla del promontorio, mar afuera, se 
construirá un tajamar á cuyo extremo libre habrá 
siete brazas de agua, y de esta suerte reunirá el fu- 
turo puerto todas las ventajíis <jue son ile desear- 
se para dar abrigo á las embarcaciones que á *1 
arriben. 

Nuestro grabado de la página IW da una idea 
bastante exacta del asjjecto agreste del promonto- 
rio de Brito. 

(51 pílenlo «le S^aii Aiidix^M, 
en <-Cl !4alv(i<Ior. 

1-11 la página ;>.s del jiresenle número verán 
nuestros lectore9»un grabado tlel puente (k-San An- 
drés en el ferro.-irril de \cniut1a-*íTntn Ann. en el 
trayecto entre el Sitio del Niño y. la estación del 
Chilamatal. Como es sabido, el ramal que entron- 
ca en Ateos y que dentro de ])oco se extenderá á 
Santa Ana. mide próximamente 'Ut millas, de las 
cuales faltan ya muy jHKras jM>r concluir. El via- 
ducto i|ue sirve de tema á nuestro grabado c» dv 
construcción sencilla, j)ero sólida, y sus condici<mcs 
de resistencia y durabilidad son de i)rimcra clase. 
Gl onnrtel de Aitillerfa de >*;«n t«*tlvu<loi-. 

Esta hermosa fortaleza, de asj)ccto im|)oneiite. 
testigo de muchos episoílios histórico» de traaccn- 
dencia para El Salvador, se encuentra ocupando la 
manzana situada entre líis avenidas 6* v ?• y las 
calles S= y i)- Oriente. Su primer jmso et« de mani- 
postería y de hierro. El segundo es de hierro y ma- 
dera. Su ijorción oriental está actualmente "desti- 
nada á prisión de reos rematados, liste cuartel 
sirve de dei)ósito á la mavor parte de los trmes de 
artillería del (íol>ienio. Fue construido durante la 
Administración del doctor Zaldívar. Nuestro gra- 
bado (le l;i página lO.'i es tomado de una fotogra- 
lia hecha despuc-s de h)s acontecimientos de ISIM). 
Viwta KTeneral de >*an JoM^.-Contu-MIcu 

La ciudad caj)itrd de Costa-Kica, mirada á \-ír- 
ta de pájaro, • presenta el conjunto más pintores- 
co y hndo (|ue im.igin.irse ])ue(le '" Sus avenida» 
están tiradas cisi á cordel, de ( (rientc á < evidente, 
y sus calles de \í)rte á Sur. 

Ocupa 1,-1 ciudad un altillano de más de 2.ÍMK» 
kilómetros cu.i Irados. iK-rf^tamente irrigado pí>r 
los nos Torres v .\L,ría Agnilr.r <|ue corren junto ñ 
sus orillas por el Norte v el Sur. ri-siKVtivamentr 
Su altura sobre el nivel ,lol mar i-s de l.l.'i.-. metro. 



i 



EL PORVBKl» Dfi CENTRO-AMÉrICA 



101 



\ sn temperatura inedia es de 20° c. Goza dé un 
clima saluVjre y delicioso. Actualmente se estima 
sn población en 80,000 habitantes, poco más ó me- 
nos. Su belleza y sus muchas comodidades, su as- 
])ccto moderno, alegre y atractivo, la hacen acree- 
dora al título de la segunda ciudad de Centro-Amé- 
rica. (Véase nuestro grabado de la página 104.) 
TJna Cíiwa en I^eón.— TVicarasTua. 

Las casas modernas de la ciudad de Iyeón,aun- 
(|ue construidas bajo el mismo plan compacto y 
espacioso que nos legaron los españoles, han pro- 
gresado muchísimo de algunos años á esta parte 
en lo que respecta á la ornamentación interior y á 
la comodidad de las habitaciones. Hace pocos 
años puede decirse que I>eón era una agrupación 
de escombros. Por todas partes se veían los mu- 
ros solitarios y negros de las "casas quemadas. " 
Vor todas partes había solares vacíos, cubiertos 
de ruinas y de yerbas, en cuyo centro se veía el an- 
tiguo pozo, con el brocal hecho pedazos. Balcones 
rotos, aixos hendidos, vigas ahumadas ó podridas, 
montones de ladrillos y de tejas c(uebradas se pre- 
sentaban á la vuelta de cada es(iuina en la gran 
ciudad. Esos eran los recuerdos del sitio de 1844. 
Hoy presenta León un aspecto muy distinto. To- 
do ha cambiado. Ojalá que siga sin desviarse en la 
senda de su progreso. (Grabado de la página 104) 

OCI Palacio ifliinieipal de ÍJüaii .José. 
Cowta-Kioíi. 

Nuestro grabado de la página 105 representa 
el Palacio Municipal de San José, también conoci- 
do con el nombre de Palacio de la Gobernación. 

Su arquitectura pertenece al orden jónico. Mi- 
de 45 metros de frente i)or 85 de fondo y en él es- 
tán las oficinas de la Gobernación de la Provincia, 
la Agencia principal de Policía, la Comandancia de 
la Plaza y otras. 

Fue construido en 1867, durante la Adminis- 
tración del doctor José María Castro, bajo la di- 
rección del ingeniero don Ángel Miguel Vásquez. 
.\1 principio fue destinado para los talleres nacio- 
nales. 

Iva Plaza de Oranada.— ISícíirag:ua. 

En la página 105 del presente número de nues- 
tro semanario, verán nuestros lectores una foto- 
grafía de la Plaza de Granada. El cuadro que re- 
presenta es típico de la ciudad. No representa el 
mercado propiamente sino una plaza convertida en 
local de vendimias, sin tener para ello las necesa- 
rias condiciones y afeada por las basuras 3' otros 
desperdicios peculiares á los antiguos " teangues. " 
La hermosa casa de dos pisos que se ve en el fondo 
del grabado, pertenece á la familia Quadra. 
l^a Cassa Prewidetieial — l^ey^iicijí-alpa. 

El edificio que verán nuestros lectores en la pá- 
gina 106 de este número de nuestro semanario, es- 
tá situado en uno de los costados del parque de La 
Merced y muy cerca de la 'Universidad. Su cons- 
trucción es sencilla 3' su exterior nada ofi-ece de no- 
table desde el punto de vista arquitectónico. De 
su interior sabemos que es elegante, cómodo y bien 
amueblado. 
I-<a Eislacíón del ferro-carril en Iveón. 
iV¡carag:ua. 

Nuestro grabado de la página 111 representa 
la estación del ferrocarril en León, vista por el la- 
do del Norte. El edificio, aunque amplio y cómo- 
do para el tráfico, no puede ser más prosaico en 



apariencia. La estación de León dista 23 millas 
de Momotombo y 35 de Corinto. " 

Eil IMuelle de San José. — Ouatemala. 

El puerto de San José, departamento de Es- 
cuintla, se encuentra á los 13° 56' Lat. N. y 93° 2' 
24" Long. W. Debe su importancia á la proximi- 
dad de la capital, con la que está unida por ferro- 
carril. Desde el punto de vista naval, San José no 
ofrece ventaja alguna por lo mal abrigado y falto 
de seguridad que es su anclaje. Nuestro grabado 
de la página 111 representa el muelle. Este es de 
hierro y ofirece todas las comodidades apetecibles 
para el embarque y desembarque de viajeros y 
mercaderías, aunque no atracan á él las embarca- 



r>OPí JXJAIS T>XEiGXJJEíZ^ 

Es uno de los poetas más dulces y correctos de 
cuantos forman la fecunda Lira Americana, ó me- 
jor dicho, el parnaso español en tierra del Nuevo 
Mundo. 

En nuestra "Galería Poética Centro— America- 
na " le consagramos algunas líneas, homenaje de 
gratitud á la memoria del querido maestro, y de 
justa admiración por el cantor de " Los cuchuma- 
tanes," de las bellas "Tardes de Abril" y de "La 
Garza;" mas ni entonces ni ahora intentamos es- 
cribir su biografía, que para tal empeño sería ne- 
cesario poseer la bien cortada pluma de Milla. 

Diéguez nació en Guatemala el 23 de noviem- 
bre de 1813, y fue en el Foro yno de nuestros pri- 
meros abogados ; en el variable teatro de la polí- 
tica persuadido liberal ; modelo de padres de fami- 
lia en el seno del hogar ; cumplido caballero en el 
cultivo de sus relaciones ; y en el ameno cuanto im- 
productivo campo de la literatura, uno de sus más 
asiduos como mal recompensados cultivadores. 

Sus magníficas poesías que en cualquier otra 
parte del mundo hubieran hecho la fortuna de un 
autor, se imprimían como por deferencia en Guate- 
mala en los almanaques de la época, cuando debie- 
ron ser cinceladas en oro. 

Y había quien después de haber leído las sen- 
tidas estrofas " A mi gallo, " "El Pens'amiento de 
una tarde " \' "El Cisne, " se atreviera á ir á encar- 
garle una décima para el convite del REGALO de 
Concepción, ó algunas quintillas para felicitar á 
su novia I 

Un día me dijo sonriendo con amargura, al ob- 
sequiar una de esas ridiculas pretensiones: 

— Ya U. lo ve, mi amigo ; me toman por un co- 
plero. 

¡ Si tendría conciencia Diéguez de lo que valía 
como poeta ! 

Mas aquel hombre era todo bondad, como que 
había fortificado su espíritu en el crisol de la des- 
gracia, y perdonaba siempre, sobre todo, á los que 
no sabían lo que hacían. 

Diéguez murió el 28 de junio de 1865 á los cin- 
cuenta y un años de edad. Había sufrido mucho 
y parecía más viejo de lo que era. 

El retrato que hoy tenemos el gusto de ofrecer 
á nuestros lectores es copia de un cuadro al óleo 
que conserva la familia. Debémoslo á la amabili- 
dad de su sobrino el Licenciado don Manuel Dié- 
guez, hijo del gran poeta del mismo nombre, y á la 
vez uno de los literatos que en la actualidad hon-. 
ran más á Guatemala. Sirvan estas líneas para 
expresarle nuestro agradecimiento. — R. U. 



102 



BL PORVBNl» bB CENTRO-AMÉRICA 





^ X 

(cuento) 

UANDO Lesbia, la niña de los 
bucles rubios y de los ojos ne- 
gros, tenía apenas cuatro años, 
se le apareció un ser extraordi- 
nario: su traje tenía la alba pu- 
reza de los ángeles, su cabellera 
larga y extensa era rubia, como 
los rayos del sol, sus ojos azules: 
era un ser alado, con la forma 
humana de un niño de diez años, 
que en todo su conjunto denota- 
ba bondad y pureza: el eco ar- 
gentino de su voz era un pálido 
remedo de las armonías divinas. 
Lesbia se encontraba entretenida alegremente 
al caer de una tarde de primavera: jugaba en el 
patio de una modesta casita de campo donde vi- 
vía en compañía de una anciana que pasaba por 
abuela, pero que algunos decían era solamente en- 
cargada de la niña. Nosotros la creemos sola y 
ella se consideraba muy acompañada: tenía una 
legión de muñecas y muñecos á los que daba los 
noml res de las flores que ella conocía; había allí 
clavellinas, verbenas, sauces y geranios, con los 
que sostenía animada charla. Así pasaban los 
días y veryan las noches. En una de estas, habién- 
dose estado según su costumbre hasta que la luna 
extendió su manto de plata sobre la tierra, vio 
frente á ella, un ser para ella desconocido, un niño 
de regular estatura que le sonreía afablemente. 

Lesbia se sorprendió, pues á nadie conocía, c iba 
á llamar á la abuelita cuando el niño, levantando 
la mano hacia el oriente, le dijo : "No te sorjiren- 
das : yo habito laS regiones de la luz, yo conozco 
el país de la felicidad y vengo á anunciártela á tí." 
Apenas habíase repuesto Lesbia de su sorpre- 
sa, cuando el niño despareció, dejando impregna- 
da la atmósfera de fragancias desconocidas. 

Entró presurosa la niña á la casiti, y sentán- 
dose en las rodillas de la anciana, le refii ió lo que 
había visto y oído, advirticndole que lo que más 
le llamaba la atención eran los cabellos rubios de 
aquel niño y que cuando ella trataba de acercárse- 
le, él se alejaba. 

La buena mujer, si bien prestó atención á las 
palabras de su niña, las tomó por una verdadera 
alucinación. Aquellas palabras "yo habito las re- 
giones de la luz, yo conozco el país de la felicidad y 
vengo á anunciártela á tí," tenían para Lesbia un 
agradable significado, aimque no podía descifrar- 
las su abuela, la vínica persona que la acompaña- 
ba, ni satisfacía sus preguntas. Resolvióse, pues, 
á repetírselas ella misma y esperar. 



El tiempo rueda inadvertidamente. Cuando 
menos lo pensamos volvemos á encontrar á Les- 
bia ; pero ya la niña cambiada en mujer. Habían 
volado lai horas de la niñez y las candideces infan- 
tiles : la crisálida habíase convertido en mariposa: 
ya las muñecas y juguetes vivían relegados al olvi- 
do en un obscuro rincón de la casita, la que tam- 
bién había mejorado notablemente, ün personaje 
oculto, velaba por la existencia de la niña y trata- 
ba de que todo lo que la rodeaba tu\-iese el aspec- 
to que dan la belleza y el misterio. 

En una de esas solitarias noches en que pasa- 
ba recostada en el antepecho de una ventanilla, 
contemplando la esplendidez de los campos y tal 
vez allá en su mente forjándose mundos mejores, 
volvió á aparecérsele la visión luminosa que \\o en 
su primera edad y de la que conservaba un pálido 
recuerdo. De una colina, que allí cerca se eleva- 
ba vio levantarse una figura aérea, vaporosa, de 
blanco ropaje vestida, de luenga y espaciosa cabe- 
llera rubia ; pero ya no era tampoco un niño : se- 
mejaba un hombre ; pero bellísimo : un ser sobre- 
natural. 

Lesbia ya no se sorprendió : por el contrario, 
gozábase en la contemplación de aquella apari- 
ción : no le dio miedo, pues tenía casi idea de que en 
otro lugar y en otro tiempo había \-isto un perso- 
naje parecido á aquél y buscábale en su mente. 

Minutos después de su aparición, hizo lo mis- 
mo que el niño: levantó la mano hacia oriente y 
díjole á Lesbia : 

"Hermosa niña, ¿te acuerdas del niño de los 
cat>ellos de oro y de los ojos azules que te anunció 
la felicidad? Yo vengo también del país donde él 
habita, de las regiones de la luz. del país de la feli- 
cidad, y como él vengo á anunciártela ; pero para 
ello es preciso que ccnserves en tu frente la pureza 
inmaculada del lirio y en tu corazón la in(KTncia 
y candidez que aromatizan las virtudes." I^ vi- 
sión calló y despareció. 

La niña parecía extasiada: aquellas palabras 
la habían como adormecido: el fragante perfume 
que desde la colina llegaba á donde ella habíala 
embriagado 

La voz ronca y cascada de la anciana hízoln 
volver á la vida real : cerró la ventanilla y se me- 
tió en su lecho, quizá á ver en sueños A aquel ser 
que le jjrofetizaba la dicha. 

María Giadalupe Revrs. 



A I^«>« C-feiIVXIATAMK». (•) 



¡ Oh cielo de mi patria ! 
¡ oh caros horizontes I 
¡ oh azules, altos montes ; 
oídme desde allí, 
la alma mía os saluda, 
cumbres de la alta Sierra, 
murallas de esa tierra. 
donde la luz yo vi I 

Del sol desfalleciente 
á la última vislumbre, 
vuestra elevada cumbre 
postrer asilo da : 



( ) ANnF..-L.i sierra qnc queda entre lo» territorioii d« GwUe> 
mala y Chia]Mis: prolongación de la cordillera de km 

CuCHrMATANKS. 



fc:i. I'OKVKNIH 1)K CKNTKÜ-AMERJCA 




•1 rouvi vii; i'i- .1 NTK.'-.Mi 11'^ 




VTSTA OENRRAL UE SAN JOSÉ - C<»STA-KU- A 




r-\A CASA RN T.RÓN — XKAK \r.l A 



Rl P.IKVK.NIK |)H CKNTRn-AM(*Klt:.' 







LA PLAZA 01? (ÍRAXAIW xlC.\k\Or\ 



r.AlK ni < l-.N rkí)-.\.MKRK A 




Jl'AX lílKGl 




I. A CASA FRHSÍDr-XClAi 



' l'\ 11(1X1 )|K Ai 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



107 



cual débil esperanza 
allí se desvanece : 
ya más y más fallece, 
y ya por fin se va. 

Kn tanto que la sombra 
no embargue el firmamento, 
hasta el postrer momento 
en vos me extasiaré ; 
que así como esta tarde, 
de brumas despejados, 
tan limpios y azulados 
jamás os contemplé. 

¡ Cuan dulcemente triste 
mi mente se extasía, 
oh cara patria mía 
en tu áspero confin ! 
¡ cuál cruza el ancho espacio, 
ay Dios, que me separa 
de aquella tierra cara, 
de América el jardín ! 

En alas del deseo 
por esa lontananza 
mi corazón se lanza 
hasta mi pobre hogar. 
¡ Oh dulce madre mía, 
con cuánto a ñor te estrecho 
contra el doliente pecho 
que destrozó el pesar ! 

¡ Oh vosotros que al mundo 
conmigo habéis venido, 
dentro del mismo nido, 
y por el mismo amor, 
y por el mismo seno 
nutridos y abrigados, 
con los mismos cuidados 
arrullos y calor ! 

¡ Amables compañeros, 
á quienes la alma Infancia 
en su risueña estancia 
jugando me enlazó, 
con lazo tal de flores, 
que ni por ser tan bello, 
quitárnosle del cuello 
la suerte consiguió ! 

Entro en el nido amante, 
vuelvo al materno abrigo : 
¡ oh cuánto pecho amigo 
yo siento palpitar, 
en medio el grupo caro, 
que en tierno estrecho nudo, 
llorar tan solo pudo, 
llorar y más llorar. 



¡ Oh cielo de mi patria ! 
¡ oh caros horizontes ! 
¡ oh ya dormidos montes, 
la noche ya os cubrió : 
adiós, oh mis amigos, 
dormid, dormid en calma, 
que las brumas en la alma 
¡ ay, ay ! las llevo yo ! 




— El canal de Nicaragua. — Mr. HokeSmith, 
Ministro del Interior, de los Estados Unidos, dice 
en su memoria anual, respecto del Canal de Nica- 
ragua que la " Nicaragua Canal Construction 
Company" suspendió por c ^mpleto sus trabajos 
en Agosto de 1893 con motivo de ciertas dificulta- 
des monetarias que tuvo con la " Maritime Canal 
Company, " á la que había encargado la construc- 
ción de la obra; pero que habiéndose reorganizado 
felizmente la "Nicaragua Company" bajo las le- 
yes del Estado de Vermont, tenía informes fidedig- 
nos al efecto de que está haciendo activfmiente to- 
dos los preparativos nt cesarios para resumir los 
trabajos próximamente. 

— Su Santidad y kl Gobikkno italiano. — La 
Prensa europea ha comentado de mil maneras lo 
ocurrido recientemente entre el Sumo Pontífice y 
el Rey de Portugal. El primero manifestó al se- 
gundo que no le recibiría en el Vaticano, si no le 
prometía visitarlo á él antes que á su tío el Rey 
Humberto, y ante esta alternativa el joven monar- 
ca resolvió abstenerse de ir á Roma como lo había 
ofrecido desde hace tiempo. ElRey de Italia, á quien 
tanto debe don Carlos de Portugal, la Reina Mar- 
garita, su tía, y toda la corte se han resentido mu- 
cho con la conducta del soberano de los Algarbes, 
al grado de que ha sido retirado el embajador de 
Italia en Lisboa y se han cortado las relaciones 
diplomáticas entre ambos países. 

El Emperador de Austria no ha devuelto tam- 
poco al Rey Humberto y su esposa la visita que 
estos últimos le hicieron hace algunos años, y se 
atribuye esta falta de cortesía, que tan mal ha caí- 
do en Italia, á la misma perplejidad de que ha sido 
víctima el Rey portugués — " Tal como están hoy 
las cosas, las puertas del Vaticano están incondi- 
cionalmente abiertas á los reyes protestantes y á 
los príncipes y grandes duques griegos ^ Rusia ; 
pero permanecen cerradas á Iqs soberanos y prín- 
cipes católicos, si no consienten en ofender al Rey y 
al pueblo de Italia sahendo de Roma sin presentar 
sus respetos en el Quirinal. 

— Los Estados Unidos Mexicanos y el Pre- 
sidente DÍAZ. — El pueblo americano ha estado 
observando con interés y mucha satisfacción las 
tendencias á la reforma que se desea introducir 
en el sistema de Gobierno de México. El Presiden- 
te Díaz se está esforzando porque se enmiende la 
Constitución nacional en el sentido de que México 
sea realmente una nación y no una floja aglomera- 
ción de Estados semi-independientes y más ó me- 
nos antagónicos entre sí. Hasta hoy esos Estados 
cobran impuestos aduaneros por su propia cuenta, 
acuñan su moneda particular, emiten bonos y ejer- 
cen otras funciones que solo corresponden al go- 
bierno federal, como lo dispone sabiamente la cons- 
titución de los Estados Unidos. 



Juan Diéguez. 



108 



ÉL POÍÍVÉittk DE CtíNtRO-AlféRldA 



SELCIDN 




(jWjTcA- 



l>eiJí«rtínnt:-iito do í*ol«)líi 

El Departamento de Solóla está limitado por 
los de Totonicapán, Quiche, Chimaltenango, Es- 
cuintla, Suchitepcquez y Quezal ten ang:o. 

Su territorio es bastante accidentado. En su 
porción setentrional se encuentra el bellísimo lago 
de Atitlán 6 Panajachel, que mide 63 millas de cir- 
cunferencia y 150 pies de profundidad. 

El número de habitantes del Departamento 
de Solóla es de 85,591, repartidos en 21 munici- 
palidades. 




La villa de Solóla, con una población de -KÍOO 
almas, es la cabecera del Departamento. Se en- 
cuentra casi á orillas del lago de Atitlán á una 
altura de 1811 metros sobre el nivel del mar v dis- 
ta 117 kilómetros al W. de la capital de ki Rei)ú- 
bhca. Goza de una temperatura fresca v de exce- 
lente clima. 

Las producciones principales del Departa- 
mento, son : cafe y azúcar. También se produce el 
cacao, el tabaco, la zarzaparrilla v leguml)res de 
muy buena calidad. 

Los pueblos más importantes del Departa- 
mento, son: San Agustín, Patulul, San Andrés, 
Santa Catarina, Santa Lucía y San Marcos 



I^os hijos de un Mr. Mullins de Wiltshire, In- 
glaterra, pretenden, lo mismo que su padre, poseer 
el don de adivinar la existencia de fuentes y co- 
rrientes de agua subterráneas, en las fincas distan- 
tes de los ríos. La única explicación que dan de 
su habilidad es que la han adquirido en fiíerza de 
observaciones y experimentos hechos durante 30 
años. 

St; ha descubierto que la temperatura modifi- 
ca de una manera muy notable las propiedades de 
la materia. Desde hace mucho tiempo se sabía que 
los magnetos pierden su poder atrayente si se 'es 
calienta al rojo y que el hierro se vuelve magnéti- 
camenie inerte á esa misma temperatura. De aqai 
la ley del aumento del magnetismo estable en pro- 
porción de la baja de su temperatura. 

KI distinguido astrónomo ingles, doctor 
Isaac Kolierts. ha emjjezado á publicar su bella 
colección de fotografías de nebulosas y otras agru- 
paciones de estrellas. Emplea para sus trabajos 
un telescopio reflector de 20 pulgadas, y sus nega- 
tivos son verdaderas obras maestras en el arte de 
la fotografía celeste. Entre los 53 cuadros que 
lleva publicados, sobresalen las fotografías de las 
nebulosas de (^rión y .Vndrónieda. 

ír^ojrú n los diferentes métodos empleados jK>r 
varios filósofos, la" temjx-ratura del sol se ha hevli 
variar entr • dos y tres mil gr «dos }>or una partt 
varios millones, por otra, .\sunto todavía ni. - 
difícil es poder medir la potencia luminosa del sol 
do!)iil() á su brillantez, aunque i-sia no difiere mu 
ch.) (le la de una buena lámpara de arco. Por !<> 
({ue toca á la energía que irradia el astro-rey. sal" 
(io esquee<iuivale á la potencia do 10.0<)(» cab. 
líos de vapor por ca»la pie cuadrad»» de su supv 
licie. I\^ esa fuerza UK-n á la tierra solo un tcm 
de caballo de \aj)or por pie cuadrado, y com 
nuestra atmósfera absorln- la tercera parte <lc c-. 
total, resulta <|ue a]x*nas llega á la »m)erficic de 1 
tierra, la cuarta parte de la energía de un cnball 
de vaj)or. 

I-,*»* mineros (le la Edad Mwli.i 
cesores intelectuales de los geólog. ■ 
Oviedo, el compañero de Cobm. (.u ~ 
las Indias, (impresa en 15,15) r< 
za del oro virgen explica, á su 
de la ausencia de l;i plata ú ot r 

licas en las i»epitas de nm que -^ , en los 

ríos y bolsas llamadas placii lKaci('»n 

que hoy da l:i Química sobre c^^. , u i-s que 

tanto las sales en disolución contcnuias en las 
aguas corrientes. con)<> el hidnycno sulfurado, ata- 
can el metal blanco y lo disuelven, ó bien lo vuel- 
ven tan tostadí» (pie se desmorona con facilidad al 
rodarlas masas de oro en el fondo de los ríos ñ 
al chocar c(mtra las piedras El lenguaje de Ovie- 
do es anticuado; ¡lero sus ideas son tan modernas 
como las de un profesor de Química acabado de 
graduar. 

XI 1% C.Th()nij)son de KapidCity. S. I), ocupa 
Os alambres espigados de sus cx-rca».' sin mas nn. 
ladores que los ganchos que los sostienen, p.trn 
usos telefónicos, en una distancia de cinco m i;, - 
La compañía de Teléfonos de Nebraska qm (-1., 
usando esta línea junto con Mr. Thomjwon. ha de 
clarado que en su distrito no hav línea mejor \ 
que pocas la igualan en Ixmdad. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



109 







INDÜSTm/fS. 



Con motivo del pósinio sistema que, por lo ge- 
neral, han seguido los exjilotadores de los bulares 
de l.i América Central y del Brasil, c)ue por satis- 
facer su ambición del momento han destruido bos- 
ques enteros Viel precioso árbol, el caucho ha esca- 
seado muchísimo, al grado de que cada día adquie- 
ren mayor precio en los mercados fabriles tanto la 
materia jirima como los centenares de miles de ol)- 
jetos ([ue la industria forja de dicha goma. 

Actvuilmente se trata de la construcción de ca- 
minos y de la limpieza de los afluentes menores que 
forman los grandes tributarios del Amazonas, para 
llegar A nue\as regiones aun no explotadas en el 
Brasil y particularmente en la cuenca del alto Cu- 
min;i. 

Kn México se están haciendo extensas planta- 
ciones con capitales nacionales y americanos. La 
India inglesa y el Ceilon compiten ventajosamen- 
te en Europa con los productos de las selvas ame- 
ricanas. Solo nosotros parecemos conformarnos 
con la disminución, siempre creciente, de nuestras 
exportaciones de goma elástica. Nuestras selvas 
de la costa Atlántica están agotadas, y lo poco 
que anualmente se cosecha resulta de la destruc- 
ción de árboles tiernos á los que no se deja llegar á 
su desarrollo. 

Hagamos un esfuerzo. Sembremos bulares. 
Nuestra proximidad á los puertos de los Estados 
Unidos nos permiten competir con ventaja con las 
ex])ortaciones de Para, que además de la gran dis- 
tancia por mar y tierra que deben recorrer para 
llegar á su destino, tienen en su contra un derecho 
de importación de 35 "j^ 



i^oP/is 




Para la confección del elegante traje que repre- 
senta nuestro figurín, en la página correspondien- 
te, se puede elegir merino verde oscuro y seda co- 
lor lavándula para el fondo y Vandykes y tiras de 
pasamanería para el adorno. Estos son de mag- 
nífico efecto. Un bonito rasgo de este vestido es el 
delantero abierto que deja ver el delicado color la- 
vándula al través de las acuchilladuras. 

Él cuerpo está hecho sobre un forro que enta- 
lla con pinzas dobles en el busto y las costuras 
usuales. Tiene los delanteros graciosamente lle- 
nos y lucen como canesú cuadrado mas arriba del 
delantero exterior. 'El ancho en los delanteros es- 



tá fruncido en las orillas del escote y de los hom- 
bros, cayendo en la cintura, al estilo de blusa fran- 
cesa. El delantero exterior cae á la par de los de- 
lanteros llenos que lucen bonitamente por las 
aberturas. 

Una ancha tira de pasamanería traza el cane- 
sú cuadrado y tres Vandykes caen mas abajo de 
la tira. Las grandes mangas de puff van arregla- 
das sobre forros de hechura de mangas de levita 
concluidas para que tengan el efecto de puños an- 
chos y redondos. 

La elegante falda se compone de seis cuchillas, 
de las cuales la delantera y las de los costados no 
tienen pinzas y son lisas en la parte superior, cir- 
cunstancia que les permite romper los costados en 
moderadas ondas mas abajo de las caderas. La 
parte de atrás de la falda es igualmente bonita. 

Pvn este traje se obtienen resultados pintores- 
cos á la vez que muy favorecedores si se emplean 
colores vivos en telas de lana, sargas salpicadas, 
crespones ó tejidos nuevos. Para los adornos 
puede usarse con estos íondos, seda, terciopelo, ti- 
ras con azabaches ó cintas con lentejuelas. 







— El palacio de Blenheim, propiedad de Duque 
de Marlborongh que hace poco se casó con la se- 
ñorita Vanderbilt, la millonaria americana, costó 
un millón y quinientos mil pesos en oro. Dirigió 
su construcción el arquitecto Vanbrugh, quien se 
propuso que el castillo rivalizara con el célebre 
palacio de Versailles. 

— Su Santidad trabaja, por término, medio 15 
horas diarias. Recibe de las 9 de la mañana has- 
ta las dos de la tarde. 

— Las toballas de asbestos son la curiosidad 
más reciente entre los inventos modernos. Cuan- 
do se ensucian no hay mas que arrojarlas al fuego, 
que lejos de quemarlas las asea perfectamente y 
mejor que si se lavaran. 

—El dedal fue inventado en Holanda en 1684. 
La primera mujer que lo usó fue Ana van Rensse- 
laer. 

— En Inglaterra basta la certificación jurada 
del médico de cabecera de un enfermo .que llegue á 
morir para que les sea permitido á sus parientes 
que lo entieren, sin que las autoridades se preocu- 
pen de si el difunto está bien muerto ó no. En 
Alemania hay mas precauciones para evitar que se 
entierre viva á persona alguna. La autoridad lo- 
cal inspecciona el cadáver con frecuencia ó se envía 
éste á un depósito mortuorio, donde se o'bservan 
cuidadosamente las más leves señales de resurec- 
ción antes de proceder el entierro. Varios médi- 
cos muy respetables aseguran que la única señal 
infalible de la muerte es la descomposición. 

— Se está poniendo en uso con muy buenos re- 
sultados la lámpara eléctrica para pescar de no- 
che á profundidades de 50 á 90 pies. La luz que 
despide alumbra un arca circular de 20 yardas. 

— El Lord Teniente de Irlanda recibe un sueldo 
anual de $100.000. oro. 



lio 



KL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



— En el museo británico existe el facsímile, en 
barro endurecido, de una carta escrita en caracte- 
res cuneiformes hace 3,500 años por un Farahon 
de Egipto, pidiendo en matrimonio la hija del Rey 
de Babilonia. 

—El eco más perfecto del mundo se asegura 
que es el de Shipley, en Susex. Repite una sflaba 
21 veces. 

— En un solo dia, de las 8 a. m. á las 8 p. m. 
han pasado 12,366 caballos y vehículos por la 
calle Cheapsidey 5,350por la de Cannon, Londres. 
Durante 50 días se hicieron observaciones con res- 
pecto á los accidentes ocurridos, en esas vías, y se 
descubrió que en el piso de asfalto hubo 1,066; en 
el de granito, 750, y en el de madera, 542. 

— El "tatuarse" el cuerpo está de moda en la 
Gran Bretaña. Hace poco que un miembro del 
Parlamento llevó á su esposa y sus cinco hi|os á 
hacerles marcar en el cuerpo sns noTibres y direc- 
ciones con el fin de facilitar la identificación en 
caso de algún accidente. 

— En un bosque de Silesia ocurrió en días pa- 
sados una horrible trajedia entre unos gitanos. Se 
batían dos hombres apuñaladas, disputándose una 
mujer en cuya presencia ocurrió el combate. Sen- 
tada en el suelo, á la sombra de los árboles, obser- 
vaba, en silencio, la sangrienta riña. Eos rivales, 
ya heridos, jadeantes y coléricos, lucharon largo 
rato con ferocidad. Por fin, el más fuerte da una 
estocada en el corazón á su enemigo y lo derriba 
muerto á los pies de la mujer. El gladiador victo- 
rioso y bañado en sangre quiere hincarse delante 
de la bella que, por toda recompensa á su valor, le 
dá un balazo en el pecho y le mata en el acto. Es- 
tá arrestada. La policía la encontró sentada jun- 
to á los dos cadáveres. 

— En el Estado de Georgia hay una ciudad lla- 
mada " Sin Nombre." 

— A bordo de los vapores que hacen viajes lar- 
gos en el interior de los EE.UU., hay, sobre la mesa 
del salón, un librito en que los pasajeros pueden 
llevar su cuenta del número de cubiertos, copas, 
etc., que pidan en el curso del viaje. 

— El célebre compositor italiano Signor Mas- 
CAGNi, autor de "Caballería Rusticana," es hijo 
de un panadero. M. Coc^hei.in, el famoso autor 
francés fue panadero antes de entrar á las tablas. 
Todavía existe en Boulogne, en poder de un miem- 
bro de su familia, la panadería en que él trabajó. 

— En Siam hay gatos sin cola y con ojos color 
de púrpura. 

— El Amatista, que como se sabe es una pie- 
dra preciosa de color violado que tira á purpúreo, 
no se emplea mucho en las joyas porque de noche 
pierde su color. 

— Los japoneses tienen tres diferentes modos 
de saludar. Uno para los iguales en el mundo so- 
cial , otro para los inferiores y otro para los supe- 
riores. 

— En el servicio de correos de la Gran Bretaña 
no se toleran los dolores de muela. Antes de con- 
cederle un empleo se le exije al aspirante que se 
mande sacar todas las muelas que tenga picadas. 

— M. George Saloman, de París, posee una co- 
lección de más de 700 libros pequeñitos.de los cua- 
les el más grande solo mide dos pulgadas de largo 
por una de ancho. 

— El himno nacional de China es tan largo 
que se emplea medio día en cantarlo. Pocos tie- 
nen la paciencia de oírlo por segunda vez. 



— En Francia el marido puede obtener el di- 
vorcio si su esposa se hace actriz sin su consenti- 
miento. 

— En el ejército de Inglaterra los castigos que 
se inflijían á los soldados en tiempos pasados eran 
verdaderamente crueles y degradantes. Además 
de las carreras de baquetas y otras torturas cuya 
ejecución se encomendaba á los compañeros de la 
víctima, estuvo mucho tiempo en boga el castigo 
llamado "Caballete." Este consistía en hacer 
montar al delincuente, maniatado y desvestido, 
en una especie de banco que simulaba un caballo y 
cu3*o lomo formaban dos tablas, de tal manera 
clavadas que terminaba, su unión en un ángulo. 
Amarrábanle á los pies, que colgaban en el aire, un 
número determinado de mosquetes, en proporción 
al delito cometido. También había otro castigo 
llamado picket, que consistía en colgar al soldado 
de una mano mientras que por todo punto de 
apoyo le ponían una estaca punteagiida en el sue- 
lo. En tiempos más remotos se empleó la muti- 
lación. Cortábaseles las orejas, la mano, y se les 
horadaba la lengua con un hierro candente. De 
este último castigo no estaban exentos ni los mis- 
mos oficiales. 

— En Suecia está prohibida la venta de licores 
fuertes á mayor precio de principal y costo. Las 
autoridades locales son las encargadas del expen- 
dio de las bebidas espirituosas, y ellas nombran es- 
tanqueros á sueldo para (jue se encarguen de la 
venta ó arriendan este privilegio A alg\ma compa- 
ñía que les devuelve los pnxluctos después de co- 
brar un 5'' ^ sobre el capital que invierten. La ta- 
rifa de los precios es fija y los licores se expenden 
prácticamente á como cuestan. 




•• Sí, señora, <1icr d csi>iriti»ta A una \-iad« jó*«a Y 
sa : "le purdn )n'nl>ar A Vil. que d hombre á qoica U. MnO K 
encuentra muv cerca <\c nosotro»." 

" ¿ Y ciímo lo sabría yo ' " 

■ Eso es muy sencillo'. Difja I'. : " Ven «cá! y rtrá l'd. cA- 
mo se mueve una de las sillas i|ne estAn ah( junto á la pared," 

Ua señora hace un esftierzo jior dominar *n emoción y dice 
al fin: " Ven acA I " 

.\1 pronunciar esas (tnlahras, echan A bailar nn vcrdader») 
fanilan^ío seis de las sillas mencionadas. La rindita se rnbori- 
7.a. )>ajra y se marcha. 

Tn médico como hay i-vh:»». — Kl doctor X e« llamado con 
ur)fcncia (uira asistir á un enfermo. — .\t entrar A la ra— W mi 
le i»l encuentro una mujer llorando y le <lice : 

— Por favor, doctor, vea l'd. lo ciue le receta A mí marido. 
l)ori|ue tiene una calentura fomiidable. 

El doctor examina al enfermo, le observa con atención la* 
manos, y volvi^dose en se}(uida A In muier le contesta en tono 
magistral : 

— Nada hay que hacerle: que |»rc|Miren el entierro 

— Pero, sei^or '. murmura la inieliz; si es aolo deadc cata ma- 
ñana que le hft entrado la fiebre 

— No importa, replica el (galeno ; tiene las mano* astdcs, y 
eso es un síntoma fatal. 

— Es que; agnfca la desconsolada espolia entre sollo- 
zos, me olvidaba de decir A l'd. que mi marido e» rebocero. 

— ¿ RclH>cero. dijo l'd.? exclama el doctor en d colmo de la 
alejaría. Pues dele \\\. gracias A Dios de que sn marido ht,Ta 
escogido ese oficio, porque de lo contrario ac moriría en d acto. 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMRRTCA 



111 




LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL.-LEON-NICARAGÜA 




'5%?^ 



EL MUELLE DE SAN JOSÉ — GUATEMALA 



112 



PORVKNIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Excmo. Sr. Dr. Prudencio Alfaro, 

Ministro de la Gobernación de El Salvador. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Sr. Dr. D. Guadalupe Ramírez. 

ccrclario ilc C. ol.cín .iiió n de F.l Salvnflor 






SUPLEMENTO DE "EL PORVENIR DE CENTRO-AMERICfl," N« 8 




y 




San Salvador, Ji^ebrero 8 <le i896. 



Ntimero 8 




. -«rt -•<<. ^•ÍL -•«. -^r^ ^ 

NUESTRO LITORAL ATLÁNTICO 




GNORAMOS si sea á nosotros á 
quienes primero se haya ocurrido 
el investigar las razones en que se 
apoyaron los conquistadores espa- 
ñoles para fundar sus principales 
colonias, ora en el centro del con- 
tinente, ora sobre la costa del Pa- 
cífico, mientras que los portugue- 
ses, los franceses, los ingleses y los 
holandeses preferían las costas del 
Atlántico. 

No ha faltado quien asegure, al 
tratar del atraso relativo de nues- 
tras naciones, que esa circunstan- 
cia se debe al hecho de que nuestros antepasados 
se ])roponían vivir de los pueblos que subyugaban 
á su poderío y que los colonos procedentes de paí- 
ses menos guerreros y más adictos al trabajo, pro- 
curaban, por el contrario, establecerse lo menos 
distante que podían de sus respectivas ])atrias pa- 
ra facilitar sus comunicaciones y para poder im- 
portar á sus nuevas moradas todo lo bueno que 
desde un principio no hubiesen podido llevar con- 
sigo. 

Si á lo dicho se agregan los vejámenes y las 
l)t'rsecuciones de que fueron víctima las colonias de 
los españoles, como consecuencia natural de las 
guerras que sostuvieron con varias naciones del 
Norte de Europa, en los siglos XVII y XVIII, apa- 
recerá más clara y más lógica la explicación que 
damos al hecho<]ue ya hemos sentado, es decir: la 
])referencia dada á las costas del Pacífico — debi- 
da, primeramente, ñ la mayor ric|ueza y más alto 
grado de cultura de los pueblos indígenas concjuis- 
tados y segundo, al instinto de protección contra 
las agresiones de los enemigos de la madre patria. 
Escritores ha habido que, al tocar accidental- 
mente el punto cjue ahora discutimos, aunque tam- 
bién á la ligera, .-¡tribuvan á ciertas condiciones 
cliiiiatéricfis el abandono relativo del litoral Atlán- 
tico ; pero hoy nadie ignora que nuestras costas 



del Norte y del Este no son más enfermizas que las 
del Oriente de México, el Norte .de Colombia, Ve- 
nezuela V el Brasil, los Estados de Texas, Louisia- 
na, Alississipí, Alabama, Florida y las Antillas. 

Tiempo es ya de, que rescatemos para la civili- 
zación nuestras bellísimas costas del Atlántico. 

Allí hay valles inmensos de feracidad admira- 
ble, perfectamente irrigados por infinidad de ria- 
chuelos que bajan en todas direcciones de las mon- 
tañas. Allí hay bosques riquísimos que cubren 
miles de millas cuadradas, poblados de árboles 
f|ue producen maderas de toda clase, gomas valio- 
sas, principios medicinales, tintes, aromas y frutas 
en abundancia. 

Allí hay cordilleras que encierran en sus flan- 
cos anchos veneros de hierro, de mercurio, de car- 
bón, de cobre, plata, oro, plomo, antimonio, már- 
mol y piedras preciosas. 

Allí hay ríos caudalosos y navegables como el 
San Juan, el Motagua, el Ulila, el Segovia, el Si- 
quia. el Patuca y otros muchos cuyas barras son 
practicables para embarcaciones de alta mar; 
puertos magníficos como el de Bluefields, El Li- 
món, San Juan del Norte, P.uerto Barrios, Puerto 
Cortés, La Ceiba y Trujillo. 

Allí hay, en fin, elementos de toda clase con 
que poder explotar los tesoros con que la natura- 
leza ha dotado de una manera tan pródiga esos 
vastos territorios, y caxisa tristeza el sólo pensar 
que en ellos reinan la soledad salvaje de la selva 
ignota, el silencio opresor del bosque inexplorado, 
soledad y silencio que apenas se interrumpen en 
las míseras aldehuelas de los indios, esparcidas 
aquí y allá, á grandes distancias unas de otras, ó 
en las plantaciones de los valerosos precursores 
del progreso que del Mediodía y del Poniente de 
nuestras repúblicas se han lanzado solos y sin más 
armas que el azadón, el hacha v el arado á aquel 
paraíso solitario á enarbolar el estandarte del es- 
pléndido porvenir que le espera. 

Esa pléyade de soldados de la civilización es 
muy digna de los aplausos de toda la América 
Central, y nosotros tenemos á mucha honra el ser 
de los primeros en enviarles los tributos de nues- 
tra entusiasia admiración. 



DEFUNCIÓN 

La señora .^gnes de .^stor, esposa de nuestro 
fotógrafo Mr. W. B. Astor. falleció en esta ciudad 
el lunes 27 de enero próxinu> pasado. Damos á su 
apesarada familia nuestro más sincero pésame. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



PÉSAME 

Lo damos muy sentido á nuestro agente en 
Sonsonate, el señor don Federico Huezoy P. yásu 
apreciable familia, por la infausta muerte de su se- 
ñor padre, el señor Dr. Dn. Jacinto Huezo, acaeci- 
da en aquella ciudad el 27 del mes próximo pasado, 
á las 7 a. m. 



" La Cornoide".— C'>n este título ha publica- 
do el doctor Alberto Sánchez, actual Director del 
observatorio meteorológico de San Salvador, una 
obrita en que discute con erudición varios proble- 
. mas notables de geómetras distinguidos y, en par- 
ticular, el sistema empleado por él para encontrar 
la ecuación de la curva que ha descubierto y á la 
que ha dado el nombre de "Cornoide". , 

Agradecemos al doctor Sánchez el obsequio 
que nos hace de un ejemplar de su referida obra y 
le felicitamos porque con ella ha engrosado de una 
manera inteligente el caudal científico-literario de 

El Salvador. 

^»> ^~»^' -^ 

" Cuentos y fantasías" — El joven escritor sal- 
vadoreño don Arturo A. Ambrogi ha tenido la 
amabilidad de obsequiarnos una colección de artí- 
culos que ha publicado, en un tomo, con el título 
ya citado. Mucho le agradecemos el obsequio y 
nos prometemos leer con detenimiento el librito 
del literato-niño, que no dudamos igualará en mé- 
ritos á su otra colección de Bibelots. 



opiJíioivGjs i>ej i^A F»i*e;iNSA 



"El Porvenir de Centko-Amkkica. " — L.-i 
aparición de esta nueva revista científico, literaria 
é ilustrada se esperaba con impaciencia, porc|ue se 
suponía — suposición justísima— c|ue ella venía á lle- 
nar un vacío, á realizar una aspiración centroame- 
ricana, á cimentar un nuevo género de jirogreso. 

Dadas las aptitudes y dotes de los señores 
Dawson, su laboriosidad y perseverancia, su i)a- 
triotismo y decisión por las empresas que honran 
moral é intelectualmente al país, el lector sabía de 
antemano que el nacimiento de la revista prome- 
tía en grado sumo. Con 'a aparición del ])rimer 
número de dicho periódico, todas las asi)iraciones 
se fortalecen, todas las esperanzas se realizan, to- 
das las promesas se cumplen. De seguro que el 
público al leer esa obra de arte y de ciencia, lejos 
de ser víctima de esas decepciones (pie se originan 
de ofi-ecimientos ampulosos é impracticables, ha 
sentido gran satisfacción al encontrar más de lo 
que desde un principio ofreció la modestia del mé- 
rito, la humildad de la erudición y la perseveran- 
cia de los esforzados. 

Prescindiendo del espíritu de novedad, tan ]jre- 
dominante como versátil entre nosotros, la revist.M 
ilustrada de los señores Dawson pronostica, des- 
de su comienzo, larga vida y triunfos que no están 
al alcance de la pública volubilidad. Tai es el mé- 
rito de la obra. 

"El Porvenir de Centro América" es, sin duda, 
la primera revista ilustrada, propiamente hablan- 
do, que ha aparecido en Centro América; y para ser 
así, el periódico no solo compite con las ilustracio- 
nes de Sur América sino que rivaliza con algunas 
del Norte. 

Tenemos segurids-d cjue loa jBfobiemos de Amé. 



rica Central comprenderán q^e esta publicación 
es honrosa para Centro América, y le prestarán 
su apovo, por consiguiente. Otra seguridad tene- 
mos también: que lejos de ser víctima el lector de 
dicho periódico de un suicidio de ideales, sentirá á 
medida que lea, el calor vivificante de las aspira- 
ciones excelsas, del principio, convertido en inteli- 
gencia provechosa y práctica al fin. 

El hijo, por lo general, hereda y promete las 
cuaHdades del padre. La revista ilustrada, lo di- 
ce el primer número, no puede ser excepción de es- 
ta regla. Conózcase la descendencia. 

¿ Quiénes son los padres intelectuales de " El 
Porvenir de Centro América" ? 

Los Dawson, y que esto sea suficiente. 

(I>c •• El FcrrcK-arril ' de Sonsonate. íi° +!•) 



" El Porvknir de Centro América".— En ele- 
gante folleto y perfectamente impreso, ha circula- 
do el primer número de esta revista que anuncia- 
mos en días pasados, y que verá la luz los días S. 
15, 23 y último de cada mes. 

Doce son los grabados principales (fuera de los 
avisos), y entre ellos Nnenen los retratos de los 
Presidentes de las cinco Repúblicas de esta sección; 
uno del I. señor Obispo de esta I>iócesis. doctor 
Pérez v .\guilar; los de los miembros del primer 
Congreso Pedagógico centro-americano, el de Al- 
fonso I )audet y N-istas de varios edificios de Cen- 
tro-.\mérica. 

El material es escogido y ameno. 

La obra no deja natía <jue desear, y no duda- 
mos de íiuc los Cfobicmosla apoyarán eficazmente. 
toda ve/, que viene á Ibnar un vacío que ya «e 
hacía sentir, como era el de tener un órgano «jue 
se (xnipara «le los intereses de las cinco secciones. 

Felicitamos á los señores Dawson. por »uct>n»- 
tancia en llevar á feliz término tan buena idea y 
más (jue todt) iK)r halxrr llenado tan bien na pro- 
pósito." 

( IK • Hl tK.x-i(lctii.il' <>e Santa Ana.N" 5R) 



"El, Porvenir dk Ckxtko Amrioa".— Tene- 
mos ya en nuestra mesa de redacción el número 3° 
de esta importante revista de la capital, que trae 
en su página de honor el retrato ilel «eftor doctor 
don Jorge Muñoz. Ministn) de Relaciones Exterio- 
res de la República de (tuateinala 

Hace jíocos <lías vimos en el número 4ví de 
"La Revi'E DiiM.oM.XTiyiE". semanario <jue «e pu- 
blica en París, un retrato del mismo señor Muñoz, 
y confesamos con gusto que el tralmjo de los ta- 
lleres de Dawson y Cia. ha superado en mucho al 
grabado jmiisien. 

Felicitamos nuevamente á los scñc»res Dawson 
y Cia. y de nuevo excitamos al Supremo (íohiemo 
para ()ue ajMjye esa emi)rei»a <|ue tanto honra al 
país." 

(IV- •• Hl (Vciilnilnl • líe Santa Ana. X" »13) 

Los SK.ÑoKKs O. J. D.vwsoN V Ci'í— han principia- 
do á j)ublicar "líl Porvenir de Cqntro-.Xmérica." 
interesante revista ilustrada que honra al i»erio 
dismo nacional y <juc contribuirá en mucho al 
mejoramiento de las letras patrias. 

Hemos leído los tres números que se han pu- 
blicado y el escogido material que traen hace que 
esta i)ubUcíifiÓM so i (li'.:i-i di m.'is.Lvididoapoyo. 

( IV •• l.M l't|jvemi<lii'l '■ (>i!iii S:ilvfl(lnr) «rrie •*••. X" ♦) 



fiL tÓftVEÑtk DÉ éENTRO-AMéRÍCA 



117 



NUESTROS GRABADOS 



El Sr. r>r. T>. Priidencto Alfaro, M^itiistro 

<le la G-obernacióii y Vice-frewitleii- 

te de la l^epública de €51 Salvador. 

La fotografía de este distinguido hombre pú- 
blico de El Salvador, ocupa la página de honor del 
presente número de nuestra revista. 

El Dr. Alfaro nació en 1861 en la República de 
Guatemala, de padres salvadoreños. Hizo sus 
primeros estudios en Atiquizaya y coronó con dis- 
tinción en 1884 su carrera de abogado, en la uni- 
versidad de. San Salvador. 

En 1885 fue electo diputado al Congreso cons- 
tituyente. Se mantuvo alejado de la política has- 
ta el año de 1889, cuando empezó á sufrir una se- 
rie (le persecuciones que le obligaron á abandonar 
El Salvador. 

E-n 1894 tomó parte muy activa en la revo- 
lución que derrocó el gobierno del General don 
Carlos Ezeta, y durante ésta desempeñó con ti- 
no la Secretaría privada del señor Presidente Pro- 
visorio. 

Al empezar el régimen constitucional fue nom- 
brado Secretario de Estado en el Despacho de Go- 
bernación y poco después electo popularmente 
Vice-Presidente de la República. 

Eil ^r. l>r. don Ouadaliipe Ramírez, Sub- 
secretario de G-oberiiación de 131 
Salvador. 

En la página 114 verán nuestros lectores la fo- 
tografía del ür. D. Guadalupe Ramírez. 

Este caballero, tan estimado en la capital de 
la República, por las bellas prendas personales que 
le adornan, nació en San Salvador en 1859. Se 
educó en esta misma ciudad y se recibió de aboga- 
do en 1883. Con mucho crédito ha ejercido su 
profesión. Ha desempeñado, en varias ocasiones, 
diversos cargos municipales. Sirvió con aplauso 
de todos la Gobernación civil del Departamento de 
San Salvador, y de ese puesto pasó á desempeñar, 
el año próximo pasado, la Subsecretaría de Estado 
en el Despacho de Gobernación, empleo que desem- 
peñó hasta el 22 de enero último. 

Vista de iiiia Calle e'ii el r'uerto I^iiiióii.— 
Costa- I-tioa. 

Nuestro grabado de la página 1 14 representa 
una de las calles principales del puerto más impor- 
tante que Costa-Rica tiene s(.bre el Atlántico. Ese 
puerto es notable no solo por el hecho de ser el tér- 
mino oriental del ferrocarril central costarricense 
sino también por su movimiento mercantil, por 
sus buenas condiciones navales y por ser cabe- 
cera de la Comarca de su mismo nombre. 

JL<a Catedral de G^uateiiiala. 

En la página 119 presentamos á nuestros lecto- 
res una vista de la Iglesia Catedral de Guatemala. 
Fue construida en 1730 y es sin disputa el edificio 
más hermoso de cuantos existen en la América 
Central. Ocupa uno de los costados de la antigua 
plaza de armas y á su lado se encuentra el palacio 
arzobispal. La iglesia tiene tres naves. Está to- 
da ella construida de piedra y tanto sus pinturas 
. como sus esculturas son dignas de nota desde el 
punto de vista de su mérito artístico. 



L,eí fábrica de hielo.— IHanagua. 

La boilita vista que presentamos á nuestros 
lectores en la página 120 del presente número de 
nuestro semanario es una de las más pintorescas 
de la ciudad de Managua. En primer término 
aparece la casa que ocupa la fábrica de hielo, in- 
dustria muy necesaria para paHar, aunque solo 
sea en parte, los ardores de un clima cálido como 
el de la capital de Nicaragua. En el fondo del cua- 
dro se ve el hermoso edificio del cuartel principal y 
á la izquierda de este la estación del ferrocarril. 
En último término, y aparentemente sobre la casa 
de la estación, se elevan la fachada y la torre de la 
iglesia paM|oquial de la ciudad. 
TJna vista de San JTuancito, Hondura». 

En la página 120 del presente número de nues- 
tra revista damos un grabado de San Juancito, 
uno de los distritos mineros más importantes de 
Honduras, situado á 20 millas al N. E. de Teguci- 
galpa. La Compañía minera de El Rosario tiene 
su asiento en San Juancito. Ya hemos hablado en 
otra ocasión de la extraordinaria riqueza de este 
distrito y de la corporación que lo explota. 

Iva Iv^ag'una de Ilopang'o. 

La preciosa vista que verán nuestros lectores 
en la página 121 de este número de nuestro sema- 
rio representa la Laguna de Ilopango tal como 
se presenta al viajero desde el camino de San Mar- 
tín á Cojutepeque. Como es sabido, este bellísimo 
lago debe su gran renombre, en el mundo cien- 
tífico, á la serie de fenómenos volcánicos de que fue 
teatro, y quizá principal actor, en enero de 1880. 
Su extensión superficial es de 54 millas cuadradas 
aproximadamente. En algunos puntos tiene más 
de 40 brazas de profundidad. Se cree que sus 
aguas ocupan el antiguo cráter de un volcán que 
duerme y á cuyos movimientos periódicos é inex- 
plicables se deben en mucha parte los temblores á 
que está sujeto todo el territorio á unas ocho le- 
guas al rededor. 

Vista de una calle de Tegncigalpa, 
Honduras. 

En la página 121 presentamos á nuestros lecto 
res una fotografía de la " Calle del Cuño, " en Te- 
gucigalpa. Esta ciudad cuyo nombre indígena sig- 
nifica " Pueblo de los Cerros de plata " es una de 
las más antiguas de Centro-América, pues ya exis- 
tía en la época d'e la conquista. Sus calles son rec- 
tas, aunque estrechas. Son empedradas, tienen 
aceras angostas, carecen de cloacas, como muchas 
otras de nuestras ciudades ; pero debido al celo y 
cuidado de las autoridades se mantienen aseadas. 
El edificio que se ve á la izquierda es la Casa de 
Moneda. El General Morazán hizo venir de In- 
glaterra la primera maquinaria destinada á acu- 
ñar moneda en Honduras ; pero los costosos apa- 
ratos se arruinaron en el camino de Omoa á Tegu- 
cigalpa, donde permanecieron abandonados y á la 
intemperie varios años antes de que llegaran á su 
destino. Los aparatos empleados en la actualidad 
son de construcción moderna. 

Iva F'uente de TVeptuno. — Antig^ua 
Ouatemala. 

La vista que ofi-ecemos á nuestros lectores en 
la página 122 de este N° de nuestro semanario, re- 
presenta uno de los monumentos más notables de 



118 



EL HOKVENIR Ufc, Cfc;NTRf>-AMKRlCA 



la que fue capital del " Reyno de Guatemala." Si 
la Antigua es rica en ruinas de su pasada opulen- 
cia, también lo es en la posesión de varios templos 
y palacios reconstruidos después del desastre que, 
en el siglo pasado, la redujera á un montón de es- 
combros. Su clima bellísimo, la fertilidad de sus 
terrenos, el espíritu emprendedor de sus morado- 
res, los numerosos elementos de todo género con 
que cuenta auguran á la Antigua un próximo re- 
nacimiento. 

Interior de la Catetlral de í^ar» Jo«é, 
Ootita -leticia. 

La vista de la nave principal de la Iglesia Ca- 
tedral de 'San José, que hoy publicamos en la pá- 
gina 127 de nuestro periódico, no necesita de co- 
mentarios. El aspecto que presenta ál^ majestuo- 
so é imponente cual corresponde á un templo de su 
elevada jerarquía eclesiástica. 

La Catedral de San José ocupa la mayor jiarte 
de la manzana comprendida entre la 7í° y í^f. ave- 
nidas y las calles 21*y Central. 

Vista de Iva Unión, ^an í^alvador. 

En la página 127 del presente número verán' 
nuestros lectores una vista del Antiguo Muelle de 
La Unión. En el fondo del cuadro se ve el espacio- 
so edificio de la Aduana. La ciudad — puerto de 
La Unión, situada sobre la bahía de su nombre á 
144 millas al E. S. E. de la capital de El Salvador. 
está actualmente adquiriendo muchísima impor- 
tancia con motivo de los trabajos ya inaugurados 
del ferrocarril central que la pondrán, en breve, en 
fácil comunicación con San Miguel y demás ciuda- 
des del interior de la Kepública. 

Don Juan J^indo. 

Hoy honramos esta edición de nuestra rexns- 
ta con la fotografía de Don Jua.n Li.ndo, notabilísi- 
mo hombre público de la América Central. 

El señor Lindo nació en Honduras á fines del 
pasado siglo, y desde joven dejó ver ([ueestaba do- 
tado de clara inteligencia, de honradez acrisolada 
y de carácter enérgico. 

En política fue opositor inventerado de .Mora- 
zán y de las ideas que aquel caudillo .sustentaba. 

Donjuán Lindo fue nombrado Jefe del Estado 
de El Salvador, por la Asamblea Constituyente, en 
Enero de 1841, á consecuencia de las renuncias 
presentadas por el Jefe provisional del Estado Don- 
Antonio José Cañas y del suplente don Xokhkkto 
Ramírez. 

Durante su Administración se emitió la Cons- 
titución de la República y se fundaron, á iniciativa 
de Don Antonio]. Cañas y del Pkkshítiíro Narci- 
so Monterrey, la Universidad Nacional v el Cole- 
gio del Salvador. 

En febrero de 1842 presentó el señor Lindo su 
renun -ia de la Jefatura del Estado, no habiendo 
querido aceptar otra vez ese elevado cargo don .\n- 
tonu J Cañas, á quien declaró constitucionalmen- 
te elec,.o Presidente del Estado la Lc.gislatura or- 
dinaria, en vista de las renuncias sucesivas de los 
designados DON Juan Josf; Güzman. don [osé .\Ia. 
Cornejo y don José Ma. Campo I'o.mar. ' 

El senador Brigadier Escolástico Marín suce- 
dió en el mando al señor Lindo. 

Como muestra de la severidad de carácter del 
señor Lindo, durante el año que ejerció la ])rcsiden- 
cia de la República, se cita el hecho de haber man- 



dado arrestar y aun expulsar del territorio del Sal- 
vador á los senadores ciudadanos Gregorio Pinto. 
Sixto Pineda y Miguel Montoya y á los diputados 
ciudadanos J. Santiago Milla. Lucas Resulea. Hi- 
ginio Pinto y Francisco Zaldaña, á quienes hizo 
arrojar del seno de la Asamblea por medio de la 
fuerza armada. 

En Honduras fue el señor Lindo electo por la 
Asamblea. Presidente de la República, con motivo 
de la renuncia presentada por el Benemérito Gene- 
ral Francisco Perrera. Ejerció el mando durante 
el período de 1847—8. • 

:>í «estro suplemento. 

Como tal damos hoy á nuestros lectores la fo- 
tografía de doña Algerie B. de Keyna Barrios. 

Esta señora, notabilísima, no solo por el ele- 
vado puesto social que ocupa como esposa del pri- 
mer Magistrado de la República de Guatemala, si 
no que también y particularmente por las liellas 
prendas personales que la adornan, es el objeto del 
alto aprecio y distinguidas muestras de respeto y 
de cariño que le tributan cuantos la conocen y tra- 
tan en la culta Sociedad guatemalteca. 




iciMt«>i>ioM iiiei-r<>i«i«. . .-^ 



KASCVOS OE GENIO. 

El 28 de diciembre del afto HHJfi verificaban 
los Normandos su desenibanjue en In» cc>Ktn.<< de 
Inglaterra. El punto escogido fue Pevensev, v 
según el historiador Thycrry. la operación se 'efec- 
tuó en el orden siguiente: 

Los primeros que bajaron A tierra fueron l«»s 
anjueros. de traje Cí)rto y |)cIo recortado; siguié 
ronles los .soldados de caballería, vestidos de tmn 
cas c<m cascos de hierro y cotas de malla, v ;ti in.i 
dos de largas y fuertes lanzas y espadas de dos li 
los; descmbarcan)n A continu:ici<^n los gastadores. 
l)ontt)neros. herreros y carpinten»». cjuicnes pieza 
por pieza descargaron y arrcglar<m en la playa 
los tres castillos de madera que llevaban prepara- 
dos; y seguidamente los oficiales. 

l'ormado así el ejercito en tres cueri)oa. apare- 
ció el último el duque de Norniandía. Hn elmo- 
niento de saltar á tierra puso un iiic en falso v ca- 
yó de bruces en la arena. Circulo con este motivo 
sordo murmullo entre las tn)pa8 v se oyeron al- 
gunas voces que decían: "; Dios nos proteja ! ¡ Es 
ta es una mala señal I " 

El hijo de Rolx-rtoel Diablo que conocía las 
preocupaciones de su i)tieblo, ikto que era superior 
á ellas, exclamó entonces levantándose orgulloso : 

— "¿ Qué teméis ? ¿ Qué os admira ? Acabo de 
tomar posesión de esta tierra, v juro iH)r el esplen- 
dor de Dios que ella será mía v "vuestra también, 



I 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




A. CATEDRAL DE GUATEMALA 







LA FABRICA DE HIELO EX MA.\A(írA. - XICARAOrA 




UNA VISTA EX SAX jrAXCITO- MOXhCRAS 



: KNTKt >-A M KKIC A 



VISTA DE LA LAGUNA DE ILOPANGO. — EL SALVADOR • 






'■"^ 



IMA CALLR EX F 



\ CASA DE moni: I 



EL PORVENIR DE 



CENTRO- AMERICA. 




Don llAN I.IMX» 




UNA IGLESIA EN LA AN 11 



\L\ <L\ rn- NTl- IM- SEPTrXO) 



EL foKVKNiR DE cp:ntko-amí;rica 



123 



tan extensa como sea Inglaterra nos pertenece !" 

Aquella sutileza de ingenio devolvió el valor á 
los normandos, quienes pocos días después reali- 
zaron, en la batalla de Hastings, la atrevida em- 
presa de Guillermo el conquistador. 

Muerto Harold en aquella memorable jornada 
que puso fin al gobierno de los sajones, ÍTuillermo 
se hizo proclamar rey. Era hombre de alta esta- 
tura y excesivamente grueso, por lo que al regreso 
de su segundo viaje á Normandía, vióse obligado 
á guardar durante algún tiempo su cuarto„por 
consejo de sus médicos. Con este motivo, el rey 
Felipe de Francia que no le querígí )jien, tuvo el 
mal gusto de preguntar cuando daría á luz el rey 
de Inglaterra. 

— Decid al rey de Francia, contestó enojado el 
conquistador, que muy en breve; pero que la misa 
de alumbramiento iré á celebrarla en Nuestra Señora 
de París, haciendo oficiar con más lanzas quecirios 
se hayan encendido nunca en aquélla espaciosa 
basílica. 

Y en cuanto pudo montar á caballo invadió el 
territorio francés al frente de lucido ejército, se 
a])orieró de la ciudad de Nantes, á la que hizo dar 
fiíegn, y acaso huljiera corrido igual suerte P'arís 
sin la circunstancia de haberle sobrevenido la 
muerte, por consecuencia de un golpe que sufrió el 
mismo día del asalto de Nantes. 

Al hacer el reparto de sus estados en septiem- 
bre de 1087, dijo refiriéndose á Inglaterra: 

"Dejo su sucesión en manos de Dios, pues no 
habiéndola heredado de nadie, no me atrevo á de- 
jarla á persona alguna." 

Esto no obstante fue coronado rey su hijo 
Guillermo, -lamado el Rojo, con lo que quedó 
afianzado el poder de los normandos en suelo de 
la Gran Bretaña. 

LA PALABRA DEL PAPA 

Recorría Montesquieu la Europa con objeto 
de dar la última mano á su magnífico trabajo "El 
espíritu de las le^-es"; y como quiera que su nom- 
bre fuere ya notable, no solamente en el Foro, co- 
mo presidente del parlamento de Burdeos, sino 
que también como literato, con motivo de la pu- 
blicación de sus "Cartas persas", era en donde 
quiera que iba objeto de particulares atenciones. 

En Roma, Benedicto XI\' le había distinguido 
con su amistad. Al dejar la ciudad eterna, Mon- 
tesquieu fue á hacer al pontífice una visita de des- 
])edida. 

— Mi querido presidente, le dijo el Papa con 
acjuel motivo, quiero que llevéis un recuerdo mío. 
Os concedo para vos y todos los miembros de 
vuestra familia, durante la vida, la gracia de que 
podáis comer carne todos los días de vigilia. 

Dio el filósofo las gracias al Jefe de la cristian- 
dad y se despidió. 

El obispo camarero que le acompañaba, llevó 
á Montesquieu á la cancillería, en donde le entregó 
la bula tendida en debida forma; más notan- 
do el presidente que con la bula le pasaban á la 
par la cuenta de los derechos devengados, que im- 
]>ortaba algunos cientos de liras, devolvió los pa- 
peles al obispo, diciéndole con obsequiosidad. 

—Yo no necesito llevar constancia escrita de la 
gracia que me ha acordado Su Santidad. Le creo 
un hombre honrado y me atengo á su palabra, se- 



guro de que también Dios se atendrá á ella. Y se 
marchó dejando al camarero con tamaño palmo 
de narices. 

DE LA TIERRA AL SOL Y DEL SOL 
A LA TIERRA 

La distancia entre estos dos astros está medi- 
da con más exactitud, acaso, que nuestros cami- 
nos reales, gracias al último paso de Venus por el 
disco del sol, que permitió á los sabios rectificarla. 
Poco más ó menos, se estima en 37 millones de 
leguas. Enormísima distancia para unos; un paso 
de perico para otros. 

Para los liabitantes de la tierra, por ejemplo, 
que el medio más rápido de locomoción que cono- 
cemos es el ferrocarril, tendríamos que renunciar á 
la esperanza de llegar allá. Figúrese el lector que 
en tren expreso, sobre un ferrocarril en línea recta, 
marchando con una velocidad de 50 kilómetros 
por hora, sin detenerse á tomar agua ni leña, ten- 
dríamos que hacer la bicoca de 337 años de cami- 
no ¡ Ni que viviéramos mil ! 

En cambio la luz, sin necesidad de ferrocarril 
ni cosa que se le parezca, hace ese trayecto en solo 
siete minutos ! 

Viajera dichosa ! 




— De mayo á octubre de este año habrá una 
exposición internacional de bellas artes en la ciu- 
dad de Dresde, Sajonia. 

— La Prensa británica juzga el mensaje del 
Presidente Cleveland como una simple treta elec- 
cionaria ó especie de cebo para atraerse el voto 
irlandés en las elecciones para el próximo jieríodo. 
En general la Prensa europea, comentando el 
mensaje referido se muestra francamente antagó- 
nica á las pretensiones americanas respecto de la 
doctrina de Monroe. 

— La Comisión de Presupuesto del Parlamento 
francés ha aprobado el contrato celebrado entre 
el Gobierno y una Compañía francesa para tender 
un cable submarino entre Brest y Nueva York y 
de allí á Para, Brasil. 

— El juego de competencia al Ajedrez entre los 
célebres jugadores Steinitz 3' Pillsbury se verificó 
en San Petersburgo. Ganó el primero. 

— El "Capitán" Isaac Bassett, el antiguo por- 
tero del Senado de los Estados Unidos, murió en 
Washington á la edad de 77 años, después de ha- 
ber servido, como tal portero, durante 64 años 
consecutivos. 

— Se ha organizado en Nueva York la "Pacific 
Cable Company", que se propone tender un cable 
submarino entre San Francisco y el Japón. 

— El Gobierno de Rusia ha logrado colocar un 
empréstito de £4.500,000, en Alemania, para la 
construcción de un ferrocarril. Este se cree que se- 
rá la vía proyectada de Siberia á Manchuria acor- 
dada recientemente en virtud del tratado secreto 
firmado entre Rusia y China. 



124 



ÉL POttVENIR DE CENTKO-AMERICA 



SCLCIQN 




Oeparta mentó «te «¿uiclíé. 

Este Departamento está limitado al X., por el 
Estado de Chiapas; al E., por los Departamentos 
de la Alta y Baja Verapaz; al S., por los de Chi- 
maltenango, Solóla vTotonicapán, val W., por ese 
último y el dé Huehitetenango. Su territorio es 
montañoso y está cubierto, en su mayor parte, de 
bosques ricos en maderas de constriicción y eba- 
nistería, bálsamo negro, zarzaparrilla, cera vege- 
tal y otras producciones. Tiene minas de oro, pla- 

Eíl mayorpro- 
ducto de hierro en 
bruto de la Gran Bre- 
taña fue el de 1882, 
ó sea de 8.589,580 
toneladas. El de los 
Estados Unidos fue 
el del año pasado, ó 
sea de 8.387,689 to- 
neladas. 

S^n Mjolby,'Sue- 
cia, se ha adoptado 
con muy buenos re- 
sultados, la fuerza 
eléctrica, traída des- 
de larga distancia, á 
las máquinas de apo- 
rrear trigo. Los mo- 
tores empleados son 
diminutos y fáciles de 
manejar y su uso, 
aun en las fincas rura - 
les muy pequeñas, se 
está generalizando 
con rapidez. 

R.ecieiit ew 
experimentos practi- 
cados en Europa tien- 
den á probar que es 
posible convertir en 
voz de tenor la de un 
barítono, por medio 
de simples inspiracio- 
nes graduales y suce- 
sivas de benzoina, ca- 
feína, cloroformo y 
curazao, sobre las 
cuerdas vocales. 
También se asegura '' 

que se puede proftuidizar la voz con 
de alquitrán de Noruega volatilizado. 

lívl Profesor Car! Sextus, de Chicago, dijo an- 
te el Congreso Médico-legal de New York, que es 
posible obligar á una persona mal inclinada á co- 
meter un crimen por medio del hipnotismo; pero 
que las órdenes del hipnotizador quedan sin obe- 
decerse en casos de honradez v carácter moral de 
parte del hipnotizado. En esa misma sesión del 



qni 



ta, hierro, ópalos y alabastro. Su extensión es de 
1.300 millas cuadradas y su población de 90.300 
habitantes, repartidos en diez y siete municipali- 
dades. 

La Villa de Santa Cruz del Quiche, con 10.500 
habitantes, es la cabecera del Departamento. Es- 
tá situada á 1.690 metros sobre el nivel del mar, 
en una hermosa llanura de 540 millas cuadradas, 
y djpta 142 kilómetros al X W. de la capital de la 
República. 

Las principales poblaciones de Quiche son S»a- 
capulas. sobre el río .Negro, notable por haber sido 
fundada por el Padre Bartoloméde Las Casas. San 
.Andrés, San Pedro Jocopilas.Joyabas, San Barto- 
lo y Zacualpa. El clima del Departamento es sa- 
no, templadoy agradable. Sus producciones prin- 
cipales son trigo, arroz, tabaco, zarzaparrilla v 
frutas en abundancia y de primera calidad. 

El número de escuelas primarias del Departa- 
mento es de 44 ó sean 30 de varones. 12 de niñas 
y 2 mixtas. 

^ Congreso, el Dr. I.ee 

Howard maniícstó 
q le el hipnotismo es 
u la dura realidad ; 
qi«e él no creía en ese 
d.-scubrimiento. jKrro 
que ha tenido que 
cambiar de nuMlo de 
jK-nsar ante los resul- 
tados de su propia 
cxiíeriencia. 

I 'it£k de las difc- 
n'ucias anatómicas 
iii.'is im]Ntrtantes en- 
irc la ctmstitución 
del hombre y la de la 
mujer consiste en la 
sangre, lín cada cen- 
tímetro cúbico de 
h.ingrc de hombre 
liíiy |K»r término me- 
dio .').»HM» c«tr]>úscu- 
los rojos, mientras 
que en la de mujer 
sólo hay 4.r>(K). en 
iflénlica-— »ntidad. 
\ital y dínAmica- 
nionte In mujer es 
solo las nue\-e dé- 
cimas partes de un 
iiombre. 

ICI d«Ktor John 
Knapp. de Mount 
\ernon. .S". Y. tiene 
en su i>oder una soli- 
taria de dos pulga- 
das de longitud que 
asegura hal)er sido 
descubierta en el in- 
uiK.rik un huevo de gallina El sabio protrsor 
sostiene (|uc es solitaria legítima v la presencia de 
ese organismo en un huevo, además de no tener 
precedente, abre un ancho cnm|)o A las investí 
nones de los estudiantes de bacteriología. 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



125 



/^GA1CULTU1\/1. 




f^^pñS 



INnÜ^TRIflS. 



No faltan por ahí quienes pongan en tela de 
juicio la aseveración que con frecuencia se oye res- 
pecto á la extraordinaria riqueza de esta nuestra 
bendita tierra de Centro-América, y para inteli- 
gencia de esos haremos constar hoy, no sólo que 
ios ]meblos son más ricos mientras más superan 
sus exportaciones al valor de lo que importan sino 
que también en lo tocante al carácter mismo de los 
artículos importados y exportados. 

Con respecto á esto último diremos que expor- 
tamos cueros de res y pieles de venado é importa- 
mos correas, monturas, botas, zapatos y otros 
mil objetos fabricados con nuestros cueros, sin que 
tenga nada de extraño que volvamos á importar 
esos mismos cueros ya adobados y convertidos en 
suela, becerros, etc." Exportamos nuestro algo- 
dón é importamos, mantas, sarazas, pañuelos, pa- 
pel y muchos otros artículos que pudiéramos muy 
bien fabricar aquí. 

Exportamos añil, bálsamo, campeche, vainilla, 
hule, café, zarzaparrilla, maiz y en seguida im- 
portamos géneros de colores y pinturas prepara- 
das, perfumes, artículos de gomaelástica, cafeína, 

la célebre decocción del Dr. Bristol, maizena 

¿Qué explicación podría darse á este fenómeno cu- 
rioso ? Los pueblos exportan generalmente lo que 
les sobra é importan lo que les falta. 

Nosotros exportamos lo que nos sobra é im- 
portamos lo que podríamos hacer, si quisiéramos ; 
pero que no podemos ni queremos fabricar. Y to- 
YÍa peor que eso. Importamos maderas cuarído 
contamos con bosques inmensos que no^ podría- 
mos agotar en cinco siglos de explotación cons- 
tante. Importamos carbón teniendo minas de ese 
prtcioso combustible. Compramos buques y lan- 
chas y líijfcs en el exterior teniendo todos los ele- 
mentos con que construirlos en casa. Traemos de 
afuera todo el papel, toda la loza, toda la ferrete- 
ría (lue usamos cuando abunda por doquiera la 
materia prima de que se fabrican y para colmo de 
" riqueza " (y no por cierto de desidia) importamos 
vinagre, torñates, espárragos, jamones, sardinas, 
jaleas, frutas y hasta sal como si viviésemos en los 
polos; como que si nuestros terrenos fueran los 
más estériles é ingratos del Globo, como que si des- 
conociéramos hasta la significación de la palabra 
industria. ¿Será riqueza ó será desidia? Nosotros 
creemos que son las dos cosas. 

El total de las exportaciones de Nicaragua en 
1890 fue de $4.268,405.27; el de Honduras, $ 
2.781,300; el de El Salvador, $ 6.732,517 y el de 
Costa-Rica $ 4.360,272. 




En la página 128, correspondiente á esta sec- 
ción, encontrarán nuestras amables lectoras tres 
pequeños figurines que ilustran otros tantos siste- 
mas de mangas bouffants tan en moda hoy día, en 
el mundo elegante. 

La figura del medio representa, además, uncen- 
tro precioso de terciopelo adornado de flores y pa- 
samanería que sienta perfectamente sobre las hom- 
breras y mangas de capa hechas en tela de seda de 
la china. 

El figurín de la esquina inferior izquierda, de la 
página referida, demuestra un talle ajustado de 
mangas bouffants desde los hombros hasta los co- 
dos, mientras que el de la derecha forma un frunci- 
cido gracioso al rededor del hombro, desde cuyo ex- 
tremo inferior arranca el englobado de la manga á 
morir al codo. Otra circunstancia que mucho contn- 
buve á la gracia de este último traje de baile es el 
escote cuadrado, adornado de rosas, y el corte del 
talle en cuchillas infladas que terminan en la cintura . 

Las otras figuras apenas necesitan de explica- 
ción. La dan nuestros mismos grabados y, nues- 
tras inteligentes lectoras suplirán cualquier falta 
con su experiencia y el gusto exquisito que les es 
tan peculiar. 




El N° 2 de " El mundo diplomático y con- 
sular," quincenal ilustrado que se publica en Pa- 
rís y cuva suscripción cuesta unos nueve pesos, 
plata, ai año, aunque solo tiene ocho páginas con 
todo y avisos, trae un retrato del General J. Trini- 
dad Cabanas, antiguo "soldado de Morazán, que 
fue Presidente de Honduras en 1856, con el nom- 
bre del " señor don Policarpo Bonilla, Presi- 
dente DE Honduras." La fecha del N° del quince- 
nal aludido es 15 de diciembre de 1895 y además 
de decirnos que el actual Presidente del Salvador 
es el General don Rafael Antonio Gutiérrez, nos da 
la noticia de que sus ministros son los señores don 
Manuel Delgado, (en vez del doctor Jacinto Caste- 
llanos), doctor Santiago Méndez ( en vez del doc- 
tor Cornelio Lemus), don José Larreynaga (en 
vez del doctor Prudencio Alfaro ) y doctor Julio 
Interianó ( en vez del General Estanislao Pérez.) 
Ojalá que el colega parisiense se digne correjir esos 
errores. A nuestros lectores nos permitimos lla- 
mar la atención sobre la circunstancia del precio 
anual de nuestra Revista, que no ha dejado de 
tener menos de doce ilustraciones, en cada número 
de 16 páginas, sin contar avisos, comparado con 
el ciuincenal de París que tiene solo dos ilustracio- 
nes v ocho páginas. 

— Otra.— " La Revista Hispano Americana," 
que se edita raensualmente en San Francisco, im- 



126 



BL PORVENIR 



DE CKSVttO-AUtmCA 



porta $ á. áO piafa al año ó sea 18 centavos poco 
«iás ó meilOá el H^ suelto ( 10 é. oro ) es decir 
fio. 40 plata al año, si eomo la nuestra fuera heb- 
üomaria. A ¿ste dtfd colega ríos tomatiios la li- 
bertad de indicarle que el señof iVegideritó de (Gua- 
temala se llama José María Reyna BatñOS jr rio 
Antonio, como él le llamó al publicar su retrato. 

— En la estación lluviosa se abren paso las 
aguas del Patuca por entre el mar hasta una dis- 
tancia de 25 millas. A 15 millas de la boca del 
Vidi rtíá^ aderitt O; se pinede coger aofua fresca proce- 
dente del interior de Honduras. 

— Centro-América produce muchísimas friitrfS 
que son enteramente desconocidas en Europa y los 
Estados Unidos. En Nueva York hemos visto á 
un frutero que vendía vainas de Copinol ó guapi- 
nol á cinco centavos oro cada uña. 

^= Brt el lugar llamado Oualora. isla del Tigre 
n Aniápálá, íié asegura qde" sé dá Ur! árbol cuya go- 
ma es sacarina y que tiene las mismas propiedades 
purgantes que el mejor mará de Calabria. 

— La casa banca ría de Blanco 3' Trigueros de 
San Salvador se fundó en 1835. Se estima su ca- 
pital en 1.500.000 pesos. El Banco Internacional 
86 fundó en 1880. con un capital de 1.800,0i»0. El 
Banco Occidental se fundó en tíarita Ana, en 1889. 
Gon un capital de 1.000,000. El Banco de Nícara- 
^a abrió una sücUi'sal en San Salvador ( hov lla- 
gada ¡Ldridort flatilí of Centi'al América ) en Í893. 
El capital del banco cuva sucui'sal ejíJste en San 
Salvador es de £1.000,000. El Banco Salvadores 
ño se fundó en San Salvador en 1892, con un capí- 
tal de $ 1.000,000. 

— El edificio del mercado de Granada, Nicara- 
gua, costó $200,000. Ocupa una manzana de ex- 
tensión. Produce diariamente, por término medio, 
$50 y los gastos de mantención suben á $300 men- 
suales, Empezóse su construcción en mayo de 1891. 

— En Panamá hay una línea de tranvía, siste- 
ma Trolley, cuyos carros son movido» jxjr electrici- 
dad tomada de alambres que cuelgatl de jKístes. 
por encima de los carritos. 

— El Golfo de Fonseca mide 60 millas de largo 
por 30 de ancho, 

— La distancia que hav.de Nueva York á San 
Francisco es de 19,000 niiílas por el Cabo de Hor- 
nos y por el Canal de Nicaragua sería sólo de 
3,946. Esa ruta ahorrará, en lo futuro, una dis- 
tancia de 15,054 millas entre esos dos puertos. 

— De Puerto Limón, Costa Rica, á Nueva <)r- 
leans cuesta el pasaje de primera $50 oro. Se em- 
plean en el trayecto cuatro días y medio, 

— En Washington ha circulado la noticia que 
existe un convenio privado entre los Estados Uni- 
dos y Rusia, segfún el cual esta última ayudará á 
los primeros lanzando 300,000 hombres á la India 
en caso de guerra entre la Gran Bretaña y Amé- 
rica. 

— m Gobierno de los Estados Unidos vendió 
3.406,849 acres de terrenos públicos á particulares 
y corporaciones durante el año próximo pasado. 
Las ventas en cuestión jirodujeron al Erario la su- 
.raa de $ 2.000.000. 

—La fábíriea de tejidos de algodón más impor- 
tante del país existe en Cji«tel, Quezaltenango, 
CTuatemala. Su capital es de $ 600,000. 

El taller de fundiciones y fábrica de ma<|uina- 
ria más exten.so será el del señor d<m Carlos Me- 
léndez, en San Salvador. Priíiito sal)$Mnos que que- 
dará definitivamente organizado. 



correspondencia 




■¡'••V^TIr^í 



"Amilcar" — San Salvador.— Recibióse opor- 
itlttamente. en esta Redacción, su contingente 
vóítíritarío, escrito con pulcritud y corrección, 
AgradeceníOSelenvíoy aprovecharemos la primera 
oportunidad que senos presente para darle cabida 
en nuestras columnas. 

••Un interesado" — San José, C. R. — Las vistas 
que tuvo la bondad de remitimos Henearon á nucs- 
t-ro poder. Reciba, en cambio, nuestro traíante y 
anorihno colaborador, nuestros más sinceros agra- 
decimientos. Ojalá que " El Por\-enir de Centro- 
América " le siga mereciendo los buenos concepto» 
que de él tiene formados. 

••Un suscriptor"- San Vice.vtk.— El Salvador. 
Recibimos las fotografías que tuvo la amabilidad de 
enviarnos. Con gusto le manifestamos c^ue nos 
vamos á servir de ellas en nuestra publicación . 
Lástima grande es que la |ie((ueña sea tan oscura,, 
pues así saldrán también la copia y las reproduc- 
ciones (pie hagann)s; |xrro veremos de hacer todo 
lo que pt)danios á fin dc-síicar el mejor partido po- 
sible de tan bonitt» cuadro, .\cepte " l'n Suscrip- 
tor " nuestras más expresivas p-acias |Hir el obse- 
(¡uic» y por las expresiones de simpatía hacia nues- 
tn» semanario y de aliento para nui-strn empresa. 

A donH. M. — Esciintua. — (Guatemala— Si nos lo 
jxrrmite le aconsejamos que »e suscriba á " El Por- 
venir de Centro- .América" siquiera sea por un tri- 
mestre. Así le llegará el |Krriódico directamente y 
no tendrá (jue comprarlo núuiení jK)r número en 
nuestra agencia de Guatemala. S<m muchísimas las 
molestias que resultan de la \enta al pormenor, 
y lejos de establece ■ dep<'»8ÍtoH para ese <in en va- 
rias ciudades, como I 'd. indica, {tensamos rcflucir 
su númeri> para entendemos con lo» suscritctrr» de 
mi modo «lirectc), cosa que también :ihorra A nues- 
tros agentes departamentales trabítjo y penalida- 
(ies. I'ara otn>s ()ormenores diríiasc á nuestro 
agente en Guatemala, don .\dán N. Boza. 




Olí CÓMO KMi'KZÓ i.A <>rK«Kl.l..*.— Kcriín canalla ■ '" Antes de 
que nos casAramo», Junnito. no iiiniahaii en mi |»m««icia." 

Juanito. — •' Ni tú le hacia*, en la in(a. lo» colochos cxjn pe- 
(lacillos de p«j)el." 

Kn i. a kstaciAn dei- pkbkocarkii.. — ; A t\nf hora imiIc el 
tren do las once menos veinte? 

— A l.is diez y cuarenta. 

— ; Hombre! .\<|n! t>Mlus loa dio» «stAn cambiando la hora 
de la salida de los trenes. 



EL HUKVENIK UH CKNTKÜ-AMEKICA 



127 




tilllilllLíL 

INTERIOR DE LA CATEDRAL DE SAN JOSÉ-COST A-RICA 




UNA VISTA EN EL PUERTO DIJ LA UNION. EL SALVADOR 



128 



PORVENIR DE CENTRO-AMÉBICA 




M ODAS 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMEKICA 



129 




Sj 



El Excmo. Sr. Licdo. Don Próspero Morales. 

MINISTRO DE LA GUERRA DE O f A T E M A L A 



EL PORVENIR UE CENTRf>-AM ERICA 




BL ASILO vS.VKA. SAN SALVADOR 





San Sal-vador, Febrero 15 de i896. 



;Ntiinero 9 




LA INMIGRACIÓN EXTRANJERA 




EN CENTRO-AMÉRICA 



E aquí un problema importantísi- 
mo cuya solución ha hecho cavi- 
lar á más de un estadista; cuyo es- 
tudio ha obligado á trabajar á 
más de un escritor; cuyas fases, 
desde los puntos de vista socioló- 
gico, económico y político, han ser- 
vido de tema á más de un pensa- 
dor y cuyo advenimiento en Cen- 
tro-América se mira como puerto 
de salvación en la existencia tor- 
mentosa de nuestros pueblos, co- 
mo base firme de la estabilidad de 
las instituciones que nos rigen, co- 
mo fundamento de la paz que tanta falta nos ha- 
ce y cuyas interrupciones periódicas nos debilitan, 
nos empobrecen y nos llenan de ridículo. 

Que nos faltan brazos y capitales es innegable. 
Si así no fuese, estarían cultivados nuestros cam- 
pos ; sentiríamos palpitar las entrañas de nuestros 
montes al golpe <íe la piqueta del minero ; vería- 
mos nuestras recuas de bestias de carga converti- 
das en trenes de ferrocarril y nuestro cielo tan lím- 
pido y sereno estaría teñido del humo civilizador 
de las fábricas. 

Si así no fuese, oiríamos siempre el ruido del 
trabajo que ennoblece y nó el tocpie del tambor 
que llama á las armas, y nó el rugir de los caño- 
nes maldecidos que han vomitado tanta metralla 
fratricida. 

Pero ¿cómo suplir la falta que todos sentimos, 
desde México hasta Colombia ? 

Varios de nuestros estadistas han aconsejado 
(jue se promulguen leyes á favor de la inmigración, 
(jue se hagan coTicesiones liberales, que se obse- 
(|uien tierras, que se exima de impuestos y otros 
(•argos á los inmigrantes y éstos no llegan. 

No ha faltado Gobierno que establezca oficinas 
(le inmi"-ración á nuestros países, en Europa, don- 
de se oír ¿ce pasaje libre, y fondos y herramientas 3' 



privilegios á cuantos deseen venir á establecerse 
entre nosotros y nuestras invitaciones no han sido 
aceptadas. 

Este hecho y la circunstancia de que afluyen 
más de cien mil personas, todos los años, á los Es- 
tados Unidos, en condiciones tan contrarias á lo 
que nosotros ofrecemos, pues allá se exijen al inmi- 
grante muchos más requisitos que entre nosotros, 
no puede menos que llamar nuestra atención á la 
causa de ese fenómeno. 

¿ Estará en nuestro clima ? No, porque qui- 
zá los haya peores en muchos puntos del territo- 
rio de la Gran República. 

¿ En nuestros temblores ? ¿En nuestros volca- 
nes ? ¿En nuestro Sol abrazador ? ¿ En lo copio- 
so de nuestras lluvias? No, porque también tiem- 
bla en la América del Norte, y nuestros volcanes 
no hacen los estragos que causan los siclones, esos 
remolinos terribles que destruyen, en un instante, 
los bosques, las plantaciones y las ciudades ente- 
ras. Entre nosotros nadie muere de insolación ni 
perece de fi-ío. Entre nosotros rara vez acontecen 
las inundaciones y casi nunca sucede que los ríos 
salgan de madre y arrastren entre sus ondas cena- 
gosas las casas, los puentes, los ganados, y los ha- 
bitantes de los valles. 

En nuestras repúblicas hay Hbertad de cultos, 
libertad de pensamiento, libertad de sufragio — 
hay leyes sabias, hay garantías para las personas, 
para la propiedad — hay vastos terrenos de fertili- 
dad admirable — hay demanda, en el interior y en 
el extranjero, para todos los productos de la agri- 
cultura y de la industria — hay, en fin, protección 
decidida y eficaz para el inmigrante; hay más que 
eso — hay hospitalidad generosa de parte del pue- 
blo que jamás ha dejado á nadie, extraño ó com- 
patriota, morirse de hambre. 

Y, sinembargo, la inmigración no llega, y no 
llega porque no podemos vivir en paz, porque nues- 
tro modo de ser político está muy desacreditado ; 
porque tenemos leyes sabias y no sabemos ni que- 
remos cumplirlas; en una palabra, porque debe- 
mos dar ejemplos prácticos de que podemos gober- 
narnos antes de que pretendamos ver á los subdi- 
tos de otras naciones someterse voluntariamente 
al imperio de nuestras leyes y al régimen de nues- 
tras costumbres sociales y políticas. 



" EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA. " 

Con este nombre ha comenzado á publicarse 
en San^alva'lor una revista ilustrada científico li- 
teraria, noticiosa y de variedades. 



EL PORVBXIR DE CENTRO-AMÉRICA 



lya revista á que nos referimos está nítidamen- 
te impresa con grabados de verdadero ;nérito ar- 
tístico, rustra sus columnas con los retratos de 
los Presidentes de las cinco Repúblicas de Centro- 
América, con el del Obispo del Salvador, doctor 
A. Adolfo Pérez y Aguilar y con el de los que for- 
maron el Primer Congreso Pedagógico Centro-A- 
mericano. Trae vistas del Palacio Nacional de 
Managua (Nicaragua), déla ciudad de San José. 
Costa-Rica, del Teatro Nacional — San Salvador- 
Una vista en Tegucigalpa, la Estación del Ferro- 
carril de Managua, la de la catedral de San José, 
Costa-Rica y la del Edificio de la Dirección Gene- 
ral de Correos, de esta capital. Publica una sec- 
ción de modas con sus correspondientes grabados. 

El agente en esta República de tan interesante 
como preciosa revista, es el señor don Adán N. 
Boza. 

Agradecemos el envío de dicho periódico. " 

(De " La República " de Guatemala N° 130X ) 

" El porvenir de C(<ntro-américa se llama un 
nuevo periódico que se edita en la capital del Sal- 
vador. Es una revista ilustrada , con grabados re- 
lerentes á Centro-.\mcrica y que contiene abun- 
dante lectura científica y literaria. Es agente de 
esa publicación el señor don Octavio Mazier, á 
quien tenemos el gusto de saludar atentamente. " 
( De "La Patria." San José, Costa-Rica .\° H3 ) 



en el prospecto, sino ser un estímulo eficaz para 
que en los otros países de la América Central, se 
acometan empresas semejantes. " 

( " El Mensajero de Centro- .\mérica ' de Gnatetnala X*" 373.) 



" Por los elogios que en periódicos de nuestra 
hermana república del Salvador habíamos visto 
hacia la ilustrada revista " El Porvenir de Centro- 
América," que en aquella capital editan los seño- 
res Dawson y Cia., con elementos valiosos ini por- 
tados expresamente para ella, sentíamos vivísi- 
mos deseos de conocerla. Hoy, gracias al señor 
O. Mazier, apreciable .\gente de " El Porvenir" en 
esta República, que ha puesto en nuestras manos 
los tres primeros números de esa revista, bien po- 
demos manifestar con franqueza que todo elogio 
en su favor se queda muy por bajo de locjue en jus- 
ticia merece. — Así por su escogido material, como 
por sus magníficos y finos grabados y esmerada 
edición, ella hace honor no sólo á sus editores y á 
la progresista capital salvadoreña, sino tamliién á 
Centro-América toda, que ]ior ]irimera vez cuenta 
con una publicación tan fin dk sikcli:. 

El precio de suscrición es bien bajo ])ar;i tan 
alto valor intrínseco. No importa sino $(>.(»<) el 
«semestre y $10. 00 por un año y se publica cuatro 
veces al mes. Así es que nuestros ilustrados lecto- 
res harían bien en suscribirse, que les garantizamos 
no tendrán de arrepentirse por ello. " 

( "El Pabellón Cubano" de San José. Costa-Rica N^ 1+ ) 

" El porvenir decentro-amkric.v. — Rkvist.v 
ilustrada, científico-literaria, noticiosa v dk 
VARIEDADES. — Tcuemos á la vista los tres prime- 
ros números de aquella interesante publicación, 
que son los únicos que han venido, según creemos: 
y después de darle nuestro cordial saludo, deseán- 
dole larga vida, vamos á hacer de ella un ligero 
extracto. 

Esta revista, tiene ])or objeto dar á conocer v 
popularizar el aludido periódico, el cual debe, en 
nuestro concepto, ser apoyado con decisi^i ])or 
el público todo de las cinco Repúblicas. 

Ella puede, no solo ]le!-.ar el vacío de (jue li.ilila 



NUESTROS GRABADOS 



El Kxcmo. Hi-. I^ioenciado T>. l»r<ií*i>ero 

;»lorí»Ieí*, Ministro de la Oiieri-a «le la 

Repiiblioa de Guatemala. 

Hoy engalanamos la página de honor de nues- 
tra revista con la fotografía del señor Licenciado 
don Próspero Morales. 

Nació este distinguido hombre público, en la 
ciudad de San Marcos, cabecera del departamento 
de su mismo nombre, en 1858, de padres guate- 
maltecos. 

En las escuelas primarias de su ciudad natal 
hizo sus primeros estudios y coronó su carrera de 
abogado de los tribunales de la República, en la 
Cniversidad de Guatemala. 

Siendo todavía muy joven cmjjczó & tomar 
participación en la política de su patria y antes de 
ahora ha servido con mucho acierto varios eleva- 
dos cargos, como el de la Subsecretaría de la Gue- 
rra, durante la .Ndministración del General «Ion 
Justo Rufino Barrios. 

El Licenciado Morales es notable j)or su amor 
al progreso, por su erudición y altas dotes litera- 
rias, por su educación, por la finura de su trato, y 
por otras muchas cualidades jiersonalcs qu« le ha- 
cen apreciable en el concepto de cuantos le tratan. 

Kl AmíIo |i«ani. 

• Este hermoso y cómodo edificio, situado ha- 
cia el S. \Y. de San Salvador y muy cerca de los 
arrabales, fue funtlado durante la Administración 
del doctor Rafael Zaldívar. Est.i dedicado al refu- 
gio de los indigentes y sirve también de casa <le 
Orates. Durante el tiempo (jueel señor «Ion (»usla- 
vo d'Aubuissonhadescm|>eñado el cargo de Herma- 
no Mayor de la Junta de la .Xdministrnción «le este 
hospicio, la institución ha progresado mucho El 
régimen interno del asilo está A cnrg»» de las Her- 
manas de la Caridad Nuestro» lectores |)«>dr.Mi 
ver una fotografia de este i'tlificio en la |>áginn l.'Hi 
del presente númert) de nuestra revista Se dio 
el nombre de Sara á este asilo en honor de la scño- 
r.i esposa del ex- Presidente Zaldívar «juc tanto se 
interesó ])i r su fundación. 

(rCl itaitot» do CoMla-Mirii. 

líi elegante edificit) <|ue ver.'ui nuestros lectores 
en el jirimer término déla iz(|uierdade nuestro gra- 
bado de la página 18(» jiertenei-e al Banco de Cos- 
ta-Rica. Este establecimiento, fnndaílo en 18<í7. 
está situado en la avenida Central .Norte (ic la ciu- 
dad de San José y es notable por su hermosura y 
líi comodidad de sus oficinas. 

ICn tCl Osiiii|»tiiiieiit<». 

.\sí se titula la j>ieza do música con «jUC ha te- 
nido la amabilidad de obse(|ui.irnos el concxrido 
Maestro don Pedro Ferror. actual director de la 
B.'i'ida de la líriuad.-i de Linca de San Salvador 
1-n nombre de i'I la obseiiuiamos nosgtriw. á nues- 
tro turno, á nuestras simpáticas lectoras de Ccn- 



EL PoKVÉKift bfi efiNTkó-AMÉRlCA 



133 



tro- Ara erica, sintiendo únicamente que nuestro 
grabado de la página 135 no téngalas dimensiones 
que debiera para que la composición pudiera ser leí- 
da con facilidad á la distancia que se acostumbra 
cuando se toca el piano. 

Don Dionisio Ilerrerii. 

lín la página 136 del presente número de nues- 
tra revista verán nuestros lectores la fotografía 
de don Dionisio Herrera. 

liste célebre estadista, uno de los hombres pú- 
blicos más notables que haya producido la Améri- 
ca Central, nació á fines del siglo pasado en la ciu- 
dad de Comayagua, donde hizo sus primeros es- 
tudios. Se distinguió siempre por su prudencia y 
por sus dotes relevantes como mandatario enérgi- 
co y honrado. Fue jefe del Estado de Honduras 
en 1826 y de Nicaragua en 1829. La Asamblea 
Legislativa de El Salvador lo declaró también jefe 
del Estado, por elección popular; pero no quiso 
aceptar el cargo. 

El señor Herrera fue amigo íntimo del sabio 
centro-americano don José Cecilio del Valle; her- 
mano de don Justo Herrera, que también ejerció el 
poder supremo de Honduras, y hermano de don 
Próspero Herrera que fue Ministro Plenipotencia- 
rio de Centro-América cerca del Gobierno de 
Francia. 

líM F»arqiiefle Morazán. — Teg'ucig'alpa. 

Casi todas las capitales de Centro -América 
han dedicado parques y erigido estatuas al último 
Presidente de " Las Provincias Unidas del Centro 
de América. " El parque principal de Tegucigalpa 
ocupa el sitio de la antigua plaza de armas, y se 
extiende hacia el Occidente déla Iglesia Parroquial. 
En el centro del jardín se eleva una hermosa está- 
tiia ecuestre del héroe de Gualcho, tallada en bron- 
ce, sobre maciso pedestal de mármol. El parque 
está rodeado de una verja de hierro, tiene bancos 
cómodos, paseos bien conservados y bellos grupos 
de árboles y arbustos. Las bandas militares ame- 
nizan las reuniones de los paseantes, dando con- 
ciertos los jueves y domingos. 

Nuestro grabado de la página 136, tomado de 
fotografía, da una idea bastante exacta de la be- 
lleza del Parque Central, ó de Morazán, de la ciu- 
dad de Tegucigalpa. 

Kl Ouartel <le Artillería. — í^an Jn^é. 

No deja de causar tristeza la consideración de 
que aun los pueblos más pacíficos y laboriosos ten- 
gan la necesidad de imitar, en plena civilización, 
á las naciones belicosas de -la Edad Media. Pero 
así acontece y de ahí que veamos hoy día por toda 
la América Central, cuarteles y campamentos y fá- 
bricas de elementos de guerra, en imitación de la 
dudosa civilización de las llamadas grandes poten- 
cias de Europa. Nosotros no creemos en la civili- 
zación de los pueblos que resuelven á cañonazos 
los problemas que oft-ecen á su cultura las relacio- 
nes sociales de naciones que se precian de civiliza- 
das. Nos sugiere estas ideas el grabado que verán 
nuestros lectores en la página 137 del presente nú- 
mero de nuestro semanario y que representa el 
cuartel de artillería de la ciudad de San José, Cos- 
ta-Rica. El edificio se encuentra entre la 6a. ave- 
nida, O. y la calle 20, N. 



Iva SDstación del ferrocarril.— Oranada 

En la página 137 de este número verán nuestros 
lectores el grabado que con este título publicamos 
y que representa la fotografía de la estación del 
ferrocarril de Granada, una de las más hermosas 
de la América Central y sin disputa la mejor de 
Nicaragua. Nuestro grabado da una idea mu\' 
exacta de su extensión y de sus méritos arquitec- 
tónicos. Desde la estación se extiende una línea 
de tranvía hacia el mercado, situado en el centro 
déla ciudad. Granada dista por ferrocarril, l.S 
millas de Masaya y 35 de Managua. 

\'"ista del parciue Bolívar. 
. i^an ¡Salvador. 

Este bellísimo paseo de la capital de la Repú- 
blica de El Salvador, es notable por la concurren- 
cia de personas que se verifica casi todas las tardes 
de la semana á escuchar los conciertos con que 
amenizan esas horas de recreo público las bandas 
militares de la ciudad. 

H;1 jardín, aunque pequeño, es muy bonito. 
Tiene un kiosco en el centro 3' hay calles bien enla- 
drilladas 3' perfectamente conservadas por entre 
los grupos de árboles 3' jardines que lo adornan. 
Todo el parque está rodeado de una elegante verja 
de hierro. Nuestra vista de la página 138, toma- 
da desde una de las torres de la Catedral nueva, re- 
presenta bien las avenidas 10a. y lia. á izquierda 
y derecha del cuadro. Detras del kiosco se ve el edi- 
ficio del Banco Occidental. 

€01 Pantéói» de Oranada. 

Nuestro grabado de la página 143 da una idea 
bastante exacta de la belleza de los muchos monu- 
mentos que ostenta la " ciudad de los que fiíeron ' ' en 
la Reina del Lago. Parece extraño que aun lo más 
triste de la vida — el final de la jornada — encierre 
para los hombres tanto recuerdo grato, tanta me- 
moria querida ; pero eso es lo que sucede tratán- 
dose de los panteones, de esas ciudades de los 
muertos, cu3'as moradas sepulcrales encierran lo 
que nos fue más querido en la tierra. 

L/a 9a. calle O.— Otiatemala. 

En la página 143 verán nuestros lectores una 
vista de una de las calles más hermosas de la me- 
trópoH guatemalteca. La parte Oriente de la ca- 
lle novena se extiende desde la 6a. avenida hasta 
el principio de la barranca del Ojo de Agua, dos 
cuadras más allá de la avenida de la Caballería. 
En ella está la casa de habitación del señor Presi- 
dente de la República 3- pasa por el costado meri 
dional del Teatro de Colón. 




134 



ÉL PORVBNtó iJÉ CEÑt RÓ-ÁitémCA 





A generación actual no la conoció; 
pero es seguro que ha oído hablar 
mucho de ella. La pobre loca sirvió 
de irrisión durante más de medio si- 
glo á los habitantes de la culta ciu- 
dad de Guatemala, y no es posible 
que en otro medio siglo llegue á ol- 
vidarse su memoria. Vivirá tanto 
cuanto viva el perverso deseo que en la humani- 
dad existe de burlarse de las desgracias de origen 
desconocido. 

Paréceme ver aun á la infortunada pordiosera, 
cruzando las calles de la capital, seguida de la tur- 
ba de PATOJOS que sin consideración á su sexo y edad, 
la asediaba por todas partes, á gritos y silbidos, 
hasta obligarla á llevar siempre consigo gruesa 
provisión de guijarros para arrojarlos sobre sus 
perseguidores en contestación á sus groseros in- 
sultos. 

Los gendarmes en vez de defenderla, se mofa- 
ban también de ella; y como era frecuente que la 
pobre mujer saHese á la calle en cierto estado de 
excitación alcohólica, la declaraban ípso k.\cto 
ebria, y la ponían en prisión por uno ó dos días. 
¡ Cuántas veces eran ellos mismos los que provoca- 
ban los escándalos callejeros que daban por resul- 
tado la reclusión de la infeliz ! 

Cuando llamaba á las puertas de los grandes 
en demanda de una limosna, ó se la rechazaba con 
dureza ó se la recibía con falsas muestras e aga- 
sajo, á efecto de reir á costa de la sempiterna na- 
rración de sus amores ion el Almirante y del robo 
de sus riquezas, que tales eran los temas favoritos 
de la loca. 

Contabaqueen su juventud la había amado 
un gran señor, el cual le habíajurado, al separarse, 
que volvería algún día para unirse con ella en ma- 
trimonio: este era el Almirante; y que, durante su 
ausencia, el Gobierno de la República se había apo- 
derado de todo cuanto tenía : este el robo de sus 
riquezas. 

En todo lo demás era una mujer cuerda, tan 
cuerda como don Quijote cuando no se trataba 
ante el de la caballería andante ; 3- hasta revelaba 
en su conversación ciertas dotes de ingenio, que 
en más de una ocasión la hacían devolver con una 
sátira chispeante, las chanzonetas de mal género 
con que algunas damas de dudosa conducta se 
complacían en atormentarla. 

Nadie supo quien la había seducido, ni cuidó 
nadie de escudriñar el fondo de verdad que de se- 
guro existía en lo recóndito de aquella, al parecer, 
disparatada historia. Y eso que el tipo era digno 
de estudiarse. 



Ña Marieló, porque he de advertir que antes 
de ser sencillamente la, se la designaba con aquel 
tratamiento, síncopa de señora, no debió ser en 
su juventud una mujer vulgar. Al través de sus 
harapos y bajo la máscara de un semblante dema- 
crado, en el que los años y el abandono habían im- 
preso huellas indelebles, descubríanse los perfiles 
de las que en otro tiempo debieron ser correctas 
formas, y había, sobre todo, la mirada, luz del al- 
rr^a. que aunque empañada por las lágrimas de la 
miseria, irradiaba sobre ella sus postreros resplan- 
dores. 

Ni comía con exceso, ni bebía para embriagarse. 
Debe haberle acontecido á aquella desgraciada, te- 
ner como todos los dementes sus lúcidos interva- 
los, y de aquí que buscase en el aguardiente una 
manera de aturdirse para poder oh-idar sus penas. 

Si el Almirante ó gran señor á quien había en- 
tregado su corazón, no la había dejado al sepa- 
rarse de ella grandes riquezas, es indudable que sí 
había cuidado de asegurarle cómoda subsistencia. 
No se sabía de ella que se hubiese entregado al jue- 
go, ni hubiese visitado nunca los lupanares. ¿Có- 
mo y por qué llegó á perder su fortuna ? Sostenía 
ella que el Gobierno se la había arrebatado, 

¿ No habría en todo eso algún misterio ? El 
que ella llamaba .Almirante ¿no sería acaso uno 
de esos generales á quienes los vaivenes de nuestra 
política, llenan un día de galones \yara hacerlos 
salir al siguiente, despojados de todos sus honores, 
fticra de su patria ? ¿V sería un disparate su^mner 
que un gobierno vencedor, de esos que suelen ensa- 
ñarse en contra de los vencidos, hubiese hecho pa- 
gar á la víctima de hoy las faltas del ídolo de ayer? 
Qué se yo ! Oe esos ejemplos aun tenemos muchos 
en nuestros días que autorizan semejante hipó- 
tesis. 

TamjKíco era imjKísible «jue en íi)<Ka remota 
hubiese llegado á (>uatemala algún oncial de ma- 
rina, á quien se hubiese hecho el oIm»«|uío de aque- 
lla flor en botón ! 

Lo cierto es que la l<Ka esfieraba el regreso del 
.\lmirante. con santa fe. como los judíos la venida 
del .Mesías. Sobre ese punto no admitía contra- 
dicción, ni toleraba burlas: el Almirante le había 
ofrecido volver y estaba cierta de que volvería. 
Acabarían entonces toda» sus desgracias, y rejuve- 
necida por un milagro de amor. |K>dría al fin dis- 
frutar de sus tesoros, los (\uc le serían devueltos, 
aparte de los muchos que consigo debía traerle su 
amante! 

Cada vez que algún i)ersonaje llegaba á la Re- 
pública, los burladores de oficio tratabíin de per- 
suadirla de que era el Almirante quien había llega- 
do, ó estaba para llegar; más ella n<» les daba el 
gusto de tragar el anzuelo, y rejietía siempre que 
el corazón nada le había dicho todavía; oue ella 
sabría antes (|ue nadie la época fija en que el ama- 
do de su alma vendría á arrojarse á sus brazos. 

¡ Rara coincidencia! Háaa fine» de 1S<Í2 fon- 
deó frente á San José una fragata de guerra, anun- 
ciando la visita á la ca])itn1 de un .Mmirante de la 
marina de S. M. R. La noticia cundió con la ve- 
locidad del relámpago, como que si alguna vez ha- 
bía llegado á playas centro-americanas marino de 
tan alto rango, no había memoria de ello. 

Como del)e suponerse no se escapó á la pobre 
loca aquella nueva; y en esta vez no tuvo duda di- 
que estaba para realizarse el dorado sueño de su 
vida ! 



Kl, nOlíVIÍNIR l)K CIÍNTKC-AMIIHICA 



135 



EN EL CAMPAMENTO 



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KL PORVENIR DE CENTRÍ)-AMÉRICA 




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EL PARQUE PE MOP.NZA^'. - TEGUCIOALPA - HONDURAS 



BL PüBVENlK DE CKNT«(>íAMI>I(|(;a 



137 




EL CUARTEL DE ARTILLERÍA. - SAN JOSÉ — COSTA RICA 




LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL, — GRANADA — NICARAGUA 



EL PORVENIR DE CEXTRO-AMERICA 




EL PORVENIR DÉ ¿ENfRO-AMlíRÍCA 



139 



Mientras se hacían por el Gobierno los prepara- 
tivos del caso para la recepción de Mr. Cochrane, 
comisionado por la Corte de Inglaterra para po- 
ner en manos del General Carrera las majíníficas 
pistolas con que, no pudiendo condecorarle ala ma- 
nera que l'ío IX y Leopoldo de Bélgica lo habían 
hecho, quiso la reina Victoria demostrar su defe- 
rencia por el Presidente vitalicio de Guatemala, la 
Mar'el > re:orría las calles de( la población, dando 
á tof.os cuantos querían escucharla la gran noti- 
cia de la llegada del Almirante. 

Y el Almirante llegó y cuando después 

de cumplida su misión, descendía de su carruaje, en 
imiforme de gala, para internarse en el Hotel, la 

loca se echó á sus pies. Mr. Cochrane tuvocom- 

pasión de ella y depositó una libra esterlina entre 
sus manos 

Si aquella desventurada sentía lo que durante 
tantos años de abandono y de miseria había pro- 
palado, el oro del Almirante debe haberle abrasa- 
do el corazón á la manera d^ un hierro candente. 
Es])erar un beso y recibir en cambio una limosna 
i qué horrible decepción ! No era para eso. de se- 
guro, que la infeliz mujer lialjía luchado en deses- 
perada lucha con la vida ! 

Desde aquel día no volvió á vérsela más por 
líis calles de la ciudad, y á poco tiempo se supo 
que había pagado su tributo á la tierra en el Hos- 
pital de San Juan de Dios. La hermana de cari- 
dad que la había asistido en sus iiltimos momen- 
tos, contaba que al morir, su semblante se había 
transfigurado. No es extraño: la muerte acos- 
tumbra soplar sobre ciertos cad.áveres un lampo 
de la primera juventud 

La misma hermana, compadecida de la pobre 
loca, hizo poner con pintura negra en una tabla de 
pino que señalaba su fosa, esta inscripción : 

Aquí yace la María dk la O. 

¡ Nadie pudo informar'acerca de su nombre de 
familia ! 

Renato Mitrray. 



XI I ^ T i« ic í^ n I j jv ^ 

Paní " El Porvenir de Ceníro-.\niérica " 

Blanca es humilde, tímida y modesta, 

Y ya se mira que será hacendosa, 
Pues siempre con placer ella se pnsta 
Para hacer, á su modo, cualquier cosa. 

A sus hermanas siempre está reunida 

Y se les muestra amable y complaciente : 
A pesar de la edad, ella las cuida, 

Y nunca es á su llanto indiferente. 

Quiere ir á la escuela, y ya se fija' 
En todos mis consejos cuidadosa : 
Llegará á ser mi Blanca buena hija 

Y sería, sin duda, buena esposa. 

Mercedes, la robusta morenita, 
Es una picartma muy traviesa : 
Salta, destroza, se pelea, grita, 

Y hasta dormida su inquietud no cesa. 

Pero buen corazón ella sí prueba, 
Pues siempre á sus hermanas, con agrado, 
De fruta ó dulces una parte lleva. 
Cuando fuera de casa algo le han dado. 



Al sorprenderme alguna vez sombrío, 
Se acerca á mí, y con filial terneza. 
Me dice interesada : papá mío. 
Que TENhS? que te duele la cabeza ? 

Y entre dulces caricias, el remedio 
Me ofrece con afán esta criatura. 

Sin comprender que de mi amargo tedio. 
Ella es el remedio que lo cura. 

Imelda es la menor, no tiene un año, 

Y tanto es lo que me ama la pequeña, 
Que de lejos, al verme, sin engaño, 
Sus bracitos extiéndeme risueña. 

Después de cada beso, como en pago, 
Pap.\ me dice, con tan dulce acento. 
Que besándola sigo, pues su halago 
Borra mis penas y feliz me siento. 

Es muy blanca, gordita, negros ojos. 
Pelo fino y castaño, algo quebrrdo'; 
La boca es diminuta, labios rojos 
Como la flor abierta del granado. 

El conjunto que forma su semblante 
Miré, hace poco, con tenaz fijeza, 

Y se oprimió mi corazón amante: 
Ella heredó, sin duda, mi tristeza ! 

Pues en su rostro hay tal melancolía, 
Apesar de su edad, que me hago cargo 
De que Imelda tomó del alma mía 
Lo f|ue hay en ella de fatal y amargo. 

Ah ! pobres hijas mías. Dios pi^teja 
Vuestra triste existencia delicada ; 
Que no exhaléis jamás ningima queja. 
Que ponga en llanto vuestra faz bañada ! 

No ambiciono riquezas ni placeres 
Que dulcifiquen el combate rudo 
Que pronto libraréis : vuestros deberes 
Cumplid, teniendo á la virtud de escudo. 

Así os quiero mirar, siempre virtuosas, 
Aunque os falten del mundo los destellos: 
Por el perfume valen más las rosas, 
Que por la forma y sus colores bellos ! 

Carlos A. Imendia. 
Sonsonate, diciembre de 1895. 







— Los italianos han estado sufriendo reveses 
en Abisinia. Sábese que eAa batalla de Ambalaje 
sufrieron una derrota com]ffeta. 

— En París se abrió una conferencia de las li- 
gas bimetálicas de la Gran Bretaña, Francia y 
Alemania. Todavía no se sabe el resultado alcan- 
zado en ella. 



140 



ÉL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



— El cabecilla socialista Herr Bebel pronunció 
un discurso en el Reichstag denunciando de una 
manera virulenta al Emperador. El discurso pro- 
dujo muchísima sensación en Berlín. 

— A la ciudad de Van, Turquía, han llegado á 
refugiarse más de 50,000 personas, procedentes de 
cerca de 200 aldeas que han sido destruidas du- 
rante los recientes motines entre musulmanes y 
cristianos. 

— El Gobierno ruso no ha querido expedir pa- 
saportes á los peregrinos que van á Palestina con 
motivo de los desórdenes que allá están ocurrien- 
do. 

— La Reina de Inglaterra prorrogó, en conse- 
jo de ministros, las sesiones del Parlamento hasta 
mediados de Febrero. 

— El 12 de diciembre volvieron á tomar pose- 
sión de Puerto Arthur las autoridades chinas. 

— El Gobierno alemán ha resuelto seguir la 
campaña contra los socialistas bajo la base de las 
leves comunes. 

— La Administración Francesa de los negocios 
de Madagascar, ha sido trasladada del Ministerio 
de Relaciones Exteriores al de Colonias. 

— El emperador Guillermo, de Alemania, visitó 
al Príncipe de Bismark. Dícese que conferenciaron 
largamente sobre los asuntos de Turquía y la cre- 
ciente influencia de Rusia en la China. 

— El ejército japonés ha evacuado todo el te- 
rritorio de Corea. 

Lofe turcos pasaron á cuchillo á 1000 cristianos 
en la ciudad de Cesárea, en el mes de Noviembre 



Francisco. Schlatter, "el curador" continúa 



haciendo curaciones milagrosas en los pueblos de 
Nuevo México. * 

— La millonaria Miss Helen Culver. de Chica- 
go, ha obsequiado un millón de pesos á la Univer- 
sidad de aquella ciudad con el objeto de que se de- 
diquen á la prosecución y desarrollo de los esta- 
dios biológicos. 

— En Turquía continúan los asesinatos en ma- 
sa, ó más bien dicho, la matanza de mahometanos 
y cristianos. Según parece se verifican diariamen- 
te, en los pueblos de Asia Menor, encuentros par- 
ciales de los dos bandos, en que participan hom- 
bres, mugeres y niños. Los vencedores pasan á 
cuchillo á los vencidos, sin misericordia. A fines 
de Diciembre los armenios se apoderaron de la 
Penitenciaría de Zeitoun y dtgollaron á 286 solda- 
dos turcos que allí estaban arrestados. 

— Asegúrase que la retirada del (^neral Mar- 
' tínez Campos se debió á la circunstancia de que 

le enviaran órdenes de Madrid para deljelar inme- 
diatamente la reljelión cubana cuando el General 
carecía de las fuerzas Suficientes para jK>der ol>ede- 
cer esas órdenes. 

— El Gobierno mexicJino ha hecho ciertas con- 
cesiones á una com]iañía americana que se propo- 
ne construir una línea de ferrcK-arril sobre la costa 
del Pacífico en el sur del territorio de la República. 

— En Berlín y en Madrid se aprueba la actitud 
de Lord Salisbury en la controversia .\ngk>- Vene- 
zolana. La IVcnsa de lA)ndres sostiene, en esa dis- 
l>uta. (pie Inglaterra nada tiene que objetar A la 
doctrina de Monroo; jiero que no consentirá jani.'i^ 
en que se la haga intervenir en la cuestión de I 
manera (pío lo intenta el secretario «le Estado Mi 
Olncv. 



MAl'A. IX : C-llIMA 



r<<:>¿.\>i«.i<> 



El Departamento de 
Chimaltenango está li- 
mitado al N. por los 
de Quiche y la Baja 
Verapaz, al E. por los 
de Guatemala y Saca- 
tepequez. al S. por los 
de Escuintla y Solóla 
v al W. por ef de Solo- 
la. 

Su área superficial es 
de 800 millas cuadra- 
das v su población es 
de 61,013 habitantes 
repartidos en 16 mu- 
nici palidades. Sus 
principales produccio- 
nes son ganado vacu- 
no, azúcar y café. Se 
dan también el añil, el 
trigo, la cebada y gran 
variedad de frutas. 

En el Departamento 
hay ricos yacimientos 
de oro, plata, cobre, 
zinc, antimonio, car- 
bón y hierro y se en- 
cuentran fuentes ter-^ 
males de aguas sulfu- 
rosas y ferruginosas. 

Las industrias prin- 
cipales consisten en la 
fábrica de tejidos de algo 




don y dclana.sonihr» 
ros. cent os. cordelen, i 
y lí>za. 

lüi Pntzun hav un 
importante e»tnl>lei-i 
miento de curticnibi» 
y 011 vari<)» <itn»s p«u 
blos hay molinos qii' 
nnului-en excelente ca 
lidad de harina. 

I-:i número de etvni- 
las primaria» <lel IK- 
jMirtamento es de +4 

Las carretera» niá- 
im|K>rtantes de su t» 
rritorio son: la que v. 
de Guatemala A Tot<' 
nicnpán, pasando \y<- 
Chimaltenango y T» 
cap<'ín y la <pie pasan 
do por Patzun ?e e\ 
tiende de»<le Patzizia . 
Solóla. 

La calícccra del I •< 
p.'irtaniento es la vil i 
de su mismo nonibi. 
con +,1<H1 habitantr- 
Se encuentra á 1,6'.*^ 
metros de altura st, 
bre el nivel del mar \ 
dista 50 kilómetros al 
\V. de la- capital de la 
Kepública. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



141 



^ micuLTuij/i! 




INDUSTfílflS. 
Conocida es de to^os la propiedad narcótica 
de la flor del pito ó "elequeme" y creemos que ya 
es tiempo que debiera ocupar el accidente esencial 
de esa flor el puesto que le corresponde en la far- 
macopea. Nuestros laboratorios de química son 
los llamados á estudiar las propiedades medicina- 
les (le nu.'stras plantas. Dejemos ya de hablar de 
las riquezas de nuestra flora. Hadamos algo prác- 
tico ([ue redunde en ventajas positivas para noso- 
tros y el resto de la humanidad. 

La exportación de café de Guatemala en 1890 
subió á $ 12.714,981.00. El total de sus exporta- 
ciones fue de $ 14.401,534.40. 

Los caminos de Centro-América son verdade- 
ros termómetros con que se puede medir hoy el 
grado de simpatías que en épocas anteriores" ha 
existido entre nuestras repúblicas hermanas. No 
ha_\ una sola carretera que cruce la línea divisoria 
de (ios de nuestras secciones de la patria ! El día 
quf las veredas que atraviesan nuestras líneas di- 
visorias se conviertan en anchas carreteras y en 
vías férreas podremos anunciar al mundo que nos 
hemos unido, que viviremos en paz y que sabre- 
mos hacernos respetar. 

Entre las aguas medicinales de Nicaragua la 
más notable es la de la laguna de Nejapa, situada 
á corta distancia al S. S. W. de Managua. Ocupa 
el fondo del cráter de su volcán extinto, cuvas pa- 
redes están cubiertas de vejetación. Es rñuy pe- 
queña; sus aguas son de un color verde oscuro y la 
acción del viento las hace cubrir de una espuma 
amarillenta. Su temperatura es fresca. En cuan- 
to á las virtudes terapéuticas del agua de la lagu- 
na, es sabido que pocas la igualan en eficacia para 
el tratamiento de las enfermedades cutáneas y de 
los reumatismos inveterados. Entran en su com- 
posición química, según análisis de M. Levy, bi- 
carbonatos de soda y potasa, sulfato de magne- 
sia, cloruro de sodio, sulfures de cal, hierro, etc. y 
materia orgánica. 

A la rápida descomposición de esta última, á 
poco de ser embotellada, se debe que el agua no 
pueda transportarse á largas distancias. 

Ya hemos dicho en otro lugar que la Navega- 
ción de nuestros grandes ríos que desembocan en 
el Atlántico se hace generalmente en botes llama- 
dos pitpantes que no son otra cosa que gruesos 
troncos de árboles ahuecados por medio del fuego 
y con el auxilio de una hacha ó machete. Para 
ascender los rápidos ó " raudales " en puntos á 
donde ya no pueden llegar los vapores, varan la 
embarcación á la orilla, saltan á tierra viajeros y 



tripulantes; descargan los equipajes y las mercan- 
cías para llevarlas á cuestas al otro lado del mal 
paso, y terminado el extraño trasbordo, atan el bu- 
que con un cable de cuya punta tiran todos, pasa- 
jeros, marineros, hombres, mujeres y niños. La 
embarcación sube lentamente por la orilla del río 
mientras que los navegantes, convertidos acciden- 
talmente en animales de tiro, sudan y bregan y gri- 
tan para animarse los unos á los otros. El to- 
rrente espumoso y atronador ruge en su estrecha 
caverna de rocas y juega con el débil pitpante á 
cuyo bordo va el piloto solo y armado de larga 
vara para impedir que la barquilla se estrelle con- 
tra las peñas. Nubes de espesa niebla que lanza 
al cielo el río embravecido envuelven la escena á 
intervalos y tras larga y dura lucha se llega al 
puerto, al lugar de reembarque. Se verifica este; 
se empuñan los remos y el barquichuelo hiende de 
nuevo las olas verdosas del río. Y bogan y bogan 
y luego se pierde entre el rumor misterioso del bos- 
que el rugido salvaje de la catarata. Llega la no- 
che y al día siguiente quizá se repitan dos ó tres 
veces las penalidades del día anterior. Así va el 
mundo. Así viajamos todavía en la América Cen- 



tral. 



í^^?ñ^ 




Toilette para el rigor del Verano y toilette 
".Norfolk" paka se.ñoras. 

Nuestros figurines de la sección correspondien- 
te representan, el de la derecha, un traje ideal para 
el estío, hecho de velo blanco de religiosa y tercio- 
pelo encarnado con encaje y cinta de terciopelo en 
dos anchos. 

El cuerpo " basque" está hecho sobre un forro 
bien entallado y cierra al centro. Los delanteros 
llenos están arreglados con graciosa anchura más 
arriba del busto por medio de frunces cerca de las 
orillas de adelante y de las boca mangas 3' á corta 
distancia por las costuras debajo de los brazos ; 
las orillas de adelante forman un volantito para 
conclusión, y el ancho más abajo del bugto, está 
plegado en la orilla inferior. Debajo de los brazos 
hay jjiezas que separan los delanteros llenos de la 
•espalda enteriza la cual tiene canesú redondo en 
la parte superior arreglado con gracioso ancho. 
Los delanteros lisos van arreglados con muchas 
vueltas de cinta de terciopelo en forma de una V, 
en el centro. Puffs caprichosos de terciopelo encar- 
nado suplementan las mangas eje levita y van re- 
cogidos en los hombros, en pliegues que cruzan y 
vuelven hacia arriba. Un volantito de puntilla de 
encaje cae sobre la parte superior de cada puffy 
adornan los puños varias vueltas de cinta estre- 
cha de terciopelo. El cuello estrujado cierra atrás 
y las puntas están concluidas con volantes. 

La falda es de dos piezas y va fruncida toda 
alrededor en la parte superior y un poco m.ás aba- 
jo el ancho del delantero s^eune en dos jarretones 
de curvas fruncidas. 

El figurín de la izquierda representa una toi- 
lette de sumo gusto hecha en pelo de cabra color 



142 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



gris y adornada con soutache. La chaqueta se 
asemeja á la chaqueta inglesa "Norfolk" ó "Golf" 
y es de entalle esmerado. Los delanteros pueden 
hacerse cerrar en la garganta ó volver en solapas 
que vienen á unirse en piquetes con el cuello vuelto. 
Tres pliegues tableados sobrepuestos dan al delan- 
tero y espalda una apariencia de coquetería, y un 
camisolín y corbata finalizan esta graciosa prenda. 
Las mangas de gigot son bouflíant, en la parte su- 
perior y están completamente adornadas con sou- 
tache que corresponda con cada pliegue tableado 
y con el cinturón. 

La falda se compone de una cuchilla delantera 
y nueve godets siendo la primera estrecha en la 
parte superior y ensanchándose gradualmente. 
Puede ser de seda, crespón ó cualquiera tela pro- 
pia para la estación. 

NcTA : Las descrijxriones que anteceden corres- 
ponden á nuestros grabados del N" 8 de nuestro 
semanario y las de aquel K° á los grabados del 
presente. Sentimos que e>te cambio se haya veri- 
ficado por un OTor de distribución de material que 
procuraremos evitar en lo sucesivo. 



rv. 



'^^M^*^j^kfk?i^kék: 



p/.Tos Qríosos 



m¿ 




— Kl papel fue inventado por los chinos en el 
año 17u, anterior á la era cristiana. 

— La tortuga es el animal que más tiempo vive. 

— La extracción de plata en México, durante 
el año de 1894, ascendió á 43.10u,()00 onzas, v la 
de los Estados Unidos á, 48. 000, 000. 

— Lavarse el rostro, antes de acostarse, es 
práctica beneficiosa para el cutis. 

— Los turcos consideran el ámbar como pre- 
ventivo contra los efectos nocivos de la nicotina, y 
por eso se usa tan extensamente como boquilla pa- 
ra las pipas. 

— El cerebro de Cuvier pesaba 18(U gramos v 
el de Lord Byron 1807. 

— En 1442 se inventó el arte de imprimir, en 
Maguncia, iior el librero Guttemberg. 

— La iglesia más pepueña del mundo es la de 
San Lorenzo, cerca de Ventnor, Isla de Wight. 

En ella solo hay capacidad ])ara doce jierso- ' 
ñas. 

— Se han descubierto diamantes en los aeroli- 
tos. 

— Las aves de espeso ])lumaje ponen pocos 
huevos. 

— Según los cáfculos de un sabio est.-ulista, Eu- 
ropa consume en un solo día 2,000.000,000 de ce- 
rillas. Calculando en un decícramo el peso de ca- 
da una, resulta el consunu) diario de este artículo 
en Europa, equivalente á 2.000.400 kilogramos. 
Según la tiiisma estadística, de donde tomamos la 
cifra anterior, la nación euroi)ea que más cerillas 
consume es .\lemania, cuyo gasto es igual A doce 
diarias por individuo ¡IRi Hélgica se consumen nue- 
ve por cabeza, en Inglaterra ocho v en Francia 



— El Ja])ón tenía un ]K>riódico h; 
Hov tiene 2,()0t). 



— El inventor de la máquina decoser"Singer" 

ganó 100.000.000 de pesetas. 

— Quinientas cuarenta libras, ó una pipa, de 
sangre pasan por el corazón en una hora. 

— El lugar habitado más alto del mundo es el 
monasterio de Hedine, en Asia; está á 16,000 pies 
sobre el nivel del mar. 

— La primera línea teleerráfica de la República 
de El Salvador.se estableció el 27 de abril de 1870. 
entre San Salvador y el Puerto de La Libertad, 
bajo la administración del doctor don Francisco 



Dueña*. 




correspondencia 



A don J. T. C. — SrcHiToTo.— Nuestra8Ct)ndicione8 
en lo relativo á clubs son muy sencillas. No basta 
que l'd. nos remita los nombres de los suscritorrs 
que haya conseguido. Delje enviarnos el valor an- 
ticipado de las suscrijxMones ó por lo menos la su- 
ma de diez p««os. en garantía de la remisión de los 
fondos treinta días después de la primera reniesa 
del jKíriódico. 

üon M. 0. — L\ rxiós. — Mil gracias por sus 
bondades. El alza en el precio del número suelto 
de nuestra revista se explica fácilmente, Hm()eza- 
mos A venderlo á 25 centavos el ejemplar, i)on|ue 
queríamos i)onerlo al alcance de todtis. aun de l«>s 
más pobres, para (juc li> conocieran. ¡Mira que lo 
juzgaran, para (]ue lo apreciaran. I-<w primeros 
números fueron de propaganda, de avi»«». yá es<. 
si (lelie. no que sui>craran en iKrIleza á los >; - 
guíenles como todo Centn>-.\mérica lo ha ■ 
vado, sino que se hayan vendido ni intínu> i 
de dos reales cada uño. Como decimos en el 1 
correspondiente, pasado» cuatro meses lo \<;.. 
remos á .'^7 centavos el ejemplar. Queremos v,,- 
critores. No nos llama la atención la venta de nú- 
meros sueltos. 

DonS. A. — L ón, NicHrngxin.— Hemos recibido 
su estimable carta y la com|>osición c|ur se sirvió 
adjunt irnos. Con gust«) publicaremos ,-sia últi- 
ma. o|K)rtunamcnte. .\ix-ptc ntiestros sincero> 
agradecimientos. 




ICC 20 añ< 



I. A Ai.yi rvn iih i, a p a c i p nci a — La» hnuii 
cioncx HeKn|i.irrct-ii ron In tnisnin ra)>i<lrz con f|uf nj» IIil-.iii 
(le consimnentc, soporta tu <IC5tino c«»n jhiih-iu-í« No ni.u mti 
res y ten presente qiK ln« rtiosrs nunca auohinn /> "n li.ni,, 
con lina cnrjfn mayor i|ue la .|Oc f)ocdc llrrar 
il corar..^n ' Pnc» no I» t<H,uc«. Trlitalo o»ni. 
Solo hay ilos renicHio» para la mlcrincflM<t del ;. ; 
ZH y la jiaociu-ia. — PiTAr.<»«A>>. 



El. PORVENIR DK CKNTRO-AMRRICA 




EL PANTEÓN DE GRANADA — N-^ A RAGUA 



(i 







EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 






fet» 







MODAS 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



145 




El Excmo. Sr. Dr. D. Francisco Baca, 

VICE-PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE NICARAGUA 



EL PORVENIR DE CEXTRO-AMKRICA 




VISTA EN' EJ. CORfí- I);:l CA.NAI. 
OE NICARAGUA 



(Koni lAI. DE SAN KAM. 
C(JSTA-RICA 




San Salvador, I'^etorero 23 de i896. 



TVtimero lO 




A.í!¡5u::vTO T:^.«^OFe"rAivTK. 




SI debemos llamar el gran proble- 
ma económico qne quizá dentro de 
pocos años verán planteado, en el 
tapete de la discusión, los agricul- 
tores de la América Central. 

Nos referimos al cultivo del cafe. 
La prudencia nos aconseja diri- 
gir la vista hacia el mañana de 
nuestra principal industria, y pues- 
to que son numerosos y variados 
nuestros recursos, y sobre todo 
esencialmente agrícolas, trabaje- 
mos con tiempo para que no nos 
sorprenda una crisis el día que, por 
desgracia, toque á nuestras puertas. 

N'o queremos sentar plaza de alarmistas. 
No nos proponemos infundir temores inftinda- 
dos. Sólo deseamos que nuestros agricultores 
sean precavidos. 

Entremos en materia. 

Ya abundan las señales de que se acerca una 
época, en la histora del café, en que habrá pléto- 
ra de ese grano en los mercados de consumo. 

Terminada la revolución del Brasil, aquel pue- 
blo se ha dedicado con más bríos que nunca á for- 
mar nuevas y más vastas haciendas. 

El capital norteamericano ha plantado cente- 
nas de miles y aun de millones de árboles en los Es- 
tados mexicanos de Guerrero, Colima, Jalisco, 
Michoacán y otros. En África y en la India cu- 
bren los cafetales inmensas regiones que hace poco 
estaban cubiertas de bosques incultos. 

El té, el mate, la coca y el chocolate le hacen 
grandísima competencia y poco ó nada se esfuer- 
zan los pueblos cafetaleros por vulgarizar el uso de 
nuestro precioso brevajc en las naciones del Norte 
de Europa y América que muy poco lo conocen to- 
davía. 

Lo expuesto debe forzosamente llamar la aten- 
ción de nuestros agricultores, y todos obraremos 
cuerdamente si comprendiendo de antemano el re- 



sultado necesario de las causas enunciadas, nos re- 
solvemos, con tiempo, á tomar todas aquellas pre- 
cauciones que la experiencia señale como las más 
eficaces para prevenir los desastres que cualquier 
día pueda traer consigo una crisis. 

No es menester que descuidemos nuestras ha- 
ciendas ni mucho menos que las abandonemos ; 
todo lo contrario. 

Dediquémosles mayor atención que la que nos 
han merecido: abonemos nuestros terrenos empo- 
brecidos y exhaustos para c^ue los árboles reco- 
bren el vigor de que empiezan á carecer y para que 
no los veamos morir de esa peste que está destru- 
yendo plantaciones enteras en Sud-América, peste 
que no es otra cosa que hambre, que no es otra co- 
sa que carencia completa de los elementos más in- 
dispenlbbles para la salud y para la vida misma 
de la planta. 

Pero á la vez que cuidemos de lo que ya tene- 
mos, procuremos introducir nuevos cultivos. Sem- 
bremos el ramié: ensanchemos nuestras plantacio- 
nes de jiquilite : aumentemos nuestros cañales : cul- 
tivemos el cacao, el algodón, la vainilla, elmaguey : 
sembremos bulares: formemos, en una palabra, un 
capital de reserva contm cualquier infortunio, aun 
cuando sólo sea para aaquirir lacostumbre de ma- 
nejar trabajos distintos de los que ya conocemos, 
aun cuando sólo sea por vía de ensayo. 

A nadie se oculta que está en los límites de lo 
posible una baja del café, no repentina y pasajera, 
como las bajas artificiales que obedecen á estrata- 
gemas bursátiles, sino una baja positiva y durade- 
ra como consecuencia legítima de la superioridad 
del producto sobre la demanda, y para hacer fren- 
te á esa posibilidad hay que prepararse con antici- 
pación. 

No faltará quien nos diga que no hay que alar- 
marse antes de tiempo ; pero nos'otros no nos alar- 
mamos ni pretendemos infundir la alarma; quere- 
mos prevenirla ; deseamos precavernos contra las 
consecuencias fatales de un pánico que sería inevi- 
table si dejáramos al tiempo la tarea de remediar 
un gravísimo daño, cuando despreciamos la opor- 
tunidad de que ahora disponemos para aplicarle 
un preventivo relativamente barato y eficaz. 

Ojalá que la Prensa de Centro-América tome 
el asunto entre manos ! 

Ojalá que lo discuta, que lo analice, que lo es- 
tudie con el detenimiento que merece por su gran- 
de importancia, por la suma trascendencia que en- 
cierra para la vitalidad de nuestro comercio, para 
la existencia de nuestra agricultura, para el desa- 
rrollo de nuestras industrias ! 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



NUESTROS GRABADOS 



El 8r. r>r. I>. F^ra «cisco Kaca. 

Hoy luce nuestra revista en su página de ho- 
nor, la fotografía del Vice-Presidente de la Repú- 
blica de Nicaragua, el señor doctor don Francisco 
Baca. Este caballero nació en enero de 1855 en 
la ciudad de León, y pertenece á una de las fami- 
lias más distinguidas de aquella ciudad. Se educó 
en la antigua Universidad leonesa, en cuyas aulas 
coronó su carrera de Licenciado en medicina yciru- 
jía, profesión que con mucho acierto ha ejercido en 
la ciudad de Chinandega, lugar de su residencia. 

El doctor Baca ha militado siempre en las filas 
del partido liberal de Nicaragua, y como hombre 
público se ha distinguido en muchas ocasiones, 3a 
sosteniendo sus principios en la tribuna ó por- la 
prensa, ya desempeñando el elevado cargo de 
miembro del Congreso Nacional. 

. Personalmente es estimado por cuantos le co- 
nocen, debido á la afabilidad de su carácter, á la 
cultura de sus costumbres y á la modestia que le 
caracterizan. 

Vista en el Corte del Oanal <le 
^icarag^xia. 

En la página 146 del presente número de nues- 
tro semanario verán nuestros Itctores una vista 
del punto más elevado del corte del canal de Nica- 
ragua, allí donde las aguas empiezan á (^rrer en 
opuestas direcciones hacia el Atlántico, por un la- 
do y la cuenca del gran lago, por otro. Lo agreste 
y bello de la escena, así como la importancia pecu- 
liar del punto que representa nuestro grabado, no 
necesita de comentarios. 

Ig-lesia Parroquial de San X^nmón. 

El pequeño grabado d« nuestra página 14H re- 
presenta el bellísimo templo que sirve de Iglesia 
parroquial de la Villa de San Ramón, una de las 
más florecientes y hermosas de Costa-Rica. San 
Ramón es cabecera del Cantón de su mismo nom- 
bre en la provincia de Alajuela. Tiene más de dos 
mil habitantes y goza de un clima agradable y sa- 
no. Además de la Iglesia de que tratamos, San 
Ramón posee un hermoso Palacio Municipal que 
haría honor aun á la misma ciudad de San José. 

Tanque en el ferrocarril del Cliilaniatal. 

Nuestro grabado de la página 151 representa 
una escena en el ferrocarril Santa Ana — Acajutla, 
cerca de la estación del Chilamatal. De la impor- 
tancia comercial de esta vía férrea hablaremos 
más tarde con el detenimiento que merece. 

Don l^^rancisco 35eUi^-a y A>'a(». 

Hoy publicamos en la página 151 la fotogra- 
fía de uno de los hombres más notables que ha 
producido la República de Honduras, el señor Ge- 
neral don Francisco Zelaya y Ayas. Fue jefe del 
Estado en 1840, y tanto antes como después de esa 
época se había distinguido por su patriotismo y 
por la benévola influencia que durante muchos 
años '"jercióen Honduras, ya como simple ciudada- 
no, ya como Comandante civil y militar del Depar- 
tamento de Olancho, de donde era originario. La 
familia de los Zelaya ha sido una de las más pode- 
rosas, ricas é influyentes de Honduras. 



Oalle de la 6staci<Sn en San J^oaé, 
Costa- R.ica. 

La calle de la Estación, en San José, es una de * 
las más hermosas de la ciudad. Don Juan F. Fe- 
rráz, refiriéndose á la ciudad, dice: "desde que 
se sale de la Estación y se va, cara al Poniente.— 
marchando con el Sol, — penetrando en San José, 
siéntese uno agradablemente atraído y no puede 
cesardeelogiar cada detalle, cada parte y cada par- 
ticularidad de aquella ciudad joven que parece una 
muchacha de quince en traje de no\na. " 

I-^a IjEClesia de ICsquipnlas. — Ouateniala. 

Desde hace más de un siglo goza el templo de 
Esquipulas, en el Departamento de Chiqumiula, 
Guatemala, de la fama de encerrar entre sus mu- 
ros una imagen de Jesús crucificado, cuyos mila- 
gros pregonan los fieles desde el uno hasta el otro 
confín déla América Central. Todos los años acu- 
den, "en vis'ta al Señor," miles de romeros, con 
cuyas piadosas ofrendas se ha levantado el hernio- 
so edificio que verán nuestros lectores en la pági- 
na 152 del presente número de nuestro semanario. 

Vista del l'aert«>de Corinto, 
ISicaraioia» 

Nuestro grabado de la pá^na 153 representa 
una vista de la Aduana y eídihcios adyacentes del 
puerto de Corinto. tomada desde el ancladero que, 
como es sabido, es uno de los más seguros y mejor 
abrigados de nuestra costa del I'acífico. Próxi- 
mamente sabemos que se construirá un mueHe de 
hierro al que atracarán directamente las embarca- 
ciones de cualquier calado. Esta notable mejora 
centuplicará las ya numerosas ventajas que cfrcce 
Corinto al comercio de Nicaragua. 

I^a Avenida Centml.— 0an Joaié, 
CoMta-K loa. 

La ciudad de San José está dividida en calK 
y avenidas. La Avenida Central corta las calles 
en dt)s jKirciones. Norte y Sur. y la Calle Central ' 
divide las avenidas en Oriente y Poniente. Fuern 
de la .\ venida y de la calle centrales todas las <'< 
más se conocen por la numeración que tienen. 1. 
calles son treinta y tres y las Avenidas diez y sieti 
La .\ venida Central ( antes llamada calle del ce 
mcrcio ) es In que representa nuestro grabado di 
la página 153. 

tCl Palacio do la Ool>ornacl«ln, 
Antiurun Oualeinaln. 

Nuestro grabailo de la página 154 es toma»'" 
de una fotografía del viejo palacio de losCapitai' 
Generales del Reyno de Guatemala La ruina 
fines del pasado siglo lo dejó, según cuentas, en bá- 
tante mal estado ; pero la extraordinaria solidiv 
del edificio permitió á las autoridades el poderlo 
refeccionar, al grado que hoy continúa prestnmí 
buenos servicios y adornando con su «ex-ern facli 
da de dos pisos y sus arcos macisos la hcrmo- 
plaza á que hace frente. 

Gl Palacio T^nclonal. I*an t«alvador, 
■ Icspuís del iiH-cndio de 19 de nox-icmbrr de 1H89. 

El en la página 1 54 del presente número ■ 
nuestro semanario verán nuestros lectores una ; 
tografía de las ruinas del Palacio Nacional de 1.: 
metrópoli salvadoreña, tal como se veía pocos días 
después del siniestro ocurrido en la noche del 19 de 
noviembre de 18K9. 






filL POkYEKttl Dft CfeKIfRO-AMÉRlCA 



U9 - 



Ese incendio causó inmensas é irreparables 
pérdidas á la nación salvadoreña y á Centro-Amé- 
rica, no por el valor material del elegante edificio 
que hacía honor á la ciudad y á la República, sino 
por los preciosos y raros documentos originales, 
tanto síilvadoreños como federales, que contenía 
el Archivo destruido en esa memorable ocasión. 
Nuestra vista, tomada desde la torre occidental de 
la Catedral nueva, deja ver todo el perímetro del 
edificio quemado y una esquina del Parque Bolí- 
var y, en el fondo del cuadro, se divisan el hospicio 
de huérfanos y las torres de la Iglesia del Calvario. 
Vista en el Panteón <le San Salvador. 

Nuestro grabado de la página 159 representa 
una parte del panteón de San Salvador. Rn ese 
campo santo, donde descansan los restos del Ge- 
neral Francisco Morazán y otros personajes his- 
tóricos, haj' bellísimos monumentos de mármol y 
de granito, y todo el terreno que ocupa está dis- 
puesto en fo'nna de jardín, cuyas calles y veredas, 
en perfecto estado de conservación, están sombrea- 
das por hileras de hermosos árboles. 

El monumento que se ve en primer término, á 
la izquierda de nuestro cuadro, fue erigido provisio- 
nalmente, en honor del ex-Presidente General don 
Francisco Menéndez, en el cuarto aniversario de 
su muerte. 

EL GENERAL DON JOSÉ MARÍA MEDINA, 

PRESIDENTE DE HONDURAS. 

l"ue un gran corazón, y, con sus grandes de- 
fectos, un gran gobernante á la vez. 

Si la índole de " El Porvenir de Centro-Améri- 
ca " y el pequeño espacio de que podemos disponer 
para estos breves apuntes, nos lo permitieran, es- 
cribiríamos su biografía. Medina merece estudiar- 
se, aunque no fuera mas que por haber sido vivien- 
te encarnación de la bondad en la ruda estructura 
del soldado. No conoció el odio, ni tuvo nunca 
rencores para nadie. Sus enemigos políticos, que 
fueron muchos, pueden responder por nosotros. 

Como presidente de Honduras fue el primero 
de nuestros gobernantes que pensó en la construc- 
ción de un ferrocarril interoceánico ; obra que aco- 
metió con fe y prosiguió durante su gobierno con 
enérgica perseverancia, no sin haber presentido que 
aquel paso avanzado en el camino del progreso 
había de contribuir á su ruina. Poco importa que 
la generación actual lo haya olvidado. Cuando 
la red de líneas férreas que hoy se tiende desde Li- 
món hasta Caballo Blanco y desde la ría de Izabal 
hasta Puntarenas, logre unir en estrecho abrazo 
á los disgregados miembros de la familia centro- 
americana, la locomotora de San Pedro Sula, com 

"su estridente silbido, nos recordará á Medina, al, 

; fundador de los ferrocarriles en la América Cen- 

1 tral. 

' Este título solo bastaría para su gloria ; pero 
Medina tiene otros muchos que nos abstenemos 
de mencionar, por rozarse directamente con la po- 
lítica, cuyo terreno está vedado á nuestra revista. 
El personaje de que nos ocupamos, comenzó su 
carrera militar á los doce años de edad, como tam- 
bor, en una fuerza á las ordenes del General don 
Máximo Cordón ; y desde aquel humilde empleo 
hasta el de Teniente General, no debió ningún as- 
censo al favor. Cuando siendo Jefe del Estado, el 



Congreso de Honduras le confirió el título de Capi- 
tán General del Ejército, Medina se resistió á acep- 
tarlo, alegando que aun no había podido ganarse 
aquel grado en los campos de batalla. 

Como Comandante General de Gracias y segun- 
do designado para el ejercicio del Poder Ejecutivo, 
en ocasión del asesinato del Presidente Guardiola, 
Medina se puso en marcha sobre Comayagua, cas- 
tigó severamente á los autores del crimen, asumió 
el poder, y restableció el orden público. Se presen- 
taba, entretanto, en la frontera salvadoreña el Vi- 
ce— presidente Castellanos ; y cuando todos creían 
que Medina, con los elementos de guerra de que 
disponía 3- favorecido por el aura popular, resisti- 
ría á la legalidad representada en la figura de un 
anciano, se puso á las óidenes de Castellanos en 
Guarita, le entregó el mando y regresó tranquila- 
mente á Gracias. 

En 1868 intentaron asesinarle. Descubierto 
el complot, Medina se contentó con hacer saber á 
los comprometidos que conocía sus planes, previ- 
niéndoles tener más cuidado en lo de adelante. 

Ni una prisión se ordenó con aquel motivo y le 

llamaron tirano ! 

Y le llamaron también Sardanapalo y era 

un día de fiesta cuando se servía vino en su me- 
sa 3' le llamaron ladrón y gobernó doce años 

á Honduras 3' murió sin dejar una peseta ! 

Tal es, en dos pinceladas, la historia del már- 
tir de Santa Rosa ! 

Para concluir diremos que Medina era una 
arrogante figura, de alta 3' esbelta talla, mirada 
de águila, trato afable, y que se supo captar las 
simpatías de cuantos le conocieron. 



,(/^^^<lÍ^^4i2^ .,x\v^ 




I^A VIKGKIV r>IS IvA .^lOSCA 



I se os ocurre visitar alguna vez la 
catedral de Ambéres, que, seadicho 
de paso, es uno de los templos gó- 
ticos más bellos que existen en el 
mundo, encontraréis cerca de la fa- 
chada principal un pozo de brocal 
de hierro, adornado con un temple- 
te de aéreas formas del propio me- 
tal, que corona una pequeña efigie 
de Brabón, el fabuloso rey de los 
> 3"^*) Países Bajos. 

w ^\ Es la obra de Quintín Metsys, 

el más popular y más querido de 
los viejos artistas de Flandes. 
De seguro que cuando el modesto obrero forja- 
ba sobre el yunque las piezas de aquel monumento, 
estuvo lejos de pensar que su nombre pasaría á la 
posteridad ; pero es el caso que descubre un día, 
en una ventana que dominaba su taller, á una jo- 
ven de extraordinaria hermosura, atenta á su tra- 




150 



fit í»ÓftVfilÍI« DÉ CtíKf RO-AMéwCA 



bajo ; que el herrero se enamora de ella, que la di- 
vina visión le corresponde y que media un abis- 
mo entre los dos. 

La doncella era hija de uno de los más célebres 
pintores de la época, se había creado en la opulen- 
cia y estaba llamada á heredar á la muerte de su 
padre una colosal fortuna ¿ Cómo había de preten- 
derla aquel pobre artesano, cuyo único patrimo- 
nio era el martillo ? Por otra parte, el padre de la 
linda muchacha había jurado que solamente la da- 
ría en matrimonio á un pintor, cuando menos, de 
su talla. 

Quintín Mets\'s enfermó por consecuencia de 
estas consideraciones, y durante mucho tiempo el 
obrador permaneció desierto, y cerrada la ventana 
de la vecina casa, que también la joven se sintió 
triste, desde que dejó de oír la monótona pero sen- 
tida música de los golpes del mazo sobre el yunque. 

El herrero, entre tanto, se pasaba días en- 
teros iluminando estampas, y cuando el estado de 
convalescencia se lo permitió, puso mano á algu- 
nos lienzos, sin seguir las inspiraciones de otro ma- 
estro que su propio corazón, estimulado por el ar- 
diente deseo de salvar el abismo c|ue le separaba 
de su amada. 

Tras largas noches de afán y de desvelos se pre- 
sentó un día, por fin, en casa del pintor. L,0 don- 
cella le recibió con lágrimas en los ojos las lá- 
grimas que arranca al alma el sentimiento de la 
alegría 

— En nombre de nuestro amor vengo á -pediros 
una gracia! exclamó el herrero más hermoso que 
nunca en su extraordinaria palidez. 

— Hablad, respondió emocionada la joven. 

— Necesito que me introduzcáis en el estudio de 
vuestro padre durante dos horas por lo menos. 

La doncella pareció dudar un momento; ¡lero 
el amor, que tiene vista de águila, le hizo comj)ren- 
der que aquel corto encierro iba á decidir de su 
suerte. 

— Entrad, le dijo, señalándole una puerta — 
La ocasión es propicia ; mi padre no volverá á ca- 
sa hasta después del medio día. 

Metsys penetro en el cuarto con el corazón pal- 
pitante y la mente llena de ilusiones. Iba á jugar 
el todo por el todo. 

Frente á una ventana había en el caballete de 
trabajo un lienzo, húmedo todavía, representando 
una virgen al estilo de las de Rafael — El pintor 
había estado en Roma y tomado lecciones del gran 
maestro — Quintín se quedó contemplando por un 
rato el bello cuadro, y con atrevida mano tomó en 
seguida un pincel y pintó una mosca en el blanco 
brazo de la virgen. 

Salió del estudio á tiempo que regresaba el pin- 
tor á su casa, de modo que la joven hubo de ence- 
rrarle en una sala para evitar que su padre lo en- 
contrase al subir las escaleras. 

El maestro se dirige á su gabinete con objeto de 
dar la últinia mano á su obra maestra, en la que 
nota con disgusto que se ha posado una mosca. 
Trata de espantarla con su pañuelo ; pero la mos- 
ca no se mueve. Comprende entonces que está pin- 
tada, y lleno de asombro U-ama á su hija. 

— ¿ Quién ha penetrado aquí durante mi ausen- 
cia? le pregunta con inquietud. 

— El herrero Quintín Metsys, servidor vuestro, 
respondió éste colocándose al 'lado de la intertie- 
lada. 

— Me habéis vencido ! exclamó el pintor, des- 



cubriéndose respetuoso ante el novel artista-^ ¿Qué 
puedo hacer en obsequio vuestro ? 

— Concederme la mano de vuestra hija, que es 
la sola aspiración de mi vida 

Y Quintín Metsys salió de allí feliz, cuanto pue- 
de serlo un hombre, unido para siempre á la mu- 
jer que de humilde herrero, le elevó al rango de 
uno de los más notables pintores del siglo XVL 

COXNUBILLIS AMOR DE MULCIBKE FECIT APELLES!. 

como dice la inscripción que en recuerdo de es- 
te tierno episodio de la vida del artista, se coserva 
al pie de la fguja mayor de la catedral de Am- 
béres. 

En el interior de la basílica que entre otras 
pinturas notables embellece el Descendimiento de 
Rubens, hay dos cuadros colocados el uno en 
frente del otro : La virgen de la mosca y Cris- 
to EX EL SEPULCRO, la obra por excelencia de 
Metsys. que le valió los elogios del Canciller inglés 
Tomás Moro y la tierna amistad de Durer. 

RkNATu MrRRAV. 



55^ A. >i^ jvi líjt i: te I^ 

Para '• El Porvenir de Centro- .XmCrica." 
Reclinada en su lecho de esmeralda* y adorna 
da y arrullada por las brisas deliciosas del Golio 
de Fonseca. esta orgullosa sultana del driente re- 
fleja aún palpitantes é inequívocos restos de sus es- 
plende res deotrosdías; vestigitísimpcrccetlerosque 
evocan á nuestra memoria, recuerdos de una civili- 
zación medio eval ; algt) así como la vera ekioir 
déla antigua capital del orbe cristiano, con sn- 
simbolismos religiosos, colocados en las portad. 
de los templos católicos, en las fachadas ae los ed 
ficios de las familias de los aborif^nas y hasta < 
las columnas y pequeñas azoteas que sirven de ■ 
namento á los surtidores de cal y canto de sus pl. 
zas públicas. 

í'or un lado, el majestuoso y elevadfsimo vol 
can en cuyas faldas, exutierantes de riqueza, lo 
man vida y se desarrollan la espiga de la carta de 
azúcar y el árbol de oro del cafeto : por el otro. I.n 
poética colina y la huerta cultivada con esmero, m 
donde se aspira con satisfacción el olor agrnda)>!' 
del cacao y se nos brinda provocativa é incitad* >i 
la naranja almibarada y la pina riquísima del tt 
pico; y por los otros, la pampa inmensurable < 
cuyo seno tapizado de esmeralda, esjiejepn. bnl.i: 
ceados por la brisa, así el ijequeño lago y la fuejí; 
que nace en la llanura, como el Rio grannk que \>. 
ña el Este de la ciudad y que. como una monstni' 
sa serpiente de plata, camina en preiii>it;ul:i m.i: 
cha. hasta ¡jerderse en el Pacífico. !■ 
fundido y j)ertectamente unido y cnl. 
tuyen de San Miguel una comarca deli. 
de el iK>eta toma su inspiración para hu» cant('- 
en donde el pensador, el filósofo y el sabio cstr 
dian, analizan y profundizan y en "donde el oUm 
vador curioso é inteligente, tiene mucho qn- 
rar y que cohxrar. como reliquias de valo; 
mable. en la hoja codiciosa de su cartera (i< 

TMAN. 

San Miguel ha sido cuna de pensadores ilu^ 
tres, militares valientes, político» notables \ csn 
diantes distinguidos. — Res{)onden á la lar- 
de estos personajes, pres y honra de la privi 
MetrópoH, los nombres de Gerardo Barrio.-. , . 
quíu Eufracio Guzmán, Miguel Saxitfn dd Casüllu, 



KI POKVKNIK l»H CENTRO-AMÉRICA 




TANQUE EN El. FERROCARRIL DEL CHILAMATAL 
EL SALVADOR 




Don Francisco Zelaya y Ayas. 




CALLE DE LA ESTACIÓN. - SAN JOSÉ - COSTA-RICA 



152 



BL PORVENIR DK CENTRO-AMÉRICA 




El señor General don José Ma. Medina, 

Kx-l'risit)eiuc de Honduras 




LA IGLESIA DE ESQni'CLAS. - OFATEM.' 



EL PORVENIR UE C ENTRO-AMRRICA 




VISTA DEL PUERTO DE CORINTO. — NICARAGUA 




LA AVENIDA CENTRAL. - vSAN JOSÉ - COSTA-KICA 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PALACIO DE LA GOBERNACIÓN DH l.A ANTIOIA. - OrATEMALA 




EL PORVENIR DE ÓENTRO-AMÉrICA 



155 



los Quiroses (José Félix y José Antonio) yjuan^ 
J. Samayoa, algunos de los cuales por su ta-*-' 
lento, virtudes cívicas y muy altos merecimientos, i 
se encuentran ocupando ya un lugar deshonor en las 
páginas de la Historia contemporáiíeíi. — Como 
oradores y literatos, resaltan en primer término, 
el propio Samaj'oa, Rafael Severo López, Francis- 
co (xavidia y el malogrado Salvador G. Hernández, 
poeta de sentimental estro y de muy elevados al- 
cances, caído en hora precoz al golpe de esa segur 
implacable que todo lo devasta, cuando aún se en- 
contraba en el amanecer de una existencia prome- 
tedora de grandes triunfos y conquistas, en el fe- 
cundo campo de las letras centro-americanas. 

Cuadra perfectamente á San Miguel, el nombre 
de Perla del Pacífico. 

Las brisas saludables del Océano, adormecen 
coa su fantástico beleño, á sus tranquilos y labo- 
riosos moradores : dándole un aspecto elegante y 
majestuoso, su hermoso templo parroquial en 
construcción y los de Santo Domingo y San Fran- 
cisco ; su Palacio Municipal de dos pisos y presen- 
tando en sus salones la única galería completa de 
retratos al natural que se admira en el país, de to- 
dos los Presidentes y personajes importantes que 
ha tenido la República ; su espacioso Mercado con 
sus bien dirigidos compartimientos; su Hospital 
Nacional de caridad, provisto de todos los elemen- 
tos necesarios para los de primer orden en su clase 
y, sobre todo y para no cansar al lector con deta- 
lles minuciosos, su delicioso, artístico y extenso 
paseo público, bautizado, por iniciativa del que es- 
to escribe, con el nombre del egregio centro-ameri- 
cano General Barrios, resguardado, en toda su cir- 
cunferencia, por verja de hierro sobre basamento 
de mampostería y dotado, hace poco, por el Ayun- 
tamiento de la ciudad, de su precioso y bien mode- 
lado Kiosco de madera, obra del Ingeniero doctor 
Pablo J. Aguirre _v á cu _vo derredor se encuentran 
distribuidas en orden, estatuas simbólicas de már- 
mol, bañado todo por el rayo de la lámpara eléc- 
trica, que se quiebra entre las flores y atraviesa 
por entre el verde oscuro del follaje perfumado. 

Bello y arrebatador ^ contemplar en las no- 
ches de concierto en estvj Parque, á tanta dama ele- 
gante y distinguida como se da allí cita para her- 
mosear con sus encantos el paseo ; hadas con ros- 
tros de ángeles, talles gentiles y cimbradores y mi- 
radas de diosa qué forman la creme de esta culta 
sociedad y que halagando la fantasía del poeta, 
hacen, también, si:npatizar con Himeneo aún á los 
más resistidos á caer en las trampas alevosas del 
niño travieso de' carcaj. 

La aristocrática ciudad, tiene, sin embargo, 
un no sé qué de melancólico 3' extraño, que convi- 
da, no pocas veces, á la reflexión, á la contempla- 
ción y al análisis interno del espíritu. — No parece 
sino que se doliera de su presente, tendiendo una 
mirada hacia el pasado. 

Pero no, que como altiva, fuerte y digna en la 
desgracia, no ha tenido rival y su tradicional or- 
gullo no se abate, por la instabilidad de la fortuna 
ó los vaivenes del tiempo y de la suerte. 

Fue próspera y feliz por su íigricultura y su co- 
mercio y logfp, en ese entonces, acumular fuertes 
caudales, que le sirvieron más tarde para ponerse 
á salvo del descrédito y de la ruina que la amena- 
zaban. 

No se desalentó porque lo bajo de sus frutos la 
pusiera en peligro tan tremendo. Por el contrario, 



tuvo fe y perseverancia en el trabajo y, con estos 
dos aliados poderosos, hizo frente á la adversidad, 
venció la resistencia del destino y ahora vuelve, 
como el Fénix, mostrando al mundo lo que vale y 
lo íjue la espera para lo porvenir, con sus risueñas 
esperanzas de ferrocarril hacia el Pacífico. 

Palpita en San Miguel, muA- vivo, el sentimien- 
to nacional. El amor á la patria es la cuerda sen- 
sible de sus moradores. . 

En su demarcación territorial, se han desarro- 
llado escenas de sangre en las luchas por la liber- 
tad y por el sostenimiento de la unidad del Istmo. — 
Allí están Gualcho, El Obrajuelo y Lolotique, co- 
mo testigos mudos del heroísmo de los buenos, su- 
cumbiendo por la gran causa, con Morazán, nues- 
tro Napoleón centro-americano á la cabeza. 

Aparte de todo lo dicho, también la estética 
tiene aquí completos triunfos. — Es que San Mi- 
guel posee el don de producir la belleza física y mo- 
ral y allí están sus mujeres, verdaderas deidades 
que sub^'ugan con sus gracias y que, sacerdotisas 
del hogar, son esposas modelo, amigas dulces y 
madres cariñosas y tiernas. 

Esta es, en ligerísima sinopsis, San Miguel, la 
reina de las comarcas bañadas por el Golfo, la pa- 
tria de mis hijos, la ninfa de mis fantásticos ensue- 
ños, la ciudad predilecta de mis simpatías y de mis 
más recónditos afectos. 

Ernesto Sandoval. 
San Miguel, febrero de 1896. 



KPISOOIOS HISTÓRICOS 



ux gran corazón 

Durante la revolución francesa, Olimpia de 
Gouges, que como Lope de Vega, dictaba una tra- 
gedia por día, se declaró republicana con motivo 
de la fuga de Luis XVI á Varennes, considerando 
aquel acto de suprema debilidad de la Corte, como 
una traición á la patria. Antes había sido realis- 
ta y volvió á serlo en los aciagos días del 93. 

Perseguida en cierta ocasión por un grupo de 
descamisados, un hombre brutal, agarrándola por 
los cabellos gritó : 

— ¿ Quién quiere la cabeza de Olimpia por 
quince sueldos ? 

—Amigo mío, respondió dulcemente la ultra- 
jada, me quedo con ella por treinta. 

Y sacando su portamonedas, pagó al hombre, 
la turba se echó á reír, y ella siguió tranquilamen- 
te su camino. 

Iba á entregar al comité del empréstito patrió- 
tico el producto de uno de sus dramas, con que se 
había suscrito. 

Con aquel motivo Bemardino de Saint — ^^ Fie- 
rre le escribió una carta diciéndole : 

" Sois un ángel de paz." 

Durante el proceso del rey, solamente ella y 
el anciano Malesherbes se atrevieron á ofrecerse 
como defensores del abandonado Luis XVI, sa- 
biendo que con aquel paso sellaban su sentencia 
de muerte. 

Rechazada por la Convención con motivo de 
ser imtjer, Olimpia rugió desde la barra. 

— ¿ Cómo ? Nosotras tenemos el derecho 

de subir á la tribuna, puesto que también subimos 
al cadalso ! 

Cuando le llegó su tumo, la célebre improvisa- 



15é 



ÉL PORVENIR DÉ CEN'TRO-AMéRICÁ 



dora hubo de pasar por una prueba terrible ; su 
hijo el hijo de sus entrañas, renegó de ella an- 
te el tribunal revolucionario 

Subió, sin embarazo, al patíbulo con la frente 
erguida y la sonrisa en los labios. 

Al presentar su cabeza al verdugo para recibir 
el golpe de la guillotina, exclamó dirigiéndose á los 
mozos : 

— "Bufantes de laf)atrie; vou vengeres ma 
mort." 




— El presente invierno eh Nueva York ha sido 
más frío que los de los últimos- quince años. En 
AustraUa ha hecho, en enero pasado, un calor 
insoportable. Muchísimas personas perecieron de 
insolación en la ciudad de Sydney. 



— El Gobierno del Brasil ha celebrado un con- 
trato en Europa para la inmigración, á aquel país, 
de 100,000 extranjeros con exclusión de italianos. 

— El Di;. Jameson y los oficiales que le acom- 
pañaban en la reciente invasión de la República 
del Transvaal van á ser llevados á Londres para 
ser juzgados en consejo de guerra. 

— En los círculos oñciales de Madrid se admi- 
te el hecho de que la situación de los negocios en 
Cuba es realmente crítica. 

— En el mes de octubre de este año se reunirá 
en San Francisco, Cal., la convención nacional de 
la Unión de cristianos temperantes. 

— M. Emile Loubet. en un tiempo primer Mi- 
nistro del gabinete francés, ha sido electo Presiden- 
te de la Cámara del Senado. 

— De Honolulú se sabe que el Volcán de Ki- 
lauea ha entrado en grande acti\-idad. 

— Noticias de San Juan, Terranova, dicen que 
hay 1,000 familias que carecen de alimento, de 
vestuario v de combustible. 



— Se ha firmado un arreglo de límites entre 
Francia y la Gran Bretaña en sus posesiones del 
Siam. Él río Mekong, ser\nrá de línea divisoria. 



SCLCIQN 



V'"/, 



.«xf- 




El Departamento de Amatitlán está limitado 
al N. por los de Sacatepequez y Guate na la ; al E. 
por el de Santa Rosa; al S. por el de Escuintla, y 
al W. por ese último y el de Sacatepequez. 

Su territorio es muy fértil aunque poco exten- 
so, montañoso y notable por el bellísi¡no lago de 
Amatitlán, que mide 7.45 millas de largo por 
2.48 millas de ancho. 

Hace algunos 
años el Departa- 
mento de Amati- 
tlán se distinguió 
por sus grandes co- 
sech as de cochinilla. 
Sus producciones 
principales son hoy 
café, maíz, azúcar, 
frijoles, frutas y le- 
gumbres. 

Se fabrican som- 
breros, cestos, mue- 
bles y loza. En Pe- 
tapa se ejerce la in- 
dustria de la cría 
de ganados vacuno 
y de cerda. 

El número de ha- 
bitantes del Depar- 
tamento es de una 



35,954, divididos en siete municipalidades. La 
ciudad de Amatitlán, situada sobre la ribera oc- 
cidental del lago de su nombre, á 4,212 pies sobre 
el nivel del mar. es la cal)ecera del l>epartamento. 
Tiene una población de y.ótK) habitantes. Goxa 
de un clima fresco y saludable y dista 25 kilóme^ 
tros al S. S. W. de ía capital de la República. 

El ferrocarril del Sur atraviesa el Departamen- 
to de N. E. á S. \V. 

Las principales ¡xíblaciones de Amatitlán son 
Santa Inés Petapa, San Miguel. Palin. Villanaeva 
y Pueblo Viejo. 

— I-r£» tul)erculósis quirúrgica «xrurre. según 
recientes descubrimientos, con más frecuencia que 
la que generalmente se -suponía. El I'roficsor R«>- 
cher refiere que elíK)^ de ios casos de hucso« 
articulaciones de su clíiA.;' son tuberculoMM T < 
Dr. Tizzoni, de Italia, qtie ha exa ninado las gíái 
dulas linfáticas de 47 personas que murieron de 
manera violen- 
ta y que aparente- 
mente gozaban de 
perfecta salud, ase- 
gura que, en 43 dr 
ellos, encontró b. 
cilos de tulx'rcul" > 
— i.'Cl (iobiemo lu 
México ha declara 
do obligatorio c 1 
uso del sistema nn 
trico fr.Hucés.en t' 
do el país,á cont.i 
del 16 de Xovien 
brc de este añ 
Este sistema era < 
oficial en las trai 
sacciones fiscales 
pero^el decreto 
que nos rrferim' 
lo hace extensivo 
forzoso A toda '.. 
República. 




/•fW, 



I 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



15? 



X^a. Sociedad higiénica de Alemania ha ofre- 
cido un premio de 12,000 marcos al que escriba 
la mejor tesis sobre la eficacia de los calefactores 
eléctricos. Los ensayos deben ir escritos en Ale- 
mán y ser enviados antes del 1° de Julio de este 
año al Prof. Konrad Hartraann, Charlottenburg. 

OÍ barrio de Shoreditch, Londres, ha eri- 
jido un taller municipal de alumbrado eléctrico 
para uso de su distrito en el que se emplean como 
único combustible generador las basuras del arra- 
bal. Antes de ahora costaba 75c. tonelada la 
destrucción de unas 20,000 toneladas de basura 
recojidas cada año. Con el nuevo sistema costará 
solo 31c. esa misma destrucción, se alumbrará to- 
do el barrio y quedará una ganancia neta anual 
de $7,500. 

&l Dr. Karl Kellner ha inventado un proce- 
dimiento electrolítico para blanquear los géneros 
de algodón que está dando muy buenos resulta- 
dos. Según su método la tela se hace pasar por 
dos rodillos, uno de hierro y el otro de carbón, 
que hacen las veces de polos de una batería eléc- 
trica. Antes de someter la manta á la acción 
de los rodillos se la moja bien con agua salada y 
de esta, bajo la acción del rodillo de carbón, se 
genera el cloro que, con la potasa caustica, pro- 
duce el perfecto blanqueamiento de las telas. 

I 'ii célebre médico belga asegura que el 
bostezo es una función sumamente saludaljle en 
las afecciones de la faringe y de los tubos de Eus- 
tac(uio. Según las últimas investigaciones, el ac- 
to (le bostezar es la forma más natural de ejercitar 
los órganos respiratorios y de poner en acción los 
músculos del pecho y de la garganta. Recomienda 
el médico aludido, que tod^s las mañanas 3^ todas 
•las tardes debemos acostumbrarnos á bostezar 
seis ú ocho veces por lo menos con el objeto de 
ventilar los pulmones y de tonificar los músculos 
res])iratorios. Dícese de esta clase de gimnasia 
que alivña mucho en las afecciones de la garganta 
y de los oídos. Los bostezos deben ser consecuti- 
vos, lentos y seguidos del acto de tragar. Con- 
tribuyen mucho á la aspiración del aire encerrado 
en los tubos de Eustaquio. 



imErciD. 







WDüSTmñs. 



.\CERTAD.\ y digna de todo elogio creemos la 
medida del Ministerio de Gobernación de El Sal- 
vador, prohibiendo terminantemente que se derri- 
ben los árboles de bálsamo en los Departamentos 
de La-I^ibertad y de Son-onate. 

Otr.\ disposición t|ae reclíiman los tiempos y 
los intereses pecuarios de Honduras, El Salvador, 
y en verdad de casi toda la América Central, es 
qvie se imponga el severo castigo con que según 
creemos penan nuestras leyes á los que usan el 



BAK BASCO para pescar «n nuestros ríos. Este ve- 
neno destruye inútilmente los peces que arrastran 
las corrientes y de que no se puede apoderar el 
mal pescador; mata los pececillos demasiado pe- 
queños para poder servir de provecho á nadie, y lo 
que es peor aun, causa el aborto en las vacas y 
yeguas, según nos han asegurado personas de mu- 
cha experiencia y conocimientos en la materia. El 
daño que hacen, pues, es grande, y si nuestra esta- 
dística fuera lo que debiera ser, nos asombraría- 
mos de que se tolere tan extraordinaria matanza 
de ganado á trueque de que unos cuantos indolen- 
tes satisfagan su apetito de viernes sin tomarse el 
trabajo de cojer los peces con redes, anzuelos ó 
de otra manera y no envenando las aguas. 

En otros países se fundan todos los días ha- 
ciendas de piscicultura y hasta se construyen cria- 
deros artificiales de ostras, y entre nosotros se deja 
desapercibida la destrucción innecesaria de millo- 
nes de peces sin que nadie parezca cuidarse de las 
necesidades de nuestros pueblos en las generacio- 
nes del porvenir. 

La rubia (R. Tinctorea) es una planta cuyas 
propiedades colorantes no han podido ser susti- 
tuidas todavía por otra sustancia á despecho de 
todos los esfuerzos de la química. Solo á los Es- 
tados-Unidos se importan anualmente de Holan- 
da, Austria y costas del Mediterráneo arriba de 
dos millones de pesos, oro, de la raíz de esa planta, 
y estamos seguros de que la Gran Bretaña y otras 
naciones del Norte de Europa consumen por lo me- 
nos el valor de unos cuatro ó seis millones más. 
Como las cosechas de Turquía, Trieste y los Paises 
Bajos no bastan á suplir el consumo de la rubia, se 
la exporta hasta de la India 3- del África meridio- 
nal, donde se ha introducido su cultivo, á fuerza 
de gastos 3' de perseverancia. 

En nuestras selvas de Centro-América, la Ru- 
bia crece silvestre. No exije más trabajo que el 
recojerla y empacarla ¿ Por qué no la exporta- 
mos? ¿Cuándo tendremos caminos? ¿Cuándo 
bajarán los fletes ? 

Durante muchos años sirvieron los puertos 
de El Realejo, Acajutla, Trujillo y otros de nues- 
tro país, de astilleros donde construían los espa- 
ñoles muchos buques que hacían el comercio no 
solo en las costas americanas sino que también 
con Europa. Todo se lo proporcionaban aquí: 
maderas, jarcia, hierro, alquitrán, lona para velas, 
obreros — y pasada la época de la dominación his- 
pana, todo se paralizó, todo desapareció — todo 
trabajo de esa naturaleza quedó suspendido como 
que si nunca hubiese habido maderas navales en 
nuestros bosques, como si jamás hubiesen crecido 
el henequén y el algodón en Centro-América, como 
que si en nuestras montañas no se encontrase el 
hierro, como que si fuese enteramente imposible 
hacer venir del extranjero maestros carpinteros 
que enseñasen y adiestrasen á los nuestros en ese 
arte tan olvidado, tan perdido, como es interesan- 
te y esencial para el desarrollo de nuestras gran- 
des riquezas. 



EL PORVENIR DE CENTRQ-AMÉRIC A 



/^o?/iS 




En la sección correspondiente verán nuestras 
amables lectoras dos trajes de calle para señoras. 

El de la derecha está hecho de tela de novedad 
en lana delgada de color verde y terciopelo color de 
bronce bonitamente combinados. El cuello de ter- 
ciopelo forma puntas de sierra y esto es un rasgo 
vistosísimo á la chaqueta-basque sobre la cual 
sienta liso. La basque tiene un chalecho colocado 
sobre un forro también liso. Los delanteros de la 
chaqueta se extienden más abajo del chaleco gra- 
deando en los lados desde las puntas punteagudas, 
y la basque entabla con pinzas sencillas en el busto 
y las costuras usuales. Las mangas de levita 
ostentan inmensos pufFs más arriba del codo y es- 
tán acabadas con puños guanteletes dobles que 
ensanchan bonitamente en la parte de atrás del 
brazo. 

La falda de nueve cuchillas forma, más aba- 
jo de las caderas y atrás, canelones llenos á estilo 
de órgano. 

Además de tela de lana puede usarse, con pro- 
piedad en este traje, zibelina, cheviot y telas de 
novedad con las que bien pueden combinarse ter- 
ciopelo ó seda. 

El traje es muy elegante y puede usurse tanto 
para recepciones de la tarde como para la iglesia 
ó para el paseo. 

La toilette de la izquierda se confecciona con 
paño delgado, color gris, para el abrigo. Está 
adornado con una doble hilera de botones y el cue- 
llo va cubierto con terciopelo más oscuro. Los 
delanteros sueltos del abrigo cruzan y cierran con 
ojales y dos hileras de 1 otoñes grandes de fanta- 
sía ; se pueden revisar para formar solapas jieque- 
ñas que forman piquetes con el cuello vuelto ó si 
se quiere se pueden cerrar los delanteros hasta la 
garganta. Los costados y csnalda muestran el 
efecto de talle largo y esbelto. En las secciones de 
los lados de la falda aparecen vistosas ondas. Las 
mangas grandes de jamón, carteras en los liolsi- 
Uos y capucha movible y vistosa comjiletan esta 
moda de abrigo. En vez de paño pueden usarse 
cheviots en mexclas de colores y también telas de 
fantasía, ligeras ó gruesas para abrigos. 



Sfi'iK.-^« ^í.';JaMST^ 



' •pAToS (jKloSoS 



E^^^SSS^^ 




— La pesca en Inglaterra produjo el año i)ró- 
ximo pasado 324,000 toneladas de" pesca^j por 
valor de £4.629,000. 

— España ocupa con sus viñedos l.TOO.HOl 
hectáreas, siendo la provincia de Barcelona la que 
se lleva la palma en la extensión de 8u« viñedos 



La producción llega á 29.875,000 hectolitros, que 
representan un valor de 476.873,787 pesetas. 

— El Director de las Casas de Moneda de los 
Estados Unidos, ha publicado una tabla manifes- 
tando la cantidad de oro y plata que hay en 
las diferentes naciones del mundo. El total del 
oro es de $ 2,727.018,869 y el de la plata de 
$ 3.820,571,346. 

— El sudor de las manos se quita con fix>ta- 
ciones de polvo de licopodio. 

— El río Mississippi es el más largo del mun- 
do, pues mide 9.339 kilómetros. Después viene el 
Nilo con 5,920 y el Amazonas con 5.741). En 
Asia, el río de mayor longitud es el Yanglse Kiang, 
que recorre 5,0(X) kilómetros. En Europa, el Vol- 
ga va ;'i la cabeza de todos con un recorrido de 
3.688 kilómetros, seguido á respetable distancia 
por el Danubio, que mide 2,770. El Rhin tiene 
1.295 kilómetros ; el Loire l.OOO y el Ródano 810. 
Estos datos de Das Schiff. conocida publicación 
alemana, difieren notablemente de los publicados 
<n todas las geografías y demás obras que tratan 
del particular. 

— Las monedas de cinco centavos, de plata, 
fueron acuñadas por la primera vez. en los Esta- 
dos Unidos, en octubre ac 1,792; las de un centa- 
vo y de medio centavo, de cobre, en 1,794; las 
áíruilas de oro, un año más tarde. 6 sea en 1,795. 
En 1.871 se acuñaron $21.032.685 en monedas 
de oro v $3.104.038. 30 de plata. En 1.872 se 
acuñaron $21.812,645 de oro y $2.503,488. 50 
de plata. 

— En 1,830 se construyeron el nrimer ferro- 
carril y el primer buque de vn}>or ac hierro, en 
Inglaterra. 

— La Casa de Moneda de El Salvador fue in> 
talada el 28 de agosto de 1892. 




La sfi'KKSTiciox DKi. FrTrmí Rk\ t " 
iiuu-hos años se tiicontrabn el rHncii- 
tlcl ncque de Mnitiiltor. en KnoiK-in. < ■ 
<|Uf Rodolfo, heredero del imjK+io «U 
linf)crinl de Francia. Pnftenndo nim t;iT<l> 1 
i-n el parque del imlacio encontraron nnn i.. 
nuiy avanzada qne « (|iieinl>a con el Sr. de II 
sido lanzada de sn choza jnir lo» cnndo> 
prínciiíes la socorrienin con (reneronidnd. la »• 
ba & )ninto de niarchar»c llenn de froto co« i ' 
que la obsequiarqii cuando ne le <K-nrri<^ n\ Ar 
la humorada de i)e<lirlc. en non de br.ni 
na fortuna. La viejecita se detuvo 
uno por uno. y al terminar íu jirolii.. . 
amargamente diciendo, entre follon.v 
rían sus días de unn manera vÍ4>lent;i 
rieron del dolor de la anciana ; ]>ero -. 
daron muy i)reocui>ados. I'e nuevo \: 

ron. La inipresii^n qne k-n cau'/í elc| I- 

el tiemiK» la desvaneció ¡mk-o (S |mco. T..,:ii» ^;^!K■lt i 
cicl el Príncipe ini|»erial en Xfnc. TI tr;V'i"«»*'n de 
que Rodolfo no es ya un misterio. Kl Ihinue dr Hr 
stiicidí) hace algunos meses, en un monunto ■'' ' 
c.^usada [xir los terribles dolores de la eotu \ 
hecho ])ública la predicción de 1n vieiecita d«1 I 
cxiilic.in la SU) ersticiíín <1el Príiici|ic de r.nl. 
tan* — í eómo acultarj} * 



Bt PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



159 




VISTA EN EL PANTEÓN DE SAN SALVADOR.-EL SALVADOR. 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




M O D A S 



BL POKVKNIK I)E CENTkO-AMERICA 




C I Excmo. Sr. Dr. D. Juan Ulloa G. 

MINISTRO liE GOBERNACIÓN, POLICÍA Y EUMENTO. 



COSTA-RICA 



lOÍ? 



EL PORVENIR HE CENTRO-AMÉRICA 




LA CATEDRAL DE LEÓN. - \ICARA(;i-A 




LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL EN ESCLINTLA. 
(ÍT'ATEMALA 




San Sal-vador, IVfarzo 1° de i896. 



Pí Amero ii 





LA EXPOSICIÓN CENTRO-AMERICANA. 



L fin podemos decir que progresa- 
mos. 

Ya no queda lusrar á duda. 
Pronto verá Europa; pronto 
Verá Norte-América que nuestra 
patria I. o es solamente digna de 
nota por sus revoluciones coti- 
dianas, como se cree allende el 
Atlántico y el Golfo de México, si- 
no que también por la rapidez con 
quc marchamos en el sendero de la 
civilización bien entendida. 

Vamos á tener una exposición. 
Vamos á luchar en la arena del 
verdadero progreso. 

Vamos á medir nuestras fuerzas en el campo 
de la industria y de las artes. 

Vamos á exhibir nuestras fuerzas intelectua- 
les en el palenque de la cultura. 

Bendito cambio ! Maravillosa evolución ! 
Ayer no más nos exhibíamos en ridiculas con- 
tiendas de pigmeos, tiñendo en sangre firatricidfi 
nuestras bellísimas campiñas y sirviendo de blan- 
co á las burlas irónicas del mundo, con nuestros 
combates tan feroces como injustificables, tan ru- 
dos como innecesarios, y hoy trocamos las bárba- 
ras lides de la edad de hierro por el torneo de una 
Exposición Nacional. 

¡ Qué hermoso contraste! 

Pero dejemos á un lado nuestro patriótico en- 
tusiasmo y entremos, en consideraciones de otro 
género. 

Guatemala, al iniciar las exposiciones de Cen- 
tro-América, ha dado un gran paso hacia la meta 
del adelanto positivo de nuestra patria común, 
porque en las exposiciones, en esas escuelas prác- 
ticas de los pueblos cultos, en ese campo fértil y 
bien preparado por la azada de la experiencia 
acumulada por largas centurias de progreso en 
las artes industriales, es donde germinan las ideas, 



donde se arraigan las concepciones del genio in- 
ventivo de los pueblos . 

La exposición centro-americana servirá para 
estrechar los lazos políticos que hasta hoy nos 
han ligado con tanta flojedad ; servirá para faci- 
litar el contacto humanizador de que hemos care- 
cido en nuestro aislamiento seccional ; nos ense- 
ñará el valor práctico de la paz y de la buena vo- 
luntad internacional ; abrirá nuevos horizontes al 
talento; difundirá el amor á las industrias; da- 
rá bríos á nuestra actividad comercial ; en iina 
palabra, echará los cimientos de esa emulación 
pacífica y bienhechora que sustituirá sin duda las 
rudas y necias contiendas que durante tantos 
años nos han ahogado en lágrimas y sangre y 
sembrado entre nosotros el odio mutuo y el te- 
rror. 

Loor eterno á los promotores de tan magná- 
nima como brillante empresa ! 

Las futuras generaciones bendecirán sus nom- 
bres y venerará- ■ su memoria. 

Ños faltaban las exposiciones, como la que ha 
iniciado Guatemala, para jjoder tener pleno dere- 
cho á llamamos países civilizados. 

Ya entramos de lleno á una nueva era. Vere- 
mos, dentro de poco, levantarse en el Centro de 
América la émula de la exposición de la Maison 
d'oiísay, en 1798, la primera de las exhibiciones 
de Europa; y, aunque estamos lejos, muy lejos 
de competir con las exposiciones internacionales 
dé Londres, en 1850 V 1862; de Dublin, en 1865; 
París, en 1867; Viená, en 1873; Filadelfia, en 1876, 
y Chicago, en 1892, bien podemos decir, con lagí- 
timo orgullo, que tocamos á las puertas de una 
época de regeneración nacional ante cuya trascen- 
dencia político- social poco significan los tratados, 
los congresos ó las dietas internacionales y aun 
las leyes que de una ú otra manera pretendan ha- 
cer obligatorios el olvido de las pasadas discor- 
dias, el cariño mutuo, el ensanche de nuestras re- 
laciones comerciales ó el robustecimiento de las li- 
gas políticas, que harán con el tiempo, de nuestros 
fragmentos de países, una nación próspera, respe- 
table v dichosa. 



Agradecemos sinceramente á "El Progreso 
Nacional" y "El Mensajero de Centro-América," 
notables periódicos de Guatemala, la honra que 
nos han discernido reproduciendo nuestro edi- 
torial del N° 6, " El Ferrocarril del Norte en 
Guatemala." 

El Sr. don Anastasio Alkaro ha tenido la fi- 
neza de obsequiamos un ejemplar de la obra titu- 



164 



EL PORVENT» DE CENTRO-AMÉRICA 



lada^ " Etnología Centro-americana ó sea un 
Catálogo kazonado de los objetos arqueológi- 
cos DE LA República de Costa Rica 'ex la expo- 
sición histórico-amekicaxa de Madkid." 

El Sr. Alfaro, Director del Museo Nacional de 
San José, y don Manuel M. de Peralta son los au- 
tores de tan interesante estudio, timbre de honor 
y de verdadero mérito científico para ellos y ter- 
mómetro del grado de cultura á que han llegado 
nuestros compatriotas de Costa-Rica. 

Reciba el Sr. Alfaro nuestras cordiales felicita- 
ciones y nuestros agradecimientos por el valioso 
obsequio. 

El Dk. D.n. M. a. Herrera, deGuatemala, nos 
ha obsequiado también un ejemplar de la obra que 
con el título de "Idea general de la filosofía po- 
lítica Y de la Psicología Moderna " ha publica- 
do en aciuella ciudad. El libro lleva ya dos edicio- 
nes, habiendo circulado la primera en 1888. 

En alto grado nos complace el observar que 
nuestros hombres más inteligentes se dediquen 
con tan loable decisión á los estudios serios, y que 
de esa suerte impriman á la generación actual el 
impulso de que carecía para inclinarse á aquellas 
investigaciones intelectuales que parecían exclusi- 
vo patrimonio de los pueblos pensadores, como 
Alemania. 

QViedamos muy agradecidos al Dr. Herrera 
por el obsequio que nos ha hecho de su importan- 
te trabajo. 

OMIVlOXejS DÍS I^A PKGÍISglA 

" El Porvenir de Centro- América. " — Por el 
correo marítimo que llegó antes de aver á esta ca- 
pital, vinieron los números 6 y 7 de aquella intere- 
sante publicación, que bien rñerece ser subvencio- 
nada por los Gobiernos de las cinco Repúblicas de 
la América Central. Como siempre, contiene re- 
tratos de personajes notables, vistas de edificios, 
ciudades y puentes y figurines de modas, todo bas- 
tante perfecto. En el número 6 hav un excelente 
artículo de fondo titulado " El ferrocarril del Nor- 
te en Guatemala," que reproduciremos el lunes. 
( De " El Nfeiisajcro de Cciitro-Auíérica "— Guíiteinaln. N. 3HH ) 

Un periódico. — " El Porvenir de Centro-Amé- 
rica" es una interesante revista que se ha comenza- 
do á publicar en la culta capital del Salvador. Es- 
tá ilustrado con gran profusión de grabados de 
las cmco secciones de Centro-América y engalana- 
do además con una selecta y variada lectura. 

La casa cjue hace esa publicación cuenta con 
grandes recursos, pues de otra manera no se com- 
prende cómo puede mandar agentes esjjeciales á 
cada una de las demás Repúblicas. 

El agente viajero en ésta es el apreciable joven 
don Octavio Mazier, á quien saludamos afectuos.i- 
mente. 

( rx- " Kl Aiiuiici.-idor" — Costa -Rica. N. 203) 

NUESTROS GRÍaOOS 

ICl ICxeino. Hr. L>r. r>. Juiíii J. llloji. ti. 

Nuestra revista engalana hoy su página de 
honor con la fotografía del señor cloctor don Juan 
J. Ulloa G., Ministro de Gobernación, Policía v Fo- 
tnento del Supremo Gobierno de Costa-Rica- 



El doctor Ulloa G. nació en la ciudad de San 
José, capital de la República, en 1855. Hizo sus 
primeros estudios en su ciudad natal y concluyó 
su educación profesional, en París, donde adqui- 
rió con honores muy merecidos el título de Doctor 
en Medicina y Cirujía. Como escritor se ha dis- 
tinguido en los diversos y luminosos tratados que 
ha publicado sobre higiene y otros temas impor- 
tantes, con aplauso de sus cole^lis de la América 
Central y de Europa, que han reconocido en el 
literato galano y erudito al pensador inteligente 
y laborioso. 

El doctor Ulloa es notable además por su 
grande filantropía, virtud que le es característica 
y que ha cautivado á su favor el cariño y el gran- 
de aprecio que por él tienen cuantos le conocen. 

Como hombre público ha tenido siempre por 
norma el jiatriotismo y el' desinterés. De carácter 
firme y enérgico, á la par que afable, el doctor 
Ulloa ha desempeñado, con alabanza de todos, 
varios elevados puestos, además del que actual- 
mente ocupa y en el que con dificultad podría ser 
reemplazado, tan altas son sus dotes administra- 
tivas y tan profundos y prácticos sus conocimien- 
tos en los ramos que el señor Presidente de Cos- 
ta-Rica ha c<)nfia<lo á su talento. 

I^ii Ositedral de L.e^n. 

El hermoso eilificio que verán nuestros lecto- 
res en la página lfi2 de nuestro semanario repre- 
senta la iglesia catedral de León. En belleza arqui- 
tectónica le lleva ventajas la catedral de Guate- 
mala ; j)ero la de I^eón es mucho más grande. 

El señor Obispo de León, don Isidoro Marín 
de Bullón y Figueroa. empezó la construcción de 
la iglesia en 1.74-7. 

Don Juan Carlos de Vilches y Cabrera, natn- 
ral de Pueblo Nuevo. I>epartameñto de Nueva Se- 
govia. Nicaragua, y Obispo de León, contribuyó 
mucho al adelanto de los trabajo», en 1.770. 

El señor Obis|K) don Esteban Lorenzo de Ti 
tan la ct>ncluyó. la l)cndijo v estrenó en 17"" 
Tiene tres naves y un piso subterráneo Todo 
edificio es de pieilra y ladrillo, y en el techo no li 
una st)la teja ni una sola pieza de madera. 

I-^« ICntiioit^ii dol ■•"«■-•■oetirrll 
Olí ICMCutntla. 

Nuestn' grabado de la página 162 represen: 
la estación del ferriKarril Central en Escuint! 
Esa ciudad está situada entre Guatemala y 
Puerto de San José, á 67 kilómetros de <! 
tancia de uno y otro punto. Además de pn>- 
por esa ciudad el ferrtKrarril central, que se ascj: 
ra ser el mejor e(|UÍpado de Centro-América ^ 
que iK'rtcnoce á una compañía americana, sale «1< 
ella un ramal que se extiende hasta Santa Lucí. 
Cotzunialguapa. población notable por lus tesoí ■ 
arqueológicos y muy visitada jK)r los agente* 
varias sociedades científicas de Europa. 

CSl t4r. Ciral. 1>. Kranolnoo 04Smex. 

Este notable militar y hombre público de Hon- 
duras, cuyo retrato verán nuestros lectores en l.i 
página 167 de nuestro semanario, nnció en el úl- 
timo cuarto del sigh) pasado, en la ciudad <U- C.> 
mayagua. En dos .x-asiones prestó iii; 
tes servicios á su patria como consejero ■ 
do, y como soldado se distinguió en diveí - 
caS; Cuando el lieneral Cabanas eii\-ió la* ii 



fiL PORVENIR dM CBM*ftO-ÁME»lCÁ 



165 



pas de Honduras á la pacificación de Nicaragtia, 
mandó en gefe el General Gómez el primer ejército 
de oi)eraciones. Murió del cólera en la ciudad de 
Granada, en 1856. 

Iva Ijflesia de la ÍVIerced— O-uateinala. 

En la página 167 del presente N° publicamos 
una vista de la iglesia de la Merced de Guatemala. 
Ese hermoso templo, edificado por los españoles 
en el siglo pasado, sirvió durante muchos años, al 
convento de monjes de su mismo nombre, que es- 
taba situado detrás de la iglesia 3' contiguo á ella. 
El edificio se encuentra entre la Quinta calle O. 
y la Undécima Avenida Norte. El antiguo con- 
vento, muy reformado hoy día, en su interior, es- 
tá ocujjado por la tercera sección de Policía de la 
ciudad. Desde el punto de vista arquitectónico el 
templo no ofrece particularidad alguna, si se excep- 
túa la solidez de su construcción, lo maciso y ele- 
vado de sus torres y el aspecto austero que distin- 
gue á los edificios de su género. 

Puente del ferrocan-íl de Han JOsé 
al rviinón— O. K.. 

El viaducto cuya fotografía publicamos en la 
página 168 está en el trayecto del ferrocarril in- 
teroceánico que más tarde comunicará á Puntare- 
nas con Puerto Limón. La sección ya construida 
mide II6V2 millas repartidas de esta manera: de 
Alajuela á San José, 14 millas ; de San José á Car- 
tago, 13 ; de Cartago á La Junta ó Reventazón, 
5OV2; y de Reventazón á Limón, 39. Entre Reven- 
tazón y Guápiles ha\' otro ramal que mide 20 mi- 
llas de longitud. La sección más nueva del cami- 
no es la comprendida entre Cartago y La Junta. 
Se inauguró el 7 de Diciembre de 189Í. 

I^a Undécima ^V venida rVorte, SSan 
Sialvador. 

Nuestro grabado de la página 168 representa 
una vista de la lia. Av. N. en la ciudad de San 
Salvador. La Undécima avenida se llamaba an- 
teriormente la calle de la Universidad y también 
la calle de Lindo. Corre de N. á S. y sobre ella es- 
tán la Dirección Central de Correos, el palacio de 
Justicia, la Universidad, la Catedral Nueva (costa- 
do derecho) el Parque de Bolívar (costado occi- 
dental) y el Cuartel de la Brigada de Línea (antes 
Palacio Nacional). Nuestro taller se encuentra 
también en esta hermosa calle. Ella corre paralela 
á la antigua calle de Mejicanos y es notable por la 
rapidez con que ha crecido y el elevado precio a 
que han subido los lotes de terreno que todavía 
quedan vacíos. 

Iva Oalle del Oonaercio.— San Jowé C. Pt. 

En otro número de nuestra revista hemos pu- 
blicado una fotografía de esta bellísima calle, hoy 
llamada avenida centr .\l, que como ya he- 
mos dicho en otra ocasión, divide las calles de la 
ciudad de San José en dos secciones, Norte 3^ Sur. 

Nuestra vista de la página 169 tiene tantos 
atractivos que no hemos podido menos que publi- 
.carla. La fotografía á que hemos aludido al prin- 
cipio de estos párrafos es tomada de un punto 
distinto del que aparece en la que ho3- publi- 
camos. 

Iva Fenitenciíi ría— Tegfucijíralpa.— H. 

Nuestro sistema penal es defectuoso en Centro 
América y nuestras prisiones tienen todavía mu- 



cho de las antiguas mazmorras de los tiempos 
feudales. Los amantes del progreso nacional no 
podemos menos que regocijarnos al observar que 
se introducen innovaciones aun en beneficio de los 
que delinquen. La penitenciaría de Tegucigalpa 
es una inmensa mejora, desde luego que su cons- 
trucción ha obedecido á un plan fijo, que reúne to- 
das las condiciones de salubridad indispensables 
en los edificios de su género, cuya ausencia to- 
tal ha distinguido siempre á nuestras antiguas 
cárceles. Nuestro grabado de la página 169 da 
una idea bastante exacta del aspecto exterior 3- de 
la extensión de la penitenciaría de Tegucigalpa. 

Ivos funerales del Profesor Fasteur. 

De una fotografía parisiense hemos tomado la 
vista que verán nuestros lectores en la página 
169 del presente número de nuestro semanario. 
Con su publicación hemos ciuerido introducir, en 
nuestra revista, ilustraciones de uno que otro de 
los sucesos más importantes que ocurran en el ex- 
tranjero. Ojalá que esta innovación sea del agra- 
do de nuestros abonados, innovación que no nos 
apartará absolutamente de nuestro plan primiti- 
vo de dar siempre la preferencia á nuestra querida 
América del Centro. 

Con respecto al ilustre difunto cu3'os restos se 
conducían á su última morada en la fúnebre proce- 
sión que representa nuestro grabado, diremos que 
Louis Pasteuk nació en Dole, en 1822. Coronó 
su carrera profesional en París. Sirvió como pro- 
fesor en Besancón, en 1840, v en la Escuela Nor- 
mal en 1843. Sucesivamente fue nombrado agre- 
gado de ciencias físicas en 1846, preparador de 
Química en la Escuela Normal 3' doctor en ciencias, 
en 1847 ; profesor de Física en el liceo de Dijón 
(1848) y profesor de Química en Strasburg, en 
1852. De 1854 á 57 fue decano de la facultad de 
Ciencias de Lille, y llamado á París obtuvo los 
nombramientos de director de estudios en la Es- 
cuela Normal, profesor de Geología, de Física y de 
Química en la Escuela de Bellas Artes (1863) y 
finalmente profesor de Química en laSorbona. Se 
distinguió por sus estudios de Química molecular 
en materia de fermentos 3- de generación expontá- 
nea. En 1874 le concedió la Asamblea nacional 
de Francia una pensión anual de 20,000 francos 
en premio de sus trabajos. Pasteur fue el funda- 
dor de la bacteriología y el descubridor del micro- 
bio de la RABIA y su remedio ; el del carbunclo y 
el del CÓLHRA en las gallinas. Finalmente señaló 
el camino á su discípulo Roux para que descubrie- 
ra el remedio de la i-iftekia, y á él sin duda se 
deberán los remedios preventivos del cólera y de 
la TUBERCULOSIS, que no tardarán mucho en perte- 
necer al dominio de la ciencia. Pasteur merece el 
título que ya le da el mundo de Santo de la Hu- 
manidad. 

XJna calle en Ive<Sn, :Xicarag-ua. 

Nuestro grabado de la página 175 representa 
la antigua calle de la Merced, en León, mirando 
hacia el Sur. Maravillosa ha sido la reconstrucción 
de la segunda ciudad de Centro-América, después 
de los sitios, incendios y bombardeos que la con- 
virtieron en informes ruinas, en 1844. 

Las calles de León son anchas, tiradas á cor- 
del, y se cortan en ángulos rectos. El empedrado 
es defectuoso, como en casi todas nuestras ciuda- 
des. Los andenes ó aceras de León son muy ma- 



fiL í»OftVÉKÍlÍ DÉ CENTRO-AMÉRICA 



los y su piso apenas sobresale del nivel de las ca- 
lles. A eso se agrega que los balcones de casi to- 
das las casas, asi como las gradas frente á las 
puertas, interrumpen 3- nulifican el poco servicio 
que así y todo pudieran prestar á los transeúntes. 
Sabemos que estos defectos están en vía de ser 
corregidos. 

I-^a Oalle de la Vejfa— ^an Salvador. 

En la página 175 publicamos un grabado que 
representa la calle de la V^ega ó de San Jacinto, 
vista desde la esquina de la iglesia de la Merced. 
El fuerte declive del terreno hacia el puente que 
cruza el Acelhuate en ese punto no permite ver los 
detalles de ese trayecto y oculta el hermoso edifi- 
cio de la centralización de fábricas de aguardiente 
que queda hacia la izquierda y cerca del puente. 

En el fondo del gmbado y también á la iz- 
quierda de la calle, se ve la iglesia de Remedios. 
Todo el cuadro es niuy pintoresco, y con razón 
frecuentan los sansalvadoreños esa calle para ir 
á San Jacinto, no obstante lo accidentado de su 
piso. 




.\ (Ion .\. Rolet Peraza. 

Tres meses de asiduo trabajo le había costado 
á la buena mamá el trajecito blanco con que iría 
su Graciela, como una novia, á recibir la primera 
comunión. 

El día de la Purísima se acercaba ; ya venía la 
alegre fiesta en que irían las niñas al templo, coro- 
nadas de azahares y llevando lindos ramilletes de 
azucenas para el altar de la virgen. Ah ! Cuán- 
tas veces lloró de envidia la encantadora chiquilla 
al ver pasar á sus compañerita*, muy ufanas con 
su vestido inmaculado y camino á ía iglesia que 
las llamaba con bullicioso concierto de campana- 
das; pero ella era tan pobre que no podía arre- 
glarse para ir donde el buen Dios á pedirle que cu- 
rase á su padre del ieo vicio de la embriaguez. 

Al fin de lYiuchas economías v amargas priva- 
ciones quedó todo listo para el día blanco de los 
diez años : un trajecito primoroso como tejido con 
alas de blancas mariposas, una corona de azaha- 
res, una vela ornada de cintas y unos zapatitos 
muy cucos, precioso estuche de raso con que holla- 
ría las alfombras del templo y que luego guarda- 
ría muy bien, como gracioso recuerdo, para cuan- 
do ella fuese grande. 

Que contenta estaba y qué bien le caería todo 
eso, vestida así con la alba túnica de los ángeles y 
luciendo entre tanto armiño su madejita de cal)é- 
llos rubios. 



Como todo beodo que busca pretexto para 
solazarse con más entusiasmo en su vicio, el viejo 
Lucas encontró el suyo : el cumpleaños de su hiji- 
ta Graciela. 

La víspera de aquel día no llegó á su ceisa des- 
pués del trabajo sino que en la taberna, copa tras 
copa, cantó al placer, hasta que lo sorprendió el 
alba. 

Tambaleándose y con su tarro de pintura roja 
y sus pinceles de oficio se dirigió á su casa en el 
momento en que en alegre fiesta repicaban las 
campanas para dar a\nso á las almilas infantiles 
que Dios ya las esperaba. 

Las ilusiones, mariposillas azules que anidan á 
miriadas en las cabecitas de los niños, revolotea- 
ban en el sueño de Graciela, engrandeciénilose y 
coloreándose con mágica brillantez. Ah ! qué sue- 
ño aquel : muchos ángeles rubios y graciosos le 
habían puesto niveas alas, y en el momento en 
que iba á volar al cielo, su padre se las arrancó ; 
I)ero ella como una visión siguió siempre fugitiva 

por el inmenso azul Despertó en una mañana 

espléndida llena de gorjeos y de polvo de oro. 
Presurosa, como pájaro que deja el nido, saltó de 
su lecho á ataviarse su trajecito blanco. Pero un 
grito de espanto exhaló alllegar á la cama donde 
había dejado cuidadosamente ordenadas sus pren- 
das: su padre, ebrio como nunca, tendido allí roií 
caba á todo placer, después de halxrr derramad 
la pintura sobre el vestido de nieve, dejándolo pir 
purino como capa de rey. 

La muchachita, con los ojos impregnados < i' 
lágrimas, miraba aquella escena con profund. 
emoción. Su padre, á quien ella «lueria tanto, ha- 
bía nublado su día blanco de los niez año» ! 

— Ay ! qué desgraciado crcs.papafto mí»», pro- 
rrumpió con dolorido llanto — por tí. nada más 
que por tí. iba á ir muv bella al templo A rezarle al 

Señor para que te pusieras bueno; jjcro ahora 

si ; guarda mi corona de azahnrm para cuando vo 
muera 

Al fin aquel dfí> no comulgó ; pero ixwó en Ir 
frente de su padre un l>e8o. condenstacion de un 
íntima ternura nacida del dolor que llegó hasta t 
alma del Iwodo y lo hizo estremecer: enttmces sn> 
ojos se nublaron de lágrimas y la blasfemia «e tro 
có en perdón. 

Rafael Anoei. Trov<- 
San José de Costa-Rica. 



AMOM V CAKIDAU 

( Verso» recitiulo» «1 ntw vrUula Krico-piünk-a ) 



fcíL^"¿*:H Carid.nd Rul> 

ii#ía'* ángel divino 

aliu que á la tierr.i 

^^. para cubrir al huertano que lloi 

»;^>» con el caliente armiño de tus ni 

¡ Oh misterioso amor, \'ivo y profundo. 

á cuyo soplo ardiente 

palpita el albo seno 

de la púdica Nñrgen inocente I 



El. PORVKNIR I)K CKNTRO-AMKRICA 





LA IGLRSI \ I)Fi LA M líKCIvD — (HIATEMALA 



KL POKVKNIK DE CKNTKO-AMERIC/ 




í'fTENTE EX LA VÍA FÉRREA DE SAX JOSÉ Á LI.\I(»N -COSTA-SICA. 




L\ rXDÉCIMA A\i:xiI>A \( 



)KTE - SAX SALVADOR - EL SALVAI>Í>R 



KL PdKVKNIK DK CKNTKO-AMKKIC 




LA CALLE DKL COMERCIO EN SAN JOSÉ. — COSTA-RICA. 




LA PENITENCIARIA. — TEOrCIOALPA. — HONDURAS. 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PORVENIR Dfi CEN'ÍRO-AMéRieA 



^171 



i Amor, alma del mundo : 

á tu poder fecundo 

la tierra alborozada se estremece, 

la flor perfuma, el cielo se embellece, 

el ave canta y vuelan como locas 

las lindas mariposas 

Y pájaros traviesos, 

y se juntan las bocas 

y estallan los suspiros y los besos ! 

Cuánta ternura vuestro pecho encierra, 
¡ oh dulces niñas de la tierra mía, 
que aquí venís, en inefable coro, 
A consolar la inmensa desventura 
de los infortunados de la tierra ! 

¡ Oh niñas agraciadas, 

de niveas frentes 3- de negros ojos, 

yo os adoro de hinojos, 

110 tanto por lo hermosas 

como por buenas, dulces 3^ piadosas ! 

Niñas gentiles de la tierra mía : 
lucid al mundo vuestras ricas galas; 
sed siempre compasivas 3' amorosas : 
llevad á los que os aman la alegría 
y á los infortunados el consuelo, 
f|ue Amor y Caridad son las dos alas 
con que van los espíritus al cielo ! 



Emii^io Pacheco. 



San José de Costa-Rica. 



JS.lt.A.13e)SCÍ<>^. 



Cna suma considerable de humanidades co- 
rriendo tras un chico de pocos años puso ayer en 
conmoción á la ciudad. El rapaz por su parte vo- 
laba como un gamo salvando con intrepidez y des- 
treza obstáculos que haljrían puesto á prueba el 
vigor de un organismo sazonado por el tiempo. 
Perros, carretas, bultos de mercaderías, vivanderas 
agachadas, cerdos vagamundos, buzones del Co- 
rreo, borrachos postrados, materiales de construc- 
ción eran traspuestos con tal facilidad que no 

se diría sino que el canallíta tenía piernas de cau- 
cho y pies de guta-percha. En cada salto, jmra 
ser ingenuo, mostraba algo más de su economía 
de lo que consonaría con la decencia, pues sus pan- 
talones exhibían hiatos y paréntesis de á cuarta. 
Sin inquietarse por el Qué dü'Án él seguía su pro- 
gresión gimnástica voceando sin cesar " hay fue- 
go ! HAY KUEGO ! HAY FUEGO ! " 

Tras él se bebían los vientos sastres con una 
pierna de pantalón en la diestra, zapateros con el 
cerote y la pita.... en ristre (?) hojalateros con 
soldadores enarbolados, policiales armados de ga- 
rrotes, soldados de baquetas, mujeres, mocitos, 

perros y gatos digo, me parece que vi algunos 

de los últimos nombrados; pero puedo equi- 
vocarme. 

A la voz de fuego, se vaciaron todas las tien- 
das de compradores, las cantinas y estancos que- 
daron desiertos, los devotos abandonaron ios tem- 
plos y en el mercado cuatro corrientes de ejempla- 
res del homo sapiens desembocaron con violento 
empuje por las puertas, llevándose de encuentro ca- 
nastas de verduras, montones de jiescado, tenda- 
ladas de ropa, mostrarlos de buhoneros machos y 



hembras, destrozando una cantidad espeluznante 
de loza y cristalería : no sin que mediaran protestas 
ruidosas y violentas de parte de los propietarios 
de los productos naturales y de los artefactos he- 
chos de MANCOMUM ET INSOLIDUM, chanfaina, y al- 
guno que otro pescozón de P. P. W. canjeados en- 
tre las altas partes no contratantes. 

— " ¿ Dónde es el fuego ? ¿ Dónde es el fuego ? " 
preguntaban los más y viendo correr á otros co- 
rrían también. 

— "Al Norte ! Al Sur ! Al Oriente "sugerían los 
rezagados. 

Y caían unos, resbalaban otros y gritaban to- 
dos. Y en los cuarteles tocaban generala, lla- 
mada DE TROPA, ASAMBLEA, ATAQUE Y HASTA DIA- 
NA. 

Y los chinos izaron apresuradamente su dra- 
gón rampante en campo de gualda mientras que 
los Cónsules no sabían que cara poner. Decían los 
primeros: "Levolución cálao! loba lo cohetío, 
YO QUEJA lo empeladol"! y murmuraban los otros: 

" YO PROTEJE intereses amenazada, YO EN ARBOLA 
BANDERA." ' 

Y entre tanto los que le iban á los alcances al 
chico pudieron reunírsele mediante el tropezón que 
dio en los cuernos de un buey arisco que intentó 
salvar, rodeándole luego como cosa de dos mil per- 
s<;)nas en su rñayor parte destapadas, pálidas, ja- 
deantes y con la expresión de una ansia infinita 
pintada en los semblantes. 

— " ¿ Dónde es el incendio ? " preguntaron qui- 
nientas voces á la vez en tiple, soprano, contral- 
to, barítono y BAJO. 

Y el muchacho asombrado y sobándose la re- 
taguardia contestó " ¿ qué incendio ? " 

— " ¿Cómo qué incendio ?" dijeron con indigna- 
ción los tenores "el incendio que tú anunciabas, 
mocoso ! " 

— "Yo no soy mocoso y no he anunciadonada!" 

— "Va\-a"! cantáronlos bajos; "pero has dicho 
fuego!" 

— " ¿Fuego? Ah, eso sí. " 

— " Pues bien, ¿d^nde es el fuego?" tronó el co- 
ro entero. 

— "¿El fuego? ¡ En la cocina de mi casa!" 

— " Pues llévanos allá para apagarle. " 

— "Ah, sí, vayan y verán como les recibe mi 
nana! con que me costó conseguir la leña y ahora 
que llevo el cuartillo de café " 

Con leños y tacos tremendos se disipa el tu- 
multo volviendo todos á sus casas cariaconteci- 
dos y dándose al diablo. 

Los chinos amainaron el dragón y los Cónsu- 
les musitaron : estar todo una tontería. God- 
dam! Fichtre! Der teufel! Che diayolo! 
Come si fa! 



Shakespeare pone el asiento del valor en el es- 
tómago del hombre. Riñan con él los fisiólogos si 
en la cuenta anduviere errado ; pero de conocerle 
los Zulus le endiosean : porque en tan interesante 
viscera, es para ellos artículo de fe, que se halla la 
cualidad más envidiable del soldado. A la postre 
de los sangrientos combates en que figuran los os- 
curos guerreros ; en lo que dura el reconocimiento 
DE campo, á cuanto cadáver de enemigo encuen- 
tran le hacen una soberbia incisión desde el pecho 
al vientre á fin de que el valor contenido adentro 
se evapore en el ambiente : sin lo cual volvería, el 



1-72 



St PORVKtítR DB CfiMtÉO-AliéRieA 



SUJETO de la operación, al mundo 
muerte de su matador. 

¿ Lo que prueba? 

O poco ó nada, lect:>r. 



producir la 



El efectivo del ejército de Monaco es de 92 
hombres de infantería y 18 de caballería, arrojan- 
do un total de 110 güerruros de índole pacífica : 
como que no hay memoria deque hayan hecho per- 
juicio aun á las hormigas. Esa cifra no ha sido 
siempre la misma, puesto que en el decenio de 1870 
á 1880 no pasaba de 18 individuos ; los que alter- 
nativamente desempeñaban el papel de guardias 
de corps, de guarda-costas y de agentes de policía, 
estando en virtud de la a ariedad de funciones á las 
que tenían que atender, dotados con tres unifor- 
mes por cabeza, ó para ser más exacto, por cuer- 
po. Entiende en lo relativo á organización, ins- 
trucción y movilización de tan respetable fuerza 
un Ministro de la Guerra ; pero sus labores no son 
fatigantes, puesto que de los soldados, aparte de 
la obligación de aparecer B( »nitos, no se exige más 
sino que sepan presentar las armas al paso de S. .\. 
y hacer salvas, dando la cara al mar. 

Los demás Ministros del Príncipe, pues los hay 
de Hacienda, Justicia, etc., el más laborioso es el de 
Relaciones Exteriores, á cuyo cargo corre tranqui- 
lizar á los soberanos ó más bien á los gobiernos, 
del resto de Europa, respecto á las intenciones del 
Príncipe su amo, cuando por cualquier motivo se 
le agrega un recluta al ejército. 

La lista civil de Monaco es costosilla, jjues no 
puede pasarse sin su Canciller, sus gentiles hom- 
bres de Cámara, ugieres de idem, caballerizos, ma- 
yordomo de palacio, etc. Dichosamente el Minis- 
tro de Hacienda se halla siempre en fondos, me- 
diante el subsidio que paga al estado la... " Socie- 
dad de Baños" que es el nombre decoroso con 

el que se adornan los accionistas del trei.nta v 
CUARENTA y de la ruleta. 

El actual Príncipe es el muy poderoso señor 
Carlos IH — que de buena salud goce! 



El gobierno de China se compone de seis Mi- 
nistros RESPONSABLES en el orden siguiente: 

Hi - pu ó Mayordomo mayor de palacio. 

Ho-pu ó Ministro de Hacienda. 

Li - pu ó Maestro de Ceremonias. 

Ping-pu ó Ministro déla Guerra. 

Hong - pu ó Ministro de Justicia. 

Kong-pu ó Ministro de Obras Públicas. 

En las provincias hav 14.000 mandarines ci\ñ- 
les y 18.000 militares. 

El título oficial del Emperador es "Santo hijo 
del cielo, único gobernador de la tierra v Padre de 
su pueblo." 

Digo, si con seis pus se puede hacer la felicidad 
de 400.000,000 de chinitos, para los escasos cien- 
tos de miles de población de este país, no les parece 
á Uds. que en los Ministerios de acá tenemos Pi's 
de sobra ? 

Sin malicia, eh ? 



Recipe— Tómese, sin i)ermiso de su dueño, cosa 
de 4 libras de carne fresca, si es recién cortada me- 
jor. Espolvoree en ellas cosa de una onza de pi- 
mienta, mitad gris, mitad roja, de Cayena, cuidan- 



do de que dicho condimento cubra por completo 
la carne. Viértase sobre ésta, ensegui ia, gota á 
gota, un cuarto de litro de ^^nagre fuerce, fiado en 
la botica de la esquina, y cuando esté bien saturada 
friegue con la carne el hocico de la cocinera, Terá 
Ud. que furiosa se pone ! 

Oberón. 




Del informe que el señor Gerente del Banco de 
Honduras, don Santos Soto, presentó el 10 de ene- 
ro del corriente año A la Asamblea General de Ac- 
cionistas, tomamos los siguientes datos : 

El Banco fue fundado el I"" de ixrtubre de 1889. 
Su (;apital ACORDADO cs dc $600,000 — 00 
capital SUSCRITO ..41 7.5(X) — 00 

FONDO PARA DIVIDENDOS „ 132,705 — 15 

FONDO DE RESERVA ,, 34.549 — 46 

El siguiente cuadro demue»tra la liquidación 
de la cuenta de Ganancias y Pérdidas en el último 
semestre de 1895. 

Por Intereses y Comisiones $ 20.267 — 75V4 

„ Cambios „ 7,214 — 39 

,, Retiro Honduras Gold Mining 

Co. Limited $ 500 — 00 

„ DiN-idendos .,17.234 — 40 

,, Fondo de reserva „ 1,919 — 34V^ 



$47,135-89 



— Los designados A la Presidencia de la Repúbli- 
ca en el periodo de 1896. son los señores don Te- 
rencio Sierra, don Pedro H. Bonilla y don Cons- 
tantino Fiallos. 

— Ha sido reconstruida la sección del ferrocarril 
entre Puerto Cortés y la Pimienta. 

— Para el 12 del raes que acaba de expirarse 
anunciaba el aparecitnicnto de un nuevo periódico 
que llevaría por título " La Voz de Olancho." 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



173 




— En la capital se recaudan fondos con activi- 
dad para la terminación de los trabajos del her- 
moso templo de la Merced. 

— La compañía de zarzuela " Pevres, " que ac- 
tuaba en Variedades, se despidió poniendo en es- 
cena la zarzuela china que lleva por título — Ka- 
nanga — original de don Carlos Peyres. 

— " El Grano de Arena " se titula una revista ra- 
cionalista que edita en la capital el señor don Do- 
mingo Núñez. 

— Para mientras dura la ausencia del señor don 
Justo A. Fació, que ha venido á El Salvador como 
secretario de la Legación especial nombrada por 
el Supremo Gobierno de Costa-Rica, ha quedado 
encargado de la Dirección de la Tipografía Nacio- 
nal el señor don Juan F. Ferraz, Director General 
de Estadística. 




— Se han concedido ciertas exenciones solicita- 
das por el señor P. Guita rd para cultivar la vid. 
En el lugar denominado las Vacas, al Este de la 
capital, el señor Guitard tiene cultivadas 3,000 
cepas. 

— La renta de Aduanas del año próximo pasado 
excedió en más de dos millones cuatrocientos mil 
pesos al de 1894. El producto total fue de 
$8.750,000 

— Está ya firmado el contrato para la construc- 
ción del tramo del ferrocarril entre Zacapa y el 
Rancho de San Agustín. 

— Parece que la fábrica de perfumería que ha 
montado el doctor don Isaac Sierra en la capital, 
tendrá muy buen éxito. 

— El Presbítero don Fiancisco Javier Torres es- 
tá escribiendo la historia de Guatemala. 

— Las señoritas Teresa de León y Benita Mérida 
han abierto un nuevo Colegio de Señoritas en la 
ciudad de ^^uezaltenango. 




limítrofes acuden jornaleros por centenares, y para 
todos hay trabajo. 

— Lo propio sucede con la línea férrea de Chila- 
matal á Santa Ana y con el ramal que pondrá á 
San Salvador en comunicación con Santa Ana y 
Sonsonate, vía Nejapa y Quezaltepeque. 

-^ El entusiasmo á favor del nuevo puerto del 
Triunfo no decae. Se construyen con actividad 
los edificios de la Aduana, bodegas y demás ofici- 
nas del Gobierno y de la Compañía. 

— La obra del puente de Lempa progresa con ra- 
pidez, y debido á la actividad y energía del empre- 
sario señor Burrell no cabe duda de que pronto 
quedará terminada. 

— Los funerales de doña Teresa Menéndez de Me- 
léndez y del señor don Agustín Choto se verifica- 
ron en San Salvador con gran solemnidad. 

— El Banco Industrial del Salvador establecerá 
próximamente una sucursal de primera clase en la 
capital de la República. El dinero ha llegado has- 
ta el 14°|o y las letras al 112°!^ 

— El 20 de febrero se instaló el Congreso Nacio- 
nal. El Presidente es el doctor Eduardo Arrióla. 
Dícese que, entre otras cosas de importancia, tra- 
tará de la aprobación del Convenio tri-partito de 
Amapala. 

— Los ejercicios públicos del Club de biciclistas 
de la capital se inauguraron en la finca del señor 
Cali. 

— Llegaron á esta ciudad los señores Ministros 
Plenipotenciarios de Nicaragua y Costa-Rica, doc- 
tores Manuel Coronel Matus y Leónidas Pacheco. 
Han venido á dilucidar la cuestión de límites exis- 
tente entre aquellas dos secciones de la Patria. El 
señor Presidente Gutiérrez será juez en la pacífica 
contienda, que no dudamos quedará definitiva y 
satisfactoriamente arreglada. 




— Recíbense noticias muy halagadoras con res- 
pecto al futuro Canal de Nicaragua. 

— El movimiento comercial de la república es ac- 
tivo y toma nuevos impulsos. 

— El progreso de la costa septentrional no ha su- 
frido interrupción. Se trabaja con actividad en 
los estudios del trayecto de ferrocarril al Rama. 




— Los trabajos del ferrocarril de La Unión se lle- 
van adelante con actividad. De los Departamentos 



— Se asegura que La Argentina y El Brasil 
harán causa común contra las pretensiones de In- 
glaterra sobre las islas de Falkland y Trinidad. 

— El pueblo y la Prensa de 'Venezuela han de- 
clarado una guerra comercial á la Gran Bretaña. 

— El Príncipe Enrique de Battemberg, esposo 
de la Princesa Beatriz de Inglaterra, murió el 2^> 



174 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



de Enero abordo del crucero " Bloude," en que ha- 
cía la travesía de Cape Coast Castle á Madeira. 
Adquirió la fiebre en la expedición de Ashanti. 

— El autor francés Anatole France ha sido 
electo miembro de la Academia. 

— El Ministro de Hacienda de Dinamarca dijo 
que el gobierno no tenía conocimiento alguno de 
las negociaciones que se decía existían entre su 
país y los Estados Unidos sobre la venta de las 
Antillas danesas. 

— El distinguido pintor Lord Frederick Lei- 
ghton, presidente de la Academia Real, murió en 
Londres, á fines del mes pasado. 

— El Embajador inglés Pauncefote notificó al 
secretario de Estado Olney, en Washington, que la 
Gran Bretafia aceptaba el' arbitraje de la cuestión 
de reclamos del Mar de Behring. 

— El General Martínez Campos explica su des. 
titución diciendo que la motivó la negativa de su 
parte á seguir la política de exterminio que el go- 
bierno le dictaba para con los rebeldes de Cuba. 



SEILCIQW ^> 




QWTríL'Áv 



®e trata seriamente de explorar el continen- 
te Antartico. Calcúlase su extensión en cuatro 
millones de millas cuadradas 6 sea mayor que la 
de Australia. Frente á las tierras de Victoria hay 
una cadena de volcanes que miden 15,0Ü(» pies de 
elevación, por término medio, v frente á la Améri- 
ca del Sur se encuentra el volcán de Bridgman, que 
está activo, y el de la isla Decepción cuyo cráter 
mide más de cinco millas de diámetro. 

JVIxiolxos de los grandes edificios de Chica- 
go se están hundiendo, debido á su enorme jieso v 
á la flojedad relativa del subsuelo. El de la Cáma- 
ra de Comercio se ha hundido 16 pulgadas en seis 
años en alg-unos puntos y en otros S'^a pulgadas. 
La diferencia en la rapidez del hundimiento causa 
hendiduras y afloja la construcción de una manera 
peligrosa. 

&1 sabor ácido de la hoja delriubarbo|)rovie- 
ne del ácido málico y del binoxalatode potasa que 
contiene; la acidulez del limón v la naranja ¡irovie- 
ne del ácido cítrico ; la de la cereza, cirueía, jK-ra v 
manzana, del ácido málico; la de la uva. de una 
mezcla de ácido málico v tartárico; la del mango, 
del ácido cítrico y cierto aceite esencial ; la del ta- 
marindo, de una mezcla de los ácidos cítrico, máli- 
co y tartárico. 



/^o?/iS 




En el lugar correspondiente verán nuestras 
lectoras un traje para novia. Está confeccionado 
de raso blanco y encaje, con flores de azahar y cin- 
ta para adornos. La falda se puede hacer con to- 



la entera teniendo las esquinas redondas ó cua- 
dradas, ó con media cola. Consta de seis cuchi- 
llas, de las cuales la delantera y las de los lados son 
Hsas y sin piezas, en la parte superior y rompen en 
ondas más abajo de las caderas. Las cuchillas de 
atrás están hechas en frunces muy unidas en la 
parte superior. El cuerpo basque es corto, cierra 
por la costura del hombro izquierdo, debajo del 
brazo, y el forro es entallado. El delantero es lle- 
no y fruncido por las orillas inferior y del escote. 
En la parte baja cae sobre un cinturón de cinta 
adornado de azahares. El cinturón termina por de- 
trás en una laza. Las mangas son gk.ot. de una 
costura, y van adornadas con una tira de encaje, 
cojidas en el centro con un lazo de cintas. El cue- 
llo es recto y está cubierto con un corbatín de cinta 
que termina por detrás en un prt^ñoso lazo adorna- 
do de un racimo de azahares que caen por un lado. 




— El peso, por término medio, de la san»: . . 
que circula por nuestras venas es de 29 libras. 

— El inventor de la máquina para parar tip<>> 
de imprenta, (|ue se usa ya en muchos lugares <" 
Europa y Estados l'nidos, es el Padre Caled» ■ 
dominico siciHano. Con esta máquina pue<; 
componerse palabras enteras aplicando al tccl.i 
los dedos de ambas manos. I-evanta con un m 
op<rario ">0,<MK) letras |jor hora, |mra cuya 1«1> 
se emplearían 36 cajistas en el sistema onlinari. ■ 

— En California hay cuatro I);lcsias japom-^ 
con 316 miembros. 

La Iglesia Presbiteriana tiene 1,622 comulg;. 
tes en .\frica ; 6.-1-76 en China; 1.7í>.'> en Imii 
-t.826en Japón; 1 4.1 en Corea; 4.512 en \l(\u 
2.697 en Pcrsia ; l.iM)7 en Sinn ; 1,972 en Sii : 
4,109 en Sud .Xnu'rica ; r>.">3 en Canadá v 49 
Guatemala Además hay sobre 31. (MM> niiembí 
esparcidos en otra» parte» Ift «jue la hace un cuer; 
cosmopolita. 

— líl j)resupuesto anual de Esimña deja un ■ 
ficit de 6.9(Kt.(K)(» |)esetas 

— El Permangnnato de potasa es muy ctii 
antídoto en los casos de envenenamiento" ¡Kir 
morfina y demás ¡)rcparacione!! del opio 

— Para limpiar los eiu-.ijcs se lavan con cer\ 
za. Para ello se les deln." ¡llegar en mtichos iloli 
ees suietán«lolos con puntos de seda negra ; se ii 
teelencaieencervezacalicnte.se le frota con I 
manos y tlesjjués se le aclara muchas veces con ii 
veza limpia caliente Se exi>rime el encaje en un 
lienzo para «luitarlc toda la lunnetlad jM>sible v se 
le plancha por el revés con una plancha caliente. 

— El actual Presidente «le Francia fue tapicero 
en sus mocedades. 

— ElcueriK) huniiuio tiene 15<í huesos v ,^tO 
músculos. 

La madera, metida en agua con una grnn c.i 
tidad de sal por .todo un año. miste dos ver. 
más que otra, por muv dura que sea. sino ^' 
ce esta preparación La snl tinu- la propu 
secarla, al mismo licmiKi que m.ita todo> 
Rectos que la picuu 



KI. PORVKNIR l>K t-KNTRO-AMIÍKICA 




UNA CALLE EN EEON. — NICARAGUA 



*^:S:í'''.T 




LA CALLE DE LA VEíVX.-SAN SALVADOK 



El. PORVENIR DB CENTRO-AMERlCA 




MODAS 



F.í. PORVENIR DE C ENTRO-AMKRICA 



177 




Don Tomás Ayón 



BL PORVENIK DE CENTRO-A MÉHICA 




VISTA DE r.NA DE LAS ESyilNAS DEI. l'AI.ACIi 
.\AtH).\AU. MAXACUA — XICAKAr.IA 




A K.IJvSIA IWKKOQIIAL DH THC.ICIC.AI.I-A. - H(>\| M kA^ 





p 






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^^i^^ 



Han Salvador, Marzo 8 de i896. 



IViSmero 13 





NUESTRA INDUSTRIA PECUARIA 



?yg,j^;f»«í^()N muy raras excepciones puede 
. -/fjtk^^i^A decirse que en Centro - América 
nuestra estadística es muy defec- 
tuosa en lo relativo á la rioueza 
pecuaria del país, y demás estaría 
asejíurar ((ue la falta de datos 
exactos, sobre los elementos con 
que contamos para el desarrollo 
de tan imoortante industria, se ha- 
ce sentir de una manera notable. 

No basta que sepamos que en 
Yoro, Olancho, Colón, Chontales, 
TvCÓn y Segovia. en Honduras y Ni- 
caragua, hay miles de millas cua- 
dradas de terreno propio para la cría de ganado. 
No basta que sepamos que son vastf s los terrenos 
de Guanacaste, Majuela y Limón en Costa-Rica; 
los de San Miguel y Chalatenango en El Salvador, 
ó los del Peten, Quiche, Huehuetenango y La Alta 
y Baja Verapaz, en (íuatemala. 

Es menester que estudiemos los pastos natu- 
rales de que esos terrenos están cubiertos, la cons- 
titución del suelo, su irrigación, sus bosques, sus 
malas yerbas, sus insectos y reptiles dañinos; es 
menester C[ue observemos las enfermedades de que 
adolece nuestro ganado v todas aquellas circuns- 
tancias fisiológicas que de alguna manera contri- 
buyan á deteriorar las razas existentes ; es menes- 
ter, en fin, procurar el mejoramiento de esas razas, 
y con ese objeto debemos preparar el medio ambien- 
teen que deberán moverse; debemos introducir pas- 
tos adecuados á las condiciones geológicas y cli- 
matéricas de nuestras tierras ; debemos, en una 
palabra, dedicar toda nuestra atención al impulso 
que merece esa vasta é inagotable ftiente de rique- 
za, instruyendo á nuestros ganaderos. 

Hay que combatir el empirismo que los domi- 
na ; hay que introducir reformas salvadoras, si no 
queremos ver que continúe decayendo esa impor- 
tantísima industria de que depende el porvenir de 
una gran parte de nuestro país. 



Vergüenza da el considerar que en Centro- 
América perezcan todos los años miles de anima- 
les, ora de sed, en las tostadas llanuras, por falta 
di» pozos artesianos que podrían suministrar agua 
en abundancia, á poco costo, ora de hambre, por 
falta de potreros cjue podrían sin grandes gastos 
mantenerse bien irrigados, ora, en fin, pegados en 
los fantrales, sirviendo de alimento palpitante, to- 
davía vivos, á los cuervos que en bandadas acu- 
den á esos mataderos de reses que proel aman nues- 
tra punible descuido, nuestra desidia y nuestra 
imj)ericia. 

Si á lo anterior se agrega el hecho notorio que 
en muchísimas haciendas se dejan para procreado- 
res los machos más reacios, deformes ó viciosos, 
precisamente porque en concepto de los dueños 
" no sirven para otra cosa," se comprenderá sin 
dificultad el motivo del visible y rápido desmejo- 
ramiento de nuestras razas de ganado. 

Milagro es, y grande, de la exuberancia de 
nuestras tierras que no haya desaparecido, desde 
hace tiempo, hasta el último de nuestros toros, 
hasta el último de nuestros potros, tal ha sido la 
enormidad de nuestro descuido en la observancia 
hasta de los principios biológicos más triviales re- 
ferentes á la conservación de nuestros ganados. 

De algunos años á esta parte se ha empezado 
á introducir animales de raza pura con el fin de 
cruzarlos con los nuestros, cuya degeneración toca 
ya á los límites de lo inverosímil, y sería de desearse 
que tan importantísimo adelanto no se dejara á 
los esfuerzos aislados de los particulares. 

Todas las municipalidades de los distritos ga- 
':aderos debieran interesarse, con empeño, en que 
se corrijan los gravísimos defectos que hemos se- 
ñalado á la ligera y en crear fondos para introdu- 
cir del extranjero toros de buena raza, caballos 
padres, chivos y marranos, con el propósito de cru- 
zarlos con las razas del país. 

Hagamos algo de nuestra parte. No se lo de- 
jemos todo á la naturaleza, que quizá llegue á can- 
sarse algún día de ser tan pródiga. 



Con el presente número termina el primer tri- 
mestre de la existencia de nuestra revista. 

Hasta hoy creemos haber llenado nuestro 
programa. 

No nos toca á nosotros asegurar que lo haya- 
mos llenado á satisfacción del público centro- 
americano ; pero afirmaremos, no obstante, que 
hemos hecho cuanto hemos podido por comjjlacer- 
le y por hacerle justicia ante el mundo. 

Del éxito de nuestra empresa, desde < 1 punto 
de vista económico, no podemos quejarnos, por 



180 



EL PORrENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



que no hemos esperado lucro alguno en el período 
que hemos señalado á la propaganda de nuestro 
semanario. 

Estamos ensanchando, día por día, nuestro 
campo de acción y creemos que con el auxilio de 
nuestros agentes viajeros y contando, como hasta 
aquí, con la benevolencia de los centro-americanos, 
circulará nuestra revista, dentro de poco tiempo, 
de uno á otro Océano y desde las fronteras de 
México hasta las de Colombia. 

Hacemos ya los preparativos necesarios para 
aumentar nuestra tirada que, desde el X° primero, 
ha sido solamente de cinco mil ejemplares. 

Es muy probable que al terminar el presente 
año empecemos á publicar en español ven inglés 
un Magazine mensual que llamaremos " The Cen- 
tral Amer CAN Review" ó "Revista de Centro- 
América." 

De todos los Gobiernos de las repúblicas de la 
América Central estamos recibiendo apoj-o, pues 
nos han tomado suscripciones y conc dido, duran- 
te un año, franquicia del correo ó del telégrafo, ó 
de ambos, p.ira asuntos relativos á la empresa. 

En nombre del progreso les rendimos nuestros 
agradecimientos. 

"El Porvenir de Centro-América "— He- 
mos recibido los números 8 y 9 de esta revista que 
se publica en San Salvador, una de las mejores 
ilustradas en América. Traen, respectivamente, 
en el lugar de honor, magníficos retratos de la se- 
ñora doña .Algeria de Reina Barrios y del Lie. don 
Próspero Morales, Ministro de la Guerra de Gua- 
temala. Además, contienen excolentes vistas de 
las cinco Repúblicas Centro- Americanas, lo mismo 
que los anteriores. Es satisfactorio para el pa- 
triotismo, que tan bella publicación avance con 
paso firme, á pesar de los obstáculos que toda em- 
presa nueva encuentra en su camino. 

• (De "El Projíreso Nacional" de CTuatemala) 



"El Porvenir de Centro-América" — Así se 
titula el semanario ilustrado que publica la resjie- 
table casa de los señores G. Dawson y Cia. de San 
Salvador. 

Verdaderamente son notables las ilustraciones 
con que en los tres primeros números viene enga- 
lanada dicha publicación. 

Retratos de hombres públicos centroamerica- 
nos, vistas, paisajes y mapas de los diferentes lu- 
gares de las cinco Repúblicas, lectura amena y li- 
teratura variada. 

Es indudable que este periódico tiene un mate- 
rial delicado y selecto para los aficionados á la 
literatura, y además ofrece, por medio de sus foto- 
grabados, una muestra del adelanto de estos paí- 
ses tan poco conocidos en el extranjero. 

(De "Kl Heraldo" de Cnsla-Kica) 



del General Gutiérrez ; otras de algunos edificios 
de Centro- América, y un suplemento con la foto- 
grafía de la señora doña Algeria de Reina Barrios. 
(De "La República" de Guatemala) 



" El Porvenir de Ce.ntro-América"— El Sr. 
don Adán X. Boza, .\gente General de esta intere- 
sante publicación en nuestra República, nos ha 
obsequiado con los números 8 y 9 de la misma. 

Ya hemos consagrado un largo artículo á dar 
á conocer á nuestros lectores aquella ilustración 
que semanalmente editan en San Salvador los se- 
ñores G. J. Dawson & Ca. 

La empresa de estos caballeros marcha con 
regularidad, y el público debe estar satisfecho de 
los esfuerzos que hacen por cumphr sus propósitos 
V ofrecimientos. Por nuestra fiarte les damos una 
voz de entusiástico aplauso, desando que ésta 
contribuya á popularizar la simpática publicación 
aludida v que le procure el apoyo de los Gobiernos 
y del público de Centro-Am erica, á fin de que al- 
cance longevidad respetable. 

Los referidos números contienen magníficos re- 
tratos y vistas En primer lugar está el de la sr- 
ñora doña .\lgeria de Reina Barrios; vienen des- 
pués el del Licdo. señor don Pr<Sspero Morales, 
nuestro Ministro de la Guerra; el del Dr. don 
Prudencio Alfaro, Ministro de la Gobernación del 
Salvador y el del Dr. don Guadalupe Ramírez, 
Subsecretario del mismo despacho. 

En el texto del número 8 hay un magnifico 
artículo titulado XiESTRo Litor'al AtlAstico, 
y en el número 9 otro no menos importante «obre 
Inmigración extranjera en Centro- .Xmérica. So- 
bre éstos nos proponemos decir algo serio, ya que 
la materia se presta para ello. 

Enviamf»s de nuevo nuv-stro cordial saludo al 
colega salvadoreño, y agradéceme» A su di^oio 
agente en Guatemala.'el obsequio con que nos ha 
favorecido. 

(De "Kl Menwiicr» de Centro- América" de (inatemala) 



Valioso envío — El activo caballero don AdAn 
N. Boza, Agente General en esta República déla 
revista ilustrada " El Porvenir de Centro-Amén» J 
ca," de San Salvador, se ha serxñdo enviamos 
rectamente los números 8 y 9 de aquella publi( 
ción. Traen material interesante, y en cuanto J 
fotograbados, son todo» inmejorable»». Retral 
de los grandes i)crsonaje« |>olfticoH de Centro- Ai 
rica, así como de vistas, edificios principales et 
encierra en sus páginas tan notable corno im| 
tante semanario, que no tiene rival en ninguno) 
los otros Estados centro-americanos. 

El número 8 trae c»)mo suplemento, el retrs 
de doña .Mgeria de Reina Barrios, tomado de ' 
fotografía de la distinguida firma Kildare & V| 
deavellano, ambos notables artistas res" * 
aquí. 

(I>e "La Patria" de (tnntcmaU) 



"El Porvenii' de Centro-América" — Es la 
única publicación en su género que ve la luz públi- 
ca en nuestras Repúblicas, tanto por sus magnífi- 
cas ilustraciones, como por la variedad, interés y 
amenidad de sus escritos. 

En los números cpie tenemos á la vista figura 
una buena fitografía del Lie. don Próspero Mo- 
rales, actual Ministre) de la Guerra ; otra del señor 
Dr. Prudencio Alfaro, Ministro de Goliemación 



" El PoMVhNiK üK Ckntr«>-A>ikrica"— No 
duda que esta revista es sin disputa la priii 
de su género en Centro- .América, y además de i 
tribuir al ensanche intelectual de nuestros pad 
lia á Cí>ntK'erno» ventajosamente en el extranji 
Por eso creemos que merece el apoyo del públ» 
que no dudamos sabrá prestárselo con lar(¡ 

(l)c " I-a Nueva Era" de Gaatemala) 



ÍÍL PORVÉNÍR bfi ÓfeNtHO-AMÉftlCA 



181 



NUESTROS GRABADOS 



ICI^ 1>K. l>OIV TOMAS» A^'OrS. 

Nació en la ciudad de Granada el día 7 de mar- 
zo de I82O. De corta edad todavía, se trasladó A 
León, en cuya Universidad, que en aquel entonces 
gozaba de justísima y merecida fama, recibió pri- 
mero el diploma de Bachiller en Filosofía, y des- 
pués el título de Bachiller en Jurisprudencia. 

El año de 184(,) se trasladó á la República de 
El Salvador, donde fue nombrado profesor de Fi- 
losofía y Gramática Latina del Instituto Litera- 
rio de Santa Ana, siendo apenas Bachiller en Ju- 
risprudencia. 

A los dos años de residir en dicho Estado 
( 1842 ), y cuando sólo tenía 22 años de edad, co- 
ronó su carrera de Abogado y el Gobierno le nom- 
bró .\uditor General de Guerra y Asesor del De- 
partamento de San Salvador. En 1844 se le lla- 
mó al ejercicio de la Sub-Secretaría de todos los 
Ministerios ; de ese empleo se separó cuando el Ge- 
neral Malespín declaró la guerra al Estado de Ni- 
caragua, y volvió á ocupar el puesto de .asesor del 
Departamento de San Salvador. Dos años más 
tarde, ya era Secretario de Estado en el despacho 
de Relaciones Exteriores. 

El Congreso salvadoreño de 184G le nombró 
primer Magistrado del Tribunal Superior de Justi- 
cia del Estado ; pero tuvo que renunciar de aquel 
destino, debido á que no teníala edad que la Cons- 
titución exigía para poder servirlo. El siguiente 
año de 47, vuelve la Asamblea á designarle Ma- 
gistiado; mas en esta ocasión, el Presidente don 
Doroteo Vasconcelos llegó personalmente á solici- 
tar de dicha Asamblea permiso para que continua- 
ra desempeñando el cargo de .Ministro de Relacio- 
nes Exteriores, que ejerció hasta que terminó la 
administración del señor Vasconcelos, entrando 
enseguida á servir la Magistratura. 

En esos años el señor don Alberto Ramírez, Je- 
fe del Estado de Nicaragua, confirió al señor Ayón 
el cargo de Ministro residente de Nicaragua en El 
Salvador. 

En los años de 1854 á 1856, ejerció el destino 
de Juez General de Hacienda, y se dedicó, como en 
sus primeros tiempos, á las arduas tareas de la 
enseñanza pública Fue nombrado Catedrático 
de Práctica Forense, Economía Política, Jurispru- 
dencia Universal y Oratoria del Foro en la Univer- 
sidad Nacional. 

En 1856, habiéndose suscitado serias dificulta- 
des internacionales entre Guatemala y Honduras, 
el señor .\yón fue investido con el carácter de Mi- 
nistro Plenipotenciario del segundo Estado, para 
arreglarlas con la mo ilación del Salvador. 

Posteriormente se le comisionó por el Gobier- 
no salvadoreño para formar parte de la Comisión 
Revisora de los proyectos de Código Civil y Penal, 
y para redactar en unión del jurisconsulto don Jo- 
sé Ángel Quirós, los de Procedimientos Civiles é 
Instrucción Criminal. 

El año de 1860, el Presidente del Salvador, se- 
ñor General don Ger.iHo Barrios, le llamó á ocu- 
par el puesto de Mini.^tro de Gobernación, Justicia, 
Instrucción Pública y Negocios Eclesiásticos. En- 



cendida la tea revolucionaria perla teocracia gua- 
temalteca, encabezada por el Presidente Rafael 
Carrera, el poder del General Barrios vino abajo, y 
el Ministro Ayón tuvo que salir de San Salvador 
V dirigirse á Nicaragua. Esto sucedía el año de 
1863. 

Llegado á Nicaragua en el añ- > referido, hasta 
el 67 se dedicó al ejercicio de su profesión de Abo- 
gado en las ciudades de León y Chinandega, ha- 
biendo, en el entre tanto, desempeñado en la Uni- 
versidad de la primera, las clases de Práctica Fo- 
rense y Derecho Constitucional. 

En 1867, el Presidente, General don F>rnando 
Guzmán, le nombró Ministro de Relaciones Exte- 
riores. Un año después, Nicaragua necesitaba en 
la Corte Romana de un representante para el arre- 
glo de ciertas controversias eclesiásticas, y el Pre- 
sidente Guzmán le nombró- su Ministro Plenipoten- 
ciario cerca de la Santa Sede. Igual nombra- 
miento le confirió el Gobierno de Costa-Rica. 

Entabladas las negociaciones, arregló satisfac- 
toriamente aquellas controversias. 

De Italia pasó á Francia, y allí celebró con el 
economista M. Miguel Chevalier una ventajosa 
contrata para la apertura del Canal interoceánico 
por Nicaragua. 

Vuelto á hacerse cargo del Ministerio de Rela- 
ciones Exteriores, estuvo también desempeñando 
la cartera de Guerra, por enfermedad del que la 
ejercía, durante los primeros meses de la revolu- 
ción que en 1869 se hizo á la administración Guz- 
mán ; de modo que, al mismo tiempo que atendía 
á los complicados asuntos de este último ramo, 
intervino como jefe de la Secretaría de Relaciones 
Exteriores en las negociaciones diplomáticas con 
los comisionados de Costa-Rica, Honduras y El 
Salvador. 

Pasada la revolución, los extranjeros residen- 
tes en el país interpusieron contra Nicaragua sus 
reclamaciones. El Ministro Ayón sostuvo la au- 
tonomía de Nicaragua, en todas ellas, con verda- 
dero tino y con resultados provechosos, arreglán- 
dolas satisfactoriamente. 

En 1870 lo comisionó el mismo señor Presi- 
dente Guzmán, para que revisara el proyecto del 
Código Civil. 

En marzo del año siguiente, habiendo dejado 
de ser Ministro, ocurrió á desempeñar, por prime- 
ra vez en su patria, la Magistratura en la Sección 
Suprema Judicial de Occidente. 

Siendo Magistrado, y en el mismo año de 1871, 
redactó, por encargo del Gobierno, el Código de Pro- 
cedimientos Civiles, que es el que rige actualmente, 
con algunas reformas. Establecidas entonces las 
Academias, él fue de los primeros que formaron 
parte de la de Occidente, extinguida hasta hace 
poco por el restablecimiento de las Universidades. 

A fines de 1873, en que libraban sangrienta lu- 
cha las Repúblicas de Guatemala y El Salvador, 
contra la de Honduras, don Tomás Ayón fue nom- 
brado Enviado Extraordinario y Ministro Pleni- 
potenciario ante los Gobiernos respectivos con el 
fin principal de mediar en la guerra. 

Encargado del Poder de Nicaragua en 1875, 
el señor don Pedro Joaquín Chamorro, el pro- 
pio año de su elevación, encomendó al Doctor 
Ayón el Ministerio de Relaciones Exteriores, Justi- 
cia y Agricultura. Ciertas inconsecuencias Ío de- 
terminaron á renunciar el Ministerio, retirándose 
á la vida privada. Hasta aquí, puede decirse, lie- 



1B2 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



ga su participación activa en la política interior 
del país. 

En 1877, sin haber trascurrido siquiera un año 
de su salida del Ministerio, funcionó como Alcalde 
1° Constitucional de León, sin hacer por este nom- 
bramiento, que cualquiera otro hubiera considera- 
do depresivo, la menor observación. 

En el conflicto diplomático ocurrido en 78 con 
el Imperio Alemán, El Doctor Ayón procuró, me- 
diante sus indicaciones y consejos, dar al asunto 
una conveniente resolución. En esta esperanza, 
va había aceptado el cargo de Ministro Plenipo- 
tenciario en Alemania, que no ejerció por la muer- 
te de su virtuosa esposa dono Dolores López. 

En 1881 fue nuevamente electo Magistrado 
de la Suprema Sección Judicial de Occidente. 

En 1884, el señor Presidente Cárdenas le nom- 
bró Ministro Plenipotenciario para representar al 
Gobierno ante el de Guatemala, en las fiestas cele- 
bradas allá con motivo de la inauguración del fe- 
rrocarril del Xorte. 

Hasta aquí Tomás Ayón solo aparece como 
hombre de Estado, como Diplomático y como Ju- 
risconsulto. Incompletas serían estas desaliñadas 
páginas, sino lo presentáramos, aunque fuera muy 
de paso, en su calidad de escritor, literato é histo- 
riador. 

Debe ocupar el primer lugar la "Historia de 
Nicaragua, " sencilla narración en elegante prosa. 
Son del dominio público dos tomos de la " Histo- 
ria de Nicaragua, " trabajo exclusivo del señor 
Ayón. El primero comprende.- desde el descubri- 
miento de nuestro territorio hasta el año de 1600, 
y el segundo, desde 1601 hasta 1750. 

También dio á luz numerosos folletos y artícu- 
los sobre materias políticas, jurídicas y literarias. 

Durante su permanencia en El Salvador, re- 
dactó por algún tiempo la '• Gaceta Oficial. " y un 
semanario político y literario intitulado " La 
Unión." 

En cuanto á distinciones y honores, asociacio- 
nes científicas y literarias de Francia, Bélgica, 
Guatemala y El Salvador, le colocaron en el núme- 
ro de sus miembros más importantes. 

(51 Palacio IVacional tle .Maiiatcua. 

No obstante de haber ])ublicado ya en otro nú- 
mero de nuestra revista un grabado de una de las 
fachadas del Palacio Nacional de Managua, da- 
mos hoy la vista que encontrarán nuestros lecto- 
res en la página 178 del presente N°. Respecto de la 
belleza y el tamaño del palacio. (|ue haría honor á 
cualquier ciudad de la América española, ya he- 
mos dicho lo suficiente. Hacemos votos por ([ue 
la construcción de tan hermoso edificio quede ter- 
minada luego. 

Iva Ijis'lesia Parrotiuial de Tes^ticiK'alpa» 

Con excepción de la catedral de Comayagua, 
la iglesia parroquial de Tegucigalpa es ía más 
grande y hermosa de Honduras. Ocupa el costa- 
do Oriental de la plaza central de la ciudad. Tie- 
ne dos torres y una imponente fachada, embelleci- 
da con estatuas de santos. El techo es cilindrico 
y termina en una graciosa cúpula que se eleva so- 
bre el altar mayor. Este es de madera esculpida 
y ricamente dorada. De las paredes interiores de 
ia iglesia cuelgan varias pinturas antiguas. La 
iglesia parroquial de Tegucigalpa se estrenó en 



1782 y se edificó para sustituir otra que destruyó 
un incendio en 1742. { Véase el grabado de la pá- 
gina 178.) 

r>olores :»lonteiieífro. 

En la página 183 verán nuestros lectores una 
fotografía de la conocida y sentimental poetisa 
guatemalteca Lola Montenegro. 

Don Rafael Spínola. en un magnífico prólo- 
go que precede á las composiciones que comprende 
un tomito titulado ' Veksos de Dolores Monte- 
negro, que tenemos á la ^^sta, entre otras cosas, 
dice con la elegancia que le es característica, que 
"para juzgar con exactitud los versos de Dolores 
Montenegro y poder emitir una opinión justa 
acercadeellos.no se necesita poseer grandes co- 
nocimientos literarios: basta una sola cosa: sa- 
ber sentir con toda profundidad ; y es que sus can- 
tos nó son el producto forzado del arte, sino hijos 
naturales de su genio espontáneo y fecundo: el'a 
canta por la misma razón que lo hace el ruiseñor, 
por don de la naturaleza, es decir, porque nació 
l)ara poder cantar." 

I'^na viMta de la CTari-etera de 
l*iiritai-eiia»*. 

Por típica y pintoresca no jKxlrá menos que 
llamar la atención de nuestrt»s lectores la vista 
que publicamos en la página 184 del presente nú- 
mero de nuestro semanario. La escena que repre- 
senta nuestro grabado es esencialmente centro- 
americana. Las toscas carretas tan fuertes y tan 
.idecuadas á las condiciones usuales de nuestros 
caminos; los bueyes, tardos y pacientes, con el 
yugo sobre la cal>eza y atado á la frente y A los 
cuernos ; los carreteros — todo, sin exceptuar las 
huellas de las ruedas, ni las pic<lrns. ni los árboles 
de la brilla, se pue<1e ver lo mismo en nuestros ca- 
minos reales de Costa-Rica como en los de cual- 
(juiera otra sección de Centro-.Xmérica. 

I^a ItcleMia de Haittf» l>«>inlnu:<>. 

Este maciso y hermoso templo, cuya fachada 
representa nuestro graimdo de la página 1H+. está 
situado en la 12= Avenida Sur y íO» Calle Orién 
te. Contiguo á él. y ocupando cl h»cal del vasto y 
antiguo convento, se encuentran la estación del fe 
rrocarril del Norte, el lazareto, las líeatas Indias 
y la Dirección de la Renta de Licores. 

C'oleurio rfe KeAorlta». I*«n .|o»«*, C K. 

Nuestro grabado de la ^lágina IS.'i representa 
el edificio del Colegio Superior de Señoritas de San 
José, .asegúrase, y con razón, que es el mejor Li 
ceo que posee el país. Con rcspect») al edificio 
nuestros lectores |K>drán juzgar de su herm<»sura \ 
de sus dimensiones iH)r nuestro grabado. Como 
se verá, es de dos pisos y azotea, y ocupa, sin con- 
tar con tos jardines, más de me<Iia manzana de te- 
rreno. Empezóse á construir durante la adn ni- 
tración del Presidente Lie. «Ion JoscJ. Kodi 
El ingeniero don I^esmes S. Jiménez levantó < ii i 
no según el cual se construyó, v cl costo d« la obra 
ascendió á $4O0.(KM). 

I^a Oalle de >Ic^|lc-anoM, 9an t«alv»dnt-. 

En la página 185 del pre>ente número de nuo 
tra revista verán nuestros lectores un gr.-tb.i.l 
que representa una escena en la calle de Mc'ii. 
Esta es la continuación déla 10* Avenida N 
duce á la bonita villa de acjuel nombre, sin 



EL PORVENIR DH CKNTRO-AMÉHICA 



183 




Dolores Montenegro. 

•OETISA CUATKM A LTKCA 



184 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




UNA VISTA EN LA CARRETERA PE PINTARENAS. 
COSTA-RICA 




LA UU.EvSIA DE SANTi) DOMINC.O - (UATEMALA 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




GRÜPO_DE OFICIAÍ.ES DE 
ARTILLERÍA 






«'^l 



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^^'^'«5»>=^, 




OFICIALES EXPLORANDO EL 
CAMPO 



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UN OFICIAL 




GUERRILLEROS 




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EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



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mmtm^--. --.,.^-^ 



ESCENA EN EL CUARTEL DE ARTILLERÍA 




OFICIALES RECONOCIENDO 
EL CAMPO 



PÁJARO 





LA BANDERA 






UNA TIENDA DE CAMPAÑA 



BL PORVENIR UK CENTRr»-AMKRICA 



mw^' ' '-'^^-s-^"^S 






amncuoj 



EL COLEGIO DE SEÑORITAS 
EN SAN JOSÉ COSTA-RICA 




LA CALLE DE MEJICANOS.,— SAN SALVADOR 



BL PORVBNIK DB CENTRO-AMÉRICA 




ESTACIÓN DEL FERROCARRIL. — CHINANOEGA. 
NICARAOrA 




BAÑOS MEDICINALES DE LA SABINA - REPI'BLICA DE r,IATFM\T,A 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



187 



lina legua hacia el N. de la capital. Una línea de 
tranvía la recorre casi en su totalidad. Es ancha 
y bien conservada, debido á los esfuerzos del señor 
Ex-Gobernador Rafael Reyes, que haconvertido esa 
hermosa calle en uno de los jiaseos más frecuenta- 
dos de la ciudad. 

ICstací<ín ílel ferrocarril en Ohinaude^a. 

Ya hemos hecho constar en otra parte, refirién- 
donos á la estación de León, que en Nicaragua se 
ha sacrificado gran parte de la belleza de los edifi- 
cios fijos del ferrocarril occidental en provecho de 
la utilidad práctica qne reportan. La estación de 
Chinandega, situada en la orilla meridional de la 
ciudad, es otro ejemplo de esta verdad, como lo 
podrán ver nuestros lectores en el grabado de la 
página 186. Fuera déla falta de hermosura, el 
edificio es apropiado á los fines á que se destina, 
pues es cómodo, espacioso y tiene todos los depar- 
tamentos necesarios y usuales en las estaciones de 
ferrocarril. 

Sanos de la Sabina. Ouateniala. 

Nuestro grabado de la página 186 representa 
una vista tomada en los baños de las aguas Sabi- 
nas que, según se nos afirma, son. muy eficaces en 
las enfermedades de la piel, reumatismos y otras 
afecciones semejantes. Publicamos ese cuadro 
atraídos por su belleza y por lo pintoresco del con- 
junto que abraza. 

Respecto de fuentes medicinales de Guatema- 
la diremos que los hay fi-íos, tépidos y calientes en 
casi todos los departamentos de la República. 

I-,a plaza de San Pedro Snla. 

Hoy publicamos en la página 191 de este nú- 
mero de nuestro semanario una antigua vista de 
la i)laza principal de San Pedro Sula, bonita y po- 
pulosa ciudad, cabecera del Departamento de Cor- 
tés, Honduras. El ferrocarril del Atlántico la po- 
ne en comunicación con puerto Cortés y Cienegui- 
ta, al Norte, y El Pimiento al Sur, sobre el camino 
de Comayagua. En vez del prosaico caserón que 
se ve en el fondo del grabado existe ahora un her- 
moso edificio de dos pisos c(ue sirve de palacio con- 
sistorial. 



es bien sabido que de las maniobras pacíficas saca 
todo militar inteligente provechosos frutos y mu- 
cha experiencia para el día en que ha de luchar de 
veras en defensa de la patria. 

A las maniobras del Campo de Marte acudió 
una concurrencia enorme, que se calcula no bajaba 
de doce mil personas. 

El ruido ensordecedor, las ntibes de polvo y de 
humo, el relinchar de los caballos, los burras de 
los guerreros y del gentío que presenciaba la lu- 
cha, la música estridente de los clarines y el tronar 
incesante de los disparos de artillería y de fusilería, ^ 
junto con los movimientos regulares y uniformes w 
de las tropas, simularon perfectamente todas las 
terribles peripecias de una. verdadera batalla. Oja- 
lá que los simulacros nc fueran jamás sangrientas 
realidades ! 



\l// 



lospicio de Ilnérfai 



-San «alvador. 



Amplio, cómodo y elegante es el hospicio de 
huérfanos de San Salvador, situado sobre la quin- 
ta Calle Poniente /extendiéndose hacia el Sur has- 
ta la plazuela del Calvario. Su fachada principal 
es de dos pisos, así como dos de los varios depar- 
tamentos interiores que contiene. El estableci- 
miento, uno de los mejores en su género, en Cen- 
tro-América, está á cargo de las hermanas de la 
caridad, y tanto en las secciones de niñeras y no- 
drizas como en las de escuela primaria y talleres, 
reinan el mayor orden, actividad y aseo propios 
de una organización metódica y excelente. 

Kl Siniulaoro del Campo de ."Miirte. — San 
Salvador 

En doble página, y por vía de suplemento, pu- 
blicamos hoy diez grabados que representan varios 
episodios dei simulacro que se vei^có en el Campo 
de Marte de San Salvador, á principios del mes 
pasado. 

No nos detendremos á discutirlas ventajas ciue 
esos combates simulados traen al soldado, porque 







j A. ]vj: js. s 

ANTO tiempo de lucha conmigo 
mismo ¿ para qué había servi- 
do? 

Era inútil un esfuerzo más 
sobre mi corazón. 

Ya era dueña absoluta de 

todo mi ser; mi espíritu estaba 

subyugado por la dulce tiranía 

de sus encantos. 

Pero ¡ay! cuando pensab^ en mi insensato 

amor, yo oía, no sé donde, pero oía una voz que 

murmuraba triste : — "jamás ! " 

Y ¿cómo olvidarla, y renunciar á esa ilusión 
dulcísima, siendo tan hermosa? 




Sentí en la frente algo como la caricia de dedos 
invisibles, y un soplo blando como el aliento per- 
fumado de una boca fresca y virginal. 

Y me quedé dormido 

Vi una figura blanca y ligera que parecía un 
rayo de luna. A medida que se acercaba iba to- 
mando forma, 3- esa forma divina estaba envuelta 
en un resplaVidor como de aurora. 

Llegó, y con dulce voz me dijo , casi en secreto : 

— "Ven " Y me puso en los hombros, para 

volar, dos alas. 

« Cruzamos el espacio por una región fría y os- 
cura ; y una ráfaga de viento huracanado se llevó 
algunas plumas de mis alas. 

Llegamos al lindero que separa la sombra de 
la luz, y allí detúvose conmigo, sobre una nube ne- 
gra, la aparición fantástica. 

" Mira, " me dijo, "es una aurora eterna" 



Y su mano de nieve extendió para mostrarles; 



188 



ÉL PORVÉNtR iíB CENTRO-AM^WCA^ 



mis ojos.. v-.aumbrados los vastos horizontes sin 

^'™^^'ístc eh t\ alcázar de los sueños: aquí habita 
la virgen quc tú adoras ;- ves ? allá esta, sobre 
un trono de nácar " „A.^^tf 

Y yo la vi, hermosísima, y mas resplandeciente 
aue un rayo de sol. . , 

Sentíme atraído, fascinado irresistiblemente, 
extendí los brazos, cual si quisiera desde lejos 
atraerla á mi seno. . , , 

Y dije á la visión que me había conducido a 
esas rejones etéreas : " ¡ Oh ángel, hada o virgen, 
tú que has adivinado el ansia inñnita de mi cora- 
zón, llévame allá. " . ^^,„ 

Y le mostré el trono de nácar donde mi amada 
resplandecía más hermosa que el sol. .^.„„ 

La visión me dijo : " Oh tú, miserable criatura 
de la tierra, eme abrigas en tu mente ideales del cie- 
lo nunca pretendas alcanzaria: esas regiones luci- 
das que de tí la separan la salvan no más el pen- 
samiento ; sólo puedes contemplada desde aquí. 

Yo iba á suplicar, v mi compañero misterioso 
va no estaba conmigo ; quise volar y me encontré 
sin alas; horrible desesi^eración se apodero de mi... 

Y al volver de mi sueño fantástico estaban hú- 
medos mis ojos; y oí, no sé dónde, tal vez en el fon- 
do de mi iKícno, la lúgubre palabra : — "Jamás . 
Isaías Gamboa. 



¿ Quién os ha dicho que mi pecho an«ía 
Vanos consuelos á mi amarga pena ? 
¡ Ah ! yo no ignoro que la culpa es roía ! 
¡ Dejadme por piedad en paz sombría 
Los anillos contar de mi cadena I 

V. SALABWmV. 

¿ A que venís á perturbar el duelo,- 
La triste calma de mi erial desierto? 
¿ Ac&so puede apetecer consuelo, 
iil destrozado corazón de un muerto ? 

¿ For qué venís fingiéndome ternuras 

Y de pasión con frenesí me habláis ? 
; Por qué venís pidiéndome dulzuras 
Cuantío mi llanto.y mi dolor burláis? 

¿ yuién os ha dado el bárbaro derecho 
De insultar mi desgracia tan cruelmente? 
¿ Por qué intentáis despedazar mi pecho, 

Y arrojar lodo á mi orgullosa frente ? 

¿ Por qué venís brindándome consuelos 
Que nunca, nunca el corazón pidió? 
Para sufrir los negros desconsuelos 
De mi amargo existir, me basto yo. 

Cuando apuré la copa del tormento. 
Honda amargura en mi pesar sentí ; 
Pero orgullosa en medio al sufrimiento, 
A nadie, á nadie compasión pedí. 

¡ Mucho me amáis, compadecéis mi llanto ! 
¡ He comprendido vuestro amor por cierto ! 

Y vuestra compasión pide al quebranto 
Que arroje lodo sin piedad á un muerto ! 



¡ Ah ! vuestro amor es el amor del sado ! 
i Nunca piedad ni amor os he pedido . 
Pero sólo al mirar mi acerbo duelo, ^ 
Debisteis ¡ ay ! hal>erme comprendido . 

Pensáis que la desgracia me degrada 
Para aceptar aliwo en el desprecio . 
• Dolorida me siento, y no humillada ; 
Me ofendCTS, mundo, porque sóis un necio 

Dolo <es Montenegro. 




I» J^OI?^^ 

Escrita para el k\hx,m de la señorita Rafaela Torció.. 
EN EL MAR ATLÁNTICO. 

L abismo abajo: la inmensi- 
dad, el infinito, arriba ! 

La ola mugidora. encrespa- 
da, tenebrosa, horrible, ame- 
naza tragamos. — ¿Qué le in- 
teresan estos ramilletes de flo- 
res, estos nidos de huríes, estas 
hechiceras mujeres? — La hu- 
manidad entera sería como una brizna de paja en 
las fauces del monstruo devorador. Huyamos de 
su cólera. — Mas. ¿ A dónde ? 

Este átomo, este grano de ikiIvo que en la de- 
mencia de su orgullo, ha osado llamarse Kev de la 
creación, lleva positivamente algo dentro del cere- 
bro, capaz de sonreír A estas olas, de desafiar a 
muerte v sentirse feliz en nwlio del espanto y de la 
desolación. Ese algo es la memoria, el santuario 
de los recuerdos. 

El esquife de mi pensamiento vuela, en estos 
críticos momentos, imiielido por lo« alisios del co- 
razón ; v á semejanza del inmortal descubndor de 
mundos, en su último, inmortal %naje. salva las 
procelosas ondas del Atlántico; jKnetra en golfos 
desconocidos: archipiélag<»8 más esplendentes y 
bellos que los cantados por Homero aparecen an- 
te sus ojos atónitos: descubreen lontananza altas, 
«mdulantes v verdes montañas, que denuncian 
que guardan como atalaya^ la cintura de t<»<lo un 
continente, el verdadero |>ara(»o de la tierra, un 
Edén celestial v pasmoso, la jamás vista ni soña- 
da América Central ! Ríos que se precipitan, como 
serpientes de esmeraldas recamadas de ópalos, con- 
^^dan á internarse en esta región de los sueños: 
Guavajie es el nombre de uno de esos mágicos ; sus 
arenas son de oro ; sus corrientes más puras que el 
éter ; v riega valles v praderas, y oteros y maja- 
das...! Mas ¡ay! el esquife se detiene Has- 
ta aquí tiene su imfjerio el dolor ! ! ! 

Lalita encantadora, criatura privilegiada, lla- 
mada á los más altos y brillantes destinos : tus lá- 
grimas han sido más abundantes y amarga», que 
las aguas de este Atlántico maf 1 Recibe, como un 
homenaje á tus \'irtudes excelsas, este pálido re- 
cuerdo de tu amigo del alma. 

^ Adolfo Zúniga. 






EL PORVENTR DB CBNTRO-AMéRICA 



180 



SEILCIQN 




^' 



Oepartamento de Sacatepéquez. 

Este Departamento está limitado al N. por 
el de Chimaltenango ; al Este, por los de Guate- 
mala y Amatitlán ; al Sur, por este último y el de 
Escuintla y al Oeste por el de Chimaltenango. 

Su área superficial es de 250 millas cuadradas, 
y su población, de 41,375 almas. Este Departa- 
mento es el más poblado de la República, en pro- 
porción á su tamaño. 

El principal patrimonio de sus habitantes con- 
siste en la Agricultura y las industrias manufactu- 
reras, en las que descuellan las fábricas de tejidos y 
la escultura. 

La Antigua Guatemala es la cabecera del De- 
partamento- 

Esta hermosa ciudad, cuyas ruinas causan ad- 
miración á cuantos las contemplan, fue fondada 
en 1583 por Alonso de Maldonado. Está situada 
en un valle muy fértil, á una altura de 4910pies so- 
bre el nivel del mar y á 38 kilómetros al SW. de la 
capital de la República. Cuenta con 9,500 habi- 
tantes. Hacia el S. de la ciudad se encuentra el 
Volcán de Agua, que mide 13,300 pies de altura, v 
al SW. está el Volcán de Fuego, de 12,821 pies de 
elevación. 

Cerca de la ciudad existen las afamadas fuen- 
tes termales de Medina, San Andrés, Ceballos, Saa 
Lorenzo del Tejar y la histórica fuente de Almo- 
longa. 

El clima de la ciudad es templado, sano y 
agradable. 

Las principales poblaciones del Departamento 
son Sumpango, Dueñas, Pastores, San Lucas, Sta. 
Lucía y Alotenango. 







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/^GniCULTUI\/I, 




INDüiiTfílñS. 



— En 1 '< llanuras de Térraba, Provincia de 
Puntaren- , Costa-Rica, crece el í)alsamero del 
Salvador. 

— En nuestras montañas de Centro-América 
se dan los robles, las hayas y los encinos á la altu- 
ra de más de 1.200 metros sobre el nivel del mar. 

— El Salvador llegó á exportar hasta 12.000 
zurrones de añil, con un valor de $ 3.000.000. 

— El espino blanco ó acacia, que produce la cele- 
brada goma arábiea, crece silvestre en nuestros lla- 
nos, y sin embargo importamos ese artículo desde 
Europa y los Estados TTnidos. 

— El cultivo del arroz en nuestros r>aíses de la 
América Central es sumamente extraño, desde el 
punto de vista del sistema observado en China y 
en el Sur de los Estados Unidos. Allá se reirían 
del agricultor que se proousiese sen\brarlo en otra 
clase de terreno que no fuera pantanoso v suscep- 
tible de inundarse á. discreción para aue la planta 
se desarrolle con las raíces v el tallo b^ de aeua. 

— Desde la barr»del T'lúa hasta Oíos de Aeua 
( sobre el Humuya ), que dista 12 lesruas de Coma- 
yagua, se puede ir en pequeñas embarcaciones. Si 
no foera por la catarata de Guasistaírua podría 
navegarse hasta El Espino, situado á siete leguas 
al N. de la antigua' capital de Honduras. 

Con 2 libras de frijoles hay para sembrar 150 
pies de hileras ; con 1 onza de remolacha ^"^-r-^ 1,>0 
pies de hileras ; cori 1 onza de rá baño para 250 
pies de hileras y con 1 onza de »sr»inaca para 250 
pies de hileras. Con 4 libra? de semilla de cebolla 
hay para sembrar un acre v con XV-z libras de nabo 
para un acre (209 pies porcada lado es un acre 
cuadrado. ) 1 onza de semilla de esoárrap'o pro- 
duce 1.000 plantas; 1 onza de tomate 2.000 plan- 
tas ; 1 onza de coles 2.500 plantas ; 1 onza i\: apio 
7.000 plantas ; 1 onza de lechuea 7.80'^ i>lantas. 
Con ura f)nz'\ de semilla de melón hav para sem- 
bra. . 20 lomos y con ' iza de pepino hay para 
15) lomos. • *♦ 

El. ramié ( Urtica .>íiv -a ) es una planta aue 
crece de 3 á G pies baio un clima de 20 centígrados 
y á una elevación de 800 metros. Xecesita de un 
suelo húmedo ó de fácil rieeo, rico de tierra vefre- 
t;d, perfectamente permeable, paranuela humedad 
no llegue con el tiempo á podrir sus raíces. T^as 
fibras del ramié son superiores á todas las demás 
fibras vegetales, en lonpHtud, foerza, belleza v por 
su aspecto sedoso y brillante. Se pueden utilizar, 
no solamente en la fabricación de ciierdas. sino 
también en la de pañuelos de seda, tanices, fraza- 
das, bonetes y t'^allas del tejido más fino, pinlien- 
do reemplazar, al mismo tiempo, el algrodón, el li- 
no y el cáñamo, en la fabricación de los merinos y 
del paño. 



190 



KV PORVKNIR nK CENTRf«-AM ERICA 



" La Patria " de San José de Costa-Rica nos 
hace el honor de dedicamos el editorial de su núme- 
ro 110, rectificando lo que dijimos en nuestro nú- 
mero 6, página 93, con respecto á nuestros llanos 
estériles, en lo referente á la llanura de Santa Cla- 
ra. Entre otras cosas interesantes, dice: que "la 
región de Santa Clara, comprendida entre los 
ríos Guácimo y Toro Amarillo, tiene 27 fincas de 
más de cien manzanas cada una y 3 de 51 á 100 
manzanas de terreno cultivado. Esas fincas se 
componen de 405 manzanas de café ; 1 4 manzanas 
de caña de azúcar ; 4.862 de potreros; 1.399 de 
• bananos y otras frutas ; 20 de maíz ; 8 de frijoles ; 
8 de cacao ; 15 de yuca, y en bosques cercanos hay 
como 6.910 manzanas de terreno valioso para la 
agricultura." Quedamos enterados; pero hace- 
mos constar que hemos hablado en general, y de 
consiguiente permanece en pie lo que hemos dicho 
respecto de las porciones estériles de nuestras lla- 
nuras. 

A propósito de lo expuesto ¿ que sección de 
nuestra querida patria, la América Central, hay 
que aventaje á los- Departamentos de (Mancho y 
Choluteca en Honduras, I^eón y Chinandega en 
Nicaragua, para la propagación del ganado va- 
cuno? Y, sin embargo, pueblos hay cjue se cree- 
rían ricos si sólo poseyeran los millares de anima- 
les que anualmente perecen de hambre, de sed ó 
atascados en los fangales délos llanos. Esto quie- 
re decir que necesitamos pastos artificiales; que 
necesitamos pozos artesianos; que necesitamos 
métodos mo^/ernos para el desarrollo de nuestra 
industria pÉbuaria. No negamos absolutamente 
que haya más de un hacendada que sepa cuidar de 
sus vacadas, ni tampoco sostenemos que no haya 
sitios priviligiados en los que el agua abunda, en 
en que los pastos permanecen verdes todo el año y 
en los que son desconocidos los pegaderos ; pero 
esto no obsta para que sea cierto lo dicho, en tesis 
general. 



rr. 



WW^MBEER 



D>^tÓs Curiosos 



w^^^mm^m 




— El número de mujeres abogados en los Esta- 
dos Unidos es, poco más ó menos, de 200 ; hay en- 
tre ellas varias que pueden gesti(niarante el Tribu- 
nal Sujiremo. El número de Doctoras es mucho 
mayor. 

— El príncipe de Gales tiene 17 cuñados, 16 
tíos, 67 primos y 57 sobrinos y sobrinas. 

— Cerca de Nueva Orleans, sobre el río Missis- 
sippi, se está construyendo un puente alado que 
tendrá 3,100 metros de longitud, ante el cual el 
puente de Forth, que tiene 1,000'metros v <|ue has- 
ta ahora era la obra más colosal de esa índole, pa- 
recerá un juguete. 

— Las catacumbas de Roma contienen los res- 
tos de unos seis millones de personas ; las de París 
de unos tres millones. Las más antiguas son las 
de los reyes Tebaicos. 

— Rusia tiene el mayor ejército del mundo: 
1.688,000 hombres sobre las armas v una reserva 
de 5.124.000. 



— En 1796, ahora cien años, se inventó la litOr 

grafía por Senfelder. 

— La tierra, desde 1462 hasta 1892. proidujo 
cinco mil veinte toneladas de oro. 

— Las exportaciones de Chile en 1894 excedie- 
ron á las importaciones en $ 17.000.000 

— l'na sola mosca produce 20,000 larvas. 

— La guerra más cara del mundo ha sido la 
separatista de los Estados l'nidos. Costó 350 
millones de pesos oro, al año. La que le s'gue fue 
la franco-alemana, que costó á razón de 316 millo- 
nes de pesos anuales. 

— El M.\G.\iFiCEXT, buque de guerra de prime- 
ra clase de la marina británica, cuesta cinco millo- 
nes de pesos oro, y pesa 1 4. 9uO toneladas. Solo el 
casco pesa 6.0tMl toneladas, la coraza pesa3,(HX) y 
las máquinas 1,.3(M». Las planchas de acero de la 
coraza cuestan £ 320.0CK>. 

— Se ha averiguado que cuando una persona, 
en estado de embriaguez, esconde algún objeto, se 
olvida del lugar donde lo ha «xrultado al recobrar 
el juicio y que recuerda bien el escondite al volverse 
á embriagar. 

— Los anzuelos de jjescar tjue se usan hoy día 
tienen exactamente la misma hgura que lt>s que se 
usaban hace dos mil años. La única diferencia 
consiste en el material de que están hechos : los 
antigu«>s eran de bronce y los m<HÍernos de acero. 




En la audiencia : 

Se presenta una iteñorita como testi);o. 

— ¿yué etiad tiene usted ? — le prc)o>"ta el 
presidente. 

— Treinta años. 

El presidente sonriéndose : 

— Ñlc parece que le había de ser á usted difícil 
el probarlo. 

La señorita muy sulñirada : 

— Ia> mismo (|ue á ustec1))robar lo contrario; 
lK>rquc mi partida de bautisnio )»e «juemó el año 
1847. 

Risas. 

— ¿ Vas al concierto de e«e pianista, Matilde ? 

— Sí. Enriqueta. 

— Yo también. Me |i<>ndré el vestido de color 
de cereza. ¿ Y tú «jué (tiensas jK»nerte ' 

— Yo. un |MH'<» de algodón en los oídos. 

1.41 muerte no es un engaño, |M>n(ue en medio 
de las.sombras cjue «nnilta, n«» existe esa aterra- 
dora cautividad i|ue se llama aniquilamiento — 
VfcTOK Hit.... 

Más vale ser la esjM>s.'i de un carl>oner«i «jue la 
querida de un pri||ci|Kv — KorsíiKAr. 

La Edad Media tenía su rcliftió» : la contem- 
l)larón 

La Edid Mo<lcma tiene l.'i suya : el rabajo. — 

CONIMIRCI-T. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




LA PLAZA DE SAN PEDRO SULA. — HONDURAS 




EL HOSPICIO DE HIÉRFANOS. -SAN SALVADOR 










,*.M*I^ 





,>.«ANiA a«>:ai. Kr« «IRTK Aex«m 

, ACTO I 

Hl*i».tai.M.„istn M,nric-« dichos. -V" »" *^*-*''"'' «* 

ACTO n 
i;i inl..riniiio le «.n»m<de. I* hiere. W «trrrit..— 
ACTO III 

IVmrl rú.lio. rv(kxion« -.«««'^*i~^''íL7:™;£SÍi 
va al oñK* de w ctiitii v n<> «I»»" co«*«K-cr»c «W U •«d.ci* 

IM carioMda.1 le atrne - congwjl» ¿ «re I- í»"<r '' '" 

.leMlicha — I» indiRtia T mont» «Wcfllrt» 

ACtO V 

U «1.. a«. el .lo«o de vendar*. - «• vneijr* > «««V-X-^^. 

'\CTO VW¿ 

•viA. — •• La vciiUBlita .- .luUr .-.un-. t.« mirl 



o «V c 



de t<irtuiiifW. l»n alMuul. 



(lero I 

iniento.'" Kn 

;>i(l|ie sufre niil'i 

Ir- muerden, le a>;iiij<)jii 

ijiu-el Hcntino. cniíüiil' 

*'';'"'"'"^ ACTO vil rrü-.x-. 

CniK- la cerca de m ' 
:iinnr>;«r¡i. cubierto ili 
riK- ¡untiillad»». Vierte 1 
luiU-rsido ){enen>»o. y i>kii^:' ■{\tc >"*""^ 
«líui.jonaío |icTdonad«i <|ne cimt<< y «»*• <1« 



El- PORVENIR ni-' 'i.Nrríii-wtiíRiCA 




El Excmo. señor doctor don Cornelio Lemus. 



MINISTRO DE HACIENDA, FOMENTO Y CRÉDITO PIItMCO. 

KI. SALVADOK 



EL PORVENIR DE CEXTRo-AM FRICA 





El Sr. Or. D. J«sé A. Re4ritM2 



El Sr. Or. D Francisco Martínez Suárez 





L.\ INIVFKSID.M) !)[• THGUCIO vLIW '- HdNDrRAS 




H:iii Salvacioi-, IVfnrzo 13 <le i«96 




l'ROOKlCSOí* OlKTSÍ'riKlCOiF* 




T^ESTRO amor patrio se siente sa- 
tisfecho y ntiestras aspiraciones de 
])ueblo civilizado ))arecen colmarse 
cuando contemplamos la marcha 
firme y metódica, aunque lenta, de 
los estudios y lie las- observaciones 
científicas que entre nosotros se 
realizan. 

Costa- Rica se ha venido distin- 
guiendo por sus trabajos sólidos y 
fecundos en la historia natural de 
su territorio, y cuanto ha escrito 
acerca de sus árboles vde sus plan- 
tas, de los recursos mineros de sus 
montañas, de sus aves, de sus cuadrúpedos, de su 
clima, desús tribus indígenas y sus costumbres, 
ha contribuido de una manera brillante á engrosar 
el caudal de los cimocimientos del mundo sobre la 
flora y la fauna de nuestro país, sobre su geogr i- 
fía, sus condiciones meteorológicas, su etnología 
y sus tesoros arqueológico». 

Nicaragua mtroduce y adapta con avidez á sus 
recursos industriales los descubrimientos verifica- 
dos en el exterior sobre la extracción de los tintes 
de sus maderas y el mejoramiento de sus ganados. 
Honduras estudia sus árboles de gomas pre- 
ciosas y el proyecto de extraer la guta-percha y el 
hule por medio de la trituración de las hojas y ¡je- 
quoñas ramas de la pl-mta, á fin de evitar su des- 
trucción. 

El Sal vacor ensancha cada día su observato- 
rio meteorológico ; experimenta con paciencia las 
tnaravillosas propiedades de hi Canjura, y quizTis 
dentro de poco sorprenda á los hombres deciencia, 
anunciando á la humanidad, que la epilepsia y 
otras dolencias semejantes son susceptibles de radi- 
cal alivio; discute y estudia la reducción de sus 
brozas auríferas refiactarias, intenta reformas 
agrícolas sobre base.^ vsencial mente modernas y es- 
tudia las lenguas antiguas ile los primeros pobla- 
dores de su suelo. 



Guatemala analiza sus fuentes termales y es- 
cudriña las entrañas de sus cordilleras en busca de 
nuevos veneros de riqueza minera ; plantea el de- 
sarrollo de su estaflística y estudia la propagación 
de la vid y de la morera con el fin de ensanchar 
los horizontes de su agricultura — se prepara, en 
fin, á abrir los portales del verdadero adelanto 
con su Exposición Centro-Americana, que será po- 
deroso foco de donde irradien los nuevos impulsos 
(|ue necesita nuestro avance hacia la meta civiliza- 
dora de nuestro progreso intelectual. 

Aunque corto el número de nuestros obreros, 
su energía y su perseverancia suplen la pequenez 
de la suma de sus esfuerzos y no se dirá, de hoy 
más, ()ue la America Central no contribuye, aun- 
que sólo sea con débiles destellos, á mantener viva 
é intensa la antorcha de las modernas ciencias. 

Ya nos deben mucho la entomología y la bo- 
tánica, la arqueología y la estadística. 

.\lgo hemos hecho i)or engrosar los caudales 
de la meteorología, de la geología y de la historia; 
con algo hemos contribuido al progreso de las ma- 
temáticas, de la farmacopea, de la mecánica, de ia 
química y de sus prácticas aplicaciones á las in- 
dustrias, y aunque apenas hemos pisado, por decir- 
lo así, los umbrales de los estudios científicos, no 
hay duda que antes de mucho aumentarán, no só- 
lo en número sino que también en importancia, 
nuestras contribuciones al total de conocimientos 
que constituyen el carácter distintivo de nuestro 
siglo. 



— Hemos recibido el "Reglamento para la 
Contabilidad Fiscal de la República de Guatema- 
la " escrito por el cumplido caballero y competente 
Tenedor de Libros don Jacinto Galdámez. 

La obritei á que nos referimos fue mandada 
elaborar por decreto del Ejecutivo número 518 v 
aprobada por acuerdo de i6 de diciembre de 189o. 
Felicitamos á su autor 3- le en^^amos nuestros 
agradecimientos por el envío que de ella nos ha 
hecho. 

— Encuéntrase en El Salvador, desde hace al- 
gunas semanas, el señor don Francisco Mo.ntero 
Barrantes, distinguido educacionista costarricen- 
se y escritor de mucho mérito 

Centro-América le debe varias obras sobre la 
geografía y la historia de Costa-Rica. Le saluda- 
mos atentamente y deseamos que su permanencia 
en esta ciudad sea duradera y jjrovechosa para él 
y para Cuscatlán. 



1U6 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



NUESTROS GRABADOS 



131 KÍXLcmo. Sr. Dr. don Cornelio I^emu!4. 

Nuestra revista luce hoy en su página de honor 
la fotografía del señor doctor don CorneHo Lemus. 
Ministro de Hacienda, Crédito Púbhco, Fomento v 
Beneficencia del Gobierno del Salvador. 

El señor Lemus nació en la ciudad de Jucuapa, 
Departamento de Usulután, en 1844. Hizo sus 
primeros estudios en casa y coronó su carrera de 
Abogado en la capital de la Repúbhca. Poco des- 
pués de ese suceso se trasladó á la ciudad de Santa 
Ana donde se casó y ha ejercido su profesión con 
habilidad y honradez acrisolada. A fuerza de tra- 
laajo y de constancia ha amasado una fortuna res- 
petable. Como hombre público se ha distinguido 
en la reorganización de la Hacienda sirviendo esa 
cartera durante la actual administración del señor 
Presidente Gutiérrez. 

HÍI Sr. I)r. don ^fowé A. l^odrfK-iteas. 

Nuestros lectores verán la fotografía de este 
apreciable caballero en la página li>4 del ])rcsen- 
te número de nuestro semanario. 

El Dr. Rodríguez es originario de la ciudad de 
Santa Ana, donde nació en 1856. Allá hizo sus 
primeros estudios y los concluyó en la l'niversidad 
de San Salvador, donde ol)tuv() el título de .\boga- 
do de los tribunales de la República. 

En su ciudad natal hadesemjieñado el honroso 
cargo de Juez de l'rimera Instancia, y actualmente 
presta sus servicios á la nación en el puesto de 
Subsecretario de Estado en los Despachos de Ha- 
cienda y Crédito * Público. 

Ül weftor Dr don l'^mneiMOo Miirtfnox 

En la página 194- de este número de nuestra 
revista publicamos la fotografía del señor Dr. don 
Francisco Martínez Suárez. 

Este distinguido caballero, tan apreciado j)or 
cuantos le conocen, por su talento, por su modes- 
tia y por la finura de su trato, nació en la ciudad 
de Chalatenango en 18G4. 

En su ciudad natal emjiezó sus estudios y se 
graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en 1880. 

Recibió el título de Bachiller en Iurisi)nidencia 
de la Universidad Nacional en 1883 y obtuvo el 
de Doctor en la misma facultíid en 188«). En ese 
año recibió de la Suprema Corte de Justicia el 
título de Abogado de los Tribunales de la Repú- 
blica. 

El Dr. Martínez Suárez es notable pnr su afa- 
bilidad, por la energía de su carácter y ]>or su 
clara inteligencia, .\ctualniente desemi)eña !a 
Subsecretaría de Fomento y Beneficencia fiel Su- 
premo Gobierno del Salvador. 

Vista en el tra.veeto del Kerroonri-ll 
entre I^eAn _v 01«lní»iide»ff«. 

Nuestro grabado de la página 200 de este nú- 
mero de nuestra revista representa una porción 
recta del camino de hierro entre Chinandega y 
León, cerca de Quezalhuacjue. Todo el paisaje del 
territorio que recorre el ferrocarril occidental de 
Nicaragua es verdaderamente pintoresco. Al Oes- 
te lamen las olas del Pacífico los términos de la 
llanura y al Oriente se elevan los picos volcánicos 



de la sierra de Marrabios que empezando al N. por 
el Volcán de Cosigüina acaba, al Sur; por el Mo- 
motombo, el coloso guardián del lago de Managua. 
Los campos cultivados, los riachuelos argentinos, 
los bosques, los montes enhiestos, el cielo azul, la 
brisa embalsamada de las selvas — todo contribuye 
á dar un aspecto encantador á la hermosa llanura 
que atraviesa de uno á otro extremo el ferrocarril 
occidental. 



EÍI Parque de MoraKái». — »í*ii Jo«**. 
<?oi4ta-Rioa. 

Este bello punto de recreo de los habitantes de 
San José, del que representa una vista nuestro gra- 
bado de la página 200, se encuentra en el sitio an- 
teriormente conocido con el nombre de La Laguna, 
v lo atra>'iesa de E. á \V. la hermosa calle de la Es- 
tación. Su superficie mide 7.800 metros cuadrados, 
aproximadamente. Está compuesto de cuatro 
cuadros divididos ]K>r calles públicas y lo cruzan 
en todas direcciones bonitos paseos macadcmiza 
dos. de dos metros de anchura y adornados con 
arbustos bien conservados, .\sientos de mani- 
jjostería lo cercan j)or todos su» lados, y en su in- 
terior hay varias fuentes, pequeños lagos artificia- 
les y cuadros de ces|jed. En el cnitro del paniue 
se encuentra el busto del ex-presidente de la Ke- 
|)ública General d<)n Próspero Fernández. Duran- 
te la n<K-he alumbran el paseo 2<t lámparas eléctri- 
cas, de las cuales 4 son de arco. 



ICíHlaolAn del lórrf»«.-«rrii. ■ 
tCt Mulvddor. 



I«a Ceihn. 



En la página 201 del presente número vei 
nuestros lect»)res un grabado «|we representa la ■ 
tación de La Ceiba. (A «í«> y t, kilómetros, de .\. 
jutla ) término oriental del fcrr<Karril de Sonsoí; 
te. Hasta ese punt») púdose traer el camino en di- 
rección de Santa Tecla, de la que sólo dista 10 ki- 
lónietrt)s. y allí fue neiesario »us^»cnder los tralia- 
jos. debido al costo extraordinano A que ascendía 
la construcción del corto travccto que hny entre 
ese punto y Santa Tecla. lisa parte del camino se 
hace hoy en diligencias jK»r la carretera <lel Gua- 
rumal. obra atrevida que delie la Re^>ública al ta- 
lento y á la }»erseverancia del ingeniero don J«>«é 
C. Ló"pez. 



I'Inxtiela «le Ion I.,eone«a. 
>kli*«rHHruM. 



OranndM. 



En la página 2ol verán nuestros lectorr» un 
grabado íjue re|)ret»cnta una vista tomada de la 
ciudad de Granada En ella aparecen dos ci>sa« 
típicas: los jxirtídes hacia la calle, como hay ma- 
chos en las ciudades de Centro- A mírica, y un co- 
che de alquiler, .\mhas se m están A diversi<i.iil de 
comentarios más ó menos nesfavorables ; jkio na- 
die podrá tiegar que los portales son una l>endi- 
ción para los transetmtes en los días de lluvia y 
los carruajes. j>or malos f|ue sean, son siem]<r<' uns | 
muestra de progreso La plazuela de I^>>- ' 
es ncíjueña. Su piso es empedrado. No 
boles ni fuentes, y del>e su nombre A unos i. 
culpidos en mampostería que hay sobre un nro' 
de la puerta cochera de una casa que da á Ha pla- 
zoleta. 

CrAterdel Voiertn de I*oitM — Cr»«ta Klca. 

Nuestro grabado de la página 202 representa 
una ^-ista del cráter del volcán de Poás, notable 



KL PORVENIR DB CENTRO-AMÉRICA 



197 



por estar d^sde hace tftuchos años en constante ac- 
tividad. El volcán aludido se encuentra en la 
Provincia de Alajuela. No es muy elevado y todo 
el fondo del cráter está ocupado por un pequeño 
lago de lava derretida que lanza á inter^-alos co- 
lumnas de humo y de vapor. El cráter más acti- 
. vo de los variosque tiene el volcán no se encuen- 
tra en la cúspide de la montaña. A la derecha del 
centro de nuestro grabado se ve el retrato de una 
de las chozas que habitan los montañeses en las 
faldas del cerro. 

l^alacio :VIiinioipal. — «an Salvador. 

lin la página 202 publicamos una vista de la 
casa Cabildo de San Salvador. Este hermoso edi- 
ficio, de construcción moderna, tiene su fachada 
principal hacia la plaza de armas, sobre cuyo cos- 
tado meridional se encuentra y se extiende al tra- 
vés de la manzana, .además de las Oficinas de la 
Alcaldía Municipal, se encuentran en él la Gober- 
nación del Depaitamento, la Fontanería, el Cuar- 
tel de bomberos y varios Juzgados de Paz. El sa- 
lón de sesiones, en el piso alto, es notable por las 
pinturas que adornan las paredes. 

\'ÍMtaeii el >Ius*e<> <le Ooa*ta-l<ioa. 

El Museo de Costa-Rica que, al decir de perso- 
nas competentes, es uno de los establecimientos 
más importantes de su género en América, se en- 
cuentra actualmente en el antiguo edificio de la 
Universidad de Santo Tomás, ciudad de San Jo- 
sé. Está abierto al servicio público todos los días, 
de las 8 a. m. hasta las 4 p. m. Fue fundado en 
18S7. Sus colecciones se hallan divididas en dos 
grandes secciones : Historia Natural y .arqueolo- 
gía Nuestro grabado de la página 199 represen- 
ta una escena de la sección primera. Los señores 
José Ramón Rojas Trovo, Juan José Matarrita y 
el Presbítero don José María Velasco son los que 
más han contribuido al enriquecimiento del Museo 
de Costa-Rica, que tanto honra á la América Cen- 
tral. 

Yusoarüi». — Honduras. 

En la página 199 verán nuestros lectores una 
peciueña vista general de Yuscarán, tal como apa- 
rece desde lejos, notable por la belleza de sug alre- 
deHores. Esta ciudad es cabecera del Departamen- 
to de El Paraíso y fue fundada en 1 744. Tiene 
5, (KM) habitantes. Goza de un excelente clima \- 
una temperatura muy agradable. Está á 3,4(K) 
pies de altura sobre el nivel del mar. Entre sus 
edificios principales cuenta con una buena casa 
municipal, una hermosa iglesia, un hospital y va- 
rias lavanderías públicas. Inútil es decir que el 
distrito minero de Yuscarán es uno de los más ri- 
cos de Centro-América. 

Ooña Vicenta I-<ai>í»i-ra de la Oerda. 

Con gusto adornamos hoy las páginas de nues- 
tra revista con el retrato de la notable poetisa 
guatemalteca doña Vicenta Laparra de la Cerda, 
de cuya biografía nos ocuparemos oportunamente. 
Tiene la gloria esta distinguida escritora centro- 
americana de haber fundado el teatro nacional en 
Guatemala. Es autora de los dramas " El .A.ngel 
Caído" y " Los Lazos del Crimen." En 1883 pu- 
blicó una colección de sus versos. Sus composicio- 
nes todas son notables poi la melancólica ter- 
nura que las earacterizai 



l^a Univei-sidad IVacional.— Tejfueig-alpa 

Este espacioso y sólido edificio se encuentra 
sobre la plaza de la Merced, donde existe el bonito 
parque de ese nombre que adornan los bustos del 
General Cabanas y de don José Trinidad Reyes, 
notable sacerdote, filósofo y educacionista de mé- 
rito. 

Del General Cabanas solo repetiremos aquí lo 
que de él ha dicho un enemigo suyo: "Cabanas 
fue un mal general, excelente soldado, nunca ven- 
cedor, siempre con ])restigio, y uno de los más fo- 
gosos promotores de la nacionaHdad centro-ame- 
ricana." 

"La A'-auemia Literaria dk Tegucig.vlpa " 
fue el nombre con que se fundó la Universidad Na- 
cional de Honduras, en 1847. El local que ocupó 
durante mucho tiempo fue el antiguo convento de 
San Francisco, edificado por los españoles en 1574. 
( Véase el grabado de la página 194.) 

r*lasca de Ocotepeti«e. — Honduras*. 

Ocotepeque, en el Departamento de Copan, es- 
tá situado sobre los márgenes del Lempa, muy 
cerca de la frontera de Honduras y El Salvador. 
El grabado que verán nuestros lectores en la pági- 
na 207 del presente N° representa la plaza princi- 
pal de la población enla época en que pasan, ca- 
mino de Esquipulas, los romeros que allá se dirigen. 

Entre los edificios más notables de Ocotepeque 
se cuenta su iglesia parroquial de que oportuna- 
mente hal)laremos con más detenimiento y cuya 
fotografía vamos á publicar en un número próxi- 
mo. También es digno de nota su antiguo puente 
sobre el Lempa que al pasar sobre la ciudad ape- 
nas lleva en la estación seca, un caudal de aguas 
que le da todo el aspecto de un riachuelo ; pero que 
crece y se enfurece y se convierte en río magestuo- 
so y soberbio durante la época lluviosa. 

JL,í\ Antis:"'» f"*?"**^ tle Oarloí* 1"\'. 

Como último recuerdo de la dominación de Es- 
paña había quedado en el centro de la plaza ma- 
yor de Guatemala una estatua ecuestre del Rey 
Carlos IV bajo una vieja bovedilla de cal y canto 
sostenida por cuatro pilares del mismo material. 
Desapareció la estatua real, desapareció el techo 
que la abrigaba y también la fuente — y antes de 
mucho desaparecerá quizás hasta el recuerdo de su 
existencia — Sic T ■ ansit gloria mundi. La pla- 
za es hoy un bellísimo paseo. Bonitas calles, ár- 
boles sombríos, fuentes, arbustos y flores ocupan 
el puesto de la ancha y empedrada llanura que du- 
rante "muchos años llevó como único adorno la 
vieja fuente del rey. 

oi'i?^io?<jh::s* ij>^ i^a i^i<ic:\!sa. 

" Hemos recibido los números 5, 6 y 7 de la im- 
portante revista ilustrada " El Porvenir de Cen- 
tro-América. 

La variada y abundante lectura con que viene 
lleno cada número, demuestra que sus directores, 
los señores G. J. Dawson y C.°, cuentan con todos 
los elementos necesarios para (|ue su revista ad- 
quiera cada día el interés que despierta en toda 
persona de buen gusto, que busca en esa clasi de 
lectura la agradable impresión que producen los 
artículos salidos de las notables plumas que cola- 
boran en dicha revista 

.Auguramos feliz éxito á la nueva empresa, úni- 
ea en su género en Centro-América. " 

( De •• El Heraldo de Costil Rica " ). 



198 



EL PORVENIR DE CEirriib-AMÉIlICA 



" El Pokvexir d.-; Cen iro-América. " — Con 
este nombre ha visto la luz pública un interesante 
periódico en nuestra hermana, la literata Repúbli- 
ca salvadoreña. 

Es un periódico verdaderamente centroameri- 
cano, cuenta con veinticuatro páginas, excelente 
material y, sobre todo, con muy buenos grabados 
de las distintas partes de Centro-América. 

Nosotros podemos asegurar que en la actuali- 
dad es esa la mejor publicación de Centro-Améri- 
ca, y por lo mismo le auguramos un halagüeño 
porvenir. 

Nosotros, siempre amantes de todo lo bueno y 
útil, recomendamos á nuestros lectores esa excelen- 
te revista. " 

( De " El Üiarito" fie San José. — Costa-Rica. ) 



" Periódico ilustmadü. — Hemos recibido los 
números 5, 6 y 7 de " El Porvenir de Centro-Amé- 
rica, " revista ilustrada que publica en la capital 
del Salvador el señor don G. J Dawson. 

Es un periódico en extremo interesante, escrito 
con pulcritud é impreso con esmerada nitidez." 

( De " La Corrcs¡K)iiclencia ' de Saajosé de Costa-Rica ) 

"El PoRVE.vi ' i>E C -NTRO-Ajd erica" — En di- 
ciembre anterior ha comenzado á publicarse en 
San Salvador esta interesante revista ilustrada 
que ha fundado nuestro amigo don Guillermo j. 
Dawson. 

.A juzgar ])or los dos primeros números que ha 
tenido la amabilidad de remitirnos el .\gente en 
Nicaragua don Carlos Andino, creemos que Hl 
P -RVENIR DE C ENTRO-A MÉRicw cstá llamada á ser, 
en su género, una de las mejores revistas de la 
América española. 

Por su interesante j>ublicación reciba nuestro 
amigo Dawson nuestras sinceras felicitaciones. 
[ De " La l'atria " de Lertii. .\icara>;"a.J 




I* A. I^IIVIT»» IC^TOíri 



' "^ *- A historia á veces no estíi tn lo cier- 
to. La leyenda en ocasiones es ver- 
dadera, y las hadas mismas confie- 
san, en sus intimidades con algunos 
poetas, que mucho hay fíilseado en 
todo lo que se refiere áMab á Tita- 
nia, á Brocelianda, ;'i las sobrenatu- 
rales y avasalladoras beldades. En 
cuanto á las cosas v sucesos de anti- 
guos tiempos, acontece que dos ó más coronistas 
contemporáneos, estén en contradicción. Digo es- 
to, por(|ue quizá habrá quien juzgue falsa la na- 
rración que se leerá en seguida, la cual tradujo un 




'^^^^\x^ 



sabio sacerdote, mi amigo, de un pergamino ha- 
llado en Palestina, y en el que el caso estaba escri- 
to en caracteres de la lengua de Caldea 

Salomé, la perla del palacio de Hemdes, des- 
pués de un paso lascivo, en el festín famoso donde 
bailó una danza al modo romano, con música de 
arpas y crótalos, llenó de entusiasmo, de regocijo, 
de locura, al gran rey y á la solierbia concurrencia. 
Tn mancebo principal deshojó á los pies de la ser- 
pentina V fascinadora mujer una guirnalda de ro- 
s^s frescas. Cayo Menipo, magistrado obeso, bo- 
rracho y glotón, alzó su c«ipa dorada y cincelada, 
llena de vino, y la apuró de un solo sorbo. Era 
una explosión de asombro y de alegría . Entonces 
file cuando el monarca concedió á Salomé, en pre- 
mio de su triunfo, v á su ruego, la calieza de Juan 
el Bautista. Y Jehová soltó un relámpago ne su 
cólera di\-ina. 

l'na tradición asegura que la muerte de Salo- 
mé acaeció en un lago helado, donde los hielos le 
cortaron el cuello. 

Xo fue así , fue de esta manera : 

• • 

Desput-s que hubo pasado el festín, sintió can- 
sancio la princesa encantadora v cruel. iHrigióse 
á su alcoba, donde estaba su lecho, un gran le- I 
cho de marfil, que sostenían sobre sus l'imos cua- ¡ 
tro leones de plata. I>os negras de Etiopia, jóve- . 
nes y risueñas, le descíAeron su ropaje, y. toda <le»- 
nuda, saltó Salomé al luear del reposo, y quedó, 
blanca v mágicamente esplendorosa, sobre una tC' 
la de púqiura. que hacía resaltar la candida y 
safia armonía rio sus f<»rma#. 

Sonriente, y mientras sentía un blando soplo i 
(le tial>eles. contemplaba. n«> lejos de ella, la cabezA ' 
pálida de |uan. que en un plato áureo, estaba co- 
locada sobre un trípode De pronto, aulríendo ex- 
traña sof.K-ación. ordenó que %e le quitaran las! 
ajorcas y brazaletes, de lo» tobillos v de los bra- i 
zos. Fue oliedecida. Llevaba al cuello, á guisa] 
de collar, una senMente de oro.sínilx-lo del tiempo, 
y ctiyos ojos eran dos rubíes "<angrienti>s y brillan- ' 
tes. Era su joya favorita : regalo de un pretor, 
que la había n<Í(|uirido de un artífice romano. 

.Al querérsela arrancar, exivrimentó Salomé 
un súbito terT<)r: la víbora se .igitaba como que 
si estuviera viva, sobre la piel, y, á cada instante 
ai)retaba más y más su fino anillo constrictor, d« 
escam:.s de metal. Las esclavas espantadas, in- 
ti) oviles semejaban csL-Stun» de piedra Ke{Knti- 
ñámente lanzaron un grito: la caltcza trágica de 
Salomé, la regia danzarina, rtxló del lecho hasta 
los pies del trípode, donde estaba, trist'.* y lívida. 
la del jírecursor de Jesús: y al lado del cuerpo, des- , 
nudo, en el lecho de marfil, «obre la púrfmra, que-] 
dó enroscada la serpiente de oro. 

11 



T\lK'a es la pantera de N'er/ín. 

Suavemente donjéstica. como un enorme u 
real, se echa cerca del César neurótico, (|ue l:i 
ricia c«)n su mano «lelicada y viciosa de andr. l 
corrompido. 

Bosteza y muestra la Hexible y hfimetla leu- 
entre la doble fila de sus dientes 'finos v blan. 
Come carne humana, y está acostumbrada á \< 
cada instante, en la mansión del sintestru m 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMKRICA 



199 




Doña Vicenta Laparra de la Cerda 



m&i. 




!.TA EN EL MUSEO DE COSTA-RICA. 
SECCIÓN ZOOLÓGICA 




YUSCARÁN. — HONDURAS 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




VISTA EN EL TRAYECTO DBL FERROCARRIL 
ENTRE LEÓN Y CHINANDECA. - NICARAíiCA 




.. HÍ 




lii- i Ak.ji H DH MORABAN. - SAN jOSK-COSTA-KIC. 



ET. PORVENIR DE CENTRO-AMÍJRICA 




ESTACIÓN Di:i .. CARRIL.- LA CRIBA 

BL SALVADOR 




PLAZUELA PE LOS LEONES. — GRANADA — NICARAOTTA 



EL PORVENIR DE CEXTRO-AMERICA 




CRÁTER DKL VOLCÁN' DE POÁS. — COSTA-RICA 



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I'ALACIO MI NICU'AL. -SAN >Al.\.vi. 



BL PORVBNm DB CBNTRO-AHélUCA 



203 



dios de la Roma decadente, tres cosas rojas : la 
sangre: la púrpura y las rosas. 

Un día lleva á su presencia Nerón, á Leticia, 
rubia y joven virgen de una familia cristiana. Le- 
ticia tenía el más lindo rostro de quince años, las 
más adorables manos rosadas y pequeñas ; ojos de 
una divina mirada azul ; el cuerpo de un efebo que 
estuviese para transformarse en mujer — digno de 
un triunfante coro de exámetros, en una metamor- 
fosis del poeta Ovidio 

Nerón tuvo un capricho por aquella mujer : de- 
seó ]ioseerla, por medio de su arte, de su música y 
de su poesía. Muda, inconmovible, serena en su 
casta blancura, la doncella escuchó el cynto del 
formidable "imperator" que se acompañaba con 
la lira ; y cuando él, el artista del trono, hubo con- 
cluido sus versos erótico y bien rimados, según las 
reglas de su maestro Séneca, ad\-irtió que su cau- 
tiva, la virgen de su deseo caprichoso, permanecía 
muda y candida, como un lirio, como una púdica 
vestal de mármol. 

Entonces, el César, lleno de despecho, llamó á 
febea y le señaló la víctima de su venganza. La 
fuerte y soberbia pantera llegó, esperezándose, mos- 
trando las uñas brillantes y filosas, abriendo en 
un bostezo despacioso, sus anchas fauces, movien- 
do la cola sedosa y rápida. 

Y sucedió que dijo la bestia fiera : 

— Oh Emperador admirable y potente! Tu 
voluntad es la de un inmortal ; tu aspecto se ase- 
meja al de Júpiter ; tu frente está ceñida con el lau- 
rel glorioso ; pero permite que hoy te haga saber 
dos cosas : que nunca mis zarpas se moverán con- 
tra una mujer que, como ésta, derrama resplando- 
res de estrella , y que tus versos, dáctilos y pirri- 
quios, te han resultado detestables ! 

III 

KL ÁRllOL DEL REY DAVID. 

Un día — apenas había el viento del cielo infla- 
do en el mar infinito las velas de oro del bajel de la 
Aurora — David anciano, descendió por las gra- 
das de su alcázar, entre leones de mármol, son- 
rriente, augusto, apoyado en el hombro de rosa de 
la sunamita, la rubia Abisag, que desde hacía tres 
noches, con su candida y suprema virginidad, ca- 
lentaba el lecho real del soberano poeta. 

Sadoc, el sacerdote, que se dirigía al templo, 
se preguntó : ¿ á dónde irá el amado señor ? 

Adonías, el ambicioso arrogante, de lejos, tras 
una arboleda, frunció el ceño al ver al rey y á la 
niña al frescor de la mañana encaminarse á un 
campo cercano, donde abundaban los lirios y las 
azucen ps. 

Natán, profeta, que también les divisó, incli- 
nóse profundamente y bendijo á Jehová, exten- 
diendo los brazos de manera sacerdotal. 

Reihí, Semeí, y Bañáis, hijo de Joiada, se pos- 
traron y dijeron :" ¡ Luz y paz al sagrado pastor ! 

David y Abisag penetraron á un soto, que hu- 
biera podido ser un jardín, y en donde se oían 
arrullos de palomas bajo los boscajes. 

Era la victoria de la i)rimavera, y la tierra y 
el cielo se juntaban en una dulce y luminosa unión. 
Arriba, el sol espléndido y triunfal ; abajo, el des- 
pertamiento del mundo, la ;nelodiosa fronda, el 
])erfutne, los himnos del bosque, las algaradas jo- 
cundas de los pájaros, la diana universal, la glo- 
riosa armonía de la naturaleza. 



Abisag tenía la mirada fija en los ojos de su 
señor. ¿ Meditaba, quizá, en algún salmo el omni- 
potente príncipe del arpa ? 

Se detuvieron. 

Luego, fuese David al fondo de una trémula 
gruta de verdores eclógicos, no lejana; y retomó 
con una rama en la diestra. Y poseído del tem- 
blor profético : 

— Oh, mi tierna sunamita! exclamó. Plante- 
mos hoy, bajo la mirada del eterno Dios, el árbol 
del infinito bien, cuya flor será la rosa mística del 
amor inmortal, al par que el lirio de la pureza ven- 
cedora y sublime. Nosotros le sembramos ; tú, la 
inmaculada esposa del profeta viejo: yo, el que 
triunfé de Goliath oon mi honda, de Saúl con mi 
melodía y de la muerte con tu juventud. 

Abisag le escuchaba como en un ensueño, co- 
mo en un éxtasis amorosamente místico; y el res- 
plandor del día naciente confundía el oro de la ca- 
iDcllera de la virgen, con la plata copiosa y luenga 
de la barba blanca. 

Plantaron aquella rama, que había de ser un 
árbol frondoso v centenario. 

Tiempos después, en días del Rey Herodes, el 
carpintero José, hijo de Jacob, hijo de Matan, hijo 
de Eleazar, hijo de Eliud, hijo de Akim, yendo un 
día al campo, cortó del árbol del santo rey lírico, 
la vara que floreció en el templo, cuando los despo- 
sorios con María, la estrella, la perla de Dios, la 
madre de Jesús, el Cristo. 

Rubén Dakío. 



Creo que, al fin, de padecer cansada 
ya de'jo al mundo indiferente y frío ; 
que el término llegó de mi jomada, 
que voy á hundirme en el panteón sombrío. 

¡Ya no puedo vivir! ¡ me falta aliento ! 

¡ Dios de clemencia, tu piedad invoco ! 

i Es muy grande, muv grande mi tormento, 

y de angustia me asfixio ! ¡ me sofoco ! 

Cuando yazga mi ser inanimado 
y de esta vida rómpanse los lazos ; 
si hay quien abra mi pecho lacerado 
verá mi corazón hecho pedazos. 

Verá que tiene rotas las arterias 
por las crueles congojas que ha sufrido ; 
que al cruzar por el valle de miserias, 
le ha costado un dolor cada latido. 

Vicenta Laparra de la Cerda. 



BIBI^IOG^ F* J^ITI JV 



coivóiv 



vioA Y VIAJES üe: 

POR 

Natalia Górriz de Morales 

E\ aparecimiento de un libro bueno en época 
en que tatito libro malo se escribe, es un suceso 
que merece celebrarse. De tal manera ha corrom- 
pido el gusto estético y maltratado la hermosa 



204 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



lengua castellana, esa funesta literatura Fix de 
siÉCLE, que, como su apodo lo indica, ni siquiera 
tiene el mérito de la originalidad, que bastaría con 
que en una obra cualquiera se hermanesen el senti- 
do moral y el bien decir, para que la sana crítica 
hubiese de proclamarla rara a -is, entre el mare 
raagnum de papel impreso que con el título de pro- 
ducciones literarias, servirá de sudario al siglo que 
está para expirar. 

Más no es sólo desde este punto de vista que el 
precioso libro que da margen á mi primer artículo 
bibliográfico en " El Porvenir de Centro-Améri- 
ca," me parece digno de encomio. La vida y via- 
JKS DE COLÓN es uua obra interesante por sí mis- 
ma, y que lo mismo hubiera brillado en el siglo de 
oro de nuestra literatura, que brilla ahora en el 
nublado cielo de su decadencia. 

Lo que siento al tener que ocuparme en su es- 
tudio, es que su autora sea dama de tan alta posi- 
ción social como Natalia górriz dk morali s. Sin 
ser ni con mucho Fígaro, lamento con el gran ma- 
estro, que los ministros, ó para hablar con más 
propiedad, las esposas de los ministros, den á luz 
obras tan bellas como esa. ¡ Cuánto más me ha- 
bría alegrado de haber dedicado este artículo á la 
modesta directora del más notable de nuestrf)s 
Kindergarten; á la joven beldad que con los res- 
plandores de su talento, iluminó las primeras no- 
ches del malogrado Ateneo de Guatemala. V bas- 
ta, que aun no faltará por ahí quien crea que des- 
de el fondo de mi ostracismo voluntario, estoy in- 
censando al poder ! 

Natalia da principio á su narración como per- 
sona acostumbrada á tratar con el público y cpie 
no necesita de recomendaciones para ])resentarse 
ante.él. Es decir, que el libro carece de introduc- 
ción, y lo que es mejor, que tampoco le precede nin- 
gún prólogo obligado. 

Al dar cuenta con la llegada de Colón á Sant;i 
María de la Rábida, distingue sin pretensiones de 
maestra, la personalidad de los dos frailes frands- 
canos que protegieron al ilustre jxrregrino : frav 
Antonio de Marchena y fray Juan Pérez; el astró- 
logo y el guardián, de "quienes la leyenda (|ue no 
penetra en las minuciosidades de la historia, ha 
hecho un solo personaje con el nombre de fray 
Juan Pérez i>e Marchena. 

El retrato que nos presenta de la reina Isatiel 
es clásico. " Era, dice, de estatura más que media- 
na, bien formada, de cutis blanco y sonrosado ; de 
ojos azules claros de suavísima expresión, de cal)e- 
llos castaños tirando á rubio ; todo este hermoso 
conjunto lleno de gracia y de dulzura, al (¡ue se 
unía en admirable consorcio el aire de dignidad 
que siempre la distinguió ; sencilla y modesta en 
sus costumbres, entusiasta y enérgica en sus pro- 
yectos, religiosa, inteHgente, y amante de las le- 
tras, fue siempre justa y virtuosa, l>enévola y afa- 
ble. Si algunas veces llevada de su cdo religioso 
cometió algunos errores, fue más bien culpa de las 
ideas de su tiempo." 

En la relación de los viajes del atrevido nave- 
gante, la autora se ciñe al propio diario de Colón, 
conservado por Las Casas, y' á los comentarios v 
aclaraciones hechas por Washington Irving, daii- 
do cuenta de todo con precisión >• claridad, man- 
tiene vivo el interés tpie desde el prin.-iijio ha debi- 
do despertar en el lector el relato de la gran 
hazaña, haciéndole querer y admirar más y más 
A. vueltd de cada páginai la venerable '(ífirurs 



del Almirante; y sin inútiles digresiones ni pla- 
ñideros apostrofes, nos hace acompañarle así en 
los gloriosos días de su apoteosis en Barcelona, co- 
mo en las amargas horas de prueba de su prisión 
en Santo Domingo y en la noche triste ó huerto de 
Getsemaní de aquel nuevo Cristo en aguas áe Ja- 
maica. Al habla-' de su muerte, Natalia consagra 
al Descubridor estas sentidas palabras: 

" El ángel de la muerte tocó con «us alas la pá- 
lida trente de aquel hombre extraordinario y reco- 
gió su iiltimo suspiro. Su \'ida se extinguió con 
toda la grande -a de un astro que al descender al 
Ocaso guarda aun sus resplandores: lúe digna de 
su a/arosa pero noble existí ncia; su muerte pasó 
desapercibida , pues el genio que había descubierto 
un mundo, el que había presentado un vasto hori- 
zonte á las naciones europeas, moría ignorado en 
fitimilde ri con de Valladolid." 

En cuanto á la cuestión que h-'cc p<K'os años 
se suscitó relativa á la suplantación de los restos 
del Almirante, la autora no dice un.-i palabra si- 
quiera, y hace bien. (|ue teng«i ^lara mí {|uc es blas- 
femar poner en duda la autenticidad del tesoro de 
más precio (|ue guartl» América en la vieja cate- 
dral de la Habana. 

Tal es. en dos "«labras, el libn» de Natalia lló- 
rri/ de .Morales, de que había oído algunas refifr n- 
cias. y que hasta ah«>ra me ha sido dable saborear. 
Está escrito con sencillez y naturalidad, no se 
aparta un momento de la "historia y demuestra 
que l.-i autora escuílriñó con acierlo las mejores 
fuentes para tomar su narración. No hay en él so- 
bra ni falta de episodios; es en com|>endio la histo- 
ria entera del descubrimiento, y por medio de su 
lectura aprenderá" la juventud á amar y venerar 
siemjire al ho:nbre ilustre ((ue tlio vida al Nuevo 
Mundo, sin necesidad de abrillantar U>s resplando- 
res de su genio con la falsa diadema de la novela. 

'• El Porvenir de Centro-.\mérica " ctíloca gus- 
toso CSC libro en el primer anaquel de su naciente 
biblioteca. 

RkXATO Ml'KKVV 

Impr«rso en nuestras prensas ha salido á luz 
este precioso jM>eina. en verso, de nuestro amigo 
y colaborador don Ernesto SandovnI. 

La com|>osición es venlmleramentc herinos.i 
consta de cuarenta «Ktavas encrílas con «oltnt.i \ 
elegancia en las que abundan las imágenes brillan- 
tes y los herniosos pensatrríentos 
El autor lo dedica al jxnta don Carlos A. Imendia 

La obrita tiene 2H |Kiginas v está pi<cc<lid,'( <le 
unas cartas literaria» y de las fotografías, cu ;iu 
dio tono, de los señores Sandoval é Imcndia 




— Seirún el inform del I.ihro .\znl del Min 
rio de Relaciones Extfri(»res «V I.i Oran Breí 
se sal)e que las matanzas de .\riiicnios en Tin. 
han sido niuv cxau^radHM 



EL lK>&VEItttl DB CENTRO-AMÉRICA 



205 



— La Cámara de los Comunes del Canadá re- 
solvió no disminuir los derechos de importación 
establecidos sobre los implenientos agrícolas de 
fábrica americana, abogando que semejante medi- 
da arruinaría á los faijricantes -del país de esos 
artefactos, porque no podían soportar la compe- 
ten^a de los Estados Unidos. 

— El arqueólogo alemán Henry Behrman mu- 
rió asesinado en México el 28 de Enero. Unos 
salteadores le robaron antes de matarle. 

— El Gobierno anunció en la Dieta prusiana 
que había hecho repetidos esfuerzos por levantar 
el precio de la plata sin obtener resultados satis- 
factorios. 

^ El General Weyler, actual Capitán General 
de Cuba, ha dicho que se considerará satisfecho si 
logra debelar la revolución de la isla en el curso 
de dos años. 

— Los ingresos de la tesorería federal d^os 
Estados Unidos en el mes de Enero ascendieron á 
$29.000,000. 

— La comisión de límites de Venezuela ha en- 
viado comisionados á Madrid y á la Haj-a á bus- 
car pruebas históricas en los archivos de aquellas 
capitales. 

— La Sublime Puerta ha recibido un reclamo 
de $100,000 por la destrucción de las propiedades 
de los misioneros americanos residentes en Tur- 
quía. 

— En la próxima sesión de la Dieta Bávara se 
declarará civilmente muerto á Otto, el rey loco, 
y sf elegirá rey de Baviera al Príncipe Luitpold . 

— Lord Salisbury admitió, en' un discurso so- 
bre la cuestión de Armenia, que la Gran Bretaña 
se consideraba débil en el Oriente. Esto le ha va- 
lido una crítica muy severa d« parte de la Prensa. 



::1e:lciqi 




IL'A- 



Este Departamento, el más importante de la 
República, está limitado al N por el de Baja Vera- 
l^az; al Este, por los de Jalapa y Santa Rosa; al 
Sur, por este último y el de .\matitlán y al W. por 
los de Amatitlán y Chimaltenángo. 

El número de sus habitantes es de 14.S.581. 
Su territorio, regado por los ríos Zacatepéquez, 
las Vacas y los Plátanos, afluentes del Río Grande 
ó Motagua, es montañoso y propio para el^cultivo 
del café, de la caña de azúcar, maíz, trigo, frutas y 
legumbres de toda clase. 

La cabecera del De])aftamento es la ciudad de 
Guatemala, capital de la República. Está ciudad 
fundada en 1776, á consecuencia de la ruina de la 
Antigua en 1773, es la mayor y la más hermosa de 
la América Central ; está situada en un bellísimo 
valle á 1,480 metros sobre el nivel del mar y goza 
de un clima templado y delicioso. Tiene una po- 
blación de 70,000 almas. Cubre una área exten- 
sa y es muy bien construida. Sus calles son tira- 
das á cordel, bien empedradas y todas con íiceras. 



Sus principales edificios públicos son el Palacio de 
Gobierno, el Teatro, la Universidad, el Palacio Ar- 
zobispal, el Colegio de Medicina y Farmacia, la 
Escuela de .\rtes y Oficios, la Dirección General de 
Correos y Telégrafos, la Aduana, la Administra- 
ción del Ramo de Licores, el Cabildo, la Escuela 
Politécnica y otros. Los templos más importan- 
tes que tiene son la Iglesia Catedral y los de San 
Francisco, Santo Domingo, Santa Catalina, La 
Merced, La Recolección y Santa Teresa. En todos 
los barrios hay fuentes y baños públicos. Hay 
varios parques y plazas para el recreo y solaz de 
los habitantes, así como un hipódromo y una pla- 
za de toros. En las calles hay alumbrado eléctri- 
co y líneas de tranvías. 

El Departamento, tiene además del de la Capi- 
tal, 21 municipalidades y 141 escuelas á las que 
asisten 12,000 alumnos. 

Las principales poblaciones del Departamento 
son San Pedro, Guadalupe, Mixco, Santa Rosa, 
Chimautla v Palencia. 



f^hP^ 




]!Vo es cierto que las personas que caen al 
agiia se sumergen y vuelven tres veces á la super- 
ficie antes de ahogarse. 

FCl tiempo que tarda un mensaje cablegráfico 
en cruzar el .Atlántico es de tres segundos. 

l^íx producción total de carbón, en el mun- 
do, durante el año pasado, ascendió á 553 millo- 
nes de toneladas. 

Oewpués* de quemado el diamante nadie sa- 
be á lo que queda reducido. No deja cenizas; la lla- 
ma que produce es exterior, como en el corcho, y al 
consumirse no deja absolutamente residuo alguno. 

Kn una milla de ferrocarril hay por término 
medio 2,112 durmientes. « 

El caballo jamás pisa intencionalmente á 
un hombre postrado y de ahí que lo primero que 
se enseña á un soldado de caballería sea que, en 
caso de quedar, desmontado en una acción, per- 
manezca acostado y perfectamente quieto. De 
esa suerte i>asará todo un escuadrón por encima 
de él sin cpie le golpeen de una manera grave por- 
que los caballos instintivamente evitan el pisar 
cualquier cosa que no les dé seguro fundamento. 



L 



5oe 



RL l»01»V1íNth híí etWftii>-AkKt{lC¿ 







INDUSW/flS. 



— La cuestión relativa á la irrigación de los 
terrenos atrae todos los días más y más la aten- 
ción del mundo agrícola, y á este respecto creemos 
de utilidad el conocimiento de que el agua que sale 
de un caño de pulgada, con una presión de 80 li- 
bras es suficiente para irrigar bien media manzana 
de terreno en el curso de diez horas. 

— Es un hecho indisputable que los efectos de 
la irrigación en las plantas perennes como en las 
anuales son de todo punto inapreciables y causa 
extrañeza que todos nuestros proveedores de fru- 
tas y legumbres no lo hayan puesto en práctica 
antes de ahora. 

— El jardín botánico de Nueva York costará 
$ 260.000, oro. Mr. James A. Pitcher acaba de 
obsequiar á la institución, árboles v arbustos por 
valor de $ 10.000. 

— Durante los últimos diez años se han impor- 
tado limones á los Estados llnidos por valor de 
$ 38.o00.680. oro. 

— El uso de las frutas se cn^e generalmente 
que es más bien un lujo supérfluo que una necesi- 
dad ; pero según experimentos recientes se ha pro- 
bado científicamente que puede derivarse mayor 
cantidad de alimento vital de varias frutas que de 
muchas sustancias que se consideran esencialmen- 
te alimenticias. 



/^oP/iS 




En la sección correspondiente verán nuestras 
amables lectoras, en el primer termino de la dere- 
cha de nuestro grabado, dos talles de corte suma- 
mente gracioso y propio para el estío, desde luego 
que aunque perfectamente ajustados á las formas 
no van apretados. En la confección de estos talles 
así como en la de los otros trajes que representa 
nuestro giabado se emplean telas más ó me- 
nos ligeras de lino ó algodón, encajes y cintas de 
colores alegres, pero armónicos. 

En el centro del grabado hay un traje comple- 
to de verano para señora y enelextrtmo izquierdo 
damos el de una niña. Debajo de ese se ve una 
manga de último estilo, de la moda que empieza á 
sustituir el corte bockfant ó englobado de las 
mangas con el aditamento de una bellísima capa 
sostenida en el hombro por una hebilla de fantasía 
de efecto muy gracioso y elegante. 



IK^SSSm^K 



/ PATOS(URÍ050S^/ 



— La mujer inglesa es más alta qoe la ameri- 
cana y esta última más que la francesa ; pero la 
americana pesa por término medio 117 libras; la 
inglesa 115 y la francesa 112. 

— La generación consta hoy de treinta y tres 
años y cuatro meses, poco más ó menos, de consi- 
guiente se cuentan tres generaciones por siglo. 

— En el jardín que rodead palacio de justicia 
de VVerder, cerca de Berlín, crece una mata de ro- 
sas en la que se han contado hasta l.óOO Iwtones 
en un solo día. 

El palacio de Saint James, en Londres, está 
edificado en el sitio que ocupó un hospital de le- 
prosos, fundado antes de la Conquista de los Nor- 
mandos. 

— Las palomas llamadas de castilla son tan 
numerosas, en los Estados l'nidos. que se les ha 
visto en una (xrasión formando una columna He 
180 millas de largo y una milla de ancho. Sise 
calculan dos pí'tjaros por cada yarda cuadrada 
había en esa bandada más de 1.1 l!í millones de 
aves. Por donde pasan oscurecen la lur del Sol v 
su aleteo y arrullo; ])arccen truenos. 

— En el Siam se celebran los natalicios solo en 
el día de año nuevo. En esa fecha también se d.n 
principio á la curiosa costumbre de la cortad.. !< 1 
cabello, cuyo ceremonial dura hasta cinco di.i-. , 
constituye la declaración oficial de que los uiiit>ti 
han dejado de serlo y entran A la puWtad. Los 
muchachos sufren la operación á los l.'i años y la* 
muchachas á los 1 1. 

— La obra maestra de! c^brr pintor contem- 
poráneo Doré se titula " Jesás saliendo del preto- 
rio." 

— La catedral de Bourgrs, en Francia, tiene 
183 ventanas de vidrios pintados, con 5.592 cora- 
partimentos, que forman la mejor colección del 
mundo. 

— En las minas de Coolgardie, Australia Occi- 
dental, cuesta dos pesos á la semana el agua i|m- 
puede l>eber una |)cr8ona y en la Ciudad «fe H..Ku. 
(Rusia) sobre las costas' eurofteas del Mari. ..s 
pió. es más cara el agua que se cx^upa en las c.i hie- 
ras que el combustible que se emplea en calciit .ir- 
las. En la Ciudad de Hamburgo tocan á i.i.la 
IJersona 12 galones de agua potable, al día ; m la 
de Londres, 38 ; París. 39; Marsella. .V); .Niuvm 
York. 70; Chicago, Sydney v Buflalo. 12<> I i 
cuidad más bien provista de'a^ua del muii. 
Roma que tiene 200 millones de galones al 
sean 670 galones por cal)eza, cada 24 hor.is 




EL PORVENIR DE CENTRO-A MERICA 



207 




JLA PL\ZA DE OCOTEPBQUE. — HONDURAS 




ANTIOrA FUENTE DE CARLOS IV EN LA PLAZA PRLNCIPAL DE (lUATEMALA. 



EL lOK^KNlK DK CENTkO-AMERICA 









• ,>^ 



W>' 







>■ ■«■■I « ■ I >i»i»i ^'. * V 



Eh PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Excmo. Sr. Dr. Dn Manuel Coronel Matus. 

;VlAnO KXTRAOUDlNAKtlI V MINISTRO PI.líXl l'i > riíNCIARIl» lili I 
DE NICARAGUA liN I¡L SALVADOR 



KL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Sr. Dr. On. Nicasio Rosales. 

SKCRKTAKU» I>lí I.A l.Kí.ACIÓN I>h: MC.M(A<;i 




El Sr. On Ralacl 





KI. ESHVMOSO. — HONOTRAS 






T» E: :V $5^ /V K^ 



A a^nmasia del cerebro que cía ener- 
gía y potencia al maravilloso apa- 
rato intelectual, está con ensada en 
esta sola y única palabra : p e a s a r. 
Así como la fibra muscular del atleta 
ó púgil se hace potente por el conti- 
nuo ejercicio, así la célula gris cere- 
bral adquiere desarrollo y mayores 
energías por el perpetuo funciona- 
miento para que fue destinada: pen- 
ryf?^'^ sar. 

^^cJ\^. Pensar es una función, un ejerci- 

cio á que se acostumbra el organis- 
mo humano como á cualquier otro; 
sólo que esta clase de trabajo fatiga y gasta más 
que los grandes esfuerzos musculares y las tareas 
abrumadoras del orden físico y puramente mecá- 
nico. 

El continuo trabajo del órgano del pensamien- 
to derrama sobre la fisonomía humana, yo no sé 
qué especie de diáfana trasparencia de luz ; parece 
el misterioso alumbramiento de la llama sagrada 
que se está quemando allá en el interior del alma; 
nimbo ó aureola que circunda la pálida frente de 
los pensadores, de esos que llevan dentro de su ce- 
rebro aquella misteriosa avecilla de aletear incan- 
sable, imagen con que algunos poetas han querido 
simbolizar el talento, á veces el genio. 

Cuando la idea brota súbita en lamente, cuan- 
do el cerebro está en fragua, cuardo la inspiración 
se apodera de la cabeza y sacude deliciosamente 
todo el sistema nervioso, un como hormigueo ó es- 
tremecimiento indescriptible y celestial recorre to- 
da nuestra médula, especie de éxtasis fugitivo y 
veloz, que constituye el más profundo goce, el más 
mordiente y á la vez espiritual deleite que puede 
ex])erimentar la criatura humana; y así es. Hay 
en la vida una sola voluptuosidad que no acarrea 
tras sí la decepción y el hastío : la del pensador 
que al crear, se iguala al mismo Dios, haciendo lo 
que hizo El, y la del artista y pensador en los mo- 
mentos de éxtasis eu que el ángel de la inspiración 



desciende invisible y silencioso á besar enamorado 
su frente. 

Y sin embíirgo de estas consideraciones, hay 
por el mundo quienes no quieren saborear de la 
existencia sino el lado material y grosero ; aquel 
que corta las alas déla inteligencia y cierra las 
puertas de los panoramas del alma y de las supre- 
mas y dulcísimas concepciones. Semejantes pobres 
de espíritu jamás paladearon ese pedazo de hostia 
santo con que comulga la inteligencia cada vez 
que tiene hambre y siente necesidad de nutrirsecon 
el pan divino del pensamiento. 

¡ Oh ! Cómo es posible dejar que el alma vege- 
te en las horas de la juventud, las más hermosas 
de la existencia, cuando la pupila centellea, y la 
mirada toda irradia inteligencia, y la sangre es- 
plende rutilante al través de las arterias, y la n}é- 
dula se endereza como tallo de acero galvanizadOí 
y los nervios todos vibran, y la cabeza se yergue 
amenazadora llena de un mundo de sonrosados en- 
sueños, y halagadoras esperanzas ! 

Preferible es mil veces sepultarse bajo un in- 
menso block de hielo, ó quebrar, de una vez y para 
siempre, los ejes sobre que rueda la existencia, que 
renunciar á toda actividad intelectual en la edad 
de la juventud, cuyos veloces años son los únicos 
que en último resultado puede disfrutar el hombre 
con toda la plenitud de sus energías durante su 
efímera existencia en este delesnabíe planeta. 

Vivir sin pensar, es seguir la vida vulgar y tri- 
llada, la misma que sigue el molusco pegado á s« 
concha, el cual permanece inmóvil, muerto, como 
si dijéramos, y extraño á todo movimiento, á toda 
manifestación de un orden levantado y superior. 

La inercia intelectual es enfermedad que ener- 
va 3' mata, y no podemos comprender el funciona- 
miento de la vida, sino por el número de pulsacio- 
nes qtie han hecho latir las sienes durante el día, 
6 lo que se haya hecho y pensado en pro de algún 
ideal, de algo que levante el alma y ennoblezca el 
corazé>n. 

Esa continua tensiéin semifebril del aparato del 
pensamiento, es embriaguez divina sólo concedida 
al hombre con toda su intensidad en la época de 
su juventud y poderío, cuando especie de sonám- 
bulo ó soñador, camina fijamente con la mirada 
sumergida en las magníficas visiones que él perci- 
be allá en las profundidades de su ardorosa y fan- 
tástica imaginación. 

Es; pues, indispensable pensar; acumular en la 
mañana de la vida conocimientos sólidos ; medi- 
tar sin tregua ni descanso ; hacer de nuestra inte- 
ligencia una como rica enciclopedia; seguir las hue- 
llas de Conjte y de Littré, los grandes maestros, 
en cuyos potentísimos cerebros había organizada 



212 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



una academia de ciencias en donde el matemático, 
el químico, el .biólogo, el literato, el jurisconsulto y 
demás séquito de sabios, tenían designado su res- 
pectivo asiento. Qué hermoso espectáculo! Co- 
mo salones de orgía han de jiarecer esa clase de ca- 
bezas por dentro, llenas de la estruendosa bulla, 
producida por la constante y acalorada discusión 
que los hombres de talento mantienen consigo mis- 
mo, allá en el interior de sus cráneos, que son co- 
mo los palacios por donde se pasea majestuosa- 
mente, esa Diosa muda y llena de misterios que se 
llama meditación 

En nuestro modo de pensar, la gran importan- 
cia de una clase de Filosofía, estriba precisamente 
en que en ella se disciplina la inteli encia, se educa 
el raciocinio, se embellece la conciencia y se pueden 
crear para el porvenir fortísimos pensadores ó 
también ¡ay! seres autómatas de la idea, máqui 
ñas de repetición, verdaderos eunucos de la inteli- 
gencia. 

Enseñando al niño á coordinar ideas, á formar 
juicios propios, á hacer análisis é inducciones, á 
formular generalizaciones, se llega por fin á hacer 
fluir en las i)aredes de esa tierna urna cerebral, la 
primera gota de la esencia creadora del pensa- 
miento; y entonces, se ha logrado todo en el terre- 
no de la Filosofía : se ha formado ya un jjensador, 
es decir, el dios-humano; lo demás es completa- 
mente secundario. 

Raf. Si'í.voi.a. 

.VliM< I I»<>í-Í JVí?í 

Este es el título de un libro que ha publicado, 
en Tegucigalpa, el conocido y galano escritor hon- 
dureno, don Froilán Turcios. Consta de 29 1 
páginas y va precedido de una introducción verda- 
deramente bien escrita de don A. J. Domíngi'EZ. 

Aunque solo hemos visto á la ligera la obra 
del señor Turcios. no vacilamos en rei)etir lo que 
sobre ella dice el señor Domínguez con tanta Ix-ilc- 
za: "es un libro altamente genialy simpático ; (|uc 
respira todo él precocidad y audacia ; (|ue radia 
con la policromia del color, "que tiembla con la ar- 
moniosa gama del sonido y i|ue emerge de sus po- 
^os suavísima fragancia como de flores recién 
abiertas. " 

Enviamos al señor Turcios nuestros agradeci- 
mientos más sinceros por el obsecjuio que hace de 
"Mariposas" á la biblioteca de "El Porvenir do 
Centro-América." 



"El Porvenir de Centro-Amérka. — Entre 
los jíeriódicos ilustrados que se ha intentado esta- 
blecer en Centro América, ninguno ha salido hasta 
ahora mejor que la revista semanal de los señores 
G. J. Dawson & Cia. 

La perfección y nitidez de sus fotograbados no 
dejan nada que desear, y pueden equipararse á los 
que de igual clase se publican en los Estados rTni- 
dos. 

Bien se nota que no se ha mirado en gastos pa- 
ra montar ese establecimiento, v considerando 
bien el beneficio que esa empresa" le reportará á 
Centro América, no sólo aquí, sino en el extranje- 
ro, el público, más que los gobiernos, debieran pro- 
curar el sostenimiento de esa empresa. 



Sus numerosos grabados y sus variadas noti- 
cias, le dan mucho interés. 

Es indudable que en lo sucesivo cualquier libro 
de Historia ó Geografía referente á Centro Améri- 
ca, será editado en los establecimientos de los seño- 
res G. J. Dawson & Cia., pues ningún otro tendrá 
la facilidad que éstos para ilustrar dichas obras. 

No dudamos que la empresa, dados los elemen- 
tos con que cuenta, intercalará más adelante gra- 
bados que nos permita gustar las bellezas de la 
pintura. 

Las juiciosas razones que expone al final de su 
publicación, no dejan duda de que esta empresa se- 
rá de larga vida, y nos satisface sobremanera la 
creencia en que estamos de que esta rcN-ista contri- 
buve á formar uno de los lazos de la Unión Centro- 



americana. 

( IV" La Prensa Libre " d« Sao Joaé - 



Costa-Kk-a ) 



NUESTROS GRABADOS 



TSueMtra PAfflna dr- Honor. 

"El Porvenir de Centro .América" engalana hoy 
su página de honor con las fotografías de losmien- 
bros de la Legación acreditada por la República 
de Nicaragua ante el Gobierno de El Salvador. 

En nuestro próximo número publicaremos la> 
fotografías de los miembros de la legación deCos 
i.i-Rica. 

I^eurac-iiSn de TViearM|ru« 

El señor doctor don Manuel Coronel Matvs 
nació en la Ciudad de Masnya. en 1863. En su 
ciudad natal hizo sus primen» estudion, y desde 
muy joven dejó ver su decidida afición A las mate- 
máticas y á la literatura Coronó «u carrera pro- 
fesiimal de Ab»>gndo t-n Guatemala, y tanto en 
"quella República como en .Nicaragua nc distinguió 
como })eriodistn hábil y entendido. Durante va- 



rios años prestó iniix>rtant(i)imo« >«er\"icio9 en Ni- 

ífesor de " ' ' - — ■ 

nietría. 



caragua como prof( 



Alfrrhra y de Trigono- 



Como hombre público, ha dcacm^ieñado con 
tino los elevados puestos de Subaecretarío de 
lado en varios desiiachos del gobierno de su patria 
y también ccmio .Nlinistro de Relaciones Extcríoroi 
é Instrucción Pública. 

Kl if4r l>r. I>n >ieaMlo l«a«u*l««. 

Secretario de la I^egación de Nicaragua, 
en la ciudad de Granada, en 186<». Allí Ihizo 
primeros estudios, y todavía mu_v joven fue en> 
do por sus padre» á lo» Instados l'nidos, de 
completó su educación y concluyó su carreri 
•Médico y Cirujano. Nicaragua espera mucho i 
su ilustración v de su talento. 

ICl n«-Aor don Kafhel Sptnola. 

En nuestra página 210 verán naestrop l#^fn. 
res la fotografía del señor don Rafael Spfn< ' 
tinguido escritor guatemalteco, de clara iir 

cia y de reconocido ingenio. Producto de s 

ma es el editorial de este número de nuestr.n n \ is 
ta, artículo inédito que ha tenido la amahilvl.ni 
de escribir expresamente para "El Porvenir dv 
Centro- .\mérica . " 

Mucho espera la patria de los pensadores de 
la talla de Spínola. Ancho es el camix) que ofire- 



EL PORVENIR DE CBNTRO-AMÉRICA 



213 



cen á su juventud la variedad y solidez de sus co- 
nocimientos y la facilidad y elegancia con que es- 
cribe. 

El señor Spínola desempeña actualmente el 
elevado puesto de Subsecretario de Gobernación y 
Justicia del Supremo Gobierno de Guatemala. 

ISI Ciíwpumowo. 

En la página 210 publicamos una vista del sal- 
to del rio Guayape, llamado Ef Espumoso. En es- 
te punto el río pasa con rapidez impetuosa por un 
canal relativamente estrecho que se ha abierto en- 
tre los peñascos. Salta desde una altura de doce 
metros, haciendo un ruido atronador, y luego sal- 
va dos inmensas gradas hasta caer á una poza ex- 
tensa y profunda donde forma una serie de remoli- 
nos. Como es sabido, El Guayape es quizá el río 
más rico en arenas de oro de cuantos existen en la 
América Central. En sus márgenes esperan fortu- 
nas ocultas á los mineros que más tarde lleve la 
inmigración á esas regiones. 

FM Cieneral don ^Juaii José OíiAum. 

En nuestra página 215 publicamos el retrato 
de este eminente literato, el decano de los poetas de 
El Salvador. 

Nació en la ciudad de San Miguel, en 1826. 
Siendo todavía muy joven abiazó la carrera de las 
armas y prestó importantes servicios á la causa 
centroamericana en la guerra de 1856 contra los 
filibusteros. Posteriormente, ha desempeñado los 
el vados cargos de Ministro Plenipotenciario de la 
RepúI)Hca cerca de varios gobiernos extranjeros 
y de Subsecretario de Estado. 

El General Cañas se ha distinguido por su cla- 
ro talento y por su variada y profunda ilustración. 

Iva ttatifa de í^aii ^Jtian del IVoi-te, 
ISicarajj^iia. 

Nuestro grabado de la página 215 representa 
la bahía de San Juan del Norte, término oriental 
del ftituro canal interoceánico de Nicaragua. En 
épocas pasadas esa bahía era una de las más pro- 
fundas y mejor abrigadas de la costa Atlántica 
de Nicaragua ; pero con el ensanche gradual del 
cauce del Colorado, que es la rama meridional del 
delta del San Juan, este último ha perrlido casi 
toda su fuerza, puesto que las % partes de su 
caudal se van por aquélla, y la corriente del San 
Juan, propiamente dicho, se vuelve cada día más 
cenagosa y lenta, circunstancias que contribuyen 
poderosamente á consumar la ruina total del puer- 
to, en el curso de ])ocos años, si no se toman las 
medidas necesarias para salvarlo. La bahía 
hoy no es ni la sombra de su pasada grandeza. 
La cubren casi por completo bancos de arena y de 
fango-»su profundidad, aun en los partes que le 
quedan navegables, es muy pequeña; los buques de 
alto bordo no pueden entrar al puerto, y aun labo- 
ca misma de la entrada tiene una mala barra de 
solo S pies de agua que algunas veces se cierra por 
completo. 

Don r>iegro Vig-il. 

Este notabilísimo hombre público, cuya foto- 
grafía verán nuestros lectores en la página 216 
del presente N° de nuestro semanario, nació en la 
ciudad de San Salvador á fines del siglo pasado y 
se distinguió por su patriotismo y honradez en los 
elevados puestos que desempeñó durante su carre- 



ra política. En 1836 resultó electo Jefe del Esta- 
do del Salvador, y con motivo de la muerte del Ciu- 
dadano Gregorio Salazar fue nombrado Vice-Pre- 
sidente de Centro-América. El General Morazán, 
que á la sazón era Presidente, depositó el poder en 
el señor Vigil ctiando emprendió su segimda expe- 
dición á Guatemala. Después de la caída de Mo- 
razán el señor Vigil lo acompañó á bordo del Izal- 
co, embarcándose con él para la América del Sur. 
"En el ejercicio de la Jefatura del Estado del Sal- 
vador el señor Vigil mantuvo la paz con los demás 
Estados, fomentó la instrucción pública, regularizó 
la hacienda é hizo cuanto bien puede hacer un Go- 
bernante inspirado en el verdadero interés de su 
patria." 

I-,a placea pritioipal de Cartajyfo. — C It. 

Nuestro grabado de la página 216 representa 
una vista en la plaza principal de Cartago. Ya en 
otra ocasión hemos hablado de la hermosa Iglesia 
de San Nicolás que ocupa el fondo del cuadro que 
hoy publicamos. El grabado á que ahora aludi- 
mos es de una fotografía tomada á mayor dis- 
tancia del templo, y de ahí que abrace la bonita 
luente de la izquierda y mayor extensión de la 
plaza. 

OarloM A.. Iiiieiidia. 

El distinguido literato salvadoreño cuya foto- 
grafía verán nuestros lectores en la pá'gina217 del 
presente número de nuestro semanario, nació en la 
ciudad de Sonsonate, en mayo de 1864. 

Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal 
y obtuvo el grado de bachiller en Ciencias y Letras 
en la Universidad de San Salvador, en 1882. 

Desde muy joven se ha dedicado al profesora- 
do, y en sus ratos de ocio ha escrito en prosa y en 
verso muchas y brillantes composiciones á cuyo 
mérito indisputable debe la fama de que justamen- 
te goza como escritor notable. 

XJna oasita de Campo. — Oowta-Kica. 

El precioso cuadro que representa nuestro gra- 
bado de la página 217 parece más bien el produc- 
to de la fantasía de un pintor que el retrato de 
una escena de la vida real. 

El conjunto aparece tan natural, tan sencillo, 
tan bonito — todos sus detalles son tan apriopia- 
dos, tan bien elegidos, que no pueden menos que 
llamar la atención de nuestros lectores é infundir- 
les los mismos sentimientos que debe de haber ex- 
perimentado el artista que copió tan bello cuadro. 
Las casitas, la carreta, el vecindario curioso, el 
riachuelo que murjnura á la orilla del camino, los 
árboles y las montañas del fondo, forman un to- 
tal verdaderamente simpático. 

iVueíítros OapitaliHtaH. 

Hoy empezamos á publicar las fotografías de 
nuestros hombres más acaudalados de Centro- 
América. 

Nuestros lectores verán la del señor don Eme- 
TERio S. RtANO, en la página 218. 

Este caballero nació en la ciudad de Izalco, El 
Salvador, en agosto de 1854. Hizo sus primeros 
estudios en su ciudad natal, y fue á continuarlos á 
la capital de la República, en cuya Universidad ob- 
tuvo el grado de Bachiller en Ciencias y Letras. 
Sus padres le enviaron después á Europa á con- 
cluir su educación, y pasó algimos años en Inglate- 
rra y en Francia. 



214 



EL PORTENIR DE CEKTRO-AMÉRICA 



A su regreso, y cuando apenas contaba veinti- 
dós años de edad, su padre le puso al frente de los 
negocios de su casa, que manejó siempre con ha- 
bilidad. 

El señor Ruano es notable por su caballerosi- 
dad y por su instrucción. Es uno de los fundado- 
res del Banco Salvadoreño. Se estima su capital 
en tres millones de pesos. 

l-''*élix (¿uiñóiieac. 

En la página 218 verán nuestros lectores la 
fotografía del distinguido escritor y jurisconsulto 
Félix Quiñónez. Nació este caballero en León de 
Nicaragua, en 1855. Hizo sus primeros estudios 
en las escuelas públicas de su ciudad natal, y des- 
pués de asistir á las aulas universitarias del anti- 
guo instituto de Santo Tomás, obtuvo con hono- 
res el título de Licenciado en Jurisprudencia. De 
entonces acá ha desempeñado con honradez inta- 
chable varias judicaturas de primera Instancia y 
la Subsecretaría del Ministerio de Fomento de Ni- 
caragua durante la Administración Carazo. Co- 
mo escritor se ha conquistado un puesto distin- 
guido entre lo-* periodistas centro-americanos y 
actualmente edita el periódico "La Patria", inte- 
resante revista científico-literaria que se publica 
mensualmente en León. 

tOl Volcán do Iza loo. 

Este célebre volcán, uno de los más activos del 
continente, es el último retoño del Lamate|)e(.-, ó 
cerro padre, como llamaron con tanta sabiduría 
los geólogos indígenas al volcán de Santa Ana. 

El aspecto de los conos cratéricos que rodean 
al volcán de Santa Ana, prueba que todos ellos se 
han extinguido al tiempo del aparecimiento del 
nuevo respiradero, y así han pasado en sucesión, 
no sólo los tres cráteres coücéntri-.-os del cono pa- 
dre, sino que también el Tamagastepec, el San 
Marcelino y últimamente el Izalco. 

Este es el más reciente, pues a|jejias cuento 12(5 
años de existencia, y ha sido tal su actividad (|ue 
en un tiempo tan corto para la vida de las monta- 
ñas, mide ya más de 5,500 ])ies de elevación. 



El izalco hace 



sus i}e((uenas erupciones a inter- 



valos más ó menos regulares y durante éstas se 
baña su cúspide de fuego líquido al rebalsar la la- 
va de su cráter ; lanza al aire una nube espesa, v 
ruge de una manera espantosa haciendo trepidar 
el suelo á más de una legua en derredor de su base. 
Nuestro grabado de la página 218 re])ri'senta 
al Izalco durante una de estas eni])ciones. 

Vista «le tin puente en el ferroeari-U <lel 
rSoi-te. — Cjriiateniala. 

Nuestro" grabado de la página 22H representa 
uno de los puentes del ferrocarril del Norte. Esa 
magnífica estructura, digna de In obra gigantesca 
de que forma i)arte, se encuentra sobre el rít> gran- 
de ó Motagua, en Tenedores, según el mapa de 
proyecto que tenemos á la vista. Mucho senti- 
mos carecer de los datos necesarios sol)re exten- 
sión, resistencia y otras condiciones de tan hermo- 
so viaducto, y por esa razón nos conformamos iK)r 
hoy únicamente con llamar la atención de nuestros 
lectores hacia la belleza de la vista que presenta. 
ICl ^Inelle <le ^lanaK'iia. 

En la página 223 del -resente número de nues- 
tro semanario verán nuestros lectores una vista 



del muel'e de M- nagua sobre la margen meridio- 
nal del lago de ese mismo nombre y á orillas de la 
capital de Nicaragua. El lago de Managua tiene 
32 millas de largo y 16 de ancho, y el nivel de sus 
aguas está á 1 34- pies sobre el del m r y 24- sobre 
el de las aguas del gran lago. Entre Managua y 
Momotombo hacen el tráfico cuatro ó cinco vapo- 
res que verifican uno ó dos viajes redondos al día 

La punta de tierra que se ve en nuestro graba- 
do hacia el centro izquierdo es Chiltepe. 




( I'ara " Kl l'orvc 



de Centro- .\iirfric« • ) 



¡ Que estirpe tan gloriosa ! 

¡ Cuántos no serán los pesares de una madr 
(jue ve c«)nvertido el fruto de su amor tn afrent 
social, en desprecio público, en habitante de 1 
cárceles, si para el amor maternal n<» havhijoma 
dito! 

. ¡Cuánta no será la gloría de ana madre (ji: 
produce corazones generosos, inteligencias culnn 
liantes, caracteres templados en las fraguas de lo 
ideales excelsos! 

¿ I cuánto no subirá de punto esa gloria cuati 
•lo la justicia social aquilata juntamente tant. 
grandeza ? 

Preguntadle á la madre de Jn.io X. Vii co, . 
esa venerable anciana á quien cii{)o«i ^ue^tc pr.' 
ducir varón de la talla de Julio.' 

¡ Bendito alumbramiento ! 

.A|ienassí>n para imaginados el itrgullo y 1 
satisfacción de las ujadrcs «le los grande» capit"nn< 
del sigjo. de las preclara» inteligencias de l.i 
de los inmortalci* talentos «luecon visión )>! 
ab.-ircaron el |K>rvenir (Juién salte si nui. 
esas mujeres cuyas obras inmortaliza el 
cuya memoria per|X'túa la historia, no li 
di-seado en momentos de suprema angust i 
siona<los |M)r las tempestades (|ue descarg;. 
las cal>ezas altas y l«)s corazones noliles. v( 
hijos convertidos en vulgaridades de las tai 
¡lasan por el numdo. sin ruido, sin haza' 
glorias, sin historia Kl corazón de una 
con tal de apartar al hijo de las acechan/ 
envidia, de las «lescargas de la infamia, de !• 
secuciones que el genio trae consig» . seria < 
capaz de trocar la jxmípa en humildad, la \. 
ra real en estameña. Esos contrastes tan sólu 1. - 
explica el anhelo maternal. 

Jiuo N. ViECo cayó muerto por el proiin» liíx 
^ral. en el combate de Énciso. librado en C<i 
'el 15 de Marzo de 181>5. Convencido <le \<- 
cipios del partido contrario, rindió la jorn.> 
iiio lo demandaban sus convicciones. .\ ew 
tido, entre cuyo» miembros tenía tantos .?■ 
dores» tantos amig»>». tant«»s vc^-eíos .ir 



KL PORVKMK DE CENTRO-AMKKICA 




ir 



El General don Juan J. Cañas 




LA BAHÍA DE SAN JUAN DEL NORTE- — NICARAGUA 



216 






EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




CNA CASA DE CAMPO EN COSTA-RICA 



218 



EL PORVENIR DE CENTRO AMERICA 



O» 







BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



ina y de su nombre, le tocó por una de aquellas 
ironías de la política, por uno de aquellos sarcas- 
mos de la guerra civil, ser el victimario de esa per- 
sonificación de la nobleza, de esa entidad de la in- 
teli.íTcncia ; pero no : semejante víctima necesitaba 
para ser suficientemente inmortalizada un verdugo 
como Colombia, y Colombia lo mató! 

Vi ECO, se puede afirmar en rigor que nofuecon- 
serva(!or ni fue liberal, porque aquel corazón noble, 
aquella alma generosa era tan grande, que no ca- 
bía en el molde raquítico de los partidos, y jamás 
se huliiera conformado con los odios ni con las pa- 
siones políticas. 

Xo se sabía qué admirar más en aquel hombre, 
SI el corazón ó la cabeza : allí competían la noble- 
za con la inteligencia. Cautivaba tanto con sus 
obras ingenuamente caritativas, como arrastraba 
con los fulgores de su palabra fácil, dulce, sencilla, 
enérgica y tempestuosa á un mismo tiempo. Des- 
pués que se le conocía y se le trataba era cat-i im- 
posil)]e sustraerse á aquella atracción cautivadora 
que ejercía, hasta constituir para todos una amis- 
tad (|ue se disputaba, una bondad que se palpaba, 
una nobleza que se apreciaba, un valor que intimi- 
daba ])or lo heroico, por lo noble, por lo humilde. 

listo es tan cierto que en Colombia la muerte 
de YiEco ha sido un duelo nacional. Raras veces 
se da el caso de que la muertedel adversario, dada 
la índole de los partidos, no se considere como un 
triunfo. Con ViECO ha sucedido lo contrario: el 
partido vencido ha sido el primero en llorarlo ; la 
juventud Hberal la primera en aquilatar sus mé- 
ritos, en perpetuar su nombre. 

"El adversario mismo, á su memoria 
Le rinde culto sin rencor bastíirdo, 
I junto al nombreegregio de Bayardo 
Su nombre escribe el ángel de la Historia " 

Los hombres como Julio N. ViECo tienen que 
precipitar su paso por el mundo: para las inteli- 
gencias preclaras ha de ser un torcedor la ignoran- 
cia (|ue abate; para corazones donde descuella un 
peculiar temple de nobleza, la pequenez humana es 
horrible desconsuelo ; para las almas puras, las 
impurezas de la vida son algo así como letal veneno. 

\ esos hombres los aniquila el sentimiento ex- 
cesivo, después que el análisis de las cosas munda- 
nas los lleva á la persuación de que todo es hoja- 
rasca, sombra, iniquidad. ¿Cómo es posible que 
su ])aso no sea como el de fugaces exhalaciones si 
por detrás de ellos está la infamia v la maledicen- 
cia tramando sus planes y pordelnñte lalucha por 
alguna redención, el esfuerzo por el bien, lagenero- 
sidad para los que caen, el alivio para los que pa- 
decen ? El mérito, la virtud, la cabeza, el corazón 
son cimas para las cuales siempre hav ravos que 
exterminan. 

Como poeta y como polemista hubiera subido 
muy alto y hubiera combatido muy recio. .\hí es- 
tán sus cantares y sus artículos 'titulados Púr- 
PU(^.\, suficientes trabajos que condensan su repu- 
tación Hteraria. 

Tenemos seguridad que él, en momentos de 

j concienzudo esceptisistno, hubiera exclamado con 

Jerome: la muerte es buena porque nos libra délos 

imbéciles y de los canallas, con quienes nos vemos 

obligados á estar en continuo contacto. 

Esos hombres habían de beber en las aguan titl 



Pero ¿dónde podrán agotar su sed de justicia, 
su sed de nobleza, la sed agobiadora del bien, sino 
en las fuentes de la muerte? 

¡ Que mueran ! La vidaestá reñidacon 

la mmortalidad ! 

R. Vergara Albis. 



IÑO era aún cuando Cupido un día 
Llamó á mi corazón con tal dulzura, 
Que olvidado de todo, con locura. 
De la mujer en el amor creía ! 



Y á ella consagré del alma mía 

La adoración más férvida y más pura, 

Y en recompensa me brindó amargura, 

Y horribles decepciones, y falsía 

Mas hoy que ante mis ojos descorrido 

El velo está de la infantil creencia, 

Por mi mal ya muy tarde he comprendido 

Que no existe otro amor en la existencia 

Como el de madre, inmenso, bendecido, 

Que es siempre igual, aun en la eterna ausencia. 

Carlos A. Imendia. 

^ - « I ^ 

R ECO IV r>IT AS 

— En las pálidas mañanas, cómo surjen los en- 
sueños de oro en las cabezas blondas, cómo se agi- 
tan luminosas las alas del ángel bueno, cómo bri- 
llan en las lontananzas del recuerdo las melancóli- 
cas estrellas de la ilusión ! 

¡Oh, remembranzas de la niñez tranquila, oh, 
dulces imágenes de los seres amados que la mano 
del tiempo no ha podido borrar ! 

¿ En dónde está el país del ensueño, ese país de 
eterna primavera, llena de sol, en dónde no hav pe- 
sares ni se sienten tristezas ? 

._ ¿Qué se hizo el hada que nos acarició cuando 
niños, prometiéndonos un cielo siempre azul para 
nuestra alma? 

— En las tardes serenas, cómo revolotean las es- 
peranzas en el mundo de las promesas y qué de ex- 
trañas sensaciones íntimas ! 

Allá, en las lejanías de occidente, lampos de 
oro pálido flotan en un mar de púrpura con tintes 
opalinos y reflejos violáceos, y el sol, sangriento v 
solemne en su esplendor glorioso, se hunde lenta- 
mente con la majestad de un rey cansado 

Momentos fugitivos de la tarde agonizante, 
crepúsculos primaverales, hora de las" Supremas 
nostalgias que sollozan, de las infinitas tristezas 
que se quejan 

— En las noches de luna, en las misteriosas no- 
ches de luna, qué de ensueños vagos, qué deseos sin 
nombre, qué de aspiraciones inmortales que como 
pájaros errantes elevan en el espíritu su canción 
triunfal ! 

¡ Ah, de las muertas ilusiones! ah. de los dulces 
sueños irrealizables ! ah, de los azahares en la fren- 
te de la novia ! 

¿ Qué se hizo el rumor del primer Ijeso, la im- 
presión de la caricia lánguida, el eco de la voz de 
'a bella Colombina? ! 

¿ Qué se hizo el perfume de la amada v la lá- 
grima silenciosa del último adiós? " 

F. Ti'KCJOs. 



220 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



ASB:SIIVAT08 I»0I^ITIC08 



No se diga, pues, que es el celo de la libertad, 
ni el amor á la República, ni el odio á la tiranía, ni, 
en fin, ninguna cosa razonable la que pone el pu- 
ñal en manos de los asesinos, ni la que dicta las 
calumnias, las injusticias y las persecuciones con 
que escandalizamos al mundo. He oído alguna vez 
que se quieren disculpar estos atentados presen- 
tando el ejemplo de aquel Bruto que hizo quitar la 
vida á sus hijos, y el del otro Bruto que asesinó á 
su benefactor y á'su pad^e á pretexto de servirá la 
causa de la libertad ; pero yo no he encontrado en 
estas citas sino la mejor prueba que puede darse 
del mal que hace á ciertos hombres el haber leído 
sin crítica la historia. Estos citadores de ejemplos 
de parricidios y de horrores, que hacen estremecer 
á los menos nerviosos y sensibles, podían también 
citarnos el caso de aquella bárbara araucana, que 
echó á la cara del gran CaupoHcán á su hijo de pe- 
chos, diciéndole que no quería conservar ninguna 
prenda de un cobarde. Tengan estos amigos de 
románticos sucesos toda la veneración que quie- 
ran á los más atroces actos de barbaridad, y con- 
cillen como puedan, si les es fácil conciliar, la falta 
de amor paternal y filial con la sobra de amor á 
los hijos de otros padres y á los padres de otros 
hijos. Yo siempre sostendré que es una felicidad 
para el género humano el que la familia de los Bru- 
tos se extinguiese; porque hijos que no dan la vida 
por sus padres y padres que no aman á sus hijos 
sobre todas las demás criaturas, serán muy buenos 
para republicanos de Roma, pero muy malos para 
hombres de este siglo, y mucho peores para cristia- 
nos de cualquier tiempo. Yo quiero los ejemplos de 
las naciones más civilizadas, los de las edades del 
mundo en que las costumbres han dulcificado el 
carácter de los hombres, y no rae conformaré ja- 
más con que los eruditos del siglo XiX me presen- 
ten como modelos de buena moralidad á los Bru- 
tos de ahora más de veinte siglos. ¡ Cuántt» más 
conforme á la razón y á la moral fue la admirable 
conducta de Luciano Bonaparte, aquel >erd adero 
republicano, aquel sabio, aquel filósofo que no qui- 
so admitir jamás ninguna de las coronas <jue le ro- 
gó su hermano que admitiera! Cuando en la sala 
de los Quinientos, que presidía aquel hombre ver- 
daderamente grande en todo, exigían lt)S furiosos 
demagogos que se declarase proscrito á Napoleón, 
Luciano, sólo entre tantos energúmenos, les grita : 

¡miserables! vosotros Ql'UKÍriS QUE YO PROSCRI- 
BA A MI PROPIO hermano! RENl'NCH) I,A PKKSI- 
DENCIA, Y VOY A COLOCARME A LA BAKKA PAKA 
DEFENDER DRSDE ALLÍ AL ACl?SADO. 

Los Brutos, que adoraban la ira en JCqjiter, 
la fuerza en Marte, la venganza en I'lutón, v ca- 
da uno de los otros vicios en otra divinidad de 
la extravagante invención humana, bien podían 
creer que había alguna cosa sobre la tieria c|ue 
pudiese exigir del padre la condenación de sus hi- 
jos, y de los hijos el asesinato del padre ; pero des- 
de que la rehgión cristiana extendió por todo el 
mundo sus filantrópicos princijños, hizo conocer 
á cada hombre sus respectivos deberes, infundió 
mayor horror al homicidio y estableció los prin- 
cipios conservadores de la jjaz, de la seguridad in- 
dividual, de la tranquilidad pública y del verda- 
dero orden social : desde que esta religión fundó 
las únicas bases sobre las cuales pueden los hom- 



bres ser más felices en el seno de los pueblos que en 
medio de las selvas, no deben ya citarse los hechos 
de los paganos sino para hacemos conocer la inco- 
herencia y la extravagante exageración de sus 
ideas. 

A. J. DE Irissarki. 




El mínimum de la deuda privada y pública de 
los Estados Unidos se estima en más de 20.227 
millones de dollars. De esta enorme suma las cor- 
poraciones cuasi públicas deljen 6.2t)0 millones 
siendo los ferrocarriles los más comprometidos. 

— Las exportaciones de ganado vivo de la Ai 
gcntina á Europa se cree que subirán, este año. . 
260,00.0 cabezas. 

— Solo el estado de California produjo ,-i -.ñ, 
pasado una cosechade2.700.0<>0caia8den, 

— A principios de febrero se sintió ui 
temblor de tierra en la parte oriental de Ci 

— El presidente Cleveland firmó un 
prohibiendo las exhibiciones públicas de jnr 

las corridas de toros en los territorios de la . ...>■ 
v en el Distrito de Columbia. 

— El censor de la prensa rusa ha advertido 
los periodistas del país que no publiquen nada qiu 
tienda A hacer creer (jue el (lobiemo medita refor 
ma algima de carácter lilieral. 

— El Canciller v<»n Hohenlohe dijt) que el Buii 
(lesrath no aprueba la idea de convtx-ar una conñ 
rencia monetaria. 

— Uno de los eActos más ji<»lable<« de l.i tu 
revolución de Cuba ha sid<» la fiisión ile lo^ . ^ 
¡)artido8 políticos en que anteriormente t-: 
di-^-ididos los criollos. Hoy no hay más que .iuk 
uomistas v españoles 

— El Gobiem») Húngaro ha emitidt) un «itvrct' 
mandando (|ue se admitan üeñorita» á los cursor 
académicos en las Universidades de Huda-I'esth > 
de Klausenburg. 

— Varios i»eri<'Mlic«>s aseguran que uniís «I'- in 
dios han cimiprado tixlo el territíirio en (iik <vt,i 
ba la ciudad de Babilonia c<m el objeto <1« - ''^ 
rrendarlo á las societlades nr<iue«)lógicas ^tí 
extraordinario t|uc los descen<lienles (le lo^ nt 
vos comprasen tínlo lo que «|uetla <le la »jm tm ^t 
ñora del mundo. 

— Dice un estatlistn que durante 2.<»<Kt años 1; 
historia registra «».'■> 1 batallas sangrientas en qtK 
han j)erecido ."»,SO<t millones »le jiersonas. .Nano 
icón I, sacrificó 1.7«Mt,(MM> frnncese»' en «V» comfc 
tes y re<lujo en consecuencia, en 2'*r jadgadas la c* 
tnturn de los soldados. 

— Según datos publica<los recientemente po 
el ministerio del Interior, salieron, en IHyfrdel 
Oran Bretaña é Irlanda I H.''».H«r> emigrantes de lo 
cuales 1 1 2. <>;":< er;m ingleses; 1S.277 esctxreses 
r)4.4-8G irlandeses A los listados Unidos llejíaro 
un poco más de <K-henta y <lo8 mil «le esoscmigrai 
tes y el resto se dirijió c.isi \n)r parli-s igualen 
Canadá v al África meriditmal. 



BL PORVBNIlt t>B CBNTSO-A1CÍK1CA 



221 



SEILCIQN 




Sej^iin numerosos experimentos verifica- 
dos ])or los doctores Billings, VVeir, Mitchell y Ber- 
gty, el aire usado ó expelido de los pulmones no 
contiene materia orgánica venenosa en sí. Lo que 
lo hace peligroso es únicamente la disminución del 
oxígeno, el aumento del ácido carbónico ó la com- 
binación de estos factores. La jiequeñísima canti- 
dad de amonia, nitrógeno ú otras sustancias oxi- 
dables que se observan en la humedad condensada 
del aliento humano, deben su origen á la descom- 
posición de materias orgánicas que se verifica 
constantemente en la boca y en la faringe. 

é?íe acaba de inventar una lamparita eléctri- 
ca para uso de las bicicletas. La rotación de las 
ruedas se utiliza jjara la operación de un pe(|ueño 
electro-magneto que alimenta una lámpara incan- 
descente en miniatura. 

ICn la Universidad John Hopkins se practicó 
hace poco, por primera vez, en ese instituto, una 
operación en los riñones, estando el paciente bajo 
la influencia hipnótica. No se aplicaron anesté- 
ticos de ninguna clase. La oijeración tuvo muy 
buenos resultados. 

I^£i Exposición nacional de Suiza se inaugu- 
rará el 1° de Mayo, en Ginebra, y terminará el 15 
de Octubre. El Alcalde de Ginebra, señor Teodo- 
ro Turrettini, ingeniero electricista de nombradía, 
ha sido nombrado Presidente de la exposición. 

I-^ow destiladores alemanes han logrado ex- 
tractar unas cuantas libras de aceite esencial de 
apio. Lo destilan de las hojas verdes y se requie- 
ren 1 ,000 libras de estas para sacar una de acei- 
te. Tiene el mismo olor y aroma de la planta y 
lo emplean en las conservas de carne y caldos con- 
centrados. El aceite de perejil se puede destilar de 
la misma manera. 

Uíi profundidad más grande del Atlántico 
meridional de cuantas se conocen, existe á media 
distancia entre la isla Tristan d'Acunha v la boca 
del Río de La Plata. vSe alcanzó fondo á 4-0,236 
pies ingleses 6 sea 7% millas. En el Atlántico Se- 
tentrional, al Sur de Terranova, los sondeos al- 
canzaron una profundidad de 4,580 brazas ó 
27,480 pies. Al Sur de las islas Bermudas se ha 
descubierto una profundidad de 34,000 pies ó 6V2 
millas. La profundidad del Océano Pacífico entre 
el Japón v California es de 2,000 brazas; entre 
Chile y las islas Sandwich, 2,500 v entre Chile y 
la Nueva Zelandia 1,500. La profundidad media 
de todos los Océanos varía entre 2,000 y 2,500 
brazos. 




micuiTun/i; 




JNDUSTRI/1S. 



— Los centro-americanos no nos cansamos ja- 
más de alabar la fecundidad de nuestros terrenos, 
y es un hecho que son realmente muy ricos; es un 
hecho que nos basta medio limpiar las tierras y 
arrojar las cimientes á discreción para recojer á 
su tiempo cosechas abundantes ; es un hecho, en 
fin, que no vale la [lena abonar los terrenos empo- 
brecidos porque tenemos de sobra suelos vírgenes 
de feracidad maravillosa que jamás han sufrido 
las heridas bienhechoras del arado; ¡lero se nos 
ocurre una pregunta sobre este mismo tema, ó 
más bien una serie de preguntas. ¿ Porqué se da- 
rá más barato el maíz en los Estados Unidos que 
en Centro-América ? ¿ Porqué importamos harina 
de trigo, cacao, tabaco, frijoles, queso, grasa de 
cerdo y hasta legumbres ? En los Estados Unidos 
son mu3- pobres los terrenos y en muchas locaHda- 
des hay que moler las piedras, des{mcs de hacerlas 
volar con dinamita, para fabricar artificialmente 
los terrenos. Después de eso hay que abonarlos, 
que regarlos y que protegerlos con mucho trabajo 
y venciendo muchas dificultades ; y si á esto se 
agrega que el jornal es muchísimo más caro allá 
que aquí — y que apenas disponen de la mitad del 
tiempo que nosotros, por razones climatéricas — 
¿cómo se explica que los agricultores de Norte- 
América puedan producir el maíz y otros cereales á 
precios más bajos y de mejor caUdad ? 

La respuesta no es tan compleja como á pri- 
mera vista parece. Nosotros creemos que la ex- 
uberancia del suelo, por sí sola, y mientras no la 
auxilien los recursos de la ciencia agrícola, no bas- 
ta para que se puedan obtener de él los resultados 
apetecidos. En todo haj- que ayudar á la natura- 
leza y con ese fin debemos empezar por combatir 
el empirismo, por fomentar la introducción de im- 
plementos y métodos modernos, por educar á 
nuestros agricultores. 



/^OP/RS 




En la sección correspondiente ofrecemos á 
nuestras amables lectoras un elegante traje de ca- 
lle para señoras. Puede confecaonarse en cheviot 
bonitamente adornado con trencilla soutache v 
botones de fantasía que le dan rasgos muy visto- 
sos. El cijerpo basque es corto, y de ancha espal- 
da. La costura, arreglada sobré forro entallado 
con costadillos va al centro y piezas debajo de los 
brazos separan la espalda tle los delanteros que 



222 



KL PORIreNt* Dfi CHNTRo-AMÍíWtr* 



van entallarios en el busto por medio de pinzas do- 
bles. La orilla inferior de la basque es redonda y 
cierra al centro por delante, debajo de un pliegue 
sobrepuesto. El pliegue va graduando desde el 
escote á la orilla inferior y está adornado á cada 
lado, desde el busto al escote, con botones. Un 
hermoso auello esclavina está incluido en la costu- 
ra con el cuello recto. Este cierra al lado izquier- 
do y va adornado con soutache. El cuellosienta li- 
so sobre el cuerpo quedando las puntas escondidas 
debajo del pliegue. En la parte de atrás y por de- 
lante tiene la orilla inferior redondeada y forma 
una punta sobre cada manga, quedando las orillas 
libres y adornadas con tres vueltas de trencilla. 
Las mangas son grandes, gigot, de una costura y 
ciñen en el antebrazo. Arriba son graciosamente 
bonfl'ant y concluyen en la muñeca con tres vuel- 
tas de trencilla. 

La falda es nueva y muy vistosa. Consta de 
cinco cuchillas arregladas en dos pliegues vueltos 
hacia atrás á cada lado del delantero y de dos plie- 
gues tableados atrás. Las cuchillas de los lados 
forman graciosas ondas más abajo de las caderas 
y el pliegue más cerca del centro del delantero, á 
cada lado, está adornado con botones de fantasía 
desde la cintura á una corta distancia más abajo 
de las caderas. 

El sombrero es de trenza de fieltro de fantasía 
adornado con cinta y plumas de avestruz y el bri- 
llante es un pájaro centroamericano. 



rv. 



i^.m. ^isk:k7WJE 



Datos Qriosos 



■^m^^m^m,^^ 




— Por regla general los periódicos ingleses no 
se venden en los Estados Unidos y \'iceversa. La 
única escepción es el Strand Magazixe que vende 
60,000 ejemplares de cada número en América. 

— De 4,000 obreros que trabajan en las minas 
de azufre en Sicilia apenas hay 200 que no estén 
seriamente dañados de los pulmones. 

— Sabido es que en la India las gentes se ca- 
san muy jóvenes; pero no por eso deja de ser cu- 
rioso que solo en Bengala haya 30,332 esposas 
menores de nueve años de edad y 6,780 maridos 
que todavía no han cumplido catorce. Según últi- 
mos datos hay en esa provincia 7,000 \ñudos que 
no pasan la edad de quince años. El número de 

. esposas menores de diez años alcanza la respetable 
cifra de 400,000. 

— En 1820 importaba $ 70 una gruesa de plu- 
mas de acero. Hoy importa dos reales. 

— En Inglaterra y Gales hay un policial por 
cada 775 personas. 

— En todo el mundo se verifican 3.000 matri- 
monios al día, por término medio. 

— La Compañía del ferrocarril de Santa Fe 
tiene aseguradas sus propiedades en £ 3.400.000. 

— Schubles asegura (jue de cada mil flores. 2H4 
son blancas; 226 amarillas; 220 coloradas. 141 
azules, 75 violetas; 36 verdes; 12 anaranjadas; 
4 pardas y 2 negras. • 

— Ciento treinta y cinco mil americanos visi- 
taron Europa en 1895 haciendo uii gasto de 
£ 12.000.000 durante su permanencia allá. 

— Más de la mitad de la gente mucre antes de 
llegar á 1í)s diez y seis años. 



— En Inglaterra y Gales el número de los sol- 
teros sobrepuja al de las solteras en 200, 0«K). 

— Ciento treinta y cuatro son ya las herederas 
americanas que se casan con nobles europeos. En- 
tre todo han llevado á sus esposos la inmensa su- 
ma de $ 161.000,000. 

— Raro es el insecto que supere á la araña en 
glotonería. Se ha calculado que si un hombre de 
i60 libras de lieso fuera á comer en la misma pro- 
porción, tendría que devorar un buey en el almuer- 
zo ; otro buey y cinco carneros en la coínida ; tíos 
terneros, ocho carneros y cuatro cerdos en la cena 
v unos cuatro barriles de pescado antes de acos- 
tarse. 

— En algunas ciudades de Alemania el regla- 
mento de policía obliga á los barberos, bajo penas 
muy severas, á desinfectar las navajas, ce|)illos, 
peines, etc., inmediatamente después de usados y 
antes de emplearlos en el cabello y la barba de sus 
parroquianos. 

— No todos los reyes se hacen coronar hoy día 
como se acostumbraba en siglos ])asados. El ac- 
tual emperador de Alemania, el Rey de Italia, la 
Reina de España, el Rey de Babiera, la Reina de 
Holanda y el Rey. de Sajonia no se han tomado esa 
molestia, 

— Por alambres telefónicos la rapidez de la 
trasmisión es de 16,000 millas por segundo. En 
los cables subnmriiios el máximum es solo de 6,020 
millas en igual espacio de tiempo. 




Dos Dkcuakacionks. — Paca : " Anoche se n 
declaró lxrt)n. y yo lo acepté." 

—Elena ( con triunfo ) : " Pues »e me declari 
mi hace a|)enas una semana, y yo lo desjiedí " 

—Paca ( con soma ) : "Si. yo ya lo sabía, 
contó que lo había hecho por ejcrcitame. no m 
El sabia que tu no te ocupabas de él. " 

Un cxrtojíenario, que desea casarse, se acer» 
una señora joven y guapt« y la dice ctm lalanuí 

-'•Señora, ¿tendría U. inconveniente en ser n 
viud^ dfntro dccuntro meses ? " 

Cuanto más he viajado, más me he idooonv • 
ciendo de que las razas son el gran secreto d< 
historia y de las costumbres. El hombre im t- 
educable como pretenden los filósofos. I 
cia de los (»obiemos y de las leyes están 
de obrpr tan radicalmente c«)nio se crvc ,- . 
costumbres y los instintos de un pueblo, al | 
que la constitución primitiva, la sangre de la i 
obra siempre y se manifiesta al cnlx) de mik- 
años en las formas físicas ó en los hábitos mor 
de la familia ó de la Tribu. — Lamartink. 




KI, PORVKNIK 1)K CKXTKO 




UN PUENTE EN EL FERROCARRIL 
DEL NORTE —GUATEMALA 




EL MUELLE DE ALWAÍUTA. — NICARAGUA 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 





EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Excmo. Sr. Dr. Dn. Leónidas Pacheco. 

Enviado extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Costa-Rica 
en !■! Salvador. 



220 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




i:i. SK I>N jISTO A. lACIl), 

.l:.i....l. 1.. 1.. .::... .■.i..l.Cnvi..,-R„ 




a 



HI, SK. 1>R. n RrnKN kivi K- V 



:i, SK I ICnO. I). KAMi'N lOKI' 




San Salvador, Abril 1° de i896. 



Pítktner»» i5 




e:i^ »<:>i^i>a.t>o 



(I'ara "Hi, Porvenir de Centro- América") 




S excelsa figura del bien. 

En sus ojos tiene \f llnma del sa- 
crificio y en su fi-ente lleva los rayos 
de la gloria. 

En el pecho del soldado está la 
felicidad de un país. 

La personal tranquilidad, el bien- 
estar de la familia, la vida misma, 
son la ofrenda inestimable que el 
soldado pone en los altares de su 
patria. Esa figura es noble y alti- 
va cuando está poseída de su altí- 
sima misión de honor. Centinela 
de la justicia, sus virtudes han de 
ser excelsas : su brazo está armado para el triunfo 
de la ley, el amparo del débil, para la defensa de 
la sociedad contra los que la amenazan con sus 
crímenes y para conservar incólume el hogar de 
sus hermanos. 

Chsí sin remuneración lo consagra todo al bien 
de los demás ; y merece la gratitud pública. Al am- 
paro benéfico de su espada, progresa la escuela, 
circula el periódico, se labran los campos, la dina- 
mita perfora las montañas, la electricidad se pone 
al servicio de la civilización. Su espada no gobier- 
na, ])orque su misión no es de gobierno. El esta- 
dista y el magistrado trabajan á su sombra cuan- 
do no tiene mancha de ambición ni de deshonra: 
bajo su garantía salvadora se agitan todas las as- 
piraciones, todas las iniciativas, todos los anhelos, 
todas las actividades : mientras el sabio estudia 
las condiciones del aire para darle instrucciones á 
la agricultura ; mientras el economista analiza las 
condiciones del cambio para salvar la riqueza pú- 
blica; mientras el legislador forma códigos que me- 
joren la condición de los pueblos; mientras el 
maestro de escuela está en su labor sacratísima 
haciendo ciudadanos y desgarrando sus velos á las 
conciencias, el soldado, el noble soldado, está allá, 



sufrido y majestuoso, como centinela incorrupti- 
ble del bien, velando mientras los demás duermen 
y gozan las delicias del orden. En el cuartel está 
su trono ; su ley es la ordenanza ; su aspiración 
constante, el honor; su dorado sueño, la gloria y 
la satisfacción del deber cumplido. ¡Bendita sea 
la espada ! La que am](ara la inteligencia, defien- 
de la justicia, la que funda la verdadera libertad ! 

Cuando gobierna la espada sin ideales, ni altos 
propósitos, la inteligencia plega sus alas, el arte se 
hace servil, las iniciativas mueren. La espada de- 
be ser honrada para estar solo al servicio del pro- 
greso y del bienestar social. hi> política es un abis- 
mo donde sus filos siegan cabezas, abaten princi- 
pios y suprimen libertades. La historia de la hu- 
manidad es la historia de la espada cometiendo 
desafueros desde la cima de los tronos y de los al- 
tares. Algunas veces ha estado al servicio del bien 
y de los buenos. A medida que la civilización ha 
invadido á las naciones, el soldado ha ido ocupan- 
do su verdadero puesto en la máquina social : de 
verdugo se ha convertido en centinela, de asesino 
se ha hecho defensor. Cuando los pueblos comien- 
zan á formarse, la espada resuelve todos sus asun- 
tos. I'or eso las Repúblicas latino-americanas 
presentan constantes el drama sangriento de la re- 
volución ; pocas veces con miras patrióticas, y mu- 
chas con propósitos siniestros y ambiciones ras- 
treras y criminales. Al triunfo "del buen soldado, 
sigue eí triunfo del bandolero. 

Mientras el soldado no comprenda su misión 
alta y trascendental y deje el campo á la inteligen- 
cia para el gobierno de los pueblos, el crimen y la 
ignorancia reinarán por doquiera : mientras haga 
política de bandería, el amor de sus conciudada- 
nos se tornará siempre en el odio engendrador de 
los cataclismos sangrientos. 



Pero hav espadas providenciales. Estas liber- 
tan al pueblo del fanatismo que le degrada y 
abren á la inteligencia los brillantes senderos de la 
razón y del derecho. Para sembrar la buena semi- 
lla, es preciso cortar antes la mala yerba ; pero 
cortarla sin misericordia ni contemplaciones. Hay 
casos extraordinarios, y para éstos existe la Pro- 
videncia de los pueblos. ¡ Benditas sean las espa- 
das providenciales; las que han botado de su tro- 
no las viejas preocupaciones que engendró la igno- 
rancia y que sostuvo durante siglos la férrea tira- 
nía de las conciencias! Estas espadas las levan- 
ta el derecho de los oprimidos y las agitan los in- 
tereses del porvenir sobre el cuello de los opreso- 



228 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



El soldado culto, pundonoroso, instruido, leal, 
limpio de vicios y de bajezas, con el culto del deber 
y lleno de ambiciones nobles, puro, valiente y su- 
ijordinado ; hé aquí la columna inconmovible en 
que descansan las libertades de un pueblo. El buen 
soldado es la excelsa figura del bien. 

Rubén Rivera. 



" El Boletín de la Exposición" y " El Progreso 
Nacional", importantes publicaciones de Guate- 
mala nos han hecho la honra de reproducir nues- 
tro editorial del N" 11. Les damos á ambos nues- 
tros agradecimientos. 



or»i:xioi«íE:8 T)Ei ivA r»FeE::?í»A. 



" El Porvenir de Centro-América " . — Así se ti- 
tula un bien impreso y mejor redactado periódico 
que se edita en la vecina capital de El Salvador. 
Trae magníficos artículos, composiciones de mé- 
rito y muchos grabados de importancia. Sólo 
cuesta diez pesos anuales, suma insignificante, que 
no compensa el mérito de la Revista. 

Don Francisco Aquino es aquí el encargado 
para buscar suscritores, en represen tación del 
Agente General don Adán N. Boza. 

( De la " Revista fiel Tumbador. " — Ciuateniala. ) 

" El Porvenir de Centro-América," de la Re- 
pública de El Salvador, ha venido A llenar un vacío 
en el campo de la cultura })criodística.y hablamuy 
alto de sus fundadores. V'ariada, instructiva y 
í.mena lectura y muy Ijellos grabados, demuestran 
el adelanto de nuestra hermana República, p)r cu- 
yo motivo damos nuestras sinceras enhorabuenas 
á los señores RR. 

( [)c " \m Esculla .Vornial. " — (iuatcinnln. ) 

NUESris GRABADOS 

I^etcaciiSii do <JoMt:i-l< ¡«.-si. 

ElSr. Dr. Dn. Leónidas Pacheco nació en la 
ciudad de Cartago, donde hizo sus primeros estu- 
dios. Coronó su carrera profesional de .Abojíado, 
en la Universidad de San José, donde deseniijcñó el 
honroso cargo de juez del crimen. En Cartago 
prestó durante algunos años sus servicios como 
profesor de Gramática, de Literatura y de Francés, 
y en San José sirvió la cátedra de Derecho Interna- 
cional. En varias ocasiones ha sido el doctor Pa- 
checo Secretario de I^egación, miembro de la Ix:- 
gislatura de Costa-Rica y Vice-Prcsidcntc del Con- 
greso Nacional. 

Como orador parlamentario, como periodista 
y escritor de mérito, el doctor Pacheco se ha dis- 
tinguido, y cuenta entre sus labores ((ue más le 
honran la redacción de Costa-Rica Ili-strada, El 
Foro v El Maestro. 

Eil señor clon .Junto ..V. F*aclo. 

Nació en 1862. en la República de Colombia. 
Desde muy joven se trasladó á Costa-Rica, donde 
se casó y vive con su familia. 

El señor Fació ha figurado entre los primeros 
prosistas de Costa-Rica, y todos reconocen en él 
las altas dotes que le adornan como poeta distin- 



guido y escritor ameritado. Fue el señor Fació 
Secretario Particular del señor Presidente Soto, y 
ha figurado entre las primeras filas del partido na- 
cional de su patria adoptiva. Actualmente desem- 
peña la Secretaría de la Legación de Costa-Rica en 
El Salvador, y en San José, los honrosos puestos 
de Redactor Oficial y Director de la Imprenta Na- 
cional de Costa-Rica. 

El Sr. Oral. Dn. Justo Kufino Barrio». 

En la página 239 del presente número de nues- 
tra revista publicamos dos retratos del señor Gral. 
don Justo Rufino Barrios, ex-Presidente de la Re- 
pública de Guatemala, >• una vista del lugar en que 
cayó muerto en medio de la batalla de Chalchua- 
pa. 

" A él debe la juventud ancho espacio para el 
desarrollo de la inteligencia en sus múltiples mani- 
festaciones ; pues propagó la instrucción por todos 
los ámbitos de la república, desarraigando del pue- 
blo muchas de las preocupaciones que eran una re- 
mora para su adelanto moral. A dicho funciona- 
rio se deljen los telégrafos que nos tienen hoy en 
inmediato contacto con el resto del país : á él se 
debe la primera línea férrea construida en el país 
que. uniendo el puerto de San José con la capital, 
vino á dar impulso á la agricultura, toda suertí 
de facilidades al comercio y una indisputable c 
modidad á los \-iajeros que lo transitan. .\ Ba 
rrios se delie. en fin, la realización de las reformas 
que sirvieron de bandera á la revolución gloriosa 
del 71. La (K>steridad le hará justicia siempret al 
con»iderar los Ijcneficios que la nación ha recibid, 
de los principios que implantó, con su inteligenci.i 
actividad, v sobre todo, con su indisputable encí 
gía. • 

Nació Barrios el 19 de julio de 1835 en el pue- 
blo de San I^irento, de|Mirtamentode San Marcos, 
y desde muy joven dio muestras de entereza de ca- 
rácter, de valor (icrsonnl y deespíritu deprogreso 
Cuando hubo terminado aus estudios preparato- 
rios en San Marcos, vino á la capital, y adquirió 
el título de escribano. Comenzó en segiiida su ca- 
rrera |M>liticn, y después de doce años de gol)emnr 
como presidente, murió heroicamente en la hatall 
de Chalchuapa. el 2 de Abril del«K5, luchando p<' 
la s.inta causa de la unidad de Centro-América . " 

<-0I í*r. Oral. I>n. Oorardo H«rrÍo«». 

En la página 233 verán nuestros lectores cl 
retratti del señor ex-Presidente de El Salvador 
General don r»erardo Barrios. Este eminente hom 
bre público nació en la ciudad de San Miguel 
principios del presente siglo. Se distingió des.i 
joven jx>r la claridad de su talento y jxir su hal' 
lidad como orador y como soldado. Militó á la.s 
órdenes del General Morazán. de quien ftie leal ad- 
mirador. Se batió en Nicaragua en 1844- y en 
1 856 en la guerra de los filibusteros. Desempeñó 
varios puestos elevados en la administración pi': 
blica de pl Salvador y fue electo Presidente de 1. 
República en enero de 186(). Murió el 29 de agos- 
to de 1865. 

«I dfKTtor Rub^n Mlvera. 

Con placer publicamos en la página 226 (!< 
este número de nuestra re>-ista el retrato del di^ 
tingtiido escritor salvadoreño don Rubén Rivem 
Nació en Sonsonate en 1865. Se educó en aquellü 
ciudad y concluyó sus estudios proíesionales en 



RT. PORVKNTR DE CENTRO-AMÉRICA 



229 



San Salvador, donde coronó con honores su carre- 
ra de médico y cirujano. Como hombre público 
se ha distinguido ya en varias ocasiones, por la 
entereza de su carácter y la firmeza inquebranta- 
ble de sus convicciones. Debemos el editorial de 
nuestro presente número á la pluma del doctor 
Rivera. 



Gl >^r. Míii-¡Mc:il r»! 



intia^o Ooiizilleaí. 



Damos el retrato de este distinguido hombre 
pú1)]ico de El Salvador, en la página 232 del pre- 
sente número de nuestra revista 

Hl Mariscal González nació en Guatemala, y 
desde muy joven se trasladó á El Salvador, donde 
se distinguió como miHtar alas órdenes del General 
Gerardo Barrios. Desempeñó varios v elevados 
cargos públicos, y fue electo Presidente de la Repú- 
blica en 1872, poco después de terminada la revo- 
lución encabezada por el contra la Administración 
Dueñas. A consecuencia de la guerra.guatem-r Ite- 
co-salvadoreña en 1876, el mariscal González se 
trasladó á Nicaragua, donde vivió algunos años. 
Regresó á El Salvador durante la Administración 
del Presidente Menéndez v murió en Santa Tecla 
en 1887. 

Don Antonio Guevara Valdés. 

En la página 231 del presente número de nues- 
tro semanario, publicamos la fotografía de este 
distinguido hombre público salvadoreño. 

Los siguientes apuntes biográficos son toma- 
dos de la GUIRNALDA SALVADOREÑA, conocida colec- 
ción de poesías que en 1885 publicó aquí el ilus- 
trado y competente escritor don Román Mavor- 
ga Rivas. 

" Nació Guevara Valdés en San Salvador, el 9 
de juHo de 1845. Fueron sus padres Antonio Val- 
dés y Ana Martínez; y si lleva el apellido Guevara, 
es por gratitud á una familia de este nombre, de 
quien recibió en su juventud muy importantes ser- 
vicios. 

Guevara Valdés se distinguió siempre en sus 
estudios y figuró en sus clases al lado de los pri- 
meros. 

El 14 de octubre de 1869 se recibió de Aboga- 
do, habiendo obtenido en 1864 el título de " Lau- 
reado de la Universidad." 

Todos sus estudios los hizo en esta ciudad. 

Por los años de 1871, 1872 y 1873 desempeñó 
la Sub-Secretaría de Estado en los Departamentos 
de Hacienda, Guerra y Marina, lo mismo que la 
Se. retaría privada del Presidente déla República. 

En 1872 ocupó un asiento en la Asamblea 
Constituyente, en la que trabajó con ardor, defen- 
diendo las modernas ideas y los sagrados princi- 
pios de la democracia. 

En el mismo año fue acreditado Ministro Pleni- 
potenciario de esta República, para representarla 
en la de Guatemala. 

En 1874 sirvió en Santa Ana la Judicatura de 
la. Instancia; y en la guerra empeñada en 1876 
entre El Salvador y Guatemala, fue auditor divi- 
sionario. 

Desde muy joven escribió Guevara Valdés para 
la prensa periódica, registrándose muchos de sus 
artículos y algunas de sus poesías en " El Consti- 
tucional", "El Faro", "La Tribuna", "El Fé- 
nix", "El Universo", "El Diario Oficial", "La 
Voz de Occidente ", ( fundado por él, y el primero 



que hubo en Santa Ana), "El Cometa", "La Idea" 
y otros muchos del país y del exterior." 

Guevara Valdés murió el 3 de abril de 1882 á 
la edad de 37 años. 

TJna vista de la I^^iiica A^lodelo. — S. 8. 

Nuestro grabado de la página 232 representa 
una vista de la Granja Modelo, ó sea la actual Es- 
cuela de Agricultura de la ciudad de San Salvador. 
Este importante plantel, fundado por el señor Pre- 
sidente Menéndez, á corta distancia de los arraba- 
les de la ciudad, está destinado á dar con el tiempo 
muy buenos resultados, pues en él se da ahora, ba- 
jo los auspicios del Gobierno, buena instrucción 
teórico-práctica á los futuros agricultores de la 
RepúbHca. Los terrenos de la finca ocupan una 
posición bellísima. Están muy bien irrigados, y en 
ellos se hacen ensayos de diversos cultivos, tanto 
de plantas nacionales como exóticas. 

Una Calle en Puerto Iviinón, 
Costa-l«ica. 

Nuestro grabado de la página 234 representa 
una de las calles principales de Puerto Limón. Co- 
mo ya hemos dicho antes, Limón es en la actuali- 
dad el puerto más importante de Costa-Rica y 
uno de los más activos y florecientes de Centro- 
América, sobre el Atlántico. Las comunicaciones 
entre los puertos de los Estados Unidos 3- Europa 
y Costa-Rica, por Limón, son frecuentes y regula- 
res, y no hay duda que aumentará grandemente 
la importancia del puerto el día en que se termine 
el trayecto que falta para entroncar el ferrocarril 
actual con el ramal de Puntarenas. 

Una Calle en Alajuela, — Costa-Kica. 

La ciudad de Alajuela, cabecera de la Provin- 
cia de su mismo nombre, está situada sobre el 
río La Maravilla á 17 kilómetros al W. de San 
José, con la que está comunicada por ferrocarril. 
Tiene una población de 7,250 habitantes. Su cli- 
ma es agradable y sano, aunque cálido. Posee 
varios edificios públicos, un buen servicio de aguas, 
un bonito parque, varias plazas y una escuela su- 
perior muy bien montada. Nuestro grabado de la 
página 231 representa una de las calles de Alajue- 
la. La vista no puedeser más atractiva. Llama la 
atención en ella la rectitud de la calle, la igualdad 
de su piso y la limpieza que caracteriza á todas 
las poblaciones de Costa-Rica. 

Vista de Catacainas. 

En la página 234 de este número publicamos 
una vista de San Cristóbal Catacamas, Departa- 
mento de Olancho. Está situada en el valle del 
Guayape á corta distancia de la confluencia de és- 
te con el Guayambre. Tiene buenas casas, calles 
anchas y extensas y algunas empedradas. Entre 
sus edificios públicos más notables cuenta con una 
iglesia y una casa-cabildo. El clima de Cataca- 
mas es suave y agradable. La ganadería forma el 
principal patrimonio de sus vecinos. Se estima en 
dos mil el número de sus habitantes. 

(21 IVIuelle de Oranada. 

Nuestro grabado de la página 233 del presente 
número de nuestro semanario representa el muelle 
de Granada con el vapor "Victoria" atracado á 
su costado. El lago de Nicaragua, sobre cuyas 
márgenes se encuentra Granada, mide 96 millas de 



230 



EL PORVENIR DK CENTKO-AMEBICA 



largo por 40 de anchura mayor, ó sean 2,000 mi- 
llas cuadradas de sujíerficie, puesto que tiene 20 
millas de ancho medio. , 

Su profundidad máxima es de 45 brazas y su 
nivel está á 139 pies sobre el del mar. '"I puerto 
de Granada está protegido hacia el S. por las Isle- 
tas, pequeño archipiélago de más de noventa islo- 
tes llamados Corales. Tiene buen fondo de arena 
con unos 30 pies de agua. Hacia el Oriente está 
abierto. El comercio de Granada con los puertos 
de San Ubaldo, San Carlos y San Jorge es muy ac- 
tivo. 



M.ACISTRADO DE CAS.\C1ÓN' DE LA 
KEPÜBLICA DE COSrA-RlCA. 

Nació en la ciudad de Alajuela, el 14 de marzo 
de 1828. Fueron sus padres don Pedro Loria y 
doña María Antonia Vega, respetables y honra- 
dos vecinos de aquella ciudad. Merced á su deseo 
de ilustrarse, logró hacer en su misma ciudad na- 
tal los estudios previos al grado de Bachiller en Fi- 
losofía, que le fue conferido, por suficiencia, por la 
Universidad de Santo Tomás en 19 de abril de 
1846. siendo Rector el presbítero doctor don Juan 
de los Santos Madriz, de grata memoria en Cos- 
ta-Rica. 

A instancias de su padre, é inclinacloála carrera 
del foro, pasó á San José, donde á la sazón desem- 
peñaba la Cátedra de derecho el Lie. don Aniceto 
Esquivel, notable jurisconsulto y distinguido hom- 
bre público. También jjor suficiencia, fue gradúa 
do Bachilleren aquella facultad, el 25 de noviem- 
bre de 1849. 

En 1850 fue honrado por el Consejo de Ins- 
trucción i)(íblica con el nombramiento de indivi- 
duo de la Facultad de Derecho y Ciencias l'f)líti- 
cas. inaugurada en la Universidad el 15 deseptiem- 
bre del mismo año. 

El de ol concurrió á las lecciones de Derecho 
Público y Canónico y de Derecho Romano, que 
dictaban, resjiectivamente, el doctor don Vicente 
Herrera y el Lie. Ramón Carranza. 

A fines del mismo año resolvió su j>adre en- 
viarlo á Guatemala, en donde habían coronado su 
carrera abogados de la talla de Volio. Herrera v 
Ulloa, que tanto lustre daban al for-.) c()stMrriceñ- 
se y c|ue de modo tan notable infiuveron en los 
progresos de los estudicís jurídicos. 

Llegado á Guatemala el 3 de octubre de 1«51 . 
después de jjenosa navegación en el jicqueño bu- 
que de vela llamado "Tres Amigos," alojóse en 
casa de don Manuel Dardón, insigne jurisconsulto 
de aquella República. (|ue daba lecciones imrticu- 
Ur-'i de Práctica forense á los pasantes de abo- 
gado. 

Concluidos sus estudios de Derecho, la Corte 
Suprema de justicia le confirió el título de Lic-en- 
ciado en Uves ( febrero de 1854 ), habiéndosele in- 
corporado poco después al Colegio de Abogados 
de Guatemala. Componían la Corte aquel año 
los Licenciados don José A. Azmitia, Regente, 
don José María vSaravia, don .Manuel Rivera. d<m 
Manuel Arriviyaga, don Manuel Ubico v don Pe- 
dro Arriaga, Magistrados, y don Ignacio Gómez, 
Fiscal. 

En abril del mismo año, tras una corta resi- 
dencia en San Salvador, regresó á su .patria. 



En septiembre siguiente sirvió como Juez espe- 
cífico en el ruidoso Concurso de Mr. Young. co- 
merciante inglés á quien delie Costa-Rica eterna 
gratitud. Desempeñaba este cargo cuando fue 
electo Diputado al Congreso por la provincia de 
Alajuela, honra que él creyó del caso declinar. 

Días después recayó en él el nombramiento de 
Auditor General de Guerra ; con este carácter y 
con el grado de Teniente Coronel, fue incorporado 
el 4 de marzo de 1856 al Estado mayor del Ejérci- 
to que al mando del General don José Joaquín Mo- 
ra marchó á combatir contra los filibusteros, due- 
ños ya de Nicaragua. El 19 del propio mes llegó 
á Lii)eria el Presidente de la República, don Juan 
Rafael Mora, quien en ese mismo día tomó el man- 
do en Jefe del Ejército. 

E' día siguiente, jueves santo, se verificó la ac- 
ción de Santa Rosí., pasada la cual se encaminó el 
ejército hacia Rivas, de la cual tomó posesión el 8 
de abril. 

Encontr<>se el Lie. Loria en el hecho de armas 
el 11 de abril, tan glorioso para el Ejército costa- 
rricense, y ello le valió el ser condecorado con una 
medalla de oro el 15 de Septiembre próximo pa- 
sado. 

De regreso á Costa-Rica el señor Loria, y ha- 
biendo muerto su padre, víctima del cólera, renun- 
ció los destinos de Juez específico de Comercio y de 
.\uditor de Guerra, para quedarse en Alajuela. su 
ciudad natal, de la que en seguida fiíe nombrado 
Gobernador Civil. No pudiendo excusarse, y afa- 
noso par el adelanto y prosjieridad de aquella sec- 
ción de su patria, hubo de aceptar el cargo. 

.\llí contrajo matrimonio, el 24 de .\go»to de 
185«>. con Esmeralda Iglesias, \-irtuosa señori- 
ta «le .Majuela, hija de don José loaíptín Igle- 
sias y de doña Iné-s Ugaldc, y tía del que es hoy 
Presidente <le la República. 

Por primera vez fue nombrado Magistrado de 
la Corte el 19 de septiembre de nc mismo año. 
cargo (|ue no creyó del caso aceptar el Lie. Ix)ría. 
Resuelto A domicilinrue en la capital, renunció 
la Gol)ernación de Alajuela, y en Mayo del 57;utii 
tó la presidencia <le la Sala ¿a. de la Coi ; ^ 
ma, que dejó en diciembre siguiente par.i 
Alajuela. En seguida recayó en él el non 
to (le Juez de primera instancia y jkmto <1( 
de Diputado Principal á la .\»aniblea 
Constit;:yente. que se instaló en la capí: 
<lel ])ropio mes y terminó sus sesiones en 2(» dt di 
ciembre. «lespués de halnrr dado la Carta í-'unda- 
mental en que aparece la firma del Lie. Loria. 

Continuó sirviendo como Juez de primera ins- 
tancia hasta el 18 de octubre de 1870. en que se le 
volvió A nombrar .Magistrado: en este puesto 
permaneció hasta mayo de 1872. en que <letermi- 
nó trashularse al campo. 

Consagrado á la agricultura y al ejercicio de 
su profesión. |)ermaneció hasta 188(1. en (jue acej»- 
tó nuevamente el cargo de Mhgistrado. que ha 
veniílo desempeñando sin interrupción hasta hoy, 
va como indi\-iduo de las Salas 1 " \ 2^ . ya como 
Presidente de las mismas, ya como Magistrado de 
Casación. 

Finalmente, el Lie. I^)ria, fiíera de los destinos 
públicos ya referidos, ba servido también á su 
país en el'desem peño de varios cargos qne se le 
confiaron, tales como el de Presidente accidental 
déla Junta de Caridad. Profesor de Leyes en la 



KL PORVENIR DE CENTRO AMERICA 




AntoHJo Guevara Vaidés 




NA CALLK RN ALAJT^BT'A. — COSTA-RTCA 



232 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




'*:^*^B 



rXA VISTA DI- LA FINCA MODELO. - SAN SALVADOR 

i 



i 



El. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




El Sr. Gral. D. Gerardo Barrios, 

Ex-Presidente de la República de Kl Salvado 




RL MTTRLT.R DE ORANADA. - NTCARAÍÍUA 



EL PORVENIR DE CEXTRO-AMERICA 




VISTA l)H CATACAMAS.-HOXUrRAS 




UNA CALLE EX PLERTO LTM^N. - C«>STA-KK A 



KL PORVENIR DB CENTRO-AMÉRICA 



235 



Universidad, Vocal de la Junta de Gobierno del 
Colegio de Abogados, etc. 

Tales son, á grandes rasgos, los servicios pres- 
tados á la Nación por el Lie. Loria en su larga ca- 
rrera pública, consagrada casi toda ella, como se 
ha visto, á la magistratura. 

Juez íntegro, probo, incorruptible, el Lie. Lo- 
ria lo ha sacrificado todo en aras de su ardua mi- 
sión, que para él constituye un verdadero sacerdo- 
cio. Hombre de virtudes antiguas, ni los halagos 
de la fortuna, ni las iras del poder, ni los vaivenes 
de la política, han sido parte á alterar su noble 
carácter, á modificar sus convicciones, ni compro- 
meter su proverbial honradez. 

Sencillo, afable, de exquisitas maneras, es el 
Lie. Loria uno de esos espíritus que inspiran sim- 
patía al par que veneración y respeto, y cuya vi- 
da, así pública como privada, es para la juventud 
un ejemplo digno de imitación. Dicho se está que 
las ideas del tempera nento del Lie. Loria le han 
mantenido alejado casi por completo de las luchas 
políticas del país. 

Jefe de numerosa familia, en su hogar, aunque 
modesto, se respira un ambiente de dicha y frater- 
nidad. Es el Lie. Loria tío político del Presidente 
de la República, padre político del Ministro de Go- 
bernación, del Inspector General de Enseñanza, 
del Superintendente del Ferrocarril del Pacífico y 
del .\gente del ferrocarril del Norte en San José, 
padre del Subsecretario de Gobernación, del Inspec- 
tor de Escuelas de San José y de un Diputado al 
Congreso, y él mismo. Magistrado de Casación. 
Su posición, sin embargo, n■^ ha determinado cam- 
bio alguno en sus costumbres, siempre puras, sen- 
cillas V modestas. 




El mar era vasto, fosforescente, misterioso. 

Monstruosas sombras abrían sus fauces ne- 
gras delante del vapor, á ras de la líquida super- 
ficie, mudas, enmarañadas, hoscas, llenas de vagos 
pHegues, de casi invisibles estremecimientos, como 
SI gozaran de vida real sobre la gran palpitación 
de las aguas. 

Arriba— -en el fondo de un cielo impasible — ha- 
bía un moribundo centelleo de astros; y abalo, en 
el elemento salobre, como enormes luciérnagas, 
como colosales sierpes lívidas, como la estela de 
pl.'ita de un meteoro, saltaban ¡nnitos luminosos, 
enroscábanse círculos de fuego pálido, y brillaba 
la estela del vapor, el que movía su máquina v sus 
hélices, rompiendo la red líquida, trolpenndo el 
aeua, haciendo estallar furiosos copos de cspunía, 
y iJroduciendo un tracjueteo sordo y monótono. 

Y una brisa fresca soplaba, trayendo una olea- 
da de exóticos jjerfumes, hu-.nedecieudo las frentes 
ardorosas y pensativas, alborotando las cabelle- 



ras descubiertas, hinchando los pulmones y el pe- 
cho, abiertos al horizonte. 

Y arriba seguía el centelleo de los astros. Y 
abajo el ruido de Ins olas. 

¿ Cantaban ? ¿ Reían ? ¿ Lloraban ? A veces he- 
ría los oídos uno como canto triste, tristísimo ; 
después, risas femeniles brotaban del abismo del 
mar; y luego sollozos, sollozos vagos, contenidos, 
desgarradores, que se llevaba la brisa, la brisa hú- 
meda y fresca. 

Y, • oh poetas, oh soñadores, oh magos de lale- 
yenda ! los viajeros pudieron percibir extrañas vo- 
ces, como si hablara cada ola. 

— Yo soy la Ondina, hija del verde mar. Mis 
ojos melancólicos son glaucos comoél. Habitoun 
palacio submarino hecho de conchas irisadas. Yo 
sé donde se esconden las perlas de mis dientes y el 
coral de mis labios. Soy inmaculada como la nie- 
ve, y tengo el corozón frío, aunque ya amé á un 
náufrago de bozo de oro, á quien encontré muerto 
sobre la blanca arena de una playa, sin que lo pu- 
dieran revivir mis besos helados. Ningún mortal ha 
podido ver las delicadas curvaturas de mi admira- 
ble cuerpo. " 

— Yo soy el Tritón, el viejo Tritón de la histo- 
ria olímpica. Conocí á Neptuno, al padre Neptu- 
no,y vi nacer á Venus de entre la candida espuma. 
Surgió llena de belleza, de majestad y de amor. 
Yo estaba tras una roca, espiando aquella prodi- 
giosa desnudez, bañada por los fulgores de la auro- 
ra. Después, tras la muerte de Júpiter, me atreví 
á salvar las columnas del gran Hércules, y heme 
aquí á merced de este viejo loco del océano, que se 
tambalea como si se hubiera bebido mil ánforas de 
Chipre. Gústame el soplo de la tempestad, y voy 
dando saltos monstruosos sobre las ondas irrita- 
das, lanzando al viento, mi viejo amigo, las áspe- 
ras notas de mi canto. " 

—Yo so\ la Sirena, la bella y aleve Sirena. Dió- 
me la mujer la armonía de su espléndido torso y 
el pez su cola de escamas brillantes y fulgores ex- 
traños. Canto á la luz perlada de la luna, bajo la 
tibia superficie del mar en calma, ó en el escollo, 
donde hago estrellarse los débiles esquifes y las 
enormes naves. Mis ojos son de un purísimo azul 
marino y sólo los náufragos han visto en el sueño 
mi seno y mis armoniosas caderas, llenas de una 
voluptuosidad infinita, desconocida para el hom- 
bre. " 

Y en esto el viento, batiendo las olas con más 
furia, apagó aquellas extrañas voces, en tanto que 
el vapor seguía rompiendo las aguan con su tra- 
queteo sordo V monótono. 

Ramón Molina. 



1_TJ<^ 1>RA^' JT^IOIO. 

Una honorable matrona tcgió una corona de 
laureles y dispuso conferirla ni hombre de mayor 
mérito. Hé aquí que se presenta un hombredemi- 
rada viva y penetrante, pec[ueño de cuerpo, cu- 
bierto de brillante armadura. 

— He sabido, dijo, saludando respetuosamen- 
te, que estáis dispuesta á otorgar una corona al 
([ue juzguéis de mayor mérito. Vengo á exponeros 
los míos. 

— ¿Cómo os llamáis? — dijo la señora. 

— Alejandro de Macedonia, á quien la humani- 
dad ha calificado de grande. 

— ¿ Cuáles son vuestros méritois? 



236 



EL PORVENIK DE CENTRO-AMÉRICA 



— Haber conquistado' todo el Oriente y logra- 
do la fusión de las razas. Vencedor en Tebas, en 
Tiro, en el Gránico,en Iso ven Arbela,\'0 vengué á 
la Grecia de la injusticia de los persas é inmortalicé 
mi nombre en las más apartadas regiones de Asia. 

— ¿Cuál fue el móvil de vuestras empresas ? 

— La gloria. 

— ¿Qué queda de vuestra conquista ? 
— Nada. 

— Entonces apartaos, porque un hombre que 
ha derramado la sangre de sus hermanos sin mas 
móvil que la gloria, y que nada pudo fundar á pe- 
sar de su genio, no es digno de la corona que tengo 
ofrecida. 

Apartóse Alejandro para dar lugar á un hom- 
bre de regular estatura, de tez bronceada, espesa 
barba, altanero continente, quien apoyando lama- 
no sobre el puño de su daga reluciente, se adelantó 
á pedir la apetecida corona. 

— Hablad, se le dijo. 

— Me llamó Annibal. Hijo de un héroe, y de- 
seando realizar grandes acciones, encontré opor- 
tunidad de servir á mi patria ojjoniéndome á la 
ambición romana. Volé á España, tomé á Sagun- 
to, pasé los Alpes, triunfé del ejército de los cón- 
sules en la batalla de Cannas, y aunque vencido 
en Zama, no me doblegué nunca ante el j)oder ro- 
mano. Las dificultades que tuve que pulsar al in- 
vadir la Italia fueron inmensas. 

La consternación fue grande en Konia y jxir 
doquiera se oía el grito de Annih.m, ad I'oktas. 

— ¿ Habéis hecho algo en la i)az ? 

— No tuve tiempo para ello. No hubo para mí 
más teatro cjue la guerra. 

— Perdonad, y aunque <>s considero un genio co- 
mo hombre de armas, y os pusisteis al servicio de 
la patria, á la que consagrasteis los mejores días, 
os indico que la corona está destinada al dóbleme- 
rito conquistado en la j)az y en la guerra justa. 

— A poco se presentó otro guerrero, de elevada 
estatura, barba saliente, nariz recta, frente es|>a- 
ciosa, continente grave, pidiendo se le otorgase la 
corona. 

— ¿Quién sois? Explicad vuestros hechos. 

— Soy Julio César, vencedor de los galos. Me 
sostuve con 3(),()()() hombres contra cerca de tres 
millones de enemigos. Pasé el Kubicón, triunfé de 
las facciones que oi)rinnan á Koma. vencí en F-'ar- 
saHa y me prometía llevar A cabo gmndes empre- 
sas dignas del jjueblo romano cuando el \mi\ii\ iii- 
terrumpió mi carrera de gloria, 

— Matasteis 1h KepCiblica y derraninsteis la 
sangre de los romanos más por el deseo de engran- 
deceros que por hacer la felicidad de la patriíi. Ke- 
tiraos(»sóis un hombre inteligente y emprcndetlor. 
])ero no juiedo discerniros la corona. 

— Permitidme que os la pida, dijo un militar 
adelantándose. Mi gloria ha oscnrei-ido la de to- 
dos los que me han precedido. Heveniid») á cien 
pueblos, he plantado triunfante la bandera de la 
patria sobre la mayor pirte «le las ciudades de 
Europa. He dotado á mi patria de leyes sabias, y 
aun la habría llevado á mayor altura, si toda Eu- 
ropa no se hubiera coaligado contra mí, para j)er- 
derme. 

— ¿Qué hicisteis de la República que os ayudó 
á subir r 

Todos los partidos conspirarojj para per- 



clamados por la mas hermosa de las revoluciones, 
y que profesabais al principio de vuestra carrera? 

— Esos principios se encamaron en la legisla- 
ción. Hacedme justicia. Arrebatado por el furio- 
so torbellino de la guerra, necesité reunir en mi 
mano todas las fuerzas para evitar insensatas re- 
sistencias que habrían perjudicado á la patria. — 
Así triunfé. De otro modo hi Francia, obedecien- 
do á fuerzas opuestas, habría sido el juguete de la 
discordia y la presa fácil de la Europa. 

— Napoleón Bonaparte, — sois un genio privi- 
legiado. Habéis aventajado A 'os que os han pre- 
cedido ; pero matasteis la libertad conquistada á 
costa de sacrificios, y no la pudisteis conciliar con 
vuestro régimen político. Acaso podrá presentar- 
se otro hombre en este concurso. 

Diciendo así. se adelantó un hombre de grave 
continente pidiendo se le otorgase la corona. 

— Hablad, se le dijo. 

— He salido del pueblo. Inspirado en la idea 
de la patria, sacudí el yugo del coloniaje y con- 
ciuisté la libertad del pueblo, .\yudado de decidi- 
dos é inteligentes patriotas fundé la República. La 
libertad y la ley ftieron mi norte, y cuando consi- 
deré que mi del>er estaba cumplido, me retiré, po- 
bre como antes, á confundirme con mis conciuda- 
danos, rehusando el jxHler que |K)r tercera vez me 
fue ofrecido. 

-- ; Cómo o8 llamáis ? 
—Jorge Washington. 

— Washington, sois muy digno de la corona. 
Tomadla. 

— ¿Quién sois, dijeron Alejandro, Císar. Anni- 
bal y Na|X)león. que así os arrogáis el dercciio de 
decidir sobre nosotros ? 

— Soy la Historia, cuyos fallos ya no iHKiéis 
vosotros forzar ni oscurecer. He tjuerido t)íros, y 
|)or mi fallo os convenceréis de que no he sido se- 
ducida por el atractivo del genio ni de una gloría 
falsa y jierecetlern He busca<lo al houíbre de rec- 
to corazón «(ue hizo el bien y la felicidad de un gran 
pueblo jMir generosidad y |K)r «lelier Tened por se- 
guro (jue vuestro nombre se rcjietirá á través de 
las generaciones y de los siglos ; jjero siempre g<>. 

zara de mayor y más indisputable prestigio \\ 

VIMTI'I» ! 

Kakaki. R^vks 



»*IT t' INTIMA I^AOMIMA 



(leria. 



i Qué fue de a(juellos generosos principios pro- 



l'nrn " Hl Torvcnir iW Cctitn»-.\mATC« " 

k«.*rS rudos gol|»es ilescnrgó en mi frente 
^^ El Ctcnio del dolor; 
^^4a|^^ ^ riendí» terrible, indiferente, 
-^IkUL Clavó en mi |»echo con crueldad salva 
f^¡S¿¡^ Sus garras de león 



¡ (¿né cnncin» n<\\ifl ' Ton »<»l<> & «o recuerdo 

Se estremece de horror el fjccho mío. 
Cual débil planta que con furia azotan 
' Las recia» alas de huracán bravio ! . 

La tempestad cual fiera encadenada, 
Uramó en la cumbre del vtvino monte 



^^ EL PORVENtR DE 

" Anochkció en mi alma , " 
. . Mientras vertía el cielo, 
Inste, tan triste como yo, sus lágrimas ! 

Temblaba allí juntó al mortuorio lecho 

,, „ , , La familia angustiada 

V ella, la pobre madre de mi vida, 
Dirige al mundo su postrer mirada, 

De tierna despedida ! 

Hizo un esfuerzo y entreabrió sus labios, 

Y muy quedo me dijo con ternura, 

Al mismo instante en que tendió sus brazos 
Para estrecharme á ella: 

,,. , , "Adiós, hijo de mi alma".... 

Mientras corría por su faz ya mustia 

Su última lágrima ! 

c c 1 j . Alfonso Espino. 

San Salvador, 1896. 



SEILCIQN 



CENTRO-AMÉRICA 



237 




(renfffT LA- 



^^APA. DK SA.7SIXA ROS^-V 



Este Departamento tiene una área de 1,100 
millas cuadradas y está limitado al N. por los de 
Guatemala y Jalapa; al S. por el Océano Pacífico 
y al W . por los de Escuintla v Guatemala 

Su población es de 38,950 habitantes reparti- 
dos en quince municipalidades. 

La cabecera del Departamento es la villa de 
Cuajiniquilapa con 2,800 habitantes, situada á 
4o millas al S. E. de la capital de la República. 




Goza de una temperatura fresca v un clima sano v 
agradable. Está á 4,000 pies d"e altura sobre ¿1 
nivel del mar. Cerca de Cuajiniquilapa se encuen- 
tra el hermoso y sólido puente de Los Esclavos so- 
bre el río de ese nombre, construido por los españo- 
les Este puente tiene diez arcos y mide 195 pies 
de longitud y 24 de altura. La pesca, la explota- 
ción de las salinas, la agricultura en pequeña esca- 
la y la cría de gadado forman la principal ocupa- 
ción de los habitantes de Santa Rosa. En el De- 
partamento hay 42 escuelas primarias. Sus prin- 
cipales poblaciones son Mataquescuintla, Santa 
Rosa, Barberena, Taxisco, Guazacapán y Chiqui- 
muhlla. r j ^ 

Mace poco se dejó ir un globo, en París, 
con vanos instrumentos automáticos á bordo 
Bajo sin novedad y los aparatos demostraron que 
subió hasta una altura de 1 7,000 metros ó sean 
56,000 piés ó 101/2 millas inglesas. A esa elevación 
la temperatura era de 102 grados bajo cero en el 
exterior del globo y de 12 grados sobre cero en el 
interior. 

rCl J>r. ICane de Pensilvania, dice en un 
articulo pubHcado en el " Medical Record " que las 
laminas delgadas de asbestos son un substituto 
inmejorable para toda clase de vendajes quirúrgi- 
cos porque basta meterias al fuego durante unos 
dos minutos para hacerias completamente asépti- 
cas, aun cuando antes de este procedimiento se hu- 
biesen ensuciado, ensangrentado, ó envenenado de 
cualquiera otra manera. 

^e^i'iii el Profesor Kohler de la oficina im- 
perial de higiene de Berlín, se encuentran síntomas 
tuberculosos en el cuerpo de una persona de cada 
tres que mueren entre las edades de 15 y 60 años. 

^'-'^ riiei'xa que hasta hoy se está utili- 
zando en la catarata del Niágara se estima en 
29,226 caballos de vapor. 



micuLTi;i|/i, 




JNDLmTR//15. 

— De uno de nuestros canjes de Costa-Rica to- 
mamos lo siguiente : • 

" El flete de exportación á Nueva York, de una 
tonelada de café beneficiado cuesta $ 25.85 centa- 
vos ORO. De esta suma la Compañía delFerro-ca 
rril cobra por su flete $16.40 oro americano, es 
decir, las dos terceras partes próximamente. 'Oe 
esta manera, no es extraño que dicha empresa sea 
en poco tiempo, dueña de Costa-Rica." 

A multitud de comentarios se presta el conte- 
nido de las líneas que trascribimos ; pero nos abs- 
tenemos de hacerlos porque apenas podemos dar 
crédito á tan extraña anomalía. 

— El proyecto de entroncar el sistema ferroca- 
rrilero de El Salvador con el de Guatemala por me- 
dio de un ramal que partiendo de Santa Ana pase 
por Metapán, Chiquimula, y Zacapa, va creando 



238 



EL PORVENIR DE CENTRO- AMERICA 



cada día mayores probabilidades de ser tomado 
en consideración á juzgar por ciertas señas de buen 
augurio que se notan aun en la Asamblea de El Sal- 
vador. Que el enlace aludido reportará á esa Re- 
pública grandísimas ventajas económicas está fue- 
ra de duda. 

— Asegurase que, subvencionada por el Gobier- 
no de México, se ha formado en Chicago una Com- 
pañía de constructores de ferrocarriles que se pro- 
pone fabricar una línea férrea en los Estados de 
Chiapas y Oaxaca que tendrá por objeto extender 
el sistema mexicano hasta la frontera de Guatema- 
la, vía San Jerónimo. 

— Paralizados están los trabajos del ferroca- 
rril al Rama, en Nicaragua, con motivo de los su- 
cesos político-guerreros, que allá se están verifi- 
cando y que nosotros sentimos en extremo. La 
debilidad de nuestros nacionales es la causa prin- 
cipal de nuestros trastornos civiles á que solo la 
unión podrá poner término para bien de nuestros 
pueblos. 

— El ferrocarril de Honduras llega ya á la Pi- 
mienta. Mucho nos alegra ver que, aunque sea 
despacio, se continúan los trabajos de tan impor- 
tante vía interoceánica. 

— Empieza á ha cer furor en los Estados Uni- 
dos el novísimo alumbrado de gas "Acetileno" 
que está llamado á sustituir con ventajas á la 
iluminación eléctrica. Ese gas resulta de la com- 
binación del hidrógeno y el carbono 6 sea el pro- 
ducto de la descomposición del carbido calcico y el 
agua. El carbido calcico se forma de la combina- 
ción del calcio y el carbono y es el resultado de 1 1 
acción del calor del arco eléctrico sobre la cal y el 
carbón mineral. La potencia luminífera del aceti- 
leno es diez veces sujierior á la del mejor gas cono- 
cido hasta hoy. Se estima en cuatro centavos oro 
el valor de 15 pies cdbicos de ^as. Esta cantidad 
basta para producir la potencm de 50 bujías du- 
rante 15 horas. Además de su baratura el aceti- 
leno ofrece otras ventajas entre las (jue descuellan 
las siguientes : los rayos de su luz son " aclinicos " 
y de consiguiente se pueden usar en la fotografía : 
se nmneja sin dificultad y hace fácil el descubri- 
miento de cualquiera rotura en los caños de con- 
ducto por el olor denso y penetrante que lo distin- 
gue. 



/^op/^^ 




Rn el lugar correspondiente verán nuestras 
amables lectoras un traje completo para señoras 
y uno para niñas. 

Respecto del primero poco ó nada hay que de- 
cir que pudiera aclarar más que la ilustración el 
corte elegante y sumamente correcto «leí cuerpo y 
de la falda. Para la próxima estación nada tan 
conveniente como los trajes en referencia. En ellos 
resalta la novedad unida á los estilos históricos 
que tanto favor han estado recibiendo y p<ír lo 
que hace á la clase de tela se puede escojer ora una 
muselina de seda ora géneros nuevos en colore» 
suaves ó vistosos. 




■mm í^7kf'^ M. 



Dy^TosCuRIoSoS 



^^^^^^r^?^^^ 




— En la Gran Bretaña hay 2t)0 bibliotecis 
públicas ; en Francia, 505 ; en Austria, 577 ; en 
Suiza 1654 y en los Estados Unidos 5046. Solo 
el Estado de Massachusetts tiene 212. 

— La Biblioteca Nacional de París tiení 
2.290,000 libros v 80,000 manuscritos ; la del Mu- 
seo británico tiene 1.500.000hbrosy llK),000; ma- 
nuscritos la Librería pública de Munich tieni 
1.000,000 de libros y 26,0u0 manuscritos y la Bi- 
blioteca pública imperi-ilde San Petersburgo tiene 
1.000,000 de libros y 26.500 manuscritos. Des- 
pués de esas bibliotecas la (|uesigueen importancia, 
en Europa, es la Konigliche de Berlín que tiene 
750,000 volúmenes. La librería del Congreso de 
los Estado Unidos tiene actualmente 1.60(.),0í)0 li- 
bros y tiene estantes para 5.0<.K),0OO de volúmenes. 
La librería Newberry de Chicago tiene un millón 
de libros y una capacidad para dos millones más. 

— Entre los burmancs existe la extraña cos- 
tumbre de tirar piedras al tejado de la casa de los 
recien casados en la noche de bodas. 

— Todos los años, en la Iglesia de Santa Ma- 
ría Anunziata de Ñapóles se casan treinta mucha- 
chas de 18 años de edad procedentes del hospicio 
de huérfanas de la ciudad El día de Nuestra Se- 
ñora las llevan al templo, vestidas de negro, y las 
hacen hincar frente al altar. Los artesanos y 
otros jóvenes menestrales, con buenas recomenda- 
ciones y certificados de buena conducta se presen 
tan, uno por uno. á un sacerdote venerable que 
conduce la ceremonia y, si se encuentran en regla 
sus ua))ele8. pasan frente á la hilera de jóvenes 
viéndolas detenidamente hasta encontrar una que 
les agrade. A esta le extiende la mano el galán y 
si la novia la acepta, se levanta y prtxrde la jw»- 
rcja á la celebración del matrimonio. Así siguen 
los novios, uno en |>os de otro, hasta que ya no 
(}ueda novia dÍ8|H)nible. 

— El Avestruz es el animal que corre con más 
rapidez de cuantos existen. Sin gran dificultad 
puide salvar una legua en el espacio de tres mi- 
nutos. 

^ La bicicleta más costosa del mundo perte- 
nece á la reina Margarita de Italia. Se la olMe- 
(|uió un club de biciclistas de Roma. I^s ruedas 
son de oro maciso. 

— En todas las escuelas de París hay un re»- 
taurant donde se da de comer gratuitamente ñ los < 
niños que st)n demasiado pobres para poder com- 
prar sus alimentos. 

— Está haciendo mucho ruido en Ix)ndres una 
suerte acrobática titulada "la flecha humana". 
Una preciosa niña de quince años se hace disparar 
de un enorme arco y al vuelo la recibe una mujer 
que cuelga del techo, por los pies. 

— El" Dailv News" de Londres seempezó ápo- 
blicaren Enero' de 1846 y el " Daily Telegraph." 
en junio de 1855. 




r. I'OKVKMR DE CKXTRO-AMRRICA 




El Sr. General Dn. Justo Rufino Barrios 



f\ Sr. General Dn. Justo Rufino Barrí 



f|)u(:i <ic su uintrte. 




VISTA T)KL SITIO HISTÓRICO DONDE MIRIÜ EL SR. GRAL. ÍIN. JUSTO RUFINO BARRIO 
KN LA BATALLA DK CHALCHIAPA LIBRADA KL 2 DE ABRIL !>E 1885 



240 



El. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 






MODAS 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



241 




242 



EL PORVENIR DE CEXTRO-AMERICA 




éw^^m^^^^^^ 



VISTA A ORILLAS DEL SKJIIA - MCARAGl'A 




l'NA VISTA KN KL rANTi:<'>N I>H SAN SAN SALVADOR 





1^^^ 



San Salvador, Abril 8 de x896. 



IStimero i6 






Iv.V ITNF^I^XJEIVCIA AIVIFiKICAIVA. 



L contacto de unos hombres con 
ví^ otros hombres y de unos pueblos 
S^ con otros pueblos ha sido siempre 
¡fy"- el medio más eficaz para elmejora- 
-^- miento intelectual de las razas. Ca- 
da sociedad tiene su espíritu, cada 
"^ (¡^^V|l¿ una su carácter y costumbres pecu- 
JC^^>77¿^ liares. Estas cualidades y hábitos, 
^¿^) en el aislamiento envejecen y de- 
V^ generan; en el comercio activo con 
y^y, otros diversos se renuevan cons- 
^ tantemente y al renovarse se per- 
feccionan. 

Pero está denaostrado en la historia}' á la vis- 
ta está en la práctica, que mientras más opuestos 
en condiciones son los pueblos que en tratos y en 
ideas comercian, mayor es el provecho que recípro- 
camente se producen, así como para que el ordina- 
rio cambio mercantil sea posible y fructuoso, pre- 
ciso es que se haga entre pueblos de producción di- 
versa. Nada gana quien trafica con vecino que en 
igual industria se ejercita, ni prospera el suelo que 
á competidor mercado lleva sus frutos. 

En puestra raza, la noble raza hispano-ameri- 
cana, inteligente y altiva; soñadora sublime de 
las cosas bellas y grandes ; de imaginación ardien- 
te como un sol ; de espíritu elevado como sus mon- 
tañas ; de corazón generoso como su prodigiosa 
naturaleza, no hay ciencia para que no sea apta; 
no hay arte que ella no sienta ; no hay altura 
que su ambición no escale; no hay delicadeza que 
su privilegiado gxisto no comprenda: ni hay ím- 
petus más vigorosos que sus ímpetus, ni pasión 
generosa que no mueva su alma ; ni grandeza que 
le imponga, ni violencia que la domine. Del espa- 
ñol hereda la fiereza del carácter y la universalidad 
de las facultades. Del indio tiene el natural recelo, 
y cierto abandono para la vida, que fue virtud ó 
defecto de los poseedores primitivos de aquella tie- 
rra, avivado y no destruido por igual condición 
que la conquistadora raza llevaba en la propia 
sangre. 



De ahí que el hispano-americano no sea úñente 
práctico, como lo entiende el moderno progreso. 
De ahí que no acierte á encontrar los caminos por 
donde la ambición y las facultades de los pueblos 
llevan hoy á la cima de la material grandeza. I *e 
ahí el debate constante en luchas cruentísimas por 
ideales que no llega á poseer. De ahí un refina- 
miento intelectual muy notable, como de cerebros 
que trabajan en la fiebre; de ahí vma poesía gran- 
diosa, un Hrismo mágico, como de imaginaciones 
que no pisan el lodo de la tierra. Pero de ahí tam- 
bién los años que pasan, las poblaciones que no 
crecen, el suelo que descansa, la mano que no pro- 
duce, la riqueza que no aumenta, los pueblos que 
no figuran y la historia que no los cuenta. 

Falta el sentido práctico á nuestra noble raza. 
Fáltale, si se quiere, el vicio de la época, la ambi- 
ción afanosa que con la gota de sudor hace pro- 
digios. Fáltale, si se quiere, la dura necesidad del 
siglo, que del número ha hecho su emblema, y del 
cálculo la palanca. 

No cambiaríamos nosotros á ojos cerrados y 
bloque por bloque, aquellas condiciones nuestras 
por estas condiciones de las razas i(ue á vanguar- 
dia van hoy en la marcha del progreso. Trocando 
corazón por cerebro, iminilsos generosos por ra- 
ciocinio frío ; vamos perdiendo, porque el senti- 
miento es la mitad de la existencia, si no lo fuese 
toda entera; porque sentir es amar y amar es vi- 
vir ; porque alentar para amontonar cifras ó rique- 
zas, que todo es lo mismo, es existir mecánicamen- 
te; es dar á la materia, á este barro mísero de 
nuestro ser, el privilegio de imperar sobre el espí- 
ritu, que es soplo de la Divinidad, que nos da el 
dolor para saborear el placer, y que en los labios 
nos pone la gota de ajenjo que nos hace saborear 
la escasa miel con que la suerte nos engaña. 

Pero moderar un tanto la exaltación de nues- 
tra índole; dividir nuestra actividad entre la poe- 
sía de los sueños, que es el goce de ho^', y la prosa 
de la realidad, que es la previsión deí mañana, 
eso sí nos conviene. Quitarnos del alma la senci- 
llez de las aspiraciones, de los hábitos el conten 
tamiento con lo parco y humilde, y sobre todo, 
metodizar el tiempo, aprovechar minutos y ener- 
gías, y condensar en hechos cuanto entre brumas 
encantadoras vaga en nuestra mente, eso sí lo está 
reclamando cor imperio nuestra raza; pero ni sa- 
be cómo hacerlo, ni en tanto que lo logre podrá 
salir del estado casi estacionario, ó por lo menos 
de triste y trabajoso andar, conque sigue á distan- 
cia el paso vertiginoso del progreso material mo- 
derno. 

Piensen lo que quieran los que al acaso regalan 
la gloria de haber dispuesto las cosas de este mun- 



246 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



•^e-Uí^^4i2^ ^>^J/ 





Eí I^ ^ A. 13 I O - 



N la escala de los seres, el hombre 
es el primero. En la escala de 
los hombres, el sabio es el más 
grande. 

El sabio es el que más se apro- 
xima á la Divinidad : el que da 
honor á la especie y luces á la 
tierra. 

El nacimiento de otros hom- 
bres es suceso ordinario que no 
influye en las sociedades. El na- 
cimiento de un sabio es cp<Ka en 
la historia del genero humano. 
Cantad himnos de gozo, hom- 
bres de todos los países. Ya nació el que ha de 
manifestar vuestros derechos y dignidad : el tiue 
ha de dar conocimientos á los que son desvalidos 
porc|ue no los tienen : el (|ue ha de escribir para 
que los hombres no sean tiranos de los hombres : 
el que ha de iluminar la obscuridad del África, 
ilustrar la India y derramar luces sobre nuestra 
patria. 

Tendiendo la vista por toda la tierra, ve el sa- 
bio que después de siglos hay todavía salvajes en 
ella: ve (jue hay samoyedos y lapones, caires y 
hotentotes en el otro Continente, omeguas ychay- 
nias, automacuos y guamunos en éste, lacando- 
nes y caribes en Guatemala. 

El amante de las Artes no tiene sentimiento 
tíin profundo viendo manchas en el cuadro nií'is 
acabado de un genio, como el sabio viendo aque- 
llas hordas en la sujierficie hermosa ilel globo. 

En el santuario de la sabiduría hace el jura- 
mento grande. Oidlo, hombres de todas clases. 
Jura sacrificar á la ilustración general todos los 
momentos de su existencia : reunir todo lo (pie se 
ha pensado desde que hay ciencias en el mundo : 
añadir á la suma de i)ensamientos creados en li»s 
siglos pretéritos los (|ue él mismo ha de crear en el 
de su vida : difundirlos por los cuatro cuartos «leí 
globo: amnentar las luces en unos puntos, disipar 
las tinieblas en otros. 

Es inmenso su trabajo, diarias sus vigilias, 
sin internqjción sus tarcas. Vedlo cogitabundo y 
abstracto, investigand») y observando, resolvien- 
do en la jjrofundidad de la mente alguna teoría 
fitil, ó algCm |K'nsamiento provechoso. 

Pide observaciones á todos los individu<»s y 
clases : las hace él mismo en uno y otro Continen- 
te : da vuelta á todo el globo para hacerlas : vela 
para sorprender á la naturaleza en los momentos 
en que se deja ver : la fuerza en otros á descubrir 
svis secretos : examina todos sus seres : recoge to- 
dos sus fenómenos. 



Humbolt, el hijo amado de la fortuna, posesor 
de los dones que ésta regala á sus favoritos, rico y 
titulado, querido de unos, respetado de otros, sa- 
crificó á las ciencias estos goces pacíficos. Salió 
del antiguo al Nuevo Mundo, y recorrió las dos 
Américas durmiendo en playas cubiertas de coco- 
drilos, internándose en bosques poblados de ti- 
gres, pisando las nieves de los Andes, subiendo el 
Chimborazo y trepando al pico de Orizaba. levan- 
tando planos y determinando posiciones para co- 
nocer este inmenso Continente, para desmentir á 
los que hacían cuadros horrorosos de esta bella 
mitad de la tierra, para ^'indicamos de las inju- 
rias de Paw y los que decían que los americanos 
somos condenados á la ignorancia por el influjo 
del clima. 

TJeno de hechos, rico en observaciones, el sa- 
bio se retira á la soledad, porque en la soledad es 
donde el hombre tiene toda la energía y lil>ertad 
de su ser: en la soledad es donde el alma sin ^lesos 
oue la compriman se dilata en toda su expansibi- 
lidad : en la soledad es donde se produce lo gran- 
de, lo perfecto y lo sublime. 

Allí medita el sabio : allí desenvuelve sucesiva- 
mente todos los siglos, ve en el que precede el ger- 
men del que sigue, examina lo presente y se lanza 
á lo futuro : allí ol)serva la marcha de las socie- 
dades, calcula su movimiento y pronostica su tér- 
mino: allí abraza la naturaleza entera, y humilde 
primero en la acumulación de detalles, es sublime 
despué-s en la teoría general del universo. 

No hay clase (|ue no tenga título de gloria en 
alguno de sus indi\'iduos. La que más se desdeña, 
la que más se despncia, tiene hijos qtie admiran 
por su virtud ó cooperan á la riqueza por su in- 
dustria. Pero la de los sabios es la que presenta 
lo más grande, la que hace bien más universal y 
duradero. 

Enorgullécete, hombre, al considerarlo. El 
sabio es individuo de tu esi^ecie; y el sabio ha de- 
terminado la figura de la tierra y medido la exten- 
sión de su superficie: el sabio ha numerado la 
multitud inmensa de seres que la pueblan y seña- 
lado los caracteres (jue loa distinguen : el sabio ha 
ílado las dimensicmes de loa astros que rue<lan en 
el espacio : el sabio ha descubierto las fuerzas de 
la naturaleza y enseñado al hombre el uso de 
ellas: el sabio ha hablado á los reyes de los dere- 
chos de los pueblos : el sabio hn trabajado los có- 
digos más justos de leyes : el sabio descubre nue- 
vos alimentos, cuando las plagas destruyen los 
íintigui>s: el sabio hace llorar al rico y enternece 
al jMxleroso : el «abio dirige la «>pinión pfiblica . y 
la opinión pública es el tribunal (|ue juzga á los 
funcionarios. 

Si el género humano no es una socied.id de 
hordas salvajes : si el Asia creó las cienci.i^ ' '. 
y las artes provechosas, y la Europa iki ' 
unas y adelanta otras, el sabio es el autor • 
maravillas. 

La civilización, lo sublime, lo bello y lo fitil. 
ha sido formado ó ^lerfeccionado por el s.Thin 
Quitad á los sabios, y la tierra entera ^' 
mundo de horror v un caos de muerte : C 
rio donde el salvaje comerá dos libras d< 
África donde el hombre venderá al hombre 

l'n ser tan grande es natural que conozca su 
magnitud, que sienta sus fuerzas, que calcule sus 
alcances. No es la vanidad la que le ensoberl>ece ; 
es la conciencia de su poder la que le hace hablar. 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERÍCA 



247 




Dr. Don Ramón Rosa 



I mdaro, inspirado por el genio que lo eleva 
sobre sus enemigos, mis palabras, cantaba, es- 
tan acordes co.\ mis pensamientos: la envidia 

SOLO ME MERECE UN DESI>Rt.CIO QIJR LA HUMILLA • 
LOS GRITOS DEL AVE TÍMIDA Y CELOSA, JAMAS SUS- 
PENDERÁN KL VUELO DEL ÁGUILA QUE Slí PASEA 
POR LOS AIRES. 

Buffón, lleno de pensamientos sobre toda la 
creación inmensa como el universo, mis pasos, di- 
ce, SON LOS DE LA NATURALEZA : EL ORDEN DE MIS 
IDEAS ES EL DE LA SUCESIÓN DE LOS TIEMPOS. 

El idioma del sabio es augusto : sus palabras 
parecen de un Dios. . Dadme un punto tfecía Ar- 
quiraedes, y moveré el globo. Dadme materia 
Y movimiento, decía Descartes, y formaré un 
mundo. Toma los alimentos que recetaré, de- 
cía Galeno, y te HVRÉ M.\S MODEKADO, MÁS EM- 
PRENDEDOR Ó MÁS TÍMIDO. 

Confesémoslo con noble orgullo. De la boca 
délos Cesa res jamás salieron palabras tan expre- 
sivas del poder del hombre, como de los labios del 
sabio. 

El conquistador de Europa pedía cañones pa- 
ra destruir el mundo ; el sabio pide materia para 
hacer otros mundos. Responded, hombres, que 
desdeñáis á los sabios. ¿Quién será más grande: 
el conquistador ó el sabio? ¿ Dionisio, tirano 
de Siracusa, ó Arquin-.edes, honor v defensa de su 
I)atria? 




CALLE .ÍX riTKRTO LIMÓN. — COSTA-RICA 



EL POKVENIK ÜE CEXTKO-AMEKICA 



Philipo maquinando la esclavitud déla 
Grecia: Alejandro devastando la Persia: 
César hollando los derechos de Roma, se 
han adquirido el título de héroes. 

Sócrates enseñando virtudes á la Grecia: 
Zoroastro dando moral á la Persia: Cice- 
rón ilustrando á Roma, han merecido el 
nombre de sabios. En las nomenclaturas de 
la vanidad no hay título de igual precio. 
El sólo, sin bandas ni medallas, sin oro ni 
diamantes, manifiesta la grandeza de quien 
lo merece: él sólo es el timbre de su mayor 
gloria. 

Lejos del turbión de los hombres, dis- 
tante de la sociedad en la misma sociedad, 
sin ambición de empleos ni deseo de rique- 
zas, ocupado en las ciencias, fijo solamente 
en ellas, el sabio es un ser de paz que igno- 
ra las artes de la intriga, detesta el mal y 
quiere el bien. 

Suele errar en las teorías que más ad- 
miran : suele equivocarse en los pensamien- 
tos que más asombran. Esta es su pena 
más escoced ora : estos son sus tormentos 
más vivos. 




EL SITIO DE OLANCHO VIEJO. - HONDURAS 




UN P.XSEO DE CAMPO. - EL SALVADOR 



)KVKMK l>li CKNTKu-AMKKlO 



24U 



• Trabaja día y noche para no errar : se sacri- 
fica á la meditación, al cálculo 3- á la observa- 
ción: consume en las ciencias la vida entera de su 
ser: desea otras vidas para dedicarlas á las cien- 
cias. ¿ Será culpable por haber errado el que tra- 
baja más para no errar? 

La verdad es el objeto grande de sus inquisi- 
ciones. vSolo verdades quisiera presentar. Las bus- 




ca en la naturaleza entera, en las regiones altas y 
en los abismos hondos. No encuentra todas las 
que busca á pesar de trabajos, sacrificios y pe- 
nas, he equivoca, yerra, se hace ilusiones. ; Será 
culpa suya enseñar verdades y errores? 

¿Los hay en el astro de la luz dando noches 
y días ? 

H.'icf in'is el sabio. Es señor de sí mismo: 
sabe domar la pasión que do- 
mina con más imperio. No ol- 
vidéis, siglos, la memoria de 

sus triunfos. El SABIO CONFIE- 
SA sus ERRORES «L MOMENTO 
QUE LOS CONOCE. 

Saussure hizo catorce viajes 
á los Alpes, trepó el Etna; su- 
bió al Cramont, formó nuevos 
instrumentos para observar, 
meditó sistemas; y después de 
tantos trabajes cuando conoció 
el vacío de ellos, Eu mejor sis- 
tema, DIJO, ES NO tenerlo. 

Si presentando verdades, des- 
cubiertas con penas; brilla la 
sabiduría, del filósofo; confe- 
sando errores, advertidos con 
trabajos, triunfa la virtud del 
sabio. Fenelón es grande ha- 
ciendo amable la religión : Fe- 
nelón es grande dando dulzu- 
ra á la virtud: Fenelón es 
grande enseñando á los reyes ; 
pero Fenelón es superior á sí 



,H»t**5 



ESTACIÓN " LA JUNTA. " 
FERROCARRIL AL ATLÁNTICO. - COSTA-RICA 

h"-*" i ciiciíjii es superior a si 
mismo condenando en Combray sus pensamientos 
Todo es respetable en el sabio. Son inmensas 
sus tareas, sublimes sus obras, heroicos sus triun- 
fos. 

Si entre los hu.Tianos hay seres que. merezcan 
himnos ¿no es al sabio á quien deben cantarse? 
¿ no es a los pies de su estatua donde debe oírse la 
voz del afecto, el acento de la gratitud ? 

Jóvenes, ved aquí la carrera grande de la glo- 
ria. Los cuerpos políticos necesitan almas ; y las 
almas de estos cuerpos deben ser los sabios. El 




riGUA. - GUATEMALA 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Don Francisco Gavidia 



patriotismo ilustrado avanza la causa de la pa- 
tria: el patriotismo que no lo es, la atrasa y 
entorpece. Cultivad las ciencias : trabajad para 
ser sabios. Ptro no esperéis serlo sin alejaros de 
lo que distrae 6 embaraza el pensamiento. La 
sobriedad en todo es el primer elemento de la sa- 
biduría. Un obeso no puede pensar: un sibarita 
es incapaz de meditaciones profundas. No h^ 
vicio que no arrebate el tiempo á sus víctimas : ao 
hay pasión que no turbe el repoiso. En el seno de 
la templanza, en la tranquilidad de la virtud, es 
donde se forma el pensador profundo, el saino 
grande y sublime. Si buscáis placeres, las 
cias son la fuente más inagotable. César 
á Cleopatra, Creso acumulando riquezas, nopco- 
barón jamás el placer que se goza leyendo el libro 
de un sabio, obser\-ando la naturaleza 6 pensando 
en las sociedades. Si en la misma meditación se 
ve de rejiente iluminado lo que antes era tenebro- 
so: si contcmj lando un objeto se descubren teo- 
rías nuevas, ó pensamientos originales, enton- 
ces ¡oh jóvenes! no es posible explicar estos mo- 
mentos de delicias. Afectan todo el ser. Newton 
queda arrobado; y Arc|uimidcs sale por las calles 
publicandt» su descubrimiento. Las ciencias os 
llaman, jóvenes dipnos deellrs; ftd sobrios, std 
justos ; observad primero, reunid hechos, meditad 
desputs, cscriíñd al fm, y i-rcítntod á la patria f 
luces á <|ue tiene derech<». : 



tosí: Cpcii-io oiíi. Va 




i 



^mi 




LA CALLE CENTRAL DE CAKTAlio. - COSTA-KICA 



»IL PORVKNT1Í ñu CKNTRO-AM<ÍWTC* 



251 



JOSÉ: AitARÍ A TtOGKIv 

(a) bambita. 

Entre los monstruos que ha producido Guate- 
mala, ninguno ha dejado más rastros sangrientos 
que el bandido con cuyo nombre encabezo estas 
líneas. 

Era un joven de veintinueve años cuando su- 
bió el patíbulo, y ya había cometido crímenes ta- 
les, que la causa que contra él se instruyó, consta 
de doscientas setenta fojas, en que se relata su 
historia, llena de asesinatos, robos, heridas, eva- 
siones de las cárceles, asaltos en despoblado, vio- 
laciones, frases espantosamente célebres, actos de 
verdadero caníbal, todo con caracteres tales que 
masque la historia real de un bandido, parece 
una leyenda forjada por la imaginación de un es- 
critor delirante. 

Bambita nació en Amatitlán y comenzó su 
carrera criminal cuando apenas tenia quince años 
de edad, robándose algunas libras de grana del 
nopal de Manuel Contreras. 

Y desde entonces, aquel joven imberbe se con- 
vierte en el terror de la comarca. 

En febrero del 34 asalta la casa de un tal Ar- 
dón, con quien tenía rencores ; lo insulta, hace be- 
fa de él, le roba grana, arrojándole puñados de 
ella sobre el rostro y termina por apoderarse de 
una escopeta que halla á mano, con la cual habría 
dado, de seguro, muerte á su enemigo, si éste no 
hubiera saHdo huyendo. 

En julio del mismo año, infiere á Mariano 
Ramírez una herida en la cabeza y dos en las 
manos. 

A mediados del año 36, da muerte cruel á 
Francisco Téllez. 

En doce de diciembre del mismo año, estando 
escondidos él y Mónico Ramírez, entre el monte, 
ven pasar á Manuela Martínez, á quien estaban 
acechando; se lanzan sobre ella, la arrastran den- 
tro del soto, le pont n sus puñales en el pecho y 
abusan de ella uno después de otro. 

En tres de enero del año 37 se disfraza de 
agente de la autoridad, llama á las altas horas de 
la noche á las puertas de la casa de Diego Hernán- 
dez ; levanta de la cama á la sobrina de éste y 
arrastrándola al suelo le pone una daga en el 
pecho y abusa de ella ;'i la vista de Hernández y 
su mujer, que no pueden impedirlo, porque un 
compañero del bandido los amenaza con la muer- 
te al jjrimer movimiento que hagan. 

El veintitrés de septiembre del 39 convida á 
tragos á José A. Cruz, le advierte que va á matar- 
lo, se chancea con él, y entre copa y copa le asesta 
tremenda puñalada. 

P^brio de sangre y de licor, pregunta á sus 
compañeros si Cruz está muerto ; éstos le contes- 
tan, y Bambita les ruega que le aguarden porque 
va á matar á otro. Dirige e al estanco de Luz 
Bolaños, pide más aguardiente. c<m la que obse- 
quia á los presentes en el tugurio; bebe él tam- 
bién, ríe, charla y está contento, da la vuelta y 
hunde su puñal asesino en el abdomen de Mace- 
donio Ramírez que dormía su borrachera en el 
mostrador del estanco, y el cual no chista, porciue 
del sueño terrenal pasa al eterno, con las entra- 
ñas, las venas y las arterías desgarradas por aque- 



lla puñalada maestra, quizá la mejor entre las 
muchas que dio Bambita. 

A un pobre campesino vestido de blanco, le 
mete el puñal dentro del pecho, sólo por el instin- 
to estético de ver teñido de rojo el albo traje de 
aquel desgraciado. 

A Juan de los Santos Paoleta le infiere graves 
herídas. sin preceder ríña, por la razón de aue 
habiendo peleado; herido v muerto á tantos, sólo 
con Paoleta no lo había hecho. 

A don Fermín Arévalo lo persigue por las ca- 
lles de Amatitlán, con una escopeta ; el pobre hom- 
bre sale huyendo despavorido ante la iracunda 
fiera y al fin cae con un coiné en la región del sa- 
cro, que por fortuna para él no fue mortal. 

Se finge el malvado, militar en comisión del 
Gobierno, v bajo este pretexto arranca una muía 
ensillada á Manuel Jonama y un caballo á Ciría- 
co Ramírez. 

Más el demonio aquel era invisible para la ju.s- 
ticia, que por mucho tiempo estuvo tras de su pis- 
ta, hasta que al fin logró apoderarse de él , lo po- 
ne en la cárcel, á buen recatido, y mientras se si- 
guen las averiguaciones taladra nuestro Fra-Diá- 
volo un subterráneo que va á dar á la calle por 
donde se escapa. 

Se le recaptura de nuevo, y con otros cuarenta 
malhechores rompen las rejas de su prisión y en 
gavilla salen en fiíga en una noche de febrero del 
año de 1841, poniendo espanto en la ciudad ame- 
drentada. 

Por ese tiempo hirió gravemente á Manuel Al- 
varez (a) el atolero. 

En veintinueve de noviembre del 42 fue conde- 
nado á la nena de diez años con calidad de reten- 
ción, que debía purear en el castillo de San Felipí» 
del Golfo. Salió de esta ciudad con dirección á 
aquel presidio en el mes de abril del año de 44; más 
. se fuero en el camino. 

En febrero del año de 45. llega á la aldea de 
"Lo de Anís", hecho una furia. Tiene una daqra 
afilada en la mano, con la que lanza mandobles 
á diestra y siniestra: pasa á su lado una perra, v 
la atraviesa, gritando nue deseaba fuese el Alcal- 
de. Se le acerca una gallina y de un tajo le arran- 
ca los pies. 

Como no hav quien se le atreva, váse de allí 
la fiera v se oculta detrás de un matorral. Al rato 
pasan enfrente de él las hermanas Tomasa y Cu- 
neenmda Salazar; salta el tigre al camino y á em- 
puiones quiere llevarse á la primera á su guarida; 
más como ésta se resiste y quiere huir le da hasta 
ocho puñaladas que allí mismo la dejan muerta. 

La hermana grita pidiendo auxilio por el te- 
mor de correr igual suerte, v Jacinto González, que 
llega á ese tiempo y que desnués fitrura como tes- 
tigo en la causa, aseguró que había visto desde 
lejos á Rogel con un pie sobre su víctima, force- 
jando por extraer su puñal que sin duda 'alieuna 
se había quedado trabado entre las vértebras. 
Desi)ués los espectadores lo vieron retirarse á pa- 
sos largos en tm calleión, lamiendo el puñal v sa- 
boreando la sangre de su víctima. Esta horroro- 
sa escena de antropófago no debe de extrañar á 
quien sepa f|ue en aquel tiempo los malhechores 
tenían la preocupación de que quedaban sujetos á 
sustos, visiones y espantos, producidos por el al- 
ma de sus víctimas, quienes les amenazaban por 
todas partes con la persecución de la justicia: v 
que el único remedio para libertarse de ello era 



252 



POKYEKIS DB CKtnWO-AMÉaOCM. 



chupar la sangre de lo» qae acababan de asesinar. 
Por fortuna para la humanidad, Rogel fue 
aprehendido en el acto. El cadáver de Tomasa 
no había perdido el calor de la ^ñda, y como al pa- 
sar bien seguro y maniatado frente á su víctima, 
sus aprehensores se la señalasen con el dedo, di- 
cicndole que viese lo que había hecho, él contestó 
con sonrisa en los labios y con un cinismo que 
aterra: que era ix kemie'ndito paka xo pekdek 

LA DEVOCIÓX. 

Kogel fue juzgado y sentenciado á la última 
jíena, que sufrió el 20 de noviembre del año de 
1845. 

El periódico del cual he tomado los principales 
datos para este estuílio. asegura que aquel malhe- 
chor murió cristianamente, arrepentido de las in- 
mensas faltas cuyo solo relato estoy según» que 
cniísará espanto en el ánimo de mis lectores 

Ramón .\. Sai.azak 



rsociiK i>ic ur^íA 

( Vcrtióit lilirr lid iiíK^n. Jr J. M. Me Xcal. ) 

Todo en silencio está. Mnnto <le plata 
Cubre al dormido mundo El firmament»». 
(Jue en la extensión inmeniMi se iliinta. 
Mírase tan de cerca, que el <»ído 
I'ercilx' un no nprendidfi 
Ritmo como de <Iulce Herctiala 
Uue en la mansión ideal de las estrella» 
Entonaran los ángeles para rilan 

El aromado ci'hro píirrve 
Venir del paraíso : 
Suspiro de alguna alma que n«M» i|hí»<i 

Y á quien ile amor hicimos rastos vutt» 
Alma ({ue langtiideiT 

Amante aán, |M-nsando ijur algún dia 
A(|ucIlos lazos rotos 
Pudieran reanudarse tmlavía 

Límpido el río. hasta rl conlín Iriar.i» 
Corre con blando arrullo, 

Y es tan dulce su plácido miirniulto. 
Como el vibrante son <|uc una hábil maii<> 
Arrancara á una cítara de tnn. 
Acompañando el inefable coro 

I)c v<Krs ideales 
Que en ritúricos raudales 
l)c no aprendido niTuto, 
Raja del azulad*» firtnamcuto 



l>\(.\> (lAWlUl 



San Sidvador. 



OHIISIOMKH 1>K I- A l»MK>»>*A 

l>cl*."' son Tom. XXXVII «leí Hmitimi \m. 
Colonial I'KixrKK \xi» Stati<»nkk. de I.on<lrr^. 
página 14, traducimos lo siguiente • rnaeiupni^a 
i-cntro-americana — Hemos recibi«lo k>» cu«tr«»pn 
moro» números de El Porvenir í»k Centro- A ^ í- 
RICA, semanario ilustrado, que se publica en la du- 
dad de San Salvador, capital de la popieña repú- 
blica centro-americana. El Salvador Consta 



de 16 páginas, de 12 H por 9 podadas, forrada 
con papel de color. Cada número tiene ocho pá- 
ginas de ilustraciones muy dignas de crédito y 
no hay duda que son ile mucho interés no solo lo- 
cal sitio ijue también general desde hiego qut- : x v 
sentancuadroetomadosdcfotografia.de I< - 
hcios. calles, ciudades j paisagcs de las rqiúl . 
centro americanas asi como de los hombres m;ts 
eminentes de aquella sección del muiulo. .\ con 
tinuación rrprodocimoe un retrato del cdificiodon 
de se publica d semanario á qoe nos re4in-imos. I^ ' 
creemos un edificio típico deCcntro-Amcrica. de nu 
solo piso, cubierto de tejas ác barro cocido, y «U 
construcción tijera á la vez que inerte y eniit^ ;< 
mente á pro|»ó«ito ptirn una tierra de temM 
de revoluciones humanas y geológica». i<>iii< ^ 
va«lor 

Ikrjicamos k la nueva empresa • 
('• I hawsttn^cCfa niay buené&itoqu> 
llegará á obtener A juzgar por la (•' 
trabajo» ilc iiu»trnci«'»n y del ntéritu I: 
|ieTÍó«!ico 

•• El PoBVKwa pk C«xt««>- América" — Ha 
cir^-uladod námrru 12 de esta prccitiMi revista. 
cuvu material tanto literario como artlsiiro nada 
deja c(ue desear y hace mAs y mAs sint|»Atica la |ni- 
blicación. 

!,n» {«TMMia» lie Inirn gusto r crkwas del ho- 
nor V glorias nncionnle» ilebirran fintteirrfa coa su 
i.i»ntinirmir «k l«i« • ' - .. — .~- .U-— ^ 

.\KradroniH>» • 
luHXtno» T<itf»» i^'i 

m justa o»fn|im»ao<'u <m «u" iin|>iiiiNv> %«n-ii» 
[ l<r- Kl ft.wTT» \mc m mat " ét «'mmMhmIs. ) 




i:i IH JamrMHi y •«* ohctalr» cu la 
«•i.'.n o'Otra d Tran«v««al . oii.|«.rx»». r.i! 
tribunal «le liow Strrrt I 
ni hiM-Ttad ba»o hfin»n «I. 
El PrT^;<lriUc iH» 



l|K<lll 

a. rl 



k't 



«leí. 



d<M |MW M nrtítml en 



r^..r..l». 1^ 



p.K-bl 

«iK"«ti«in ct»ti i 

— C«»n motivo .k U rr-mt».-! 
ni^tro.kllélgKa. M dr H- • 
t« sustituirk» á M «le Smt i <U S 

— l.«s Corte» rnm(W4*i« 
«le éd»rm» 

— El <K»liiem«» «le E«i — ''' 
lie lo* lntrhincben»» «k 1^ 
*mI «k l«»s i->t«d«is rni«i. 

rri»«rw«-i«»oes al íHílmn».. ..v •■ --....«.•.. ,- 
ultrnir* »k que fue vktima d c«hi«mI «mcncan« 
n<pHll.-« nutla«l 

l.lc*ld»rc liten t.frniicí» Ar»»iNI. H«»' " 
inun-» m Parí» d -*»i <kl nics ¡«asado A la • 

Mi »tHl* 

Mr Curion h.i «ln.l»«»en la t ' ^ 
muñes, en nooibrr (k la Sccm 



ti M, 



fiL POAVBNÍR Dfi CÉHtAO-AUÉAlCA 



253 



Exteriores, que ninguna nación había hecho pro- 
puestas al Gobierno Británico sobre la evacuación 
del Egipto 

— El explorador de África, Dr. Cari Peters, 
asegura que no pasará el mes de abril sin que los 
ingleses se vean obligados á evacuar el Ejipto. 

— La escuadra americana al mando del almi- 
rante Bunce, estacionada en Hampton Roads, ha 
recibido órdenes de alistarse para darse á la velaá 
cualquier momento. Trabájase activamente en 
concluir los blindados de línea y monitores que se 
estaban Construyendo en los arsenales del gobier- 
no y de corporaciones particulares. 

— El 1" de marzo salieron de Savannah, Ga. 
311 emigrantes negros para la República de Li- 
lieria. 

— Según edicto del Gobierno no se permitirá á 
ninguna compañía de seguros americana que ha- 
ga negocios en Prusia mientr- s las compañías ale- 
manas no tengan en los Estados Unidos iguales 
derechos á los que se les concedían anteriormente. 

— El ])resupuesto naval de la Gran Bretaña 
])ara este año incluye la construcción de 4-6 nue- 
vos buques de guerra ; el aumento de la fuerza en 
5,400 marineros y un gasto total de $110.000,000, 
oro. 

— El buque de guerra americano "Alert" ha 
sido despachado para Corinto, donde permanecerá 
durante el tiempo que dure la revolución en Nica- 
ragua. 



¡CLC10N 




.slJ 



iVí^cjíT «'»•'"««-'■ que el humo (|uc despide el 
asufre es un excelente remedio para los tísicos. 
Muchas son las personas (|ue se dice han recobra- 
do la salud con los gases sulfurosos cuando se 
creía que va no tenían remedio. El modo de em- 
plearlo consiste en quemar en el dormitorio del 
paciente, una cueharadita de flores de nsufre, en 
una tacita, y cerrar las puertas. 

í?íi se frota el acero azul con ácido clorhídri- 
co recobrará su blancura original. Para mante- 
ner ese resultado se lava el ácido con bencina ó 
alcohol, y luego se frota con aceite de olivas. 

(51 alcanfor se disuelve en el agua de una 
manera muy irregular y de ahí t|ue si se colocan 
en un plato lleno de agua varios pedacitos de esa 
sustancia, formando una línea se verá (jue esta 
forma curvas en varias direcciones jjor niuv cpiie- 
ta ciue se mantenga el agua. Los movimientos 
extraños del alcanfor se pueden observar también 
si se coloca un pedazo de mayores dimensiones á 
flote en el agua y se leda ftiego con una cerilla. 
A medida que se quema gira y se mueve de una 
manera muy curiosa. 

t'vl potasio es un metal muy parecido al plo- 
mo aunque mucho más suave y menos pesado. 
Para conservarlo se debe tener en un frasco bien 
tapado y lleno de parafina ó de nafta. Si se pone 
en contacto con el agua entra inmediatamente en 



combustión, despide una llama violeta y corre y 
salta en el agua de un modo extraño y divertido. 
E'ük.fSL convertir el agua en tinta y viceversa 
se toman dos vasos llenos de agua hasta la mi- 
tad y se echa en el uno el peso de unos tres gramos 
de sulfíito de hierro y en el otro una cantidad to- 
davía menor de ácido tánico. Se mueve bien el 
contenido de cada vaso con dos distintas cuchari- 
tas para no mezclar los líquidos y en este estado 
ambos tendrán toda la apariencia del agua pura. 
Si ahora se junta, en uno solo, el contenido de los 
dos vasos el líquido resultante se volverá opaco, 
negro, será tinta. La adición de unos tres granos 
de ácido oxálico á la tinta así formada le quita su 
negrura y la vuelve lentamente tan clara y crista- 
lina como el agua pura. 



micuLnji|ñ.. 




ji\rnimTm/i5. 



Tenemos noticia'de que están progresando los 
trabajos del canal üe Chiquimulilla, en el Depar- 
tamento de Santa Rosa. Una de las ventajas 
principales que esa obra reportará al comercio de 
cabotaje de Guatemala, (sin tomar en cuenta la 
grande utilidad que por sí sola implica, desde el 
punto de vista de una salida más á los productos 
del departamenro referido), será la de poder na- 
vegar á lo largo de la costa al abrigo de los vien- 
tos y de la tasca que harían naufragar fácilmente 
cualquiera embarcación menor que se aventurase 
á cruzar la barra de Papaturro para ir á San José 
por mar alta. 

El sistema de navegación por el canal de Chi- 
quimulilla y los esteros paralelos al mar será, al 
terminarse los trabajos, casi análogo al de Blew- 
fields. Por CvSte se piiede ir en botes de poco cala- 
do desde el puerto mencionado hasta el Pueblo de 
Laguna de Perlas y no hay duda que la comuni- 
cación podría hacerse extensiva hasta Río Grande 
una vez que se limpiaran los esteros de los árboles 
caídos y otras basuras que obstruyen el tránsito. 



El traA'ecto de ferrocarril de Honduras con to- 
das sus accesorias entre Puerto Cortés y San Pe- 
dro Sula ha sido valorado en $ 763,039-76 plata. 



El i'mico trayecto de ferro carril en Costa-Rica 
que falta para completar la línea interoceánica de 
Puntarenas á Limón, es el de Esparza á Alajuela 
ó sea 30 millas. 

Toda lo demás está en explotación, como si- 
gue : de Puntarenas á Esparza, 14 millas ; De Es- 
parza á Alajuela, 30 millas (en construcción); de 
Alajuela á Cartago, vía San José, 27 millas y de 



254 



BL POttY«Nlk Üft tnHIhtO-ÁÚÉBlCA 



Cartago á Limón (término Atlántico) 1201^ mi- 
llas. 

• 

En este año se fundarán en la Costa Norte de 
Honduras tres industrias nuevas en el país, una 
fábrica de fósforos de la propiedad de don S. Toca; 
una de jabones de don Carlos L. Tristá y una de 
artefactos de estopa de coco de los señores J. 
Bernhard y H. W. Cok. 



En los flancos meridionales de las montañas 
que separan el Valle de San Pedro Sula del mar, 
frente á Omoa, existen vastas canteras de fácil ex- 
plotación, de magnífico mármol blanco de calidad 
muy superior á los mármoles americanos y que, 
pueden muy bien compararse con las famosas pie- 
dras de Carrara. 

• • 

¿ Cual sería el origen de las salinas de la Alta 
Verapaz ? Tanto las que existen en el Norte, en las 
faldas de la Sierra de Chama, como las del Oeste, 
sobre las márgenes del Chixoy, podrían tal vez ex- 
plicarse con la teoría de los lagos sin desagüe, co- 
mo el de Ayorza, el de San Andrés y varios otros 
del Departamento del Peten cuyas evaporaciones 
tienen necesariamente que hacer cada día más sa- 
ladas sus aguas hasta que en el trascurso de los 
siglos solo quede de ellos una serie de estratifica- 
ciones terrosas esencialmente salobres. 



\y^ATos(^Kl 



'W^MMEESJi 



m:^y€^:^^Cj::^^:^ 




— En Londres hay 360,000 mugercs ocupando 
diversos empleos industriales. El número de de- 
pendientes femeninos en las casas do comercio lle- 
ga á 60,000. 

— En la ciudad de Charlcston, Virginia Occi- 
dental, acaeció un duelo muy extraño entre dos 
novios de muy buenas familias <jue habían reñido. 
Se encontraron casualmente en la calle y al llegar 
á una distancia de quince jiesos el uno de la otra, 
empezó el fuego, á revolver, y avanzando. El dis- 
paró primero, hiriéndola levemcnteen el cuello. Ella 
contestó rompiéndole el brazo izquierdo. Hubo va- 
rios otros disparos hasta que cayó el galán mor- 
talmente hondo. 

— Son tan numerosas las liebres en algunos 
puntos de Australia que se han visto ejércitos de 
estos animales de cuatro millas de ancho y seis de 
largo tan apiñados que constantemente saltaban 
los unos sobre los otrosen su marchaemigratoria. 

— Lo que produjo más sensación en el reciente 
matrimonio del Duque de Marlborough y la seño- 
rita Vanderbilt, fue que un loco se proponía nada 
menos que asesinarla porque decía que debía ca- 
sarse con él y no con otro. La policía secreta al 
servicio de la familia impidió todo atentado; pero 
no se pudo capturar al enamorado. 

— Doce son las ciudades que tienen el nombre 
de Manchester en los Estados Unidos. 



— En una representación de la Opera de Kiral- 
fes titulada India, en el teatro de la Emperatriz en 
Londres, se gastaron $ 475.000 oro. Aparecieron 
en la escena al mismo tiempo 2,000 actores, sin 
contar con 500 empleados del Teatro, entre car- 
pinteros, sastres, pintores &. El telón por sí 
sólo era una verdadera obra de arte y medía 260 
pies de largo por 85 de alto. Durante la represen- 
tación usaron los actores más de 12,000 trajes y 
las bailarinas echaron á perder 60 pares de zapa- 
tos. 

— La catedral de San Pablo de Londres está 
asegurada contra incendio en la suma de 
$ 500.000. 

— Treinta horas bastan para convertir en cru- 
ceros de guerra la mayor parte de los vapores 
mercantes trasatlánticos de los Estados Unidos. 

— En la construcción del piso de los caminos 
públicos se ha empleado, en varios lugares, el cor- 
cho, el heno comprimido, la madera, el mármol y 
otras piedras, el hule, varias clases de conchas, la 
melaza, el papel, el alquitrán, el asfalto, el plomo, 
el hierro y el acero. Le faltaba su turno á la man- 
ta ó telacomún de algodón que están empleando 
con muy buenos resultados en un pueblo de Mas- 
sachusetts. llamado Martha's Vineyard. La man- 
ta se extiende sobre la arena y sobre ella se coU>- 
can los adoquines y el cemento que los pega. 




loRNAUSMO Moderno. —Tomasito: *' ¿Qué 
quieren decir lo» diarios cuando ])onen. se encusan 
los comentarios ? " 

Papá : "Quiere decir que «I articuHata no sabia 
que decir . " 

lMFKRTtTRnABlUD\D. — El condestable de Bor- 
bón, cuya traición para con Francisco I no le hiz»» 
olvidarla valentía y |jcricia militar, halló la muer- 
te en el asalto de Kóma el año de 1527 ; él sulte el 
primero y recibe el golpe mortal ; al caer dice á un 
oficial suvo : " Acelérate á cubrirme con esta cai)a 
oculta mí muerte á los soldados; y que lleve \<> 
conmigo á lo menos la esperanza de la victoria " 
Se ejecuta la orden ; oye él que los españoles se pro 
guntan unos á otros: "¿ En dónde estA Borbón '-' 
¿Ha muerto?" "No", les dice sin descubrirsi. 
"Borbón va marchando mas adelante ; seguidle. " 
y espiró al momento. 

Después de épocas de infortunio y gloria se in- 
clinan los pueblos al reposo, y por poco t<<!-'^ "•''■^ 
que sean las instituciones que les rijan, 
conducir fácilmente i)or los ministros má> 
del mundo: esto les recrea y les solaza: ckí..,...¡..m 
esos enanos á los gigantes que han visto, y serien. 
Ejemplos hay de leones uncidos á un carro/ condu- 
cidos por niños ; más siempre han acabado por de- 
vorar á nu conductores.— Chateaubria.sd. 



El. PORVENIR DE CENTRO-AMÍ:jlICA 



25ñ 




i:l kío reventazón, 
costa-kica 



l'NA CALLg EN (IRANALA 
NICA R AGITA 





TTNA HACIENDA DE CAFÉ EN RIVAS -^ XICAK \(',( A 



256 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 










'«51 




EL IMiCOKlTO lOJOALAOOK 



L€C MAI^IO Ol, XI RO SH>R ISA CUL,A.XA 

I 



KKA este un joven nlbnñil A (iiiien nti mndrc le llcví'i el nl- 
niiierzo en una cestitn (jue le «lejcí en el üuelu junto á un Imnco 
del andamio. 

Kl peón era muy holjíazAn. Llegó In horn de almnnuir v en- 
tre bajarse del andamio y tomar el cesto A pie finne ó eofjerlo 
' Amlc el andamia Rc decidió |K>r lo último y einjicxó |K)r c|ncrW 

<'f|UÍnhrarAe y extender la ninno hacia rl l'nlnl canasto 

I, o alcanzar/i ? L<> cojerA '' 



ÍÍBOHÓS es nn niAo travic*o«oiiM poco*. Tiene un cohete 
•v'bo«candod<^rie y ctSmo di«|&rmdo ■««Ac^cntra en el jardín 
r«i»an (lerrito dormido que Bcrm aniño atado al cuello. Se 
le octjnw una idea dinMIica .^ , * 



Con el extremo libre dd laio M» U'Taní <M cohete. 

t«r mid" — -í" ■'••'"e'lnr el ucrrito 



II 

Hace prodigios de c<|niIiliro. — La t^lilu del andamio no 
ist.-i clavada y por linic<i contra]K'»o el negrito solo tiene el bal- 

lie (le Icchadií y el liiso|)o de iTicalar. S^ ab.'\ja w afta- 

iha — alarga"' los <lc(los — (|«cilito,— Muciin «v- enipnfla el a*a 
y hasta allí va bien la suerte — el ef|uilinro «íiK-rÉcetf». lil jie«o 
lie viiin plinna Imstar.'í para <lcstruirIo 



La ambici 
catapUín I 



Quiere lev.'liita 




Para «S coliclc i-ontia el Árbol y ycyíii tiiTffo A Ift mech.i. 
ri^niloM: dr antemano al imnipname Ion muM^i (|iw hnrA el can 
colgado del ct>hete, camino ile la lona y 

-'* ^ ;'. ' 

ce aparta un poMf de(*aitio iW prAkiipo i1i>bHVi ain i<odcr 
contener llk rí»a. Sa hilaridad r d nudo de la mecha encendida 
des(>iertail nfiitrritD qoeJrjoii de amílOTiarsc ódc huir (tarecc 
agradarle la broma. 

V 

Se levanta —Xf^, d cohete por I» ▼«!« con «1 Imxjco - y 
*,eo«a rara! al irtihirlo dd árbof Wbnlanee.i y dirige la pnnt.-i 
hacia (íede<Sn. liste comprende d peligro — se asnata — pr«K-u. 
ra defrnden» c>>n Ja« manoC — se aflige — baila y salta frente 
al {KTrito f|ne aÍKoa ana mo^ñinámto* apnntAndial* ■iempre con 
el cohete — la mecha re estA a^taando — ( rfttaAn nn puede huir 
-llora !.* 

. V! . . . ' » 

•• 
Se dispara d cohete — lo sodia d can — m oye on grito que 
lanza'ntdcónyd pciríto lo' mira diciendD e% lengua canina; 
— te salid el tiro por la 



KL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



f 




Este hombre ilustre nació en El Salvador á fi- 
les del siglo pasado y se trasladó á Costa -Rica 
3esde muy joven. Allá hizo sus primeros estudios 
.' se distinguió siempre por su amor al trabajo y 
)or su honradez acrisolada. Fue militar de nom- 
)radía y durante la guerra de los filibusteros tuvo 
a honra, no sólo de comandar las primeras tro- 
)as que Costa-Rica enviara á Nicaragua á expul- 
ar á los extranjeros, sino que fue tsimbién Gene- 
ai en Jefe del Ejército aliado de Centro-América. 
)urante la campaña de Nicaragua y después de su 



regreso á Costa-Rica gozó de la misma populari- 
dad de c^e había disfrutado desde mucho antes en 
su patria adoptiva, tanto por sus méritos sobre- 
salientes de hombre público como por la modestia 
y la -afabilidad de su carácter. 

Fue íntimo amigo y leal servidor del señor 
Presidente don Juan Rafael Mora, cuya suerte co- 
rrió hasta perder la vida durante la administra- 
ción del señor Montealegre. El General Cañas mu- 
rió fusilado el 1° de octubre de 1860. 




258 



T R O \' A 

Hubo en épfjca pasada 
( en ona tierra ignorada ) 
una mansión orgullosa 
de férreos rastros rodeada, 
con torre esbelta y airosa. 

En el tiempo de las flores, 
ó del frío á los rigores, 
de la noche á la mañana, 
siempre se oyó en sn ventana 
la voz de los trovadores. 

En sus salas adornadas 
con colgaduras rosadas 
se oían risas argentinas, 
y detrás de las cortinas 
Voces de arpas acordadas. 

Nnnca se vio (juién cantaba 
ni las risas qnién las daba, 
y aqnel que á entrar se atrevía 
por su esbelta gradería, 
dicen, que nunca tornaba. 

Pasaban los caballeros 
con penachos adomadus 
con los colores iljeros 
y de punta en blanco arniadi 
])or sus términos, ligems. 

Si pasaban a nos licks 
iban haciendo las < 
espoleando los bridoni>. 
tímidos los corazono" 
y bajados los cn|uices, 

Y jamáis en noche obscura 
se encontró <|ue se atrcvier 
alguna humana criatura 
ñ. pasar ix 
del castillo la h>;i 



EU HORVKNIR DE CKNTRO-AMERIC.» 




Sucedió que una ocasión 
al toque de la oración, 
un gallardo caballero 
detuviera sn bridón 
frente al castillo altanero. 

El paso firme sentando 
dicen que se fue acercando, 
y después de una aldabada 
se oyó la puerta cerrada 
en los goznes rechinando. 

Pasó un día y otro día. 
y al ver que nnnca volvía 
ni de sí noticia daba, 
creyeron que moriría 
y ya nadie le esperaba, 

MAs. sucedió, extraña coaa. 
que una mañana brumosa 
salió de la fortaleza, 
pero era tal la extrañeza 
de su plática sabrosa. 

Que todo el que le iratalai. i 
por nn loco le tonial>.T . 
y haciendo el desentin.liilo, 
de sn lado se ale)nli;i. 
fingiéndow doloriiii. 

Preguntóle cierto día 
iilguien que c«)ni|>adec{a ^ 
su lastimosa locura : 
" decidme, (lohrc criat 
; cúva es la torre i 




KL HOSPIT.M. r.ENER.M-. -TFnrCIO.VLr.X 




San Salvador, Abril 15 de i896. 



Nlimero i7 




[ P A R A 



# 



Mburucuyá simbólico, que guardas 
De la pasión cristiana el gran misterio. 
Magariños Cervantes. 

E aquí el porqué de este articulejo. 

En las primeras horas de la maña- 
na del día de hoy, viernes 3 de abril de 
1896, aniversario de la muerte de Cris- 
to (y verdadero aniversario, pues se- 
gún los cronólogos la tragedia del 
Calvario se realizó un viernes 3 de 
abril, á las 3 de la tarde; 36 años, 3 meses, 9 días 
y 15 horas^espués del nacimiento dejesús (1) ) es- 
taba yo borroneando papel, sicuT meus est mos, 
en mi modestísimo chiribitil, cuando llegó á mis 
oídos el desapacible ruido de la matraca, con que 
la Iglesia sustituye en estos días el molesto tañido 
de las campanas, en señal de duelo, suspendiéndo- 
se así, desde que "acuestan la Cruz" hasta que 
"cantan gloria, " las siete virtudes de que, según 
una antigua glosa, pretende el instrumento de San 
Paulino de Ñola estar adornado : 

Laudo Deum verum, plebem voco, congrego clerum, 
Detunctum ploro, pestem fugo, daemonia ejicio, festa decoro. 

Con todo y ser tan cursi la matraca, en fuerza 
de haberla oído yo repetidas veces antaño, en los 
oficios y procesiones de la hebdómada muta, me 
produjo honda impresión y trajo á mi mente, en 
confuso tropel, un enjambre de recuerdos, más ó 
menos borrados por el tiempo, entre los cuales se 
destacan dos claros vivísimos : el del olor del tré- 
bol ( EUPATOKiuM oí)Oi>.iferum) cou cuyas hojitas 
cubren el pavimento de las Iglesias en Guatemala, 
durante los días santos, y el del rico sabor de las 
empanadas, que por ese tiempo se vendtn passim 
en aquella capital, donde trascurrió mi infancia. 

Ya no me fue posible coordinar las ideas y con- 
tinuar el análisis de un quicheísmo, que me tiene 
pues tas la s botas desde el día de marzache, en 

1. Lo mismo sucedió el año de 85, en el cual acaecióla muer- 
ta del General Barrios, el Jueves Santo, 2 de Abril. 



que principiaron este año las vacaciones que á la 
sazón disfrutamos los hijos del Presupuesto, el cual 
quicheísmo se ha resistido á toda interpretación, 
aun de las de la progenie de las de aquel filólogo 
de que habla el festivo poeta Mig. Ag. Príncipe, 
filólogo 

Que se empeña en descender 

Nada menos que de Ester, 

Solo porque es esterero. 
Desesperado tiré la pluma y en busca de un le- 
nitivo al terrible calor que por estas tierras se sien- 
te durante la estación vernal, fuime al interior de 
la casa que habito, en busca de un cesto de frutas. 
La Maritornes que nos sirve había tenido el 
buen gusto de traer granadillas. ¡ El fruto de la 
pasionaria! exclamé al verlas; he aquí un tópico 
que concilia mi situación, asociando los recuerdos 
del día con mis ocupaciones favoritas, y, manos á 
la obra, me puse á escribir lo que sigue. 

Entre los dones con que plugo á la Providen- 
cia enriquecer las selvas americanas, uno de los 
más curiosos y bellos es la humilde pasionaria ó 
FLOR de la pasión, quc ha dado su nombre á la 
familia de las pasiflóreas de Jussien, ó pasiflorí- 
neas de Brongniart. 

Sabido es que los españoles bautizaron así esa 
plaiTta porque creyeron ver en las flores que pro- 
duce las insignias de la Pasión del Salvador del 
mundo ; más si en esto mostraron verdadero inge- 
nio, no sucede lo mismo respectQ al otro nombre 
que le dieron, granadilla, ó pequeña granada, por 
los frutos que brinda. 

¿Qué tienen de común el coronado punicum 
malum y 

" La grana(filla, que en flexibles lazos 
Cuelga en las ramas sus fanales de oro ? " 

Juan de Arona dice que, según se deduce de un 
pasaje del Diccionario de Terreros y Pando, donde 
éste llama al fruto deque tratamos "granadilla 
fructífera," en España se denomina granadilla á 
una pasiflora que produce una pequeña ba^'a, ina- 
propiada para curar la inedia, y que fue por com- 
paración con esta que los españoles dieron dicho 
nombre á la pasionaria americana. (1) 

1. En algunas partes de la .\mírica del Sur se dice : "grana- 
dino, " en vez de "granadilla;" mas para nosotros el primero 
de esos dos nombres corresponde á un árbol que proporciona 
excelente madera de construcción, el "Bryaebenus." Según el 
doctor David J. Guzmán tenemos otra variedad: el "Bucida 
capitata". En Cuba llaman "granadillo blanco" al " Xautho- 
xylum pterota" de H. B. Kith., y "granadillo de costa, ó ma- 
cho" á la verbenácea viticia "Vitex ilicifolia de Kich. Don Ma- 
riano Barcena [Ensayo Estad, del Estado de Jalisco] dice que 
el "granadillo" de aquel país es una es|.ecie de "Pithecolo- 
bium." 



260 



EL PORVENIK DE CBNTKO-AMÉRICA 



Los cubanos, que para todo tienen gracia, lla- 
man á ese fruto " jE^irito ( calabacita ) déla pa- 
sión." 

Para los botánicos es una planta dicotiledó- 
nea, dialipítela, periginia, del género pasifloka de 
Jussien, de la cual existen numerosas variedades, 
siendo lianas la casi totalidad de ellas. 

Es incuestionable que la pasionaria tipo es in- 
dígena de América, pero, en mi concepto, origina- 
ria de la región meridional de la América del Sur, 
pues en los países del Norte no tenía nombre ese 
fruto en las lenguas de los indios, como el náhuatl, 
el quiche, el maya, etc. etc. : en México lo denomi- 
nan "granada de china"; en Yucatán, JUGO, por 
la pulpa viscosa .V dulce que contiene; en Centro- 
América "granadilla"; en unas partes de Cuba, 
PtNDAVG.v, término derivado de "pender";en otros 
lugares de esa isla, CAGfAjASA, ó caguajosa, )• en 
Santo Domingo, cagi-aso, voces formadas del ad- 
jetivo "aguajosa," correspondiente á "aguano- 
so," mejor dicho á "acuoso;" en Colombia "gra- 
nadilla;" etc., etc., etc. 

Por el contrario en la América del Sur, cada 

1)ueblo bautizó á su modo el fruto de que vengo 
lablando : los guaraníes lo llamaron MniRi'crvÁ, 
de donde provienen los vocablos mikiclva ó bi- 
KUCUYA, usado en la Argentina, y niARAcrvÁ, usa- 
do en la Amazonia ; los quichuas lo llamaron i ix- 
tin; los chinchasuyos, i'fKiPL'Rf, y los aymaráes. 
APINCOYA ; lo cual no obsta para que en esos paí- 
ses haj'an después los españoles hecho prevalecer 
los nombres ' pasionaria" y "granadilla." 

El P. Simón de Vasconcellos.jesuita iH)rtMgués, 
dice en una de sus noticias ci'kiosas e xkcks.vki \s 
DAS COUSAS uo BRASIL ( Lisboa, 1,6H8) (pie hay 
nueve esjjecies de la hkkva da imxas: " niburucuy.-í 
guazú, minú, sata, etc., mixirapiráiía, temacúya. 
peróba una," de las cuales las i)rincipales son «los : 
la (iV\7.C y la minÍ'. es decir, la grande y la chica. 

Aun lilas complicada es la nomenclatura (pie 
los sabios han formulad») res|K"cto á las Inrllas pa- 
sifloras : las que dan fruto se llaman " P. liuularis. 
edule, incarnata, pomifcruní, ccrrata, cuadraagu- 
laris," ((ue es nuestra "granadilla de fresco. " l:i 
"granadilla real " de los costarricenses, el tumbo 
de la provincia de Hunncayo. en el Perú ; etc.. etc.. 
etc.. Las que solo sirven de ornato, ó cuyas ba- 
yas no son comibles, son incontables: i*. pixcta- 
T A, que es el .ÑOR Bo de los j)eni anos ; rubra; c<h- 
RlfLEA ({ue es la " pasionaria azul" de los cubanos, 
la " flor de la pasión" de los jaliscenses ; bkrtkria- 
NA de Palb.cii.iATV de Aitón, malikorsjiS de Linn . 
que es la "granadilla de mono" de los cubanos; 
la PEDATA de Linn., que es el verdadero "güirito 
de la pasión;" rkticulata, stipui-ata, pauliba. 
llamada en algunas partes " pasionaria de cerca;" 
oblongata de S\v, que es la " flor de carmín; " fck- 
tida. que es la " hedionda " ó " vejigosa. " y otras 
mil y mil, de las cuales solo mencionaré tres : la p^^ 
GLAUCA, arborescente, de grandes hojas azuladas 
y blancas y jxírfumadas flores; la p. andrkana, 
descubierta por M. André en la América Equino- 
xial. y la tacsoxia maxdoxi. también sud-ameri- 
cana, la más linda de las pasifloras 

Basta por ahora de técnicos botánicos. 

Volvamos al origen del primero de los dos 
nombres que pusieron los españoles á dicha plan- 
ta : el P. Vasconcellos, con el candor propio de los 
escritores de su época, se expresa así, á este rcsoecto: 

"Esta flor es el misteno único de las flores; 



tiene el tamaño de una grande rosa, y en tan cor- 
to campo formó la naturaleza un como teatro de 
los misterios de la redención del mundo. Puso por 
fundamento cinco hojas más groseras ( las lacci- 
nias del cáliz ) en el exterior verdes, en el interior 
rosadas : sobre éstas, puestas en cruz, otras cinco, 
purpúreas. Y luego de este como trono sanguí- 
neo, va armado un casi pabellón, hecho de unos 
hilos rojos, mezclado con blanco. Unos le llaman 
corona, otros disciplinas, y todo viene á ser." 

" En el medio de este pabellón, vese levantada 
una columna blanca, como de mármol, redonda 
que parece decha á tomo, y rematada, para más 
graciosa, en una bola ó macana. De la base de 
ella nacen cinco cuasi expresas llagas, todas distin- 
tas y sostenidas cada una en su hilo, y tan perfec- 
tas que parece que de propósito hubieran sido pin- 
tadas jjor un diestro pintor ; sino que en lugar de 
sangre brota por encima un polvo sutil. Sobre la 
bola ovalada del remate, se nota tres claros per- 
fectísimos, las puntas en la bola, las cabezas al ai- 
re, que más se juzgaría que habían sido de indus- 
tria puestas, si la experiencia no demostrase lo 
contrario." 

Con un poco de imaginación v bajo la influen- 
cia de las ideas de los siglos XVi y XVII, nada 
tiene «le extraño que \'iesen en la flor del tixtin las 
insignias todas de la pasión de Cristo : para esas 
gentes era aquello una mararilla, un milagro, tal 
vez una profecía. 

En armonía con esos sentimientos escribió 
Marco Centeno, en su j)oemn " I^ Argentina " (pu- 
blicnílo en 1«>02) la siguiente «Ktava, que no es. 
por cierto, un dcchad«> de grandielocuencia : 

" La flor de la granada ó granadilla 

I»c Indias, y misterios encerrados, 

.\ i|uién no causará gran iiiaravilla. 

I'igúransc h>s d«K-e consagraílo» ; 

I>c una color verde y amarilla 

La c«»ronn, v los clavos tres morados. 

Tan natural están, y casi al viv(l# 

One yo me admiro agora que lo escrilu) " 

Para nif ha de haJier sido abjún viejo dómim 
el que tuvo iK)r vez primera la »>cHrrencia dcencon 
trar los fúnebres enseres siigrados de esa privile- 
giada flor, y lo creo así |M>rmic la idea no fue del 
todo original : Ovidio en el libro X de su metamor- 
fosis, hablando de la jiortcntcma trnnsforinaci"'>ii 
de jacinto, dice : 

■ l'loMjiic nnvn» !>tTÍ|<to (^mitn!> imitjihcrr nn«tM- 

Y después agrega : 

" Ipue Koo» ftrmitn* folii» inK-rihit. et ai, ai 

Fio» hnlKt inKTiptnm. fnnmtaqor littera docta r«t 

Confieso, sin embargo, cjue la idea del dómine 
fue jHX-tica v feliz, y la mejor prueba de ello es (\w 
ha sido uníversalmente aceptada esa denomina 
ción. Arona refiere que estando él en Atenas oy'' 
llamar á esa flor " \ pathos tou Xristi," lo que en 
griego moderno quiere decir "la pasión de Cristo;" 
en Cicilia la denominan ciURi dk Passioxi. y en to- 
das partes ha inspirado á los hombres de letras 
no hay (luien no conozca la famosa comedia de 
Leopoldo Cano, titulada: "La Pasionaria," v no 
pocos han leído el curioso libro de don Juan Fas- 
tenrath, en el que éste describe las ceremonias de 
Semana Santa en un pueblucho de Baviera. Hasta 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



el vulgo en sus adivinanzas ha consagrado algu- 
nas á la flor de la granadilla, tal como ésta : 



I 



Siete puñalitos tengo, 
Sin ser la madre de Dios ; 
Tengo corona de espinas 
Y no soy Nuestro Señor. 



Santiago I. Barberena. 



Importante. — Suplicamos á nuestros sus- 
cri])tores nos pongan en autos de cualquiera irre- 
gularidad que notaren en la distribución de nues- 
tro semanario ó en otro ramo del servicio admi- 
nistrativo para procurar remediarlo inmediata- 
mente. Como es natural en el principio de toda 
empresa, los defectos de uno ú otro género, son 
casi siempre, como si dijéramos, parte componen- 
te de la iniciación y estamos dispuestos á hacer 
todo lo posible por correjirlos á medida que los 
vavamos observando. 



Nuestros Canjes. — En el interior contamos 
con los siguientes : "El Progreso Nacional ", "La 
Patria", "El Mensajero de Centro-América", 
"El Educacionista", "La Escuela de Medicina", 
" La Nueva Era ", "El Diario de C.América" v 
" El Boletín de la Exposición " de Guatemala ; " El 
Michatoya " de Amatitlán ; " El Termómetro " de 
La Antigua; "El Bien Público" y "La Revista 
de Derecho" de Quezaltenango ; " El 5 de Julio", 
"La Gaceta". "El Pensamiento", "La Instruc- 
ción Primaria " y " El Boletín Financiero" de Te- 
gucigalpa ; " La España Moderna " de San Pedro 
Sula. " El Diario de El Salvador ", " La I-niversi- 
dad " " La Escuela de El Salvador" v "La Revis- 
ta de El Progreso" de San Salvador; "El Occi- 
dental " y Sancho Panza " de Santa Ana; " El Fe- 
rrocarril " de Sonsonate. "La Patria" de León. 
"La Prensa Libre", "El Heraldo de C. Rica"; 
"El Pab^|5n Cubano", " La Gaceta", " El Anun- 
ciador Costarricense", "El Diarito" V "La Pa- 
tria " de San José de Costa Rica. 

En el exterior contamos con los canjes siguien- 
tes ; " Traffic " y " The Ladies Home Journal " de 
Philadelphia ; " Hárpers Weeklv ", " Saint Nicho- 
las", Frank Leslies Popular Monthly", "Public 
Opinión", " The Illustrated American " "Busine- 
ss" "The New York Ledger", "The Monthlv 
Illustrator " " The Review of Reviews" y "Gardeñ 
andPorest" de Nueva York; " Modern Art" v 
" The Engraver and Printer" de Boston, Mass; 
"The Times Herald" de Chicago; "The Saint 
James Budget "," The British and Colonial Prin- 
ter and Stationer", "The Efifective Advertiser", 
"The Strand Monthly" "The British Printer" de 
Londres ; " El Cronista " de Panamá y " La Revis- 
ta Hispano-Americano " de San Francisco Cal. • 



NUESTROS GRIlBflDOS 



Hemos visto los primeros cuatro números de 
un nuevo periódico titulado " El Porvenir de Cen- 
sro-América" que se publica en español, en San 
Salvador. Está bien injpreso, contiene láminas 
bien hechas, es de carácter misceláneo y trata de 
comercio, industrias, ciencias y literatura en gene- 
ral. Los dueños de la empresa son los señores G. 
J. Dawson y Cía. 

[ Del Effective Advertiser de Londres N° 135 ] 



El Or. Sí^iiiitiaj^'o I. Harl>ei-eiia. 

Este notable matemático y distinguido filólo- 
go centro-americano nació el 31 de Julio de 1851 
en la ciudad de la Antigua Guatemala. Fueron 
sus padres el eminente educacionista don Santia- 
go Barberena y doña Mariana Fuentes. 

El Dr. Barberena hizo sus primeros estudios 
en la ciudad de San Salvador, á donde se trasladó 
su familia siendo él todavía muy joven. En 1876 
coronó su carrera profesional y obtuvo con hono- 
res el título de Abogado en la Universidad de San 
Salvador. En Guatemala estudió ingeniería v en 
la Escuela Politécnica de aquella ciudad se recibió 
de Ingeniero Topógrafo. 

Tanto en El Salvador como en Guatemala, el 
Dr. Barberena ha desempeñado puestos muy im- 
portantes en la administración pública v en el 
magisterio. Actualmente sirve las cátedras de 
Geometría, Algebra y Trigonometría en el Insti- 
tuto y la Universidad Nacional de San Salvador. 

El Dr. Barberena se ha distinguido por sus es- 
tudios sobre las lenguas aborígenas de la América 
Central y por sus numerosos escritos sobre temas 
científicos en que campean á la par la profundidad 
y la variedad de sus conocimientos, su erudición 
brillante y su clara y perspicaz inteligencia. 
TTna proeei^ióii ele Semana Santa. — !**. ». 

Nuestro grabado de la página 264 representa 
una escena típica de las fiestas religiosas que se 
efectxmn durante la Santa Semana en toda la 
América Central. Los servicios divinos tienen lu- 
gar, por lo general, en el interior de los templos ; 
pero casi siempre terminan con un paseo ó proce- 
sión pública por las calles. La solemnidad de al- 
i unas de estas procesiones es imponente ; en otras 
se observan varias costumbres que tienen cierto 
saborcillo profano y picarezco como sucede con la 
guerra de anisillos y de flores de coyol que se ha- 
cen á hurtadillas y también de una manera abier- 
ta, ora en bandos ora en parejas aisladas, los de- 
votos que llenan las filas del religioso paseo v los 
mirones que los ven pasar. 

KI Hospicio TM ación al <le I^ocom. 
San José C I«. 

El hermoso edificio cuya fotografía verán 
nuestros lectores en la página 264 de este número 
de nuestro semanario representa el Hospicio Na- 
cional de Locos de San fosé. Ese establecimiento 
de caridad, que es sin duda el más importante que 
tiene Costa Rica, fue inaugurado el 4 de mayo de 
1890. Desde esa fecha hasta el año 94 se atendió 
en el Hospicio á 344 enfermos, de los cuales se 
: curaron enteramente 79 hombres y 33 mujeres. 

Kl Hospital Oeneral. — 'reg-"cis:alpa. 

Nuestro grabado de la página 258 representa 
el edificio del hospital general de Honduras, fun- 
dado durante la administración de don Marco 
Aurelio Soto. 

Los trabajos de construcción se iniciaron el 
13 de noviembre de 1880, y el 27 de agosto de 
1882 se inauguró solennemente el Hospital. En 
esa misma fecha se nombró Presidente perpetuo 
de la Junta Directiva del establecimiento al Sr. 



262 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



don Francisco Planas. El tesorero de los fondos 
destinados á la construcción del edificio ftie el se- 
ñor don Julián Fiallos. 

Pietro ^Istscagni. 

En la página 271 del presente número de nues- 
tro semanario publicamos la fotografía del céle- 
bre compositor italiano Pietro Mascagni, autor 
de Cavallería Rusticana. Está jouen todavía y la 
Europa artística espera de él muchas otras obras 
dignas de su inspiración y de su talento. 

Mascagni dirige actualmente, en el Teatro 
Imperial de V'iena, su última Opera: Silvano. 

Bl Palacio ICpiífcopal de S¡»aii José, CK. 

Este hermoso y espacioso edificio de dos pisos, 
del que nuestros lectores verán una fotografía en 
la página 263 está unido á la Iglesia Catedral de 
la ciudad de San José. Su construcción es sólida 
y elegante. Encuéntrase en la esquina de la 8a. 
Ave. E. y la calle 21 S. 

Híl ICiowIco del Parque Kolívar — gl. ». 

Nuestro grnbado de la tiágina 265 del presen- 
te número representa una vista del bonito Kiosko 
situado en el centro del parque Bolívar de San 
Salvador. Las bandas militares de la ciudad dan 
conciertos en ese bellísimo paseo casi todas las 
noches. Allí se reúnen en busca de solaz y diver- 
sión las principales familias de la capital, y es tal 
la afluencia de paseantes que ya se nota mucho lo 
reducido del jardín. San Salvador necesita paseos 
más extensos para su creciente población. 

ICl McAor I^ic don Antonio liatren ,|. 

En la ])ágina 263 de este número de nuestra 
Revista publicamos la fotografía del eminente ju- 
risconsulto y distinguido diplomático Lie. don 
Antonio BatresJ. 

Este caballero nació en la ciudad de (íuntcma- 
la, donde se educó, llegando á obtener con honores, 
en la Universidad de la República, el título de abo- 
gado de sus tribunales. 

El Lie. BatresJ. es un escritor de mucho méri- 
to, y sus composiciones, tanto en prosa .como en 
verso, son citadas como modelos de erudición li- 
teraria. 

En varias ocasiones ha desem])eriado el Lie. 
Batres elevados cíirgí)s i)úblicos, tales como Mi- 
nistro Plenipotenciario de su j)aís cerca de (mi- 
biernos Extrangeros y Secretario de Estado. Ac- 
tualmente ocupa e' distinguido puesto de Presi- 
dente del Poder Judicial de la Re|)ública *lc Guate- 
mala. 



Iv»« C-iilIo naoioiial <le KívHM-rVIouruKua 

Nuestro grabado de la i)ágiiia 266 representa 
una fotografía de la Calle nacional de la ciudad 
de Rivas, Nicaragua. En el fondo del cuadro apa- 
rece la iglesia parro(|uial, (|ue tiene mucha seme- 
janza con la renombrada Catedral de I^ón. Las 
calles de Rivas son tiradas á cordel, macademiza- 
das y notabUs por su linjpieza. 

l>i-ii|><> <lo /MtiiiinoM <le iu ICmouoI» l*oli- 
(^onioa — Otiatoiiiala. 

En la ijágina 271 reproducimos una escena en 
el interior de la Escuela Politécnica de Guatemala, 
tomada de una fatografía que sentimos no haya 
sido tnejor <jue la copia que nos fue remitida. Am- 
bos extreujos, derecho é izquierdo, carecen decolor 



en el original y apenas se notan detalles en el cen- 
tro del cuadro. Ellos bastan sin embargo para 
juzgar del elegante uniforme de los caballeros ca- 
detes de Guatemala y de su continente marcial y 
arrogante. 




V>ÍA. AVejCIDA t>ISI^ RIO TAI^IRK 



tüieaoi^A. 



Ccntro-Amírica"] 
*Rfo POR excelencia", 



( l'ara •* El Porvenir ( 

" Padre de los ríos" 
llaman los naturales al caudaloso Sicsola, no 
obstante f|ue según la respetable opinión del cono, 
cido geógrafo Mr. Pittier, el nombre de este río 
venga á significar en lengua BivIBRi, " Río de lo» 
Tiburones", de tari =i tiburón v re. ri ó ni— agua, 
río. Paréceme el primer signiAcado harto signifi- 
cativo y a<lecuado, pues expresa de una manera 
gráfica la magnificencia de las aguas caudalesxlel 
más imjK'tuoso de nuestros ríos del lado del Atlán- 
tico. .Xdemás. bien sabido es cuan dados son los 
indígenas á expresar en lenguaje poético las cua'i- 
dadcs jirincipi les del hombre, de \os animales y de 
la naturaleza en general: y así, al hombre astuto 
y sagaz, le llaman Zorra ; al valiente y generoso. 
i.kón; al sutil y rastrero Serp.kxte, &. Sea cual 
fuere, sin embariro, el verdadero significado del 
nombre del río, ello es que los rribris le llaman 
T.\rirk y los mosquitos le llamnron^K^soi.A ó 
Río Negro. Me confirmé en esta opinión, cuand«i 
habiendo recorrido el río. aguas abajo de Sipurio, 
hasta la barra de su desembocadura, no tuve el 
disgusto de ver ni un solo tiburón en sus copiosas 
agtias. ni aun en los caños de 4us orillas. 

Celebrábamos el 24 de Diciembre, es decir: la 
NOCHE Bi'ESA. la vís|>era de Navidad. 

Nuestro anfitrión, el caballeroso y valiente co- 
lono colombiano, don José María Albán, había 
mandado preparar lo mejor de su despensa en ho- 
nor á sus hués|)edes y á la festividad oue tan ale- 
gres hubiéramos pasa<lo en nuestros iiogarcs, al 
calor de la familia, v en medio de los goces de la- 
civilización. Nada faltaba; caza y pesca abundan- 
tes, una cocinera maestra (bendiga r>ios á i a r i- 
SA.VA. su fiel compañera, donde quiera (|ue se ha- 
lle) y hasta una que otra botella de lo tinto de^ 
Rioja para alegrai el banquete. " Comamos y be-W 
bamos hoy alegremente", dijo nuestro huéspel; 
" pues puede que mañana á estas horas no este- ■, 
mos tan alegr»^." 

Sus palabras fueron proféticas. ; yué cambio 
de decoración en 24 horas I El río que corría man- 
so y tranquilo á sesenta pasos de la casa, había 
invadido nuestro piso l)ajo (') De 00 metros que 
(•] Las casa» cti Siprmo <5 san BKüNAiino y A orilla* de lo» 
ríos en e»ta repon, *e candrarm lobre ho ituf ■ para eatar 
A cnbierto de lo» estrago* de las arenkUw y 
humedad del suelo. 



evitar la 



F,I. I'ORVKNIK di; CKNTRO-AMEKICA 



generalmente mide en aquel lugar, en tiempos de 
sequía, se había converti o en un estero de 400 
metros de anchura, y de 4 á 5 metros de profundi- 
dad que miden sus aguas en los remansos, se ha- 
bía trocado en un torrente de 15 metros de hon- 
dura. Tuvimos ocasión de convencernos de ésto, 
cuando una vez que bajaron las aguas, medimos 
la altura á que habían alcanzado. Hay frente á la 
casa en '• Las Delicias" un cedro jigantesco cuya 
raíz apenas besan las linfas del río en los días de 
verano. En su tronco quedó marcada por la hu- 
medad la elevación á que alcanzaron, y pude más 
tarde ascender á aquella altura, ayudado de un 
bejuco que colgaba de sus ramas, y la cinta midió 
10 metros. ¡ Y qué furia la de sus ondas cenago- 
sos y turbulentas! A veces arrastraba inmensos 
troncos de árboles, trozos gigantescos, ganados 
ahogados, islotes de vegetación y hasta un bote 
virado, quizás mensajero de alguna triste tra edia, 
pasaron á nuestra vista. Cuando á las once de la 
nochf del inolvidable 25 de Diciembre, dieron or- 
den ce recojer las aves de corral y los animales de 
cría para tomar el camino de la montaña, bus- 
cando las alturas, nuestros ánimos no estaban 
tan alegres como la víspera ; y mientras la pai- 
sana y otras mujeres arrodilladas ante una ima- 
gen de la Virgen del socorro (regalo del señor 
Obispo Thiel en su última visita) imploraban el 
auxilio divino, el valiente patrono, el buen amigo 
Albán, sus arrojados sobrinos David y Román y 
los mozos de la hacienda, se aprestaban para cual- 
quiera eventualidad. A media noche cambió el 
viento soplando en contra de la corriente, y enton- 
ces Albán. con voz conmovida, pero llena de fe y 
experiencia, dijo: ¡ hija, puedes darle gracias á la 
virgen, estamos salvos! Señores, pueden Uds. 
acostarse tranquilos, la creciente no subirá más. 
Tenemos de nuestra parte el viento de mar. 

En efecto otro día (26) el nivel de las aguas 
permaneció estacionario, el 27 principiaron á ba- 
jar, continuaron su descenso el 28, y el 29 todo ha- 
bía concluido. Alegres y gozosos nos preparamos 
á darle la bienvenida al año nuevo. 

— " Amigos", nos dijo Albán, "el río me ha 
" robado el mejor de mis platanales ; pero en cam- 
" bio tengo que mostrarles un hermoso cañal 
" con que me ha heredado." En efecto, la fuerza de 
las aguas arrancó de la ribera un platanal, como 
de 50 por 20 metros, que 
plantó como á una milla 
aguas abajo, y en la otra ri- 
bera ; pero en cambio atracó 
á su orilla un banco de caña 
como de 30 metros por 10, 
suficiente para proporcionar- 
le semilla de que tenía gran 
necesidad. 

Los ríos YuRQUiN, Lari 
Y LLren, afluentes delTARiRE, 
tflien sus avenidas semejan- 
tes, y á veces el potrero como 
de 7 manzanas en que se ha- 
llan las diez casas ó ranchos 
de SiPURio ó SAN Bernardo, 
queda convertido en una la- 
guna, transitándose solo con 
los botes. Sn. Bernardo que- 

I jda pues transformado en una 

I jpequeña venecia. 




EL. SK. I,IC. I)N. ANTONIO RATRESJ. 




T. Ktrtzk. 



Palacio Episcopal de San [osí. — Ci 



HdKVENlK UE CENTRO-AMÉKICA 



í>ib:2*iorias de: a^íta5ío 



T U C U R í' 



Este raro nombre se hizo famoso, 
á principios del presente siglo, en las 
sesenta y cuatro mil leguas cuadra- 
das que tenía la América Central, allá 
en los patriarcales tiempos del rey, en 
que ni había cuestiones de límites, ni 
se conoció el gakrotillo, ni se vivía 
por vapor, ni se alumbraba la ciudad 
con luz eléctrica, ni con ninguna otra 
luz, salvo con la déla luna, cuand<. 
buenamente se dejaba ver por región 
tan pacífica y tranquila, como diz que -í*?, 
entonces era el reino de Guatemala. 

A esa circunstancia cabalmente, 
de hallarse á obscuras esta noble ca- ^ 

{)ital de la Asunción, debió Tucurú la . , 
ama de su nombre; que al cabo y al -* 
fin, suele la obscuridad servir para 
muchas cosas, y ser causa de muchos 
efectos, y efecto de muchos resulta- 
dos, buenos para unos y lamentables 
para otros, á virtud de la sabia ley 
de las compensaciones, á la cual se debe todo en 
mundo, si hemos de dar crédito á lo que escriben au 
tores clásicos. 

Ello es la verdad, y la tradición lo confirma, que 
á principios de este siglo de las luces, estaba como bo- 
ca de lobo, durante las noches, la que es hoy orgullo 
del centro-americano suelo, y entonces metrópoli de 
un reino mucho más extenso que toda España. 

Al caer de la tarde, recogíase la gente honrada 
dentro de su casa ; tomaba un pocilio de chocolate. A 
guisa de colación, rezaba el rosario y cntrcjjábase á 
las delicias del sueño, l'no que otro Tenorio, nada 
más, escurríase por las calles, armado de trabuco y 
GUACALi DA, para librarse de i.os lanas, en esixrra de 
sabrosa cita con atrevida Ix-ldad : en la azotea 6 en 
el zaguán se celebraban amorosos tratos. ()nc solían 
acabar en matrimonio festinado, ó en reclusión con- 
ventual, de ambas partes contratantes. Las solicitas 
madres se afanaban en vano á fin de (jue las niñas no 
supiesen escribir, para evitar 
esquelas amatorias, pues dá- 
banse traza y modo las donce- 
llas de entenderse verbalmente 
con sus cortejos, ó por medio 
de recatadas dueñas y travie- 
sos pajes, conn) decía (Juevcdo. 

No hubo ciertamente, en 
aquellos buenos tiempos, tan- 
tas mujeres marisabidillas; 
aunque no jior carecer de ins- 
trucción primaria, secundaria 
y complementaria, dejaban de 
inclinarse al sexo feo, ni les fal- 
taban medios de entenderse 
con él, como se entendieron 
bien nuestros primeros padres, 
allá en el edén, bajo la sombra 
del sicómoro, al rumor de la 
cascada y al grato gorjeo de 
selváticas aves. Eva por cu- 
riosa, ^lerdió el paraíso : sushi- 





Kl Hn«iwio X 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



26 c 



jas, ni por esas, temen á la serpiente astuta y se- 
ductora. 

Mas, para no apartarme del hilo de esta histo- 
ria, debo decir, que los que ya no se entendían ver- 
daderamente, ni las tenían todas consigo, ni halla 
ban que partido tomar, eran el ilustre jefe y algua- 
ciles de la ronda, encargados de mantener el orden 
y tranquilidad del vecindario. No los preocupa- 
ban, por cierto, las citas clandestinas de noctur- 
nos amantes; porque, como decía el Alcalde 1° del 
Muy Ilustre Ayuntamiento, don Timorato Gardo- 
quí de la Campa Cos, cosas son esas que admiten 
compostura, y pueden tornarse en lícitas y hones- 
tas con la bendición nupcial ; mientras que, lo que 
á su entender no tenía humano remedio, eran las 
fechorías de Tucurú, el ladrón más famoso entre 



ciones, provenientes de un solo tronco, como la Bi- 
blia lo enseña ; sígase la teoría de Bossuet, ó admí- 
tase la enseñanza de Darwin. De todos modos, 
Tucurú debe de haber descendido de algún hombre 
ó de algún mono muy ladrón, si hemos de creer á 
los frenólogos que concretan á las protuberancias 
del cráneo los vicios y las virtudes. 

Era Tucurú, por lo demás, varón hecho y dere- 
cho, como de treinta años de edad, allá cuando la 
memorable jura de Fernando VII ; y sus principa- 
les hazañas (las del ladrón, se entiende, no las del 
veleidoso monarca ) se verificaron á la sazón que 
el Dr. D. Antonio Larrazábal fue enviado por el 
reino de Guatemala á las Cortes españolas ; es de- 
cir, cuando el presente siglo contaba diez años de 
meter ruido en Eur<.])a, jugando ala pelota coalas 



r 







'm.:M 



:nTnMMf 






El Kiosko del Parque Bolí 

todos los ladrones habidos y por haber, descen- 
diente tal vez en línea recta del mismo Caco, y aca- 
so de la raza de aquellos atenienses que, siguiendo 
las leyes de Licurgo, enseñaban á sus hijos el robo, 
desde' temprana edad. La noble estirpe de Tucurú 
perdíase en lo más remoto de los tiempos, puesto 
que aunque el mismo no supiera el nombre de su 
digno padre, ni recordara el apelativo de su señora 
: madre, no hay dtida de que los había tenido, y és- 
; tos á su vez habían venido al mundo de sus ante- 
i cesores en línea recta, hasta llegar á Adán, en la 
¡ época glaciaria, como algunos quieren, ó en la pa- 
radisiaca, según opinan otros ; ya sea la humani- 
dad un embrión, que siempre está creciendo, al de- 
I cir de sabios modernos; ora una serie degenera- 



coronas reales y armando gresca por quítame allá 
esas pajas; cuando el corso conquistador estaba 
en todo su apogeo; y cuando, en fin, el activo Ca- 
pitán General González MoUinedoySaravia. toma- 
ba aquí providencias serias hasta contra la raza 
canina. 

Decía, en suma, que Tucurú había alcanzado, 
sin mayor contratiempo, aquella edad que hizo ex- 
clamar al poeta 

"Malditos treinta años. 

Funesta edad de amargos desengaños " 

Pero nuestro paisano que no tenía nada de 
poeta, ni de médico, ni de loco, sino mucho de tu- 
nante, de audaz y de ambicioso, no había sufrido 
desazón ninguna, ni maldecido de sus años. I>as 



•:i, HOKVKMK 1)K CKNTKO-AMKKICA 



que echarían temos hasta por los ojos, serían las 
víctimas de la rapacidad del hombre aquél, qae 
apareció en el mundo con mstintos de urraca. 

¡ Parece increíble ! pero desde que nació fue la- 
drón el ínclito Tucurú, quien, al decir de gente an- 
ciana que lo oyó contar á sus mayores, salió á luz 
pública, sin ajustar los nueve meses en el claustro 

materno ; de suerte qu-; se robó dos meses de vida 

^^g|^j_^^^^^ ^^^^BIL uterina. Hubo además de criarlo una nodriza, asi 

^IHHppBp*''^' '^^^Ik ^ *i^^ ^^ infante se alimentaba con la leche de la 

i^Bm^^ J^^^^k CHiCHiGrA, que por derecho natural era de otra 

■■R _- ^ ^^H^^^Hf criatura distinta. Chiquillo Tucurú, quitaba la vi- 

Hv ^^-ÉSiiP^ ^^^^^^^^^B *^^ ^ '"^ pájaros, hurtaba la friita del cercado age- 
Hlgl -IHF^ ^^^^^^^^If ""' ^ opoderaba de los chismes yjuguetes de susca- 
** ^* ^^^^^^^^^t luaradas; 3' cuando hubo entrado en años, conquis- 

tó legítimamente la fama, t^ue hizo pasar su nom- 
1 re á los fastos de la historia. 

Relatar aquí los desaguisados de Tacurú, sería 
lo mismo que hacer el catálogo de las leyes que he- 
mosido teniendo: mi-ltorum CAMELORrM onos. 
Baste con decir que el atrevido ladrón valíase de 
medios tan diversos como ingeniosos, á efecto de 
despojar al prójimo de lo suyo contra su voluntad; 
i)ero lo raro, por cierto, y que traía á mal traer á 
los de la nocturna ronda, era que cuando casi es- 
taba el malandrín entre sus manos, desaparecía 
IKir completo, á ^'irtud de pacto con el diablo, 
según opinión de los más crédulos, 6 por ser pa- 
riente de la TATiANA, según sospecha de los menos 
suspicaces, quienes recordaban que esta nuestra Si- 
bila, al pintar un barco en la pared y poner el pie 
en él, ya no se le veía más, como lo atestiguaron 
los mismos ministros de la Real Audiencia, y hasta 
los del Santo Oficio, quienes la aprehendieron va- 
rias veces, y otras tantas desaparecía, portirte de 
duendes ó de encantamiento. 
Aunque ya publicamos III la pAjíina nt+ <lc nuestro número Desde el estrado del ilustre gobernador It^lli* 

13 el retrató de este estimable caballero, no que<lamo» conforme» nedo y Saravia. hasta el humilde rancho del HldiO 
con el aspecto de nuestro }(;rabado, y como quiera que abrigamo» cHOTAL, en todas partes se hablaba COn miedO dd 
el propósito deque nuestra revista «^a un verdadero álbum de famoSO TuCUrÚ, que al dccirdcl Piscal de la Audioi* 
fotografías, lo rejietinjos hoy en esta i>Apnn en sustitución del cia. Licenciado ToSta, PENETRA BACON IGl' AL PLAH- 
anterior. TA EN LOS PALACIOS DE LOS POTENTADOS, QUE BN 

LA nrMtLDK CHOZA DE LOS POBRES. Tan prooto 
robaba una an- 




yjLijir»- 




cheta de coto» 
nías, GRODBTO» 

RKS y COTTNn, 

que traía da 

Kjerto de ViU« 
e r ni o s a tía 
contrabandista 
t a basquen o, 
cuando ya hur» 
taba un Niño de 
Atocha ó una 
Virgen de los 
Desamparados, 
en uno de tan- 
tos monastcriot 
que]K)rentoncct 
había en la Cft* 
tólica ciudad. 

La justicia 11^ 
vaba libradas 
más de cien órde- 
nes de captara 
contra Tucurú; 
pero el fiUiD dd 



EL PORVENIR DB CBNTRO-AMéniCA 



267 



asunto consistía en apoderarse del criminal empe- 
dernido. La ronda no le perdía la pista con más ó 
menos serenidad; con menos ó más sangre fría- pe- 
ro al sólo romper la puerta de la casa en que acaba- 
ba de vérsele entrar, ya no se encontraba en ella 
siendo lo muy raro que tampoco había salido por 
parte alguna, pues nadie entre los indios jocote- 
cos, que servían de alguaciles al alcalde ó regidor 
de turno, daba fe de haber percibido siquiera la 
sombra del maldito brujo. Todos lo buscaban has- 
ta en la hendidura más pequeña y el más micros- 
cópico resquicio, como busca al cuco el niño me- 
droso y sobresaltado, en los pliegues del pabellón 
de la cama ó en los dobleces de las mantas. Pasa- 
ban muchas ocasiones los impertérritos alguaciles 
delante de una imagen de Jesús Nazareno, que de 
tamaño natural estaba en un rincón del cuarto de 
la manceba de Tucuró, sobre unas andas guarneci- 
das de plata, é iluminada escasamente por la mor- 
tecina luz de un candil de aceite de higuekillo 
que también permitía ver otros muchos santos v 
santas de la corte celestial, que tapizaban aquellk 
pobre alcoba. Los celosos defensores del orden 
nocturno poníanse de rodillas, por un instante al 
pasar frente á Jesús, y después continuaban bus- 
cando como se busca una aguja, á aquel belitre 
que infringía á porrillo el 4° mandamiento de la 
ley de Dios. 

Todo era en vano, no obstante; siempre volví- 
an RESPALDADAS las Órdenes de captura ; y Tucurú 
continuaba asustando á ricos y á pobres, aunque 
si hemos de dar crédito alas crónicas, infundía más 
pavor, según siempre acontece con las conmocio- 
nes populares y los trastornos políticos, á los Cre- 
sos que no á los cucoxQUES. Como lo habrá com- 
prendido el discreto lector, las correrías del héroe 
de esta historia no eran únicamente por los ba- 
rpos ; también dejaba rastros de su habilidad en 
las casas grandes, de encopetados señores, descen- 
dientes tal vez del Cid y de Babieca. No sólo vír- 
genes y mnos, sino alhajas y dinero habían desa- 
parecido de muchas partes, en donde se echaban 
pestes contra el funesto ladrón, cuyo nombre debe 
ne haber servido de plausible pretexto á muchos 
tamulos que profesarían los mismos principios so- 
cialistas de Tucurú, pues no era posible que éste 
tuviera la propiedad que únicamente á los cuerpos 
gloriosos atribuyen los teólogos, de estar á la vez 
en lugares distintos. Eso de la ubicuidad, decía el 
-fiscal de la Audiencia, Licenciado Tosta,no es da- 

00 ;isi no más á los mortales ; bien que ahora re- 
cuerdo yo haber conocido á un amigo mío, que lo 
veían al mismo tiempo en varias partes. 

1 ^° cierto del caso es que ya se cansaban los de 
la ronda de hacer esfuerzos heroicos en favor del 
vecindano, sacrificándose por sus más caros inte- 
reses, cuando al al fin se le llegó su hora al Ca 
H f"f)f ™alteco. Era la noche del 27 de octubre 
ae i«iO; la luna no se dejaba ver ni en mengua; el 
dgua caía del cielo con toda espontaneidad, como 
no suele caer de los tubos de las pilas, aunque esté 
en corriente el canon; la lev iba á cesar de sufrir 
eclipse total perenne; Tucurú caería al fin en poder 
de la indiana ronda. 

Sucedió, pues, que á eso de las diez de aquella 
memorable noche, penetraron los alguaciles, en 
persecución de! delincuente, á la casa que le servía 
ae guarida ; y uno de tantos, al pasar por las an- 
aas de Jesús Nazareno, besóle, por devoción, un pie 
que descalzo tenía. ¡Besar el pie v lanzar un gri- 



to el piadoso corchete, fiae todo uno¡ ¡ Movióse, al 

propio tiempo, aquella imagen ¡¡Tembló de 

pronto la ronda ! Pero después de pasado el 

asombro natural, en caso tan pavoroso, y cuando 
todavía estaba privado el alguacil del beso, se apo- 
deraron los demás sayones jocoTECOS, en nombre 
del rey de España y de las Indias, del impío far- 
sante que, con túnica morada y cruz al hombro, 
tema el atrevimiento inaudito de disfrazarse dé 
vera effigies del Salvador del Mundo. 

Es innecesario decir que con saña, sólo compa- 
rable al miedo cerval que antes tenían, aprehendie- 
ron los indios al culpable, no sin aplicarte algunos 
ACiALAZOS, para desahogar su mala índole, y dar al 
propio tiempo testimonio de autoridad en actual 
y legitimo ejercicio. 

Caminaba Tucurú, vestido de hábito morado, 
hacia la cárcel de cadenas, entre el bullicio de la 
gente novelera, cuando, al verlo pasar un lana 
gntole con soma : " ¿para dónde mi buen jesús? " 
frase que hasta el día de hoy aplican muchos, al 
que sorprenden en camino de delinquir, ó cuando va 
a la cárcel. 

El primer fusilado que hubo en esta ciudad de 
la Asunción de Guatemala, fue el infeliz Tucurú. 

La sentencia se ejecutó frente á la ermita que 
esta sobre el Cerro del Carmen. 

¿ Quién creerá, sin embargo v es histórico, que 
todavía después de la ejecución iban á denunciar 
algunos al mismo Tucurú de robos que habían su- 
u j ■ í^"*° p-aede la fama entre los hombres. No 
cabe duda de quela terrible penacorrigióparasiem- 
pre al delincuente ; pero no fue bastante á evitar 
que en lo sucecivo tuviese secuaces el seudo-Nazare- 
no. 

E=. fama que cuando murió, quemaron sus ro- 
pas y papeles los Hermanos Carmelos, sin que pu- 
diera salvarse del auto de fe ni la interesante co- 
rrespondencia del ajusticiado con "El Sólito," 
que era otro ladrún famoso, mejicano, que había 
puesto pavor hasta en el ánimo resuelto del codi- 
cioso virey, D. José Iturrigarav, que estuvo preso 
en la cárcel de la Inquisición, y vióse obligado á 
devolver $384.000 cuando lo residenciaron, "el 
sólito" acabó también, como debía acabar, col- 
gado de las ramas de un árbol corpulento, mudo 
testigo de sus muchos crímenes : — sic deinde la- 
TRONis, diría el Licenciado Tosta, quegustaba tan- 
to de parodiar las sentencias latinas. 



Antonio BatresJ. 



JVOTA» AFtTiSTICAg». 

— Mcssire Du Guesclin es el título del último 
drama de Paul Deroulede. 

— Carmen Silva, reina de Rumania, prepara 
actualmente un libro. Según se dice, será de carác- 
ter exótico. 

— FoRNos es el título del último libro de Sal- 
vador Rueda. 

— De Alma Enferma, preciosa novela del doc- 
tor don Ramón A. Salazar, se está haciendo una 
bonita edición en Guatemala. 

— Pronto se estrenará en el teatro Scala de 
Milán la ópera Nerón de Arrigo Boito. 

— Ivcón Cavalho, autor del poema lírico Y Pag- 
L1ACI dirige actualmente en la Ójjera Imperial de 
Berlín, su g'-andiosa trilogía Y Ba.ntzau. 

— La preciosa comedia alemana de Gustavo 



268 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



Freitag, Guerra en tiempo de paz, fue traduada 
al español por don Emilio Xerio, hijo del notable 
actor del mismo nombre, con el título de Milita- 
res y Paisanos. , . ^ , r^ 

— Flores de Otoño del simpático Isaías Gam- 
boa está ya en prensa. 

— Las Tres Américas, preciosa revista que edi- 
ta en New York el notable literato venezolano don 
N. Bolet Peraza, es el único p«riódico de la metro- 
poli americana cuyos operarios son todos latino- 
americanos. , ■ . 

— Impresiones y Recverdos llamara su pró- 
ximo libro el doctor don Ramón Uñarte. 

— Emilio Zola escribe actualmente su novela 
París, que con Lourdes y Roma formará una 
hermosa trilogía. . „ . 

— Doña María Cristina, reina de bspana, es 
una pianista eminente. 

— Lina Cerne, la espiritual prima-donxa. que 
cautivó á nuestro público hace cuatro años, canta 
actualmente con gran éxito en el Teatro Real de 
Madrid. „ , ,,,• 

— En la Aldea es el nombre que lleva el filti 
mo libro de versos de José Santos Chocan». 

— Juan León es el título de un drama realista 
de Ensebio Blasco. • , 

— Giusepe Verdi prepara en su retiro de Busse- 
to una nueva ópera. 

— Ricardo Fernández Guardia prepara un nue- 
vo libro. . 

— El Príncijje de Bismark esta escnbicndo sus 
memorias á la vez cjue una ópera. 

— José B. Navarro tiene ya concluido su dra- 
ma Un Dictador, y está por concluir ZoxiA, dra- 
ma á lo Ybsen. , „ 

— La DoLORiis V Miel dk la Alcarria de le- 
lin y Codina, han hecho furor últimamente en Gua- 
temala. 

— Ybsen v sr Teatro es el tema deíiarrolltulo 
l)or don José Antonio Román, en su tesis para sii 
doctoramiento en derecho en la Universidad tJe Li- 
ma. 

— Guillermo II <'e Alemania es un buen jiiiittir. 
pero es muv mal conpositor. 

— Fkrreol, drama de Victí>riano Sardou. hie 
traducido al esiiañol, exi)resaiiicntc para don lín- 
rique Sánchez de U-ón, primer actor y director de 
la compañía dramática " Alba . " 

— Eduardo Straus. vive actuhiieiite en Berlín 
v prepara una ópera. 

■ — El último drama de Jt)sé l-A-hegaray. se llama 
El Estigma. 

La Serenata dk i.os Diosks, preaosa iiieltMlia 
de nuestro notable compositor Manuel Montoyn. 
ha sido obsequiada como prima á los suscntores 
de La Revista Blanca, de La Habana. 

— Tanhauskr y VÍ:Nrs, cuadro del notable 
pintor alemán Yon Wemer. es una de las Joyas más 
preciadas de la Galería Nacional de Berlín. 

—Aurora es el título de una óixrra española <le 
los señores Espí v Ocaña, que se ha extrenado con 
gran éxito, en clteatro Tívoli de Barcelona. 
I.G. F. 





— El ex-Presidente de los Estados Ubidos. Mr. 
Harrison, se casó con Mrs. Dimmick el 6 de los 
corrientes. 

— >e han confirmado las noticias de la desas- 
trosa derrota de los italianos en Abisinia: 

— En España se han estado haciendo prepa- 
rativos serios para en caso de guerra con los Esta- 
dos Unidos. 

— El Gobernador de Irkutsk ha telegrafiado á 
San Petersburgo manifestando que no se ha con- 
firmado la noticia de que el explorador Nansen 
haya descubierto el jhíIo. 

— El gobierno español mandó cerrar la Uni- 
versidad de Madrid, con motivo de las demostra- 
ciones hostiles de los estudiantes hacia los Esta- 
dt>s Unidos. 

— En la Silesia Prusiana «ocurrió un incendio 
en una mina de carbón estando cien hombres en 
su interior. A última h»»ra se habían recobrado 
71 cailá veres. 

— .Asegúrase que en la ciudad de Río Janeiro 
hav cien defiínciones diarias de la fiebre amarilla. 

" — Desde hace dos* meses se han suspendido Io« 
anesinatos de .\rmetiios en Tun|uía. 

— El célebre Ministro Li Hung Chang ha sido 
nombrado i)or el Emperador de China represen- 
tante del imperio en la coronación del Czar d« 
Rusia en Moscow. Salió para su destino el 5 * 
Mano. 

— En la Provincia de Pinar del Río han incen- 
diado los insurgentes de Cuba trece ixiblacioncs. 
El famoso distrito tabacalero «le Yuelta Abajo es- 
tá arruinado. 

— Se han hech«» im|H)rtantes «lescubrimiento» 
de minas y placeres de oro en .\laska, v se está 
«lirigiendó muchísima gente á aíjuel jiafs, proce- 
dente de los Estados Unidos. . 

— El arreglo de la cohicación »>lasestrella8 en 
lu bandera americana se ha mo«lificado oficialmen- 
te jMira darle cabida á la quecorre»|K»nde al nuevo 
estado de Utah. 

— I^ Cámara de Comercio de Granada (E»» 
jmña ) ha dirigido una cireular á to<I<>s los comer- 
ciantes de la península, invitándoles á«|uerompan 
sus relaciones comerciiiles con h-s Estados Unidos 
y que cancelen las pólirns de seguros cí»ntratados 
con las comj>nñías americanas. 

— Los estudiantes de la Nc»rth\vesterUniversity 
de Chicago arrastraron |K»r las calles la bandera 
española y un gran motín de obreros ahoreó. i 
efigie, al Rey de España. 

— El presupuesto de jfuerra «le la Gran Bret«p. 
ña, para este año, sujiern al «leí año pasado ca 
£100.000 

— El populacho ajíedreó el 9 del mes pasado 
el consulado de los Estados Unidos, en Bilbatf. 
Estaba á punto de incendiar el edificio cuando ia- 
tervino la policía y lo disjK-rsó 

— El Gobierno Chino ha contratado un emprésti*. 
tode £ 16 000,0Í»0 con un sindiralo anglo-alemáai 



«t posvBmii OK cnwmo-KisiittCA 



269 



SCLCIDN 




/][gaicultui[/í. 



— El número de personas atacadas de hidrofo- 
bia á quienes se ha atendido en el Instituto Pas- 
teur, durante nueve años, asciende á 15,818. De 
estas solo murieron 8i ó sea 0.55 por ciento. 

— M. E. Henry ha descubierto que el humus se 
forma en los bosques, durante los primeros diez 
años de su existencia, al grado de alcanzar gradual- 
mente un peso de 6 á 7,000 libras por cada media 
manzana de extensión superficial. De allí en ade- 
lante esa cantidad permanece estacionaria. 

— El descubrimiento más interesante, por no 
decir el más sorprendente, que se ha hecho después 
de la publicación de los ensaj^os del profesor Ront- 
gen sobre losraj'os X,eseldelProf.J. J. Thompson. 
Este ha descubierto que la acción de los rayos Xse 
distingue de la de los rayos ultra violeta de Elster 
y Geitel, en que los primeros disipan por completo 
la carga electrostática de cualquier cuerpo sobre 
que caigan, por muy protegida que este, cualquie- 
ra que sea la naturaleza de la carga ó ya sea posi- 
tiva ó negativa la electricidad de que este cargado, 
mientras que los últimos solo disipan una carga de 
electricidad negativa. De estos datos ha deducido 
el Profesor Thompson qtiet(!fcos los cuerpos se vuel- 
ven conductores si se les pone bajo la influencia de 
los rayos X. 

— Refiriéndose ál peso comparativo del cere- 
bro, el Dr. D. G. Brinton amplifica las teorías del 
Profesor Ranke, diciendo : que no es el hombre el 
animal que tiene el cerebro mas pesado en propor- 
ción al peso de su cuerpo, puesto que hay varias 
aves, algunos monos pequeños y el topo que lo tie- 
nen maj'or. La teoría de Ranke establece que el pe- 
so del cerebro, en el hombre, es mayor que el de la 
médula espinal, cosa que no sucede en ningún otro 
vertebrado y que constituye una distinción anató- 
mica muy marcada. 

— Hace pocos días se desmayó una muchacha 
en una factoría de New Ha ven. Al verla caer se des- 
mayaron una tras otra hasta once de sus compa- 
ñeras. Se atribuye el desmayo sucesi o de las jó- 
venes á la acción simpática de los nervios.' 

— Acaba de concluirse el telescopio mas grande 
del mundo. Este es el telescopio Yerkes de la Uni- 
versidad de Chicago. Las dos lentes principales 
del objetivo pesan 500 libras (200 la doble con- 
vexa y 300 la plano-cóncava). La longitud fo- 
cal del objetivo, ó sea la distancia desde la super- 
ficie interior de la lente hasta el lugar donde se for- 
ma la imagen del astro que se observa, es de 61 
pies Y el largo total del instrumento es de 63 pies 
ó 21 yardas con un peso de seis toneladas. Con la 
fuerza de 4000 diámetros que tiene e te aparatóse 
podrá ver la luna, ópticamente hablando como 
si estuviera á unas 20 leguas de distancia, es de- 
cir, que podrá distinguirse con facilidad un edificio 
que solo tenga cuatro manzanas cuadradas de ex- 
tensión. El peso total del instrumento con su pe- 
destal, eje, círculos, contrapesos, etc, es de 75 to- 
neladas, 




Hace poco vimos en una calle muy principal 
de New York á un revendedor de frutas con sus 
mercaderías expuestas al público, en ancha y lim- 
pia batea. El buhonero no era un cualquiera. 
Era un aristócrata, en su comercio. No vendía 
frutas del país sino extranjeras y de estas pocas y, 
á su juicio, bien escojidas. Tenía nuestro hombre 
dátiles legítimos de África, persimonios oriundos 
del Japón, zapotillos de Ceilan, higos de la China 
y otras rarezas entre las cuales observamos una 
cuya sola vista hizo' que nuestro compañero de 
viaje soltase una estupenda carcajada. El buho- 
nero le miró asombrado creyendo que quizá hubie- 
ra perdido el jjjicio, pero como hablábamos en cen- 
troamericano se conformó con encojerse de hom- 
bros. ¿ A que no adivináis, lector amigo, cuál se- 
ría el motivo de nuestra risa ? Caraos ? No. ¿ Ma- 
tazanos ? Tampoco. Eran guapinoles ó copinó- 
les — á cinco centavos, oro, cada vaina. 

Cuando nos hubo pasado la risa preguntamos 
al mercader que si tenían buena demanda aquellas 
frutas y nos respondió en la afirmativa. Nos 
marchamos. El buhonero se debe de haber que- 
dado pensando que éramos un par de bárbaros 
recién llegados de algún lejano rincón de la tierra 
y nosotros, meditando en los copinóles, nos de- 
cíamos "nadie es profeta en su tierra ". Tan hin- 
chados, tan lucios, tan rubios y tan espigados es- 
taban los picaros copinóles, paisanos nuestros, 
que hasta parecían burlarse de nosotros que tan- 
tas veces los habíamos visto con desprecio. Pero 
de ese episodio que nada vale en sí queda la parte 
práctica. Si en Nueva Y'ork se venden á real cada 
uno los copinóles ¿ no es verdad que se venderían 
á buenos precios las granadillas, los nísperos, los 
marañones, las anonas, los jocotes y tantas otras 
frutas deliciosas que se dan en Centro-América ? 
Para su exportación necesitamos de dos cosas : 
fletes baratos y métodos de conservarlas. Esto 
último creemos que podría lograrse, bien en botes 
de lata herméticamente cerrados, bien en cajas de 
lata cubiertas de hielo, ó bien, en fin, forradas in- 
dividualmente en una capa delgada deceracomún. 

— La pesca de ostras del Golfo de Fonseca su- 
ministra grandes cantidades de ese molusco en la 
éjjoca délas "vijilias". Casi todos lósanos se 
reúnen los pescadores de Nicaragua, Honduras y 
El Salvador en diferentes puntos de la costa, en 
campamentos que llaman quemaderos, á abrir las 
conchas y á conservarlas, bien por el procedimien- 
to común de salmuera ó vinagre, cuando están des- 
tinadas á usarse poco después de pescadas ó hien 
ahumándolas después de secadas al sol en cuyo 
caso se conservan para tiempo indefinido. Este 
último método es el más usual y de mejores resul- 
tados. Mucho ganaría esa industria si se intro- 
dujera el sistema de empacarlas en botes de lata, 



270 



BL PORVENIR DE CENTRO-AlcéRlCA 




navales y militares de España y los Estados Uni- 
dos resulta lo siguiente : 

FUERZAS NAVALES FLERZAS MILITARES 



— El pasaje más rápido que se ba hecho en el 
mundo por un velero á través del Océano Pacífico 
ha sido verificado por la goleta americana "Aida" 
que hizo la travesía de Shanghai á Puerto Town- 
send en 26 días. 

— En Chicago se acaba de llevar á cabo una 
maravilla mecánica que consiste en trasladar en 
masa, con todo y cimientos, una iglesia -grande 
construida de piedra, con una torre cuadrada y 
macisa, hasta una distancia de 50 pies. La tras- 
lación se verificó con éxito completo y se hizo con 
el objeto de dar luz á un gran hotel situado en la 
esquina de Michigan Avenue y la calle 23. 

— Todos los ferrocarriles'de Francia llevan de 
balde las bicicletas de los viajeros. En los Esta- 
dos Unidos no sucede lo mismo porque alegan las 
compañías que ocupan mucho espado en los ca- 
rros de bagages. En Francia los llevan colgados 
del techo de los furgones. 

— Se va á sustituir el puente sus{)endido sobre 
el Niágara con uno de arcos de acero. La luz del 
arco central será de H40 pies. La del arco del la- 
do americano será de 190 ¡ñes y la del lado cana- 
dense, de 210 pies. 

— El egiptólogo George Eliera ha descubierto 
que todas las recetas contenidas en los antiguos 
libros de medicina de Ingllitcrra y .\lemania son 
copiadas de los registros farmacéuticos de los 
Egipcios. Estos no fueron conocidos de los Grie- 
gos y como salieron de la gran escuela de medici- 
na de Salemo, en la Edad media, se cree (¡ue los 
doctores Italianos los del)cn halier tomado de 
traducciones copias ó áraljcs. 

— La primera fábrica de agujas comunes que 
se fundará en América está á punto de abrirse en 
Chicago. La maquinaria es de invención ameri- 
cana y producirá 2,500 agujas por hora. 

— Un sindicado de Philadelphia ha comprado 
un extenso terreno en Nicaragua i)ara establecer 
una inmensa hacienda de bananos. 

— En 1895 el producto total de acero Besse- 
mer, en los Estados Unidos, fue de 4.909,133 to- 
neladas contra 3.571,313 del año 94- ó sea un au- 
mento de 1.337,815 toneladas. 

— El fusil Kríig-jorgesen del ejército america- 
no pesa solo 9V2 libras. El calibre es de. 30. Ha- 
ce 60 disparos por minuto y alcanza hasta dos 
millas, con una rapidez inicial de 2000 pies por se- 
gundo. La fuerza de penetración del proyectil es 
tal que á una distancia de 500 yardas ha atrave- 
sado la bala á 5 cadáveres de hombres colocados 
unos tras otros. A unas 400 yardas de su carrera 
la bala hace una herida ancha y desfloronada y 
destroza los huesos que encuentra á su paso. De 
400 á 1500 yardas hace un agujerito insignifican- 
te y taladra los huesos con mucha limpieza sin 
fracturarlos. De 1500 yardas en adelante se ob- 
serva el mismo fenómeno que en las primeras 
400. 

— De un estudio comparativo de las fuerzas 



Acorazados de la. 1 

Cruceros blindades 9 

Monitores 1 

Cruceros protegidos 8 

ídem de hierro 8 

^dem de madera 5 
Cañoneras T despachosS 

Torpederos, etc. 11 



Esp. 

6 Infantería 45,137 

IjCaballería 12,292 
19, Artillería . 9,927 
16:ingenieros &. 3.853 

2 1a. Reserva 111,000 
122a. ídem 200,000 
12 Milicia 

6 



B.r. 

14,002 
6,602 
4,305 
2,923 



114,146 




DIEU ET MON DROIT 

DIOS V MI DEl-eEClIO 

Este es el mote de la familia real de Inglate- 
rra, y que es tan frecipite encontrar en el escudo 
de armas que se encuentra en gran número de 
manufacturas. El primero que lo usó fue Ricardo 
I, para manifestar que tenía su |K>der soberano 
recibido solamente de Dios, y no bajo la dependen- 
cia de hombre alguno : parece haber caído en des- 
uso entre los inmediatos sucesores de este princi- 
re, y permaneció así hasta el reinado de Eduardo 
II que le re\-ivió cuando empezó á reclamar la co- 
rona de Francia. Después de esta éiioca, escep- 
tuando los reinados de Isabel, Guillermo III y 
Ana. la primera y última que usaron el mote 
"SKMPER kadem", siEurKE LA MISMA, y el segundo 

que usó TE MAIXTIENDRAV. YO SOSTESDRÍÍ. DiOS V 

MI DERECHO, ha formado siempre el mote ó leyen- 
da del escudo de la familia real de Inglaterra. 

• 

Profesor : — ¿ Dónde está situado Egipto ? 
Alumno:— No sé á qué %'iene preguntarme 
cosas que sabe usted mejor que yo. 

• • 
La inocencia no es más que una santa igno- 
rancia La infancia es feliz, porque no sal)e na- 
da, y la vejez miserable, porque lo sabe todo. — 

CHATEArBRIAND. 

Verificando Cromwcll su entrada triunfal en 
Londres, le hicieron notar la gran afluencia de 
gentes que de todas partes acudía para verle. 

— La misma afluencia habría, contestó, si me 
llevasen al patíbulo. 




PORVKNJR DIÍ CENTRO-AMÉRICA 



271 



X» I< I M A V K 1< A 



Brillan las cristalinas 
Aguas de las corrientes tembladoras, 
Do sílfides y ondinas, 
De la tierra en la hermosa florescencia. 
Cantan al dulce albor de la existencia. 

Del arrullo del ave, 
Que anida entre la verde enredadera, 
Se escucha la onda suave 
Con que á la primavera 
Diciendo está en sentidas melopeas : 
Salve, ¡ oh bella estación, bendita seas ! 

Todo ríe y despierta 
Cuando siente el fulgor del tibio rayo 
Con que á natura muerta 
Ofrece el sol de Mayo, 
Luz y calor 3' encantos y armonía. 
Mundos de inspiración y de poesía. 

Solo al corazón mío 
Cubre perpetua niebla ; helado invierno 
Tornó en caos sombrío 
El Paraíso eterno 

Que soñaba antes de perder la calma, 
Y de tener de amor enferma el alma. 




l'IETRO MASCAGNI 



Ernesto Sandov.vi, 




; de la Escuela Politécnica. — (íimteniala 



EL PORVENIR DE C EXTRO-AMÉRICA 




La iiriiiK-ra fi>iiira de la ¡/.(iiiionla iie nuestro 
grabado representa un traje |>ara niños íx la con- 
tinental. Está hecho de tcrcio|)eIo y raso. El 
calzón llega hasta la rodilla y concluye c<in una 
tira y hevilla en la orilla inferior. El chaleco es de 
raso y cierra hasta la garganta. La casaca es 
abierta y luce una chorrera de encaje (|ue cae de 
una c(>rbata doblada. Los puños son anchos con 
volantes de encaje. 

L:» 'igura tiue sigue representa un vestido im- 
iMíKio para señorita dr S á 1«) años de edad, lis 
muy jMntoresco y está heclio de raso p/ilidt) ador- 
na(Ío con cinta. El delantero y espalda son de es- 
cote bajo formando anciía y bonita ¡¡estaña en la 
parte superior y cayendo en aniplit)s y llenos df>- 
bleces alrededor del cueq*) Las mangas son <le 
puñs y llegan al codo. LI talle es corto y acentua- 
do por una cinta colocada artísticamente. 

En seguida viene un traje íi la r.KORr.i-: \va- 
SHiNC.rox. para niño. Está hecho de paño color 
de mora y crema. La casaca es de estilo militar 
continental con solapas anchas y vueltas en los 
delanteros, dejando ver una chorrera de encaje 
blanco. 



líl calzón es corto. El chaleco, tie rast). Com- 
pletan el traje botas de charol con espuelas. 

El traje que sigue es '* Montañas de Escocia. " 
Está hecho de lana en vivos colores y terciopelo. 
Este último en la chaqueta. La» medias son cor- 
las y de cuadros. La gorra es de tercioj)eI«) con 
plumas. 

La iKnúltima figura de la derecha representa 
un traje de Zuavo. Est.á confeccionado de paño 
encarnado, terciojiel-» negro y seda amarilla. Las 
orillas de la cha(|ueta llevan trencilla amarilla. El 
chaleco cierra con liotones dorado» y una ancha 
cinta cerca de la cintura. Todas las costuras, tan- 
to de la chaqueta como del calzón van adornadas 
con trencillas. Las |x)lainas son de piel de Suecia, 
color de roble. 

La última figura representa un traje jajKmís 
para niña ó señorita. Empl^ansc en su confección 
telas del japón, lisas, ó de dibujos. Los delante- 
ros cruzan á estilo de sobrepelliz y una ancha cin- 
ta va atada A la cintura. Las mangas caen en 
gracioso efecto drapeado sobre el brazo. 



EL PORYKNIK UE CENTRO-AMERlCA 



273 




El Exento. Sr. Licdo. D. Manuel Cabral, 

MINISTRO DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA. — GUATEMALA 



MNO de los biógrafos de este importante 
hombre público de Guatemala, dice : 
" Nació el señor Cabral en la ciudad de 
Quezaltenango, en el año de 1847, y fue- 
ron sus padres el señor don José María 
Cabral y doña Micaela López 

Comenzó sus estudios secundarios en el Insti- 
tuto de San Buena Ventura, dirigido entonces, por 
el hábil educador Dr. Santos Toruno. En ese Ins- 
tituto desempeñó varias cátedras, lo cual tanto 
alhaga cuando se es estudiante, porque indica no 
solo intachable buena conducta, sino también 
aprovechamiento distinguido. 

Obtenido que hubo el título de bachiller en Fi- 
losofía, ingresó en la Universidad Nacional de San 
Carlos, hoy Escuela de Derecho y Notariado, en 
donde, debido á su inteligencia natural y á su de- 
dicación al estudio, hizo rápidos progresos hasta 
ver coronados sus afanes, con el título de Aboga- 
do y Notario Público. 

Ha representado muchas veces al pueblo en las 
Asambleas. Fue Diputado á la célebre Constitu- 
yente de 1879 y firmó la carta fundamental de la 



República. Fue también Diputado á la Constitu- 
yente de 1885 y las Legislativas de 1880, 1881, 
1882, 1883, 1884, 1885, 1886 y 1892. 

El 15 de marzo de tste último año, al tomar 
posesión de la Presidencia de la República el señor 
General don José María Reina-Barrios, fue llama- 
do por éste, para el desempeño de la Cartera de 
Instrucción Pública. 

Como Juez, como Magistrado, siempre se ins- 
piró en el espíritu de la razón y de la justicia ; co- 
mo Maestro ha sabido captarse la estimación sin- 
cera y el cariño cierto de todos sus discípulos, y 
como jefe, por la bondad y rectitud de su carácter, 
es justamente respetado y querido de todos los 
que se dedican á la carrera de la enseñanza y de 
todos los que, por cualquier motivo, tienen la hon- 
ra de tratarle. 

Desde que tomó posesión del Ministerio ha em- 
prendido una labor beneficiosa para el país, ya 
que la instrucción del pueblo es la base de todo 
progreso, de toda libertad, de todo bienestar so- 



EL POKVENIK UE CEXTR»>-AMF.KICA 



DEL ALBUN DE AUTÓGRAFOS 

— DE — 

CARLOS ARTURO IMENDIA. 

(Para "El Porvenir de C-A") 

Ya las dicten los partidos, 
ya las sancionen los reyes, 
ios pueblos más corrompidos 
son los que tienen más leyes. 

José Ma. Nooiés. 



La A mírica se llama en nues- 
tros días "el Nuevo Mundo": — 
yo creo que hubo un tiemjK» en 
que para la Amírica, Eurr)pa fu.- 
"el Nuevo Mundo." 



Si " la vida es sueño ", la camn 
es el mejor de los mun ios habita 
dos. 

J. Lópkz-Yai.dhmoko. 
Conde de las Navas. 




(Diálogo entre abuela y nieta ) 



— Abuda, perdí la calma 
cuando mi perro murió. 

. Habrá ido al cido ? 

— Hiia.nil; 
1 . .s perros no tienen alma. 

— Y esa madrastra que á mí 
me pega y me reconviene. 

. tiene alma? 

— Sí que la tiene. 

— ¿ El perro nó y ella sí ■ 
Pues ¡ay ! mi razón no Ilc>;:> 
■> entender, abnela mía. 

1 K.r qn< d perro me qneria 
\ mi madrastra me pejra ' 

JlAS PÉBF.I Zi'xir.A 



l.imás puede entibiarse el aíec- 
> que se profiman la» nacionei 
le hablan nn mismo idioma, 
irtjoe «empreaerfcn comunes «1» 
. .na» literarUa. 



Axr.iiL La«»«> ok 



RAM^N A. SALAZAR 




sn l'rvüidcnon 




San Salvador, JVbril 23 dé i896. 



Plumero i8 




LA CAPITAL SE DESARROLLA. 



Las ciudades son organismos que respiran, viven, gozar 
sufren v lloran. — Ecos de las ciudades, etc. 




IGNO de estibarse e= el crecimiento 
de las poblaciones. 

Parecieran organismos muertos ; 
más si se les pone el oído al pecho, 
se sienten en seguida las palpita- 
ciones de su ser. 

Las ciudades tienden á la luz; 
son heliófilas, amantes del sol. 

Quien haya visitado París, Ber- 
lín y Londres sabrá que esos gran- 
' y— ¿íí ;t des centros se han ensanchado y se 
<^^Y*^,/ ensanchan hacia el Poniente. 
• v_> ■^^^ '^ está sucediendo á Guate- 

mala. Las barriadas nuevas y de 
más porvenir se construyen en esa dirección. 

Se equivocó el Dr. Luna, se equivoca el Gobier- 
no y el señor Matheu, si aquel creyó y éstos .son 
de su opinión de que sus construcciones han obe- 
decido á un impulso espontáneo. 

No, lo que sucede es una ley fatal é histórica, 
que aquí, como en muchas partes, está compro- 
bándose con los hechos. 

Digo que respiran las ciudades y voy á pro- 
barlo. Ciudad sin árboles, ciudad tísica y raquí- 
tica. ¿Sabéis por qué no murió la vieja Guatema- 
• la, la ciudad monástica de los 30 años ? Por sus 
patios y sus huertas, antes tan amplios y que ca- 
da día se estrechan á medida que sube el precio de 
la propiedad. 

La capital está tomando nuevos colores, co- 
mo niña anémica sometida al tratamiento del hie- 
rro. Las arboledas planteadas en los alrededores, 
nos mandan sus bocanadas de oxígeno bienhecho- 
ras, que purifican el aire impuro. 

Cada hombre que siembra un árbol merecería 
un año más de vida, ó una estatua con esta ins- 
cripción: "benefactor de su ciudad". 



Señaladme los paseos de una población, y en 
el acto os daré el carácter de sus habitantes. 

Nosotros, los viejos románticos, teníamos por 
lugar favorito el Cerro del Carmen, que se halla 
al levante. 

Allí en las tardes tristes, nos íbamos á atisbar 
la salida de las estrellas y á escuchar los ecos de la 
ciudad doliente. 

Hoy ese paseo simpático está casi olvidado, 
pues somos pocos los que le hemos quedado fieles. 
Un amigo mío m? decía que se abstiene muchas 
veces de ir allá, por evitarse el pesar de encontrar- 
se con las buenas mozas de su tiempo, hoy marchi- 
tas y apergaminadas. 

En cambio la jeneusse doré va al Parque ó á 
los campos de la Exposición. 

Que pasen algunos años y ya veréis cómo cam- 
bia el espíritu de nuestros compatriotas. Las ca- 
jillas de música italiana, que nos atormentan los 
oídos á prima hora de la noche, ya no gemirán 
"■ tristes ", ni danzas lujuriantes ni " habaneras ", 
sino himnos triunfales á la vida y á la esperanza. 

Tienen también las ciudades ecos propios. 
Berlín sus clarines guerreros ; Nueva York el silbi- 
do de sus locomotoras aéreas ; París el susurro de 
abejas áticas del placer y la libertad; Guatemala el 
sonido melancólico de sus centenares de campanas. 

¡ Señores sacristanes, piedad de estos pobres 
oídos ! 

Y no pasa eso sólo con las ciudades, sino con 
las razas y las religiones. 

Jericó tenía sus clarines ; los mahometanos 
tienen el Muezdín ; los bohudistas el tang, los pri- 
mitivos cristianos la matraca, y los hijos de Ro- 
ma el esquilón. 

Las ciudades son más ó menos educadas y aí- 
tistas. 

Nunca he admirado más al pueblo alemán que 
al verlo regresando de los campos en las tardes de 
los días festivos, coronado de yedras, en grupos 
de gente alegre, cantando al aire libre las can- 
ciones acorazadas de sus poetas ó los idilios y ba- 
ladas de sus sacerdotes del ensueño. En cambio: 
qué mal efecto me han producido otros pueblos, 
con sus silbidos salvajes, y sus insultos y amena- 
zas á los pinámbulos, toreros é histriones. 

¿Recordáis, lectores, el carnaval de otros tiem- 
pos en Guatemala, los geringazos de agua, las bo- 
litas asesinas y los confites malhechores, arroja- 
dos con toda fuerza sobre los ojos ? 

¡ Qué distinto eso á las fiestas de las flores, á 
las del Corzo en Roma, á las cintas y perfumes que 
hov se usan en nuestra sociedad ! 



276 



EL POK VENIR DE 



CENTRO-AMÉRICA 



Se permiten tener sus opiniones político-histó- 
ricas, que imponen calladamente con sus trajes y 
sus adornos. 

En tiempos de la Revolución Francesa, y aunen 
los del imperio, las damas andaban vestidas á la 
Romana. 

Ved el bellísimo retrato deMd.Recamier.eldela 
dulce Betina de Goethe, y si tenéis tiempo, \'isitad- 
me un rato en la Biblioteca, y yo os enseñaré una 
miniatura de la familia del señor Oidor Campusa- 
no, en 1812, por nuestro célebre Cabrera, y os de- 
safío de antemano á que me digáis si aquellas her- 
mosas efigies pertenecían á matronas romanas ó 
á damas de nuestro siglo. 

i Quién me diera vivir unos 300 años más, pa- 
ra tener el orgullo de enseñar á los ignorantes de 
la época el retrato de mis compatriotas actuales y 
engañarlos haciéndoles creer que no son de damas 
FIN DE SI. LE iHXXErviENXE, sino de la Corte del 
Verde Galán, mi estimado Enri<|uc IV. con perdón 
sea dicho ! 

A lo que sí no me comprometería, si es que vi- 
vo por entonces, es á mostrar la efigie de las jóve- 
nes de mi edad, quienes por el año de líSGO usaban 
crinolina. • 

Pase la crinolina en los brazos, como hoy tte 
lleva, y aun me conformo con el |>oI¡2Ón ; pero, ¡ la 
campana! 

¡ Oh emjjeratriz Eugenia ! bien se conoce por 
sólo vuestra invención (|uc nacisteis en tierra de 
las columnas de Hércules I 

Son políticas. — Si exaltadas y revoluciona- 
rias, se descalzan de sus zapatos de adoquines, pa- 
ra hacer con ellos barricadas y esconden sur ca- 
rruajes de ])laza para dar pas<i á sus cañones, y 
cierran los talleres y las escuelas para convertir .-'i 
esos dos hermanos, hijos de la revolución, el estu- 
diante y el o[)erario. en hér<K"s y patriotas. 

Son religiosas á su moílo. Fanáticas, como 
yo vi á mi pol)re tierra con sus (lisci|>linarios que 
se desollaban las espaldas con el cilicio, confesan- 
do en voz alta sus |>eca(los. Mas. si son pruden- 
tes, se ven sus calles limi)iecitas en las mañanas de 
los domingos, llenas de gente, que van como TiiK- 
ORÍA camino de la iglesia, á donde se dirigen la hi- 
ja amorosa y la esposa amante á orar |M>r el pa- 
dre, por el esposo ó por la felicidad de la patiin. 

Las hay más ó menos dormilonas. — Las gran- 
des ciudades son trasnochadoras — París s^ acues- 
ta á las dos de la mañana. Berlín á mi-nuit. — 
Guatemala es una muchacha honrada. f|uc á las 
ocho de la noche ya está recogida. 

Pero lo más notable en las poblaciones son sus 
tipos. Durante los 30 añt)s nuestras calles se en- 
contraban llenas de frailes de todos colores, bar- 
budos los unos, descalzos los otros, con cerc|uillo8, 
6 llenos de mechones ; clérigos con sombreros de 
teja como el don Pascual del Barliero ; sacrista- 
nes, de calzón corto ; jierreros de traje telar, terce- 
ras con mantillas de gró. tapándose el rostro co- 
mo mujeres orientales ; I'EREJII.es, ó sean policías, 
de caites de cuero y sombrero ahulado, machete á 
la cintura y miedo cerval en las piernas ; serenos 
con trabucos y pistolas, capotón de jerga negra, 
farolillo eu la mano, los cuales con voces sonno- 



lientas y aguardentosas daban las horas y anun- 
ciaban el estado del cielo, sereno ó nublado. 

Y la habitación no queda excluida del mo\-i- 
miento general. 

Lectores: cuando vayáis á la estación del Fe- 
rroc.nrril Central, os recomiendo que de regreso 
paséis por la 10 ?. Avenida. Allí hallaréis el tipo de 
lai> habitaciones del proletario, hace cuarenta años . 
Casas hay por allí cuyos aleros se pueden alcan- 
zar con la mano, con puertas no más grandes que 
un hombre y con el piso muy más bajo que el de la 
Avenida. 

El progreso se traga á lo chico y hace alzar al- 
tiva la frente á las grandes construcciones. 

¡ Oh, mi querida Guatemala, quién os verá den- 
tro de cien años, con edificios tan elevados como 
el del *• World " de Nueva York, ó el de Manhatan 
de Chicago ! 

V no solo crece en la altura la ciudad, sino 
en extensión. 

En uno de mis últimos paseos me preguntaba, 
¿eres extranjero en tu propio país, ó has estado 
ausente de él por largos años ? 

Tal fue el asombro que me causó al ver cuaja- 
do de nuevas habitaciones los lugares de por el 
Sur, que siendo joven se conocían con el nombre 
de potren) de Crruela. Cafetales, zacatales, todo 
ha sido arrasado, y como ]K)r encanto han surgi- 
«lo casitas blancas rodeadas de árboles, con am- 
plias avenidas, solares bien cercados próximos á 
construirse. 

Por todos lados^ siente en nuestra época el 
hervor vividor. 

Ilcn<lita sen la paz, )>endita la libertad ! 

Ramón A. Salaxar. 

[ l>r " Rl Proirmo Nacioaal " de Caatrtnala ] 



Cumplimos gustosos el deber de rendir las 
UJ.ís expresivas gracias á nuestro apreciable agen- 
te en San José de Cosla-Kica. señor don An- 
tonio Font. |K)r la defensa que de nuestra empresa 
hizo en "'La Patria" contra los injustos ataques 
de un |)cri<Vlic«> de aquella culta ciudad. 

Hemos recibido de San Francisco. Cal., una 
colección completa de lo» Textos Nacionales de lec- 
tura de Guatemala, editada (xir el stñor don Manuel 
Mejía Barcenas. Li>s texto» en referencia están bien 
im|)rcsos. lujosamente empastados é ilustrados 
con mucho» grabados y viñetas El material de 
lectura consta de artículos y com|)08Ícione8 poéti- 
tica» escojidos y ordenaflo» iM>r el distinguido es- 
critor y publinsta Ik)n joa((u{ii Méntlez. El nom- 
bre de este caballero, tan conoci<lo entre los litera- 
tos más eminente» de la .Xmérica Central, es por 
si solo una brillante recomendación que augura 
para los libros del señor Meiía Barcenas la acogi- 
da más lisonjera de parte del público guatemal 
teco. 

• • 

Don ()cta^'io Mazier, nuestro agente viajero 
en Costa-Rica, ha regresado á El Salvador después 
de llenar su cometido á entera satisfacción de nues- 
tra casa. I>eja establecidas en aquella simpática 
República las agencias de San José. Heredia, Car- 
tago, Alajuela, Limón, Punta Arenas, San MateOf 
San Ramón, Palmares, Greda, El Naranjo, AtenaSi 
Esparza y Liberia. 



ET. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



277 



NUESTROS grubrdos 



0«>ii I<C!tTnón A., ^alítxíxr. 

Hoy adorna las páginas de nuestra revista la 
fotografía del notable literato centro-americano 
don Ramón A. Sa lazar. Este distinguido escritor, 
honra y esperanza de las letras patrias, es hijo de 
Guatemala, y aunque joven todavía ha tocado 
ya la cumbre de la fama no solo como escritor de 
aquilatados méritos sino que también como fiel 
servidor de la República, ora en el gabinete, ora en 
la di]5lomacia, ora en fin en la magistratura y en 
el foro. 

El señor Salazar es autor de la preciosa nove- 
la " Alma Enferma" que hace poco ha visto la luz. 
(véase la página 274.) 

I-<a OíiMa F*reMÍclenc¡al. ^aii .José — C K. 

Nuestro v rabado de la página 274 representa 
el exterior de la casa presidencial de San José. Es- 
tá situada sobre la calle 22 Norte, entre las 
Avenidas Central y sexta. El aspecto externo 
del edificio es muy modesto, pero sabemos (|ue es- 
tá amueblado de una manera elegante y que 
abundan en su interior todas las comodidades 
propias de la morada particular del primer Ma- 
gistra'do de la nación. El grupo de oficiales, sol- 
dados y gendarmes que se ve en la acera es tam- 
bién típico y contribuye á realzar lo pintoresco de 
la escena que representa nuestro grabado. 

T>oii laucas T". tDfltiultín, 
^Subsecretario de Hacienda v Crédito 
l^t'il>Iico de la I*ep\\blica de Guatemala 

Nació en la ciudad de Quezaltenango, el 7 de 
Marzo de 1863, siendo sus padres la señora doña 
Petrona de León y el señor Licenciado don Diodo- 
ro Cojulún. 

Aprendió las primeras letras bajo la dirección 
de las señoritas Rivera, hijas del honrado patrio- 
ta quezalteco don Sinforoso Rivera. 

Posteriormente, pasó á la escuela privada, di- 
rigida por el distinguido maestro don Paulino 
Salas, en donde se instruyó en la lectura, escritura 
y rudimentos de la Aritmética. Pasó de aquí, á 
la Escuela pública que tra á cargo del señor Licen- 
ciado don Manuel Fernández de León, persona 
cuyas aptitudes y laboriosidad fueron de todos 
conocidas. En este plantel cursó el señor Cojulún, 
las materias — por cierto limitadas — que antes de 
1871 se seguían en las escuelas primarias. 

Vino el 30 junio, fecha en que triunfó el Ejér- 
cito Libertador, y al fundarse el Instituto Nacio- 
nal de Occidente, el señor Cojulún ingresó como 
alunmo, bajo la dirección del señor don Anselmo 
■ Valdés, persona por muchos conceptos estimable 
y que actualmente desempeña un puesto impor- 
tante en El Salvador. 

Ahí, en aquel plantel, estudió las materias que 
la ley prescribía, é hizo todos los cursos indispen- 
sables para optar al grado de Bachiller en Filo- 
sofía. 

En 1876 pasó Cojulún á la capital, y siendo 
Ministro de Instrucción Pública el Benemérito de 
la Patria doctor don Lorenzo Montúfar, y Rector 
de la Universidad el notable escritor don Ramón 
Rosa, hizo su examen público previo al grado de 
iiachiller, habiendo formado el tribunal examina- 



dor los señores don Domingo Estrada, don Miguel 
Montenegro y don Antonio Sarti, quienes lo apro- 
baron por unanimidad de votos. 

En el mismo año de 1876 comenzó sus estu- 
dios profesionales de Derecho é Ingeniería: los pri- 
meros en la Escuela de Derecho y los segundos en 
la Escuela Politécnica. Hizo todos los cursos in- 
dispensables á la carrera de Abogacía y Notariado, 
faltándole únicamente los. exámenes generales pú- 
blico y privado ; y en cuanto á la carrera de In- 
geniería, obtuvo su título el primero de Abril de 
1879, siendo uno de los alumnos más distinguidos 
y aprovechados que salieron de la Escuela Poli- 
técnica . 

Don Lucas Cojulún se ha dedicado con espe- 
cialidad á la enseñanza de las Matemáticas, y ha 
venido prestando importantes servicios al país en 
pro de la Instrucción popular. 

Ha dado lecciones con éxito satisfactorio en 
casi todos los establecimientos de enseñanza de la 
capital y en muchas casas particulares de donde 
se le ha llamado para dar clases á señoritas ó ni- 
ños, que requerían un aprendizaje especial y dete- 
nido. 

Fruto de la larga práctica que ha adquirido 
en la carrera de la enseñanza, son las obras de 
Aritmética y Álgebra que ha publicado y que han 
merecido la aprobación de los Gobiernos de Centro- 
América en donde se han adopt.ado de texto. Segiin 
sabemos, tiene inéditas otras obras de mucho mé- 
rito como la Aritmética puramente demostrada, 
la Geometría, la Trigonometría, un tratado de 
.aritmética para las escuelas primarias y un tra- 
tado de Stenaritmia, las cuales se publicarán opor- 
tunamente. 

Don Lucas Cojulún pertenece á la Escuela li- 
beral, y es agradecido y consecuente defensor de 
la memoria del Reformador de Guatemala, Gene- 
ral don Justo Rufino Barrios. 

Ha desempeñado muchos cargos honrosos 
durante su vida de hombre público, y es actual- 
mente el subsecretario de Hacienda del Gobierno 
de Guatemala. 

En la página 279 del presente número de nues- 
tro semanario publicamos la fotografía del señor 
Cojulún 

Una choza de Indio»ii en 'Salamanca. 

En la página 280 del presente número verán 
nuestros lectores un pequeño grabado que repre- 
senta una escena en Talamanca.extensay feracísi- 
ma región situada hacia el centro y Sur de la Co- 
marca de Limón. Comprende principalmente la 
Talamanca, el Valle ó más bien valles del Teliri y sus 
afluentes desde los flancos orientales de los volca- 
nes Pico Blanco y Ujimí hasta el mar. Los habi- 
tantes de este magnífico territorio son indios incul- 
tos, que viven principalmente de la caza y de la 
pesca y á los que el Gobierno de Costa-Rica se 
propone civilizar. 

ICl F*uente <le la \'e>r-a. — San Walvador. 

La bonita escena que representa nuestro gra- 
bado de la página 280 es tohiada de fotografía 
del puente que cruza el .\celhuate, al extremo de 
la 6a. Avenida Sur, en la plazoleta situada al fren- 
te de la Fábrica de Licores. La 7a. Avenida que 
es muy tortuosa en su principio meridional arran- 
ca también de la plazoleta mencionada, de suerte 



278 



EL PORYENIK 



DB CENTRO-AMÉEICA 



que el puente sirve á ambas avenidas. Al cruzar 
el puente se llega á la aldea de San Jacinto 
cuvas calles pintorescas son mu^- frecuentadas 
por los sansalvadoreños. El puente de la Ve- 
ga es notable por un célebre salto á caballo 
que desde su piso hizo el General Malespín. el 
mejor ginete y el mas diestro lancero que ha teni- 
do el ejercito' salvadoreño. Cuentan que pereció 
el caballo del atrevido militar que entonces era 
ayudante del general Morazán, y que el ginete, 
fue llevado muy golpeado á su casa. La altura 
del puente no baja de 18 pies ingleses. 

El puente de Comuyajciiela. 
En la página 282 de nuestro presente número 
publicamos una vista del hermoso puente que une 
la ciudad de Tegucigalpa con la Villa de Concep- 
ción ó Comayagüela. Esta hermosa estructura es 
toda de piedra. Tiene diez arcos y mide cien varas 
de largo, cuatro de ancho y 40 pies ingleses de al- 
tura. Fue construido por los españoles en 1817. 

l^a turbina eléotríca de »an Jo«*. 

Nuestro grabado de la página 282 representa 
la turbina de los Anonos de ddnde la^ compañía 
del alumbrado eléctrico de San José, Costa-Rica, 
toma la fuerza motriz para sus dinamos. L« ciu- 
dad está iluminada por más de 100 lámparas de 
arco, de una potencia de 1,500 bujías, y más de 
2,000 lámparas de una intensidad de 16. 

La empresa cuenta con seis dinamos de dife- 
rentes sistemas, 2t> millas de conductores en San 
José y en Cartago y con todas las oficinas y de- 
pendencias necesarias para el buen servicio. 
ICl MaI<Sn de OimnaMia.— lnMtitut<» de 
Ooc-ídente. — I-,«An de íSlearaicua. 

Nuestro grabado de la página 281 rej»resenta 
el salón de (íimnasia del Instituto de Occidente en 
León. Bsa vista fue tomada durante la Adminis- 
tración del señor Presidente don Evaristo Cai'azo. 
cuyo retrato de cuerjK» entero aparece en el fond»), 
en el centro de una conmn gigantesca. El señor 
Caríiz.o está de pie «letras del escutlo ile In Repú- 
blica. Todo el salón está lleno de aparatos gim- 
násticos y del techo cuelgan c<)lumpu>s, argollas, 
escalas de cuerdas etc. 

I 'na Hnoa do caoa<» en I<Iv<»h 

En la página 287 del presente número <le nues- 
tra revista verán nuestros lectores un grabadt) 
que representa una calle de cacaoteros en una ha- 
cienda de Rivas, Nicaragua. Los árboles del ca- 
cao adquieren en el Ik'parlnmcnto de Rivas un ile- 
sarrollo maravilloso, sin duda «lebido aciertas pro- 
piedades del suelo y del clima, poco comunes en 
otras regiones, y tjue hacen notables á las hacien- 
das de ese territorio por la abundancia de las c»>- 
sechas v la excelente cilidad del fnito 





L a8 I^ÁOKlJktAS OEL OErVTAlJRO 



^ lENTO y veintinueve años ha- 

'J['. bían pasado después de que 

< i/^ , , . , Vabriano y Decio. crueles em- 

f.í', r . ■ ■ . peradores. mostraran la bár- 
^'V '" bara furia de sus persecucio- 

V, nes, sacrificando á los hijos de 

f Cristo, y sucedió que un día 

de claro sol. cerca de un arro- 
yo, en la Tebaida, se encontraron frente afrente un 
sátiro y un centauro. ( La existencia de estos dos 
seres está comprobada con testimonio de santos y 
sabios, como lo demostró en un cuento, la ninfa. 
un hombre ilustre del país de Francia.) Amlws 
iban sedientos, bajo el calor del cielo, y apagaron 
su sed : el centauro cogiendo el agua en el hueco 
de la mano, el sátiro indinándose sobre la linfa, 
hasta sorberla. • 

Después hablaron de esta manera : 

— " No há mucho — dijo el primero — vinien- 
do |K»r el lado del Norte, he visto á un ser divino, 
quizá Júpiter mismt). bajo el disfraz de un bello 
anciano. Sus ojos eran jienetrantes y |K>deroso6. 
su gran barba blanca le caía por la cintura ; cami- 
naba de8pacio<«amente. a|>oyado en nn tosco lK>r- 
don. AI verme se dirigió hacia mí. hizo un signo 
extraño con la diestra ; scntíle tan grande, como 
si pudiese en>nar á voluntad el rayo del Olimpo. 
No de otro modo que si tu\ñe8e ante la mirada 
mía al iwdre de los dioses. Hablóme en una len- 
gua extraña que no obstante comprendí. Busca- 
ba una senda de mí ignorada ; twro que, sin saber 
cómo puíle indicarle, obedeciendo á raro y desco- 
n<x-ido |KKler. Tal miedo sentí, que antes de qu« 
el numen siguiese su camino, corrí locamente por 
la vasta llanura, vientre á tierra y cabellera al 
aire." 

— "Ah. exclamó el sátiro — tú ignoras acaso 
(|ue una aurora nueva abre ya las puertas dd 
Oriente, y que los dioses to<los han caído^ delante 
de otro I>ios más fiíerte y más grande ? El ancia- 
no que tú has \n8to no era Júniter. no es ningún 
ser olímpico. Es un enviado del Dios nuevo. E»-« 
ta mañana, al salir el sol. estábamos en el meinte 
i-ercano todos los que aún quetlábamos del antes 
inmenso ejército capríjiede. Hemos clamado á los 
cuatro \-ientos llamando á Pan. y ajíenas el eco 
ha respondido á nuestra voz. Nuestras zampo- 
ñas no suenan ya como en los pasados días: á 
través de las hojas y ramajes, no hemos A-isto una 
sola ninfa, de rosa y mármol vivos, como las que 
eran antes, nuestro encanto. La muerte nos per- 
sigue. Todos hemos tendido nuestros hraxos ve- 
lludos y hemos inclinado nuestras pobres testas 
cornudas, pidiendo amparo al que se anuncia co- 



BL PORVENIR DB CENTRO-AMÉRICA 



279 



nio único Dios inmortal. Yo tam- 
bién he visto á ese anciano de la 
barba blanca delante del cual he sen- 
tido el influjo de un desconocido po- 
der. Há pocas horas, en el vecino 
valle, encontróle apoyado en su bor- 
dón, murmurando plegarias, vesti- 
do de una áspera tela, ceñidos los 
ríñones con una cuerda. Tejüroque 
era más hermoso que Homero, que 
hablaba con los dioses y tenía tam- 
bién larga barba de nieve. Acercóse 
á mí, armado de ese signo omnipo- 
tente, que cau ó en tí misterioso 
espanto. Yo tenía en mis manos á 
la sazón miel y dátiles. Ofrecíle y 
gustó de ellos como un mortal. Ha- 
blóme y le comprendí sin saber su 
lenguaje. Quiso saber quién era yo, 
y díjele que, enviado de mis compa- 
ñeros, en busca del gran Dios, rogá- 
bale intercediese por nosotros. Llo- 
ró de gozo el anciano, y sobre todas 
sus palabras y gemidos, resonaba 
en mis oídos con armonía arcana 
esta palabra ¡Cristo! Después le- 
vantó sus imprecaciones sobre Ale- 
jandría; y yo, también como tú, te- 
meroso, huí, tan rápidamente, co- 
mo pueden ayudarme mis patas de 
cabra." 

Entonces el centauro sintió correr 
por su rostro lágrimas copiosas. 
Lloró por el viejo paganismo muer- 
to, pero también lleno de una fe re- 
cién nacida, lloró conmovido al 
parecimiento de la nueva Luz. 

Y mientras sus lágrimas caían 
sobre la tierra negra y fecunda, en 
la cueva de Pablo el Ermitaño, ss 
saludaban en Cristo dos c;ibelleras 
blancas, dos barbas canas, dos almas señaladas 
por el Señor. Y como Antonio refiriese al Solitario 
su encuentro con los dos monstruos, v de qué ma- 
nera llegase á su retiro del yermo, díjo'le el primero 
de los eremitas : 

— " En verdad, hermano, que ambos tendrán 
su premio: la mitad de ellos pertenece alas bestias, 
(le las cuales cuida Dios sólo ; lo otra mitad es del 
hombre y la Justicia eterna lo premia ó lo castiga." 
He aquí que la siringa, la flauta pagana, cre- 
cerá y i parecerá más tarde, en los tubos de los ór- 
ganos de las basílicas, porpremioalsátiroquebus- 
có á Dios ; y pues el centauro ha llorado mitad por 
los dioses antiguos de Grecia y mitad por la nue- 
va fe, sentenciado será á correr mientras viva so- 
bre el haz de la tierra, hasta que, de un salto por- 
tentoso, en virtud de sus lágrimas, ascienda al cie- 
lo azul, para quedar para siempre luminoso en la 
maravilla de las constelaciones ! 

Rubén I).\rÍ(). 





oo.N i.rc AS r. cojci.ix. 
Subsecretario de Hacienda y Crédito Público de la República de Guatemala. 



XI A. I ) I< (5 . 

¡Qué bien suena al oído esa palabra santa! 
En boca del niño es un reclamo, en la del desgra- 
ciado un auxilio que anhela; pronunciada por el 
huérfano, es un recuerdo húmedo de tristeza; en el 
hogar feliz, un arrullo ; en la enlutada casa, un 
suspiro ; lejos de la patria, una queja doliente que 
se dilata por regiones de infinita nostalgia. 

¡Madre! personificación castísima de las vir- 
tudes todas, su amor es rocío que vivifica, su voz 
grata armonía que, desprendida del concierto di- 
vino, trae al espíritu dicha y consuelo; ¿hay fi-ío 
en el alma ? — el rayo de su mirada disipa las bru- 
mas que la entristecen ; ¿enervan á la materia pa- 
decimientos físicos? — su mano, que acaricia, co- 
munica á la herida calmantes saludables. 

En la perpetua lucha por la vida, apocamien- 
tos terribles asaltan nuestro ánimo, y hacen que 
brote del pecho una como rebeldía contra la natu- 
raleza, contra la humanidad, contra Dios, .\bru- 
mado por el trabajf), ansioso b^sca reposo el cuer- 
po; ocúltase la pupila bajo el párpado, que pesa 
sobre ella cual si fuera capa de plomo ; duerme la 
materia y la imaginación vela. Entonces soña- 
mos lo que precisamente está más lejos de noso- 
tros : una virgen celeste, envuelta en esplendores 
de luz diamantina, con el nombre de Felicidad. nos 



280 



EL POKVENIK DE C ENTKO- AMERICA 



llama quedo, muy quedo, para que no oigan los 
envidiosos de la dicha ajena ; pero al querer alcan- 
zar ¡insensatos! esa virgen soñada, desperta- 
mos y nuestros ojos no encuentran masque 

dos cielos, los ojos de nuestra madre, que nos es- 
tán " dulcísimos mirando : " y es en momentos ta- 
les cuando pensamos que la verdadera felicidad, 
la única dtcha, es sentir sobre sí el calor de aquella 
mirada. 

Descubrios á la puerta, y silenciosos, con paso 
mesurado, penetrad en ese hogar tranquilo donde 
no, se oye más que el tic— tac de un reloj de pared ; 
dirigid la mirada hacia ese punto blanquísimo que 
resalta en la semi-obscuridad de la sala como un 
altar sagrado, y encontraréis allí dos ojos que ve- 
lan y dos labios que sonríen con dulzura, tendien- 
do transversalmente sobre ellos el dedo índice de 
la mano derecha, que os demanda silencio : esos 
ojos y esos labios son los de una madre. Temero- 
sa de que el niño despierte, os implora silencio con 
ademán tan dulce, que así, envuelta tn blancas 
sábanas y apoyada la sien en su alba mano iz- 
quierda, parece un ángel del cielo recostado en nu- 
bes vaporosas del océano. 

Hay también otra madre, madre fecunda que 
alimenta en su seno muchedumbre de hijos: se lla- 
ma Patria. 

Difícil parece fijar con precisión de qué lado se 
inclinan los sentimientos de un corazón filial, si 
del lado del ser cjue le dio vida, ó del Indo de esa 
otra madre que moculó en sus venas algo así co- 
mo una nueva sangre que le infunde vigor, fortale- 
za, energías de gran carácter. Sin embargo, ved 
á ese hombre que reclina blandamente su cabeza, 
confiado y tranquilo, sobre el regazo materno: 
educado en la escuela del trabajo, tiene la concien- 
cia limpia de malas obras y bajezas y goza con in- 





líl l'nt-nte de In Vejpi. 



Chora de indios en Talamanca. — C. R. 

decible gozo de las tiernas caricias maternales. 
De pronto resuena en los aires una queja lastime- 
ra, qac de eco en eco va extendiéndose por mon- 
tes, valles y hondonadas; el semblante de ese 
hombre |>alidece. levanta prestamente la cabeza y 
con atento oído escucha esa queja lejana que sue^ 
na ya con entonación de grito: es la patria que 
llora. Sí, la patria que llora v que con lamentos 
pide consuelo á sus buenos hijos ; y al repercutir 
en su pecho ese llamamiento doliente, aquel hom- 
bre vuela en defensa de la madre común, sin cui- 
darse de la otra cuvos ojos, ñiente de ternura, 
vierten lágrimas de dolor. ; Por qué se va así tan 
corriendo y deja sumido en llanto & esc ser idola- 
trado ? ¡ Ah ! es que para la una hay amor, amor 
purísimo ; mientras que para la otra hay varie- 
dad de sentimientos que vencen en potencia á 
aquel cariño santo. 

Morazán, la fi- 

gura excelsa de la 
istoria cen tro- 
americana, vaga n- 
d»> triste y pensa- 
tivo j)or las cam- 
piñas de Valparaí- 
so, delira á solas 
con la )>atría: Ca- 
banas, d guerrero 
audaz y valiente, 
siempre vencido 
)>ero bañado siem- 
pre en resplando- 
res de gloría, lu- 
cha por la integri- 
dad de la patria; 
Íerez, esc loco su- 
)lime,Que se anda 
con la trente incli- 
nada A orillas del 
Lago de Nicara- 
gua, mira á lo in- 
terior de su cere- 
bro y en éxtasis de 
amor contempla 
allí, unidas en es- 
trecho abrazo, á 
cinco hermanas 
que forman la pa- 
tria, la gran pa- 
tria que él se ima- 

S«n Solvudor RÍna. 



FÍL POKVKMK Dli ClvNTRO 



Todos los martirios, todos los heroísmos, to- 
dos los sacrihcios cruentos, las abnegaciones subli- 
mes, las luchas generosas, se dan en ofrenda de 
amor a esa deidad bendita que nos acompaña eí 
nuestras tristezas, en las interminables noches de 
insomnio y en las soledades del ostracismo 

¡ Patna ! Sagrado nombre que al pronunciar- 
lo es al espíritu como una blanda caricia impreg- 
nada de dulce melancolía. -¡Cuántas veces sis 
hijos proscriptos le envían recuerdos en alas del 
pensamiento! Cuántas el alma se escapa de 
pecho en las impalpables formas de un suspiro y 
volando volando, va á habitar los aires ,,ue me- 
íra c"uerida! P'"''''^'' ^ agrestes bosques de esa tie- 

Feliz mil veces, quien, después de larga ausen- 



IIOJAiS l>I>*l»Kl<!SAí* 



Era esa hora solemne de la vida en que se des- 
pierta el pensamiento, en que el corazón siente el 
primer impulso de una fuerza desconocida v mis- 
tenosa. 

Mi alma sintió una necesidad indefinible v un 
deseo vago, inexplicable. 

¿En quién depositar la ternura de que se esta- 
ba llenando mi pecho ? 

Tuve un ti-nipo de sueños, y para satisfacer á 
mi corazón, creé para él un ideal. 

Y esperaba ver aparecer un día en el camino de 
mi vida la encarnación de la figura fantástica que 
pasaba por mi alma, perfumándola. 

La vi, era una mujer -dulce, bella y pura' 




El salón de Gimnasia. — Instituto de Occidente. 
León Nicaragua 



Cía, vuelve al lugar do se meció su cuna, v estre- 
cftando contra su corazón otro corazón henchido 
de amor, puede exclamar gozoso : madre mía ! Y 
íeliz por siempre, quien, al pisar la ribera de azules 
y dilatados mares, puede extender la mirada por 
el grandioso panorama de bella naturaleza, y ex- 
clamar con delirante alegría: patria ! patria ! 

Gregorio de Leó.x. 




Pasó, y sus ojos esquivaron mirarme; pero los míos 
la siguieron como si ella se llevara mi corazón. 

Nació la pasión, y se conmovió todo mi ser. 

La amé desde el fondo de mi pecho. Amor lo- 
co, sin esperanza, porque ella no me amaba: su in- 
diferencia me lo había dicho ya. 

¿ Habría alguien, más afortunado que vo que 
fuera dueño de su amor? Tal vez 

Yo procuraba verla; tenía facilidad pafa ello 
Pero había en su frente algo como una sombfa de 
tristeza ; á veces había creído ver en sus ojos una 
lágrima próxima á rodar por su faz. 

¡ Ah, ella amaba ! Y callé, üis labios no pro- 
nunciaron una sola palabra indiscreta que revela- 
ra mi insensata pasión. 

Y la llamé " tumba. ' Sí, de las tumbas nada 
hay que esperar ya ! 

Yo era infeliz. 



282 



El. PORVENIR r>E CEXTROtAM ERICA 



Mi primera ilusión evaporada ; muerta mi pri- 
mera esperanza, triste mi alma porla primera vez, 
en un momento de desesperación, enjugando una 
lágrima, quise olvidar á la que para mí no existía. 
V, así, me arrojé loco entre el torbellino de otra pa- 
sión, V me deje arrastrar por él, sin darme cuenta 
de lo que ifkcía, sin d ;tenerme á examinar las con- 
secuencias de ese arrebato de locura, deesa exalta- 
'ción febril de mi ánimo. 

De lo ciue sucedió entonces ; de las impresiones 
que agitaron mi corazón en ese lapso de tiempo.... 
vo no quiero acordarme. 

' Quisiera solamente echar un velo denso sobre 
ese cuadro lleno de sombras, que representa la 
época fatal de mi vida. 

Quise ahogar á fuerza de emociones fuertes ese 
sentiminto profundo que seguía ardiendo en mi 
I)echo. pero todo fue inútil. 

La presencia del ser que lo inspiraba hacía la- 
tir mi corazón, y Ei.KAera siempre la secreta y más 
grande aspiración de mi alma. 

El corazón humano, por agitado (jue se halle, 
tiene sus horas de reposo en que se abandona á un 
estado aparente de calma, mientras el espíritu me- 
dita. 

En esas horas de soledad y de melancolía, es- 
cogidas por los recuerdos para visitar á los que 
viven del pasado, mi pensamiento apartaba el ve- 
lo que cubría el objeto de mi culto secreto, y allá en 
el fondo del templo de mi alma, adorada en silen- 
cio la imagen de esta mujer " dulce, bella y pura. " 

— ¿ Por qué no venía ella entonce» á sentarse A 
mi lado? Yo le hubiera dicho que la amaba, y si no 
hubiera querido creer en mis palabras, le hubiera 
instado ])ara que fijara sus pupilas en mis ojos 
"llenos de multitud de lágrimas," y contemplar 
por un instante siquiera, á través de ellos, la mu- 
da adoración de mi jK'nsamiento á su imagen. 

l'cro ella no venía nunca, y yo volvía á la vida 
agitada, á la locura de mi desv«<l»« radón. 

.\ nadie le revelé mi sirreto. — ¿ l't>r;\ qtu' ' 




L« Turbina eléctrica de San Josí. — C. R. 



Así se deslizaron inútiles los días mejores de mi 
juventud. 

Y el torbellino aquel, iba arrastrándome siem- 
pre. 

¿ A dónde mcllevaba? Al ver cerca la boca de un 
abismo en cuyo fondo ¡ha á caer, sentí miedo y es- 
panto; entonces hice un esfuerzo y me detuve: me 
di cuenta de lo que había pasado por mí. Y porel 
mismo camino que siguiera en alas de ese huracán 
tremendo, regresé estremecido de terror y admira- 
do de mi debilidad. 

• • 

Dcspnés ? 

l'na ocasión vi una virgen que comtemplabn 
con ojos húmedos las ruinas del edificio de un afec- 
to santo de su alma, como una ave triste al ver 
cortado el árbol en que formó su nido. 

La ingratitud de la calumnia había dcsgnrra- 
dt) su pecho. 

Y era ella, la misma mujer "ílulce. bella y pu- 
ra!" 

líntonces lu amé más que antes : y un día mis 







EL I>ORVENra DB CBNTRO-AMÉRICA 



labios le revelaron algo, que yo no más sabía, lo 
que tanto tiempo había sido solamente un secreto. 
Hermanos en el dolor y la desgracia ; con una 
misma aspiración inmensa, — la ternura — , llega- 
mos á queremos mucho, mucho ! 

Era una mañana nebulosa y triste de un mes 
de invierno. 

Ella, apoyada la frente sobre mi corazón, llo- 
raba en silencio. Mi pecho estaba oprimido de do- 
lor. Mudos nuestros labios. 

* • 
Y cuando pude salir de ese enajenamiento en 
que nos deja una pena suprema, sólo recordé que 
nos habíamos dicho " adiós " — quizá para no ver- 
nos más..... 

Isaías Gamboa. 



HI8TOI«IA. T>G¡ XJJ«ÍA VIOIvGíTjV 

Fue en un jardín, á orillas de una fuente, 
que al sepultarse el sol nos conocimos : 
sentados en un banco frente á frente 
nos miramos los dos y enmudecimos. 

Ella sus ojos me ocultó temblando, 
no sé si de emoción ó de sorpresa, 
y una rosa en sus manos deshojando 
inclinó sobre el pecho la cabeza. 

Al caer de los pétalos al suelo 
sobre la verde alfombra, vi cruzados 
sus pies de niña, cual entre albo velo, 
por la elegante falda resguardados. 

Todo mostraba en ella la inocencia 
de la primera conmoción sentida, 
cuando despierta el alma á la existencia 
en la alegre mañana de la vida. 

Llevó luego las manos á su jjecho, 
y al arreglar entre medrosa é inquieta 
de un encaje (Je armiño el nudo entrecho, 
me descubrió en el fondo una violeta. 

No sé si yo se la pedí anhelante, 

no sé si adivinó mi pensamiento 

Yo la marchita flor tengo delante, 
y aun todavía su perfume siento. 

Ramón Uriaktk. 



i^o que: b:» i^a. rviBiCKTA» 



Yo no sé muy bien, decía Romualdo, si Dios 
me hizo á mí para que disfrutara de mucha liber- 
tad ó de poca ; pero sí sé que hasta ahora he sido 
lo menos libre que era posible. En primer lugar, 
yo vine al mundo des]jués de haber estado muchos 
meses en una prisión estrechísima, atado con mis 
propios miembros, sin poderme mover de un Indo 
al otro. Luego me hallé envuelto en pañales, que 
eran verdaderas prisiones, y mi libertad era la que 
tiene un fardito bien liado. Después no pude ir de 
un lugar á otro sino con andaderas y conducido 



por mano ajena. En seguida el aya, y después el 
ayo, me trajeron y llevaron como les dio la gana. 
Yo siempre hice lo que otros quisieron, hasta que 
murió mi padre; y después de muerto aquel á 
quien debía sumisión y respeto por ley de natura- 
leza, he hecho sólo lo que me han dejado hacer los 
que no son padres, ni parientes, ni sU^ieriores, sino 
hombres que han querido y han podido oponer su 
resistencia á mi libertad. Digo, pues, que si yo 
nací para ser libre, y si á los demás les sucede lo 
que á mí, la libertad no es una gran cosa, porque 
es la dependencia de cuanto nos rodea ; y si la na- 
turaleza no padeció alguna equivocación en sus 
sabias combinaciones, es preciso convenir, que no 
dio al hombre lo que este más necesitaba para ser 
el más libre de los animales. Paréceme á mí, que 
la voluntad de Dios de hacer al hombre ¡a más H- 
bre de ||is criaturas, se hubiera manifestado con 
toda evidencia haciéndole la más ágil, la más 
fuerte: que le hubiera dado un par de alas pro- 
porcionadas á su peso, un par de nadaderas con- 
venientes para que pudiese atravesar los ríos, la- 
gos y mares; un par de piernas tan ágiles como 
las del gamo ; un cuerpo tan ligero como el del ti- 
gre; una fuerza igual á la del león; y entonces sí 
que vencería el hombre todos los obstáculos, y se- 
ría libre sobre la tierra, sobre el aire y sobre las 
aguas. Y no se diga que haríamos muy mala fi- 
gura con un par de alas detrás de los brazos, por- 
que pareceríamos unos angelitos ó unos angelo- 
nes, y nos ahorraríamos el vestido, sirviéndonos 
las alas de capote ó de sobretodo. Con que, visto 
está que Dios no quiso que fuésemos tan libres co- 
mo el águila, ni como el tigre, ni como el león. Ni 
se diga que nosotros aprisionamos al águila en su 
nido, que tomamos á la ballena con el harpón, al 
gamo con los perros, al tigre y al león con la 
trampa ; porque también el tigre y el león nos de- 
voran sin valerse de trampa, y el gamo se nos va, 
y la ballena nos mata, y el águila en el aire nos 
burla completamente. 

Y después de esto, seguía diciendo Romualdo, 
con todas mis alas, con todas mis nadaderas, con 
toda mi ligereza de gamo, con toda mi agilidad de 
tigre, con toda mi ftierza de león ó de elefante, mi 
libertad no sería mayor que la de los demás hom- 
bres, porque todos volaríamos, nadaríamos, corre- 
ríamos asaltaríamos y resistiríamos del mismo mo- 
do, sin haber conseguido otra cosa que hacer en el 
aire y en el centro de las aguas lo que hacemos so- 
bre el haz de la tierra. Nos perseguiríamos volan- 
do y nadando como nos perseguimos sin volar 
y sin nadar, y nuestra pobre libertad andaría siem- 
pre de mala data, porque esta reina del mundo no 
puede reinar, sino como reinan los que reinan, es 
decir, unos sobre otros. El más Hbre debe de ha- 
cer su mayor libertad de la menor que deja al me- 
nos libre ; y por eso vemos que los más amigos de 
la hbertad dejan sin libertad alguna á los que se 
contentan con tener un poco de ella. Esto es lo 
que han hecho en todo tiempo los egipcios, Ibs he- 
breos, los medos, los asirios, los caldeos, los mace- 
donios, los persas, los griegos, los romanos, los 
franceses, los ingleses, los nor*e-americanos, 3* to- 
dos los hijos de Adán, y esto me parece que segui- 
remos haciendo hasta la consumación de los siglos, 
porque es la cosa más natural que hay en la tierra. 

Antonio José dk Irrxsarri. 



284 



BL PORVENIK DE CBNTRO-AMÉRICA 



r>E:BE;R ükiv poeta 




UAXDO en los pueblos la maldad domine 
Y la nación raquítica y mengtiada 

.A su completa perdición camine 
Como la Roma de la edad pasada ; 



¡ Oh ! cuando el virus corruptor la invada, 
Cuando su misma corrupción la mine. 
Entonce el poeta, de su frente airada 
El rayo de su cólera fulmine. 

Predique la verdad, y la mentira 
Condene con enérgica entereza : 
Contra el vicio procaz estalle en ira 
No acatando en los grandes la vileza. 
Si al golpe rudo de su férrea lira # 

Quebranta de los malos la cabeza. 

Calixto Velado. 




— Del último cat/ilogo de la rniversidad «le 
Harvard extractamos las siguientes cifras : Núme- 
ro de Profesores, 366 ; número total de estudiante!» 
3,600, distribuidos de esta manera: Humanidades, 
1,771; Escuela de Ciencias, 340 ; Artes v letras. 
285; Divinidad, 41 : I^ye«. 4<k'): Medicina. 531; 
Dentesteria, 102; Veterinaria 55; otros ramos 
15. 

— El célebre escritor humorista Edgar Willson 
Nye, " Bill Nye", murió el 22 de Febrcr»» del co- 
rriente año en Asheville. N. C. A la edad de 46 
años. Durante los últimos ocho años de su vi«la 
ganó de 20 A $30.000 al año con solo su pluma. 

— Del " Price Ciirrent" <le Cincinn;ili tomamos 
los siguientes datos. Los Estados ('nidos tienen 
178,708 millas de ferrocarril; .Memania. 27.451; 
Francia, 24,014; Gran Bretaña é Iriandn. 20.321; 
Rusia, 19,622; Austro-Hungría. 17.621; Italia. 
8,496 y España. 6.769. 

— Durante los doce meses (|ue rigió la tarifa 
])roteccioni.sta de Mckinley en los Estados l'niílos. 
los ingresos aduaneros'fueron .$ 1 25.r)51 ,1 29. mien- 
tras que con la actual tarifa esos ingres«»s han su- 
bido á .$161.391,367, 

— El Rey Meiiolck, de Abisinia, revistó el K» 
de Marzo á cien mil hombres bien armados delan- 
te del Mayor Sala del eiércit*) italiano. 

— Jil Congreso del Estado de New-Vork en 
Albany, aprobó el proyecto de unir en una sola las 
ciudades de New-Vork y Brooklyn. 

— El yate " Ailsa ". francés, ganó la carrera de 
Cannes. á los yates •Britannia " y " Satanita ". 

— El Gobierno inglés ha hecho salir del Cairo 
un ejército anglo-egiinrio de 8000 hombres contra 
los dervishes de Dongola. Se cree que la exj)efli- 
ción tenga por objeto auxiliar ü Italia. A esta 
demostración ha contestado el Czar ofreciendo al 



Rey Menelek toda clase de elementos de guerra y 
aun varias compañías de voluntarios que el mo- 
narca de Abisinia no ha querido aceptar, porque 
dice que cuenta con lo ba tante para obhgar á los 
italianos á evacuar todo el territorio. 

— Los gabinetes de Berlín y de Viena conside- 
ran la caída del Primer Ministro Crispí de Italia 
como uns pérdida muy seria porque el nuevo Pre- 
sidente del Consejo. ÑI arques di Rudini no tiene 
simpatía alguna por la triple alianza. 

— La Prensa americana ha anunciado que M as- 
cagni ha concluido su nueva ópera titulada " Za- 
netto." El compí)SÍtor declara con mucho entu- 
siasmo que es su favorita y la mas original de sus 
obras. Tiene un preludio coral sin orquesta. Cons- 
ta de un solo acto y esta tomada de " Le Passant " 
de Coppee. La otra ói)era que Mascagni está :\ 
l)unto determinar se titula "Vestilia. " Esta es 
más ambiciosa y mucho mas trágica que sus com- 
posiciones anteriores. 

— Según informes del Lalwratorio Antropo- 
métrico de Londres, en cada lOO hombres hay 51 
cuyo brazo derecho es más fuerte t^ue el izquierdo. 
En un 16°|p ambos brfizos tienen igual fuerza yne 
32^ lo el izquierdo es más fuerte que el derechti. 
En cada lOO mujeres. 28. 6 tienen brazos de igual 
fuerza ; 46. 9 tienen más fuerte el brazo derecho y 
24.5 el izquierdo. 



SCLCIQN 




Id Pn)fesor Bamord acaba de descubrir una 
gran nebulosa en la constelación Scorpio. Incluye 
la estrella Autares y do« ó tres grados hacia el 
Sur. Dice que es de vastas dimensione*. de aspec- 
to extraño y de ñgura intrincada. 

ICl ffr. Charcot dijo |h>co antes de morir 
(|uc los hombres de ciencia se habían burlado siem- 
pre de la creencia vulgar ile que laluna ejercía una 
mfluencia muy directa en las enfcnnetlades menta- 
les; i»ero que á metlidu que más se <il>serva los fe- 
nómenos relncionatlos con las mareas y los movi- 
mientos »>scilatorií>s lie la tierra se va haciendo 
más general la convicción, entre los sabios, de que 
el vulgo tiene la razón en esus casos. 

^1 entomólogo del gobierno lie Tasmania 
Mr. E. H. Hom|»s«m ha <il)servnd«) <jue el creci- 
miento de las plantas se eA».-túa de la manera si- 
guiente: de las 6 a. m. á las 12 m ; *J''\,/. de las 12 
m. á los 6 p. m, nada ; de las 6*p. m. á las 9 p. m. 
lVls°lo; ^^ ''"* •* V- '"• " I"" '- V •" •^^/ií«''lr y "^ las 
12 p. m. á las 6 a. m. S5 La rosa de banksia 

crece 6Va pulgadas en 24 horas; el manzano, 2''j 
pulgadas y el peral, l'a pulgadas 

ICI dentista Dr. Jeniscm de .\Iiuneapolis<liceque 
ha empleado, crm muy buen resultado, la electri- 
cidad en loshem«)rragi is pr<)vinientes de la extrac- 
ción de los dientes La c<irriente tiene la propie- 
dad de producir im coagulo inmediatamente y de 
tancar así la salida de la sangre 

I >e 629 casos de difteria tratados con a.nti- 
ToxiNE, en Chicago, se salvaron 591. Ninguno 



m. PORVENIR DB CENTRO-ASléRlCÁ 



285 



muñó de cuantos acudieron dentro de las prime- 
ras 24 horas del aparecimiento de la enfermedad 
De 4-37 personas "vacunadas" que se expusieron 
al contagio ninguna contrajo la enfermedad. 

€Ciitre los vicios extravagantes y raros ha 
empezado á tomar el lugar que le corresponde el 
há1:)ito de fumar cigarrillos de hojas secas de té. 
Actualmente está haciendo furor entre ciertas gen- 
tes de Londres esta costumbre singular y dañina. 
Como puede fácilmete suponerse, lapráctic 



j . . . _ . practica aludi- 

da ongma mfinidad de dolencias nerviosas de di- 
fícil tratamiento, y según los facultativos más emi- 
nentes de Inglaterra ella es la causa de una verda- 
dera ruina del sistema nervioso, porque ahuventa 
el sueño por completo, produce alucinaciones^^ tem- 
blores persistentes é inrresistibles y concluve por 
matar á sus víctimas. 

— Más de la mitad de los desastres ocurri- 
dos en los ferrocarriles se verifican de noche y en 
las curvas de los trayectos, v se deben, según cre- 
encia universal, á la circunstancia de que el faro 



de las locomotoras 
hacic 



uz se proyecta siempre 



adelante impide que se vean los obstáculos 
que causan los desrielamientos. Si á la vez que la 
locomotora entrara en la curva se lograra que el 
faro girase con rapidez alumbrando la vía, es se- 
guro que se evitarían muchísimos contratiempos, 
y esto es precisamente lo que se acaba deinventar. 
Todos los dueños y empleados de los ferrocannles 
se preguntan hoy que porqué no se había pensado 
en una cosa tan sencilla, tan útil v tan esencial an- 
tes de ahora. 



micuLn/ij/i, 




iNuimrmñs, 

— En Guatemala se ha dispuesto prohibir el 
exterminio del Quetzal, de esa ave bellísima de los 
bosques elevados y fríos de Centro-América. Cree- 
mos que se ha hecho bien, y solo sentimos que una 
medida tan acertada no se adopte también en 
Honduras, Nicaragua y Costa-Rica, donde toda- 
vía existe á pesar de la ruda guerra que le hacen 
los cazadores por amor á su hermosísimo plumaje. 
El Quetzal es nuestra ave del paraíso. Es el pája- 
ro más bello de América, y como símbolo de la li- 
bertad^ debiera dejársele vivir en paz en el seno 
sombrío de nuestros bosques. 

El- Quetzal tiene el cuerpo de un color rosa pá- 
lido y la cabeza del cuello de un rojo oscuro. Las 
alas, la nuca y los lados son de un verde esmeral- 
da lustroso, y la cola, compuesta de siete plumas 
que llegan á tener hasta treinta y seis pulgadas de 
largo, es también de un verde puro y brillante. 
En tamaño este pííjaro es semejante á una palo- 
mi. Tiene el pico pequeño, corvo y fuerte. Se aH- 
menta de frutas y de insectos. Es de hábitos pere- 
zosos, taciturno y silencioso. Vuela con lentitud y 
majestad, y rara vez se le ve á menos de cuatro 



mil pies de altura sobre el nivel del mar. No se 
puede domesticar. Si se le encierra en una jaula 
se entristece, se golpea contra los hierros de su 
prisión y se niega á comer hasta suicidarse. 

El nombre latino del Quetzal es Trogons 
Kesple.\dens. En las obras de Costa-Rica se le 
conoce con el nombre Pharomacrus costaricen- 
cis. En Honduras le llaman paloma real por la 
lejana semejanza que tiene á las palomas. En 
Europa pagan hasta diez v seis pesos oro por cada 
Quetzal disecado. Donde abundan mucho los 
quetzales es en las montañas situadas al N. O. de 
Jinotega, en las cercanías de San Rafael del Norte. 
La hembra del Quetzal no ofrece nada de 
particular. Apenas se parece á su magnífico com- 
pañero. 

Creemos que no estará demás hacer constar 
que todavía en 1855, cuando se exhibió un espé- 
cimen disecado en la Exposición de París, los 
ornitólogos europeos ignoraban que existiese nues- 
tro espléndido Quetzal — el emblema vivo del 
amor á la libertad. 

— Propiedad de las hojas de geranio — Las ho- 
jas de todos los geranios malvasías tienen la pro- 
piedad de curar prontamente las pequeñas heridas, 
los raspones y otras dolencias de esta especie. Se 
toman una ó muchas hojas de esta planta, se ma- 
chacan sobre la herida, bucede frecuentemente que 
con unas hojas basta para curarla. Se pega fuer- 
temente á la piel, favorece el contacto de las car- 
nes y cicatriza la herida en poco tiempo. 

Es bueno que sepan esto, sobre todos los ha- 
bitantes del campo que tienen á la mano un reme- 
dio tan bueno. 

—De ia ciudad de San José, Costa Rica, sale to- 
dos los días ( excepto los domingos ) para puerto 
Limón un tren de pasajeros á las 7 de la mañana. 
A las 10 y 40 llega á Turrialba y se detiene allí 30 
minutos para almorzar. A las 2 y cuarto llega á 
Limón. 

De ese puerto sale un tren, también diario, á 
las 6. y 15 am; se detiene como el otro en Turrial- 
ba y llega á San José á las 2 p. m. 

Entre San José y Limón hay 18 estaciones in- 
termediarias, de las cuales Cartago es la más im- 
portante. 

Entre San José y Cartago el tren se tarda 1 
hora 3' 15 minutos. 

Entre Limón y Guápiles corren los trenes to- 
dos los días. Los que salen de Limón ( días Alar- 
tes. Jueves y Sábado ) á las 8.30 a. m. llegan á La 
Junta á las 12.40 p. m. y á Enápiles áks 2.5 p.m. 
De esa última estación salen los trenes los días 
Lunes, Miércoles y Viernes, á las 6 a. m. y llegan 
á Limón á las 12.25 p. m. 

Entre Alajuela y Juan Viñas corren varios tre- 
nes diarios, tanto de pasajeros como de carga. 




286 



lÉL PORVENIR DR CRKTkO-AJÍRRKÍA 




m. mTL'H^L^ET. 



Datos Cymosos 



\^^mm^<s:?¿: 




A. 



— En Italia se emplea niñitas de corta edad 
para que hagan mandados de los almacenes y á 
quienes se paga el hermoso sueldo diario de dos 
centavos. 

— Según el Medical Record de New York hay 
en los Estados Unidos 1.600,000 personas aficio- 
nadas á las bebidas alcohólicas. 

— La célebre cantatriz Adelina Patti ha rehu- 
sado un millón de francos por trabajar quarenta 
noches en América. 

— La escuela americana de estudios clásicos de 
Atenas ha obtenido del gobierno griego el privile- 
gio de hacer excavaciones en Connto, durante 10 
años. 

— Las casaste moneda de los Estados Unidos 
acuñaron el año pasado $59.616,357 en moneda 
de oro y $5.698.010 de plata. 

— La oñcina de patentes de Washington expi- 
dió 3,075 privilegios ne inventos sobre telegrafía ; 
9,348 sobre maquinaria para fabricar zapatos ; 
10,155 sobre instrumentos agrícolas, y 18,340 so- 
bre estufas, hornillas y otros aparatos de calefac- 
ción. 

— • El Gobierno del Japón va á emplear 22 mi- 
llones de pesos en la construcción de una doble lí- 
nea de ferrocarril de 376 millas de longitud, entre 
Tokio y Kobe, tocando en Yokohama, Kioto, 
Osaka y otros centros industriales y comerciales. 

— El gran ferrocarril Siberiano llega ya á Kras- 
noyarsk situado á 3,074 millas al Oriente de San 
Petersburgo. 

— Según el Registro de Lloyd, durante el año 
pasado, se construyeron en los astilleros de la Gran 
Bretaña, sin contar con los buques de guerra, 526 
vapores con un porte de 904, 99 1 toneladas y 53 ve- 
leros con un porte de 45,976 toneladas. 

— Durante el año de 1.895 cruzaron el Canal 
de Suez 3,434 vapores. 

— En la ciudad de New York se gastaron en la 
construcción de nuevas cusas, el uño pasado, 
$84.111,u23 contra $51.420,577 en 1894. 

— El buitre vuela 150 millas cada hora, la go- 
londrina 90 millas, el cuervo 25 millas y la palo- 
ma mensajera 600 millas en ocho horas. 

— Para hacer un anteojo de aumento econó- 
mico, hágase un agujen to en una ])laca delga- 
da de latón ó de plomo y. póngase en el una gota 
de agua ; esta gota tomará una forma convexa y 
haciendo los raj'os convergentes aumentará los 
objetos como una verdadera lente. 

Para limpiar guantes lustrados, lo mejor que 
hay es mojar una esponjíi petiueña, fina, en leche, 
untar luego jabón blanco, en reducida cantidad, y 
frotar los guantes ¡)or todas partes, cuidando de 
estirarlos bien. 

— En Niniveh y Babilonia se usaron alfom- 
bras l,7»tO años antes de Jesucristo. 

— Los sacerdotes acostumbraban bendecirlas 
manzanas el día de Santiago. 

>- m los químicos ni loe naturalistas han po- 



dido resolver todavía el problema de por qué se 
vuelven colorados los camarones cuando se cuecen. 

— En £800.000,000 se estima el valor de las 
joyas y el oro acuñado que hay en el fondo de los 
mares solo en el camino de Inglaterra á la Judea. 

— Se asegura que en Chile las mujeres, en la 
época iría del año, hacen dormir un perro en la 
cama para que les calienten los pies. 

— La familia Rothschild posee un reloj cons- 
truido por el Rev Luis XIV. Lo compró en la enor- 
me suma de £33.000. 

— Cuando nace un niño en la isla de Chipre se 
entierra una garrafa de vino, que es la que se bebe 
en la fiesta de su matrimonio. 

— El cuerpo humano puede resistir una 'tem- 
peratura de 212° F. ó sea el calor del agua hinMcn- 
do, porque la piel es mala conductora de calórico y 
porque la perspiración refresca y neutraliza la tem- 
peratura. Ha habido personas que resistan 300° 
durante varios minutos. 




Papá. — ¿ Por qué le pegaste á tu hermanito? 

El niSo. — Porque se bebió toda la tinta dd 
tintero y no quiso comerse el papel secante que yo 
le daba para que se secara por dentro. 

Durante su permanencia en San Petersburgo 
tocaba en un concierto el célebre artista Donixetti, 
en presencia del Czar Nicolás. Este empezó á pla- 
ticar con una magnate que tenía cerca y d 
gran músico dejó de tocar en el acto. ¿" Porqué 
se detiene Ud ? " le pregunta el autócrata. " Per- 
done, Su Majestad, "responde Donizctti," pero 
cuando habla el Czar todos deben guardar silen- 
cio." 



La patria es la maoi-e común : la unidad en la 
cual se ingieren y confunden los individuos aisla- 
dos: es elnombre sagrado que explica la fusión 
voluntaría de todo» los intereses en uno solo, dtj 
todas las vidas en una \'ida. perpetuamente dar 
ble. 

Es esta fusión, manantial fecundo de magot 
bles bienes, v principio de un continuo pro^ 
imposible sin ella: esta fiísión cuyo objeto es M 
mentar indefinidamente la fuerza de la conserví 
ción, el poder del desarrollo, la seguridad y la 
prosperidad, ¿cómo se operaría ? Por el despren- 
dimiento de cada uno para el bien de todos ; por el 
sacrificio personal ; por el amor, en fin, que aho- 
gando el egoísmo, contribuye á la unión jxrrfecta 
de los miembros del cuerpo "social. 




El. PORVENIR DE CENTRO-AMHRICA 




FRANCISCO A. GAMBOA 



Este cumplido caballero y eminente edu- 
cacionista nació en la ciudad de Cali, Colom- 
bia, en 1861. Se educó en su ciudad natal 
donde obtuvo con honores el título de Profe- 
sor de Pedagogía. En 1885 se trasladó á 
El Salvador, y pronto se abrió campo entre los 
círculos sociales más distinguidos de esta su 
nueva patria con su talento, con su honradez 
sm tacha, con su amor al trabajo y con mu- 
chas otras prendas morales que adornan la 
simpática personalidad del joven pedagogo. 

El señor Gamboa se ha hecho notar tam- 
bién como escritor correcto y galano y ha re- 
dactado " El Repertorio Salvadoreño," " La 
Nueva Enseñanza" y otros periódicos litera- 
rios. Actualmente desempeña el -cargo de Di- 
rector de la Escuela Normal de Maestros de 
Ei Salvador. 





Una finca de cacao en Rivas 



288 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Parroquiano teutón y obeso que ha llegado á 
que le pinten su retrato al óleo y á quien le cuesta 
mucho permanecer despierto : " Si usted, señor pin- 
tor, permíteme fuma una poquita yo no dorme." 

El Pintor. — " Sí, señor. No hay inconvenien- 
te. Puede Ud. fumar. 




El parroquiano 



'una poquita" y. 




KMIN PASH.\ 

Con gusto publicamos el retrato del célebre ex- 
plorador de África. Emin Pashá.de cuyos notables 
descubrimientos en el continente negro tanto se ha 
dicho por la prensa y cuyo trágico fin causó tan 
honda sensación en Europa. Con su muerte per- 
dió mucho la ciencia. El nombre de Emin Pashá 
brillará siempre en los anales de las grandes explo- 
raciones á la par de los de Livingston y Stanley. 




MfESTRA DE BORDADO. 

En esta página damos «na que representa una 
corona caprichosa, formada de una cornucopia J 
ramos de flores en forma de corona. 

El diseño es de novedad y propio para ador- 
nar con él las esquinas de los pañuelos de seda 6 
de batista. 



KL PORVKNIK l)K CKNTK< «-AMÉRIC;' 



I 




EL SR. LICENCIADO DN. BUENAVENTURA SELVA 



MACIO en la ciudad de Granada, Nicaragua, el 14 de julio de 1820, cuando sólo faltaban 14 
meses para que la América Central se emancipara de España. Al través (¡e las dificultades que 
ofrecían los frecuentes disturbios ocurridos en aquel período inmeiliato á la independencia, 
Selva hizo sus estudios de primera y segunda enseñanza en el Colegio de San Francisco de Gra- 
nada, y cursó algún tiempo Derecho Civil en la antigua Universidad de León. A fines de 1843 
; recibió de Abogado en la Suprema Corte de Granada, y ftte el primer pasante que obtuvo ese título 
1 aquel Supremo. Tribunal. 

Ha servido con honor y lucimiento varios empleos públicos de importancia, como los de Prefecto 
■i Departamento, Ministro de Estado, Ministro Diplomático, y últimamente. Magistrado de la Supre- 
a Corte de Justicia en cinco períodos consecutivos ( 20 años ) . 



EL POKVEMK Uü CKNTKl>-AMEKICA 



( A la señorita Carmela López Castillo) 

Unos versos j quién diría ! 
siendo tu vida poesía 
rae pides ? Bien, los haré ; 
pero Carmela, á fe mía, 
no comprendo para qué. 

Podrá tener el Parnaso 
un verso tan seductor 
que pueda igualar acaso 
la cadencia de tu paso 
ó el hechizo de tu amor? 

I ¡ Imposible ! No lo creo : 
'si ante tí el mismo Orfeo 

extático quedaría 

y á tus plantas, sin empleo, 

la cítara depondría. 

A las musas te prefiero 
si en el corpino una dalia 
])rendes, niña, con esmero, 
y ciñéndote el sombrero 
de paja rubia de Italia, 




Sales gentil y hechicera — 
vestida de blanco y gualda — 
con tu suelta cabellera, 
flotando en ondas ligera 
sobre tu mórbida espalda. 

Dime niña : ¿ tu agraciado 
cuerpo de rosa y jasmín, 
no fué acaso modelado 
en un lirio perfumado 
de las orillas del Rhin ?. 



I 



EL DR. I)X. RAMM.N TRIARTE 



Tal cosa contóme una hada, 
á quien después volar vi 
por la región azulada, 
en una noche callada 
en que pensaba yo en tí. 

Pero juzgo, niña hermosa, 
después de gran cavilar, 
que surgiste esplendorosa 
cual Venus, la egregia diosa, 
de entre las ondas del mar. 

E. Pacheco Coope» 
San José de C-R. 




LOS DELEGADOS DB CENTR«)-AMEKICA 

á Ins fiestas de San Josí de Costa-Rica, el !."> de Scirtiembre de 1S9;' 



X^.X^jjA V irH.V.^.yy'. 


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A 



San Salvador, arrayo 1° de i896. 



IStimero 19 




IVUeJSTieAS CARRICTeíRAH 



Alguien ha dicho que los caminos constituyen 
una especie de termómetro con cuyo auxilio se 
puede medir el grado de cultura de los pueblos, y 
nosotros creemos que esto sería más verdadero si 
el dicho se aplicase á los medios de trasporte de que 
disponen las naciones, más bien que á las carrete- 
ras que cruzan sus territorios. 

Las actuales carreteras de Francia son sin dis- 
puta las mejores del mundo y nadie niega que aquel 
país dispone, á la vez que de buenas carreteras, de 
excelentes medios de trasporte. En los Estados 
Unidos, por el contrario, si es cierto que posee el 

eueblo muy buenos medios de trasporte por lo que 
ace á ferrocarriles, canales y otras vías fluviales, 
lo es también que están muy atrasados en loto- 
cante á carreteras. 

En Centro América carecemos de carreteras 
que pudieran llamarse buenas, si se comparan con 
las de Francia, por ejemplo; pero .si se las juzga 
desde el punto de vista de nuestras otras comodi- 
dades públicas, fácil será ver que no son tan malas 
como parecen, aunque esto no quiere decir que no 
son susceptibles de mejoramiento. 

En Europa y Norte América es de moda el bur- 
larse de nuestras carretas tan toscas, tan pesadas, 
tan rígidas y tan feas ; pero eso no obsta para que 
sean fuertes y perfectamente adaptadas á la clase 
de caminos á que están destinadas. También se 
han burlado de nuestras bestias de carga, y los 
americanos se han visto precisados á copiaren las 
montañas rocayosas nuestro sistema de trasporte 
sin quitarle ni ponerle nada á los primitivos apa- 
rejos de cuero crudo tan livianos, tan prosaicos y 
tan fuertes. 

üesde el punto de vista económico nuestras ca- 
rreteras presentan un problema digno de llamar la 
atención de nuestros estadistas; helo aquí: dadas 
la configuración y flojedad de nuestros terrenos, 
lo copioso de nuestra estación lluviosa y las difi- 
cultades de adquisición y trasporte de materiales 
á proposito para la buena construcción y conser- 
vación de nuestras carreteras, ¿no sería más bara- 



ta la construcción y explotación de líneas ferrovia- 
rias? 

Gracias á los golpes y decepciones que casi to- 
das las repúblicas de Centro- América han sufrido 
en sus contratos de ferrocarril, ya hemos llegado á 
creer que los caminos de hierro son sumamente cos- 
tosos, y esta creencia se arraiga más cada día siem- 
pre que, para nuestra desgracia, se da oídos á las 
propuestas de ciertos contratistas á quienes solo 
falta pedir el traspaso de toda la propiedad terri- 
torrial del país á trueque de construir unas cuantas 
millas de ferrocarril 

Nosotros creemos que lo que se gasta anual- 
mente en la mantención de nuestras principales ca- 
rreteras, por milla, puede muy bien estimarse, por 
término medio, en una sexta parte del costo total 
de construcción de una milla de ferrocarril. Esto, 
á primera vista, quizá parezca exagerado porque 
los gastos que ocasiona la conservación de nues- 
tras carreteras se efectúan de una manera casi in- 
sensible desde luego que muchísimas personas, tai- 
vez el 85°|o, pagan el impuesto con ese fin estable- 
cido, con su trabajo personal. Pero todo es dinero: 
todo debe contarse, y á esa razón no sería difícil ni 
demasiado tardía la conversión de nuestros cami- 
nos en líneas férreas. 

El asunto en cuestión es de todas veras digno 
de estudio. Es utópico el suponer que sea posible 
el desarrollo de nuestros recursos de todo género 
mientras carezcamos de medios de transporte rá- 
pidos, cómodos y baratos. 



El "Commercial American" de Mobile Alaba- 
ma, en su edición del 14 de Marzo traduce al in- 
gles nuestro editorial del N° 6 sobre el ferrocarril 
del Norte en Guatemala. Damos las gracias al co- 
lega americano. 

"El Porvenir de Centro-América." — Esta acre- 
ditada Revista ilustrada que redactan los señores 
Dawson & Cía., sigue cobrando merecíHo crédito. 
Trae en el último número que tenemos ala vista los 
retratos de nuestros ex- Presiden tes Generales don 
José María Medina y don Francisco Zelaya y Ayes. 
[De "ElGuayape" de Juticalpa, Honduras. Ed. del 25 de Marzo] 

" El Porvenir de Centro-América. " — " En ele- 
gante edición en folleto ha principiado á pubHcar- 
se en San Salvador esta Revista ilustrada cientí- 
fico-literaria, noticiosa y de variedades. Es un 
periódico que atrae por lo interesante y nutrido de 
su contenido y por la excelencia de las ilustracio- 
nes. Lo saludamos con satisfacción especial y le 
deseamos vida muy larga.," 

" El Cronista de Pan.amá, " 



292 



EL POtLXima. D£ tiEÑrftO-AMÉSICA 



NUESTROSJRABADOS 

KI^ Í4r. r>r ün. I*.V>IOX TJreiARTG;. 

Nació en la ciudad de Guatemala, el 15 de ju- 
lio de 1846 y se educó en el Colegio de San Bue- 
naventura. 

Por asuntos de familia salió de su país na- 
tal el año de 1867 y pasó á la Kepública de Hon- 
duras, de donde se trasladó luego á El Salvador, 
fijando su residencia en la capital de este país á fi- 
nes del año de 1868. 

En 1870 el Gobierno de Honduras lo nombró 
Ministro Plenipotenciario para arreglar la cues- 
tión de límites con Nicaragua, en donde se ajustó 
el tratado respectivo. 

El Dr. Uñarte tomó una parte muy activa en 
la revolución de 1871, siendo él quien determinó 
al General don José Ma. Medina á dar los auxi- 
lios que prestó al General don Santiago González. 
En ese mismo año volvió á Nicaragua como Mi- 
nistro de Honduras y vino desput-s á esta capital, 
rogado por el Gobierno nicaragüense, acompañan- 
do al señor don .Anselmo H. Kivns en su misión de 
interceder por la vida del Ur.don Francisco Dueñas 
V del General don Tomás Martínez. 

En 1872, habiendo regresado el Dr. Triarte á 
Guatemala, fue electo Diputado á la Asamblea 
Constituyente de aquel año y nombrado subse- 
cretario de Hacienda. Un año' más tarde fue nom- 
brado Ministro de Guatemala ante lo» Gobierno* 
(le El Salvador y Nicaragua. 

En 1874 fue designado para ir de Enviado 
Extraordinario y Ministro Plenipotenciario á Mé- 
jico, en donde por cinco años representó á Guate- 
mala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. En Mé- 
jico celebró el 1 )r. Uriarte el tratado preliminar de 
límites entre aquella nación y Guatenmla, ventajosí- 
simo para esta última, fiero que desgraciadamente 
dejó sin ejecución el gobierno guatemalteco; loque 
le ha causado la j)érdida de casi la mitad del terri- 
torio de la República. En 1879 hizo dimisión desu 
cargo y se separó de la política, mereciéndola hon- 
ra de haljer sido nombrado abogado del Gubiemo 
Federal de Méjico en el istmo de TehuantejMxpnrH 
los asuntos del ferro carril interoceánico. 

En 1885 volvió el Dr. Uriarte á Guatemala, «ie 
donde salió, al año siguiente, para El Salvador. 
1 )e aquella República fue llamado á presidir la Asam- 
blea Constituyente de 1887 y fue ní)nibrado Fis- 
cal del Gobierno, después de hal)er estado unos po- 
cos días de Ministro en San Salvador. 

Hasta aquí los rasgos más sobresaliente» déla 
vida pública del Dr. Uñarte. Vamos ahora á ocu- 
parnos d ; ^ como escritor. 

Ha fundado y redactado, casi solo, " El Repu- 
blicano, " en Guatemali, en 1872; "El Correo del 
Comercio " en San Salvador, en 1880y 1887y uno» 
meses de 1894; " La Bantlera Nacional" en Gua- 
temala, de 1888 á 1889 y " El Ateneo," en la mis- 
ma ciudad, de 1889 á 1890. Todos, liberales avan- 
zados. 

A la pluma del Dr. Uriarte se debe " La Galería 
Poética Centro Americana, " trabajo literario de 
reconocido mérito que se ha editado en 1873 v en 
1889; "Hojas de un álbum," poesías — Méjico, 
1878 — ; " Memorias de un loco" y " Ultimo cant<» 
del proscripto " ( novela ) — Guatemala. 1889. 

Entre sus escritos políticos, figuran : " Lacues- 



tión de límites entre Guatemala y Méjico, " que pu- 
blicó en la capital de esta última República en 
1875 y " La Convención de 7 de diciembre de 1877 " 
que vio la luz en Oaxaca en 1886 v en Guatemala 
en 1885. 

Ha fundado la Logia "Estrella" en Tehuan- 
tepec, "El Club Central Unionista "y "El Ateneo" 
de Guatemala, y es miembro honorario de varias 
sociedades extranjeras, entre ellas, el Colegio de 
Abogados de Méjico y la Unión Ibero Americana 
de Madrid. 

El Dr. Uriarte reside actualmente en la ciudad 
de Sonsonate, donde desempeña la Secretaría de 
la Gerencia General del Ferrocarril de Acajutla á 
Santa Ana, y es uno de los colaboradores que más 
han contribuido á dar á " El porvenir de Centro 
América " el buen nombre que ha alcanzado tan- 
to en el interior como en el extranjero. 

Delcirndot* de Centro- América. 

En la página 290 de este número de nuestro 
semanario verán nuestros lectores un grupo de 
los delegados que las Repúblicas de Guatemala, El 
Salvador, .\icaragua y Honduras enviaron á San 
José de Costa-Rica con motivo de las fiestas con- 
memorativas del aniversario de los triunfos del 
ejército de Costa Rica contra los filibusteros de 
Walker en Nicaragua. 

Durante esas fiestas se inauguró un magnífico 
monumento en honor de los guerreros de Costa 
Rica, cuya descrijjción y fotografía publicaremos 
oportunamente. 

Los señores delegados que representan nues- 
tros grabados, son : (enifiezando por la izquierda) 
el General don Terencio Sierra, por Honduras; el 
Dr. Dn Rafael S. I^ijiez. líor El Salvador; el Dr. 
Dn. Joa(|uín Sansón, )>or Nicariigua y el Lie. Dn, 
Rafael Spínola, por Guatemala. 

Ix>s do» caballero» <jue están parado» detr.^s 
de lo» señores Sansón y López. »cm. el del extremo 
izquierdo el Sr. Dn. Froilán Turcio». de Hondu- 
ra» v el de la derecha el Coronel Dn. Alfonso Ara- 
gón, del Salvador. 

.Mucho sentimos ignorar el nombre del joven 
y apuesto militar que estA jíarado entre los Srs 
Sansón y Spínola y de quien solo sabemos que fue 
el agregado á la delegación de Guatemala. 

fCl Oeneral Miinttel Monedei-o. 

En la página 296 publicamos la fotografía de 
este distinguido militar. Es natural de Alcázar 
de San Juan. España. Emi)ezó la carrera de las 
arma» desde muy joven, en la jienínsula, donde hizo 
liarte de la campaña carlista y se batió durante toda 
la de Cuba. En 1 868 fue agraciadocon la cruz de Isa- 
bel María Luisa. Posee la» me<lallasde las guerras 
de don Carlos y Cuba; tre» cruces roja» del mérito 
militar y una blanca porservicio«c»|>eciales. Sien- 
do teniente j>asó á prestar su» servicios á la Repúbli- 
ca de Hondura», donde ascendió hasta Coronel de 
Artillería, desempeñando después la Inspección del 
arma. En 1878 se trasladó á El Salvador con cu- 
yo ejército se ha identificado, batiéndose repetidas 
vece» en las diversas guerra» que han agitado al 
país durante los -últimos diez y ocho años. 

Vlwta «le la Avenida Oentral. 
Han J<>f^. O. K. 

Nuestro grabado de la página 296 representa, 
en su extremo izquierdo la parte Sur del Mercado 



EL PORVENTR DE CENTRO-AMÉRICA 



293 



de San José, y á la derecha la casa del doctor don 
Panfilo Valverde. La avenida que separa estos 
dos importantes edificios es la Avenida Central, en 
cuya prolongación hacia el Oriente se encuentran 
los principales almacenes de comercio y también la 
Biblioteca Nacional, el Banco de Costa-Rica, los 
hoteles Francés, Gran Hotel, Imperial Hotel, y 
el Banco Anglo-Costarricense. 

El edificio del mercado se hace notar por las 
comodidades que presenta y por lo concurrido que 
es, sobre todo en ios tres últimos días de la sema- 
na, en los cuales la concurrencia es tanta que el 
tránsito se hace difícil, siendodeadmirar sin embar- 
go que nunca se notan riñas ni robos, aun cuando 
las vinoterías no escasean en aquel sitio, en donde 
se ve desde las señoritas más distinguidas hasta los 
últimos CONCHOS del caserío más apartado. La 
casa del Dr. Valverde está ocupada en el piso bajo 
por la Farmacia "La Violeta" y la vinotería y los 
grandes salones de Billar del acaudalado espa- 
ñol Sr. Mateu. 

La avenida es bellísima. Está tirada á cordel, 
macadamizada y siempre muy limpia. Tiene auno 
y otro lado aceras amplias y canales por donde co- 
rre el agua conque la riegan diariamente. En el 
mercado comienza la rambla que á la sombra de 
preciosa arboleda conduce á los paseantes á la Sa- 
bana, sitio predilecto de la culta sociedad Josefina 
y que sin disputa es tmo de los paseos más bellos 
con que cuentan las capitales centroamericanas. 

Xndio!!* iilfureroH. 

Nuestro grabado de la página 297 representa 
una escena verdaderamente típica. Se ven en él 
dos "comerciantes" descansan do cerca deunacho- 
za. Tienen sus "cacastes" llenos de cántaros 
y jarros de barro, sus capotes de palma que 
ios protegen contra el sol ó la lluvia, sus mercade- 
rífis, sus utensilios de cocina, sus víveres — todo 
su ajuar de viaje. Así como ellos se veían sus an- 
tecesores en épocas muy remotas, y en más de cua- 
trocientos años nada han cambiado ni en trajes, 
ni en costumbres, ni en la fabricación de sus artefac- 
tos. Es muy grande el beneficio que hacen estos 
mercaderes ambulantes llevando de pueblo en pue- 
blo, á enormes distancias, multitud de objetos cu- 
yo comercio al menudeo han monopolizado hasta 
cierto punto. 

Josefa Oarrasco. 

Josefa Carrasco, es hondurena, de aquella tie- 
rra de la cual ha dicho un bardo "patria del oro 
y del talento cuna." Nació en Santa Bárbara, es 
decir, en la Georgia de Honduras, y esto sólo bas- 
taría para saber que nos ocupamos de un ser cu- 
ya belleza enamora al más escéptico; su rostro 
angelical revela la ternura de sus sentimientos, su 
diminuta mano, su airoso talle y su brevísimo pie 
revelan en ella ascendientes de alto rango; pero 
¿es acaso la belleza física, la distinguida posición 
social, las riquezas, lo que distingue á la cantora 
del Yojoa ? — no. Josefa Carrasco vale algo más, 
muchíisimo más. Es escritora y esto lo dice todo. 
Sus versos son leídos con entusiasmo y revelan en 
ella un alma soñadora y llena de ilusiones. 

Josefa Carrasco es muy joven, puede decirse 
un capullo fragantísimo que se convertirá en her- 
mosa flor para honra y gloria de las letras cen- 
tro-americanas. Su claro talento y su decidida 
afición al estudio hacen esperar mucho de ella. 



Vaya nuestro aplauso sincero como voz de 
aliento á la talentosa beldad que tanto admira- 
mos, y que las vírgenes selvas de Hondiiras y las 
brisas del Atlántico continúen inspirándola sin 
tregua ! ( Véase la página 297 ) 

Idolusí Iiidifj^eiia». A<IU!iteo ^aeioiial 
de Han JoȎ. 

Nuestro grabado representa algunos de los tra- 
bajos hechos en piedra por los antiguos habitantes 
deCosta-Rica, recogidos y guardados con gran es- 
timación en el Museo Nacional de San José. 

Cuando se visita el edificio donde se guardan 
las obras de nuestros aborígenes, lo primero que se 
nota es una colección numerosa de los principales 
representantes de nuestra rica fauna, primorosa- 
mente disecados; después, numerosas muestras de 
minerales, que bien prueban que. asi como en la su- 
perficie, guarda Costa-Rica en sus entrañas abun- 
dantes riquezas ; luego se encuentran multitud de 
armas de las que usaron los antiguos indios, y con 
ellas, ó por lo menos á muy corta distancia los his- 
tóricos fusiles de chispa con los cuales se cubrieron 
de gloria tantos costarricenses el año 56 ; en el in- 
terior hay también gran cantidad de animales vi- 
vos debidamente enjaulados. Las obras de oro y 
plata son abundantísimas y de gran valor. Hay 
muchas monedas de plata con grandes agujeros 
en el centro, mandadas horadar por don Braulio 
Carrillo con el objeto de acumular monedas en el 
país en tiempo que escaseaban mucho. 

En uno de los salones hay un hueso encontra- 
do en la boca del río Malina y que mide lo menos 
cinco metros y pesa una maravilla de kilos. 

Cuanto se ve en el museo admira y evoca en el 
espíritu el recuerdo de otras edades, pero nada im- 
presiona tan viva y agradablemente como el ca- 
rácter amabilísimo del Director del museo, perso- 
nificación del hospitalario pueblo costarriqueño, 
Dn. Anastasio Alfaro, uno de nuestros ilustrados 
colaboradores. 

Vista en una calle del Oorpns*. 

La villa de El Corpus, del departamento de 
Choluteca, está situada en el Valle del río grande, 
al extremo occidental de las montañas de su nom- 
bre. Desde tiempos muy remotos se ha distingui- 
do como centro minero muy importante, y aun- 
que esa industria ha decaído algo en Honduras, 
todavía están en explotación las empresas de Dos 
Amigos y Clavo Rico. El Corpus es notable ade- 
más por" su posición extratégica y por haber sido 
teatro de varios combates en diversas épocas re- 
volucionarias. (Véase la página 298 ) 

J_a Ij^-lesia de la Mereed. — L,e<ón INio. 

En la página 298 del presente número de nues- 
tra revista publicamos una fotografía de la igle- 
sia de La Merced de León. Este hermoso templo 
está situado á una cuadra al N. de la plaza princi- 
pal de la ciudad y ocupa el costado septentrional 
de la plazuela de su mismo nombre. 

Al principio fue ftindado en León Viejo por el 
año de 1546 y trasladado al puesto que hoy ocu- 
pa, en 1610. Contiguo á la iglesia existía un con- 
vento de hombí es. Doscientos años más tarde se 
encontraba en estado ruinoso, y en 18161o recons- 
truyó el Obispo Don Nicolás García Jerez. 

En la plazuela, que durante muchos años per- 



294 



BL PORVENIR DR CENTRO-AMÉRICA 



maneció en un estado deplorable de abandono, se 
está formando ahora un bonito jardín. 

La iglesia de La Merced es notable por su her- 
moso altar principal y por varias pinturas de ver- 
dadero mérito que posee. 




Cuando en el año 1888 vi por primera vez el 
lago de Atitlán 6 Panajachel !. me extrañé haber 
pasado tanto tiempo en Guatemala sin conocer 
una de las escenas más hermosas que ofrece la na- 
turaleza. O es que nadie se cuida de impresionar 
las imaginaciones y despertar la curiosidad, ó que 
nosotros lo recibimos todo con apatía é indiferen- 
cia. 

Igual extrañeza he sentido hoy al recorrer los 
lugares en que el Michatoya brinca y se despeña 
formando cascadas, escondiéndose er tre las rocas, 
bifurcando y volviéndose á unir con espumosos re- 
molinos y juguetones culebreos. 

Por un nuevo y ancho camino que hizo cons- 
truir á sus expensas el propietario de '* El Síilto." 
Oeneral Reina Barrios, se llega desde ''"scuintla á 
la finca en veinte minutos. Media legxia al Norte 
de los edificios, está la primera cascada que proce- 
de del desvío hecho para la toma de una parte del 
agua del Michatoya, y para esto ftic preciso volar 
enormes j)eñascos que ahora se inclinan hacia una 
gran cavidad. Es una columna blanca, magnífica, 
que cae con estruendo sobre un montón de |>icdras 
gigantescas. Valdría el cuadro por sí sAlo el em- 
peño de un viaje. Y sin embargo es imcompnra- 
blemente superior lo (pie espera más adelante. 

Doscientos metros detrás de la primera casca- 
da, está el gran salto, la caída majestuosa del Mi- 
chatoya que se arroja á un abismo de trescientos 
pies de profundidad, espléndida cola blanca, arran- 
cando de un borde de nxra acanalado, y enlazán- 
dose con un hervidero de espumas agitadas. La 
cavidad, una tasa colosal : el todo, ini|)one el áni- 
mo, lo concentra, y hace retroceder á los ncr\-ii>s. 
Desde la alta orilla donde comtemplábamos la es- 
cena, se siente un princijño de vértigo: aquello 
atrae como un prodigio y como un abismo : es tan- 
ta la altura que aí)enas se |)ercilxf ruido para dar 
idea de la maravillosa cascada. Viendo esto no se 
habla; no se comunican Ins emociones; se mira, 
se oye y se piensa. Hay cjue bajar al fondo para 
observar mejor ; algo como un descenso á las en- 
trañas de la tierra sorprendidas \x)r una tempes- 
tad y un diluvio. Bajaremos otro día. 

Siguiendo hacia la gruta, al pasar un corto 
puente, se observa la singularidad de que el río co- 
rre encerrado en angosto lecho de roca por exten- 
sión considerable. Allí ruge, salta, espumea ; allí 
hu debido luchar el agua miles de años paro abrir- 



se tan seguro camino en piedra más dura que el 
granito. Xo es menos digno de examen ese deta- 
lle que los demás admirados en la expedición. Ya 
cerca de su término, se dejan los caballos, se atra- 
viesa y repasa el río. y á poco se llega á la gruta. 
Lo que allí se experimenta es un asombro mezcla- 
do de encanto: la gruta semicircular, que abrigaría 
á un batallón formado; un poderoso rebalse de 
agua, y soberbia cascada de cincuenta á sesenta 
pies de altura, nutriéndolo y agitándolo con mo- 
vimiento febril. El Michatoya se precipita desde 
una canal perfecta. 

La gruta trae á la memoria aquellos templos 
de los Kuxies y de los brahmanes abiertos en las 
montañas con el trabajo y la devoción de una ra- 
za enérgica. Son las formas tan regulares, y hay 
tanta armonía en el conjunto, que se cree contem-i 
piar una acabada obra humana. Pero la obra «aj 
de la naturaleza, más sabia que las combin«cio-í 
nes de los hombres. El techo es un artesonndo ini-.] 
mitable; no se encuentra regla, y no obstante apa- 
rece unidad y variedad, series de detalles y gra- 
cioso conjunto. No tiene relación con ningún esti- 
lo y con ningún modelo ni dibujo coníxñdo. Asíi 
sultó de esa labor infinita y i)erpctua quepasamoa ^ 
casi completamente inadvertida. 

Toda la semiesfera es de piedra de extraordi- 
naria dureza ; no sé si se llama laja. Por los inters- 
ticios brotan caños de agua que en vetas corre 
al río : en otros sitios han nacido palmillas, plan- 
tas de otras clases, una cinta de hiedra cuya semi- 
lla acaso ha atravesado centenares de metros de 
tierra en una gota de agua, buscando luz y aire; 
arriba, largo cordAn de grueso bejuco á ^isa de 
adorno y de misterioso hilo de comunicación A tra- 
vés de la bóveda ; el suelo cubierto de piedras de 
río, y á un lado un montón de desprendimientaa 
de r<Ka de la misma calidad nue la cíe la gruta en 
su techo V pareiles: la atmósfera A toda hora hé- 
nieda y fresca ; ya un cilindro con esmaltes qoe 
amenaza caer de la bóveda, va una tlorecilla sa- 
cando la cal»eza pt>r las rendijas de la piedra ; Agro- 
ras extrañas, líneas caprichosas, arbustos sin tie- 
rra que los alimente. Los sentidos y la ima^na- 
ción trabajan sin fatigarse en a({uellugardelicioao. 

I Cuántos espectáculos de esa clase ó de género 
análogo habrA en la República y no se conocen! 
O cuantos si se conocen por algunos se tienen en 
|H)co, y se miran con ojos indiferentes, sin compren- 
der que son }M>sitivas riquezas del país y que sn 
apropiación en el alma común fortalece las ideas 
de patriotismo y contribuye A elevar los sentimien- 
tos y las fuerzas morales. Las maravillas déla 
naturaleza son obras no menos venerables que loa 
protligios creados jxír el genio, y pueden y debes j 
inspirar igual ó mayor adhesión á los hijos del^ 
pueblo que las posee. Todos llevamos sobre m 
tros la resjH)nsabili<lad del |)ecndo de inercia: 
buscamos las ocasiones; cuando más las provecha»! 
inos al presentársenos, y sólo entonces sentimos] 
habernos privado de goces tan hermosos y taaj 
inocentes como proporcionan los cuadros 
y las elaboraciones más delicadas de la natural 

XXX. 

[ VémaK d grabado de U págisa NgaicDU ] 




EL GATILLO 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



2nr) 



Tres hombres depar- 
tían juntos alegremen- 
te. Sechnnceaban, reían, 
eran felices.— Hablaron 
de todo, desde lo más 
santo hasta lo más ab- 
yecto. — Cuando se hu- 
bieron compenetrado, 
entraron en el terreno 
de las confidencias, y 
se propusieron- entre 
ellos, el hacerse la con- 
fesión sincera de cual 
era su jjasión favorita. 

El uno dijo : para mí 
las mujeres. 

— El otro : yo prefie- 
ro las flores. 
, Y el último: yo á los 

GATOS. 

Y no hablaron más. 

sino que se despidieron 

como buenos amigos. 

Yo que los oía, me 

1 quedé meditando. El de 

i las mujeres, era joven, 

esbelto, y corría la fa- 

j raa de que tenía accio- 

[ nes en los bancos. — Se 

i comprende desde luego 

I que no fuese mal que- 

i rido. 

I El de las flores era jo- 
' ven también, imberí)e, 
I de cabello hirsuto, páli- 
! do, con ojeras y de as- 
' pecto triste. —Era poe- 
! ta. Ser poeta y am, r á 
las flores es la misma 
' cosa— Seres encantado- 
i res nacidos para delei- 
tar nuestra vista, ellas 
i nos brindan aromas y 
calman con ellos nues- 
tros dolores. 
, ¡ Cuan bella es una ro 
; sa balanceándose sobre 
I su tallo. 

¡Cuánto huelen las 
violetas y los nardos ! 
I ¡Cuan 'dulce la flor 
i brindada por la mujer 
querida! 

Comprendí desde luego que el poeta visionario 
tenía razón en sus preferencias. 
Pero, el de los gatos ! 

Los hombres, cuando no son malos, tienen ca- 
'riño á los animales. 

! Conozco á uno que está enamorado de los 
¡asnos. 

Otros hay que se mueren por los caballos. — Y 
tanto los estiman, que cuando van sobre ellos de 
; seguro se creen solare un trono. 
I Al verlos tan lirondos, no puede uno menos de 
liecir: dos personas distintas y un solo animal 
'verdadero. 




Finca del Sr. (5 



" líl Salto" 
il. Dii. José María Reina Harrios. — Oiiateiiial.-i 



Las gentes sensibles son amigas de los pája- 
ros — ¿Y como no habían de serlo ? Si es tan gra- 
to oír sus melodías. Dadme en el reino de las aves, 
un ser más bello que un canario — Amarillo chi- 
quiritín, vivaz, inteligente, con trinos canoros, pa- 
recen, cuando cantan, que se regocijan y que en- 
carnan en sí la armonía hecha vida. 

En fin hay razón para querer á los animales.— 
Menos al gato. 

Eso estuve reflexionando por varios días, has- 
ta que una vez encontré ámi hombre, y no pudien- 
do contenerme le pregunté : 

Caballero, le oí decir no ha mucho que Ud. 



Kl I'ilHVKNIK HK 



íNTKík-AMEKIC* 



quiere mucho á los gatos, podrá decirme la razón 
de ese cariño ? 

Es cierto que lo dije, más fué simbólicamente. 
Yo no quiero á los gatos, á quien quiero es al ga- 
tillo. 

— Pues ahora lo entiendo menos. 

— Ya lo sabrá pronto, me dijo, hoy no puedo 
explicárselo. 

\' efectivamente al siguiente día comprendí el 
enigma — El hombre se suicidó en la noche, con 
una pistola, cuyo gatillo era el objeto de sus 
adoraciones. 

Ramón A. Salazar. 



EL SUPREMO egoísmo 



Porvenir de Centro .América ' 



Era yo niño aún cuando, en medio á mi orfan- 
dad, la lucha por la existencia me hizo sentar pla- 
za de meritorio en un mo<lesto establecimiento de 
comercio. 

Allí, parapetado todos los días tras mi mos- 
trador, midiendo y despachando varas de lienzo y 
estudiando 3' aprendiendo con empeño la manera 
de desarrugar, con una buena venta, el ceño casi 
siempre adusto de mi principal, recibía el saludo 
cuotidiano de una viejecita ciega, andrajosa, de 
poco más de cuatro pies de altura, voz cascada y 
excesivamente débil y ruya desgraciada mujer, in- 
clinada y encorvada bajo el enorme peso de sos 
pasados veinte lustros, vagaba á la ventura, apo- 
yándose, como le era posible, en un nudoso garro- 
te que nunca abandonaba. 

Después de la consnbida invocación do n'ibrica. 




EL GBAL. MANUEL MONEDERO 




Viüt:i He \a .\ venid» fi 



ni. — Snn ]tfif, Ccwtn - Ricn 






dejaba yo caer siempre el óbolo que 
la caridad me señalaba dar, en la 
mano abierta y vacilante de la an- 
ciana necesitada. 

Y era de verse cómo al deslizar 
ella la moneda desde la boca mu- 
grienta de su inmensurable saco de 
manta, y volver sus pasos á tientas 
y poco á poco, hacia la puerta de 
salida por donde debía continuar 
su calvario, todos los transeúntes 
de los portales de enfrente, ricos y 
pobres, nobles y plebeyos, abrían 
campo y presentaban sus respetos 
á aquella magestad de la miseria, 
que se imponía así, asquerosa, ante 
los esplendores y el fausto soberbio, 
sin que la burla hiriente ni la acera- 
da sonrisa volteriana, hicieran des- 
plegarse ni por un momento los la- 
bios de aquellos mudos espectado- 
res de lo grande. 

La viejecita ciega, fantasma ó 
sombra más bien que un ser huma- 
no, se atravezaba merced á su bor- 
dón, todas las calles, portales y en- 
crucijadas de la ciudad ; proscrita 
del hogar y de la familia, pues carecía de una y 
otra, causaba el espanto de las gentes medrosas 
cuando, á horas muy avanzadas de la noche, y en 
cualquiera de las estaciones del año, se la encon- 
traban á su paso, protegida por la oscuridad y el 
silencio, profundamente dormida, bien sobre las 
ásperas baldosas de las aceras, bien en el medio de 
una callejuela desierta, ó ya reclinada sobre la 
puerta de alguna iglesia ó en los huecos de los za- 



M'^> 






'Mí* 






^\ 




Indios alfareros 




lUSEFA CARRASCO 



oíos indígenas.— Museo Nacional de San José. C. K. 



2Í)8 



Kl. POKVKNlk IM- 



guanes en donde había debido sorprenderle el 
sueño. 

En un día de tantos, aguijoneado por la curio- 
sidad é impulsado por una fuerza secreta que me 
obligaba á penetrar en los misterios de aquella al- 
ma errabunda, después de dar á la anciana la li- 
mosna de siempre é invitádola á sentarse, cosa 
que verificó como pudo dejándose caer sobre el pa 
vimento, entablé con ella el siguiente diálogo. 

— ¿En dónde habéis nacido, pobre anciana ? 

— Me han dicho que aquí, rae contestó con 
una voz apenas perceptible. 

— ¿Tenéis padres, hijos, hermanos, parientes 
ó amigos? 

— Nada, señor. 

— ¿ Y un techo ú hogar donde albergaros? 

— Ninguno, señor. 

— ¿ En dónde pasáis, pues, las noches ? 

— En donde ellas y el sueño me sorprenden y 
obligan. 

— ¿ No*tenéis miedo ni recelo alguno de queda- 
ros tan sola y sujeta á los rigores de la intemix- 
ríe? 

— ¿Porqué? ¿acaso son tan malos los hom- 
bres que pudieren hacerme daño á mí? 

— ¿ Cuánto tiempo hace que tenéis esa venda 
sobre los ojos ? 

— Nunca he visto la luz ; no la conozco. 

— ¿ Tenéis idea de los objetos ? 

— Solamente de la moneda que la caridad del 
prójimo coloca en mi mano, del pan negro y el 
agua que de vez en cuando me sustentan y dees- 
tos harapos asíjuerosos ()ue medio cubren mis car- 
nes. 

¿ De modo, le dije contristado, que algunas ve- 
ces padecéis de sed, frío y hambre? 

— No siempre, señor, las buenas gentes se 
atraviezan en mi camino. 

Y diciendo esto, se llevó el rcvez de su huesoza 
mano á los ojos. 

Yo también sentí sacudido mi ser por un estre- 
mecimiento involuntario y me abstraf en conside- 
raciones V reflexiones acerca de los trabajos y <lc 
las miserias del mundo. 

Continué sin embargo: 

— ¿Os es amable la vida? ¿hnb.'is sabido al- 
guna vez lo que es goce? ¿Creds? ¿ Es|)cráis al- 
go? ¿ Confiáis ? 

Silencio absoluto tan solo interrumpido por 





I..I lKtr!>i.i ik- la .Mcrccíl. — l^tAn. .Nicarnui'i 



un suspiro hondo y profundo, fue la mpuesta úA 
en á estas preguntas. 

V arrastrando esa \Hda tan penosa v misera- 
ble (jue más bien es para vos una ixrsacin carga, 
un martirio terrible, una insoportable agonía, de^ 
cidme |)cro decídmelo francamente ¿no (|uisieraÍ8 
morir? 

La minerabir vicjecita concentró asf 
como pudo ti>do8 su» escasos alientos, lo- 
gró i>onerse de pié con gran trabajo y ayu- 
dada de BU bordón, hizo como (juc mascu- 
llaba una oración v un ruego y dirigiendo 
con el alma una mirada al infinito, contes- 
tó con aquella su vocesita gutural, siempre 
débil y temblorosa : 

— No SKÑOR. HASTA QVK DiOS MK MAS- 
I)F. I.A MfKRTK. 

Er.nksto Sanih>vai.. 



S.in Miguel, abril de ISDO. 



Vista en nna calle Hcl C< 



HL PORVENIR DB CENTRO-AMKRICA 



299 



El Barómetro de San Salvador. 

Este título y no otro merece el célebre volcán 
de Ilopango, el volcán subterráneo, el volcán la- 
custre, el maravilloso y temible sepulcro de lo que 
fue hace muchos siglos el émulo del Izalco. 

El Ilopango, desde su lecho acuoso y candente, 
anuncia con temblores á San Salvador el cambio de 
las estaciones iy á juzgar por la frecuencia de sus es- 
tremecimientos bien puede decirse que sirve hasta 
de termómetro. 

Seguros estamos de que son muy raros los hi- 
jos de la alegre San Salvador que le agradecen 
al meteorólogo plutoniano la oficiosidad con que 
les sirve. Y vaya un servicio más inútil y más mal 
hecho ! 

No alcanzamos á comprender para qué puedan 
servir los anuncios del Ilopango. Pero suponga- 
mos que de algo sirvieran, ¿no podría el señor 
ese enviarnos sus pronósticos de una manera más 
urbana ? ¿ ó creerá que somos de temperamento 
tan flegmático que sean necesarias las sacudidas 
que nos endilga para que le hagamos caso ? 

Se está volviendo fastidioso. Si viene el verano, 
tiembla por que viene. Si se va, tiembla por eso. 
Si empieza á llover, tiembla ; si cesan las lluvias, 
tiembla ; si sopla el viento, si no sopla, si sube ó si 
baja la temperatura, si truena ó si hace sol— tiem- 
bla que tiembla. ¡ Habráse visto ! Y lo bonito del 
caso consiste en que le servimos nada menos que 
de pelota al tal fabricante de temblores. Cuantas 
veces nos empuja de Oriente á Poniente, con sus 
malhadados anuncios, otras tantas nos reempuja 

de Poniente á Oriente el serióte del Quezaltepec 

y se queda tan fresco. De suerte que por cada on- 
da seísmica, como diría nuestro amigo el Dr. Bar- 
berena, tenemos que sufrir dos meneones de padre 
y muy señor mío por el solo prurito de no dejar 
burladas las teorías de no sabemos que geólogo 
desocupado. Calcule el piadoso lector lo que pen- 
saremos del Ilopango cuando por desgracíasele 
antoja repetir sus trepidaciones inconsultas. Has- 
ta las tejas protestan y aullan los canes y caca- 
rean las gallinas y alguno que otro vecino se aso- 
ma á la puerta de su lasa. 

Las paredes de bajareque no se asustan. Las 
de zinc se ríen. Las de madera rechinan, pero de 
gusto, y toda la ciudad soporta con santa pacien- 
cia las flaquezas ó mejor dicho las chocheces del 
volcán. 

Nosotros atribuimos la frecuencia de los esca- 
lofríos del Ilopango á una cólera mal encubierta. 

Ulá en sus buenos tiempos de vigorosa juven- 
tud, cuando una sola sacudida le bastaba para con- 
vertir á San Salvador en un montón deescombros, 
no era tan tenaz como ahora. 

En nuestros días vive como azogado, como 
"de goma:" pero nadie le hace caso porque las ca- 
sas y las iglesias y los públicos edificios son de hie- 
rro ó de madera ó de ambos y le apagan el ojo al 
viejecito de la laguna y le dicen con sorna : " á qui- 
társela por otro lado," tío "7 

¿ Saben Ustedes lo que se propone el Ilopango 
con RUS temblorcitos barométricos? Pues poca co- 
sa. Nada menos cjue tengamos presente que á fal- 
ta de conmociones de otro género debemos tener- 
las de carácter seísmico á fin de que no perdamos 
la costumbre. 



ei^lío /im^rfcó.. 




— En Tegucigalpa se inauguró 
una Escuela de Artes y Oficios 
y se dio principio á la cons- 
trucción del Teatro Nacional. 

— Ef Congreso aprobó la con- 
trata celebrada entre el Poder 
Ejecutivo y la "Honduras 
Railroad Company," para la 
construcción del ferrocarril in- 
teroceánico y el arreglo de la 

deuda extranjera. 

— La Municipalidad de Tegucigalpa ha em- 
prendido la reparación de la cañería de aquella 
ciudad. 





— Empieza á agitarse la cues- 
tión de elecciones para el pró- 
ximo período Presidencial. 

— Se aguardan en este mes to- 
dos los materiales necesarios 
para los edificios de la Expo- 
sición Centro-Americana. 

— En la capital se fundará pró- 
ximamente una sociedad Geográfica. 

— Se ha autorizado el gasto de ocho mil pesos 
que según contrata celebrada con el señor Juan F. 
Byrne importa la construcción del edificio y pla- 
taforma de la Aduana del puerto de San José. 

— La Asamblea aprobó el proyecto del Ejecu- 
tivo para edificar en el Boulevrd " 30 de Junio " 
un monumento á la memoria de los grandes hom- 
bres de la patria. 

— En Jutiapa se estrenó el kiosko del Parque 
Central. 

— El Teatro de Quezaltenango ha sido refor- 



— El señor don Ricardo Fer- 
nández Guardia ha sido nom- 
brado Subsecretario de Estado 
en los despachos de Relaciones 
Exteriores, Justicia, Gracia, 
Culto y Beneficencia. 

— Está pasando rápidamente 
la crisis monetaria que se sintió 
hace poco en todo el país. 

— Se observa mucho movimien- 
to en el comercio de frutas en la costa del Norte y 
tenemos entendido que están en vías de formación 
dos ó tres sindicatos americanos, con capitales res- 
])etables, que se pn ponen explotar haciendas de 
bananos v otras frutas en la costa atlántica 




300 



BL PORVENIS DE CBNTKO-AlcésiCA 




— Pronto quedarán termina- 
dos el Hospital Rosales y la 
Penitenciaría que se constru-ven 
en la capital de la República. 

— Con toda actividad se con- 
tinúan los trabajos del ferroca- 
rril de Sta. Ana y de La Unión. 

— Se han hecho varias propues- 
tas al Ministerio de Fomento 

sobre la construcción de varios trayectos de ferro- 
carril, entre las cuales descuella por su importancia 
el ramal que se piensa colocar entre Santa Ana ó 
Ahuachapán y la frontera de Guatemala. 

— Se ha solicitado concesión para el estableci- 
miento de una línea de tranvía entre la estación 
más próxima á Coatepeque y la laguna de ese mis- 
mo nombre. 

— Han llegado á La Libertad los . ingenieros 
contratados por la casa de Trigueros y Orellana 
para el estudio de la línea de ferrocarril que se 
extenderá entre ese puerto v la ciudad de Santa 
Tecla. 



— Se calcula que la cosecha de ca- 
fé rendirá este año cien mil (juin- 
tales. Se esj)eraba una cantidad 
mucho mayor ; |)cro la se<iuía que 
ha tenido aquella República du- 
rante los dos últimos años, en la 
costa del Pacífico, ha rebajado no- 
tablemente los rendimientos de ese- 
fruto. 

— Las haciendas de café de los departamentos 
orientales y setentrionales de la república están 
tomando muchísimo incremento. Se cree que en 
este invierno, no obstante las |)erturbaciones por 
que está pasando el país, se colocarán en sus pues- 
tos nada menos que 1.300,000 árboles nuevos. 








— Ahora parece un hecho establecido (pie la 
cuestión A nglo- venezolana tuv<í su origen en un 
simple iuego de tanteo, juiestd en práctica iM)r el 
Gabinete de St. James, para descubrirla actitud ({ue 
asumiría el Gf)bierno .\meric.'ino, basándose en la 
doctrina de Monroe, en la cuestión de ensanche de 
límites de la Guayana inglesa, con ó sin razón. Si 
consentía sin protestar, Inglaterra hubiera coin- 
prádole á España la isla de Cuba pues esto pare- 
ce que estaba ya c(m venido; pero lo ocurriílo con 
relación á Venezuela, f|ue ya era el paso siguiente 
al pequeñísimo incidente de la toma <le posi-sión 
temporal de Corintf), romjjió de un solo goljie las 
negociaciones entabladas entre Londres y .Madrid. 

— La prensa francesa ha censurado con mucha 
severidad la intervención de la Gran Bretaña en la 
cuestión italo-abisinia. Inglaterra y toda la I-^uro- 
pa saben sin embargo que lo que está pasando á 
ití lia en el África se debe á Franxia y RrsiA 

— La expedición inglesa á Dongola, que á na- 



die se oculta tiene por objeto distraer la atención de 
Menelek por el lado del Egipto, asegura Inglaterra 
que se está llevando á efecto para bien de ese pa- 
ís y quiere que de su tesoro se pagué la suma de 
£500.000 que está costando. A esto se opone abier- 
tamente la Francia. 

— Los abisinios tienen todavía en su poder 
1.500 prisioneros italianos, 20.000 fusiles y 70 ca- 
ñones de tiro rápido que les quitaron en la última 
batalla. 

— El Mahdi de Dongola tiene sobre las armas 
300. (M)0 guerreros y se teme que la expedición an- 
glo-egipcia sufra un fracaso semejante al de los ita- 
lianos, sino de maj-ores consecuencias. 

— El incendio ocurrido el 23 de Marzo en Co- 
lón d.struyó la mitad de la ciudad. 

— La prensa .\lemana defiende la expedición 
inglesa sobre Dongola quizá por simpatía hacia Ita- 
lia. El Reichstag aprobó el presupuesto de ensan- 
che de la armada. 

— La liga bimetálica de Londres ha resuelto 
ponerse en más inmediato contacto con los bime- 
talistas de Francia. Alemania, Austria y Bélgica á 
fin d»* promover una verdadera campaña á favor 
de sus ideas en todos los centros industriales. 

— La Cámara de los comunes aprobó la expe- 
dicHón al alto Nilo por 2S8 votos contra 14-5. Los 
liberales y los mienbros de Irlanda se opusieran te- 
nazmente á la medida. Mr. Balfour dijo que nada 
había en la expedición que pudiera des|)crtar la 
alarma en Francia ó qtie ne relacionara con la ocu- 
pación británica en el Egipto. 

— Todos los tranvías de In ciudad de México 
han sido comprados por un sindicato de capitalis- 
tas americanos. 

— Los gobiernos de España, Holanda y Bél- 
gica han manifestado al Secretario de Estado de 
los Estados Tnidos. Mr. Olney. que sus archivos 
estíín á In disj>osición de los comisionados en el ar- 
bitramento de la cuestión Anglo-venetolana. 

— El Ministro de Ajfricultura del Gobierno A- 
mericano hn sacado á licitación la compra de dies 
millones de paquetes de semilla ecereaicsy legnm* 
bres para su distribución entre los agricultores dd 
Noroeste. 

— El gobierno del Ecuador ha suspendido loa 
pagos de su deuda extranjera. 

— El conocido pintor George Richmond murió 
en Londres el 2«) de Marzo, á la e<lad de «7 años. 
Durante su vida hizo entre dos v tres mil retratos. 

— El Gobierno de la Nueva ¡Zelandia ofrece un» 
buena |iensión vitaücia al que descubra el mejor 
me<lio de exterminar, en el menor tiemjK) posible, 
una esjíecie de lorito camivoro, la terrible " Kea " 
ó sea la "nesior notahilis" délos naturalistas. que 
amenaza acabar con l(»s rebaños de ganadf> lanar 
de a<|uelln ísI.m. Esa fea avecilla de corvo y afiladn 
pico se hinza en bandn«las sobre los carneros m.'is 
Síuiosy robustos v los destrozn y los come literal- 
mente vivos. En una sola n«íche h'»n matado cien 
carneros de un rebaño y los ganaderos están muy 
alarmados. A des|»echó ile t'xla la actividad des- 
plegada jKir losi)astores,á fin de acabar con cll.i.líi 
K< a sigue causando hecatomlies y K>s ganadínc 
d<-scs|>erad<>s de la inutilidad de sus esfuerzos Ikui 
acudido al gobierno en solicitud de auxilio Lo 
extraño en este asuntf> es íjue los ornitólogos siem- 
pre habían asesurado en sus obras que el referido 
pajarraco se alimenta d<. gusanos, de frutitas y 
de raices. 



I 



BL POSVfiWR Dfi 



3CLC\BN 




dos toneladas y permanecer en el aire uní semana 
entera asi como ascender ó bajar sin necesidad de 
alimento o disminución de lastre ó de Ss Smo 
tor ye timón son de aluminio v el sefreto princT 
pal del aparato consiste en 1¿ preparación con 
que la seda de que está hecho el globo sev"eive 
completamente impermeable, de suerte que no se 
escapa un solo átomo de gas. El costo tot«^ H^ 
uno de estos globos es de 75,000 doHars 

JVTr-. Thomas A. Edison se ocupa actualmen 
te en perfeccionar un sistema de su invención par i 
extraeré! hierro de las brosas por medio de la 
aplicación de vanos electro-ma¿netos horizontal 
les á una comente de brosas pulverizadas 

^sejirui'a un Profesor francés que la in 
mensa mayoría de las enfermedades nerviosas e"i 
las^mujeres jóvenes de las clases acomodadas se 
debe al aprendizaje del piano y prueba con la es 
tadística que de 1,000 muchacLs^ue empieín á 
estudiar el piano antes de los 12 años de edad 
nada menos que 600 padecen de esa clase de inís: 
posiciones; mientras que solo llegan á 200 por 
1,000 las pacientes que empiezan á una edad más 
avanzada. De esto deduce que no es conveniente 
año"'''" "" '°'''''' P'^"° ^ "'"^^ menores de 16 
HÍI^ Dr. Paul Gibier declara que el día que 
se logre que las gentes no expectoren ó escupan en 
pubhco se acabara la tuberculosis. Dice que á esa 
costumbre se debe casi exclusivamente el extraor- 
dinano y creciente desarrollo de esa enfermedad 
fatal, porque los esputos de los tuberculosos cono- 
cidos, tanto como los de los que no saben que lo 
están, al secarse sobre el piso, vuelan con el polvo 
e míectan todos los días á millares de personas. 
«iV Francia se está observando que los mo- 
torciclos, o sean los coches sin caballos, contribu ven 
a mantener los caminos en mejor estado que lo' es- 
taban cuando todos los vehículos eran tirados por 
oestias. Las dos terceras partes del deterioro de 
as carreteras se deben á la acción de los cascos de 
los caballos. 

T7 ^*?" «necia Noruega, Rusia, Canadá v varios 
Estados de los Estados Unidos se acostumbra de- 
rribar los grandes árboles de los bosques por me- 
dio del algodón pólvora. La operación consiste 
en colocar una serie de panecitos de algodón pól- 
vora alrededor del tronco, en el luga? donde se 
quiere cortarlo, comunicados con un alambre de 
coDre por donde pasa Ja corriente eléctrica que 



np^^£'^^*'^ i°^ últimos adelantos que se han 
ckletls J^P'^'.*''^i""^^ construcción délas bí 
ccl?metrorer'7 '^' -"^"^^^ ^' aluminio y el 
mu^^^o •^- ^^^ Pnmeras, además de ser de 

mnoh'^T P^-?' ^''" verdaderamente rígidas v de 



ñmCULTUflñ. 




JNO¿ATff/JÍ5. 



_ Traducimos de uno de nuestros oaní^c i • 
ffuiente: "El diputado por CaHforala Z T V" 

se pague a la actual compañía del Canal por N?ca 

f «. ~ ^" «an Salvador se ha erigido un crema 
ífn P.^^^l^'"^'neración de las bisuras de ^a Su' 
dad. No dudamos que la himenp H*. lo ^ uí • " 
ganará muchísimo c^ou la i„S" cÍJ^<|P°«„'¡°" 
portante como necesaria mejora. üamS S mT." 

2300; de Rúa tan, 2600; de Trujillo,2600 dePuer' 
to Cortes, 2600; de Puerto Limón 9««- !. 
Bluefields, Nicara¿ua, 2810 ' '^^"^ ^ ^^ 

- Las alteraciones de la lev arancelaria de Gua 
témala fueron traducidas al ingles y publfcadas el 
lo^de Marzo en el Board of Trf de jíuCl de Sn 

— En febrero subieron de una manara ;«., • 
tada en la Bolsa londinense losTapeSelBrasTv" 
déla Argentma. Wceel;' South AniScir/ouraíl- 
en su n" 9, Tomo XL. que las seguridad^-'de 5>sta 



302 



EL PORvEXtR DE CENTRO-AMÉRICA 



Rica y de Guatemala participaron del alza aludida. 

— Con frecuencia sucede, en los campos dedi- 
cados á la siembra de cereales, que las orillas de 
los barrancos y quebradas y los flancos precipita- 
dos de estos, donde no es posible arar, se limpian 
casi con el mismo cuidado que el resto del campo, 
bien porque se piense utilizarlos, al tiempo de la 
rosa, bien porque en ellas se amontona la basura 
cuyo incendio deja el terreno perfectamente aseado. 
Creemos que los agricultores harían muy buen ne- 
gocio si en vez de dejar en completo abandono esas 
fajas de tierra, las sembraran de árboles de cual- 
quiera clase entre los muchos que tenemos en Cen- 
tro America y cuyo desarrollo exije tan poco cui- 
dado. Lo único que habría que hacer tres veces 
al año, cuando más, sería protejerlos contra el fue- 
go de las rosas, cosa que á la verdad no tiene mu- 
cho de dificil. Ojalá que nuestros lectores que sigan 
la noble profesión de la agricultura pongan ó man- 
den poner en práctica esta indicación y que los que 
no lo sean que aconsejen á los campesinos que lo 
hagan para bien general de nuestro país. 

— Digno del más elevado encomio nos parece 
el suelto que trascribimos á continuación. Ojalá 
que toda nuestra Prensa imitara tan nobles pro- 
pósitos, cada cual en su distrito. Asi dejaríamos 
de ser dentro de poco la " térra ignota " del Conti- 
nente de Colón. 

"Información. A propios y extraños ofrece la 
Redacción de El Gu A YAPE enviar informes sobre 
las tierras de Olancho, numera de adquirirlas, va- 
lor y condiciones, sobre los cereales que producen v 
la manera de cultivarlas, sobre su clima y condi- 
cñones atmosféricas, sobre su población y exten- 
sión, sobre su riqueza y los hábitos de sus habi- 
tantes, las facilidades de arreglar su vía fluvial ( El 
Guayape )^ de construir su vía férrea para Iriona. 
sobre los pueblos y distritos, jxículiaridades, ante- 
cedentes y circunstancias, etc. Todacorrespondcn- 
cia será dirigida al Director de El Guayape.— Ju- 
ticalpa." 




— La señora Mary Gibson testó $ 300,000 oro 
á favor de la Academia de Ik-llas Artes de Fhila- 
delphia. 

— Las Universidades de Oxford, Cambridge y 
Dublin sf)n las únicas de la Gran IJretañn (¡ue se 
niegan á dar títulos profesionales á las mujeres. 

— La biblioteca del Congreso de los Estados 
Unidos tendrá un ingreso anual de 4(),000 volú- 
menes al año. Su capacidad es de cuatro millones 
de libros. 

— El Estado de MassAchusetts gasta $200,000 
al año en sus bibliotecas públicas. Estas tienen ya 
4.65(),00U volúmenes. 

— El ferrocarril Northern Pacific de los Esta- 
dos Unidos produjo á sus dueños, durante los úl- 
timos seis meses del año pasado, la ganancia de 
11.588,148 dollars ó sea un aumento de l.b52,533 
dollars sobre el último semestre del año 94. 

— La tienda más pequeñita de New Vork per- 



tenece á un sastre remendón. Está situada en el 
número 13 North William Street y mide 3 pies 9 
pulgadas de ancho por cuatro pies 2 pulgadas de 
largo. No tiene más muebles que una pequeña 
estufa y dos banquitos, uno para el sastre y el 
otro para el parroquiano. El alquiler es 75 do- 
llars al mes y sin embargo el maestro sastre ha- 
ce negocio. 

— Mr. N. B. Miller cogió un pescado desde á 
bordo del " *lbatros".á una profun^lidad de 1,700 
brazas, á 100 millas al S. O. de las isl is Pribilof 
Jamás se había ^nsto pez más extraño. Medía 26 
pulgadas de largo y pesaba cerca de nueve libras. 
Tenía la cabeza muy aplanada, los ojos sumamen- 
te grandes y la cola, como de una serpiente, termi- 
naba en punta aguda. 

— F. D. Milletsellamael ingenioso inventor de 
las tres máquinas que sirvneron para pintar los 
edificios de la célebre exposición de Chicago. Con 
esas máquinas se pintaron en solo tres semanas 
1.332,669 pies . cuadrados de superficie de pare- 
des, etc. 

— La luz del sol penetra por término medio 
150 pies de profundidad en el agua del océano. 
En las aguas del Mediterráneo, que tienen fama 
de ser muy transparentes, penetra hasta 3tH> pies. 

— Según la estadística de los asilos de demen- 
tes de Inglaterra, de cada l(MX) locos 16 han per- 
dido el juicio |H)r cuestiones de amor. 

— En Londres y también en París se usan cha- 
lecos de papel en el vcreno. 

— El Emperador de Kusia tiene una renta 
diaria de $300.000, oro; el Sultán de Tunjuía. 
$ 20.000; el Emijerador de Austria. $12.500; d 
de Alemania. $10,000; el Kev de Italia, $9.OO0. 
la Reina Victoria. $9.(KM);'el Rev de Hélgica. 
$2.íKM);el Presidente de Francia. $600 y el Pre 
sidente df los Estados l'nidos, $ 175. 

— Durante la guerra franco-iirusinna se probó 
que se necesitan 4<M) disparos próximamente |M»ra 
matar un hombre ó herirle de gravetlad. 

— Un periMico de Ct)penhague registra un 
n^ñso de estar en venta dos volcanes, en Islandia, 
valorados en £ 150 cada uno. 

— En la América del Sur hay una clase ' ' 

raigas que construyen túneles hasta de un. 

de longitud. Este trabajo e(|uivale projm: 
mente al que resultaría de la construcción ir mi 
túnel por debajo del lecho del Atlántico, desde los 
ivstados Unidos á Europa, construido por los hom- 
bres. 

— En Europa se cotizan los leones grandes á 
$ 1500 cada uno ; los leones tiernos á $ 5^K) ; los ti- 

eres tiernos A $ 400 ; el tapir de Malaya, á $5(K) ; el 
ilKipótnno tierno á $2,500 y la girafa á $5,(.>00. 
Elelefante de Afríca no se consigue á ningún ]irrcio 

— Refiere un inglés muy met<HÍico y qiu 
do lleva cuenta exacta, que el prímer año ■ 
do le dio á su esposa 36,50O Ilesos; el ;-< . 
16.0ÍK); el tercero. 3,650; el cuarto, ll'd, il 
quinto. 2. De entonces acá ya no ha querído se- 
guir contando. 




ET, PORVENIR l>E CENTRO-AMKRICA 



303 




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Nuestra sección de modas abraza hoy cuatro 
pequeños grabados que representan un traje com- 
pleto de señora, para calle ; unas faldas de frente 
vertical y liso hasta los costados: un cuerpo de 
cuello y corpino armado en graciosos frunces y un 
sombrero á grandes lazas y bellamente adornado 
con plumas. Tanto en el traje como en la saya y 
el cuerpo se puede usar ora tela de seda adornada 
de terciopelo de colores suaves y uniformes, ora 
telas nuevas de fantasía adornadas de anchos lis- 
tones de seda 6 encajes. 




TIKÓ IvA r>I({l>l<A V CC**CO?ÍDl<S I- A MA>ÍO 




El gatico. — ( Aparte ) 
Bendita oportunidad. 
Ahora me {)agan estos 
I)erillanes todos los sus- 
tos y mordidas que entre 

nmbos me han dado 

( Zaz da un rospazo A 

uno de los durmientes). 
<í II 

El arañado.— ( Desper- 
tando lleno de sorpresa y 
de dolor). Vaya una bro- 
ma ! Y au6 grosero ! ¡ Ay I 
que me duele — ( MiAu se 

He ) 

in 

El Ídem. — Y te haces el 

dormido reouetepillo 

( MiAu es dichoso ) 

IV 

El Ídem— Sí, ya veo que 
no q^uiebras un plato, hi- 
I>ócnta. malvado — toma 
y toma y toma 

( El inocente llora, ahu- 
lla, grita y MiAu se ríe á 
mandíbula batiente. Se 
vengó de ambos con solo 
un zarpazo ) . 








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EL PORVENIR DE CENTRO-AMRRICA 



305 





S una de las figuras más prominentes de nuestra historia patria contemporánea. 
La política y las letras, el foro y la tribuna, la cátedra y la diplomacia le son deu- 
dores de importantísimos servicios en su larga carrera pública. 

No podemos puntualizar por falta de datos el año de su nacimiento ; pero debe 
ser coetáneo de la independencia. Nació con ella y desde muj- joven se lanzó al 
campo de la política, afiliándose al partido liberal, de que ha sido verdadero após- 
tol, rompiendo como Mirabeau los lazos que á la rancia aristocracia de Guatema- 
la le unían, para convertirse en el más ardiente defensor de los derechos del pueblo, 
El doctor Montúfar ha sido, en diversas ocasiones, Ministro de Estado de las repúblicas de Guate- 
mala y Costa-Rica y Agente Diplomático de las mismas y de El Salvador en los Estados Unidos y al- 
onas potencias de Europa. Los vaivenes de nuestra política le han hecho residir indiferentemente en 
San José de C. R., en San Salvador y en Guatemala; más donde quiera que ha estado se ha puesto 
siempre al servicio de la causa del progreso. 

Es autor de la " Reseña Histórica de Centro-América " de que ha publicado siete volúmenes intere- 
santísimos, de un tratado de " Economía Política" muy recomendable y de gran número de opúsculos 
¡iobre temas históricos, políticos y jurídicos. 

I En la actualidad vive el doctor Montúfar en Guatemala, separado de los negocios públicos, gozan- 
llo de la estimación y del respeto de todos. 



I 




306 



EL POKVKNIK 1)K CKNTKo-AM KRICA 




\i>la lid Volváii (le A^un. — Ciuntrnialn 



Nuestro grahíulo de esta ¡¡áírina representa una preciosa vista tomada desde la estación de Mo- 
ran, en el ferrocarril Meridional de Guatemala. En el fondo del cuadro aparece el célebre Volcán de 
Agua, de 12,197 pies de altura sobre el nivel del mar y en cuvo regazo »e fundó la primitiva ciudad de 
Guatemala, destruida por una terrible avalancha el 8 de septiembre de 1841. 

En esa ruina memorable perecieron la Goliernadora, doña Hcatriz de la Cueva, seiscientos espa- 
ñoles y más de mil indios. 

Cuentan las crónicas que, en la fechn citada, dos horas después de ancKhecer. tembló la tierra de 
una manera horrible, y que aun duraban las convulsiones cuando un inmenso torrente de agua cenago- 

Ips enteros y gi " 
montaña inundando la ciudad y arrasando todos sus edíficit 
el hondo cauce por donde bajara la avalanche destructor. 



Todavía se ve en los flancos del volcán 



por 
flaní 




San Sal-vador, Afayo 8 de i89tf. 



^limero 2o 




DE LA HISTORIA DE C E NT RO- A M É R I C A . 



La historia es la experiencia del 
mundo y la razón de los siglos. 



La historia ha sido comparada con un ancia- 
no de millares de años, que refiere lo acaecido du- 
rante su prolongada existencia. 

Nadie ignora la importancia de esta narra- 
ción, llamada por muchos, "espejo de la verdad 
que nos da en el cuadro de lo pasado el anuncio 
del porvenir." 

" En el tribunal de la historia, se ha dicho:- 
" Los conquistadores descienden del carro triun- 
" fal : los usurpadores no nos espantan con la co- 
" mitiva de sus satélites : los príncipes aparecen 
" sin sus cortesanos, y despojados de la falso 
" grandeza que les prestaba la adulación. Detes- 
" t-imos sin riesgo la ferocidad de Nerón, las cruel- 
" dades de Sila, la hipocresía de Tiberio. Si he- 
" mos visto a Dionisio espantoso en Siracusa, lo 
" vemos humillado en Corinto." 

Este cuadro referente á Grecia y Roma, com- 
prende toda la historia. Los acontecimientos son 
los mismos en todas las edades, en todas latitu- 
des y bajo todos los meridianos. La diferencia 
está en el teatro donde se ejecutan y en los acto- 
res que los representan. 

En todas partes hay Dionisios humillados des- 
pués de haber ejercido largos años la tiranía. En 
todas partes hay Tiberios que, después de haber 
ahogado todas las libertades, exclaman : "¡Na- 
ción VIL, naciste para la servidumbre!" En 
todas partes hay homlires que sin las glorias mi- 
litares, ni las eminentes cualidades de Sila, em- 
plean para vencer, la corrupción y las tablillas de 
proscripciones. En todas jjartes haj' Nerones que 
incendian la capital de su patria, como incendió 
Nerón muchos cuarteles de Roma, consumiendo 
inmensas riquezas. 

Y pasando á otros tiempos y á otros países, 



puede decirse que en todas partes hay traidores. 
La historia de España exhibe al conde donJuHán 
bajo el peso de la execración de once siglos, por- 
que entregó su patria al extranjero ; traición in- 
fame que, para oprobio de la humanidad, no solo 
A las márgenes del Guadalete se ha perpetrado. 

Ahora se trata únicamente de presentar los 
sucesos que precedieron á la independencia de Cen- 
tro América y que se han realizado hasta hoy. 

El señor doctor don Alejandro Marure, por 
orden del jefe del Estado de Guatemala, doctor don 
Mariano Gálvez, escribió un "Bosquejo Históri- 
co", que comenzando con la Independencia debió 
terminar con los sucesos de 1834. La obra iba á 
contener tres volúmenes; Marure hizo imprimir 
dos, y el tercero quedó inédito. El partido servil 
de Guatemala estaba caído entonces; no pudo, 
por lo mismo, impedir la circulación del primer 
tomo, y su edición se agotó : pero cuando ese par- 
tido subió al poder, se recogieron muchos ejempla- 
res. Por todas partes tenían los serviles agentes 
que pedían prestado el primer tomo de Marure, y 
jamás lo devolvían. 

El segundo tomo ya no se dejó circular. Un 
solemne auto de fe devoró la edición entera. Sin 
embargo, un ejemplar escapado de las llamas apa- 
rece ahora reimpreso, y circula sin riesgo de pes- 
quisas inquisitoriales. 

Cuando se hacía cargo á los serviles por la 
desaparición del segundo volumen de Marure, de- 
cían que contiene una serie de falsedades, y que no 
debe engañarse al público con mentiras. 

Ese tomo está hoy á la vista del público, y 
con el texto en la mano pregtmto al partido ser- 
vil : ¿ dónde están esas falsedades y esas nltntiras ? 

¿Será una falsedad el decreto de 28 de marzo 
de 27, en que Aycinena pone fuera de la ley á los 
proceres de la Independencia centro-americana? 

¿ Será una falsedad el decreto de don Mariano 
Aycinena que condujo al patíbulo al honrado ar- 
tesano Isidro Veiasco ? 

¿Será una falsedad el decreto de 10 de mayo 
de 27, firmado por don Mariano Aj'cinena y por 
don Agustín Prado, que inmola á í'ierzon ? ' 

¿ Será una falsedad el decreto de Aycinena, re- 
frendado por don Antonio José de Irisarri, que 
manda no se lea ni circule en Guatemala ningún 
libro (|ne no fuere del agrado del arzobispo fray 
Ramón Casaus y Torres? 

¿Serán una falsedad los confinamientos por 
diez años al castillo de Omoa, lo que equivalía á 
la pena de muerte infligida lentamente; y con la 
circunstancia agravante de que los confinados 
iban bajo las órdenes del inhumano Sistiaga, que 
se complacía en darles un trato cruel ? 



308 



ftL PORVftOTll DE CEKTKO-AMBRICA 



¿ Será el despojo y la persecución de los magis- 
trados de la Corte de Justicia, entre los cuales 
figuraba el distinguido jurisconsulto 3' honradísi- 
mo ciudadano don José Venancio López ? 

¿Será una falsedad el incendio de Comayagua 
ejecutado por las fuerzas serviles que Arce mandó 
á Honduras á sojuzgar el país, y á proteger al vi- 
cario don Nicolás Irias, quien intentaba vencer á 
los liberales lanzando contra ellos inútiles exco- 
muniones ? 

¿ Será una falsedad la devastación de una par- 
te de Aculhuaca, de San Sebastián, de Cuscatan- 
cingo, de San Martín, de Mejicanos, de Tiustepe- 
que, de Nejapa y de algunos barrios de la ciudad 
de San Salvador ? 

¿ Será una falsedad el asesinato de Merino ex- 
traído de un buque extranjero que se hallaba en 
la Bahía de Conchagua ? 

La narración del segundo tomo de Marurc es- 
tá comprobada con documentos justificativos, que 
se hallan al fin del volumen: digan 'os serviles cual 
de todos esos documentos es falso. 

No ha sido posible conseguir el tomo inédito. 
Algunas personas de la familia del autor, no sé 
por qué género de consideraciones, se oponen á 
que se vea. 

Si aquel tomo se hubiera publicado, esta Re- 
seña comenzaría con los sucesos del año de 34 ; 
pero faltando una parte de lo que escribió Marurc. 
ha sido preciso comenzar desde fines de 1828, cir- 
cunstancia que me ha proporcionado ocasión de 
palp.nr las falsedades con que el partido servil ha 
desfigurado los sucesos memorables de 1829. 

La obra está dividida en capítulos cortos; su 
brevedad y la geografía política de Centro-Amé- 
rica así lo exigen. La República estaba distribui- 
da en cinco Estados. Es preciso hablar de todos 
sin que haya confusión. Limitarse á uno solo, 
sería lo mismo que pretender escribir la historia 
de Francia, sin hablar más que de Burdeos ó de 
Marsella. Cada Estado exige capítulos separa- 
dos. Exígelos igualmente el Gobierno federal, l'na 
narración rápida de un país con seis gobiernos, 
necesita mucnas divisiones para ser clara. Se si- 
gue el orden cronológico Tero una ú otra vez 
para completar un acontecimiento, se da fin A lo 
que á él concierne, volviéndose en el capítulo si- 
guiente al tiempo que ha servido de punto de 
partida. 

La mnmer cualidad de un historiador es la im- 
parcialinad. Jeremías Bentham dice, para explicar 
la imparcialidad que ha de adornar á los jueces, 
que deben ser }x:rpendiculares. El historiador es 
un juez en las cuestiones sobre que versa su obra, 
y debe, por lo mismo, ser tan |)eri>endicular, como 
Bentham quiere que sean los jueces. 

Pero si para obtener esta cualidad fuera preci- 
so no pertenecer á ningún partido, no habría quien 
escribiera la historia, porque aunque no existe en- 
tre nosotros una ley de la antigüedad que conde- 
naba á los ciudadanos que fueran indiferentes á 
las cuestiones de la patria, es imposible encontrar 
un hombre solo, que no se incline más á un círculo 
político que á otro, que no crea m.'is justo un sis- 
tema que otro sistema, y á quien no mspiren más 
simpatías las doctrinas de unos hombres que las 
doctrinas de otros. 

No hemos tenido Una obra histórica desde el 
año de 21, trazada por una pluma imi>arcial. Las 
MEMORIAS de Arce son un alegato de* bien probado 



en favor de su administración. Las memorias de 
Jalapa son la apología del partido servil. Todas 
las publicaciones de Irisarri. de donjuán José .\y- 
cinena. de Pavón, de Milla y cuantas se han hecho 
durante treinta años por los retrógrados, presen- 
tan á los liberales como una sociedad de malhe- 
chores, y á los serviles como ángeles que forman 
coros celestiales. Los recalcitrantes, durante todo 
ese tiempo, aprovechaban todas las ocasiones > 
todas las circunstancias, para cubrir de oprobio á 
un partido que se proponían destruir colectiva c 
individualmente. Esa incesante predicación llegó 
á producir efecto en el ánimo de muchas personas. 

Al escribir esta Rese.va, me encuentro bajo 
una pesada atmósfera de errores, y para estable- 
cer la verdad necesito colocarme al frente de esos 
errores, á fin de procurar destruirlos con documen- 
tos, con raciocinios y con narraciones. 

Ese ataque, indispensable para desvanecer las 
nieblas arrojadas sobre los grandes acontecimien- 
tos, y sobre una serie de indiriduos. será lo que 
los serviles llaman parcialidad y espíritu de parti- 
do. Pero en las circunstancias en que ellos colo- 
caren al país, no se puede restablecer la verdad 
comenzando de otra manera. 

El espíritu de adulación ofusca á los historia- 
dores; pero en esta Rkse.^a no puede existir. Los 
principales personajes á que me refiero han muer- 
to. El General Morarán desapareció, y nada ten- 
go que esperar, ni que temer de su familia. Ba- 
rrundia no existe. Se dirá que tiene un hijo en 
elevada posición. E» venlad ; pero cuando Barrun- 
dia murió, su hijo era un niño, y entonces escribí 
una noticia biográfica de dtm José Francisco Ba- 
rrundia, que fue publicada en el jícriódico oficial 
de Costa-Rica, y reproducida en San Salvador, 
sin embargo de las circunstancias aflictivas de la 
época, y en otras secciones de América. 

En esa noticia biográfica se presentan más de 
reliíve las \-irtudes ci\ncas de aquel esclarecido ciu- 
dadano que en toda esta Reseca. 

No mueve, pues, mi pluma, ni la vil adulación, 
ni el misérrimo interés. 

El partido liliernl no «« presenta como inta- 
chable : censuro severamente su falta de unidad, 
sus divisiones, que tan funestas han sido para él : 
sus tendencias á sacrificar A simples formas los 
más elevados intereses y A fijarse decididamente en 
la l>ondad al)soluta de las leves, sin considt r.ir íil- 
gunas veces su l>ondad relativa ; la facilidmi p.iríi 
ct)ndenar A sus prohombres por pe«jueñe«.«s. sin 
tener en cuenta largos años de sacnficios herónos, 
y de cívicas virtudes; vicios que si no se corncic- 
ran, el partido lil)eral jamAs }K)dna perni.iiicwr 
largo tiein|)o en el poder. 

Otra falta que se intentarA atribuirme es la 
ingratitud I^i ingratitud es un vicio que envilece. 

Un hombre, para no ser ingrato. del>ería callar 
los deficctos de sus bienhechíires. aun({ue solo se 
trate de los actos de la vida política ; })ero ningún 
deber de gratitud sella mis labios resjjecto de loa 
individuos del partido íervil, comprendidos en ^ 
ta Reseña. No debo molestar al público con n 
terias que, siendo absolutamente personales, nin-^j 
gún interés ofÍTcen para él. No tendré inconve»j| 
niente, sin embargo, en contestíir detalladamente»^ 
demostrando lo que digo, á cualquiera que por laj 
prensa me impute falta de gratitud. 

Casi en cada capítulo de esta reseña se ii 
tan los decretos, los discursos, las proclamas. 



ET. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



309 



manifiestos á quela narración se refiere; sistema 
que si por una parte hace fastidiosa la obra, por 
otra eleva el relato á evidencia, primer cualidad 
de un libro histórico. 

Muy fácil me habría sido referirlo todo con mi 
propio estilo; pero he preferido á la pueril vanidad 
de presentar incesantemente redacciones propias, 
la conveniencia de que la juventud conozca á mu- 
chos hombres de nuestra historia, no solo por lo 
que se dice de ellos, sino por sus discursos, por sus 
proclamas, por sus decretos, por sus notas oficia- 
les y otras publicaciones suyas. 

La historia no es un hbro, es una serie de su- 
cesos que se realizan ; los libros no hacen más que 
consignar esos sucesos. El que escribe un libro 
histórico debe procurar desaparecer en su obra, 
presentando á la vista los acontecimientos que na- 
rra como si se estuvieran verificando. 

La juventud qnt se educa desde el año de 1871, 
no conoce á los primeros personajes de nuestra 
historia. No existen sus discursos, porque no hu- 
bo taquígrafos que los consignaran. No existen 
sus publicaciones periódicas, porque los serviles las 
destruyeron. ¿Dónde están las colecciones de 
El Gknio de la libertad, de El Editor Consti- 
TucioNAi , de El Amigo de la patria, de La tri- 
buna, de El liberal, de El amigo del pueblo 
y de otros muchos periódicos que se publicaron en 
Centro- América? No existen. Los serviles han 
procurado que desaparezca hasta la memoria de 
ló pasado. 

No hay tampoco tradiciones exactas, por 
que los serviles las han alterado convirtiendo en 
acciones monstruosas actos recomendables, y dei- 
ficando la barbarie, que asombrará á los jóvenes 
cuando lean el relato de los crímenes que, cantán- 
dose la Salve-Regina, se perpetraron. 

Es conveniente, pues, dar á conocer las perso- 
nas históricas á que me refiero," presentando sus 
propias obras. 

Las Memorias escritas por el General Mora- 
zán en David, para contestar los cargos que los 
serviles le hacían, contienen la narración de algu- 
nas de sus batallas. Esas Memorias han circula- 
do tan poco, que el General don Miguel García 
Granados, por más esfuerzos que hizo, no pudo 
conseguir verla> antes de publicar el primer tomo 
desús Memorias. 

Me propongo hacer que la juventud conozca 
al General Morazán, pintado por los serviles co- 
mo un Heliogábalo, no solo refiriendo sus hechos, 
sino presentando íntegras sus palabras y textual- 
mente sus vindicaciones. 

El General Morazán describe las acciones de la 
Trinidad, de Gualcho, de San Antonio, de San Mi- 
guelito y de las Charcas. No puede haber rne- 
jor historiador de una batalla que el jefe victorio- 
so. Sería una falta preferir mi propia narración 
r'i la narración de quien no solo fue testigo ocular, 
sino ciue lo hizo todo en el campo de batalla. 

La inteHgencia de Kaoul, v su elevada posi- 
ción en el ejército aliado que sitió á Guatemala el 
año de 29, le dan una grande importancia en 
aquella campaña. Morazán comisionó á Raoul 
para dar á los gobiernos aliados noticia circuns- 
tanciada de los sucesos militares acaecidos en los 
días?, 8, 9, 10. 11 v 12 de abril de 1829. La 
narración de Raoul est A documentada y la presen- 
to íntegra, con todos sus documentos anexos, en 
el capítulo octavo del libro primero, 



Los acontecimientos de los días 11 y 12 de 
abril, tienen una importancia inmensa ; son una 
gran crisis en que se desploma todo un sistema, 
para elevarse otro sistema. En esos dos días ya 
no se ven las miserables fortificaciones de la plaza 
de Guatemala que caen, sino la libertad republica- 
na que se eleva. Los grandes acontecimientos de 
esos días memorables no pueden descansar solo en 
un parte militar. Se hace otra narración amplifi- 
cada. Esta no se desvía de la verdad ; está basa- 
da en los mismos partes militares y en notas de 
Aycinena, quien horrorizado por los estragos de 
la metralla, único argumento capaz de convencer- 
lo, suplica y vuelve á suplicar al General Morazán 
que suspenda las hostilidades contra la plaza. 
Los serviles han escondido esa correspondencia. 
Ellos, juzgándola aniquilida, escribieron atroces 
falsedades sobre la rendición de la plaza. Alguna 
de estas falsedades realza en la Biografía de don 
Manuel Francisco Pavón, escrita por don José 
Milla y Vidaurre. 

Desde el 13 de Abril de 1829, día en que el 
General Morazán ocupó la plaza de Guatemala, 
hasta el 13 de abril de 1839, día en que la ocupó 
el General Carrera al frente de hordas salvajes, 
la historia es una lucha incesante y sin tregua 
con la aristocracia, con el clero, con todo el par- 
tido servil empeñado en que las instituciones libe- 
rales no se afianzaran y en restablecer el mona- 
quismo y la teocracia, valiéndose de las superche- 
rías más absurdas. 

No con el fin insano de turbar la paz de los 
muertos, ni de herir en lo más vivo á familias que 
todavía existen, sino para que la juventud vea y 
tenga en sus propias manos las armas con que el 
Arzobispo, los pretendidos nobles y el clero han 
combatido la independencia, la república y las ins- 
tituciones liberales, se relatan y documentan en el 
capítulo cuarto los suce^ps del convento de Santa 
Teresa, y las más severas resoluciones dictadas 
contra ellos por el papa Pió VIL 

Pío VII no era un liberal, nada de liberal tenía; 
fue el Pontífice que excomulgó á Napoleón I, y de- 
rogó el Breve de Clemente XIV, contra la compa- 
ñía llamada de Jesús; pero no soportó las super- 
cherías del Arzobispo y de los nobles de Guatema- 
la, como no soportó que los jesuítas le exigieran 
que coronara á Luis XVlII como sucesor sin inte- 
rrupción é inmediato del Delfin de Francia ^io VII 
les contestó airado: " He i oronado á Napoleón 

BAJO LAS BÓVEDAS GÓTICAS DE NUESTRA SeÑORA J)E 
parís, y no puedo decir hoy que no fue un MO- 
NARCA LEGÍTIMO." 

La condenatoria dictada en Roma contra fray 
Ramón, de nada valió. Ni el Arzobispo, ni don 
Mariano Aycinena, ni su círculo hicieron caso de 
la resolución del papa. Sus esfuerzos se dirigieron 
á que no circulara, á que nadie la viera, }• conti- 
nuaron las profecí.'is contra los liberales. Los ser- 
viles a])rovechaban, para dar pábulo á esas' sinies- 
tras predicciones, los terremotos, los rayos, los 
eclipses y todos los grandes fenómenos de la na- 
turaleza. 

Estas maniobras c(ue durante los aconteci- 
mientos en el libro primero y segundo contenidos, 
solo produjeron el ridículo y él escarnio, triunfan 
más tarde. 

El clero y la pretendida aristocracia, para sub- 
levar á los pueblos, aprovechan una serie de re- 
formas que á la legislac jóp §e habían hecho. Mm- 



310 



EL PORVENIR DR CENTRO-AMÉRICA 



ches curas logran al fin levantar á los campesi- 
nos. Los milagros se repiten. Ya no los hacía la 
madre Teresa Aycinena, porque había muerto; 
pero los hacía su memoria ; los hacían sus vesti- 
dos, que se dividieron para esparcirlos por todas 
partes, como sacrosantas reliquias; los hacían 
otras monjas tan santas como aquélla, aunque no 
de tanto crédito ; _v mediante tales portentos que 
se emplearon el año de 37, para hacer creer á los 
pueblos que el gobierno envenenaba las aguas, se 
levantó Carrera, auxiliado por los aristócratas y 
los curas. Aquel caudillo se convirtió en instru- 
mento de sus protectores, y cuatro familias apo- 
yadas por los jesuítas, que llamaron en su auxilio, 
ejercieron como dueñas y señoras de los destinos 
de la patria, su voluntad absoluta durante trein- 
ta años. 

En toda esta Reseña se habla de nobles y aris- 
tócratas para seguir las denominaciones usuales y 
las creencias de algunos biógrafos ; })ero en reali- 
dad, en Centro-.\mérica no hay nobl«ca ni la hu- 
bo jamás. Determinadas familias formaron ligas 
para no mezclarse con el resto del país, y para im- 
poner su autoridad á la nación entera! Estas li- 
gas, más hostiles al pueblo que la nobleza europea, 
es lo que se ha llamado aristocracia. En todo el 
reino de Guatemala no hubo más título nobiliario 
que el correspondiente á un marquesado. Ese úni- 
co marquesado se obtuvo, no por proezas, ni por 
relevantes cualidades del ftmdador, ni de sus as- 
cendientes; sino por compra al Rey de España. 
El título fue abolido por la Asamblea Nacional 
Constituyente en decreto de 23 de julio de 1823. 
En España, muchos años ha que se declaró supri- 
mido ese marc|uesado, y quien su título usara hoy. 
en los dominios de don Alfonso XII, incurriría en 
pena, según la lev española de 28 de diciembre de 
1846. 

Los concjuistadores, cual(|uiera que haya sido 
su origen, que en lo genera^ aparece muy innoble, 
venían casi siempre solos, y tuvieron sucesión, le- 
gítima ó ilegítima, con las indias c(ni((uistadas, 
únicas mujeres que se hallaban en este suelo. In- 
fiérese evidentemente de lo expuesto, <jue mientras 
más antiguas sean las familias ceiitr<»-americanns. 
más clara es su procedencia indígena, {narros 
enaltece á una serie de familias guatemalte^-as, de 
las que más ostentan todavía con su orgullo y el 
desdén con que miran á los hijos del pueblo, los 
humos aristocráticos, por creerías j»ri)ce<lenles de 
don Jorge de Alvarado. hermano de d<m IV<lro el 
conquistador. 

Don Joige no era en li)spaña ningún Du<{ue de 
Medinaceh. ni de Medina-Sidonia : iK-ro aunijue 
matando indígenas hubiera asceniliclo á un Du- 
cado, con grandeza de primera clase, la sucesión 
de don Jorge de Alvarado, en América, (¡rocede <le 
Lucía Xicotenga-Tecubalsi, india americana, her- 
mana de Luisa Xicotenga, madre de doña lx*onor 
de Alvarado. íxis hijos de españoles y de indias, 
no miraban con tanto disgusto como sus padres, 
á los indios sus parientes, y continuó mezclándose 
la raza. He aquí el |)rincipJo de la antigua noble- 
za centro-americana. Siendo esta la cuna de la 
aristocracia de nuestro país, los hijos del pueblo 
deben ver á todos sus conciudadanos, cualquiera 
que sea la ropa que vistan, como iguales no solo 
ante la ley, sino ante el origen ; y- no admitir dis- 
tinciones que no procedan de la iuteligemia. de la 
cultura y la honradez. 



Nada de lo que presenta la historia del univer- 
so nos es extraño, desde la superchería de Numa 
Pompilio que hace creer al pu-'blo que la ninfa 
Ejeria aprueba y guia todos sus actos, hasta los 
jesuítas de Santiago de Chile que hacen creer al 
pueblo que la Virgen María contesta las cartas 
que se le escriben ; desde los sacerdotes paganos 
del templo de Diana, que fingen que la Diosa habla, 
hasta los sacerdotes católicos de Najóles, que fingen 
que en sus manos se liquida la sangredeSan Genaro. 

En toda nuestra historia domina la incesante 
lucha entre lo presente y lo pasado ; entre los honi- 
bres que nos arrastran á la B*lad Media y los 
hombres que nos empajan hacia adelante. 

Esta lucha no es propiedad de la América- 
Central ; ella se presenta en el orbe entero ; pero 
en aquellos pueblos donde la luz de la civilización 
no penetra, sus estragos son mayores y sus con- 
secuencias más funestas. 



1878. 



Lorenzo Moxtífar. 



Ketiramt>s hoy nuestro artículo de fondo pa- 
ra «lar cabida al prólogo de la Historia dcCentro- 
.\mérica por el eminente historiador don Lorenzo 
Montúfar. honra y prez de los literatos centro- 
americantw. 

La H. Corporación de la Ciudad de San Vicen- 
te. El Salvador, acordó mandar olisequiar á nues- 
tra em|íresn una colección <le nueve fotografías d* 
vistas de aquella hermosa y simpática población. 
Recibimos las fotografías, que publicaremos con 
mucho gusto, y en nombre de la América Central, 
rendimos á la Honorable .Municipalidad vicentina 
nuestros agrailecimientos más smceros |x>r el va- 
lii>so obsequio. 



Óbito — Nuestro querido amigoelSr. don Adán 
N. Boza falleció en la ciudad deGuatemala el 28del 
mes pasado á las 8 y 5.^> a. m.. víctima de un ata- 
(jiie de pulm<mía. Se hizo todo cuanto fiíc huma- 
namente posible |x)r salvarlo; pero en vano. 

El Sr. Boza desemiieñaba en Guatemala la 
Agencia General de nuestra revista. 

En nombre de la desconsolada familia del Sr. 
Boza y en^l nuestro enviamos á los señores don 
.\ndrí-8 Aniayu. don Emilio Chico y demás amigos 
«|ue se esforzaron jnir aliviar lt>s sufrimientos del 
enfermo nueslnw agradecimientos más cumplidos. 

\ la <ligna viuda de nuestro n)alogra«lo ami- 
go le deseamos resignación. 



Kl 



NUESTROS GRABADOS 



l>t»i> .Miii>ti«rl ^l<^ii<l«rx 



Este distinguid»» hombre público de El Salvador 
nació en la ciudad de Sensunte|K.M|ue. donde hiio 
sus primeros estudi<is. pasando después á la capi- 
tal de la República d<»nde coronó su carrera de 
abogado Como iH)lítico figuró <le una manerm 
conspicua en las filas del partido lilK:ral. y después 
del triunfo de la revolución de 1871 encabesads- 
por el Mariscal don Santiago González, fue decla- 
rado por la Asamblea constituyente, en enero de 
1872, Vice-Presidente de El Salvador para el p?. 
rííMlo que germinaría el 1' de lebrero de 187f . 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




EL LICDO. DN. MANUEL MÉNDEZ 



Con motivo de la guerra de Honduras, el Li- 
cenciado Méndez se hizo cargo de la Presidencia 
de la República en mayo de 1872, puesto que de- 
sempeñó hasta el regreso del Presidente González. 

Siendo Ministro de Instrucción Pública, el Sr. 
Méndez fue asesinado en la ciudad de San Salva- 
dor el 1° de septiembre de ese mismo año. Su muer- 
te ftie generalmente sentida por cuantos le cono- 
cían y la República perdió con ese acontecimiento 
á uno de sus hijos más preclaros. 

I "na '^^ista en la laguna de Amatitlán 
Gruatemala. 

En la página 312 de este número de nuestra 
revista presentamos á nuestros lectores una vista 
de la laguna de Amatitlán, Departamento de este 
mismo nombre. Esta bellísima extensión del río 
Michatoya se encuentra á más de 4,000 pies de al- 
tura sobre el nivel del mar y mide cerca de siete y 
media millas de largo por dos y media de ancho. 
Sobre sus margues en que son sumamente pintores- 
cas, está la ciudad de Amatitlán. La pesca es muy 
abundante. 

XJna 'vista en la Ciudad de I^eón 

Nuestro grabado de la página 31^ representa 
ma vista de la ciudad de León. Como va hemos 



dicho en otro número de nuestra 
revista esta hermosa ciudad fue 
trasladada en 1,610 desde Moabi- 
ta, donde la fundaron los españo- 
les, al lugar que actualmente ocu- 
pa. Después de muchas vicisi- 
tudes León ha llegado á ser, en 
población, la segunda ciudad de 
Centro-América, pues cuenta hoy 
día con treinta y cinco mil habi- 
tantes. Sus principales edificios 
públicos son la iglesia catedral, 
la casa municipal, el palacio del 
obispado y el cuartel principal. 
Tiene muy buenas casas de par- 
ticulares, unas diez iglesias, un 
hospital amplio y cómodo y una 
universidad de mucho renombre 
en Centro— América Sus calles 
son anchas, rectas y casi todas 
empedradas, aunque sin aceras. 
Los alrededores de la ciudad son 
muy bellos. El clima de León es 
cálido, pero sano. Se encuentra 
solo á 200 pies sobre el nivel del 
mar. 

Pesca con liarbasco. 

Nuestro grabado de la pági- 
na 313 representa una escena 
desgraciadamente común en 
nuestros ríos : la pesca con bar- 
basco ó chilpate. El efecto de la 
infusión de esa planta en los pe- 
ces es sorprendente. A los pocos 
momentos de echarse al agua de 
las pozas se observa que vacilan 
en sus movimientos, se vuelven 
torpes, presentan todos los sín- 
tomas de*una completa embria- 
guez y concluyen por perder la 
sensibilidad, se paralizan y flo- 
tan á discreción, á flor de agua, 
como muertos. 

Los pescadores se lanzan entonces sobre ellos 
á garrotazos ó con redes y hacen su agosto co- 
giendo los que quieren y abandonando la mayor 
parte. 

Los peces grandes recobran la salud en cortó 
espacio de tiempo, si permanecen en agua co- 
rriente, muchos de los chicos perecen. 

Pero lo que costituye la principal criminali- 
dad del uso del veneno embriagador es el efecto 
que produce en el ganado vacuno y caballar. En 
las hembras de éstos el barbasco hace las veces de 
la ergotina y las pérdidas consiguientes son incal- 
culables. La pesca con chilpate debe prohibirse 
de una manera terminante y absoluta. 

151 A.nti}fuo Palacio ISacional, 
Cruatemala. 
Nuestro grabado de la página 313 representa 
la fachada principal del antiguo palacio del Ejecu- 
tivo de la República de Guatemala, situado sobre 
el costado occidental de la plaza de armas. 

El edificio es extenso y de sólida construcción 
Se extiende entre las avenidas 4a. y 6a. de Este á 
Oste 3' las calles 6a. y 8a. de Sur á Norte. 

Además de las oficinas de los Ministerios se 
encuentran en él las de la Corte Suprema de Justi- 



312 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



cia, los Archivos nacionales, la Co- 
mandancia, la Tesorería, la casa de 
moneda y uno de los cuarteles de la 
guarnición de la ciudad. 

ejl Túnel del ferrocarril s.l 
I^imón. C 1*. 

En la página 314 encontrarán 
nuestros lectores la vista que repre- 
senta, en construcción, el único 
túnel que existe en Centro-Améri- 
ca. Está situado sobre la línea fé- 
rrea que conduce desde Alajú el a 
hasta el Puerto de Limón en la Re- 
pública de Costa-Rica, que como es 
sabido abunda en construcciones 
atrevidísimas, muchas de ellas 
abiertas en roca viva. 

El túnel está hoy completamen- 
te concluido, es de considerable ex- 
tensión y reúne las condiciones de 
comodidad y solidez in dispenso bles 
en una obra semejante. Los mate- 
riales empleados en la construcción 
nada dejan que desear y hay entre 
ellos grandes moles de granito. 

A un extremo y otro la naturaleza se muestra 
vigorosa y exuberante como en la mayor parte de 
aquella privilegiada tierra. 

A una distancia no muy considerable se en- 
cuentra la estación de Turrialba en donde los tre- 
nes paran media hora para (jue los pasajeros al- 
muercen y las locomotoras de San José y El Li- 
món practiquen los cambios necesarios. 




Era una hermosa maflana del mes de mayo. 

El ciclo estaba muy azul y muy vcrdeel campo. 

En las frondas trinaban ¡os scnzontles, y en el 
alero déla casita blanca, se arrullaban dulcemente 
las palomas. 

En los rosales y en los jazmineros revolotea- 
ban, en precioso enjambre, los gorriones tornaso- 
lados y las mariiKisas de iris. 

Cerca de la casita, y junto á los limoneros cu 
flor, estaba ella, la seductora visión de mis ensue- 
ños, el casto ideal de mis delirios, mi amada. ro<k;i 
da de un grupo encantador dealegres niñitos <|m-. 
con su incesante charla, con sus risas argentin.is. 
con sus saltos y con sus exclamaciones inocentis, 

formaban un 




313 



dones que se escapaban de las bocas de 
aquellos bulliciosos chiquillos. 

— ¡ Silencio, pues, silencio ! repetía ella, 
esforzándose en presentar un aspecto serio: 
formen todos aquí y nadie me pida. 

Los chicos, siempre charlando, empe- 
zaron á alinearse; más la enipresa fue ha- 
ciéndose por momentos difícil, pues todos 
querían ser los primeros en la fila; y ya el 
uno eiipujaba al otro, ya se pellizcaban, se 
arrebataban los sombreros, y se tiraban 
del cabello : total, que se armó una algaza- 
ra y una bulla capaz de sacar corrido al 
más paciente de los mortales. 

— ¡A nadie le doy! exclamó por fin 

ella, un tanto enojada, é hizo como que se 
iba. 

— ¡ Si ya estamos quietos ! — dijeron en- 
tonces á una voz los chiquitines, formando 
en fila muy seriecitos. 

Una sonrisa encantadora plegó los la- 
bios de mi amada, y fue repartiéndoles las 
frutas. 

Quedóle en el cesto un racimito de man- 
zanas-rosas. 

— ¡ Esas son mías ! — exclamé vo, que lo obser- 
vaba todo, sin ser visto, á la sombra de un emoa- 
rrado. ^ 

¡ Ah ! con que tú estabas allí, no ? Bien te di- 
vertiste con la fiesta! — me dijo sonriendo. 

— i üh sí, — k- contesté — quise contemplar á 
mi gusto un cuadro tan bello. ¡ Una virgen rodea- 
da de ángeles, mira si no es hermoso ! 

— Calla, calla, repHcó — ¿qué me decías de estas 
i manzanitas ? 

I — Que eran mías, ¿ no es cierto ? 

i — ¡Ah, si! son tuyas! Tómalas, pero nn- 

tes(yselas llevó á los labios v las besó) deben 
llevar algo mío. Toma. 

j Y puso el racimito en mis manos : nos miramos 

j un instante, y yo, estupefacto, no pude ni darle las 
gracias. Ella, lo mismo, sin decirme palabra, co- 
rno donde estaban sus hermanitos. 

! ¡Oh, mi niña encantadora! El recuerdo de 
aquella feliz mañana no se borrará jamás de mi me- 
moria ! Tus manzanas recibieron á hurtadil'as mis 

besos y mis lágrimas 

¡Gracias, amada mía, gracias! 

Juan Antonio Solórzano. 





Pesca con bnrbasco 



1VOOIIC5 r>(5 rvi XA 

Ven, alma querida de mis ensueños; ven, musa 
mía de mis ideales! La noche serena con sus som- 
bras y temblorosas palideces nos convida á gozar 
del amor, del amor que solloza v es lágrima, que 
se queja y es súplica, que ríe y es beso ! 

Ven ! Aquí sobre mi pechó reclinarás tu cabe- 
cita blonda y con tus manos entre las mías, yo te 
diré el íntimo poema de mis ternezas, el anhelo in- 
finito de mis amores! 

Escogeremos el sitio más solitario, donde reine 
el misterio, bajo el verde limonero en flor: allí, 
mientras bese tus labios. los candidos azahares cu- 
brirán tu cabeza! Ven. alma querida demis ensue- 
ños, ven : musa mía de mis ideales ! 

¿ Me amas ? Tórtola de mis amores, yo te 

arrullaré en nis brazos al son de mis cantares' 
Blanca paloma, yo te formaré el nido de la supre- 
ma felicidad ! 

Ven, alma casta y trémula! Tu inocencia no 
peligra protegida por el manto de flores de mi pa- 
sión ! Solo quiero estar junto á tí, aspirar tu per- 
fume al sentirme acariciado por tu aliento! 

Con sólo tu recuerdo se agitan todas las ternu- 
ras dentro de mi alma y cómo las 

sentiría sollozando si estuvieras á mi 

lado ! 

La noche es triste y pálida como tú, 

Julieta mía Ven y d"ejaque bese tus la 

hios y te cuente al oído el íntimo poema 
(le mis teme/as 

FroILAX TlíRCIOS. 




El antiguo Palacio .Nacional — Guatemala 



KI. HOKVHNlk IJKCENTRO-AMERICA 



I^JS. cj^ivojv 



TRADICIÓN 



Al doctor don Santiago I. Barberena 

I 

Era de tarde, una de esas tardes hermosas en 
que se olvidan las penas y en que se siente uno ale- 
gre con esa alegría inocente de la infancia. 

El sitio convidaba al contento y á la contem- 
plación, porque allí la naturaleza se halla adorna- 
da con un conjunto de encantos, que difícilmente 
se verán reunidos y distribuidos de manera tan 
admirable en otro lugar. 
A poca distancia, el in- 
menso mar con sus olas 
coronadas deespuma, em- 
pujando el agua hacia los 
turquinos canales, que se 
pierden en pintoresc, 
curvas fd re- 
dedor demul- 
titud de islas 
y de bosque- 
cilios de man- 
gles y de is- 
TATHN dise- 
minados en el 
gran estero. 

Bandadas 
de pájaros 
m a r i n o s de 
colores va- 
rios cruza- 
ban en todas 
direcciones el 
d e s p e j a d o 
cielo, y allá 
á lo i e j o s , 
muy altas, se 
veían las 

AVKAIIORCA - 

DAS con sus 
alas curvas y 
angostas co- 
mo dos líneas de lápiz. 

A la orilla, "cual cince- 
ladas en jas])c," las albas 
garzas permanecían in- 
móviles, y sólo levanta- 
ban su vuelo á la proxim- 
idad del cazador ó de las 
canoas que llegaban con 
su cargamento de frutas y de jHísca. 

Las ])lateadas lizas, huyendo de la voracidad 
del i'KjKGAi-U), saltaban fuera del agua por todas 
partes, produciendo con su aleteo un ruido esj)e- 
cial, que era contestado por las conchas de los 
manglares, que, al cerrarse y abrirse, sonaban co- 
mo el aplauso atronador de un teatro enorme. 

Bello era el cuadro, encantador, y para que el 
atractivo fuera más poderoso, el sol rojizo, (|ue se 
hundí" en el mar, le enviaba su suave luz, dándole 
toques indescriptibles que jamás imitaría el |)incel 
prodigioso del artista. 

¡ Era aquél im espectáculo grandioso ! 
II 

La ligera embarcación avanzaba tranquila- 
mente por uno de los canales más largos del estero. 



Podrían caber en ella hasta quince personas, y 
había sido formada de una sola pieza, vaciando 
el tronco de un cedro secular de aquellas costas. 

Simón, el viejo fuerte, conocedor de aquellas 
aguas, se balanceaba en la proa hundiendo la va- 
ra flexible para hacer caminar el barco, como lo 
hacíanlos indios primitivos. 

Cuando la luz del sol ftie sustituida por la luz 
argentada de la luna, dando otro aspecto á aquel 
portentoso paisaje, el buen Simón, con voz débil 
pero armoniosa, entonó estos cantares : 



Pescndor. salió ia Inna, 
Desenvuelve tu atarraya; 
Esta noche es de fortuna, 
I'nes ya viene 
La hermosa canoa blanca. 




Nada temas. Chasca es buena. 
No hay quien sea como Chasca. 
Que le quita á uno su pena 
Cuando sale 
Rn su gran canoa blanca. 

Hoy cogerás muchos j>eces. 
Hoy habrá fiesta en tu casa ; 
No temas qoe haya reveces. 
Pues es noel e 
De luna y canoa blanca. 

Se hace tarde 

Y no cs]>era á 
nadie Chasca 

Desata sin sor 
cobarde, 

Qoe es mny bue- 
na 

La de la canoa 
blanca. 



Con la can- 
ción terminó 
tam))ién mi 
impaciencia, 
pues compren- 
dí desde un 
principio que 
los versos de- 
bían de referir- 
se A algt'm su- 
ceso de esos 
<iuc pasan ig- 
norados del 
mundo y (|ue 
«ólojfuarda la 
tradición en- 
tre contadas 
gentes de humilde case- 
río. 
\ A punto estuve de intc- 

'-, , iTumpir al buen anciano. 

impulsado por la curiosi- 
dad; pero res|ieté su gus- 
>carril ni Limón. — C. R. to y la voluntad de agra- 

darme, y. además, que el 
tono ({uejumbroso y dulce me cautivó de una m.'i- 
nera indecible. Por eso dejé que terminara. 

— Señor Simón. le dije con interés, ¿quién i-s 
Chasca ? ¿ qué rs eso de la canoa blanca ? ¿ (¡uc 
sal>e usted ? 

— Es una historia, me respondió, que mecontó 
mi abuelo cuando yo era un nii^o. TcmIos lo sal)cn 
aquí en la Barra dk Santiago, y quizá no hay un 
solo pescador que afirme no haber visto nunca la 
canoa blanca. Lo recuerdo muy bien ; la j)rimcra 
vez llevaba yo la canoa de mi compadre Pedro, el 
(jue jíesca en Hl BoyrERÓN; después andaba en una 
mía muy pe<(ueña. y esta misma, que llaman La 
Paloma, la he encontrado como cinco veces. .M 
principio me dio tanto miedo, que me sacudió un 
frío tal, que no ]>odía ni manejar la canoa ; pero 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



después me fui acostumbrando, y )'a ni me fijaba 
en la figura por el interés de sacar meros, pargos y 

TEPEMECHINES. 

— Al grano, al grano, señor Simón ¿ Cuál es la 
hisíoria? 

— Pues ha de estar usted, repuso, sacando el 
eslabón para encender un enorme cigarro, que allá 
en aquellos tiempos en que quizá ni pensaban en 
venir por acá los hombres de las otras islas, llega- 
ron á esta costa, quién sabe cómo, un indio muy 
grande y su hija, procedentes de una tierra donde 
creen (|ue el Sol es Dios, según me contó mi abuelo. 
La niña era muy bonita, muy joven y se ponía unos 
vestidos muy alegres, de plumas de pájaros que no 
hay aquí y unas gargantillas de oro y piedras gran- 
des y largasde color verde sucio. El padre se llama- 
ba Pachacutec y ella Chasca. Él se hizo muy pode- 
roso y lo miraban como si hubiera sido rey. En el 
CAJETE, la isla donde estuvimos ayer, allí formó su 
vivienda, pero no vivienda de jjaja como las de no- 
sotros, sino como las de las ciudades, con paredes 
de piedra y una cal que parece de conchas. Aque- 
llos cimientos que hay en la isla, al lado del sur, 
son los de esa casa, según decía mi abuelo. Era una 
casa muy alta y estaba rodeada de paredes bajas 
ygruesas. Aquí sólo había ranchos^ y ninguno sa- 
b a otro modo d"" hacer viviendas. El enseñó eso á 
todos los de la B.\kra, porque era hombre entendi-. 
do en muchas cosas. 

Pues bien; ha de saber U.queen aquella isla, lla- 
mada de El San..te, que se ve á la derecha de 
aquel espeso manglar, vivía Acayetl, un indio rico 
y principal, muy querido de todos sus vecinos por- 
que era generoso y sin orgullo. Este vio un día á 
Chasca, y se enamoró de ella. Chasca conoció es- 
te cariño y supo corresponderlo ; pero Pachacutec 
tenía interés en que su hija se casara con un gue- 
rrero que vivía de aquel lado del río de Paz, y 
ocultó á Chasca para que Acayetl no la viera. 
Pero todo fue en vano, pues el indio iba todas las, 
noches á visitarla en su mejor canoa, una canoa 
grande, hecha de un palo tan blanco, (|ue parecía 
pintada. Pachacutec lo descubrió todo, y furioso 
por esta burla, y temiendo que su hija no se casa- 
ra al fin con aquel guerrero ( el nombre se me ha 
olvidado, dijo interrumpiendo el relato), llamó á 
uno de sus sirvientes, le habló en secreto y le dio 
un gran arco de bejuco y cinco lancitas que 
eran de un vidrio oscuro, muy puntiagudas. Esa 
misma noche el sirviente llegó temprano al desem 
barcadero y se metió entre las raíces enredadas de 
unos mangles. A media noche apareció .Acayetl 
en su canoa, y todo fue aparecer como recibir en el 
pecho un flechazo que lo hizo irse de espaldas den- 
tro de la canoa. Entonces el sirviente brincó so- 
bre otra que estaba amarrada en la orilla, la de- 
sató y se fue á acabar de matar á Acayetl. En- 
tonces, dice mi abuelo que se oyó un grito de mu- 
jer, y que era Chasca que acababa de llegar al em- 
barcadero. Había luna, y vio muy bien la sangre 
de Acayetl cuando el sirviente lo sacó de la canoa 
para echarlo muerto al agua. La joven se puso 
como loca, y se fue corriendo, corriendo, y volvió 
después con una piedra grande amarrada en la 
cintura, y se subió como pudo á una parte alta de 
la I'OZA DEL CAJETE. De ?M se dejó caer para aho- 
garse, y después, por más que la buscaron no la 
pudieron encontrar, como si se la hubiera comido 
un tiburón. Ni hallaron el cuerpo de Acayetl ni 
)iiallaron la canoa de Acayetl, nada ! Cuando Pa- 



chacutec murió, apareció por la primera vez la ca- 
noa blanca : salió de entre unos mangles de la mis- 
ma poza. La manejaba Chasca, la misma Chas- 
ca: no iba bien cubierta, pues sólo llevaba sobre 
uno de los hombros una tira angosta, como que 
es de plumas de garza blanca, que no le llega ni á 
las rodillas. Así ha seguido apareciendo desde en- 
tonces algunas veces que hay luna, y es regla se- 
gura ^ue cuando sale, no hay tiro malo con la 
atarraya : los pescadores vuelven á sus casas con 
las canoas llenas de pescado, que da gusto verlas. 
Chasca es la que protege á todos los que pescan, y 
todos la quieren por eso, y nadie le tiene miedo 
como á los otros espantos. 

Así es la la historia ; todos la saben aquí en la 
Barra de Santiago. 

III 

Poco después de haber terminado el viejo Si- 
món su sencillo relato, llegamos en La Paloma al 
punto de donde habíamos partido. 

Era muy tarde de la noche. 

La luna estaba toda iluminada. 

A lo lejos pasaban las canoas, camino de la isla 
de El CajcTE y los barqueros cantaban : 

Pescador, salió la luna. 
Desenvuelve tu atarraya ; 
Esta es noche de fortuna. 
Pues ya viene 
La hermosa canoa blanca. 

Carlos A. Imenuia. 








— La cuestión de Transvaal continúa siendo 
el centro de las j)erturbaciones políticas de Euro- 
pa por más (|ue, todas las miradas estén fijas en 
los sucesos de .^bisinia. Se dice que Inglaterra 
prepara veinte mil hombres para hacer una de- 
mostración armada contra los boers. Todo el 
asunto proviene de la ingerencia que quiere tener 
la Gran Bretaña en el manejo de los negocios pu- 
ramente internos de la república africana no obs- 
tante de haber reconocido su autonomía por me- 
dio de tratados. 

— El Siam está desapareciendo del mapa del 
mundo. Inglaterra y Francia se lo reparten con 
tal rapidez que apenas le queda hoy á ese que fue 
un grande imperio la décima parte del territorio 
(jue todavía tenía en 1 884. En esa época poseía 
500,000 millas cuadradas de extensión (jue ya en 
1892 quedaron reducidas á 300,000 á fuerza de 
recortes de Erancia y la Gran Bretaña. Al año 
siguiente la primera de estas naciones se anexi nó 
al Anam la Cochin China y la Cambodia ó sean 
unas 100,000 millas más del territorio Siamés. 
Por esa época se apropió Inglaterra del Burmah y 
de los Estados de Shan y ahora que se ha apropia- 
do de toda la península malaya apenas le queda 



316 



0EL. PORVENIR DK CBWTRO-AMÉRICA 



al infeliz Siam una estrecha faja de tierra en el Va- 
lle de Me Nam. 

— Se habla ya de un protectorado de Rusia 
sobre todo el imperio otomano. A esto se debe, • 
según se afirma, la actitud floja y hasta cierto 
punto pueril de Lord Salisbury para con los Ar- 
menios. 

— La Prensa alemana tanto como la francesa 
se burlan de las protestas de la Gran Bretailli con- 
tra el ensanche de las armadas de las grandes po- 
tencias continentales, protestas tanto más risibles 
cuanto que ella va á la vanguardia en el aumento 
constante de su poder naval. Por lo que hace al 
problema de los gastos militares en los grandes 
armamentos terrestres parece que las potencias 
creen resolverlo, aunque solo sea en parte, acor- 
tando el período del servicio forzoso. 

— Se aproxima la terminación del ferrocarril 
de Rusia á Puerto Arthur y V'láRivostock }• este 
para los rusos acontecimiento se cree será la señal de 
un aumento extraordinario en la escuadra de guerra 
de esa potencia en el Pacífico. La escuadra del Mar 
Negro se ensancha también rápidamente al grado 
de que dentro de cinco años ese mar quedará, con- 
vertido en un lago ruso y el Bosforo no será más 
que un paso franco sin limitación posible. 

— Según el análisis de la votación en el Con- 
greso de Washington sobre la cuestió:ide la plata, 
resulta que hav 23 Estados con una población de 
46.602,338 habitantes, representados por 2H«) 
electores y con un capital, en bienes raíces, de cer- 
ca de diez y nueve mil millones de doUars que no 
(juieren la libre acuñación de la plata, contra r'2 
Estados, con una población de 23.4<)8,7H7 habi- 
tantes, representados por 167 electores y c«)n un 
capital, en bienes raíses, de seis mil miUones de 
dollars que sí la quieren. En j)rcsencia de estos 
datos es asunto resuelto que no habrá libre acu- 
ñación del metal blanco. 

— Se están activando los preparativos iK)líti- 
cos para la próxima campaña electoral de l«)s Es- 
tados Unidos. El partido republicano celebrará 
su convención preliminar en la ciudad deSt. Louis. 
Sus principales candidatos son Mr. Me' Kinlcy, el 
ex-gobernadorde()hio; Mr. Reed actual Presidente 
de la Cámara de Diputados y Mr. Allison, senador 
))or el Estado de lowa. Él jmmcro es el más 
fuerte, el segundo el más simpático y el tercero el 
más popular. 

— Con motivo de la muerte de M. Ferdinand 
de Lesseps, la Academia francesa eligió para susti- 
tuirlo, á M.Jacques Ana tole EVance, distinguido 
poeta y literato de mucha fama. 

— Fue el Profesor Salvioni, de Penigin, Italia, 
y no Mr. Edison, como lo han asegurado algunos 
jHfriódicos, el primero que descubrió, en febrero pa- 
sado, un instrumento ói)tico p.'íra ver al través de 
objetos opacos sin elauxiliodelos tubos de Rooker. 

Los Profesores Me. I>ellan y Wright de la l'ni- 
versidad de Toroiíto, han <lescubierto ya el méto- 
do de tomar fotografías instantáneas por mcílit» 
de los rayos cathódicos. 

— El Profesor Cox de la Iniversidad de Me. 
(iill de Toronto, el Profesor líergmann de Berlín y 
el primer Cirujano del hospital (le Misericordia de 
Chicago han extraído balas y otros cuer|)os extra- 
ños del cuerpo humano con el auxilio de los rayos 
de Rontgen. 




lEnfífTcA- 



J2jf 



Gn Inglaterra se ha inventado un candadito 
automático para las bicicletas, que tiene por obje- 
to impedir el movimiento de las ruedas al desmon- 
tar y evitar, de esa suerte, que algún amigo de las 
cosas agenas salte sobre el caballo de acero y hu- 
ya en él á los dominios de los montepíos, como 
Va lo han hecho muchos ladrones especialistas. El 
aparato tiene un peso insignificante y sol.» buscán- 
dolo en la bicicleta con mucho cuidado podría en- 
contrarlo e' adorador de caco. 

I ^«»i-cl Kehñn sostiene que el calor interno de 
la tierra nada influye en los climas de los países. 
Dice que da lo mismo que haya una temperatura 
de hierro al blanco á 2,000 píes debajo la suiícrficie 
como un frío bajo cero A 50 pies, y que ni una ni 
otra afectan las condiciones climatéricas de los te- 
rrenos más próximos. 

^otcún la "Revuerniverselle " la mezcla 
que forman 95 partes de estaño y 5 de cobre se ad- 
hiere al vidrio común ctm tal tenacidad que bien 
puede emplearse en soldar dos tubos de cristal 
extremo con extremo. La soldadura en cuestión 
se obtiene derritiendo primero el estaño y en se- 
guida el cobre, teniendo cuidado de menearla mez- 
cla con un palito todo el tiemp«> que dure la liqui- 
íacción de los ingredientes. Si se le agrega uno 
|K>r ciento de zinc ó de plomo se volverá la solda- 
dura resi>ectivamente más 6 menos dura. 

Cül aserrín común y un pedazo de cuero de 
gamuza limpian perfectamente lo» objetos de cris- 
tal. 

I^UM planchas secas de fotografiaban reve- 
lado la extrema tenuidad de las colas de los come- 
tas. Aun cuando tengan millones de leguas de 
longitud su densidad es insignificante. 

ICI eucalipto no consiente insecto ni oruga 
alguna en su tronctí ni en sus ramas y h<»jas. Su 
influencia se extiende á las raíces y aun al terr -no 
<jue ellas abrazan. 

<-:i Profesor tiross receta para la erisipela fa- 
cial la aplicación del colodión de yotloformo al lo 
|M>r ciento. 

1-CI cangrejo migratorio de las Indiasocaden- 
lales nace en el mar, se desarrolla en agua dulce y 
pasa la vida adulta en tierra. 

I^nMsustnncias nitrogrnosas de las plantas y 
«le los animales pnnlucen amonia al descomponer- 
se. |>or me<lio de la i»utrcfacción. La amonia. al 
oxidarse, se convierte en ácido nítrico. Este es 
alworbido i>or las plantas y transferido á los ani 
males en el estado de albumen, etc y, l>or último, 
reilucido otra vez á amonia por la •lesconnM>sición 
de plantas y animales 




BL PORVENIR DB OENfRO -AAtÉRlCA, 



317 







jm¿J$r/r/A5i 



EL CAMAI^ DE I^ICAFtAOUA Y El. 
DE IVI A.I>ÍOME;SXEIt. 

-' f^^X-^- ?• Bartlett, Presidente de la Compa- 
ñía del Canal por Nicaragua, fue á Inglaterra con 
el objeto de visitar el Canal de Manchester v le 
sorprendió en extremo la magnitud de la obra " 

Las excavaciones efectuadas en ella subieron á 
cuarenta y seis millones de yardas cúbicas de tie- 
rra y rocas ó sea tanto como exigirá todo el canal 
de Nicaragua y su costo total, de unos doce millo- 
nes de libras esterlinas ó sean $60.000,0u0, subió 
a tan considerable suma no por gasto de la mano 
de obra sino principalmente en virtud de compras 
de terrenos por donde había de pasar, en virtud 
de indemnización de daños y perjuicios á los due- 
ños de propiedades afectadas por la obra y de la 
construcción de puentes y viaductos reiíiovidos 
para hacer campo al canal. Fue necesario hacer 
que vanos nos, varios candes para el tráfico en 
botes y multitud de cañerías para agua y para 
gas, asi como muchas alcantarillas de diversos 
pueblos y aldeas, pasasen por debajo ó por enci- 
ma del canal y á esto se debió en mucha parte el 
gran costo de la apertura del canal inglés. 

En Nicaragua no abrá nada de esto absoluta- 
mente. El Sr. Rartlett obsevó que tanto los capi- 
talistas como los ingenieros ingleses se sonreían al 
tratar del informe que los ingenieros militares de 
los Estados Unidos presentaron al Gobierno de 
aquella nación sobre presupuesto de la construc- 
ción del Canal dt Nicaragua y aseguraban que sus 
datos no debieran tomarse en consideración y que 
eran los últimos á quienes debiera consultarse so- 
bre obra tan interesante. A esto debe agregarse 
que los comisionados solo emplearon catorce días 
en el examen de toda la línea desde el Atlántico 
hasta el Pacífico, tiempo que creyeron bastante 
para cnticar de una manera acre el trabajo de 
hombres de experiencia que habían empleado va- 
nos años en el estudio de la ruta v en levantar pía 
nos concienzudos que importaban cientos de miles 
de pesos. 

Dentro de tres años estará terminado el ferro- 
carril que entrelazará las ciudades de Santa Ana, 
Chalchuapa, Atiquizava y Ahuachapán, que hoy 
comprenden el centro agrícola más importante del 
salvador. 

Mucho antes de ese tiempo estarán termina- 
das las lineas de San Andrés — San Salvador v 
/iacatecoluca — Guatemala y no vemos porqué no 
pudiera realizarle simultáneamente el ramal prin- 
cipal desde el punto de vista económico, el ramal 
que unirá los sistemas de Guatemala v El Salva- 
dor. 



La proximidad á los puertos atlánticos de los 
listados Unidos y Europa v la consiguiente reduc- 
ción (le los fletes es un aliciente muv poderoso sin 
contar con (¡ue esa vía importantísima dará un 
golpe de muerte, por lo menos en lo tocante á estos 
dos países, al odioso monopolio qne desde hace 
tantos anos vienen ejerciendo en el comercio cen- 
tro-americano las compañías del ferrocarril de 
1 anamá y la de Vapores correos del Pacífico. 

^^/ circunstancias en que se ha encontrado El 
Salvador, sin puerto alguno en el mar Caribe le 
han sido muy desfavorables v parecía que su suge- 
cion al duro monopolio de Panamá duraría mu- 
chísimos años todavía y particularmente desde 
que vino a fracasar la primera tentativa del ferro- 
carnl interoceánico de Honduras. La línea de Te- 
huantepec no nos ha llamado la atención en Cen- 
tro-América. ¿Qué hubiéramos ganado con un 
simple cambio del personal de amos? En nada 
habían vanado nuestras condiciones de tutelaie 
Las distancias, las facilidades de transporte, los 
fletes. — todo habría quedado en el mismo estado. 
t^or el contrano, con el ferrocarril del Norte en 
Guatema a, una vez entroncado con la línea occi- 
dental del vSalvador, ó lo que es lo mismo, duplica- 
da el área de explotación de esas líneas unidas 
ganaran las empresas ferrocarrileras v también 
los dos países, por multitud de razones' que sería 
tedioso el repetir y que no se pueden ocultar á na- 
die. 

Por lo que hace á los Estados del Pacífico, de 
Norte Aménca quedan en las mismas condiciones 
que antes y si quieren competir en nuestros merca- 
dos con los Estados del Atlántico, con Europa v 
Sud America, libres son para aumentarlos escasos 
medios de transporte con que cuentan hasta hov. 
libres son para ayudarnos á llevar nuestros frut¿s 
a sus plazas, en iguales condiciones á las que po- 
dremos disponer por otros rumbos. 




«^:'g^^^»i;^?^>5:?^í 



— El país de Europa que produce más trigo 
sm exceptuar á Rusia, es Francia. 

— El ruiseñor es el único pájaro que canta de 
noche, y la alondra el único que canta volando 

17,- ^o^'í" f ;^^^ ^^ empezaron á usar medias 
en Itaha. Se habló de ellas como de una grande 
invención y se dijo que su uso superaba en mucho 
a la costumbre de envolverse los pies y las piernas 
con fajas de lienzo. i- .- i^ «o 

-. ^cT ^?f "^.'P^^ .^^ introdujeron en Inglaterra en 
I4.b¿i. AI pnncipio se usaron como tarjetas de vi- 
sita, con los nombres de las personas escritas en el 
reverso. 

— El penguino imperial de las regiones árticas 
llega a pesar hasta 80 libras. El color de sus plu- 
mas es blanco, negro, púrpura v oro. .Sus alas 
son pequeñas, pero muy fuertes. ' Cinco hombres 
apenas han podido sujetar una ave de éstas des- 
pués de rudo combate, á puñadas los marineros y 
el penguin agolpes de aleta. 

— La superficie de la tierra mide 188 miUones 



318 



BL PORVENIR DE CEMTRO-AJCÉSICA 



de millas cuadradas, de las cuales cubren los ma- 
res 137 millones. El océano Pacífico mide 67 mi- 
llone de millas cuadradas ó sea casi la mitad de 
las aguas de todos los mares juntos. 

— El distrito más seco del mundo es el com- 
prendido entre las dos cascadas más bajas del Ni- 
lo. Jamás se ha sabido que haya llovido en esa 
región. 

— En las islas Farvo las cerraduras que se usan 
son todas de madera }• de una hechura igual á las 
de los antiguos egipcios. 

— Napoleón Bonaparte no sabía ortografía 3- 
se dice que para ocultar su ignorancia escribía con 
suma rapidez. En una ocasión se le presentó un 
anciano: el emperador le pregunta con su modo 
brusco habitual "¿quién es l'd ? " "Señor" le res- 
ponde, " durante quince meses di lecciones de escri- 
tura, en Brienne, á su Magestad." " Valiente discí- 
pulo formó (Id. — le felicito por lo mucho que le en- 
señó," dijo el emfjerador; pero mandó que lo jubi- 
laran. 

— El chompijje es originario de America. Los 
jesuítas lo introdujiron á Europa á fines del siglo 
diez y siete. Fue en una finca cerca de la ciudad de 
Bourges donde nació la primera pollada de estas 
aves. 

— El cuadro al óleo más grande del mundo es 
el " Paraíso " de Tintoretto. Mide -ÍH pies de lar- 
go por 33 V2 de alto. Hoy se encuentra en el pala- 
cio de los Doges de \'enecia. 

— En el Japón las lavanderas lavan la ropa 
atándola á una cuerda y dejándola flotar en el 
agua del mar detrás del bote en «jue hacen sus ex- 
cursiones expresamente con ese objet*». 

— Los antiguos griegos y romanos nunca usa- 
ron campanas grandes auncpie anunciaban Inhora 
del baño y la de ajx-rtura del mercado jKir medio 
decampanitas muy sonoras. Los chinos tenían 
campanas 3,()0{) años antes de Cristo. 

— Se cree que Chile sea el país más insalubre 
del mundo. El námero de sus defunciones llcgi á 
56 ñor 1000. En Calcutta cjuc se decía ser la ciu- 
dad más mal sana de la tierra solo mueren óo jxir 
mil. 

— El estado de Florida, en los Estados Fnidos, 
produce anualmente 2.000,000 cajas <le naranjas 
de 50 diferentes clases. 

— La población del imix'rio chino es igual á la 
de toda Europa ó sea la untad de la de toda el .Asia. 

— La casa editora de Longnians. Orcen ^: C 
de New York acaba de j)ui)licar una obra de Mr. 
Archibald Koss Colquhoun. titulada " La llave 
del Pacífico ó el Canal de Nicniagua." 

Asegúrase que en este libro se trata la cuestión 
del Canal de una manera muy detetiida y concien- 
zuda. El autor cree en la factibilidad de la obra 
y sus argumentos en pro de su realización son 
muy especiales c importantes. Las ilustraciones, 
mapas y otros diseños que acompañan al libro re- 
ferido son excelentes. 

— El I)r. Cyrus Edson ha publicado el secreto 
de su medicamento llamado aseptolin para com- 
batir la consunción, la malaria y otras afecciones 
de origen semejante. 




♦■"^T*^ 




— Acuerdóme que en mi juventud, habiendo 
pasado algún tiempo entre los Mollackos, 
se me pegaron sus costumbres. Cuando volví á 
casa de mi padre, hombre sabio y virtuoso, me 
acosté una noche en su alcoba en medio de toda la 
familia ; todos dormían profundamente ; pero yo 
no había pegado los ojos, por estar leyendo el Al- 
corán, del cual hasta recitaba en alto frecuente- 
mente algunos pasages. Mi lectura despertó á mi 
padre, y así que yo lo advertí, le dije. — Mirad 

COMO VfESTROS HIJOS ESTÁN SEPULTADOS K.\ El. 

srExo SIS PENSAR EN Dios. " — " Hijo M'o, me res- 
pondió el buen anciano, mas vale ihirmir yuE es- 
tar VELANDO para TILDAR LaS FALTAS DE TfS HER- 
MANOS." 

— I'n bribón usurero negó en presencia del ma- 
gistrado un dep<')sito que se le había confiado, vio- 
lando al mismo tieini>o la religión del juramento : 
su contrario, bien armado, le esiieró en un sitio re- 
tirado, y no c<jntento con llenarle de improi)erios. 
emjiezó á sacudirle de palos sin misericordia. 
" |ícro, hombre " dice el j»erjuro. muerto de mie- 
<U>, " yt> no encuentro motivo para que l'd. se de- 
sazone: entre l'd. y yo se- puede hablar con fran- 
(|ueza, y así, ahora <jue estamos solos, no niego 
ser cierto el de|>ósito ; ¿ i»ero <^u^ necesidad tenem»>s 
de <|ue los jueces se|Min nuestros asuntos? " 

— í'e dice que en Inglaterra sucedió un caso 
bien chistoso entre un za)>ntero y un caballero que 
pretendía ser elegido miembrodel parlamento. Es- 
te entró ci>n semblante humilde en la tienda del 
artesano, <|uien con aire brusco y ordinario le pre- 
guntó, «|uí «juerfa :— Vengo á que me hagáis un 
|)equeño servicio, dijo el caballero ; solo me falta 
un voto para ser elegido, v os su|>!ico me apliquéis 
el vuestro. — ¡ Ah! bien, SI es eso. rcsjHmdió el za- 
l»atero arriniAndole un ban<(uillo, sentaos, habla- 
romos, y veré <iue tal lH>mbre sois. Ileheréis cerve- 
za, ¿es verdad . Veti aquí un bote em|)ezado, le 
concluiremos en buena comi»artía; vaya, tomad 
mi vaso, y brindad á mi salud, «|ue después yo lo 
haré A la vuestra. — El caballero bebió, haciendo 
algunos gestos, y el artesano prosiguió : — Fuma- 
réis |x>niue yo ftimo, y al instante encendió su pi- 
pa y la del nuevo camarada. En fin, el protector, 
ccmtento de haber humillado al caballero, le des- 
pidió fríamente diciéndole : Id con t>ios, y no con- 
té"is con mi voto; yo me respeto demasiado, para 
darlo á un sugeto que tan ikx-o se respeta, y que 
busca su elevación ]K)r tantas bajezas. 

— ¿De dónde habremos sacado nosotros decir 
CfTOS á los mancos? V no es eso lo más raro, si- 
no que este nuestro original adjetivo lo aplicamos 
del mismo modo á las pers«)nas que á las cosas 

Cuchillo CITO es al que le falta un pedazo de 
la hoja, como cuto d dedo al que por cualquiíi 
accidente faltare asimismo un pedazo. 



KL POKVKMK 



:kntk«»-amekica 



%QTJIÉIV IVO TEÍME:? ■^g^:x 



?« A VGJG ANUO 



tá de Dios que la criatura humana 
;mpre viva cercada de temores 
que los días que vendrán mañana 
;mpre imagine que serán peores ! 

temen nuestros mil agricultores 
e el café se desprecie cual la grana ; 
temen nuestros mil importadores 
¡as de CAMBIO y de arancel de aduana ; 

jme un cambio también el empleado, 
! por el sueldo que le da el empleo, 
rque en justicia, su temor, yo creo 
ees temor por la suerte del Estado; 

ambién nuestras bellas á millares, 
ando ya frisan en los treinta Eneros, 
l'inen quedarse componiendo altares ; 

íne el sastre que en tiempos venideros, 
' tndiendo al calor de estos lugares, 
' 'Iva la moda de vivir en cueros. 




;ie la Sabana. — San José, C. R. 



Por cima de nosotros 

cruzan las nubes 
en su vaivén perenne 

lá azul techumbre ; 

ni más ni menos, 
que por la mente cruzan 

nuestros deseos. 

A nuestros pies, en tanto 

gimen las ondas, 
empujándose altivas 

unas tras otras ; 

como en el alma 
sin cesar se suceden 

las esperanzas. 

Ramón Uriartk. 



Calixto Velado. 




La U'ksia de Belén. — Saut.-j Tecla, Kl Salvador 



320 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




/^^P/\S 




Nuestro grabado representa dos estilí>s tic ta- 
lles A cual mñs elegantes y pnipios para trajes «le 



calle. El de la izquierda es una muestra de la sen- 
cilla de que están empezando á hacer gala los ve», 
tidos en esta primavera. El de la derecha, confec- 
cionado de tela de fantasía y adornado de trenzas 
de seda ó cintitas de raso negro, presenta un cue- 
llo en corte de solanas y abierto á estilo de chale- 
co. Cuello de hombre, en tela de lino A motitas. v 
corbata de caballero completan este gracioso toi- 
Ict. En ambos figurines se ostentan sombreros de 
indisputable elegancia. 



tlN KPISODln BN LAS CALLES t)K CONSTANTIXOIM.A 

La calle es muy estrecha. Kismet se dirige al 
mercado llevando morcillas y otras golosinas col- 
gadas de larga vara. I^ sigue la pista un can muy 
hambriento. 

Kismet va detrás de una aguadora. Esta se 
encuentra con Mehetnct, el rico mercader de Kar- 



tun, caballero en un asno y seguido de cerca j)or 
el poderoso Al>en Bajá. Cadf del barrio, ante cuya 
presencia se inclinan respetuosos los musulmanes 
y los infieles. 

II 

AUh c* grande y sus designios son inexcruta- 



bles. 



SalU d perro y tira de nna morrilla . 



KisMrr 





EL POKYKNIK UK CKN'l Kü-AMEKICA 



321 




®sxssxgxs)®®®®®'®«xs)®(sxsxs)®»(s)®sxax^ 



322 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




Ivntre los jK-rsonajos in.'is considcuos «Je la historín de Costa-Rica figura el Sr. V«»1io |»or el l.ikn- 
to que poseyó, por sus variados y profundos conocimiento» jurídicos, por su honradez sin tacha y i><>r 
su acendrado patriotismo. 

Prestó á su país importantísimos s*'rvicio»ct>mo Juez de la. Instancia, como Diputado al Con- 
greso, como Miembro de la Corte Suprcnia de justicia y como Secretario de Estado durante la .Admi- 
nistración del doctor Castro. 

La muerte de este esclarecido hombre público i)rodujo honda sensación en Costa-Rica y con illa 
l)erdió la .Vmérica Central una de la más brillante? lumbreras de su foro. 





San Salvador, Adayo 13 de i896. 



Piúmero 2l 




-♦t,^*^ .♦<<.>«'<£. 



JOSÉ FRANCISCO BARRUNDIA 



# 



AY ciertos nombres que, desde nuestra 
niñez resuenan en nuestros oídos co- 
mo ecos lejanos dé verdaderas c in- 
marcesibles glorias y que, más tar- 
de, cuando llegamos á la virilidad 
hacen estremecer nuestro corazón á 
impulsos de noljle patriotismo y de 
entusiasta 3' de profunda admiración. Uno de es 
tos nombres es el de José Francisco Barrundia : 
nombre venerando que, desde los primeros años, 
al hablarnos de nuestra autonomía política, al in- 
culcarnos las primeras ideas de libertad y de dere- 
cho, se nos enseña también á pronunciar y bende- 
cir, por ser el de un hombre que, trabajando con 
ahinco y abnegación, coadyuvó poderosamente á 
la emancipación de nuestra querida patria, y ase- 
glaró nuestro porvenir, encaminándonos por la difí- 
cil senda del progreso, y trabajando siempre por 
implantar entre nosotros las ideas elevadas y ci- 
vilizadoras de los pueblos más cultos de la tierra. 
Barrundia en la tribuna se levantó como la 
primer figura centro-americana, por lo elevado de 
sus pensamientos, lo enérgico de sus frases, la bri- 
llantez de sus expresiones y la fuerza de raciocinio 
que, en general, campea en sus bellos y elocuentes 
tliscursos, y si bien, algunas veces le faltaba facili- 
dad en la expresión, ésto era efecto de cierta extra- 
ña timidez y cortedad, naturales en su modesto 
carácter. Dice el historiador Marure, refiriéndose 
al elocuente tribuno : "Barrundia es una de esas 
cabezas inflamadas que no reparan en dificultades 
cuando se trata de establecer alguna teoría bri- 
llante, y que quisieran de un soplo mudar el aspec- 
to político de su país y apropiarle todas las nove- 
dades que han probado bien en otras partes. " 
I tiene razón nuestro eminente historiador, porque 
el notable hombre píiblico de quien hace referencia, 
trabajó siempre, tal vez errónea, pero sinceramen- 
te, por implantar en su patria las bellas institu- 
ciones de la gran república del Norte; trabajos 
que si no fructificaron, fiíe debido á que nosotros. 
por especiales circunstancias j por vicios de edu- 



cación, no podíamos seguir en su rápido vuelo á 
ese privilegiado pueblo, cuna y ejemplo de la ver- 
dadera democracia. * ^ 

Nació este ilustrado patriota en la ciudad de 
(Guatemala el año de 1784. Fueron sus padres, el 
hidalgo don Martín Barrundia y la distinguida 
señora doña Mercedes Zepeda y Coronado. De- 
muestra desde su infancia claro talento y firmeza 
en sus propósitos; rasgos con que selló todos los 
actos de su vida, y que tantos bienes habían de re- 
portar á la hermosa tierra donde vio la primera 
luz. 

• Aunque hidalgo por cuna, en su alma sólo tu- 
vieron cabida las más puras ideas democráticas, 
trabajando desde muy joven por la emancipación 
de Centro-América. 

Cuando las juntas de Belén, en 1813, presidi- 
das por el sub-prior Fray Juan de la Concepción, 
era Barrundia alférez á|^I escuadrón de dragones 
milicianos y fue vocaFde dichas juntas. Descu- 
biertas como fueron por Bustamante, se condenó 
á todos los que en ellas tomaban parte, á diferen- 
tes penas. Barrundia como hidalgo fue condena- 
do á la de garrote, y á consecuencia de ésto tuvo 
que estar oculto desde 1813, hasta 1819, en que 
salió de nuevo, poniéndose al frente de su partido 
del QUE ERA ALMA Y ORÁCULO, y siguió trabajan- 
do siempre por la gran causa ; y el mismo 15 de 
Septiembre de 1821 hizo porque no se detuviera 
más tiempo la esclavitud de estos pueblos, logran- 
do ver realizado el que había sido su más hermoso 
sueño desde la infancia. 

En 1° de Febrero de 1822 fue comisionado pa- 
ra ir á hacer los arreglos con Méjico, en unión del 
distinguido patriota don Pedro Molina y del pre- 
bendado Castillo ; pero no se verificó la expedi- 
ción por algunos acontecimientos que precipitán- 
dose, impidieron que se llevara á cabo. 

Después del doctor Rivera Cabezas, fue electo 
popularmente para Jefe del Estado,y para vice-jefe, 
drn Gregorio Márquez ; pero puso una enérgica 
renuncia que no fue admitida, teniendo que poner 
una segunda, concebida en los mismos términos 
firmes de la anterior, y así dejó un cargo que, por 
modestia probablemente, no consideró digno de él. 
Sin embargo hay aquí un hecho que no podemos 
menos de encpmiar altamente, y es el de haber ce- 
dido sus sueldos en favor de la instrucción públi- 
ca, sueldos que ascendían á 6,123 pesos. Acto fue 
éste, digno de general aplauso, pues no contaba 
con grandes caudales nuestro prohombre, muy al 
contrario, practicaba privadamente su profesión 
de abogado y aún en ésto se distinguía no exigien 
do en muchos casos ni los honorarios. 

En 1852 presidió la convención reunida en 



324 



EL PORVENIR ÜB CENTKO-AMÉRICA 



Honduras, siendo Presidente el General Cabanas, 
y en 1854 fue enviado como Ministro Plenipoten- 
ciario de dicha república cerca del Gobierno de los 
EE. UU. de América donde solo residió algunos 
meses ; pues el 4 de agosto de ese año murió en la 
ciudad de Nueva-Vork de un fuerte ataque de apo- 
plegía, dejando un profundo vacío en todos aque- 
llos que habían tenido ocasión de conocer '^¡^ relé 
vantes cualidades. 

Los funerales fueron dignos de tan ilustre per- 
sonaje. El " Heraldo" decía en uv. largo artículo 
hablando de la muerte de este grande hombre: " Los 
ministros de las diferentes legacit)nes de Washing- 
ton, los cónsules extranjeros en esta ciudad, y los 
ciudadanos, asistieron á los funerales que debían 
tener lugar en la Iglesia de San Pedro, en " Bar- 
clay Street " á las diez de la mañana el día anco 
de Agento." 

Así terminó su gloriosa existencia este distin- 
guido hombre público que, á jKfsar de su agitada 
vida política y de sus continuos trabajos jmr el 
bien patrio, no se distinguió solamente como tri- 
buno, sino que fue uno de ios escritores más famo- 
sos de a(|ue]la época. Los diálogos de dim Meli- 
tón y de den Epifanio (|uc encierran una sátira 
fina y chistosa, se le atribuyeron lo misuH) <|ue á 
Gálvez; sin embargo parecen ser «leí Sr. Rivera (Ra- 
hezas; pero sí fue principal autor de la preciosa co- 
media satírico-burlesca ■• \'A Coliseo " aun«|Hc no 
era este su género jinipio. Hizo también algunas 
traducciones entre las fpie figura en primera esca- 
la- Kl Paraíso Perdido- ( obra inédita ), v algu- 
nas traducciones del italimio, de algún ménto. 

Barrundia, en fin. es im> de esos hcmibrcs in- 
signes, una de esas figuras notables (pie tan iK>cas 
veces aparecen «-n la vida de los pueblos: orador 
elocuente, patriota verdadero, ])olítico firme, y en 
lo particular apreciable y simpático Sirva, pues, 
de modelo ala juventud, entusi.-.sta admiradora 
de todos acjuellos (pie con su |)ropia gloria han 
dado también gloria á la ])alriít. 

.\I.\XIMo Soto Ha'i.I.. 



Según arreglos (pie hemos hecho con la In- 
ternational Xkws Co de New York dentro de 
jjoco se podrán obtener suscriiK-iones á nuestra 
revista en las principalo.-; ciudades de los l-stados 
Unidos y Europa. 

Don Octavio Mazier, cpic desemjxrñó nuestra 
Agencia en Costa-Rica, partió jior el últinn» vapor 
para Guatemala á sustituir á nuestro difunto re- 
presentante don Adán aN. Boza. 

La respetable casa de los señ<ires Maycncc, 
Favre & Cié de París se ha hecho cargo de nues- 
tra Agencia para anuncios de Francia, Bélgica é 
Inglaterrsi. 

Recomendamos á aipiellos de nuestros lecto- 
res que entienden el inglés la adcpiisición del impor- 
tante semanario Tiik Ii.i.istkatkd ^\mkrican de 
Nueva York. En nuestra oficina se contratan sus- 
cripciones. 

Hemos establecido una oficina e8]x>cial para 
anuncios en nuestro semanario en la ciudad de 
Nueva York, á cargo de Mr. O. L. (Tiover. Los inte- 
resados pueden dirigirse á él á las señas »pie apare- 
cen en el aviso correspondiente. 



" El PoryexirdeCentro América". — Hemos 
tenido el gusto de leer algunos ejemplares de la ele- 
gante publicación que, con el mismo título con que 
encabezamos estas líneas, se publica en San Sal- 
vador. 

Su material es escogido, ameno y variado. Y. 
por lo que resjx^ta á sus grabados, nada deja que 
desear. 

Felicitamos á la redacción del ilustrado colega, 
digno de las florecientes repúblicas centro-ameri- 
canas. 

( IM •• Diario Comercial" de H. Veracmi. Méjico. ) 



De El IxLAXi» PRiNTrR. de Chicago, correspon- 
diente al mes de abril, página 93, traducimos lo 
siguiente: 

" El Porvenir de Centro América" — Así se 
llama un nuevo semanario de diez y seis páginas que 
publican los señores G. J. Dawson &. Cía. de San 
Salvador. Es un periódico bien impreso y con muy 
buenos grabados en medio-tono hechos é impresos 
en su establecimiento. De los jieriótiicos ilustrados 
de Centro y Sud America que hemos visto y que se 
dedican á la literatura y á las arles, muy raro es el 
((ue le iguala y ninguno le sujiera. Merece el buen 
éxito que no dudamos llegará á tener. " 

El Inland Printer es una de las primeras auto 
ridades del mundo en asuntos de impresiones é 
ilustraciones y de ahí «jue sintamos la más viva 
satisfacción al repro<Iucir la critica lisongera «pie 
el coloso hace de nuestro naciente semanario. 

Cá»)enos también el placer de enviar á toda la 
Prensa de Ccntro-.\ménca y á varios miembn)^ 
de la extranjera. |K>r la galante lienevolencia con 
que ntw han acogido, nuestros más expresivos 
agradecimiento!». 

— -^^ •^* '-■^^^ — 

NUESTROS GRABADOS 

«•;i l»r<«ioi|>e rto HinntiiroU. 

El día 1 «le abril cumplió Hl años de edadesti 
célebre hombre de estado á cuyct genio dc1)c el im 
Iberio alemán toda su grandeza y actual iwderio. 

En la página 327 publicnnit>s un grabado <lc 
su última fotograna. No ol>stante su avanzada 
edad el canciller de hierro ne conserva sano, ftiertc 
v <lerecho como en los días de su juventud. 

I«H Inln — TeiruoitrnlpH* 

En la página 327 publicamos un grabado de 
lo» trabajos déla Isla, en la ciudad deTcgucigalpa 
El puente de la izquierda de nuestro cuadro es el 
«lUc une á la capital con la Yilla de Concepción 
mientras que los arcos que aparecen á la derech.i 
corresponden á un hermoso edificio que se piensa 
destinar á un teatro. La isla es una porción <K 
terreno situada en la confluencia del río Chiquito 
con el Río grande ó Cholutcca, al pie de la falda 
septentrional del cerro de Juana Láinez. Está co- 
municada con la ciudad por medio del puente 
sus|iendido que »e \-e en el extremo izquierdo <h- 
nuestro grabado. 

Kl CDencrnl don KIoreiiolo Xatruch. 

El conspicuo militar cuya fotogratia publica 
mos hov en la página 328 deeste numero, nació en 
la ciudad de Tegucigalpa en 1818. de una familia 



ET. PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



325 



distinguida. Desde joven se dedicó á la carrera de 
las armas y militó siempre en las filas del partido 
conservador. Durante la guerra confra los filibus- 
teros en Nicaragua mandó en Jefe el contingente 
de Hondviras y desempeñó también la comandan- 
cia general del ejercito de Centro América. De va- 
lor á toda prueba, de honradez acrisolada, de ca- 
r;'ictcr enérgico á la par que modesto, el General 
Xatruch se supo ganar el aprecio y el cariño de 
sus amigos y el respeto de sus contrarios. Murió 
en Nicaragua á una edad muy avanzada. 

151 l^arque Oeiitral, Saii .José — O. K. 

Nuestro grabado de la página 828 representa 
el Parque Central de San José de Costa-Rica. lis- 
ta colocado en la parte más céntrica de la ciudad, 
entre las avenidas 7a. y 8a. al N. y S. respectiva- 
mente, y las calles Central y 20 S. al Bste y Oes- 
te. Mide 7,400 metros cuadrados. Está rodea- 
do por una ancha acera y después por una verja 
de hierro de dos metros más ó menos de alto 
siem])rc muy bien pintada. Los grandes árboles 
que circundan el parque dan una sombra deliciosa, 
á favor de la cual pasan las horas sin sentir los de- 
socupados contemplando mil "caritas de cielo" 
que con frecuencia cruzan por allá, muy particu- 
larmente por la mañana y i)or la tarde cuando 
concurren atraídas por los acordes de la banda. 

Las calles están macadamizadas y afectan for- 
mas caprichosas, quedando á un nivel inferior que 
el piso de la parte cultivada. Esta está sembrada 
de preciosas flores muy perfumadas: las rosas, 
los lirios, los jazmines, los pensamientos y las vio- 
letas esparcen su aroma y lucen sus colores en me- 
dio (le otras tantas no menos delicadas. 

En el centro hay una hermosa pila constante- 
mente provista de agua y cubierta de lindas plan- 
tas acuáticas. 

En la parte Occidental hay un bonito kiosko 
en donde las bandas de la capital ejecutan escogi- 
I das piezas las domingos y jueves. 

El l»rotewoi- Ooii Kafael OlnieU»». 

Este distinguido artista y hábil compositor 
salvadoreño, tan notable en Centro-América por 
su capacidad y la extraordinaria destreza y dul- 
zura con que maneja el arco de su mágico violín, 
nació en San José Guavabal, Departamento de 
Cuscatlán, en 1842. 

El señor Olmedo ha desempeñado con frecuen- 
cia, á entera satisfacción del pfiblico, el cargo de 
Director de las Bandas Militares de San Salvador, 
Cojutepeque y Santa Tecla. Ha sido el maestro 
de casi todos los filarmónicos más notables que 
hoy figuran en El Salvador, y la fama de sus com- 
posiciones, después de llenar el mundo musical de 
nuestra patria, ha cruzado nuestras fronteras de 
México y de Colombia. 

Jardin de la Oatedral, San Jossé — C K. 

En la página 329 verán nuestros lectores el 
grabado que representa uno de los jardines f(ue 
( tanto contribuyen á embellecer la hermosa Cate- 
( dral de San José de Costa-Rica. Estos pequeños 
' parques están uno al N. y otro al S. del citado 
I templo, frente al sagrario y al Palacio Episcopal, 
sembrados de palmeras y muchas flores preciosas. 
' Al rededor hay una verja de hierro. Frente á la 



Catedral, hacia el Poniente, está el Parque Cen- 
tral. 

Fácil es comprender que los josefinos, como 
toda sociedad culta, son muy amigos de lo bello, y 
así se ve que los lugares de recreo son muy abun- 
dantes en San José. Las iglesias tienen cada una 
su pasque, además de muchos otros en distintos 
sitio^fcscoUando siempre " El Parque Nacional " 
en doWe se ostenta el hermoso monumento que 
recuerda las glorias nacionales. Además hay mu- 
chas casas particulares engalanadas por hermo- 
sos fardines que dan á la calle. 

I-Cl Prottsoí" l<(<>ii t^;t;ii. 

En la página 880 del i)resente número de 
nuestro semanario publicamos el retrato del céle- 
bre físico, el Profesor Rontgen, desctibridor de 
los maravillosos rayos X ó cathódicos que tanto 
han dado en qué jiensar al mundo científico. Des- 
de que el citado ()rofesor dio cuenta de su extraor- 
dinario descubrimiento ante la sociedad Físico- 
médica de Wurzburgo, hasta la fecha, se han veni- 
do ocupando, tanto la prensa como todos los sa- 
bios y aun los aficionados del mundo, en la gran- 
dísima importancia del mismo, ora desde el punto 
(le vista del adelanto que él implica en las con- 
(juistas de la ciencia, ora en los resultados prácti- 
cos que sin duda reportará á la medicin.'i. á la ci- 
rugía y á otras ciencias con esas relacionadas. 

Hasta hoy se ha determinado ya que el descu- 
brimiento del Pnifesor Rontgen nada tiene de co- 
mún, en lo tocante á sus efectos, con los experi- 
mentos de Hertz y de L|:nard sobre los polos ca- 
thódicos de los tubos (ie Crookes, ó sea lo que se 
ha llamado rayos ultra-violeta, y no cabe duda 
(|ue antes de mucho nos anunciará la ciencia otros 
tantos descubrimientos, basados sobre el del sa- 
bio alemán, á cual más sorprendentes y extraor- 
dinarios. 

En la misma página, publicamos la fotografía 

(lelos aparatos de Rontgen que actualmente usa 

el Profesor Wright de la Universidad de Harvard. 

Vista Oeneral de Crraii:*da, ^XiearajCHa. 

Nuestro grabado de la i)ágina 380 representa 
una vista de la parte central de la ciudad de Gra- 
nada, la simpática "Sultana del Gran Lago." 

Como es sabido, esta ciudad, la primera en Ni- 
caragua por su importancia comercial, está situa- 
da sobre las márgenes septentrionales del lago de 
su nombre, hacia el N. del Volcán de Mombacho, 
desde cuya cima se obtiene una vista magnífica de 
la ciudad y de sus bellísimos alrededores. Dista 
32 millas de la cajjital de la República y 122 millas 
del puerto de Corinto por ferrocarril y vapor. Su 
altura sobre el nivel del lago es de 58 pies ingleses 
3' 218 sobre el del mar. 

Granada es cabecera del Departamento de su 
mismo nombre y tiene 18. OOO habitantes. Su as- 
pecto es pintoresco y alegre, y su clima, aunque cá- 
lido, és muy sano. Sus edificios públicos son pocos 
y no ofrecen particularidad notable. E'undadapor 
F'rancisco F'ernández de Córdoba en 1.528 ha sido 
incendiada y destruida dos veces por los piratas, 
en tiempo de la dominación de España y por los 
filibusteros, en 1856 

El edificio que aparece en el fondo, hacia la iz- 
quierda de nuestro grabado, es el de la iglesia pa- 
rroquial, todavía en construcción. Las otras igle- 
sias de la ciudad son las de San Francisco, en cuvo 



326 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 



claustro está el Instituto de Oriente, la de la Mer- 
ced y la de Jalteba. 

13eneflcio de oitte. 

En la página 335 verán nuestros lectores un 
ingenio de beneficiar el café, tal como se estilan en 
Costa-Rica. El sistema empleado allá no^bfiere 
gran cosa del que han puesto en práctica l(^^gri- 
cultores en Guatemala, El Salvador y Nicaragua y 
que actualmente se emplea en las grandes hacien- 
das ó sea un juego de patios para secar, triUar. 
descascaradoras.aventailoras etc., ó bien tanques, 
despulpadoras y otras máquinas modernas que ha 
reemplazado el primitivo método de limpiar el gra- 
no en las "piladeras" que todavía usan los cam- 
pesinos en sus pequeñas fincas. 

Una Octlle en Ala.juelíi — Oo^ta-Kioa. 

Nuestro grabado de la página 335 da una idea 
bastante exacta del aspecto risueño y pintoresc«> 
que presentan las calles de la dudad de Alajuela. 
Esta hermosa población, una de las más impor- 
tantes de Costa-Rica, está situada en las faldas 
de las montañas de Barba, á 915 metros de altura 
sobre el nivel del mar. Dista poco más de 13 mi- 
llas de San José. La llanura en que está situa- 
da la ciudad es muy hermosa. Su clima se muy 
salubre y su temjieratura agradable. Tiene 
.\lajtiela quince calles de Oriente á Poniente y once 
de Norte á Sur. todas muy rectas y bien empedra- 
das. Sus edificios principales son la parroítuia. 
notable por su construcción ; el cuartel de infante- 
ría (construido bajo la Administración del General 
Guardia ). que es sm duda, en su género, el mejor 
edificio de Costa-Rica ; el Palacio Municipal y el 
Instituto. 

Las plagias públicas y lugares de recreo que 
adornan la ciudad, se mantienen en buen estado de 
conservación y son muy hermosas. Los servicio» 
del alumbrado páblico y de aguas potables nada 
dejan que desear. 




ICI^I^iV 



Durante la larga carrera dt mi vi»la. ci»n nu»ti. 
vo de mis ocupaciones y de mis luchas, he ohnda- 
do un tanto á mi dulce amiga ; y tan ingrato he 
sido fjue no le he dedicado un canto de alabanza v 
agradecimiento 

¡ Es tan buena ! Robusta, blanda, con esfiejeos 
de alas de cisne! Pulcra y olorosa, gusta de tal 
modo de los vestidos blancos, que nunca la vi 
adornada de otro modo. Se perfuma para acari- 
ciarme más. 

Como siento que el fin de la jomada se acerca, 
voy á darla á conocer al mundo, para que se sepa 
lo que fue conmigo. Ella me acompañará en el via- 



je de donde no se vuelve nunca. Porque habéis de 
saber que, á todas sus virtudes, agrega la de la fi- 
delidad, j.un en la tumba. 

Oíd nuestras pláticas, y nuestras querellas. 

¿Por qué has llegado tan tarde esta noche? 
Te aguardaba ansiosa, y acongojada. 

— Los quehaceres, los amigos 

— Sí, ya sé que luchas; pero otras veces telo 
he dicho: hay que dar descanso al cuerpo y al al- 
ma; y para eso estoy yo, para proporcionártelo... 

Tienes razón, dulce amiga; venga el beleño. Y 
un ángel bueno que nos está oyendo, lo destila so- 
bre mis párpados, y me quedo dormido tranquila- 
mente, con visiones de paraíso, acompañadas de 
músicas celestes. 

Otro día. 

Doy un somatón con la cabeza ardiente, y ella 
me dice : ¿ pero qué tienes ? ¿ no ves que me haces 
mal? 

— ¿ Qué tengo ? El infierno en el alma. 

La raza de los hombres es perversa. La tira- 
nía está corroyendo al mundo. I^ tierra está em- 
papada con lágrimas, .\caso eres sorda, para no 
escuchar el inmenso y universal lamento? ¿ Igno- 
ras (jue Cuba agoniza de dolor, y que lucha con 
heroísmo, y <jue se desangra, y que quizá sus es- 
fuerzos serán inútiles, porque un león fiero tiene 
prendida la zarpa sobre su corazón : y no quiere 
soltar su presa, y husmea la*» carnes de la víctima, 
y da al mundo el espectáculo atroz de que la fuerza 
e« la suprenia ley. y de que los dulces consejos del 
Evangelio.' no son sino vanas palabras consigna- 
das en unas liellas. pero vacías frases ? 

Ved el camino de Moscow «á Tolwlsco. bhni 
(|ueando de huesos humanos, huesos de las víoti 
mas de la tiranía de los Czares. 

Oíd el clamoreo de los socialistas. pidien<io 
pan. vida. aire, felicidad, á esos ricos atil>orrados 
de oro, A esos burgueses, impávidos ante las mise 
rias de sus hermanos, ñ esos goliemnntes repletos 
de injusticias y c(mcupiscencias. 

— Tienes razón, la hora presente es angtistio- 
sa para la humanidad ; |»en». ¿á tí <|uc te importa' 

— Como, qué no me im|K)rta ? Acaso no soy 
hombre? ¿ No son hermanos míi>s los que sufren ' 

— Sean en buena h<)ra. mas no hay que lomar 
las cosas tan á |»echo. Puest») cjue eres batallador, 
toma tu arma al h«>mbro y ve á luchar |K»r la san 
ta causa de los oprimidos; si no puedes, perora y 
grita en la plaza pública, en el Club, en la .Acade- 
mia ó en la Asamblea ; y si tampoco esto es |)osi- 
ble, toma la pluma y truena, aconseja, s iplica. 
.■imenaza, <jue quizá lleguen tus ecos A oídos de lo> 
¡MKlerosos. que c|uizá también, tu querella, tu anu 
naza ó tu razonamiento hagan desjiertar en aqnt 
líos corazones, la compasión, el mie<lo ó la convic 
cióu para mudar de derrotero; y en vez del malo, 
seguir el suave y bueno que conduce á la felicidad 

Tienes razón. Arrúllame. Refresca mis sienes 
y mi frente ; sé suave, espónjate, y venga de nuev») 
el sueño, á calmar mis ardores é indignaciones. 



Algunos días después : 

— ¿ Por qué ries, estás loco ? 

— No, no estoj- loco, estoy contento 

— Sea enhorabuena. ¿ QÚarH cavsa ' 



EL PORVENIR DB CBNTRO-AMBKICA 



327 



— No me vengas ahora con latinajos ; tenga- 
mos la fiesta en paz. 

— All right. Habla y no seas malhumorado. 
Me pareces un Cancerbero, digo, ya que no quieres 
latinajos; un Aqueronte. 

— i Pu3'itas, eh ! Te las perdono. Pues verás. 
Hay un país en América que 

ha sido muy desgraciado, liu- 
rante un siglo casi todo ha si- 
do para él, agitación y lágri- „ 
mas. Idas y venidas, acciones tó 
y reacciones, esperanzas de una 
mañana mejor, angustias por 
haber vuelto á caer ei' la no- 
che, cuando ya había colum- 
brado la aurora, el terror ne- 
gro y el terror rojo devorán- 
dole las entrañas 

Oh patria mía ya lo dije. 

— Y bien ¿ qué ? 

— Que hay fiestas de luz y de 
alegrías. 

¿ No oyes el ruido de los 
picapedreros? Y la corriente 
eléctrica, ¿no te regocija? Allá 
en el Norte brama una fiera 
selvática. Arranca de los bor- 
di's del mar, y presto llegará á 
nuestras puertas, trayendo en 
sus hombros á los titanes que 
nos manda Europa en su representación. Allá vie- 
nen, allá vienen. El comercio, con su esposa la 
industria. El arte y la ciencia, dos gemelos. 

Preparaos, madre mía, á recibir á vuestros 
ilustres huéspedes. Que la prensa acalle sus eno- 
josos enconos, que los Aretinos y los Panfletarios 
agachen la cabeza ; que los eternos declamadores 




de una justicia que no sienten y de una virtud que 
no profesan, sellen sus labios, y surja el patriota, 
y venga el literato, y ponga cátedra el sabio, para 
que el pueblo escuche y aprenda á defender sus de- 
rechos, á amar la libertad y á despreciar al que lo 
adule, sea en nombre de la democracia, sea en el de 

la reacción ! He dicho. 
— Buena botada has dado. 
Duerme, duerme, cabeza de 

chorlito. 



— ¿Te has dormido? ¿Por 
qué callas, estás enfermo? 

— ¿ Déjame, no me pertur- 
bes. Medito. Oye esta estro- 
fa: 



EL PRÍNCIPE DE ItlSMARCK 



Luz, el alma te decía 
Ángel, el labio te llamaba 
Ángel de luz ¡oh hermosa mía ! 
Con todo el corazón te i 

— Basta, basta, nada de ver- 
sos; porque esos se hacen bien, 
ó no se hacen. 

— Tienes razón. P» ro déja- 
me pensar en prosa, voy á ha- 
cer un artículo cuyo nombre 
te diré mañana 



— ¿Qué tienes, di, qué tienes, 
por qué lloras? 

— Ay de mí, porque soy muy desgraciado. Pal- 
pa la frente y verás cómo quema. Oye el corazón 
y sentirás cómo palpita, ¡ay de mí! 

— La historia de siempre! El niño eterno! 
Habla. 

— Hablaré, pero en secreto, que no quiero que 




La Isla. — Tcgiiciííali)i 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



aun las tinieblas que 
nos rodean malicien 
mis desgracias. Escu- 
cha 

— Ja, ja, ja. Ja, ja, 
ja; ¿ y á eso llamas, tú, 
desgracia? ¿ Eso te 
aflige? ¿Te acuerdas 
déla primera vez, cuan- 
do, aun niño, te llegas- 
te á mí, delirante, di- 
ciendo que se había obs- 
curecido para siempre 
el cielo de tu dicha? 

— ¡ Bien me acuerdo ! 
Aquello era una ridicu- 
lez, de la que tú mecon- 
solaste, amiga mía. 

— Y, cuando sobrevi- 
no la segunda, ¿no te 
aconsejé que lucharas, 
que eras fuerte, que tu- 
vieses esperanzas? Y 
ya has visto; tu buena 
amiga, el hadalienigna 
que se llama s u k k T k 
no te ha abandonado. 
Ella ha levantad» 
puentes, para traspa- 
sar los precipicios; 
cuando te han calum- 
niado ha salido f\ tu 
defensa ; has caído y te 
ha prestado mano 
amiga para levantar- 
te; has dudado de los 
hombres, y ha convo- 
cado á la legión de los viejos amigos c 

han consolado. Con (jue yn ves 

Adelante, levanta la frente y camina ; cl 
es nuestro. 




Maga bienhcchí>ra. ahora vuelvo {\ 
n es Ella? 



Gracias 
creer. 

Pero á todo eso, lector, tu dir/ís ;quic 
¿ Cómo se llama ? de dónde viene r 
lilla, no es americana, ni euro- 
j)ea. 
Viene de Oriente, es áral)c. 
Se llama: 
Mi almohada. 

Ramón A. Sauazak. 



naturaleza ; guerrillero 
mágico contra los rifle- 
ros emboscados de las 
apariencias: águila- 
rei"a de las infinitas 
alturas del saber : des- 
vergonzado sublime á 
las flaquezas de los pro- 
fanos : déspota incom- 
parable de su persona ; 
relampagueo fulguran- 
te del mundo fenome- 
nal ; alma-mater de la 
humanidad; cínico 
mendigo de luz; pre- 
gunta, medita, adivi- 
na, profetisa ese hom- 
bre extra-humano, ese 
gran sonámbulo de las 
sociedades, esa fanta- 
sía, ese cerebro, ese ti- 
tán que todo lo absor- 
l)e. que todo lo ve. que 
todo lo oye, que lo con- 
jura todo, que lo abar- 
ca, lo encierra todo 
dentro de las paredes 
«le su cráneo. 

Rival de la electrici- 
dad en la rapidez, del 
telescopio en el domi- 
nio de la distancia, del 
mar en lo impetuoso, 
de la paloma en lo 
manso, de Atlas en I.h 
pujanza, de Marte en 
la fiereza, de la cclc>tc 
lx')veda en lo inconmensurable. 

No c8 un hombre; mentí. Es enjambre de 
ideas que los demás cerebros no asimilan ponnic 
won substancia indigesta, no digo para los i^;n<>- 
rantes. para los neófitos en las ciencias; es \\1\7 de 
rayos lumínicos que las pupilas débiles no absor- 
ben, porque oíiisca la retina de los ojos que solo 
ven ol)scurídad ; es horrísona vibración aérea (|iic 
rom})e tímpaní)s; es ciclón que barre crcenci.-is y 



RAL. FLORENCIO .XATKICII 



121^ l^"lI^<Ví55<>i^-<> 

( l'íiru " lil Porvenir <lc C. \. ) 

De mirada torpe y semblante 
estúpido. Grande en lo pequeño 
y ])equeño en lo grande. No tie- 
ne corazón ; atrofiáronle ese ór- 
gano de debilidades las ideas ful- 
gurantes de un cereljro mons- 
truosamente grande. 

Atleta formidable contra las 
tentaciones de lo vulgar; buzo 
atrevido de los secretos de la 




Kl Piirquf Cctitml. — Sun ]rtí. C. R. 



EL PORVENIR lili CüNTlíU-AMEklCA 



sentimientos ; es la pa- 
lanca formidable que 
pidió Arquimedes para 
dar vuelta al mundo ; 
es energía potente que 
arrastra cuanto en- 
cuentra ; es gigantesco 
coloso ((ue aplasta to- 
do lo (|ue es ruin. 

Es incomparable ; no 
admite semejanzas. Es 
luz que todo lo baña ; 
luz sin penumbra. Allá 
abajo de la creación 
humana, la obscuridad 
de la ignorancia ; aquí 
arriba con él, la luz vi- 
vísima que brota de su 
cerebro A la impresión 
de los fenómenos, co- 
mo brotaba á torren- 
tes el agua de la roca 
á la herida de la vara 
de Moisés. 

Infeliz del que burlo- 
naraente ría porque el 
filósofo tiene mirada 
torpe y semblante es- 
túpido. 

Gil Blas. 

[Eduardo Guillen .\.] 




DON RAFAEL OLMEDO 



I^JS. AíIU^IOA., 



Profundamente dormido me hallaba una no- 
che, cuando fui despertado, lleno de indefinible 
placer por los armoniosos preludios del arpa. 

Una voz dulce y melancólica entonó después 
una canción bellísima en loor de la música. 

En vano traté de retener en mi me:noria la le- 




tra de tan expresiva 
composición : las ideas 
quedaron en mi cere- 
bro como un sueño, que 
trataré de reproducir 
ahora; decía así: 

" La música es un 
don celestial concedido 
á los mortales para mi- 
tigar sus dolores, para 
olvidar sus penas. 

Los dulces sonidos de 
cualquier instrumento 
tocado con arte, hacen 
sentir á nuestra alma 
diversas é inefables 
emociones, transpor- 
tándonos siempre á re- 
giones infinitas. 

¡ Cuánto bien hace la 
música á los seres que 
sufren ! ¡ Cuántas ve- 
ces el instrumento gi- 
me y llora con ellos ! 
¡Cuántas veces una ar- 
monía dulce y senti- 
mental eleva nuestra 
alma á las regiones del 
dolor sublime ! 

La música es lo úni- 
co que poseemos en la 
tierra puramente celes- 
tial, pues ella es un eco 
de los sublimes v melo- 
diosos cánticos de los 
ángeles. 
La música alegra y regocija nuestro espíritu, 
si así lo deseamos; nos enardece, nos entusiasma, 
según el aire que toma en manos de un hombre 
ins|)irado, de un verdadero artista. 

Domar las fieras, ablan Jar los corazones más 
duros y empedernidos, tales son los efectos déla 
música. 

Jamás será posible amarla, sentir sus suaves y 
dulcísimos efectos y no tener un corazón grande y 
generoso. Nunca será posible oír, enajenado el 
espíritu de gozo puro, una 
composición triste y llena de 
armonía, y escuchar con indi- 
ferencia los gemidos de un in- 
feliz perseguido por el infortu- 
nio. 

La música ha sido dada es- 
pecialmente á los que, sabien- 
do soportar con heroísmo to- 
das las pruebas, no pueden ver 
sufrir sin enjugar las lágrimas 
de sus desgraciados herma- 
nos." 

Calló la voz ; pero continua- 
ron produciendo armonías tan 
gratas y conmovedoras, que 
me llené de entusiasmo. Cesa- 
ron de tocar y en mi corazón, 
vivamente impresionado, si- 
guió resonando el triste canto 



330 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



y dulce acompañamiento, hasta que volví á que- 
darme dormido. 

Pocos días después supe que la cantora era 
una pobre loca, cuyo único tema, cuya única en- 
tretención era tocar y cantar. 

C. Mixco. 




.Aparatos del ProfciMir kontscti 



El- Trofesor Rostgkn. 



i-nnTrtTiitti 



BL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



331 



k 



A Iv \ IvXJZ r>m IvA rvTJJNA. 

A ISAÍAS GAMBOA. 

( Para " Hi Porvenir de Centro América " ) 

En la noche silenciosa las beldades se entristecen 
Con recuerdos infantiles de pasadas alegrías: 
I las frentes pensadoras de nostalgia palidecen 
Escuchando entre el misterio funerales elegías. 

Vil las gratas inocencias al espíritu no ofrecen 
Con sus lánguidas ternuras los placeres de otros días, 
I á las almas exquisitas los amores extremecen 
Con los dulces ritornelos de secretas armonías. 

En esa hora tan callada, tan propicia al sentimiento. 
En los árboles del bosque con suspiros llora el viento 
I las ansias infinitas en su cárcel gimen solas. 

Como una onda acariciante de perfumes celestiales 
Va flotando entre las brumas de las noches invernales 
La canción de nuestra novia que se queja con las violas. 



Jo sepan que en nuestro sistema rentístico 
n por mucho el aeuardiente v el iuego? 



[DE BASTINE] 



— ¿ Qué quieres en prueba de mi amor, qué 
exiges ? — pregúntale él á ella, con acento tierno 
y apasionado. 

Ella sonríe con la mirada fija en los ojos de él. 

— Habla, mi amor, — prosigue el enamorado 
doncel — los rayos de tus ojos me queman el alma, 

y tu silencio me enloquece ¿ .\caso no me amas? 

Pídeme lo que quieras: perlas, oro, diamantes 

I Habla! 

j — Algo que vale más que todo eso — responde 

j la hermosa — el corazón de tu madre. 
I Bl joven palidece, estrecha la mano déla don- 

I celia, y corre por la calle como un demente. 



Llega á la casa y penetra en el apovsento don- 
de la madre duerme tranquilamente, la contempla 
un instante, le hunde un puñal en el pecho, arrán- 
cale el corazón, y corre en busca de la mujer 
amada. 



— ¿ Por qué vienes tan pálido? qué has hecho, 

amado mío? Tienes sangre en las manos! 

\o te acerques Vete!— exclamó la dama al ver- 
le llegar. 

Bl desgraciado dio un grito horrible y calló 
desmayado. 

Bntonces, del corazón de la madre salió una 
voz tiernísima que decía : 

" ¡ Hijo mío ! hijo mío ! ¿ te has hecho daño ? " 

, jl'AN .\ntonio Solórzano. 



— Es de admirar la buena fe con que los hom- 
bres han convenido en llamarsecivilizados. No hay 
pueblo que conozca su barbarie, y sin embargo esta 
ibrma todavía el iiatrimonio de la humana especie. 
- Cómo nos juzgarán las futurasgeneraciones. 



cuandc 

entran por mucho el aguai 

— La crítica á la moda, Via establecido un cri- 
terio especial para juzgar á los grandes hombres : 
en estos, no parecen los -vicios tan repugnantes 
como en los demás. Pero si se reflexiona ' ue ¡^ más 
claro talento corresponde mayor responsabilidad, 
se verá que las faltas peaueñ-'s en la mayoría de 
los hombres, resaltan en los distinguidos. Yo en- 
cuentro más fea una mancha en la plata bruñida 
que en el humilde bronce. 

— Los pueblos ióvenes son ignorantes y grose- 
ros, pero su rusticidad sirve de cubierta al vieor 
que dan la iusticia v la sinceridad. Bien puede ase- 
gurarse que no alcanzarán larga vida, las socieda- 
des que, siendo nuevas ñor los años, son vicias por 
los vicios V por la mentira. De esto padecen mu- 
chos pueblos de América. 

— Conservarse puro v honrado, siendo pobre, 
en medio de una sociedad que ha tJerdido la digni- 
dad y el sentido moral, es algo más grande que el 
más grande heroísmo. 

— Los padres son dueños de sus bienes, nadie 
lo duda; pero loshiios, quehan venido ala vida.no 
por su voluntad, sino traídos porlos padres. tienen 
derecho á oue se les proporcione los medios de rea- 
lizar este viaie. Si un padre deia á sus hiios perfec- 
tamente provistos, con una buena educaci'^n.para 
realizar su destino, bien puede, al morir, dejar sus 
bienes á quien le cuadre. 

— El mundo es muy vieio. v sin embareo. no 
puede comprender todavía cubiles son sus verdade- 
ros bienhechores, por lo cual es naturalmente in- 
grato. 

— ¿ Qué tiene de cristiana una sociedad en que 
los grandes explotan á losoequeños. en queel hom- 
bre sólo piensa en el medro, la muier en el luio. en 
que el honrado volé menos oue el tramposo ? Qué 
tiene? Nada, v en vez de atacar la relieión por in- 
suficiente, debiérase comprenderla y praticarla en 
su verdadero sentido, para lograr la dicha que no 
pueden damos tantas necedades que con el nombre 
de sistema acodemos todos los días. 

— La providencia es inneeable. No sería Dios 
infinitamente sabio, infinitamente bueno, si el re- 
sultado de su sabiduría y de su bondad, no fuera 
la constante protección al bien. Pero no pensemos 
que tenga El necesidad de intervenir directamente 
y á cada paso en el de«tino de las criaturas. No, 
sino que es lev, lev infalible aunque fuera de nues- 
tra comprensión, el que el bien, produzca el bien, 
y el mal, el mal. De manera que la providencia es 
efecto de la justicia. 

— Nunca consistió la verdadera «rrandeza de 
las naciones en la extensión de su territorio ni en el 
numero de sus habitantes. Grecia era pequeña: 
Suiza, lo es. Por consiguiente, no debemos esfor- 
zarnos por ser más, sino por ser mejores. Un solo 
hombre honrado, vale más oue dos malos. Lo 
mismo se puede detir de los pueblos. 

— Si eres justo, humilla tu corazón áDios.por- 
({ue no ha decaído : pero acuérdate que el peor de 
los demonios, fue el mejor de los ángeles. La fla- 
queza es nuestra herencia común. 

— La república seria el mejor sistema de e^o- 
bierno en una sociedad de sabiosv de santos. En- 
tre tanto, lo más natural es que srobiemen los que 
tengan mavor honradez v mavor iltistración. 

— Franklin primero, Napoleón después. Cuan 



332 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



do estemos penetrados deesta verdad, habrácon- 
cluído la desdicha de los hombres. 

— Una alma que no admite transacciones con 
el mal ni con los malos, es el único tabernáculo de 
la verdadera grandeza. 

— Meditar sobre ese negro cáncer que se llama 

alcohol para qué? Quién no tiembla, quién no 

se espanta ante ese demonio, padre de todas las 
concupiscencias, aniquilador del pensamiento, tan 
odioso, tan infame que llega hasta falsear la natu- 
raleza, pues rebaja al hombre al nivel de los más 
bajos animales? Qué los libros, qué las leyes, qué 
la religión para un borracho ? 

— Es frecuente encontrar en las casas de los ri- 
cos, los bustos de Bruto y de Catón : lo que no se 
halla, es un crucifijo. 

— Los grilletes de los presidarios son ligeros 
comparados con la cadena de las deudas. 

.\lbekto Masfkkkkk. 




— En este mes debe reunirse en la ciudad tic 
Cleveland, Ohio, Estados Unidos del Norte, la 
Conferencia General de la Iglesia Protestante 

— Se han hecho grandes comjjras de azúcar 
en las haciendas del Sur dejalisct>, Méjico, para 
exportarla á Centro-América 

— Está para concluirse una casa de veintiún 
pisos en Nueva York, (jue será In casa ni.^s alta 
del mundo. Terminará en sus <los extremidades 
por dos cúpulas esféricas (|ue tendrán más de cien 
metros de altura sol)re el nivel de la calle. Sn 
costo pasa de doce millones de jk-sos, oro. 

— Un fuerte sindicato de capitalistas »le San 
Francisco. Cal., trata de arreglar con el Gobierno 
de Méjico el arrcndamient»> del ferrinrarril de Te- 
huantepec, y se propone establecer una línea de 
vapores entre San Francisco y Nueva York, en 
conexión con los de los de Éuro)m y Centro- 
América. 

— La Cámara de diijutados de los listados 
Unidos adoptó la resolución concurrente de am- 
bas cámaras i)or tm voto de ü!-"» conim 1Í7. La 
beligerancia de los cubanos está. pues. rtvoniK-ida 
por los representantes del pueblo americano I;l 
Presidente Cleveland puede hacer efectiva la reso- 
lución del Senado por medio <lc una pnK'laniM 
usual, en cuyo caso los cubanos podrían crear un.i 
armada en los puertos americanos sin (|ue sus bn- 
(|ues puedan ser considerados como piratas, ó pue 
de. si quiere, entablar gestiones diplomáticas con 
el Gobierno español á fin de que conceda la inde 
jjendencia á los cubanos. 

— El General García logró introducir á Cuba 
dos expediciones militares ábordodel "Bermuda" 
Estas expediciones eran muy importantes por el 
hecho de que los elementos importador consistían 



principalmente de cañones de calibre grueso v de 
tiro rápido con suficiente parque. 

— Los atletas americanos ganaron cuatro con- 
tiendas en los juegos olímpicos de .\ tenas el 7 de 
Abril pasado y el 10 volvieron á ganar nuevos ho- 
nores. 

— El Gobierno ruso ha resuelto enviar á .\bisi- 
nia varios miembros de la asociación La Cruz Ro- 
ja para que presten sus ser\-icios á las tropas del 
Rey Meneleck. 

— El Congreso del Estado de Uhío ha adopta- 
do una ley anti-linchadora según la cual el conda- 
do ó departamento, cuyos empleados de policía no 
impidan un linchamiento, será responsable por da- 
ños y perjuicios á los parientes de la víctima. 

— La sociedad de .\uxilios de .\rmenia. de Lon- 
dres, ha protestado enérgicamente contra la reso- 
lución del Gobierno otomano de expulsar á los mi- 
sioneros de la Turquía Asiática. 

— Del 1^ de julio en afielante se sustituirá en 
el Estado de Ohio. la horca iK>r la electrocución 
en las ejecuciones de los condenados á muerte. 

— Su Santidad Le<m XIII ha felicitado á los 
cardenales Gibh<ms. Vaughan y Logue por haber 
firmado el manifiesto á favor del arbitraje en las 
cuestiones Anglo-.\raericanas. 

— .Asegúrase que la Gran Bretaña ha manda- 
tío erigir fortificaciones en la isla de Malta capa- 
ces de al)rigar á íl(».(MM) hombres. El Gobierno 
inglés no ha prometido á ninguna potencia <)Ue 
las fuerzas egipcias no avanzarán por el valle del 
.\ilo más alia de Ihmgola. 

— El canciller imperial de Alemania. Príncii>t- 
«le Hohenlohe. iiernianeció varios día» en París y 
partió de esa ciudad para Yiena el 10 del nu-s 
pasado. 

— Resultó falsa la noticia de i|ue Ras.sala hit 
bfa sido abandonada. Corre el rumor de que los 
Dcrvishes celebrarán iiíin alianza ofensiva y defen- 
siva con el Rey Meneleck ile Abisinia. 

— El Gobienío tle Fspaña está tomando l.-ts 
mediclas necesarias para la defens'i de las costits 
címtra Uh]h eventualidad de una guerra. 



irxciüi 




s^ 



t^ojfún cálculos hechos ntitii teniente, el 
año IHIM), en que actualmenteestnmos, correspon- 
de al de HMKl <le la era cristiana, \amos. J)ue^. 
unos siete años atrazados debido á un error del 
clérigo romano Dionisio Exiguo, «pie formó uii;i 
tabla en la cual fijó la «.-elebración <le la Pascua y 
calculó jM)r primera vez l«>s años del nacimiento 
de Cristo. 

ICt« un hecho demostrado matemáticamente 
[»or el gran astrónomo Kepler. que lo que guió /i 
los reyes Magos no íue una estrella, sino lacon- 
iunción de fúpite.- v Saturno en la constelación de 
■pícis. 

di célebre inventor americano. Mr. Edison, 
acaba de completar su último descubrimiento á 



BL PORVENIR DB CBNI'RO-AIÍÉRlCA 



333 



que ha dado al nombre de vitascopio. Este no 
es otra cosa que el Kinetoscopio mejorado, con cu- 
yo auxilióse pueden ver del tamaño natural y do- 
tadas de movimiento, las fotografías de las perso- 
nas. El nuevo aparato puede aumentar hasta 
600 diámetros las imágenes del Kinetoscopiq y 
con ayuda del fonógrafo es un hecho que se puede 
hacer reproducir toda una ópera, música, canto y 
representación. 

^^lir. James W. Me. Donough, de Chicago, 
anuncia que ha perfeccionado su sistema de foto- 
grafiar los objetos con sus colores naturales. 

Uii cirujano de Pittsburg se propone colocar, 
en sus puestos, los pedazos de los huesos vertebra- 
les rotos, con el auxilio de los rayos X. 

I-^í». regla más sencilla para averiguar la du- 
ración del día, en cualquier época del año, consiste 
en multiplicar por dos la hora de la salida del sol y 
el producto será la duración de la noche. Si se mul- 
tiplica la hora de la puesta del sol por dos, se ten- 
drá la duración del día. Cuando el sol sale y se 
pone á las seis es fácil demostrar que el día y la 
noche son de igual duración y la regla es también 
exacta cuando los días se alargan ó se acortan. 
Si el sol sale á las seis y media y se pone á las 
cinco y media tendremos que el día durará doce 
horas y la noche trece. 

T^ZL hemorragia de la nariz se calma inme- 
diatamente comprimiendo con el dedo toda la par- 
te alta del labio superior. 

I-/as papas se pueden conservar por mucho 
tiempo sin retoñar si se echa al barril que las 
contiene una pequeña cantidad de sal común de 
tal suerte que les caiga una partícula de sal en los 
ojos. 

E^l mal olor del kerosene ó petróleo se des- 
truye con el vinagre. 

<dJl bórax se emplea en las mechas de las ve- 
las para hacer que se encorven al quemarse y para 
petrificar las cenizas. Impide también que se que- 
men con rapidez. 







iNOLArmAS, 



Siempre que hemos viajado por la América 
Central no hemos podido menos que admirar la ri- 
queza de nuestro suelo, la lozanía de su vegetación 
durante casi todo el año, lo bien regado de los te- 
rrenos por multitud de rios y riachuelos, lo copio- 
so y fecundo del rocío que cae por las noches y que 
mantiene siempre verde nuestros valles 3- nuestras 
montañas y no hemos podido menos qiie pregun- 
tarnos ¿ por qué no se habrá introducido de una 
manera sistemática en todas nuestras repúblicas 
la cría del ganado lanar ? ¿ Por qué no se generali- 
za esa industria tan provechosa ? 



Está probado que nada hay en nuestro país 
que se oponga á la propagación del ganado lanar 
y cabruno, porque es notorio que prosperan ambos 
tanto en las alturas mayores de 2.000 pies sobre 
el nivel del mar como en las llanuras bajas de nues- 
tras costas. 

Los conocimientos prácticos que requieren el 
pastoreo y demás atenciones necesarias para la 
propagación, desarrollo y mejoramiento de las ra- 
zas de ganado lanar no son ni tan complejas ni tan 
difíciles de adquirir que pudieran constituir un obs- 
táculo insuperable para que muchos de nuestros 
campesinos, j' particularmente nuestros ganaderos 
acaudalados, se dedicaran á esa industria; y el per- 
feccionamiento en el buen manejo de ese negocio 
llegará á su debido tiempo con el auxilio de la ex- 
periencia. 

Hay provincias enteras, como varias de la Sui- 
za, del Tirol, de Francia é Italia que deben su ri- 
queza á las haciendas de ganado cabrío que explo- 
tan naciones como la Argentina, la Australia y al- 
gunos Estados de los Estados Unidos que tienen 
gran parte de sus capitales en sus rebaños de ga- 
nado lanar sin tomar en cuenta multitud de cen- 
tros fabriles cuya principal riqueza consiste en la 
manufactura de tejidos de lana como paños, casi- 
mires, merinos y otras telas v artículos de consu- 
mo diario y que importamos constantemente del 
exterior. 

Con excepción de algunos de los departamen- 
tos Occidentales de Guatemala, cuyos habitantes 
se han dedicado desde hace algunos años á la cría 
del ganado lanar, se ha visto esta industria im- 
portantísima con la mayor indiferencia en toda la 
América Central, y yaes tiempo de que procuremos 
aprovecharnos de las ventajas naturales con que 
contamos para dar nuevos impulsos á la pública 
riqueza; ya es tiempo deque empezemos á intro- 
ducir nuevos elementos de existencia auna de nues- 
tras principales industrias, ya es tiempo en fin de 
que abramos nuevos cauces de útil salida á la pu- 
jante exuberancia de nuestro territorio con la in- 
troducción de una industria que empleará de ma- 
nera altamente provechosa la feracidad de nuestro 
suelo, la maravillosa distribución de sus aguas 
_v la benignidad de nuestro clima. 



^A 



IS^^SE^^ 



'|)/\T05Q filosos 



Sl^^S^ 




— La Gaceta de Nurf mberg, Alemania, fue el 
primer periódico que se imprimió con tipos movi- 
bles. Salió á luz, por primera vez, en 1457. 

— El periódico más antiguo del mundo es la 
Gaceta de Peking que empezó á publicarse á prin- 
cipios de la era cristiana. 

— En la biblioteca Magliabecchiana, de Vene- 
cia, existe el número más antiguo de los periódicos 
europeos. La Gaceta de Venecia. Tienela fecha de 
1Ó70. 

— El Observatorio americano de Harvard, si- 
tuado en las montañas del Perú, posee el telesco- 



334 



EL PORV-ENtR DK CENTllO-AMElltCA 



pió fotográfico más grande de cuantos existen en 
el mundo. Tiene 24 pulgadas de apertura y es de 
la fábrica de Bruce. 

— El periódico " Momingside Mirror" se pu- 
blica en el Real asilo de locos de Edimburgo. Los 
editores, corresponsales y demás empleados de la 
empresa, son enfermos del hospicio ; pero en lo que 
escriben no se echa de ver que padezcan de enage- 
nación mental. El "Chronicle" que da la noticia 
dice, con mucha gracia, que no todos los periodis- 
tas se encuentran en el Real Asilo. 

— La circulación total de todos los periódicos 
del mundo, al año, se calcula en 12,000 millones 
de ejemplares con un peso de 781,250 toneladas 
de papel. Solo el " Globe", de Boston, en una edi- 
ción dominical usa 76 toneladas de papel. 

— La Rusia exportó el año pasado 35 millo- 
nes de cigarrillos valorados en £ 34,800. 

— En Inglaterra se emplea todos los años la 
enorme suma de £ 400,000 en la compra de cabe- 
llo humano. 

— La cosecha más grande de vino champagne 
que ha producido la Francia fue la del año de 94. 
Subió á 169.440,000 botellas. 

— " El padre de los gatos " se llama á uno de 
los hombres más importantes de las caravanas 
mahometanas. Este cabalga en un camello lle- 
vando varias docenas de canastos llenos de ga- 
tos. 

— En Noruega todos los ciudadanos están 
obligados á servir en el ejército. El primer año 
sirven 54 días; el segundo 24 y el tercero 24. La 
nación solo les da el rancho. 

— Desde Enero hasta Agosto de todos los años 
se emplean cien buques en la pesca de tiburones, 
en las cercanías de Islandia. Solo se utiliza el hí- 
gado de esas fieras y cada uno produce i>or térmi- 
no medio 5 gaUmes de aceite cuyas pro|iiedadci« 
medicinales se parecen mucho á las del hígado de 
bacalao. 

— El Emperador de Alemania y el Rey de Bn- 
viera han concedido patente de nobleza al Profe- 
sor Rontgen en premio de su célebre descubrimien- 
to. 

— El Ministerio de Correos de Francia piensa 
introducir un nuevo sistema de tarjetas postales 
en forma de libros de chc{|ues de banco. liste \xr- 
mitirá al público el dpjar en los talones un regis- 
tro comiíleto de su correspondencia |)or tarjetas. 

— Es un hecho notorio que los chinos no te- 
men la muerte y todos los que hí«n víojíhIo |K>r el 
celeste imjierio están contestes en la conformidad 
deesta circunstancia. Se cree que In falta de miedo 
se deba á la educación religiosa que rcciln-n desde 
niños, pues se les enseña (jue para ganar el ])araÍ8o 
deben recibir la muerte con entereza. 

— Kn el Japón se considera á las novias como 
difuntas, en el concepto de sus padres y parientes. 
Cuando se van á la la casa de sus maridos, se las 
viste de blanco, es decir de luto, y se observa todo 
el ceremonial de un entierro. La casa se purifica, 
se barre, se quita el polvo y se ventila. 

— La Reina Victoria, de Inglaterra, cumple 
77 años de edad en el presente mes. 

— En el Tirol cree la gente que el sai>o es un 
pobre jjccador que hace penitencia de los })ecados 
cometidos en forma humana. 

Todos los buenos cristianos, por lo tanto, lo 
miran con compasión y simpatía. 



— La Argentina gasta en los departamentos 
de Guerra v Marina 29 millones de pesos al año; 
y Chile 13.300.00O. 




Habiendo conquistado .\lejandn> Magno á Si- 
don, encargó á Efestión que eligiese por rey al más 
digno de los ciudadanos, y en su \-irtud ofreció esti- 
la corona á dos jóvenes de ilustre nacimiento, en 
cuya casa estaba hosj)edado; pero estos tuvieron 
el gran desprendimiento de no aceptar tan magní- 
fica oferta, alegando no ser de e?tir]íe real, y estar 
por las leyes del reino excluida toda otra famili:i 
de la sucesión á la corona. Admirado Efestión (k- 
tal magnanimidad, esclamó: — "¡O jóvenes dicho 
sos que conocéis ser cosa más sabía el rehusar un.t 
corona que admitirla injusti»mente. yo en señal 
del grande aprecio que hago de vuestra virtud os 
dejo á vuestra elección el rey que os ha de goliemar 
Entonces los jóvenes sidonios pusieron los ojos tu 
Abdolomino. quien siendo de familia real estab.t 
reducido á la jiobreza, no teniendo otra cosa (U 
«|uc vivir que un pequeño huerto en los arrabales 
de la ciudad ({ue cultivaba con sus manos; y cuan 
do aquellos dos jóvenes virtuosos fueron allá con 
la corona en las manos, le encontraron ocupado 
con afán en su trabajo. Así que se acercaron le sü 
ludcron como A rey, y le exhortaron á no echar j.i 
masen olvido la humilde condición deque acabah.i 
de snlir, añadiendo que su industria y .>obreza It 
habían alcanzado aquel honor, .\leiandro le prc 
guntó despué-s, si había sobrellevado la pobre/.i 
con alguna resignación. < lo que AI>d<ilommo rc- 
jiondió: '• Plegué al cielo que sobrelleve la pro 
peridad con la misma ecuanimidad : yo poseía p»)- 
co. pero p<Ko necesitaba, y estas manos proveían 
á todas mis necesidades." 

La Mosca y i.\ aha.Sa.— Paseándose una mos- 
co á sus anchuras sobre una de las c«tlumnas de 
la cópula de San Pablo, se parada mucha» veces, 
se |)onín á observar y á examinar aquella grande 
obra, y jH>r (iltimoprorrumpióenlasiguienteexcla- 
mación : " Es muy extraño, sí. muy extrañ«>. que 
haya habido artistas que hayan dejado tan magní- 
fica estructura tan ásf)era y sin pulimento." — "Ay, 
amiga, "dijo la araña, como inteligente en arnui- 
tectura. *' tú no debes decidir de nada que esté fue- 
ra de tus alcances; este solierbio edificio no ha si- 
do construido |>ara unos nnimalitos tan diminutos 
como nosotros ; á la vista de los hombres estas 
columnas parecerán tan lisas como á tí las alas de 
tu querida." 

En una taberna. 

— Las mujeres valen más que los hombres; tie- 
nen una costilla más pue nosotros. 

— Serán las solteras. 

— ¿Cómo? 

— ¡ Claro: Dios las dio más costillas, para qoe 
se las rompiesen sus maridos! 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 



335 




A I^A^IAKTIINK 

MABLE pensador ; soñando fuiste 
En pos de un ideal santo, muy santo, 
Y en este valle del dolor, hiciste 
Una sagrada religión del llanto ¡ 



Trovador de dulcísima armonía : 
Cuando en risa estallaba el universo, 

De tu frente inspirada, cada verso 

Cual generosa lágrima caía ! 

Pulsaste el arpa dulce del creyente 
Dándole á un siglo de dolor, consuelo, 

Y la dejaste, al espirar, cual puente 
De la esperanza que camina al cielo ! 

Sintiendo de las penas el tormento. 
Santificar supiste los dolores; 

Y al sacudirte el huracán violento, 
Reg'aste el fruto y las divinas flores 

De la planta inmortal del pensamiento! 

Calixto VEr.Aoo. 




AIVTE TJ3N: HEXüATO 



Yo la conozco, sí ! Esa es su frente, 

y esos sus ojos deslumbrantes son 

esa su boca dulce y elocuente : 
retrato fiel ; le falta solamente, 
lo que le falta á ella ¡el corazón ! 

Ramón Uriarte. 




Vista de «na calle en Grecia. — Costa-Rica 



336 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMERlCA 




"^=5^ 



/^opñS 




ri-«.i 



l»rl mil vern. 



niaiico y amarillo son los colitrc-s «juc se em- 
])lcaii en el traje del fi>;urín «le la iz(|uienln y los 
materiales son challi, seda y entredós de encaje 
con cinta de terciopelo ne^ro j)ara a<lc>rno. Ivlcuer- 
po es mny jíracioso en su estilo juvenil. EstA pro- 
visto de un forro ceñid») (pie produce no obstante 
un entalle cómodo y esmerado. Sobre el fbrr«», 
ni As arriba de las piezas llenas, van secciones de en- 
tredós de encaje cruzadas en el centro por delante 
y en la espalda. 

Los delanteros llenos cstAn vueltos para dentro 
en la jiarte sujierior y fruncidos para lormar una 
pestaña, llevand<i el lleno bastante al centro en la 
línea de la cintura. Hl escote puede ser alto ó bajo 
Las manjias semi-larjías de pulV, van fruncidas en 
la parte sujKrior t' inferior y cercadas en la orilla 
inferior con cinta de tercioin^lo. La cintura lleva 
un cerco semejante. 

La falda se compone de siete cuchillas y roni|>e 



en vistosas ondas más ahajo de las caderas y en la 
espalda. Solo un material se usa en tíxlo el traje; 
lien» se puetle usar una combinación de or>íandi, 
se<la é hilo de cantón. 

En el traje de la derecha se emplea tela escoce- 
sa lie fondo jiris en i>elo de camello, de vivos colo- 
res /i ravas cruzadas. El adoruí) es de cinta de 
sella. El cucrjKi estA bien entallado y cierra al cen- 
tro i)or delante. Sobre el forro estAn coIcK-ndos los 
delanteros llenos y la espalda llena, separados i>or 
piezas debajo de los brazos. El cin turón es eslíe 
cho y derecho que concluye en la parte inferior ikl 
cuer'iMi. V de la orilla inferior caen congracia, l.i/.is 
de cinta! El pliejrue tableado en el centro del di 
Inntero está cubierto con cinta y cae en estilo ti in 
cí-s. El lleno en las orillas de los hombros esta imi- 
do á estrecho canesú cubierto con cinta. El csi ■ <u- 
concluvecon un cuello recto y sobre-puesto con 
cinta y las mangas de levita tienen ffrandes ])iilVs 
graciosamente adornados con cinta. 

La falda es AmpHa i^ero tiene una cuchilla )'or 
delante, lisa y sin pinzas tn la parte su|)erior y l.is 
costuras de los lados. iKJr delante están definidas 
j>or cinta fruncida en las orillas que entran en lis 
costuras. El adonio pue<le ser de cinta, puntillM 
de encaje ó entredós. El color del sombrero armo- 
niza con el traje. 



EL PORVKNIU 1)H ChNT KO-AMHKIL A 




Este notable hombre público, miembro de una de las familias más antiguas de Nicaragua, nació 
en la ciudad de León á fines del siglo pasado. 

Distinguióse desde joven por su amor al estudio y dio repetidas muestras, en el curso de su vida 
de estudiante, de estar dotado de talento claro y extraordinaria perspicacia. En su ciudad natal coro- 
nó su carrera de abogado y llegó á ser uno de los jurisconsultos más eminentes de la América Central. 

Como estadista desempeñó en 1835 el Ministerio General durante la Administración del Director 
Supremo de Nicaragua, Coronel don José Zepeda, uno de los mejores gobernantes que han tenido los 
Estados de Centro-América. A esa administración debe aquella República el establecimiento del juicio 
perjurados, varias é importantes reformas rentísticas y judiciales, la promulgación de un buen Código 
Penal, la fundación del primer periódico Oficial titulado " El Telégrafo Nicaragüense" la organización 
de la Corte Suprema de Justicia, el restablecimiento de las Universidades de León y de Granada y la re- 
glamentación de la enseñanza primaria y se llevaron á cabo muchas otras innovaciones civiles y 
militares. 

I En 1838 fue electo diputado á la Asamblea constituyente de Nicaragua y tres años más tarde 

i file nombrado Representante de la Convención Nacional de Chinandega de que fiíe Supremo Delegado 
I don Antonio José Cañas. 

En 1848 desempeñó otra vez el honroso puesto de Diputado al Congreso de su patria y en 1850 
le nombró la Asamblea Delegado á la Representación Nacional de Centro- América en unión de los Li- 
cenciados Pablo Buitrago, Laureano Pineda y Gregorio Juárez. Reunida esa Dieta, en Chinandega, el 
9 de Enero de ese mismo año, con los representantes de Nicaragua, Honduras y El Salvador, el Licen- 
ciado Zepeda fue electo Presidente, siendo don José Silva primer Secretario y don Pablo Buitrago, 
segundo. 

1 En su vida privada el Licenciado Zepeda gozó siempre del respeto y de las consideraciones de sus 

¡conciudadanos por su honradez acrisolada, por la pureza de sus costumbres, por sus grandes y profun- 
dos conocimientos v por la entereza de su carácter. 

Su muerte ocurrida en León.á una edad muy avanzada, fue muy sentida en todo Centro-América. 



338 



EL PORVENIR DE CENTRO-AMÉRICA 




(DE 



js. r^or^A. SOTO 



-IBRO I.NÉOITO IXTITn.ADO " BRISAS DEL ISTMf 



M. I.A KKINA I>K IS<;i.\TKKH\ V KMI'KKATHIZ 
IIK l.\ rMIIA 



El 24 de este mes cumple setenta y siete años 
de edad la soberana del Reino l'nido de la Gran 
Bretaña c Irlanda, líinjieratriz de la India. etc. etc. 

Su Magestnd Hritánica. no obstante los años, 
se mantiene en perfecto estn<lo de salud y como de 
costumbre atiende á los ne>;ocios del Estado y de 
la Corte y tiene tiemjx) para verificar sus excui-sio- 
nes ))eri6dicas al continente. 

En estatura la Reina Victoria es muy |)e<{ueña, 
pues ajxínas tiene cinco pies de alto, y su obesidad 
la hace aparecer tadavía inñs baja délo (|ue es. Se 
asejfura (jue es ríffida observadora de la más estric- 
tas eti(|ueta en las ceremonias de la Corte, que es 
muy sobria en sus costumbres, modesta y excelen- 
te señora de su casa. 



IT>.A CÍOTA I>E AOIA 

Una planta la brotó, y roiló sobre las liojasco- 
mo una lá>¡;rima ; evaporada por el ardor del sol . 
subió íí los ciclos y Dios desde «1 empíreo vio bri- 
llar esta gota cristalina; atravesando por el iris, 
resplandeció como rubí; subió todavía mrts.y con- 
gelada se trasfornió en firanizo; iba á caer, cuan<U> 
el calor la derritió, una nul)e negra la arrastró en 
su carrera, y cruzó durante el día desde el ocaso 
hasta la aurora ; se meció algunos instantes sobre 
el Océano, volvió ñ subir, y atravesó los cielos co- 
mo una chispa de diamante. Cayó al fin en la nt> 
che sobre la tierra con el nxMo, descansó en el seno 
de una flor, brilló en ella como una i)erla, se desli- 
zó, se mezcló con el néctar y la absorbió una abe- 
ja. \'ed acpn' un ejemplo muy sencillo de esas ad- 
mirables trasfonnaciones, que sin cesar sufrí n en 
la naturaleza todos los seres. — I. M. 



i á vÍTÍr eres capullo 

que aun no ha abierto sus pétalos al sol ; 
eres fuente, eres anrora, eres mnrmnUo, 
primavera, crepúsculo, arrebol. 

Ignoras ; ojalá siempre lo ignores ! 
que tras la brisa viene el huracán ; 
que quema el sol el cáliz de las flores, 
que es el estío el cráter de un volcán. 

Ignoras que el arroyo hace un torrente, 
que el murmurio se cambia en estridor, 
que sigue el día al alba sonriente, 
y & cada lampo un rayo abrasador. 

Todo lo miras por el prisma hermoso 
de la inspirada, alegre juventud ; 
todo lo encuentras grande y generoso, 
todo henchido de amor v de virtud. 



Dichosa tú si A conservar alcanzas 
el tesoro sin i>ar de esa ilusión, 
y al halago de dulces esperanzas 
sientes latir tu tierno corazón. 

Yo he perdidii la fe yo ya he i)erdid<i 

cuanta ventura en socAos entrevi 

Por eso canto como cisne herido ; 
por eso es triste mi canción á tí. 

Per») es mi v<»z \a voz de la ex|ieriencia, 

óyela. Lola .No! delm callar: 

no scrí yo quien vierta en tu existencia 
1" gota amarga del inimer iiesar. 

;^oe nunca seims lo que el alma siente 
cuando la hiere el dardo del dolor! 
Vive siempre feliz, siempre inocente, , 
siendo murmurio, manantial y flor 



KaMÓK TlItAKTK. 




E^l dul> Amerioano.— 9nn .Jomó, O. t*. 

El local de este Club, cuyo propietario es el «c- 
ñor don Tomás Donnie, está situado cerca de la 
estación del ferrocarril, en la 5a. Ave., E. 

La ciudad cuenta, además, con el Club Inter- 
nacional, situado en el segundo piso del almacén 
de los señores J. R. R. Troyo & Cía. calle 20, S.. } 
el Club Alemán, de reciente fundación, que se eii 
cuentra en el segundo piso de la casa que ocupan 
los señores André. Wahle & Cía. Ave. C. E. 




San Salvador, :iVla>'o 23 de i«96 



Ntimero 22 




oic>:'n<o-AAii:i< ic" a 



•IXTOKICtSeA 




N repetidas ocasiones hemos dicho 
)^ en las páginas de nuestra revista, 
S^ que uno de nuestros principales 
l(í objetos, al publicarla, es dar á co- 
^ nocer á nuestra patria en el ex- 
tranjero. 

Parece extraño que exista tan- 
ta ignorancia en la América del 
Norte Y en Europa con respecto á 
lo que somos, ya no con respecto 
de lo que hemos sido y menos de 
lo que podremos llegar á ser. 

No nos referimos al concepto 
que de nuestro modo de ser político se tienen for- 
mado las naciones extranjeras porque, ya sea c<m 
razón ó sin ella todos saldemos que afuera tene- 
mos la poco envidiable reputación de ser los más 
rebeldes é ingobernables de cuantos pueblos habi- 
tan el globo ; queremos concretarnos á la opinión 
que de nosotros se tiene en lo relativo á nuestras 
ciudades, á nuestros edificios y á nosotros mismos, 
desde el punto de vista etnográfico. 

En el exterior cree la inmensa mayoría de la 
gente, que vivimos en aldehuelas ó agrupaciones 
de chozas con techos de paja y paredes de cañas 
medio cubiertas de barro ; que nue-tras casas tie- 
nen una sola habitación que sirve de sala, de co- 
medor, de despensa, de cocina y hasta de baño; 
que comemos sentados en el suelo, al rededor del 
puchero, rodeados de los perros, de los cerdos y de 
las gallinas, en medio de un ambiente ahumado 
y de olores nada gratos ; que nuestros utensilios 
domé -ticos así como nuestros muebles no pueden 
ser ni más rústicos ni más primitivos y, en fin, que 
nuestras costumbres sociales están de comjjleto 
acuerdo con nuestras moradas, sin que falten el pu- 
ro en la boca de nuestras damas enrebosadas, ni el 
machete en la diestra y la inseparable botella de 
aguardiente en la siniestra de nuestros caballeros 
de sombrero de palma de anchas alas y botas de 
piel humana formadas con el simple arremango de 
holgados calzoncillos de hipotética limpitza. 



Eso sí nuestro país eá bellísimo. Nuestros bos- 
ques, siempre verdes, abundan en flores y aves de 
niaaníficos colores. La caza y la •.)esca, la fecundi- 
dad de nuestro suelo, la riqueza de nuestras minas, 
todo eso es maravilloso — una verdadera Jauja, 
pero desgraciadamente en manos de una raza vi- 
ciosa y degenerada de hombres que no podrían 
muy bien ser considerados como salvajes, pero sí 
como bárbaros. 

He ahí, á grandes rasgos, descrita, la triste 
opinión que de nosotros se tiene. Y hemos de es- 
tar que no exageramos los hechos. Nuestro pue- 
blo, al contrario de lo que á nosotros pasa, en el 
concepto extranjero, no concibe que en Europa 
exista la miseria ; no cree que ha\'a cabanas, ni 
mendigos, en los países en donde su imaginación 
forja palacios en lugar de casas comunes; donde 
nacen y viven los reyes y las princesas de los cuen- 
tos fantásticos con que desde niños se ha nutrido 
su natural curiosidad ; donde solo hay ciudades in- 
mensas, en fin, cuyos dichosos moradores descono- 
cen la pobreza, la ignorancia y los vicios. 

Si por casualidad se llega á ocupar de nosotros 
algún periódico ilustrado de allende el Atlántico 
de seguro que reproduce ó bien una escena san- 
grienta, un campo desolado y cubierto de cadáve- 
res y pedazos decareñas y sables rotos ó bien algún 
rancho desvencijado y ruinoso, todo suscrito con 
gruesos caracteres como típico de la América Cen- 
tral, y para colmo de desgracia ni á esos periódi- 
cos ni á sus corresponsales se les ocurre que pue- 
dan agraviarnos con sus dibujos y sus comentarios. 

Los corresponsalcir, que casi siempre son escri- 
tores guasones, errantes y desocupados, no se to- 
man el trabajo de remitir al exterior vista alguna 
de lo bueno ó de lo regular que tenemos ¿ Para 
qué? Pvllos tienen mejores cosas, y siendo eso lo 
común por allá, natural es" sup<ner que ninguna 
sensación podrá despertar en el ánimo de los lec- 
tores. Además, hay el inconveniente de que si se 
publican escenas en que campeen la paz y las in- 
dustrias y los modernos adelantos, se destruye la 
ilusión que desde hace tantos años viene acarician- 
do el pueblo de su país, sin perjuicio de que el alu- 
dido escritor ó viajero corre gravísimo peligro de 
sentar plaza de prevaricador incorregible. No hay- 
necesidad, pues, de lo uno ni de lo otro, y la Amé- 
rica Central seguirá siendo una especie de Ashan- 
tee ó Zululandia occidental para "sécula seculo- 
rum", en concepto del orgulloso europeo, si de 
nuestra parte no hacemos algo por sacarle de su 
error. 

Muchos dirán quizá ¿qué nos importa que 
crean en Europa que somos unos salvajes si tene- 
mos conciencia de que se ec|UÍvocan ? 



840 



EL POHVENIIÍ DK CENThO-AMÉI/ICA 



No basta que estemos convencidos de que pa- 
-decen una equivocación los que tan mal nos juz- 
gan. Es menester que les quitemos la venda de 
los ojos. Tal vez con ello logremos abrir las puer- 
4:as á la inmigración que tanto necesitamos. 



NUESTROS GRABADOS 



XJiia Calle de ^íangot en I^i'v-as. 
jVicara^s^ua. 

Nuestro grabado de la página 343 representa 

«una de las muchas y bellísimas escenas con que tro- 
pieza el viajero que visita la ciudad de Rivas y sus 
alrededores. El tema de nuestro cuadro, una calle 

•de Mangos, es muy frecuente en el distrito "caca- 
huatero "de ese Departamento, pues casi todas las 
haciendas de cacao tienen inmenso número de ár- 
íboles de mango (jue sirven de sonibra á los precio- 

•..•50S árboles y también de protección contra los vien- 
tos muy fuertes c|ue arrancan las flores y causan 

KÍ€ esa suerte grandes [lerjuicios á los agricultores. 
Osille del Calvario. Waii Salvador. 

En la página 344 del presente número de nues- 
tra revista publicamos un grabado tomado de fo- 
tografía, de la calle del Calvario — San Salvador, 
poco después de un aguacero. 

Esa calle, hoy llamada, la cuarta, y dividida en 
Oriente y Poniente es una de las más recias, largas 
V pintorescas de la ciudad. Se extiende desde la 
iglesia de San Esteban (ni Oriente) hasrtí la del 
Calvari(» De la ¡¡lazuela «le ese nombre tuercealgo 
á la i/,(|uierda y va á ternnnar en los terrenos situa- 
dlos al N. del panteón. 

Sobre la calle cuarta de San Salvador se cn- 
-cuentran los edificios de la Dirección (»eneral de 
Telégrafos y Teléfonos. el Colegio Normal de Maes- 
tras, la Dirección de Policía, las iglesias de San 
Estel)an. La Merced y El Calvario, la Estación del 
I'\'rr.)carril de Saiit.-i Tecla - San Salv.idor. las 
plaznol'is (!'• ['A Calvario y San lílstcijan y una par- 
te de l)s c<li. icios (kl Hospiíio de iuu'rlanos y del 
antiguo hospit.i!. 

I.,^a (^..-xta .Vveiii<la i^iir. !• iialeiiiala. 

Nuestro gral)ado de la ¡i.'igin.i .'54."» representa 
una de las calles más imixirtaiites de la ciudad de 
(luatemala. Se extiende desde Jocotenaiigo hasta 
•el Calvario y pasa por el cost ido occidental ile la 
plaza de añilas l'iia línea del tranvía urbano la 
.recorre en toda su longitud 

La r>a. avenida es ancha y recta 

Está bien cai¡)edrada. y sobre ell.» se encuen- 
tran la Plaza é Iglesia de San Sebastián, el Pala- 
cio Nacional, la Escuela de Helias .\rtcs, la Direc- 
ción ÍTcneral de Correos, la Iglesia de San I'ran- 
^■isco y el Jardín de la Concordia. 

I^« (i^Mtaoióii del Kerr«»oi»i-ill en 
l¿MOMÍn(la, Cwuatenialn. 

Níiestro grab,-,do de la página 34() rc|)rcscnta 
una vist i <'c la <'st;icióndelterr<Karril en Escuintla. 
lisa ciudad, cabecera del Departamento de su mis- 
mo nombre, tiene más de once mil habitantes y se 
-encuentra en la medianía de la distancia que liay 
-centre la capital de la República y el puerto de San 
José. 



Fotoarrafia poi- el »«istenia de Kontifen. 

En la página 346 d^mos á nuestros lectores un 
ejemplo de lo que puede hacerse con lo»i rayos X. 
Nuestro grabado representa la copia de una foto- 
grafía tomada en Boston, de varios objetos coli>- 
cados frente á los tubos de Rooker. Esos objetos 
eran un reloj de oro, un huevoy una pequen a cierra 
circular cubiertos por un sombrero de paja. Sobre 
el sombrero colocó el experimentador una tabla de 
haya de una pulgada de espesor. Publicamos la 
copia de la fotografía aludida como complemento 
de nuestros grabados sobre el mismo tema que apa- 
recieron en nuestro número anterior. 







'AC;i>¡A l><i;U M«>* 0€C mavo 



Mayol Mayo! " Mes de rosas, mes de ri- 
mas." mes de la Virgen María, de los trajecitos 
blancos y de los velos de tul, vaporosos, j>erfuma- 
dos. (pie hace flotar In brisa indiscreta. Mes de la 
blancura imjíccable, mes místico, mes de los aza- 
hares menuílos y de los lirios pálidos, de las go- 
kmdrinas grises, que rebullen parleras entre la ho- 
jarasca nueva de lo;; naranjos, y de las blancas pa- 
lomas, (|ue anidan en los aleros rosados y los cs- 
lieltos campanarios de In aldea silenciosa.' 

Mes de mayol ¡Qu^ oleada de frescos re- 
cuerdos «icaricia la mente abrasada I ¡ Ouc olor de 
incienso flota en el amlnentcl ;(Jué gozosa, (jaé 
agradable suena al oído la campana de la torre, 
ipie muy de mañanita, llama á misa á los devotos. 
• • 

De mi cartera, arranco estas hojas, que os de- 
dico á todas las de vosotras, señoritas mías, que 
en este mes sagrad»), lleváis anudado al cuello el 
listón celeste, del <|ue |>ende la luciente medalla de 
María, y que vAis al templo, á orar fervjirosa» r 
recorréis con unción las ^)ágina8 de vuestros devo- 
cionarios de pasta riquísima, brtxrhelabradoy cin- 
tas <le colore» 

Fu el tran<juilo pueblo de A qae arrulla 

con sus rumores un grupo de naranjos, alegra d 
sol primaveral, y besa una red de riachuelos cris- 
talinos, en una mañana fresca, radiosa. El cielo 
de color de "no me olvides" recién abierto, tenía la 
frescura y limpidez de unos ojos azules que acaban 
de des^iertarse de un sueño. El ambiente llevalMi 
en sus alas sutiles, jxrfumes misteriosos. Soplaba 
una brisa suave. ¡ Que deliciosa mañana de Majo! 

Sentado en la puerta de la casa en que me 

hos|)edo cuando para el campo voy á pasar mil 
temporadas, me entretenía recibiendo las cariciasj 
de un aire fresco que corría, y observando las 
das caprichosas, las fantasías de encaje, que en i 
espacio claro y lleno de tibia luz de sol, tejían laa] 
golondrinas, y los grupos primorosos que for 



IC!. I'OKVKNIK Uli CKNTKO-A.M KKICA 



ban en la blanca portada del teniplo y en las cru- 
ces verdes y en la veleta inquieta que el viento sua- 
ve hacía loquear, vi que entraba á aquél, mientras 
la canipanita vibraba regocijada, como entonan- 
do en su lengua de bronce un epitalamio á la pu- 
reza, una larga procesión de niñas, todas vestidas 
de blanco. Iban con las cabecitas cubiertas por 
un velo de tul, como hecho de espuma de mar y 
pcjlvo de azucena, y á sus cuellos, delicados y frá- 
giles como tallos de rosas, llevaban atado iln lis- 
tón de seda azul, de cuyo extremo pendía una me- 
dalla de la virgen. En sus delantales unas, en ca- 
nastillos de mimbres otras, la mayor parte en sus 
faldas, llevaban todas muchos ramos de azahares, 
muchas rosas blancas, muchos lirios, empapados 
de rocío matinal : la mayorcita, una morenita de 
guedejas de abenuz, llevaba un manojo de azuce- 
nas con sus largos tallos, que parecían cálices de 
nieve, y una rubiecita, medio ocultaba su madeja 
de oro pálido, entre las hojas verdes de una rama, 
constelada de botones 

Iban á ofrendarlo todo á la Virgen María, en 

el mes de su glorificación 

Mavo habííi llegado ya. Reía en los puñados 
de botones, en las guirnaldas de capullos entrea- 
biertos, en las coronas de pétalos de seda y en los 
rosetones de lino de las flores. Los modestos jar- 
dincitos de las casas, estaban llenos de vida nue- 
va Los pájaros, ebrios de sol tibio y de rocío, 

garlaban, todos á un -tiempo, como á un solo gol- 
pe de batuta, una romanza de hon-^r, un salmo de 

gratitud al buen Dios Niuica he visto cuadro 

igual ¡Deliciosa mañanita! Arriba, 

mucho azul, mucha luz; revolando bajo el inmenso 
dombo, muchas mirladas de ilusiones,